clínica psicoanalítica en las organizaciones borderline ...· la psicoterapia se diri-ge a...

Download Clínica Psicoanalítica en las Organizaciones Borderline ...· La psicoterapia se diri-ge a resolver

Post on 18-Jul-2018

212 views

Category:

Documents

0 download

Embed Size (px)

TRANSCRIPT

  • Clnica ContemporneaVol. 5, n. 2, 2014 - Pgs. 149-159

    Copyright 2014 by the Colegio Oficial de Psiclogos de Madridhttp://dx.doi.org/10.5093/cc2014a11

    Clnica Psicoanaltica en las OrganizacionesBorderline

    Psychoanalytical Intervention in BorderlineOrganizations

    Vicente BroxPrctica Privada, Espaa

    Resumen. Las patologas borderline presentan una caracterstica fundamental, la dificultadde tramitar psicolgicamente la realidad a enfrentar, lo que conlleva frecuentes desborda-mientos y desorganizaciones ante los problemas internos y externos. La psicoterapia se diri-ge a resolver dficits graves del funcionamiento yoico sobre todo al interactuar con los otrosy la realidad. Se tiene que afrontar la dificultad en modular y elaborar lo emocional, por laprevalencia de aspectos destructivos, el exceso de negatividad, y las frecuentes prdidas decontrol de los impulsos. Se deben acompaar procesos de pensamiento como opuestos a laaccin inmediata. Palabras claves: desorganizacin, vulnerabilidad narcisista, intolerancia a la frustracin,destructividad, ausencia de representaciones, funcin materna, transferencia-contratransfe-rencia, mentalizacin.

    Abstract. Borderline pathologies present a basic trait consisting on the difficulty to dealpsychologically with the reality they have to face. This means frequent loss of control anddisorganization when facing internal and external conflicts. The psychotherapeutic interven-tion is aimed at solving serious deficits in ego functioning, specially when they have tointeract with others and with reality. The difficulties in modulating and elaborating emotionsmust be dealt with, due to the prevalence of destructive traits, the excess of negativity, andthe frequent loss of control over impulse. Thought processes as opposed to immediate actionmust be facilitated.Keywords: disorganization, narcissistic vulnerability, intolerance to frustration, destructive-ness, lack of representations, maternal function, transference-countertransference, mental-ization.

    La correspondencia sobre este artculo debe enviarse al autor al e-mail: vbrox@cop.es1 Nocin que hace referencia a un modo de organizacin especfica, estable en su inestabilidad, separada del grupo de las psicosis. En este trabajo no se profundiza en el diagnstico. Los criterios que se han utilizado para definir este cuadro psicopatolgico han sido con frecuencia

    divergentes. As, por ejemplo, podemos encontrar la definicin descriptiva del DSM IV, frente a autores como Kernberg que apunta a caractersticas estruc-turales propias presentes en un conjunto amplio de trastornos de personalidad. Otros autores prefieren hablar de funcionamiento regresivo arcaico.

    Hay momentos en que una ve con el coraznMagda Szab (La puerta)

    El estudio de los cuadros borderline1 ha adquirido una importancia relevante, convirtindose en un tema cen-tral que protagoniza la clnica de nuestro tiempo. Un tiempo signado desde lo negativo por la impostura, por el

    PRCTICA CLNICA / CLINICAL PRACTICE

  • consumismo, por el exceso, por lo inmediato, por lo light, por lo adictivo, por la confusin. O a modo de met-fora por lo ignoto de los agujeros negros y lo ideal del universo elegante de las supercuerdas.La cultura contempornea nos enfrenta con frecuencia a cambios inciertos, contradictorios, y en ocasiones

    perturbadores. Cambios en todos los mbitos: en las relaciones familiares, con sus frgiles equilibrios, y ladiversidad de los cdigos en boga. En lo social donde, por ejemplo, orden y justicia social son conceptos volu-bles, lo que puede aumentar el sentimiento de fragmentacin, de desconexin, o el aislamiento. En lo econ-mico, la ley del mercado que no pocas veces se asemeja al reino del slvese quien pueda, sin control. Y lo tec-nolgico donde la sensacin de avance, buena para el ser humano, abre no pocas veces carencias, o una lgicaciega de proceso sin sujeto, con cierta subversin potencial de lo que somos.Todo contexto tiene su historia, por tanto, trae la impronta de otros tiempos. Aportes que son a la vez mar-

    cas, atractores, y estmulos de los sucesos que devendrn. El paisaje que nos mira: la economa, la poltica, lacultura, etc., y los valores que proyectan tiene efectos sobre el ser humano. Tambin lo biolgico nos aporta unsustrato imprescindible, cierta naturaleza interna y externa, que junto a lo social con las experiencias y signifi-cados que oferta, son la base y alimento en nuestra maduracin y desarrollo.Vera Ocampo (1988) muestra al toxicmano como parangn de la moderna sociedad de consumo, y por

