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Un acercamiento al libro del ÉXODO | SHMOT Reflexiones actuales desde el judaísmo y el cristianismo

Author: buenos-aires-ciudad

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Reflexiones actuales desde el judaísmo y el cristianismo

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  • Un acercamiento al libro del

    XODO | SHMOTReflexiones actuales desdeel judasmo y el cristianismo

  • Federacin deComunidadesdel JudasmoConservadorFEDECC

    PresidenteMarcos Cohen

    VicepresidenteJorge Fojgiel

    SecretarioMario Altman

    TesoreroEusebio Krichesky

    Director EjecutivoAriel Blufstein

    CRDITOS

    Coordinadores de proyecto Lic. Claudia Russo BernagozziLic. Ariel Blufstein

    IlustracinPaio Zuloaga

    RevisinLic. Liliana GurevichJonatn Bukschtein

    DiseoDG Andrea Oszlak

    Gobierno de la Ciudad de Buenos AiresConservadorFEDECC

    Jefe de GobiernoIng. Mauricio Macri

    Vicejefa de GobiernoLic. Mara Eugenia Vidal

    Secretario GeneralLic. Marcos Pea

    Subsecretario de RelacionesInternacionales e InstitucionalesLic. Fulvio Pompeo

    Director General de CultosDr. Alfredo Abriani

    Un acercamiento al libro delxodo | shmot : reflexiones actualesdesde el judasmo y el cristianismo. - 1a ed. - Ciudad Autnoma deBuenos Aires : SAB Libros, 2014.

    54 p. : il. ; 28x20 cm.

    ISBN 978-987-29951-1-9

    1. Judasmo. 2. Cristianismo. I.Ttulo

    CDD 230

    Fecha de catalogacin:20/03/2014

  • 3PRLOGO JEFE DE GOBIERNO

    PALABRAS DEL PRESIDENTE DE FEDECC

    PRESENTACIN

    PALABRAS DEL ILUSTRADOR

    EL RELATO BBLICO DEL XODOY SU MENSAJEPor Padre Hugo Pisana SJ / Introduccin

    EL DISEO DEL DESTINOPor Rabino Alejandro Avruj / Parashat Shmot

    YO SOY EL SEORPor Pbro. Gabriel Herod / Parashat Vaera

    DE LA ESCLAVITUD A LA REDENCINPor Rabino Rubn Saferstein / Parashat Bo

    CAMINAR POR DONDE NO HAY CAMINOPor Lic. Jos Luis D'Amico / Parashat Beshalaj

    RECORDAR Y ACORDARPor Rabina Silvina Chemen / Parashat Itro

    LA JUSTICIA LIBERADORA DE LA ALIANZA Y LA CONSAGRACIN DEL PUEBLO DE DIOSEN EL SINAPor Lic. Claudia Mendoza / Parashat Mishpatim

    DAR ES SLO DAR?Por Rabino Dr. Fabin Zaidemberg / Parashat Truma

    LUZ SIGNO VISIBLE DEL AMORPor Pastora Mariel Pons / Parashat Tetzave

    EN BUSCA DE LA JUSTICIAPor Rabino Jons Shalom / Parashat Ki Tisa

    CONSAGRACINPor Dr. Carlos A Villanueva / Parashat Vaiakel

    UNA INVITACIN A UNIR EL CIELO Y LA TIERRAPor Rabina Judy Nowominski / Parashat Pekudei

    56789

    13172 12529

    33

    374 1454953

    NDICE

  • Vivimos en un pas que se destaca en el mundo por la diversidadde cultos que lo habitan en paz y armona. Esta es una riquezaque puede apreciarse en distintas regiones de la Argentina, yespecialmente en la Ciudad de Buenos Aires, donde todos losdas centenares de comunidades religiosas conviven en unmarco de dilogo y respeto.

    Ser libres nos da a todos la posibilidad de ser diferentes, detener creencias, convicciones e ideas distintas a las de los dems.Ser libres es, tambin, saber respetar, dialogar y escuchar atodos aquellos que piensan distinto a uno.

    Estamos convencidos de la necesidad y de la importancia decontar con espacios de encuentro. En este sentido, estamosorgullosos de presentar Un acercamiento al libro del XODO/SHEMOT. Reflexiones actuales desde el judasmo y el cristianismo,una obra que, a travs de la mirada actual de rabinos y telogoscristianos, nos acerca a las enseanzas contenidas en el segundolibro de la Tor/Biblia.

    Entendemos que para seguir creciendo como sociedad esfundamental respetar la libertad que nos da la diversidad depensamiento. Es la cultura de dilogo y de encuentro la quenos va a permitir hacer un futuro mejor para todos, y esperamosque con esta publicacin aportemos nuestro granito de arenapara que cada vez ms personas asumamos al compromisode salir al encuentro del otro con respeto y humildad.

    PRLOGOJEFE DE GOBIERNO

    5

  • "Estos son los nombres de los hijos de Israel que vinieron a Egipto con Iaakov, cada uno con su familia".

    As comienza el libro de SHMOT, cuyas parashiot, o secciones, sern interpretadas en este libro porRabinos de nuestras comunidades y Biblistas catlicos, quienes con una gran predisposicin y entusiasmohan aceptado, desinteresadamente, contribuir con sus conocimientos para que el lector pueda encontrar,desde la diversidad, sus puntos de vista, cada uno desde su libre pensar, y as contribuir al enriquecimientointelectual de quienes lo leamos, dando una muestra de que la convivencia nterreligiosa, no slo es posiblesino imprescindible, en un mundo que necesita imperiosamente muestras sinceras de hermandad y deunin, con respeto a las distintas identidades.

    Se ver en el relato como las desventuras de dichas familias hacen que se conduzcan a una tierra donde,en busca de bienestar y progreso, trabajarn, crecern en nmero y en importancia, hasta que, inevitablemente,sentirn el yugo opresor de la autoridad poltica que comienza a ver a los hijos de Israel como una amenazaa su poder.

    Y vendrn aos de sufrimiento y pesar, que se irn acrecentando con violencia, lo que hace surgir en algunosde sus integrantes el deseo de vivir nuevamente en libertad como nacin. En ese proceso, aparecer lafigura de Moshe, un hombre humilde y sencillo, pero que est llamado por la divinidad para convertirseen el lder que conducir al futuro pueblo y le dar un cdigo tico, la Tora, que ser la columna vertebralque sostendr de pie a ese pueblo hasta nuestros das.

    Libro maravilloso para todas las generaciones, el relato divino nos ensea el valor supremo de vivir enlibertad y con un declogo que nos exige la vida con respeto. Respeto para con el creador, para con nues-tro semejante y, en definitiva, para con nosotros mismos.

    Nuevamente vaya mi agradecimiento para la Direccin General de Cultos del Gobierno de la CiudadAutnoma de Buenos Aires, con quienes compartimos esta iniciativa, deseando que prximamente podamoseditar los 3 libros restantes y completar as los 5 libros de nuestra sagrada Tora.

