Logored - Julio 2013

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Edicin correspondiente al mes de Julio 2013

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<ul><li><p>En estos das estuve pensando mucho en el tema de la vanidad. Esa especie de mal consejero que nos lleva a cometer errores por distorsionar cul es nuestro </p><p>verdadero valor. Porque todos lo tenemos. No hay quien no sea valioso. Y el valor no dice referen-cia al tamao, al color, a la belleza o a algn atributo externo, porque todo atributo externo es de relativa vala. Es decir, lo que es bello para unos, no lo es para otros, lo que es bello hoy, deja de serlo maana. Es ms, lo que se tiene hoy, puede perderse al da siguiente. No, el valor depende del ser y no del estar. No todos los que estn sentados adelante, son los ms importantes, ni todos los que hablan ms, son los ms inteligentes, ni todos los que tiene ms, son los ms ricos, ni todos los ms lindos, son los ms be-llos Pero qu difcil se les hace a muchos, entenderlo y compren-derlo!! </p><p>Record entonces este cuento de Marco Denevi (escritor argentino, 1022-1998), y quiero compartirlo </p><p>con ustedes: </p><p>El erizo era feo y lo saba. Por eso viva en sitios apartados, en mato-rrales sombros, sin hablar con na-die, siempre solitario y taciturno, siempre triste, l, que en realidad tena un carcter alegre y gustaba de la compaa de los dems. Slo se atreva a salir a altas horas de la noche y, si entonces oa pasos, rpidamente erizaba sus pas y se converta en una bola para ocultar </p><p>su rubor. </p><p>EDITORIAL </p><p>Morir por lo trivial Por Claudio Garca Pintos </p><p>Nuestra portada </p><p>BARILOCHE (pp.2-3) </p><p>TIEMPO Y PERSONA (pg.4-7) </p><p>PUENTES EXISTENCIALES LOS PUENTES </p><p>EXISTENCIALES (pp.8-10) </p><p>LA PAGINA DE </p><p>CAVEF (pp.11-12) </p><p>LOGOTERAPIA VINCULAR AVANZAR E INDAGAR </p><p>SOBRE LAS </p><p>EMOCIONES (pp.13-14) </p><p>OPTIMIZACIN EN LI-</p><p>DERAZGO. Procure </p><p>buscar sentidos y no </p><p>solo significados (pp.15-17) </p><p>LA PAGINA DE </p><p>LOGOFORO (pg.18) </p><p>INFORMACIONES </p><p>CLAE UCA (pp. 19-21) </p><p>COMPAERO DE </p><p>LUCHA (pp. 22-27) </p><p>FRANKL COMENTADO (pp.28-29) </p><p>LA META DEL SER </p><p>(1 Parte) (pp. 30-32) </p><p>SIN RECETARIO LA JORANADA </p><p>INTERIOR (pp.33-34) </p><p>El olvido (pg.35-36) </p><p> Morir por lo trivial EDITORIAL </p><p>Una vez alguien encontr una esfe-ra hspida, ese tremendo alfiletero. En lugar de rociarlo con agua o arrojarle humo -como aconsejan los libros de zoologa-, tom una sarta de perlas, un racimo de uvas de cristal, piedras preciosas, o quiz falsas, cascabeles, dos o tres lente-juelas, varias lucirnagas, un dije de oro, flores de ncar y de tercio-pelo, mariposas artificiales, un co-ral, una pluma y un botn, y los fue enhebrando en cada una de las agujas del erizo, hasta transformar a aquella criatura desagradable en </p><p>un animal fabuloso. Todos acudie-ron a contemplarlo. Segn quin lo mirase, semejaba la corona de un emperador bizantino, un fragmento de la cola del Pjaro Roc o, si las lucirnagas se encendan, el fanal de una gndola empavesada para la fiesta del Bucentauro, o, si lo mi-raba algn envidioso, un bufn. El erizo escuchaba las voces, las ex-clamaciones, los aplausos, y llora-ba de felicidad. Pero no se atreva a moverse por temor de que se le des-prendiera aquel ropaje miliunano-chesco. As permaneci durante to-do el verano. Cuando llegaron los primeros fros, haba muerto de hambre y de sed. Pero segua her-</p><p>moso. </p><p>Morir por lo trivial podra ser en-tonces el lema de la vani-dad. Prefiero vivir honrando quin soy, valorando quien puedo ser y aspirando humildemente a que mi aporte en la vida, sumado al aporte de otros, construya finalmente una belleza universal, sin dueo, sin nombre propio. Eso sera realmen-te bello! </p><p>41 JULIO 2013 </p></li><li><p>Pgina 2 </p><p>LOGORED es una publicacin digital </p><p>mensual, de