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  • Presentacin: B. Areskurrinaga HCEuskaraz: D. AmundarainMsica: Bach, Concierto de violines en Re.3 mayo 20155 PascuaJuan 15, 1-8Jos Antonio Pagola

  • La imagen es sencilla y de gran fuerza expresiva. Jess es la vid verdadera, llena de vida; los discpulos son sarmientos que viven de la savia que les llega de Jess;

  • el Padre es el viador que cuida personalmente la via para que d fruto abundante. Lo nico importante es que se vaya haciendo realidad su proyecto de un mundo ms humano y feliz para todos.

  • La imagen pone de relieve dnde est el problema. Hay sarmientos secos por los que no circula la savia de Jess. Discpulos que no dan frutos porque no corre por sus venas el Espritu del Resucitado. Comunidades cristianas que languidecen desconectadas de su persona.

  • Por eso se hace una afirmacin cargada de intensidad: el sarmiento no puede dar fruto si no permanece en la vid: la vida de los discpulos es estril si no permanecen en Jess.

  • Sus palabras son categricas: Sin m no podis hacer nada. No se nos est desvelando aqu la verdadera raz de la crisis de nuestro cristianismo, el factor interno que resquebraja sus cimientos como ningn otro?

  • La forma en que viven su religin muchos cristianos, sin una unin vital con Jesucristo, no subsistir por mucho tiempo: quedar reducida a folklore anacrnico que no aportar a nadie la Buena Noticia del Evangelio.

  • La Iglesia no podr llevar a cabo su misin en el mundo contemporneo, si los que nos decimos cristianos no nos convertimos en discpulos de Jess, animados por su espritu y su pasin por un mundo ms humano.

  • Ser cristiano exige hoy una experiencia vital de Jesucristo, un conocimiento interior de su persona y una pasin por su proyecto, que no se requeran para ser practicante dentro de una sociedad de cristiandad.

  • Si no aprendemos a vivir de un contacto ms inmediato y apasionado con Jess, la decadencia de nuestro cristianismo se puede convertir en una enfermedad mortal.

  • Los cristianos vivimos hoy preocupados y distrados por muchas cuestiones. No puede ser de otra manera. Pero no hemos de olvidar lo esencial. Todos somos sarmientos. Slo Jess es la verdadera vid .

  • Lo decisivo en estos momentos es permanecer en l: aplicar toda nuestra atencin al Evangelio; alimentar en nuestros grupos, redes, comunidades y parroquias el contacto vivo con l; no desviarnos de su proyecto.

  • NO DESVIARNOS DE JESSLa imagen es sencilla y de gran fuerza expresiva. Jess es la vid verdadera, llena de vida; los discpulos son sarmientos que viven de la savia que les llega de Jess; el Padre es el viador que cuida personalmente la via para que d fruto abundante. Lo nico importante es que se vaya haciendo realidad su proyecto de un mundo ms humano y feliz para todos.La imagen pone de relieve dnde est el problema. Hay sarmientos secos por los que no circula la savia de Jess. Discpulos que no dan frutos porque no corre por sus venas el Espritu del Resucitado. Comunidades cristianas que languidecen desconectadas de su persona.Por eso se hace una afirmacin cargada de intensidad: el sarmiento no puede dar fruto si no permanece en la vid: la vida de los discpulos es estril si no permanecen en Jess. Sus palabras son categricas: Sin m no podis hacer nada. No se nos est desvelando aqu la verdadera raz de la crisis de nuestro cristianismo, el factor interno que resquebraja sus cimientos como ningn otro?La forma en que viven su religin muchos cristianos, sin una unin vital con Jesucristo, no subsistir por mucho tiempo: quedar reducida a folklore anacrnico que no aportar a nadie la Buena Noticia del Evangelio. La Iglesia no podr llevar a cabo su misin en el mundo contemporneo, si los que nos decimos cristianos no nos convertimos en discpulos de Jess, animados por su espritu y su pasin por un mundo ms humano.Ser cristiano exige hoy una experiencia vital de Jesucristo, un conocimiento interior de su persona y una pasin por su proyecto, que no se requeran para ser practicante dentro de una sociedad de cristiandad. Si no aprendemos a vivir de un contacto ms inmediato y apasionado con Jess, la decadencia de nuestro cristianismo se puede convertir en una enfermedad mortal.Los cristianos vivimos hoy preocupados y distrados por muchas cuestiones. No puede ser de otra manera. Pero no hemos de olvidar lo esencial. Todos somos sarmientos. Slo Jess es la verdadera vid. Lo decisivo en estos momentos es permanecer en l: aplicar toda nuestra atencin al Evangelio; alimentar en nuestros grupos, redes, comunidades y parroquias el contacto vivo con l; no desviarnos de su proyecto.

    Jos Antonio Pagola