Qhapaz Ñan de Javier Lajo

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<ul><li><p>8/9/2019 Qhapaz an de Javier Lajo</p><p> 1/20</p><p>Qhapaq an: La Escuela de Sabidura AndinaJavier Lajo*</p><p>INTRODUCCIN:</p><p>Sobre el Pensamiento Paritario, o Pensamiento Qhapaq de nuestras culturasoriginarias</p><p>El presente documento debe ser contextualizado dentro del proceso derecuperacin de la conciencia histrica y del proceso general de recuperacin de lasoberana de los pueblos originarios de nuestro continente, soberana que fue truncada</p><p>por la invasin y ocupacin europea a mediados del siglo XV, proceso de violenciahistrica que ha generado un cmulo de traumas sociales, cuyo principal sndrome es lacarencia de subjetividad social de los descendientes de los pueblos agredidos por laviolencia colonialista, habindose convertido a lo largo de cinco siglos en objetos</p><p>sociales, lo que provoca por tanto que los millones de indgenas y mestizos de nuestrocontinente sean fcil y consuetudinariamente invisibilizados, por la virtualapropiacin del ser social de los pueblos colonizados por el agresor colonialista, unaapropiacin del s mismo del colonizado como rea legtima de los actoscolonialistas, lo que viola convenciones socialmente elementales y bsicas y pasa aconstituirse en un mximo ejemplo en la historia mundial, de invasin del si mismo(subjetivo) de las victimas de la colonizacin. Y aunque en el proceso de colonizacinse produce una apropiacin fsica del total del continente, en este texto queremosdestacar la apropiacin colonialista de la subjetividad social, que nos parece la obramaestra del colonialismo europeo en Amrica.</p><p>Para sintetizar una muy forzada, pero efectiva caracterizacin de la actual lucha</p><p>anticolonialista, citaremos al clebre terapeuta Carlos E. Sluzki, (ver bibliografa),cuando dice:: El proceso teraputico para vctimas en recuperacin consiste en unalucha agotadora a travs de la cual la experiencia traumtica de violencia tiene</p><p> posibilidades de ser recontextualizada y rehistorizada. As la desconfianza, lavergenza, la culpa, la autodeprecacin dejan lugar al restablecimiento de laautoestima y, a travs de la indignacin, a la recuperacin de la dignidad.</p><p>Entonces, el presente texto aqu presentado, es una sntesis corregida yactualizada de anteriores trabajos, que juntos representan un esfuerzo porrecontextualizar y rehistorizar el trauma ocasionado por la invasin y ocupacin denuestro continente que en lo fundamental nos ocasion dos cataclismos: Unodemogrfico que casi extermin y desmantel a nuestras poblaciones en masa y en</p><p>particular a nuestras elites de conocimiento y jerarquas de direccin, que comprendany manejaban el medio geogrfico continental y hemisfrico; y el otro fue un cataclismotecnolgico que signific el desmantelamiento de la Tecnologa Global Austral con laque nuestras sociedades gobernaban en equilibrio nuestro medio natural continental yhemisfrico.</p><p>Sobre la crisis demogrfica, nuestros pueblos la vienen superando gracias a losaltsimos ndices de natalidad y a la gran fecundidad de nuestra Pachamama y denuestras mujeres indgenas; en cambio la crisis tecnolgica solo podr ser superada porla aparicin, organizacin y centralizacin de elites que puedan ir dando forma a unainteligencia indgena que pueda sobre la marcha, ir recuperando y reconstruyendo latecnologa global ancestral para el manejo eficiente y eficaz de nuestro aparato</p><p> productivo y re-productivo, propios y sui-generis de nuestro hbitat hemisfricoAustral, y su relanzamiento al futuro.</p><p>Las siguientes lneas sobre el Pensamiento Qhapaq deben leerse como unintento de reparar ese relato histrico que nos retrotrae hasta el comienzo de</p></li><li><p>8/9/2019 Qhapaz an de Javier Lajo</p><p> 2/20</p><p>nuestro Proyecto Histrico Andino, de su fundacin y de lo que tal vez planificaronnuestros primeros antepasados y que nos legaron como una gran herencia desabidura y conocimiento.