DE ENTERRADOS A FIELES DIFUNTOS* Ana Hilda Duque ...

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<ul><li><p>11</p><p>DE ENTERRADOS A FIELES DIFUNTOS*</p><p>Ana Hilda Duquehildaduque@cantv.net</p><p>Lolibeth Medinaloli@yahoo.com</p><p>Introduccin</p><p>Oh maravilla! Algo queda an en la casa de Hades,un alma y una imagen, pero en ella no hay corazn vivo.</p><p>(Homero, Ilada XXIII, 99-108)</p><p>El nico ser vivo que tiene certeza de la muerte es el ser humano. Es unhecho social por excelencia que ha suscitado desde la prehistoriarepresentaciones y prcticas muy diversas. Todas las disciplinas socialestienen que ver con la muerte como objeto de estudio y consideracin. Elentorno cultural en el que tiene lugar el paso del mundo de los vivos paraentrar en el de los difuntos genera multiplicidad de ritos, costumbres yhbitos que rodean el momento crucial del ser humano que fallece y el detodos los que, de una u otra manera, estn involucrados en dicho trance.Entran en juego numerosas variables entre las que sobresale la concepcinreligiosa, la valoracin de esta vida y el ms all, de cada pueblo.</p><p>El tratamiento que las sociedades han dado a los cuerpos de los difuntosgenera cultura y tradicin. La corrupcin del cuerpo ha sido concebida,en general, como una mancha. Esto origina diversas prcticas. El cuerpopuede ser expuesto, inhumado, sumergido o incinerado, colocado encualquier lugar lejano o cercano, cumplidos determinados ritos o usos.Una de las formas de sustraer el cadver a la corrupcin ha sido, porejemplo, el embalsamamiento. La conservacin de parte de los restos de</p><p>* Resultado del proyecto H-903-05-06A CDCHT. Universidad de Los Andes</p><p>De enterrados a...</p></li><li><p>Dilogos Culturales</p><p>12</p><p>un difunto, las reliquias, tiene fines diversos y da pie a tratamientos yritos peculiares. Los personajes importantes, los nios, los extranjeros,los vitandos por cualquier causa, generan tratamientos distintos a la horade la muerte. En definitiva, la muerte y la forma como se le da sepulturaal difunto es un hecho social significativo. La certeza de la muerte haprovocado desde la prehistoria representaciones y prcticas de unadiversidad pasmosa. Forma parte del universo cultural y religioso detodos los pueblos. Puede ser abordada desde muchos puntos de vista.</p><p>Al enfrentarnos al acontecimiento biolgico ineluctable de la muerte, elhombre asume diversas posturas, producto de su universo cultural yreligioso. En la tradicin cristiana, el cuerpo es templo del Espritu creadoa imagen y semejanza de Dios. Est hecho para la vida perdurable. Deall, el respeto y la veneracin hacia los difuntos que se expresa, entreotras cosas, en las disposiciones para el enterramiento. Los cementeriosevocan esta realidad. Se conciban como lugares especficos para lainhumacin de los cadveres. Herederos de la tradicin catlica hispanaque se impuso sobre otras formas de sepultura, indgena o africana, loscementerios revisten una importancia peculiar en nuestra cultura.</p><p>Hasta las leyes guzmancistas del septenio (1870-1877), lo relativo a lainhumacin, exhumacin si era el caso y enterramiento, estaba normadopor la Iglesia. Despus del ltimo cuarto del siglo XIX, pasa a ser dirigidoy controlado por la autoridad civil. Sin embargo, una serie de prcticas ycostumbres perduraron en el tiempo algunas dcadas ms, tales comoenterrar en las iglesias.</p><p>Un archivo eclesistico tiene libros de defunciones en los que se estampannumerosos datos sobre los cuales se puede divagar. La edad, el sexo, laenfermedad o la situacin inesperada que provoca la muerte, la condicinsocial y el estado civil, su incidencia mayor o menor. La historia, laestadstica, la demografa, la antropologa, la medicina, la religinpueden entrelazarse para estudiar este acontecimiento.