    Tanto el amor al creador como el amor a aquello que ha creado son finalmente uno y lo mismo 1

    Marcos Cohen

    Presidente de FEDECCFederacin de Comunidades del Judasmo Conservador

    1 Martn Buber

    PALABRAS DEL PRESIDENTE DE FEDECC

    6

  • El ao pasado nos planteamos un desafo importante entre la Direccin General de Cultos del Gobierno de laCiudad Autnoma de Buenos Aires y la Federacin de Comunidades del Judasmo Conservador -FEDECC-,llevar a cabo la publicacin de los cinco libros del Pentateuco desde una perspectiva judeo-cristiana, conilustraciones y comentarios de telogos, pastores y rabinos.

    En septiembre del 2013 tuvimos la alegra de presentarles Un acercamiento al libro del GENESIS/BERESHIT.Reflexiones actuales desde el judasmo y el cristianismo el cual fue distribuido exitosamente en comunidadesjudas y cristianas de la Ciudad.

    En esta ocasin, es un placer acercarles Un acercamiento al libro del EXODO/SHMOT. Reflexiones actualesdesde el judasmo y el cristianismo en donde podremos leer y vivenciar la epopeya de los hijos de Israelpara alcanzar la libertad. Nuevamente destacamos que el mtodo utilizado para la divisin de los textos esel que corresponde a la tradicin juda (Parasha), segn la cual el xodo/Shmot se organiza en oncesecciones que se leen, una por semana, usualmente entre los meses de diciembre a marzo.

    Deseamos agradecer en forma especial a cada uno de los rabinos del Movimiento Conservador/Masort ya los telogos y pastores cristianos, que fueron invitados a reflexionar sobre cada texto. Sus palabras, lle-nas de riqueza y sabidura, son las que permiten dar continuidad a este proyecto.

    Asimismo, destacamos el gran trabajo realizado por el ilustrador Paio Zuloaga, quien a partir de cadacomentario cre una pieza de arte que busca reflejar en forma original las reflexiones plasmadas por cada autor.

    Agradecemos tambin a la Comisin Directiva de FEDECC y a las autoridades del Gobierno de la Ciudadde Buenos Aires por confiar en este trabajo conjunto.

    Para finalizar, los invitamos a leer cada uno de estos comentarios y a reflexionar sobre cada enseanzacomo si cada una de ella fuera nica.

    Lic. Ariel Blufstein Dr. Alfredo Abriani

    Director Ejecutivo Director General de CultosFederacin de Comunidades Gobierno de la Ciudaddel Judasmo Conservador de Buenos Aires

    PRESENTACIN

    7

  • Buscando mximos desafos emprend este nuevo viaje, el xodo.

    Con la ilusin de ilustrar estos textos desafiantes y sagrados, complejos

    y sabios, difciles y atrapantes, empec el recorrido sintindolo

    como un nuevo desafo.

    Cada uno con algo distinto que ofrecer, una nueva bsqueda,

    variados caminos para llegar a la puesta grfica pero

    que necesitaban mucho recorrido fsico e intelectual.

    Comprenderlos, conceptualizarlos, analizarlos y

    saber disfrutarlos a la hora de su interpretacin;

    porque a los desafos si le ponemos esa cuota de pasin

    se vuelven agradables, el recorrido se hace ms liviano y

    la bsqueda de caminos inciertos e inditos

    empieza a ganar coraje.

    Y aunque lo incierto tiene momentos de tensin,

    o donde me poda sentir atrapado o sin salida,

    no cedera terreno, confiaba en unos pasos ms,

    y si alguna vez volv sobre los propios

    era convencido que estara avanzando.

    No lograran vencerme los fuertes vientos, ni las tormentas de

    ideas caprichosas que queran pegarme de frente,

    y mucho menos el fracaso de quedar a mitad del recorrido.

    Y sin rendirme me encontraba con mi lpiz,

    como quien se acompaa de un bastn,

    con la esperanza de encontrar el rumbo y por fin mi objetivo.

    Es cuando se terminan abriendo las aguas

    para ofrecerme siempre una salida.

    Paio Zuloaga

    PALABRAS DEL ILUSTRADOR

  • La tradicin griega de la Escritura ha dado a su segundo libro el nombre dexodo, predisponiendo as al lector a encontrar en su lectura la referenciaa una salida. Quin ha salido, de dnde y hacia dnde, por qu, cmo,cundo?, son algunas de las preguntas que podran plantearnos quienesquisieran tener alguna noticia de este escrito sin ponerse en contacto directocon l; interrogantes vlidos que podran satisfacer una cierta curiosidad,pero cuyas respuestas no reemplazaran la experiencia directa de su lectura.Porque no es una obra que slo narre una o varias historias, ni enunciediversas afirmaciones; es la proclamacin de la certeza que nace de unaexperiencia; es el testimonio vivo de una realidad experimentada en lahistoria y en la fe: el Dios creador de todo lo que existe es el Seor, el Diosde la vida, que entra en la historia eligiendo a los descendientes del patriarcaIsrael-Jacob, oprimidos en trabajos esclavizantes, amenazados de muerte, yalienados de la fe de sus padres Abraham, Isaac y Jacob; a quienes harrenacer como un pueblo despus de la liberacin, a quienes ofrecer Suvoluntad de vida y amor en la Alianza.

    La lnea argumental, en trazos gruesos, es breve. Los pocos hijos de Israelque se haban instalado en Egipto en una poca de hambruna, prosperaronen nmero y llenaban el pas. Aunque habitaban all desde haca variasgeneraciones, para los egipcios no eran sus paisanos, sino unos nmadesvenidos del extranjero e instalados en su tierra: los hebreos. El miedo a queestos inmigrantes pudiesen constituirse como un enemigo interno, impulsal Faran a una poltica doblemente opresiva: trabajos forzados en condi-ciones esclavizantes y el asesinato de los varones hebreos recin nacidos.Un sobreviviente de esos nios amenazados de muerte, Moiss, es adop-tado por la hija del Faran; y al defender en edad adulta a un hebreo mal-tratado, tuvo que escapar de Egipto a Madin. Instalado all, Moiss formauna familia y se establece como pastor.

    En una de sus jornadas de pastoreo, Moiss recibe la manifestacin deDios, quien le revela su identidad y su designio: Yo soy el Seor, el Diosde los padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob; he venido a librara mi pueblo de la opresin, a llevarlos a una tierra buena y espaciosa. Eneste designio, Moiss es el mensajero y el lder de la liberacin.

    Obedeciendo el mandato divino, Moiss afronta un doble desafo: que sushermanos hebreos crean en su mensaje, y que el faran acceda a su reclamo.Para ambas tareas Moiss cont con la ayuda de su hermano Aarn y designos prodigiosos; los cuales estaban encaminados a manifestar la decisiny el poder del Seor. De entre esos prodigios el determinante fue el ltimo:la muerte de los primognitos de Egipto. Luego de esta dolorosa consecuenciade la obstinacin del faran ante el pedido de Moiss, el Faran y los mis-mos egipcios piden al pueblo hebreo que se vaya de su tierra.