</p><p>I</p><p>POR EL CAMINO DE LOS QHAPAQ, SIGUIENDO LA HUELLA...</p><p>El Qhapaq an o Camino de los Qhapaq, es un camino que une ciudades queestn ubicadas longitudinalmente a lo largo de la cordillera de los Andes; este camino</p><p>pre-inka que tiene una dimensin aun no precisada en todo el continente sudamericano,tiene adems del camino de pie (Ricardo Espinoza, 2002) que es lo mas conocido,otras caractersticas y valores que es necesario analizar.</p><p>Mara Sholten, matemtica holandesa radicada en el Per descubri hacealgunos aos que las principales ciudades Inkas y pre-Inkas estn ubicadasgeogrficamente a lo largo de una recta o diagonal a 45 del eje Norte-Sur (Dibujo 1).</p><p>Las preguntas que surgen sobre dicha alineacin son mltiples, pero todas vlidas:Quines construyeron estas ciudades y templos en una lnea de centenares dekilmetros? Cmo lo hicieron? y sobre todo, Para qu serva?, Qu uso tena?.</p><p>Dibujo 1Qhapaq an o Camino de los Justos</p><p>Indagando sobre el terminoQhapaq, o Qhapaqkuna (que se debeinterpretar como descendencia oestirpe de los Qhapaq), los que seranconstructores y a la vez caminantes de</p><p>esta ruta real, de este camino recto y endiagonal (este ltimo trmino se dice:Qhata en runa simi) de ciudades delmundo andino, podemos ir dando algunasrespuestas a las preguntasformuladas.KAPAH oKKHPAKK en el diccionarioQuechua-Castellano de Jorge Lira A.(1982), textualmente al final de la Pg.115, dice: adj. Cabal, exacto, justo.</p><p> Puede decirse tambin Kapakk; un</p><p>significado que no deja duda sobre laconstruccin de esta singular ruta y queLira subraya luego con otro trmino delruna simi: KAPAHKAY que significacondicin o calidad de lo que es</p><p>exacto. No esta dems argumentar algo sobre el carcter SAGRADO del alineamientomagistral de los Inkas, de sus principales ciudades-templos a 45 del eje norte sur,</p><p>pues esjusto ahora reafirmar esta propuesta del camino de los Qhapaq comoCAMINO DE LOS JUSTOS o ruta de sabidura: en el diccionario citado, en la Pg.158, la palabra 44, KKHAPAKK, dice: adj. Sagrado, dedicado o relacionado con ladivinidad o su culto.</p><p>Basados en esto, afirmamos que Qhapaq1 an significa Ruta o Camino de losJustos, de los Cabales, o de los Nobles y Santos 2, puesto que en el idioma Puquina,que es ancestro del Quechua y del Aymara Khapaj significa: santo, noble (FedericoAguil, 1983: 80). Complementando nuestra hiptesis, diremos que all a lo largo de la</p></li><li><p>8/9/2019 Qhapaz an de Javier Lajo</p><p> 3/20</p><p>cordillera de los andes, tenemos una especie de TAO andino (valga la innoblecomparacin). Como se sabe el Tao asitico, como disciplina paradigmtica de lasabidura oriental, significa camino conciente en el entender vulgar, o sentido en elhabla culta de los filsofos chinos (Lao Tse, 1983). Podemos resumir en que Tao esel sentido o camino del encuentro del hombre consigo mismo, con su verdad (Jung C.G,1983). Con mucha razn la descubridora del Qhapaq an (Mara Sholten, 1980) se</p><p>pregunta. Imataq Chekkari?, o en espaol: Qu es la verdad? (ver Dibujo 2). O loque es lo mismo: En nuestra cultura andina, porqu la diagonal3 (Chekkalluwa) es lalnea de la verdad?. Y aqu va la pregunta fundamental que tratamos de responder eneste texto: Es el Qhapaq an el gran camino que nos muestra la ruta de lasabidura y del conocimiento, de la cultura andina, en Amrica?; ycorrespondientemente: Es la Qhapaq Kuna la escuela de la sabidura y de lacivilizacin de los Inkas?.</p><p>Dibujo 2Yanan-tinkuy</p><p>Maya-Quiche Puquina-Inka Tao-Asitico</p><p>Iconos olvidados de la sabidura ancestral pre-hispnica Maya e Inka, que ledos y comparados con el icono asitico,nos dan una idea de la depredacin cultural que hemos soportado en los ltimos cinco siglos.