suscripcin gratuita, </p><p>dedicada a difundir novedades y </p><p>reflexiones en torno a la Logoterapia </p><p>y el Anlisis Existencial. </p><p>Director: </p><p>Claudio Garca Pintos </p><p>Secretario de Redaccin: </p><p>Federico Garca Presedo </p><p>Colaboradores: </p><p>(en este nmero) </p><p>Anala Boyadjin (Argentina) </p><p>Dides Hernndez Silvera (Argentina) </p><p>Victoria Capdevila (Argentina) </p><p>Gastn Del Ro (Argentina) </p><p>Olga Lehmann (Colombia) </p><p>Juan Emilio Junco (Argentina) </p><p>El contenido de los artculos y </p><p>columnas es de entera responsabilidad </p><p>de sus autores. </p><p> El material contenido en esta publica-</p><p>cin puede ser reproducido, previa </p><p>autorizacin de su autor y citando la </p><p>fuente. Por favor, contactarse con los </p><p>autores al mail que figura en cada ca-</p><p>so. Gracias. </p><p>Mail de contacto: </p><p>logored.arg@gmail.com </p><p>Bariloche (su nombre oficial es San Carlos de </p><p>Bariloche) es una ciudad ubicada en la provincia </p><p>de Ro Negro, Argentina. Es el destino turstico </p><p>ms visitado de toda la Patagonia y tercero a nivel </p><p>nacional. Es la ciudad argentina ms poblada de </p><p>los Andes Patagnicos. Est ubicada en el Parque </p><p>Nacional Nahuel Huapi, en el suroeste de </p><p>la provincia de Ro Negro, junto a la cordillera de </p><p>los Andes, en la ribera sur del lago Nahuel Huapi, </p><p>a 832 km de Viedma. Se encuentra a 1640 kil-</p><p>metros de la ciudad de Buenos Aires. </p><p>Sus reservas naturales, que incluyen lagos, bos-</p><p>ques y montaas, y sus destacados centros de </p><p>esqu son el principal atractivo y sustento econ-</p><p>mico de esta ciudad. La ciudad ha sido considera-</p><p>da por algunas fuentes como el segundo destino </p><p>de esqu a nivel mundial. Bariloche es adems </p><p>uno de los polos cientficos y tecnolgicos ms </p><p>importantes deAmrica, donde se encuentran </p><p>el Centro Atmico Bariloche de investigacin, per-</p><p>teneciente a la Comisin Nacional de Energa At-</p><p>mica, y el Instituto Balseiro, de la Universidad </p><p>Nacional de Cuyo, donde se dicta la carrera </p><p>de Fsica e Ingeniera Mecnica y Nuclear. La ciu-</p><p>dad es sede del INVAP, empresa argentina de alta </p><p>tecnologa que disea y construye reactores nu-</p><p>cleares, radares y satlites, entre otros. El tr-</p><p>mino bariloche es un derivado del mapudungn, </p><p>donde la palabra vuri significa 'espalda', lof es </p><p>'casero' y che es 'gente', lo cual segn la interpre-</p><p>tacin tradicional sera: 'gente que vive en el la-</p><p>do opuesto de la cordillera'. Este nombre le da-</p><p>ban los mapuches que vi-van en el lado occiden-</p><p>tal de la cordillera de los Andes, en lo que hoy </p><p>es Chile, a una parcialidad de habitantes origina-</p><p>rios que habitaba del lado oriental del encadena-</p><p>miento andino que tambin eran mapuches. Esto </p><p>ltimo se infiere por el nombre mapuche de uno </p><p>de sus caciques: Manquehunai (Amigo Cndor). </p><p>La primera parte del nombre San Carlos se </p><p>origin a partir del almacn de Ramos Generales </p><p>de Carlos Wiederhold, un inmigrante chileno de </p><p>ascendencia alemana instalado en 1895 en el ac-</p><p>tual centro de la ciudad. Luego, al fundarse la </p><p>ciudad, el nombre fue mal entendido en una car-</p><p>ta que le fue enviada a Wiederhold, pasando </p><p>de Don Carlos a San Carlos, mezclando as su </p><p>nombre con el de la ciudad. </p></li><li><p>Bariloche es cuidad propicia para la prctica </p><p>de deportes de diversa naturaleza. Por </p><p>ejemplo, la pesca con mosca de truchas y </p><p>salmnidos durante el verano, el buceo, pa-</p><p>rapente, trekking, rafting por decenas de </p><p>cursos de agua y las caminatas por los bos-</p><p>ques milenarios, adems de los ascensos a </p><p>la mayora de las cumbres que rodean la </p><p>ciudad, al margen del esqu. </p><p>La llegada de la nieve anuncia el comienzo </p><p>de la temporada de esqu y la prctica de </p><p>deportes invernales en el mtico cerro Cate-</p><p>dral, considerado uno de los centros de es-</p><p>qu ms importantes del pas y visitado cada </p><p>invierno por miles de fanticos de todo el </p><p>mundo. </p><p>Los paseos en mountain bike y las cabalga-</p><p>tas con la posibilidad de acampar en frondo-</p><p>sos bosques, ros y lagos naturales hacen </p><p>que quien visita la ciudad quiera volver una </p><p>y otra vez, ya sea en otoo, invierno, prima-</p><p>vera o verano. </p><p>Tambin se practica el canopy, cuyo </p><p>objetivo es conocer el bosque por los sitios </p><p>por donde pasan las aves, disfrutando de </p><p>excepcionales vistas panormicas. Con un </p><p>sistema de cuerdas colgadas entre los rbo-</p><p>les, experimentar como un pjaro- la incre-</p><p>ble sensacin de volar !!! Esta actividad per-</p><p>mite la proteccin de bosques, los cuales de-</p><p>jan de ser explotados forestalmente para </p><p>convertirse en una importante atraccin tu-</p><p>rstica, posibilitando que este espacio natu-</p><p>ral sea visitado por miles y miles de familias, </p><p>sin cambiar su evolucin natural, y concien-</p><p>tizndonos de su cuidado. </p><p>San Carlos de Bariloche (o "Baril", como la </p><p>conocen los jvenes que desde hace dcadas </p><p>realizan all sus viajes de egresados) tiene lo </p><p>que buscan todas las generaciones. Su vida </p><p>nocturna, sus famosas discotecas y sus espln-</p><p>didos pubs han logrado que muchos visitantes </p><p>amanezcan frente al lago mirando cmo el sol </p><p>trepa la montaa y comienza a iluminar esta </p><p>hermosa ciudad cordillerana. </p><p>Para aquellos que prefieran los paseos por la </p><p>ciudad, pueden gozar de varios museos </p><p>(arqueolgicos, de historia originaria, tecnolgi-</p><p>cos, etc), ferias artesanales, tentadores restau-</p><p>rants y confiteras donde disfrutar del chocolate </p><p>en tortas, bombones, fondue o el tradicional </p><p>chocolate caliente, bebida tpica de la ciudad. </p><p>Asimismo la confitera del cerro Otto, montaa </p><p>ubicada dentro del Parque Nacional Nahuel </p><p>Huapi. Posee una altura de 1405 metros en la </p><p>orilla sur del lago Nahuel Huapi. Su ascenso se </p><p>realiza con un cablecarril y en la cima posee </p><p>una original confitera: gira permanentemente </p><p>sobre s misma, de modo que mientras los visi-</p><p>tantes disfrutan de un chocolate caliente con </p><p>riqusimas tortas, puede ir observando por los </p><p>ventanales el paisaje en todas sus direcciones. </p><p>En el mes de junio se realiza la tradicional Fies-</p><p>ta nacional de la Nieve, dando inicio a la tem-</p><p>porada invernal de esqu. Hay desfile de carro-</p><p>zas, concurso de hacheros, bandas de msica y </p><p>otras atracciones, culminando con la eleccin </p><p>de la Reina Nacional de la Nieve. Se trata de </p><p>varios das de festividades donde locales y tu-</p><p>ristas celebran la llegada de las primeras neva-</p><p>das y la apertura oficial de los centros de esqu. </p><p>En verano, la ciudad tambin ofrece alternati-</p><p>vas tales como playas a la orilla del lago y toda </p><p>su naturaleza propicia para el disfrute de cami-</p><p>natas, deportes nuticos, ciclismo de montana, </p><p>cabalgatas y salidas para cazar fotogrfica-</p><p>mente la abundante variedad de aves que dan </p><p>color a los cielos patagnicos. </p><p> Pgina 3 </p><p> NUESTRA PORTADA </p></li><li><p>Pgina 4 </p><p>TIEMPO Y PERSONA </p><p>Por Dr.Claudio Garca Pintos </p><p> Mail de contacto: cavef@yahoo.com </p><p>L a persona, pasa por el tiempo o el tiempo pasa por la persona? Motivo de debates de diferente tipo (metafsico, filosfico, psico-lgico, etc), esta debe ser una de las pre-</p><p>guntas ms difciles de responder para </p><p>un ser que, por su naturaleza espiritual, </p><p>tiene apetito de eternidad, pero por su </p><p>facticidad, tiene destino finito. </p><p>Esa variable temporal