    Los hijos de Israel, preparados ya por advertencia de Moiss para irse delpas, emprenden la salida de Egipto (de la que el libro, en griego, toma elnombre) marchando hacia el Mar Rojo. Los egipcios, arrepentidos dehaber perdido mano de obra esclava, comienzan a perseguirlos hastaarrinconar a los hebreos contra el mar. Es entonces cuando el Seor, por

    EL RELATO BBLICO DELXODO Y SU MENSAJEPor Padre Hugo Pisana SJIntroduccin

    9xodo / Shmot

  • mano de Moiss, separa las aguas del mar, conduce al pueblo hacia la liberacin hacindolos caminar por el lecho del mar hacia el desierto dela pennsula del Sina; y, al hacer que volvieran las aguas del mar a su estadonatural, ahoga a los egipcios con su faran, quienes se haban internadoen el lecho seco persiguiendo a los hijos de Israel.

    A partir de esta epopeya divina, comienza el relato del primer ao de laperegrinacin de los hijos de Israel por el desierto; en esta etapa fundacionalquedarn en claro dos cosas: primera, que al Seor pertenece la iniciati-va de hacer una alianza con los hijos de Israel, que los convertir en elpueblo del Seor; iniciativa que ser renovada constantemente por elSeor, revelndose como Dios fiel. La segunda, que Israel acepta la alianza;y que en su humana debilidad, tambin se resiste a la misma; entablando undilogo alternado de fidelidad e infidelidad, de obediencia y de rebelda,que le servir para conocerse ms a s mismo y conocer mejor al Seor.

    En este ao de travesa Moiss acta como mediador del Pacto, comolegislador que comunica las especificaciones de la Alianza, y como organizadordel culto. El amor de Moiss por su pueblo hace que se manifieste comointercesor de misericordia, implorando al Dios justo que sea paciente conel pueblo que liber de Egipto, y que en ocasiones muestra rebelda antelas palabras del Seor. Moiss es el siervo del Seor, que hablaba con lcomo habla un hombre con su amigo.

    Finalmente, el relato del xodo culmina con el recuerdo de la organizacindel culto y de la construccin del santuario de la tienda del encuentro,cumbre simblica de la accin santificadora de un Dios cuya ntimavoluntad es habitar en medio de los hombres.

    Ahora bien: dado que este libro no es un relato o una novela, sino unaconfesin de fe expresada en relatos, leyes y poesas, es necesario decirlas notas sobresalientes de la fe que se nos ofrece en estas pginas.

    El Dios de Israel, el Seor, se revela sensible al clamor de los oprimidos,y expresa su compromiso con ese dolor haciendo de aquello su pueblo.La iniciativa es del Seor, y se mantendr para siempre, mostrando otrorasgo de su ser que los hombres llamamos fidelidad y paciencia. Sin perjuiciode su cercana percibida histricamente, el Seor se revela como Diostrascendente.

    Aceptar la iniciativa del Seor trae consecuencias para los hijos de Israel:la primera, es la de empezar a existir como pueblo, nacidos de una accinliberadora y constituidos en un pacto sagrado; la segunda, ser el esfuerzopor mantener su esencia y su existencia como pueblo del Seor, evitandoentregar su corazn a otras divinidades; una ms, ser los portadores de lapresencia divina, a travs del culto y de su comportamiento.

    Todas las palabras de la Alianza, las diez iniciales y el cdigo subsiguiente;el hecho mismo del Pacto en el desierto, a la luz de la intervencin histricadel Seor en favor de los hebreos oprimidos en Egipto, ser celebrado yrecordado por el pueblo de Dios como el inicio fundamental de su existencia;al cual podr y deber volver cuando se aparte por sus infidelidades delSeor, cuando sienta y piense que el Seor lo ha abandonado, cuando leparezca que las fuerzas del mal en cualquiera de sus formas pueden llegara prevalecer frente al Dios de la vida.

    El xodo une la liberacin de la esclavitud al paso salvador del Seor, quepreserva a los hijos de Israel de la muerte. Es el Psaj, la pascua del Seor.Este paso de la muerte a la vida, de la esclavitud a la libertad, es el signosupremo de la voluntad amorosa de Dios. Esta experiencia constituir lapalabra central de salvacin, que Israel proclamar y celebrar hasta elfin de los tiempos.

    El xodo proclama que el Seor oye, se conmueve y acta; quiera l concedernos que aceptemos su pacto de vida; para que lo imitemos enconmovernos y actuar primordialmente en beneficio de los que se sientendescartados y oprimidos.

    10 xodo / Shmot

  • Padre Hugo Pisana SJ

    Nacido en la ciudad de Rosario en 1967.Ingres a la Compaa de Jess en el ao 1986 y fue ordenado sacerdote enel ao 1997.Licenciado en Teologa bblica por la Pontificia Universidad Gregoriana(Roma), ensea Sagrada Escritura en la Facultad de Teologa de la Compaade Jess (Jesuitas) en San Miguel, (BA).Actualmente, a cargo del Centro de Espiritualidad Ignaciana de Argentina(CEIA), en la Ciudad de Buenos Aires.

  • El Libro de Shmot es sin dudas, un viaje.

    Como si fuese una pintura, una obra de arte en s misma, comienza conun viaje, y termina con otro.

    En la primer Parasha, vemos el inicio del viaje de los Benei Israel 1 - Loshijos de Israel 2 -, desde Canan bajando a Egipto. El Libro finaliza siglosdespus, con ese grupo de familias transformado en Beit Israel - LaCasa de Israel - regresando en sus marchas nuevamente hacia la Tierrade promesa.

    Shmot significa Nombres, el texto nos indaga acerca de lo que somos,de cmo nos definimos, y de lo que podemos llegar a ser en el viaje propio.

    Empezamos siendo y llamndonos Hijos (Benei Israel), nico ttuloque compartimos con todos los seres humanos. Pero el viaje que comien-za al nacer, nos llama a construirnos, a edificarnos (Beit Israel), paratransformarnos en todo lo que podemos llegar a ser.

    El nombre, la identidad, el ser, la misin, son las palabras claves de nuestraParasha.

    En la revelacin divina en la zarza ardiente, hasta el mismo Di-s es indagadosobre su Nombre. Frente a la zarza, Moiss le formula dos preguntas a eseDi-s que acaba de conocer:

    1. Cul es Su Nombre?, y

    2. Quin es l (Moiss) para llevar adelante semejante misin?

    Di-s responde la primer pregunta diciendo: Eheie asher Eheie - Ser elque ser. Di-s mismo se define en constante evolucin. Al igual que l,somos un devenir, una oportunidad, un desafo de trascendencia. La vidano es solamente un viaje, nosotros somos el viaje. Hacia la promesa de loque podemos llegar a ser.

    Y la segunda pregunta Di-s la responde diciendo: Ki Eheie imaj - Yoestar (Eheie) contigo. Moiss tiene miedo de lo imprevisible que ledepara su futuro. La misin, el viaje personal, no ser fcil. El desafo detransformacin del potencial individual no es sencillo. Las situaciones a

    EL DISEO DEL DESTINOPor Rabino Alejandro AvrujParashat Shmotxodo 1:1 6:1

    1 Shemot 1:1, primer versculo del Libro.

    2 Shemot 40:38, ltimo versculodel Libro.

    13xodo / Shmot

  • atravesar para llegar a nuestras maanas sern complejas. Pero si logra-mos sentir que Eheie la potencia de crecimiento divina, est con noso-tros, la vida no ser entonces solo un viaje. Sino una peregrinacin sagra-da hacia nuestros propios destinos.

