emile durkheim ?· emile durkheim el francés Émile durkheim, uno de los fundadores de la...

Download EMILE DURKHEIM ?· EMILE DURKHEIM El francés Émile Durkheim, uno de los fundadores de la sociología…

Post on 14-Dec-2018

223 views

Category:

Documents

0 download

Embed Size (px)

TRANSCRIPT

EMILE DURKHEIM

El francs mile Durkheim, uno de los fundadores de la sociologa moderna, utiliz mtodos

cientficos para aproximarse al estudio de los grupos sociales. Durkheim crea que los individuos son el

producto de fuerzas sociales complejas y no pueden entenderse fuera del contexto social en el que

viven. Formul el trmino conciencia colectiva para describir el carcter de una sociedad particular.

Segn Durkheim, esta conciencia colectiva difiere totalmente de las conciencias individuales que la

forman. Aplicando este concepto en su obra El suicidio: un estudio sociolgico (1897), Durkheim intent

demostrar las razones por las que los individuos cometen suicidio. Analizando las tasas de suicidio,

lleg a la conclusin de que este acto es producto de un profundo conflicto relacionado con el medio

social exterior.

LECCIONES DE SOCIOLOGA

EMILE DURKHEIM

MORAL CIVICA

DEFINICIN DE ESTADO

Hemos estudiado sucesivamente las reglas morales y jurdicas que se aplican a las relaciones delindividuo consigo mismo, con el grupo familiar, con el grupo profesional. Hemos de estudiarlas ahoraen las relaciones que el individuo mantiene con otro grupo, ms extenso que los precedentes, el msextenso de todos los constituidos actualmente, a saber, el grupo poltico. El conjunto de las reglassancionadas que determinan lo que deben ser estas relaciones forma lo que se llama la moral cvica.

Pero antes de comenzar el estudio, es importante definir lo que se debe entender por sociedad poltica.

Un elemento esencial que entra en la nocin de todo grupo poltico es la oposicin de gobernantes ygobernados, de las autoridades y de aquellos que quedan sometidos a ella. Es muy posible que en elorigen de la evolucin social, esta distincin no haya existido; la hiptesis es tanto ms verosmil cuantoencontramos sociedades en las que dicha distincin est muy dbilmente sealada. Pero, en todo caso,las sociedades donde se la observa, no pueden ser confundidas con aquellas donde hace falta. Unas yotras constituyen dos especies diferentes que deben ser designadas mediante palabras distintas, y es a lasprimeras a las cuales debe reservarse la calificacin de polticas. Pues si esta expresin tiene un sentido,quiere decir, ante todo, organizacin, aunque rudimentaria, constitucin de un poder, estable ointermitente, dbil o fuerte, cuya accin, cualquiera que sea, sufren los individuos.

Pero un poder de este tipo se encuentra en otra parte tambin, y no slo en las sociedades polticas. Lafamilia tiene un jefe cuyos poderes son a veces absolutos, otras restringidos por los de un consejodomstico. Se ha comparado frecuentemente la familia patriarcal de los romanos a un pequeo Estado,y si, como veremos ms adelante, la expresin no est justificada, ser difcil de aprehender si lasociedad poltica se caracterizaba nicamente por la presencia de una organizacin gubernamental. Es,pues, necesaria otra caracterstica.

Se ha credo encontrarla en las relaciones particularmente estrechas que vinculan toda sociedad polticaal lugar que ocupa. Hay, se dice, una relacin permanente entre toda nacin y un territorio dado. ElEstado, dice Bluntschli, debe tener su dominio; la nacin exige el pas. (p. 12) Pero la familia no estmenos ligada, al menos en un gran nmero de pueblos, a una porcin determinada de suelo: tambinella tiene su dominio, del cual es inseparable, porque ste es inalienable. Hemos visto claramente que, aveces, el patrimonio inmobiliario era verdaderamente el alma de la familia; es esto lo que hace la unidady la perennidad de la misma; ste era el centro alrededor del cual gravitaba la vida domstica. Enninguna parte el territorio poltico desempea papel ms considerable en las sociedades polticas.Agreguemos, por otra parte, que esta importancia capital unida al territorio nacional es de fecharelativamente reciente. En principio, parece muy arbitrario negar todo carcter poltico a las grandessociedades nmades cuya organizacin es a veces muy sabia. Por otra parte, en otras ocasiones, seconsideraba el nmero de ciudadanos, y no el territorio, como elemento esencial de los Estados.Anexarse un Estado no era anexarse el pas, sino a los habitantes que lo ocupaban, incorporndoselos.Inversamente, se vea a los vencedores establecerse entre los vencidos, sobre sus dominios, sin perderpor esto su unidad y su personalidad poltica. Durante los primeros tiempos de nuestra historia, lacapital, es decir el centro de gravedad territorial de la sociedad, era de movilidad extrema. No hacemucho tiempo que los pueblos se convirtieron hasta este punto en solidarios con su medio, de lo que se