ha sido motivo de </p><p>reflexin desde la antigedad. Los grie-</p><p>gos hablaban de dos dimensiones tem-</p><p>porales, definidas como cronos y kairs. </p><p>La primera (cronos), es la dimensin del </p><p>tiempo real, medible, comn a todos, </p><p>aquella que regula de manera estndar </p><p>la vida. Es el tiempo del reloj que todos </p><p>compartimos. Pero tambin existe una </p><p>dimensin (kairs) que es personal, sub-</p><p>jetiva, singular, particular, propia de cada </p><p>persona, no susceptible de ser medida por </p><p>relojes o cronmetros. En lo que hace al cro-</p><p>nos, un minuto es exactamente la misma </p><p>duracin de tiempo para todos, es decir, se-</p><p>senta segundos. Ni uno ms, ni uno menos. </p><p>Ac y en las antpodas. Pero en la dimen-</p><p>sin del kairs, todo es posible. Un minuto </p><p>para un contemplativo no es lo mismo que </p><p>un minuto para un ansioso; un minuto es-</p><p>perando la llegada del ser querido no es </p><p>igual al minuto previo a su partida. Porque </p><p>en el kairs se juegan cuestiones personales. </p><p>Y esta distincin de tiempos, es importante </p><p>al momento de comprendernos como seres </p><p>temporales. Es decir, nuestra existencia se </p><p>asocia inevitablemente con el tiempo. Sin l, </p><p>no hay existencia. Ahora bien, cmo pode-</p><p>mos resolver entonces el intrngulis inicial? </p></li><li><p>Pgina 5 </p><p>Veamos. </p><p>El tiempo pasa para nosotros </p><p>Esta es una de las dos afirmaciones de la </p><p>disyuntiva. De hecho, es algo innegable. </p><p>Es ms, el paso del tiempo, va dejando en </p><p>nosotros, huella de su paso. Son todas </p><p>aquellas seales de envejecimiento, o lo </p><p>que algunos autores llaman la usura, es </p><p>decir, rastros del efecto del paso del tiem-</p><p>po por nuestra facticidad psicofsica. Por </p><p>ejemplo, he tenido muy buena vista hasta </p><p>que, un da, tuve que comenzar a utilizar </p><p>anteojos para leer. Por qu? Porque des-</p><p>pus de cuarenta aos de estar usando </p><p>los msculos del ojo para ajustarlo en ca-</p><p>da acto de leer, se ha ido desgastando y </p><p>ahora necesito del complemento del ante-</p><p>ojo para seguir hacindolo correctamente. </p><p>Esa es una seal indiscutible del paso del </p><p>tiempo por m. Al igual que las arrugas, </p><p>las canas, mi cansancio ante ejercicios </p><p>fsicos que antes realizaba sin alterarme, </p><p>etc. En general, esos rastros son la base </p><p>de una crisis que doy en llamar la edad </p><p>del nunca antes, es decir, nunca antes </p><p>me cans tanto al subir la escalera, </p><p>nunca antes el peridico vino con la letra </p><p>tan chiquita, nunca antes hablaste con </p><p>un tono de voz tan bajo no te escucho </p><p>nada cuando habls Ese nunca antes </p><p>revela el paso del tiempo. </p><p>La cultura tiende a hacernos vivir esa cir-</p><p>cunstancia inevitable como prdida. De </p><p>modo tal que vivimos mal esta circuns-</p><p>tancia, la soportamos con angustia, a ve-</p><p>ces con vergenza, en ocasiones con el </p><p>afn de evitarla o ganarle (rejuvenecer en </p><p>lugar de envejecer, revirtiendo el andar </p><p>del reloj) </p><p>Vivamos como lo vivamos, esto es inevita-</p><p>ble. No hay opcin. Es universal. </p><p>Nosotros pasamos por el tiempo </p><p>Sin embargo, la contundencia de la afir-</p><p>macin anterior, no alcanza para resolver </p><p>nuestra cuestin. Porque, sin negar lo pri-</p><p>mero, tambin tenemos la experiencia de </p><p>vivenciar al tiempo como el escenario ne-</p><p>cesario para sostener nuestro crecimiento </p><p>personal, nuestra realizacin personal, </p><p>aquello que llamamos madurez. Y esto no </p><p>es prdida sino ganancia. </p><p>Cuando nosotros pasamos por el tiempo, </p><p>no sentimos que el tiempo nos quita algo o </p><p>nos lo hace perder, sino, por el contrario, </p><p>vivenciamos que hemos acreditado ese </p><p>paso, sentimos un enriquecimiento, aquel </p><p>mismo...</p></li></ul>