    De Canaan a Egipto, y de all a la Tierra Prometida, el camino ser un desier-to. Nos avisan antes de comenzar, que no ser nada fcil. Dice BernardShaw que el desierto est desierto, porque ese es un lugar donde sola-mente sale el sol. En los lugares donde siempre sale el sol nada puede cre-cer, nada puede nacer. Se necesita de la lluvia y de la noche para que latierra se transforme en vida. Cuando todo es sol, no logramos valorartodo lo que realmente somos y tenemos. Lo inmensamente ricos quesomos por el solo hecho de estar atravesando el desafo de llegar a ser.Los tiempos de oscuridad y lluvia son parte del viaje. Est tambin ennuestras manos transformar el viaje en un desierto, o ver esos tiemposcomo una puerta hacia la sabidura, para crecer, y entonces, renacer.El Rebbe mir a sus discpulos y les pregunt:

    Hay una escalera con 50 peldaos. Un hombre est en el peldao nmero25, y otro en el peldao nmero 10. Dganme, por favor, Cul de los dos estms alto?

    Los alumnos se preguntaron si su maestro haba enloquecido: Por supuestoque aqul que est en el escaln numero 25!, dijeron.No, hijos mos" dijo el Rebbe. "Todo depende de qu direccin estn tomando.

    La vida es una peregrinacin sagrada. Somos el viaje. Somos un proyectode trascendencia.

    Podemos sentir la energa transformadora dentro nuestro para transformarnuestros desiertos, en destinos llenos de promesa.

    14 xodo / Shmot

  • Rabino Alejandro Avruj

    Alejandro Avruj egres del Seminario Rabnico Latinoamericano en 2002.Curs estudios rabnicos en el Instituto "Abraham J. Heschel" de Buenos Airesy en el Schechter Institute of Jewish Studies de Jerusaln obteniendo unMaster en Literatura Rabnica y Educacin Juda habiendo cursado estudiospara el MA en Literatura Rabnica en el Jewish Theological Seminary ofAmerica de Nueva York en 2001, y para el MA en Educacin Juda en laHebrew University de Jerusaln en 2002. Fue Director de Programas Sociales Extracomunitarios, para la OficinaLatinoamericana del American Joint Distribuition Comit, ao 2002 -2006 y rabino de la Fundacin Judaica. Actualmente es Rabino de la ComunidadAmijai. En 2012 es autor del Sidur "Et Bazman - Un Tiempo dentro del Tiempo."Est casado con Marina Degtiar y tiene cuatro hijos, Giselle, Meital, Noa y Shai.

  • Por eso anuncia a los israelitas: Yo soy el Seor. Yo los liberar de los trabajosforzados que les imponen los egipcios, los salvar de la esclavitud a que elloslos someten, y los rescatar con el poder de mi brazo, infligiendo severos yjustos castigos. Har de ustedes mi Pueblo y yo ser su Dios. As tendrn quereconocer que soy yo, el Seor, el que los libr de los trabajos forzados deEgipto. Despus los introducir en la tierra que jur a Abraham, a Isaac y aJacob, y se la dar en posesin. Yo soy el Seor. (Ex. 6, 6-8). 1

    Cuando el Seor llama, quin est dispuesto a escucharlo?, Qu hacefalta para poder responder a ese llamado?, Ese llamado es slo para cier-tas personas o cualquier ser humano es capaz de escucharlo? Son todosestos interrogantes los que tratar de responder con la ayuda del textoque hoy nos convoca. Pero, conviene que vayamos por partes.

    La presente parash nos presenta la respuesta al llamado del Seor a travsdel actuar de varios personajes: El Seor, Moiss/Mosh, Aarn/Aharn, elfaran, el pueblo judo y las plagas. El Seor que llama, Moiss/Mosh yAarn/Aharn que supieron hacerse eco de esa llamada, el faran y el pue-blo judo que no supieron escucharla y las mismas plagas, testimonios delpoder del Seor. Veamos cada personaje en particular:

    El Seor: Que recordando su Alianza con Abraham, Isaac y Jacob, luegode escuchar los gemidos de los israelitas esclavizados por los egipcios,quiere liberarlos de los trabajos forzados y de la esclavitud. Por eso, llamaa Moiss para que sea su propia voz frente al faran. Alianza que, por otrolado, depende slo de la fidelidad de El Seor a su palabra, y no del actuardel pueblo.

    Moiss/Mosh y su hermano mayor Aarn/Aharn: Dos hombres normales,sin ningn rasgo extraordinario que los predisponga a una mayor sensibilidadpara escuchar la voz de Dios. Ambos provenientes de una familia concreta(Amram y Jokbed), y pertenecientes a una tribu concreta, la de Lev(Shemot/xodo 6, 14-30).

    Aarn/Aharn, primer sacerdote levita, y primer Sumo Sacerdote delpueblo de Israel, llamado a ser el traductor de Moiss/Mosh, ya que steltimo se consideraba a s mismo como un lerdo para hablar, que habla-ba con pesadez de boca y de lengua (Shemot/xodo 4,10).

    Moiss/Mosh era un humilde pastor de rebao, que a pesar de todas susdificultades para comunicarse, tuvo la valenta de convertirse en eco deuna voz que ni el pueblo, ni el faran supieron escuchar. En definitiva,dos personas de carne y hueso, con luces y sombras (como vos y como

    YO SOY EL SEORPor Pbro. Gabriel Hernn RodrguezParashat Vaeraxodo 6:2-9:35

    1 A. Levoratti (ed.), El Libro delPueblo de Dios, San Pablo; Madrid,2010. El autor trabaj tambin conlos siguientes textos: a.) K. Elliger -W. Rudolph (editores), BibliaHebraica Stuttgartensia; DeutscheBibelgesellschaft, Stuttgart,19975. b.) A. Coffman (ed.), LaTor con Rashi. Shemot/xodo,Editorial Jerusaln; Mxico, 2002.

    17xodo / Shmot

  • yo!) que se animaron a ayudar al Seor en la tarea de liberar a un pueblooprimido. De qu manera? Entrando en continuo dilogo con el Seor ysiendo fiel a las palabras que l les transmita.

    El pueblo israelita: Abrumado y desanimado por los duros trabajos y porsu congoja (literalmente, falta de aliento - Shemot/xodo 6,9) no seatrevi a creer en la palabra de Moiss/Mosh, porque no crea que uncambio tal pudiera ser posible.

    El faran de Egipto: Reverenciado por su pueblo como un ser casi divino,lleno de poder y riquezas, no poda considerar la posibilidad de someter-se l mismo a un ser superior, y por eso su corazn estaba endurecido. Y por esta obstinacin, todo un pueblo debi sufrir las consecuencias: lasplagas. El faran era una persona obnubilada con su propio poder y slopensaba en no perderlo y a cualquier costo.

    Las plagas: Lo que podra interpretarse a primera vista como un castigodel Seor por la obstinacin del faran, es en realidad algo ms profun-do. En efecto, estos signos y prodigios apuntan a que los egipcios reco-nozcan quin es el Seor de todos los pueblos. Esta fue la experiencia delos sabios y los hechiceros egipcios que llegaron a reconocer que all esta-ba el dedo de Dios (Shemot/xodo 8,15) y del mismo faran que envarias oportunidades, rog a Moiss/Mosh que intercediese ante suSeor para que aleje de l el mal.