</p><p>En el Archivo Arquidiocesano de Mrida-AAM, hay numerosas seccionesdesde las cuales puede ser asumido el tema de la muerte: la de los librosparroquiales, las cartas pastorales, las disposiciones del gobierno civil</p></li><li><p>13</p><p>y/o eclesistico, los impedimentos matrimoniales, las estadsticas ypadrones. Pero no todas las formas de morir son equivalentes. Los ritos,costumbres, sentido de perennidad, las creencias religiosas generancomportamientos sociales dignos de estudio detenido.</p><p>El AAM tiene dos secciones que todava no han sido estudiadas quedicen relacin a los difuntos, la Seccin 17 Cementerios y la Seccin 61Traslado de Restos. Hemos escogido la primera como fuente de estudiodel presente trabajo, el cual est inscrito dentro del Proyecto deInvestigacin Fuentes para la Historia Eclesistica de Venezuela delDepartamento de Investigaciones del AAM que se inici en el marco delao sesquicentenario del natalicio de Mons. Jess Manuel JureguiMoreno (1998).</p><p>El trabajo tiene como objetivo especfico situar la documentacin de laSeccin 17 es decir, nos restringimos a entender qu es para la tradicincristiana el cementerio como lugar de enterramiento de los fielesbautizados. Esto ha acumulado a lo largo de los siglos una serie de normasy disposiciones que estn reflejadas en los documentos estudiados. Porello, esta disertacin queda estructurada en dos partes. La primera, elEstudio Preliminar, formado por tres puntos. En el primero,contextualizaremos los documentos dentro de la praxis cristiana acercade los enterramientos, herencia que viene de la Pennsula Ibrica y pasaa Amrica. De all, el manejo de algunos conceptos generales. En elsegundo punto, nos detendremos en sealar las principales disposicionesciviles y eclesisticas sobre la materia en las que se enmarcan losdocumentos en cuestin. Para pasar en un tercer punto a describir laSeccin 17 Cementerios del AAM 1788-1932, y concluir con las fuentesdocumentales y bibliogrficas.</p><p>De enterrados a...</p></li><li><p>Dilogos Culturales</p><p>14</p><p>Presentacin</p><p>Etimologa</p><p>El vocablo cementerio proviene del latn coemeterium, que a su vezprocede del griego koimeterion, lugar de reposo, derivado de koimain,dormir. Hace referencia, pues, al lugar destinado exclusivamente paradar sepultura a los cadveres. Esta palabra se aplicaba en los comienzosa los sitios sepulcrales de los judos y cristianos, en sintona con la creenciade la resurreccin de los muertos. De all que se denominara lugar dedormicin, cementerio. Esta palabra fue usada por vez primera por elescritor norafricano del siglo II, Tertuliano.</p><p>Por supuesto que en las culturas prejudaicas y precristianas existanlugares de enterramientos comunes. Eran las necrpolis, del griego nekros,muerto y polis, ciudad. En arqueologa, el trmino designa los grandescementerios de la antigedad. Un repaso por las diversas culturas antiguasdan cuenta de la forma como trataban a los cadveres. Sobrepasa elmbito de esta tesis su estudio detallado.</p><p>El trmino camposanto , es la palabra italiana con la que se designantodos los cementerios. Antiguamente, slo reciban ese nombre los quetenan tierra de Palestina, de Tierra Santa.</p><p>N 1. Fachada principal del Cementerio de la ParroquiaSan Antonio de Padua de Chiguar. Mrida-Venezuela.AAM. Seccin 30 Fotografas. Caja N 29</p></li><li><p>15</p><p>La Sepultura, es el hoyo o lugar donde se entierra a uno o ms muertos,es una palabra que proviene del latn sepelire, sepultar, enterrar. De lamisma raz tenemos el vocablo sepulcro, construccin levantada sobre elsuelo, cubriendo o encerrando los restos de uno o varios muertos.</p><p>Otro sinnimo poco usado, es el de fosal, que significa cementerio,derivado del latn fossa, sepultura, proveniente del verbo fovere, cavar,al igual que la palabra rauda, para indicar un cementerio rabe.