    tanto, en esta problemtica aprecia ciertas caractersticas de la actual sociedad. As, por ejemplo, apoyando susestimaciones, se puede hablar de un consumo de sustancias o de bienes dirigido a saturar otras carencias per-sonales, impidiendo procesos de pensamiento, son placeres que enceguecen, que se imponen o seducen; tam-bin subraya el culto a la accin rpida, la urgencia que exige resultados concretos y calculables a corto plazo;y la prevalencia de la imagen, la produccin permanente de yoes ideales en los que el sujeto se puede alienar;e insiste en destacar la magnitud de la angustia con la posibilidad de llenar todo.La salud mental tiene que ver con enfrentar la realidad, transformarla, regenerarla, con proyectos y esperan-

    zas. Louis Dumont (1983) plantea que el bien debe contener el mal an siendo su contrario (pp. 242-243).El psicoanlisis es fundamentalmente un mtodo de terapia, que tiene como objetivo el promover cambios

    fructferos y beneficiosos para el paciente. Se ha desarrollado a partir de la obra de Freud, profundizando eincluso modificando sus conceptos tericos y tcnicos. El mismo Freud fue ampliando sus trabajos y propo-niendo cambios que las observaciones clnicas le reclamaban. La prctica psicoanaltica es actualmente muydiversa, ya no tiene como referencia exclusiva el campo de la neurosis, y la cura tipo: basada en la asociacinlibre, la atencin flotante, el anlisis e interpretacin de la transferencia y las resistencias, lo que permite elacceso y la elaboracin del conflicto psquico. En las patologas borderline ms que el conflicto se constata eldficit, lo que lleva a plantear desde el inicio otros desarrollos posibles, y as, enfrentar los problemas narcisis-ta-identitarios que estos casos presentan, la dificultad en la diferenciacin yo-otro, la disputa en procesos dediscriminacin y en el apego, la agresividad y dems desgarros que vive el sujeto, y los vnculos que lo origi-nan.En los estados borderline la clnica habitual no es la de los sntomas neurticos. Son ms frecuentes en esta

    patologa dificultades en las relaciones con los dems y con uno mismo, con gran temor al abandono, lo quehace que pronto irrumpan soledades y rechazos, vivencias que impregnan de amenaza la propia existencia; des-taca la profusin a la desorganizacin, la prevalencia de aspectos destructivos, y dficit graves en el funciona-miento yoico: intolerancia a la frustracin, dificultad en controlar los accesos de rabia, y carencias en los siste-mas de anticipacin. Ausencia de representaciones de los conflictos intrapsquicos, falta de curiosidad sobreestos, e inadecuada movilidad de las investiduras de los objetos. El paciente, por conflictos primitivos ligadosa vivencias de desamparo, flucta entre el temor a hundirse o la necesidad de actuar (disociaciones, evitacio-nes, paso al acto, impulsividad, autoagresiones, adicciones, somatizaciones, depresiones y vacos). Causas yefectos del empobrecimiento, en estos casos, de la vida psquica.Lo perturbado en los trastornos borderline, como hemos indicado antes, puede ser la estructura relacional, lo

    que expone a nuestro trabajo a una mayor complejidad. El encuadre psicoanaltico pretende hacer posible elintercambio, el dilogo y el encuentro, permitiendo establecer un contexto de descubrimiento, dirigido a per-

    150 CLNICA PSICOANALTICA EN LAS ORGANIZACIONES BORDERLINE

    Clnica ContemporneaVol. 5, n. 2, 2014 - Pgs. 149-159

    Copyright 2014 by the Colegio Oficial de Psiclogos de Madridhttp://dx.doi.org/10.5093/cc2014a11

  • mitir la bsqueda de sentido. Por tanto, desde el inicio puede cuestionarse nuestro marco de trabajo, al estar larelacin con el otro gravemente daada, expresando lo conflictivo y destructivo sufrido en la relacin con elobjeto primario. Pronto surgen, en cualquier contexto, angustias persecutorias, claustrofbicas, confusionales,etc. Lo que conduce con frecuencia a bloqueos, a acting-out, o a la interrupcin del tratamiento.La paciente A viene a consulta con una urgencia irrefrenable, tendr por motivos de trabajo que salir sema-

    nalmente fuera del pas y no se ve capaz. Lleva un ao con miedos a salir sola, no sabe la razn. Actualmentetodo se ha desquiciado, y tiene frecuentes ataques de pnico, y miedo a montar en metro y avin. Sus deman-das son muchas e imposibles de cumplir al necesitar resolver ya, he estado dos sesiones con otra psicloga yno he resuelto nada. Su desesperacin tambin es difcil de mitigar. La urgencia impone la lgica de la reso-lucin inmediata, acompaada de un hacer ciego. No entiende que le pregunte sobre otros temas que no seansu situacin actual de pnico, y al final de la primera entrevista expresa que la estoy tratando framente. El climade la sesin era un tanto denso y enrevesado, con esto explota. Mis preguntas dirigidas a poder entender susufrimiento, se han vivido como juicios crticos contra ella. En patologas de dficit, como muestra Balint(1989), cualquier observacin del analista puede ser sentida como un ataque, una exigencia, una injusticia, unafalta de consideracin, y tener una importancia mucho ms all de lo que se puede esperar atendiendo a crite-rios realistas. Trabajar lo sucedido permiti canalizar las angustias presentes, e ir creando un clima ms segu-ro, de confianza, donde el dilogo y la cooperacin fueron posibles. Isidoro Berenstein y Janine Puget (1997)dicen del e

Recommended

View more >