    Retomando las preguntas con las cuales inici este artculo, y habiendohecho un recorrido por los personajes ms relevantes de esta parash, meaventuro a sealar: El Seor llama siempre y a todo el mundo para libe-rarlo de toda opresin (inclusive al faran). No es que en nosotros hayaalgo de especial que haga que el Seor nos llame, sino que es la voluntaddel Seor que todos participemos de su obra liberadora.

    La dificultad se encuentra en el mismo ser humano. No siempre somoslibres para dar una respuesta confiada a ese llamado. Moiss/Mosh, porsu humildad, supo reconocer al Seor como "su Seor", y por eso escu-ch su voz. El pueblo israelita y el faran estaban atentos a otras voces (ladel sufrimiento y la opresin y las del poder sin lmites), por eso estabanincapacitados para reconocer la voz de su Seor (a pesar de las pruebasdel poder del Seor que los egipcios sufrieron y los israelitas presenciaron).

    Por ltimo, estimado lector, te dejo una pregunta: sabs reconocer/escuchar la voz de nuestro Seor?, Qu voces escuchas da a da? Conotras palabras, Con cul de estos personajes te sents relacionado?

    Me despido con una esperanza: Porque l es nuestro Seor, y nosotros,el pueblo que l apacienta, las ovejas conducidas por su mano. Ojal hoyescuchen la voz del Seor (Salmo/Tehilim 95,7)

    18 xodo / Shmot

  • Pbro. Gabriel Hernn Rodrguez

    Nace en Buenos Aires en 1974. Comienza sus estudios universitarios en laFacultad de Ciencias Veterinarias de la UBA, interrumpindolos en 1997 paracomenzar sus estudios de Filosofa y Teologa, en la Facultad de Teologa dela UCA. Alcanza el grado de Bachiller y Profesor en teologa en 2003.En 2004es ordenado sacerdote e inmediatamente es enviado a Roma para una espe-cializacin en Sagradas Escrituras en el Pontificio Instituto Bblico, dondeobtiene la Licenciatura en Sagradas Escrituras en 2009. Desde 2010 reside enla Dicesis de San Martn, dedicndose a la atencin pastoral de fieles, ladocencia y el dictado de cursos de Biblia. A su vez, se desempea comodocente de Biblia en la Facultad de Teologa de la UCA en el posgrado deLicenciatura en Teologa Bblica, dictando clases de mtodos exegticos.

  • Deja salir a mi pueblo fue el leitmotiv del reclamo de Moiss al Farandesde el momento que Ds le pidiera que dejara Midin y regresara aEgipto a fin de liberar a los hebreos de la esclavitud (xodo 5:1; 7:16;7:26: 8:16; 9:1; 9:13)

    La porcin de la Tor llamada Bo describe las tres ltimas plagas de unaserie de diez que azotaron la tierra de Egipto como consecuencia de lanegativa del Faran de acceder a este reclamo.

    La octava plaga se materializ a travs de la llegada de una cantidadgigantesca de langostas que devast la tierra de Egipto (10:12-15). Anas, el Faran no quiso ceder al reclamo de Moiss y por ello lleg la plagade oscuridad que cubri la tierra de Egipto durante tres das en la cual:no vea ningn hombre a su hermano y nadie se atreva a salir de su lugarpero para todos los hijos de Israel haba luz en sus moradas (xodo 10:23)

    Pareca que el Faran iba a permitir la salida de los hebreos pero Ds volvia endurecer su corazn y como consecuencia de ello llegara la ltimaplaga que sera tremenda - la muerte de los primognitos- y que traeraun clamor tan grande en toda la tierra de Egipto como nunca lo hubo antesy no lo habr despus (xodo 11:6)

    Antes de relatar la llegada de la ltima plaga, el relato se interrumpe paraque el texto nos refiera al establecimiento de la fecha de la pascua quesera adoptada como fiesta de Israel y vinculada a la liberacin de laesclavitud.

    Ds instruy al Pueblo de Israel con respecto a la ofrenda de Pesaj (Pascua)por la cual cada casa paterna deba tomar un cordero o cabrito macho deun ao, que no tuviera defectos, el cual deba ser guardado desde el dadiez del primer mes (Nisan) hasta el atardecer del da catorce y ser inmo-lado esa noche. Con la sangre de ese cordero o cabrito deban pintar losdinteles y jambas de las puertas de sus hogares y comer la carne de formaasada con pan zimo y hierbas amargas esa misma noche. Entonces Dspasara por la tierra de Egipto para golpear (matar) a cada primognito yafuera hombre o animal. Pero al ver la sangre en los dinteles y jambas delos hogares de los hebreos, Ds pasara por alto esas casas y de ese modono sufriran la plaga exterminadora.

    Mientras los hebreos estaban cumpliendo con ese ritual de la pascua, Ds

    DE LA ESCLAVITUD A LAREDENCINPor Rabino Rubn SafersteinParashat Boxodo 10:1 13:16

    21xodo / Shmot

  • hiri de muerte a cada primognito de las familias de Egipto mostrandode este modo su poder y soberana. Lamentablemente se lleg a esa ins-tancia por la dureza del Faran quien no pudo o no supo modificar suposicin intransigente hasta el momento en que sufri la muerte de supropio hijo. Esa misma noche llam a Moiss y a Aarn para decirles quese fueran y hasta los mismos egipcios insistieron para que la salida de loshebreos fuese rpida.

    De este modo el pueblo de Israel dejara definitivamente su posicincomo esclavos en la tierra de Egipto para comenzar a construir su iden-tidad en la libertad unida a Ds.

    El texto habla de 600.000 varones, cifra que al contar mujeres y niossumara cerca de dos millones de personas, mostrando la magnitud de lapoblacin de los hebreos. A ellos se sumaron una gran cantidad de per-sonas, quizs egipcios pobres y maltratados dirigindose todos juntoshacia la localidad de Sucot. De este modo finalizaban 430 aos de escla-vitud y comenzaba el perodo de redencin que llevara a los hebreosnuevamente a la Tierra de Israel.

    La fiesta de Pesaj (Pascua) fue celebrada en Egipto la noche de la dcimaplaga y como el mandato fue que deba quedar en la memoria de loshebreos y ser festejada en cada generacin, de ese modo lo seguimoscelebrando en cada lugar del mundo agradeciendo a Ds por la maravillosaliberacin sin olvidar la experiencia de ese perodo nefasto de esclavitudy opresin.

    22 xodo / Shmot

  • Rabino Rubn Saferstein

    Nacido en Buenos Aires el 17 de enero de 1958Ordenado Rabino del Seminario Rabnico Latinoamericano en 1992Licenciado en Historia General y Sociologa (Universidad Hebrea deJerusaln). Maestra en Historia Juda Contempornea (Universidad Hebrea deJerusaln).Maestra en curso en Sagradas Escrituras en el ISEDET.Rabino de la Comunidad Dor Jadash desde 1992.

  • El relato presenta un momento crtico cuando el pueblo, perseguido yamenazado, luego de una larga caminata, se encuentra con el mar comoel final del camino. Ya no puede seguir ms, y detrs tiene la amenazadevastadora del ejrcito enemigo (Ex 14,9).