</p><p>Resulta difcil aceptar que la construccin de tantas ciudades sagradas, sobreuna lnea recta y en Qhata o diagonal a 45 del eje N-S, fue un acto del azar demltiples generaciones, igualmente si postulamos que esta ruta fue construida paralos creyentes- por algn Dios, o por extraterrestres -para otro tipo de creyentes-,aun as habra que indagar qu nos quisieron decir o indicar esos seores con tanmagistral alineamiento. Pero como debemos apostar por lo nuestro y creer en lagrandeza de nuestros antepasados andinos, para develar nuestra hiptesis, aceptemostemporalmente, que el QHAPAQ AN fue hecho por una sabidura y disciplinacientfica y tecnolgica superior, aun no descubierta y estudiada, que en estas</p><p>condiciones, la de ser un camino, esta disciplina debera estar inmersa en si misma, esdecir: Es en el seguimiento o andar del camino, en donde sus pasos explicarn susmisterios, entonces siguiendo esa ruta podramos aprender esa sabidura y re-conocerla. Pues bien, sigamos la huella de los Qhapaq4, por su gran camino.</p><p>Teniendo seguro este punto de partida, entonces podemos decir quetransitando la ruta de los Qhapaq, o Qhapaq an, podemos ir descubriendo yaprendiendo sus pautas de sabidura y eventualmente descubrir tambin la continuidadde una Escuela Andina de sabidura sistematizada en milenios de autonoma, que eneste caso sera muy original, puesto que no es conocido en el mundo alguna otraalineacin geodsica, o camino similar al de los Inkas. Esta Escuela de Sabidura osemillero de los Qhapaq, dara respuesta a la pregunta de la Dra. Sholten Imataq</p><p>Chekkari?, Qu es la verdad?.Intentando conocer esta respuesta a la pregunta de la Dra. Sholten, podemosempezar con el concepto ya reconocido por muchos autores e investigadores de nuestracultura andina5, que sealan que para el hombre andino todo objeto real o conceptual</p></li><li><p>8/9/2019 Qhapaz an de Javier Lajo</p><p> 4/20</p><p>tiene imprescindiblemente SU PAR, siendo as que el paradigma principal del hombreandino es que TODO Y TODOS HEMOS SIDO PARIDOS, es decir, el origencosmognico primigenio NO ES LA UNIDAD como en occidente, sino es laPARIDAD. La idea del origen de la existencia en el mundo andino, es as LAPARIDAD. En el mundo andino no hay, no existe un todo uno, ni menos un tododos (la idea que encierra el vocablo dualidad es deficiente y hasta</p><p>contradictorio con nuestro anlisis, por eso lo hemos desechado), sino un todo par,es por esto tambin que la idea del ser no existe, ni en vocablo de los idiomasandinos, ni en smbolo, o en todo caso, si existiera idea parecida, esta serasubsidiaria a la idea de relacin, o siendo mas preciso, a la idea de vnculo,puesto que el vnculo es co-existente con la idea del par. En el Dibujo 3 podemosver dos imgenes de la iconografa Casma, como una muestra par de la infinidad derepresentaciones que en todo orden, niveles y campos de nuestra cultura originaria,expresan EL PENSAMIENTO PARITARIO, o PENSAMIENTO QHAPAQ6, gua ytimn del mundo andino.</p><p>Dibujo 3</p><p>Iconografa Casma</p><p>YANANTIN: LA PARIDAD COMPLEMENTARIAPRIMERA LEY DEL PENSAMIENTO ANDINO</p><p>La leyenda de Manco Qhapaq y Mama Ocllo saliendo juntos del Titicaca, comoPakarina7 o fuente primordial de nuestra cultura ancestral, es la mejor representacin deeste concepto de la cosmogona paritaria o PENSAMIENTO PARITARIO de lacultura andina. Y para no complicarnos mucho por la enorme extensin que nosdemandara el anlisis de la infinidad de plazoletas hundidas o recintos circulares y</p><p>cuadrados o templos semi-subterrneos construidos en Tiahuanaco, Chavn deHuantar, Sechn, Karal, etc.; que son horizontes artificiales para la observacinastronmica diurna (las plazas cuadradas) y nocturna (las circulares), que comotemplos antiguos de la cultura andina, y para mayor precisin y claridad, para noentrar a la complejidad de aquellos templos que han sido construidos sobre elalineamiento Qhapaq an, sintetizaremos esta complicada trama comenzando ademostrar nuestra hiptesis, directamente por el lugar mas conocido, que es dondeaparece el par primordial de la sociedad andina, Manco Qhapaq y Mama Ocllo: Ellago Titicaca.