</p><p>Los primeros cementerios cristianos. Las catacumbas y los cementerioscomunes</p><p>Los muertos cristianos eran enterrados, en un principio, de acuerdo a lasdisposiciones romanas y judas, fuera de los muros de la ciudad, en cuevasdentro de la tierra o en la roca. Por ejemplo, segn los evangelios, elsepulcro donde fue enterrado Jess era una cueva privada, en la que nohaba sido enterrado nadie, cavada en la roca, situado fuera de las murallasde Jerusaln. Los que provenan del judasmo eran sepultados en loscementerios judos y los paganos en los cementerios comunes. Los mspudientes tenan sus sepulturas familiares, donde, eventualmente, porrazn de compartir una misma fe, lo cedan para cristianos ms pobres.</p><p>De la sepultura individual surge la familiar, y de un grupo de stas, elcementerio. El crecimiento de los cristianos trajo consigo la necesidad detener cementerios separados. Los sepulcros de patricios romanosconvertidos al cristianismo, situados en las afueras de Roma, al lado delas principales vas de salida de la ciudad, como por ejemplo, en la ViaAppia, fueron los primeros cementerios cristianos. Antes de Constantino,en el siglo IV, no parece que hubiera cementerios pblicos al aire libre,propiedad de los cristianos. Los cementerios cristianos no subterrneosfueron los que surgieron alrededor de los templos. Vinieron a ser loscementerios comunes o de la masa del pueblo. Un Concilio de Vaison, enel 442, dispuso que se enterrara en el patio adjunto de las iglesias y nodentro de ellas. El II Concilio de Braga del ao 563, se expresa en formasimilar.</p><p>De enterrados a...</p></li><li><p>Dilogos Culturales</p><p>16</p><p>Las catacumbas, del griego kat (debajo, junto a), y del latn accumbo(estoy echado), o del griego kymbos (excavacin), junto o debajo de lasexcavaciones, fueron los primitivos cementerios cristianos subterrneos.Como la ley romana de las Doce Tablas ordenaba que no se enterrara nicremara ningn humano dentro de la ciudad, las sepulturas semultiplicaron en los extrarradios de la misma.</p><p>N 2. Catacumba romana.Fuente: sepiensa.org.mx/.../ roma/tumbas/tumbas.htm</p></li><li><p>17</p><p>El origen de las catacumbas es anterior al cristianismo. El suelo de lacampia romana es de origen volcnico y ofrece una triple estratificacinde arriba abajo. La ms superficial, una tufa arenosa, fragmentos rocososque al mezclarlos con cal dieron origen al afamado cemento romano. Acontinuacin, la tufa granular, mitad tierra y mitad piedra. Y por ltimo,la tufa litoidea, que es apta para la construccin. Desde tiempoinmemorial, los romanos usaron la capa inferior como cantera y la superiorpara extraer arena. En la capa intermedia, la granular, los cristianos laaprovecharon para enterrar a sus muertos, dando origen a las catacumbasromanas, donde enterraban a los muertos cristianos y celebraban laeucarista sobre los cuerpos de los mrtires, dando as origen a unacostumbre que se institucionalizara ms tarde, poner en los altares restosde mrtires y santos. Entre las catacumbas ms renombradas estn lasde San Sebastin y San Calixto en la Va Apia.</p><p>El crecimiento vertiginoso del nmero de cristianos a partir del siglo III,llev a la ampliacin de las catacumbas. Pero las condicionesantihiginicas eran evidentes. Por ello, a partir del siglo IV, y una vezque se permiti la construccin de templos y capillas al aire libre, losalrededores de los mismos se convirtieron en cementerios, contrariamentea lo sealado por la ley de las Doce Tablas. Las persecuciones primero,y las invasiones de los brbaros ms tarde, llevaron a los cristianos atapar las entradas de las catacumbas con arena y piedras. Con el tiempose perdi la memoria de ellas hasta que fueron redescubiertas y convertidasen sitios de devocin y peregrinacin.