    Por un instante acudamos al nombre del libro en cuestin. El xodo, engriego significa salida, hacia el camino. Entonces, nos preguntamosahora qu camino ha seguido el pueblo? qu camino seguir ahora anteeste encierro y quedar entre el ejrcito asesino y el mar? vale la pena,ante esta nueva situacin, seguir caminando? Y por otro lado qu caminoha seguido el ejrcito del faran que no pudo alcanzarlo y morir devoradopor las aguas?

    La llegada a las aguas sorprende, justamente, porque los israelitas veranque por aqu ya no hay camino. No se puede caminar entre las aguas.En el mar no se camina. Nos imaginamos no solo la sorpresa, sino tam-bin la desilusin de este pueblo que ya se haba jugado escapando delopresor. Por eso entendemos sus gritos desesperados: vamos a morir,"para qu salimos si de todos modos moriremos?" (Ex 14,11-12).

    La orden del Seor sigue inamovible: el Seor dijo a Moiss: Por qume invocas con esos gritos? Ordena a los israelitas que reanuden la mar-cha. Y t, con el bastn en alto, extiende tu mano sobre el mar y divde-lo en dos, para que puedan cruzarlo a pie. (Ex 14,15-16).

    Llega el tiempo en que es necesario dejar de gritar, de clamar, de protes-tar y de quejarse. Ya no se puede mirar para atrs. Es tiempo de actuar.Tiempo de seguir la voz del Seor.

    Y el pueblo se rinde ante esta voz. Y ve, con asombro, que el Seor abreun camino donde antes no haba nada (Ex 14,21-22). Ahora se puedecaminar por donde no se poda. Y solo puede caminar por all el que hasabido escuchar y obedecer la voz del Seor. Por eso el ejrcito del faranno puede caminar por ese nuevo camino (Ex 14,23-28). Ellos no puedenseguir al Seor, simplemente porque ha sido su decisin perseguir, y noir hacia un proyecto. Y as, esa persecucin deviene en muerte.

    Al final, el pueblo reconoce a Dios, y a Moiss, como quienes los empujarona creer y animaron a caminar (Ex 14,31). El miedo podra haber paralizadoa los israelitas, y habra sido causa de una muerte segura al ser alcanzados

    CAMINAR POR DONDE NO HAY CAMINOPor Lic. Jos Luis D'AmicoParashat Beshalajxodo 13:17-17:16 1

    1 El autor trabaj con el texto deBIBLIA DE JERUSALN, Ed. DDB,1975

    25xodo / Shmot

  • por el ejrcito. Pero Moiss, que saba escuchar al Seor, y amaba a estepueblo, se puso al servicio de ambos.

    El relato, como se seal al inicio, no transmite solamente un acontecimientohistrico. Es un desafo presente a no paralizarnos cuando no vemos uncamino y a no decir no puedo seguir ms, hasta ac llegu. Porquesiempre podremos escuchar la voz de Dios que nos revela cmo seguirall donde antes no haba nada, solo agua, solo desierto, o una pared.

    Al leer y celebrar lo que el libro del xodo nos transmite, no celebramosun acontecimiento que le sucedi solamente a nuestros padres. Tambinnos sucede a nosotros, da a da. Por eso celebramos que ramos esclavosen el pas del Egipto, y el Seor nos liber. Esto no sucedi solamente anuestros padres, sino tambin hoy a cada uno de nosotros.

    La lectura atenta de esta parash nos presenta una serie de escenas endonde los personajes revelan sus sentimientos ms humanos, y Dios suproyecto liberador. Mientras los hombres slo ven lo que sus ojos lemuestran, Dios quiere mostrar algo nuevo.

    26 xodo / Shmot

  • Jos Luis D'Amico

    Es Licenciado en Teologa con especializacin en Biblia (U.C.A.). Desde el ao 2001 es Director del Centro de Bblico Nuestra Seora de Sion. Es Vicepresidente de la Asociacin Bblica Argentina (ABA).Se desempea como docente en varios centros de formacin de nuestra ciudad. Al mismo tiempo, es Colaborador en el peridico "La Liturgia Cotidiana", deEditorial San Pablo, Bs. As. y Redactor de guiones radiales para el Centro deComunicacin Nuestra Seora de Lujan.Es Autor de varios libros y artculos publicados.

  • Parashat Itr tiene como tema central el anuncio de los 10 mandamientos,Aseret Hadibrot. Un evento estremecedor, por cierto; siete semanasluego de la salida de Egipto, todo el pueblo de Israel se rene al pie delMonte Sina. Dios desciende sobre la montaa en medio de truenos,rayos, humo y los sonidos del shofar y hace escuchar los 10 postuladosbsicos para conformarnos como pueblo. El cuarto habla acerca delShabat. El Shabat como el primer mandamiento que prescribe una leysobre el tiempo, sobre lo que hacemos en el tiempo. Seis das a la sema-na habremos de trabajar, y el sptimo reposaremos, diferenciaremos losdas regulares, de dedicacin cotidiana y apartaremos de nuestra rutinaun da a la semana de dedicacin sagrada; no slo nosotros sino todos losque viven con nosotros. Todos tienen derecho a un tiempo de santidad.Hay tanto para decir del Shabat, aunque hoy quiero referirme al verboque se utiliza para hablar de la santidad del tiempo:

    "Acurdate del da Sbado para santificarlo. Shmot, xodo 20: 8

    Qu mensaje encierra esta palabra? Qu valor es sostenido por laaccin de acordarse del tiempo para santificarlo?

    Rash, Rabi Shlomo Yitzjaki, Francia, siglo XI entiende lo siguiente:Acurdate Ten siempre presente el da del Sbado...

    Y Rashbam, Rabi Shmuel ben Meir, el nieto de Rashi, tambin exgetafrancs del siglo XII entiende por su parte:Acurdate del da Sbado": el verbo recordar se refiere siempre a tiempospasados

    Dos posiciones aparentemente encontradas: una que nos pide que recor-demos todo el tiempo al da de Shabat, durante nuestros tiempos ordina-rios y otro que nos pide que nos acordemos del pasado, en cada da deShabat, es decir, que revivamos la quietud del primer Shabat despus dela tarea de la creacin.

    Sin embargo yo creo que stas son interpretaciones complementarias quedefinen lo que uno debe hacer con el tiempo, con su tiempo, con la his-toria, con su historia, para que lo que decidamos vivir sea sagrado: unoevoca el pasado para significarlo todos los das. Tanto lo doloroso comolas satisfacciones que hemos vivido tienen sentido si las traemos comomaestros a lo que sucede en el presente.

    RECORDAR Y ACORDARPor Rabina Silvina ChemenParashat Itroxodo 18:1 20:23

    29xodo / Shmot

  • El problema se suscita cuando dejamos al pasado en el pasado y vivimosun presente que se desvanece mientras est sucediendo. Y por eso meparece tan sabio el verbo que utiliza la Tor para hablar de la santidad deltiempo. El tiempo es sagrado cuando uno se lo acuerda y para ello hayque celebrar un acuerdo con las situaciones de la vida que nos han toca-do. Un acuerdo de santidad: de recuperar los logros para nutrirnos deellos y sostenernos cuando se nos presenten momentos de oscuridad, ytambin de transformar las experiencias difciles en bsquedas de sentidoy entendimiento.

