1 de mayo de 2011 2 pascua (a) juan 20, 19-31 música: mar adentro; present: b.areskurrinaga hc;...

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  • Diapositiva 1
  • Diapositiva 2
  • 1 de mayo de 2011 2 Pascua (A) Juan 20, 19-31 Msica: Mar adentro; present: B.Areskurrinaga HC; euskaraz: D. Amundarain Jos Antonio Pagola Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS Difunde la paz del Resucitado. Psalo. Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS Difunde la paz del Resucitado. Psalo.
  • Diapositiva 3
  • Aterrados por la ejecucin de Jess, los discpulos se refugian en una casa conocida. De nuevo estn reunidos, pero ya no est Jess con ellos. En la comunidad hay un vaco que nadie puede llenar. Les falta Jess. No pueden escuchar sus palabras llenas de fuego. No pueden verlo bendiciendo con ternura a los desgraciados. A quin seguirn ahora?
  • Diapositiva 4
  • Est anocheciendo en Jerusaln y tambin en su corazn. Nadie los puede consolar de su tristeza. Poco a poco, el miedo se va apoderando de todos, pero no le tienen a Jess para que fortalezca su nimo.
  • Diapositiva 5
  • Lo nico que les da cierta seguridad es cerrar las puertas. Ya nadie piensa en salir por los caminos a anunciar el reino de Dios y curar la vida. Sin Jess, cmo van a contagiar su Buena Noticia?
  • Diapositiva 6
  • El evangelista Juan describe de manera insuperable la transformacin que se produce en los discpulos cuando Jess, lleno de vida, se hace presente en medio de ellos. El Resucitado est de nuevo en el centro de su comunidad de seguidores.
  • Diapositiva 7
  • As ha de ser para siempre. Con l todo es posible: liberarse del miedo, abrir las puertas y poner en marcha la evangelizacin.
  • Diapositiva 8
  • Segn el relato, lo primero que infunde Jess a su comunidad es su paz. Ningn reproche por haberlo abandonado, ninguna queja ni reprobacin. Slo paz y alegra. Los discpulos sienten su aliento creador.
  • Diapositiva 9
  • Todo comienza de nuevo. Impulsados por su Espritu, seguirn colaborando a lo largo de los siglos en el mismo proyecto salvador que el Padre encomend a Jess.
  • Diapositiva 10
  • Lo que necesita hoy la Iglesia no es slo reformas religiosas y llamadas a la comunin. Necesitamos experimentar en nuestras comunidades un "nuevo inicio" a partir de la presencia viva de Jess en medio de nosotros.
  • Diapositiva 11
  • Slo l ha de ocupar el centro de la Iglesia. Slo l puede impulsar la comunin. Slo l puede renovar nuestros corazones.
  • Diapositiva 12
  • No bastan nuestros esfuerzos y trabajos. Es Jess quien puede desencadenar el cambio de horizonte, la liberacin del miedo y los recelos, el clima nuevo de paz y serenidad que tanto necesitamos para abrir las puertas y ser capaces de compartir el Evangelio con los hombres y mujeres de nuestro tiempo.
  • Diapositiva 13
  • Pero hemos de aprender a acoger con fe su presencia en medio de nosotros. Cuando Jess vuelve a presentarse a los ocho das, el narrador nos dice que todava las puertas siguen cerradas. Cuando Jess vuelve a presentarse a los ocho das, el narrador nos dice que todava las puertas siguen cerradas.
  • Diapositiva 14
  • No es slo Toms quien ha de aprender a creer con confianza en el Resucitado. Tambin los dems discpulos han de ir superando poco a poco las dudas y miedos que todava les hacen vivir con las puertas cerradas a la evangelizacin.
  • Diapositiva 15
  • NUEVO INICIO Aterrados por la ejecucin de Jess, los discpulos se refugian en una casa conocida. De nuevo estn reunidos, pero ya no est Jess con ellos. En la comunidad hay un vaco que nadie puede llenar. Les falta Jess. No pueden escuchar sus palabras llenas de fuego. No pueden verlo bendiciendo con ternura a los desgraciados. A quin seguirn ahora? Est anocheciendo en Jerusaln y tambin en su corazn. Nadie los puede consolar de su tristeza. Poco a poco, el miedo se va apoderando de todos, pero no le tienen a Jess para que fortalezca su nimo. Lo nico que les da cierta seguridad es cerrar las puertas. Ya nadie piensa en salir por los caminos a anunciar el reino de Dios y curar la vida. Sin Jess, cmo van a contagiar su Buena Noticia? El evangelista Juan describe de manera insuperable la transformacin que se produce en los discpulos cuando Jess, lleno de vida, se hace presente en medio de ellos. El Resucitado est de nuevo en el centro de su comunidad de seguidores. As ha de ser para siempre. Con l todo es posible: liberarse del miedo, abrir las puertas y poner en marcha la evangelizacin. Segn el relato, lo primero que infunde Jess a su comunidad es su paz. Ningn reproche por haberlo abandonado, ninguna queja ni reprobacin. Slo paz y alegra. Los discpulos sienten su aliento creador. Todo comienza de nuevo. Impulsados por su Espritu, seguirn colaborando a lo largo de los siglos en el mismo proyecto salvador que el Padre encomend a Jess. Lo que necesita hoy la Iglesia no es slo reformas religiosas y llamadas a la comunin. Necesitamos experimentar en nuestras comunidades un "nuevo inicio" a partir de la presencia viva de Jess en medio de nosotros. Slo l ha de ocupar el centro de la Iglesia. Slo l puede impulsar la comunin. Slo l puede renovar nuestros corazones. No bastan nuestros esfuerzos y trabajos. Es Jess quien puede desencadenar el cambio de horizonte, la liberacin del miedo y los recelos, el clima nuevo de paz y serenidad que tanto necesitamos para abrir las puertas y ser capaces de compartir el Evangelio con los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Pero hemos de aprender a acoger con fe su presencia en medio de nosotros. Cuando Jess vuelve a presentarse a los ocho das, el narrador nos dice que todava las puertas siguen cerradas. No es slo Toms quien ha de aprender a creer con confianza en el Resucitado. Tambin los dems discpulos han de ir superando poco a poco las dudas y miedos que todava les hacen vivir con las puertas cerradas a la evangelizacin. Jos Antonio Pagola