</p><p>Desde la Edad Media hasta los tiempos modernos</p><p>A lo largo de la Edad Media, se impone la disciplina eclesistica catlica.Al menos desde San Gregorio de Tours (538-596), famoso escritoreclesistico de la Galia, consta que los cementerios deban ser consagradoscon rito especial; deban tener cinco cruces, una central y las otras envarios puntos de los mismos. En ellos solamente podan ser enterradoslos bautizados. Los excomulgados, criminales, suicidas, herejes o paganospodan recibir sepultura en lugares aparte o en fosas comunes destinadasespecialmente para ellos.</p><p>De enterrados a...</p></li><li><p>Dilogos Culturales</p><p>18</p><p>Se multiplic la costumbre, generalizada a partir del siglo VI, de abrircementerios en los aledaos de las iglesias. Los personajes importantes ybienhechores podan recibir sepultura dentro del recinto de las iglesias,con la excepcin del coro o debajo del altar donde se depositaban lasreliquias de santos y mrtires. Las iglesias y abadas de monasterios yconventos tambin siguieron la misma tradicin. Los miembros, monjeso residentes en los monasterios, eran enterrados en el cementerio de lacomunidad que generalmente se colocaba en uno de los patios interioresdel claustro monacal o cerca de la huerta.</p><p>Con el tiempo, los templos se hicieron insuficientes para albergar a todoslos difuntos. Se ampliaron los cementerios a los lados de las iglesias y sefueron abriendo en otros sitios ms alejados. A partir del Renacimiento,el crecimiento poblacional, lo estrecho de los cementerios existentes, lacreciente preocupacin por un mnimo de cuidado sanitario, habida cuentade la recurrencia de pestes y epidemias, llevaron a las autoridades civilesa tomar cartas en el asunto. Es bueno tener en cuenta que hasta pocabastante reciente, si bien las autoridades reglamentaban la salud pblicay por tanto el tratamiento de los cadveres y los enterramientos, el manejode los camposantos era privativo de la Iglesia. En general, pasaron alcontrol civil a partir del siglo XIX.</p><p>En Espaa los concilios, tales como el II de Braga (ao 572), prohibieronconvertir a las iglesias en cementerios. Las Siete Partidas del Rey AlfonsoX el Sabio permitieron enterrar dentro de las iglesias a las familias realesy nobles, prelados, ricos hombres, fundadores y fieles muertos en olorde santidad. Posteriormente, se extendi este privilegio a todos los fieles.En los numerosos snodos diocesanos peninsulares medievales seencuentra, con frecuencia, disposiciones acerca de las sepulturas. As,por ejemplo, en el Snodo de Len (1262 1267) se establece y ordenaque ningn clrigo tenga la osada de enterrar dentro de la iglesia algnfinado, aunque la iglesia tenga dos o tres naves1. Carlos III expidi una</p><p>1 Cfr. Antonio Garca y Garca (Director). Synodicon Hispanum. III, Astorga, Len yOviedo, p. 252.</p></li><li><p>19</p><p>Real Cdula, el 3 de abril de 17872, proscribiendo semejante prctica, yel Ministro Godoy, del Rey Carlos IV orden que se estableciesencementerios para enterrar a los fieles. En las iglesias podan enterrarselos obispos, monjas y santos. Las personas pertenecientes a otras religionesminoritarias erigieron cementerios para sus seguidores, situacin queveremos reflejada en la Venezuela republicana.</p><p>De lo relativo a las disposiciones que rigieron durante el perodo colonialy las primeras dcadas republicanas, daremos cuenta en los puntossiguientes.</p><p>Algunas disposiciones civiles y eclesisticas sobre cementerios</p><p>La existencia de los cementerios responde a una necesidad vital del serhumano: qu hacer con los cadveres. En ello intervienen diversos factores.Las creencias y costumbres religiosas, las tradiciones culturales, lasautoridades, las exigencias sanitarias. Tratndose del perodo colonialexiste una estrecha relacin entre lo civil y lo religioso. Ambas esferastenan que ver en el asunto. Ello fue origen de conflictos de competenciapor motivos varios, entre los que no tienen poca monta los asuntoseconmicos. Por otro lado, interviene la variable de higiene pblica en laque la autoridad civil tena la primera competencia; lo que, en no pocasocasi...</p></li></ul>