    Hay que acordar con los recuerdos. Hay que pactar con ellos, ni negar-los ni entronizarlos en las glorias de un pasado que nunca volver.Acordar con ellos es ubicarlos en una situacin presente que deviene enla santificacin del tiempo.

    No somos sin historia. Y tampoco somos slo historia. La melancola delos que viven slo en tiempo pasado profana la vida de los que habitanesos recuerdos y el tiempo presente de quien no puede disfrutar de loque est transitando.

    Quien niega la historia, su historia, est cometiendo el peor acto de pro-fanacin; el destierro de la memoria y la arrogancia de la autosuficiencia.Nuestro tiempo es santo cuando lo compartimos con lo que fue, lo queest siendo y lo que devendr.

    Por eso, luego, el Deuteronomio, cuando se vuelvan a mencionar los diezmandamientos, el verbo ser distinto: Shamor, Cuida al Sbado, para san-tificarlo.

    Cuando sabs acordar con los recuerdos, ests en condiciones de cuidary de cuidarte.

    Recuerdo y cuidado son las dos dimensiones que nos acercan a la santidad.A qu distancia estaremos de ella?

    30 xodo / Shmot

  • Rabina Silvina Chemen

    La Rabina Chemen recibi su ordenacin del Seminario RabnicoLatinoamericano, graduada en Lengua hebrea y Biblia en Mijlelet Shazar yLicenciada en Ciencias de la Comunicacin de la Universidad de Buenos Aires.Actualmente es Rabina en la comunidad Bet El junto al Rabino Daniel Goldman.Es miembro de la Mesa de Diversidad Religiosa y Creencias del INADI.Libros publicados: Coautora Violencia y Escuela, editorial Paids, 2001-Coautora Los derechos de los jvenes, Lugar editorial, 2004. CoautoraTestimonios para nunca ms. De Ana Frank a nuestros das, editorialEUDEBA, 2008. Autora de Tor umifgash, 2009, ed. Nefesh. Coautora Undilogo para la vida, hacia el encuentro de judos y cristianos, editorialCiudad Nueva, 2013.

  • Tras la impresionante experiencia -cuasi traumtica- de encontrarse anteal mismsimo Seor y de estremecerse ante sus Palabras, en el marco deuno de los momentos cumbres del libro del xodo (19,1-20,18), loshijos de Israel, ya dispuestos a hacer todo lo que el Seor les diga(19,8) -decisin ratificada al final de esta vibrante y sobrecogedora escena(24,7)- oyen ahora, de boca de Moiss, los trminos concretos (los mishpatim 2) de la alianza (21,1-23,33) que estn a punto de concluircon su Seor, en el marco de una ceremonia sagrada, en la que, sobretodo mediante el rito de la aspersin de la sangre, sern consagradoscomo su pueblo santo (24,1-18).

    Quizs a primera vista estos mishpatim puedan parecer una coleccinms o menos arcaica de prescripciones ancestrales, propias de las primi-tivas culturas del Medio Oriente Antiguo. 3 Pero, en realidad, al ser elegi-dos, conservados y redactados cuidadosamente -los pasajes donde elSeor mismo interpela en forma directa sobre todo - esconden y expre-san una profunda comprensin del ser humano en s mismo, ante Dios yfrente los dems, y delatan una inspiracin excepcional, cuya fuente noes el mero derecho natural o el legalismo ritual o algn extrao tabheredado desde los albores ms oscuros de la civilizacin.

    Los textos de esta seccin nos van a mostrar -no un escenario intempo-ral y abstracto sino- un mundo de gente sencilla, modesta, sin grandesdiferencias socio-econmicas, cuyos bienes, en el mejor de los casos -enel de los propietarios- reflejan el horizonte concreto de la existenciarural de la poca: ganado, campos, vestidos, siervos, esclavos, instrumentosde trabajo.

    Los no-propietarios, los indigentes, los esclavizados por deudas,los extranjeros residentes son tratados, para los parmetros de entonces,con respeto y consideracin, recordando que la experiencia de liberacinde la esclavitud de Egipto no es algo del pasado sino una fuente de enseanzapermanente, de insondables consecuencias para el que quiera dejarseensear por Dios: No oprimirs al extranjero, porque vosotros sabis cmoes la respiracin (la nefesh 4) del extranjero, ya que extranjeros fuisteis enla tierra de Egipto. (23,9)

    Para aquellos que anhelan un programa mstico revelador de los inescru-tables itinerarios del alma hacia Dios, para aquellos aristcratas de la

    LA JUSTICIA LIBERADORA DE LAALIANZA Y LA CONSAGRACIN DELPUEBLO DE DIOS EN EL SINAPor Lic. Claudia MendozaParashat Mishpatimxodo 21:1-24:18 1

    1 La autora utiliz como textobase la Biblia del Pueblo de Dios,ed. San Pablo. Y para el versculoxodo 23,9, se bas en la traduc-cin de la Biblia Reina-Valera de1995.

    2 Mishphatm es un trmino queprocede del verbo shaphat, juz-gar, y significa juicios, no sloen el sentido de declaraciones deuna decisin de un juez sino msbien en el sentido de intervencio-nes, de reestablecimiento delorden conforme al derecho, dehacerse cargo de un asunto y, enciertos casos, de proporcionarayuda, de actuar como defensory liberador. Si bien ciertamentemishpatim, con el tiempo, lleg aser sinnimo de costumbres y,luego, de leyes, no por elloqued desvinculado de su signifi-cado bsico, que expresa unavoluntad de justicia y liberacin.

    3 En especial -y frente a la sensibi-lidad moderna ms o menos domi-nante- en lo que se refiere al tratode los esclavos (ver, especial-mente, 21,20 o 21,32) o a la men-cin de la mujer slo en referen-cia a algn varn (su padre, suamo, su esposo o su agresor).

    4 Nefesh, literalmente, aliento,respiracin, garganta, aludien-do a estar vivo y a lo que permiteestarlo ms o menos plenamente:respirar, comer, beber, saciarse. Enparticular, la forma de respirardelata la forma en que se estviviendo, desesperado, agitado

    33xodo / Shmot

  • piedad enamorados de la perfeccin espiritual y de la ascesis heroica,para los buscadores de experiencias extticas y milagros ostentosos, todoesto parece quizs demasiado poco.

    Pero as de simple es el programa de Dios, su Alianza, su Voluntad: Sete ha indicado, hombre, qu es lo bueno y qu exige de ti el Seor: nada msque practicar la justicia, amar la fidelidad y caminar humildemente con tuDios (Miqueas 6,8), as como lo hizo y lo ense el Seor Jess hasta elfinal: Padre que no se haga mi voluntad, sino la tuya. (Lucas 22,42).

    o tranquilo. El israelita liberadode Egipto conoce como es la respiracin angustiosa y jadeantede un extranjero en un pas extraoy hostil porque lo experiment ensu propia nefesh, y por eso nodebe aprovecharse de esa situacinpara explotar, someter u oprimir.