</p><p>Busquemos pues, en el origen de Manco Qhapaq y Mama Ocllo: La granPakarina o lago sagrado del Titicaca, donde estos lderes de los pueblos que surcaban el</p><p>lago debieron de haber dejado rastros de su conocimiento sistematizado. SegnHuamn Poma la pareja ancestral fue integrante de la estirpe de los Amaro Runa, y esmuy seguro que all en algunas islas o dentro del mismo lago, construyeran algunos</p></li><li><p>8/9/2019 Qhapaz an de Javier Lajo</p><p> 5/20</p><p>artefactos o herramientas culturales que quedaron como una gua para instruirnos yeducarnos.</p><p>Dibujo 4Amantan: Templos de laQhapaq Kuna</p><p>Las ruinas de estos templos dela Qhapaq Kuna, resisten a la depredacin cultural y religiosa en la cumbre de los dos cerros de la isla de Amantan en el lago</p><p>Titicaca (Dibujo de V. Rodrguez Suy Suy-1988)</p><p>Analicemos las ms evidentes, encontradas y aun en uso ritual, suponemos muydeteriorado, de la isla de Amantan (Dibujo 4), en donde hoy mismo existe el cultoandino y los templos o plazoletas hundidas, u horizontes artificiales que antiguamentedebieron ser usados como observatorios estelares: La plazoleta circular o Pachamamay la cuadrada o Pachatata.</p><p>Estos instrumentos astronmicos (Rodrguez Suy Suy, 1988), que expresan ladicotoma cosmognica andina y que sirvieron en algn momento de nuestra historia,entre otras cosas, para la observacin estelar, la construccin de calendarios, la</p><p>conceptualizacin y control del tiempo, pero siempre en forma paritaria,complementando las dos partes que conforman la cosmovisin indgena.</p><p>Tal como lo apuntamos antes, artefactos similares, pero mucho msevolucionados en sus formas, simbologa y su funcionalidad, los tenemos a lo largo delQhapaq an, pero como sus fascinantes mtodos de construccin, su arquitectura, sumecnica funcional astronmica, etc., escapan al inters inmediato de este texto oavance de investigacin filosfica, los dejamos para los especialistas y nos limitaremosal anlisis andino de su forma CUADRADA Y CIRCULAR, es decir: aldevelamiento de sus vnculos de complementariedad y proporcionalidad, que hemos</p><p>postulado en el Qhapaq Kuna... mas all de la Civilizacin (Lajo, 2002).Pues estas mismas formas, las encontramos en todos o casi todos los templos</p><p> preinkas e inkas, como por ejemplo en Cusco, el templo del Hanan Qosqo oMuyucmarka en Sacsayhuaman, que ya no es un horizonte artificial, pues los Inkasque le sucedieron a Manco, le dieron la forma de esclusas en crculos concntricos que</p></li><li><p>8/9/2019 Qhapaz an de Javier Lajo</p><p> 6/20</p><p>funcionan como un complicado sistema de espejos reflectores del cielo nocturno; encomplemento con el Templo del Urin Qosqo o Koricancha, destruido por los sacerdotescristianos, pero cuya forma simblica aun se conserva como una fuente cuadrada de</p><p>piedra negra que domina el patio principal de nuestro Templo Mayor, profanado yocupado hasta hoy- por la iglesia invasora. Estas instituciones la del Urin y la delHnan segn las crnicas, daban soporte religioso y poltico a los dos sistemas de</p><p>familias (Panacas y Ayllus) y parejas de Inkas-Koyas que encabezaban el racimo degobernantes que tenia la confederacin del Tahuantinsuyu.Estos sitios arqueolgicos de la isla de Amantan en Puno, sirven a los</p><p>pobladores de todo el altiplano, hasta hoy, para seguir el culto tambin paritario aPachatata (o padre-cosmos) y a Pachamama (o madre-cosmos), que tan igual como enel Cusco y en mltiples sitios ubicados en y fuera de la alineacin Qhapaq an,antiguamente eran a la vez centros ceremoniales religiosos y polticos de gobierno delos Ayllus y Panacas, o familias extensas, patrilineales y matrilineales respectivamente,ordenado...</p></li></ul>