11 octubre 2015 28 tiempo ordinario marcos 10, 17-30 11 octubre 2015 28 tiempo ordinario marcos 10,...

of 13/13
11 octubre 2015 28 Tiempo Ordinario Marcos 10, 17-30 José Antonio Pagola Presentación: B.Areskurrinaga HC Euskara: D. Amundarain Música: Mantovani- La mer

Post on 25-Jan-2016

219 views

Category:

Documents

0 download

Embed Size (px)

TRANSCRIPT

  • 11 octubre 201528 Tiempo OrdinarioMarcos 10, 17-30Jos Antonio Pagola Presentacin: B.Areskurrinaga HCEuskara: D. AmundarainMsica: Mantovani- La mer

  • El episodio est narrado con intensidad especial. Jess se pone en camino hacia Jerusaln, pero antes de que se aleje de aquel lugar, llega "corriendo" un desconocido que "cae de rodillas" ante l para retenerlo. Necesita urgentemente a Jess.

  • No es un enfermo que pide curacin. No es un leproso que, desde el suelo, implora compasin. Su peticin es de otro orden.

  • Lo que l busca en aquel maestro bueno es luz para orientar su vida: Qu har para heredar la vida eterna?. No es una cuestin terica, sino existencial. No habla en general; quiere saber qu ha de hacer l personalmente.

  • Antes que nada, Jess le recuerda que no hay nadie bueno ms que Dios. Antes de plantearnos qu hay que "hacer", hemos de saber que vivimos ante un Dios Bueno como nadie: en su bondad insondable hemos de apoyar nuestra vida.

  • Luego, le recuerda los mandamientos de ese Dios Bueno. Segn la tradicin bblica, se es el camino para la vida eterna.

  • La respuesta del hombre es admirable. Todo eso lo ha cumplido desde pequeo, pero siente dentro de s una aspiracin ms honda. Est buscando algo ms. Jess se le queda mirando con cario. Su mirada est ya expresando la relacin personal e intensa que quiere establecer con l.

  • Jess entiende muy bien su insatisfaccin: una cosa te falta. Siguiendo esa lgica de "hacer" lo mandado para "poseer" la vida eterna, aunque viva de manera intachable, no quedar plenamente satisfecho. En el ser humano hay una aspiracin ms profunda.

  • Por eso, Jess le invita a orientar su vida desde una lgica nueva. Lo primero es no vivir agarrado a sus posesiones: vende lo que tienes. Lo segundo, ayudar a los pobres: dales tu dinero. Por ltimo, ven y sgueme. Los dos podrn recorrer juntos el camino el reino de Dios.

  • El hombre se levanta y se aleja de Jess. Olvida su mirada cariosa y se va triste. Sabe que nunca podr conocer la alegra y la libertad de quienes siguen a Jess. Marcos nos explica que "era muy rico".

  • No es sta nuestra experiencia de cristianos satisfechos de los pases ricos? No vivimos atrapados por el bienestar material?

  • No le falta a nuestra religin el amor prctico a los pobres? No nos falta la alegra y libertad de los seguidores de Jess?

  • UNA COSA NOS FALTAEl episodio est narrado con intensidad especial. Jess se pone en camino hacia Jerusaln, pero antes de que se aleje de aquel lugar, llega "corriendo" un desconocido que "cae de rodillas" ante l para retenerlo. Necesita urgentemente a Jess.No es un enfermo que pide curacin. No es un leproso que, desde el suelo, implora compasin. Su peticin es de otro orden. Lo que l busca en aquel maestro bueno es luz para orientar su vida: Qu har para heredar la vida eterna?. No es una cuestin terica, sino existencial. No habla en general; quiere saber qu ha de hacer l personalmente. Antes que nada, Jess le recuerda que no hay nadie bueno ms que Dios. Antes de plantearnos qu hay que "hacer", hemos de saber que vivimos ante un Dios Bueno como nadie: en su bondad insondable hemos de apoyar nuestra vida. Luego, le recuerda los mandamientos de ese Dios Bueno. Segn la tradicin bblica, se es el camino para la vida eterna. La respuesta del hombre es admirable. Todo eso lo ha cumplido desde pequeo, pero siente dentro de s una aspiracin ms honda. Est buscando algo ms. Jess se le queda mirando con cario. Su mirada est ya expresando la relacin personal e intensa que quiere establecer con l.Jess entiende muy bien su insatisfaccin: una cosa te falta. Siguiendo esa lgica de "hacer" lo mandado para "poseer" la vida eterna, aunque viva de manera intachable, no quedar plenamente satisfecho. En el ser humano hay una aspiracin ms profunda.Por eso, Jess le invita a orientar su vida desde una lgica nueva. Lo primero es no vivir agarrado a sus posesiones: vende lo que tienes. Lo segundo, ayudar a los pobres: dales tu dinero. Por ltimo, ven y sgueme. Los dos podrn recorrer juntos el camino hacia el reino de Dios.El hombre se levanta y se aleja de Jess. Olvida su mirada cariosa y se va triste. Sabe que nunca podr conocer la alegra y la libertad de quienes siguen a Jess. Marcos nos explica que "era muy rico".No es sta nuestra experiencia de cristianos satisfechos de los pases ricos? No vivimos atrapados por el bienestar material? No le falta a nuestra religin el amor prctico a los pobres? No nos falta la alegra y libertad de los seguidores de Jess? Jos Antonio Pagola