podra llamar su expresin geogrfica. Actualmente, Francia no es slo una masa de individuos quehablan tal lengua, que observan tal derecho, etc...: es esencialmente tal porcin determinada de Europa.Aunque todos los alsacianos, en 1870, hubieran optado por la nacionalidad francesa, habra habido queconsiderar a Francia como mutilada o disminuida por el solo hecho de que se hubiera abandonado auna potencia extranjera una parte determinada de su suelo. Pero esta identificacin de la sociedad consu territorio no es producto sino de las sociedades ms avanzadas. Sin duda se debe a causasnumerosas, al valor social ms alto que tiene el suelo, quiz tambin la importancia relativamentegrande que el lazo geogrfico ha adquirido, cuando otros vnculos sociales, de tipo ms moral, hanperdido su fuerza. La sociedad cuyos miembros somos, es, cada vez ms para nosotros, un territoriodefinido, desde que la misma no es ms esencialmente una religin, un cuerpo de tradiciones que le sonpropias, o el culto de una dinasta particular.

Descartado el territorio, parece que se puede encontrar una caracterstica de la sociedad poltica en laimportancia numrica de la poblacin. Es cierto que en general no se da este nombre a grupos socialesque comprende un nmero muy reducido de individuos. Pero tal lnea de demarcacin serasingularmente vacilante, pues, a partir de qu momento una aglomeracin humana es tan considerablecomo para ser clasificada entro los grupos polticos? Segn Rousseau, bastaba con diez mil hombres;Bluntschli juzga esta cifra muy pequea. Ambas estimaciones son igualmente arbitrarias. Undepartamento francs contiene a veces ms habitantes que varias ciudades de Grecia o de Italia. Cadauna de estas ciudades constituyen sin embargo un Estado, mientras que un departamento no tienenderecho a esta denominacin.

No obstante, tocamos aqu un rasgo distintivo. Sin duda, no se puede decir que una sociedad poltica sedistinga de los grupos familiares o profesionales porque es ms numerosa, pues el efectivo de lasfamilias puede ser considerable, en ciertos casos, y el efectivo de los Estados muy reducido. Pero lo quees verdad es que no hay sociedad poltica que no contenga en su seno una pluralidad de familiasdistintas o de grupos profesionales distintos, o unos y otros a la vez. Si se redujera a una sociedaddomstica, se confundira con sta, y sera una sociedad domstica; pero desde el momento en que estformada por un cierto nmero de sociedades domsticas, el agregado formado de esta manera es otracosa distinta a cada uno de sus elementos. Es algo nuevo, que debe ser designado por una palabradistinta. As, la sociedad poltica no se confunde con ningn grupo profesional, con ninguna casta, sihay casta, sino que es siempre un conjunto de profesiones diversas o de castas diversas, como defamilias diferentes. Ms generalmente, cuando una sociedad est formada por una reunin de grupossecundarios, de naturaleza diferente, sin ser ella misma un grupo secundario relacionado a una sociedadms vasta, constituye una entidad social de una especie distinta: la sociedad poltica que definiremos:una sociedad formada por la reunin de un nmero ms o menos considerable de grupos socialessecundarios, sometidos a una misma autoridad, que no depende de ninguna autoridad superiorregularmente constituida.

As, y el hecho merece ser observado, las sociedades polticas se caracterizan en parte por la existenciade grupos secundarios. Ya Montesquieu notaba esto cuando deca de la forma social que le pareca lams altamente organizada, la monarqua, que implicaba: poderes intermedios, subordinados ydependientes (II, p. 4). Se ve la importancia de los grupos secundarios de los cuales hemos habladohasta el presente. stos no son slo necesarios para la administracin de los intereses particulares,domsticos, profesionales, que envuelven y que son su razn de ser; son tambin la condicinfundamental de toda organizacin ms elevada. Por grande que sea el antagonismo que tengan con estegrupo social que est encargado de la autoridad soberana, y que se llama ms especialmente Estado,ste supone su existencia, no existe ms que donde aquellos existen. Nada de grupos secundarios, nadade autoridad poltica, o, al menos, nada de autoridad que pueda, sin impropiedad, ser llamada con estenombre. De donde viene este solidaridad que une a estos dos tipos de agrupamientos, es lo queveremos ms tarde. Por ahora, nos basta con verificarla.

Es verdad que esta definicin va contra una teora, durante mucho tiempo clsica; es aquella a la cualSummer Maine y Fustel de Coulanges han ligado su nombre. Segn estos sabios, la sociedad elemental

de la cual provendran las sociedades ms completas sera un grupo familiar extenso, formado portodos los individuos unidos por vnculos sanguneos o los de adopcin, y colocados bajo la direccindel ms antiguo ascendiente varn, el patriarca. sta es la teora patriarcal. Si sta fuera verdadera,encontraramos en el principio una autoridad constituida, de todo punto de vista anloga a la queencontramos en los Estados ms complejos, que sera, por consecuencia, verdaderamente poltica,mientras que sin embargo la sociedad de la cual es la clave es una y simple, no est compuesta deninguna sociedad menor. La autoridad suprema de las ciudades, de lo