    34 xodo / Shmot

  • Lic. Claudia Mendoza

    Naci en San Martn, el 17 de abril de 1962Es laica, soltera y licenciada en Teologa con especializacin en SagradasEscrituras por la Facultad de Teologa de la Universidad Catlica Argentina,donde es docente desde 2002.Se desempea tambin como profesora de Sagradas Escrituras en elColegio Mximo de San Miguel (USAL), en el Centro Salesiano de Estudios(CESBA), en la Escuela Bblica Nuestra Seora de Sin y en otros centrosde formacin catequstica y teolgica del pas.

  • Parash Trum nos va a relatar acerca de la construccin del Mishkn,tabernculo porttil, que acompaa al Pueblo de Israel durante su travesaen el desierto. A su vez, nos narra detalladamente acerca de los ropajesque deban vestir los Cohanim, Sacerdotes, y los diferentes tipos de sacrificiosque deberan ser llevados al Templo una vez que ste se construya.

    Nuestra parash comienza diciendo: Dios le habl a Mosh diciendo:transmteles a los israelitas que traigan una ofrenda, Terum. Tomen unaofrenda para m de todo aquel cuyo corazn lo motiva a entregarla(xodo Cap. 25 Vers. 1 y 2). Es decir que para la construccin de Su san-tuario, Dios ordena dar. Tan simple como eso. Pareciera ser que todoempieza por dar.

    Nuestra tradicin nos ensea el valor de dar. No damos porque quere-mos; damos porque es una de las Mitzvot - Obligaciones ms importan-tes y centrales. Lo hacemos porque fuimos creados a imagen y semejan-za de L, por lo tanto nuestro prjimo tambin posee la misma chispadivina, entonces brindarnos ayuda es lo justo. No importa cunto tenga ocarezca, la obligacin de dar recae sobre todos, cada uno en la medida desus posibilidades. Damos por justicia social, no por lstima. Damos por-que nos conviene; nos conviene vivir en una sociedad ms justa, sinexcluidos. La conveniencia es mutua en una sociedad ms educada ysegura. Me conviene, te conviene.

    Terum, ofrenda, en hebreo proviene de la raz ROM, enaltecer, subir.Pareciera ser entonces que ofrendar, dar, me enaltece. Me coloca msalto. Es decir me permite ver a los dems, a m mismo como parte de esetodo desde otra perspectiva. Desde cul? Por qu ms elevada? Tal vezporque dar mejora mi humanidad. Porque dando nos asemejamos a Dios,dador de vida, de todo. Tal vez porque dar nos convierte en ejemplo paralos dems y desde all bregar por un mundo ms justo.

    Qu requisitos tengo que tener para dar? La Tor es explcita. Motivacindel corazn. Un buen corazn. Nada ms. Nada menos. Excusas tenemostodos y siempre vlidas: despus, ahora no es el momento, por qu yo, ytantas otras. Corazn tenemos todos el mismo.

    Hganme un santuario, y residir en ellos (xodo Cap. 25 Vers. 8).Debera decir y residir en l, no en ellos. Santuario es singular no plural.Pero est escrito residir entre ellos. Una de las soluciones a esta falta de

    DAR ES SLO DAR?Por Rabino Dr. Fabin ZaidembergParashat Trumaxodo 25:1-27:19

    37xodo / Shmot

  • concordancia entre singular y plural refiere a que luego que construyanel santuario, Dios no va a estar en l sino en la vida de todos sus constructores.

    Dando, permitimos a Dios, ingresar en nosotros. Dando, nos enaltecemos,elevamos. Actuamos a imagen y semejanza del dador de todo. Dando, noshacemos responsables de nuestras vidas, comunidades. Dando, somoscoprotagonistas junto al Actor protagnico.

    Dar es Dar. Como dice nuestro el compositor. Quiera L ayudarnos aentender tan breve y maravillosa palabra.

    38 xodo / Shmot

  • Rabino Dr. Fabin Zaidemberg

    Rabino egresado del Seminario Rabnico Latinoamericano M. Meyer en elao1994. Abogado egresado de la UBA en 1991. Especializaciones enBiotica. Miembro de las Sociedades de Biotica y Gerontologa.Donante habitual de plaquetas y divulgador de la donacin de sangre. Trabaj y brind conferencias en diversas instituciones de la Argentina ydel exterior. Cofund y dirigi la AIP, Asociacin Israelita de las Pampas.Trabaj en el Hogar de Ancianos Barn Hirsch y ejerci como rabino en laKehil de Mendoza. Desde el ao 2009 es el rabino de la Sinagoga LehavatJaim, de Avellaneda, Bs.As. Colabor y participa en diversos Batei Din deconversiones en Latinoamrica. Docente del Dpto. Rabnico A. Heschel delSeminario Rabnico M. Meyer.

  • 20. Mandars a los israelitas que te traigan aceite puro de olivamolida para el alumbrado, para alimentar continuamente la llama.21. Aarn y sus hijos lo tendrn dispuesto delante de Yahveh desde latarde hasta la maana en Tienda del Encuentro, fuera del velo quecuelga delante del Testimonio. Decreto perpetuo ser ste para lasgeneraciones de los israelitas. 1

    El pueblo se encuentra a mitad de su camino... a los pies del Sina; Moissest en la montaa, en la presencia abrasadora del Altsimo, manifestadaen el fuego, recibiendo las indicaciones para la construccin de una nuevasociedad, comenzando a escribir y vivir una nueva historia, una nuevaorganizacin, una nueva forma de ser pueblo; no ya desde la opresin,sino desde la libertad. No ya de la larga noche de gemidos y miedos, sinodesde el alba que anuncia un nuevo da.

    Y es en esa mitad donde la presencia de la luz perpetua se hace manifiesta,la suave esencia del fruto de las olivas se hace necesaria e imprescindible.

    Podramos afirmar, a riesgo siempre de equivocarnos, que es la luz unode los elementos fundantes del relato bblico, juntamente con el amor deDios a su creacin.

    Desde el mismo comienzo de la separacin de la luz de las tinieblas, Diosnos va mostrando la necesidad de siempre buscar la luz, y al mismo tiemposer luz.

    La luz reflejada en un nuevo arco iris (Gnesis 9, 12 y 13)La luz reflejada en un cielo cubierto de estrellas (Gnesis 22, 17)La luz que irradia una zarza... (xodo 3, 4)El fuego que acompaa al pueblo en sus noches de oscuridad(xodo 13, 21 -22)

    Y la llama... la llama perpetua de aceite de olivas

    La llama que debe seguir encendida el fuego debe seguir alumbrando...el signo visible del amor comprometido de Dios con su pueblo que serde generacin en generacin para marcar el camino, para dar calor,para re-crear la esperanza en medio de las incertidumbres, para sermemoria y testimonio, promesa cumplida, verdad revelada, profeca deamor hecha historia de peregrinacin y de un tiempo mejor.

    LUZ SIGNO VISIBLE DEL AMORPor Pastora Mariel PonsParashat Tetzavexodo 27:20-30:10

    1 xodo 27, 20 - 21 Biblia deJerusaln 1975

    41xodo / Shmot

  • Pero el texto no nos dice solamente que la llama debe brillar, sino que nosdice tambin que debe ser colocada afuera, porque es en el afuera de nuestravida y de nuestras comodidades donde somos convocados y convocadashoy a ser olivas que con su compromiso y obrar ayuden a Dios a seguiriluminando este mundo que tantas veces va caminando a tientas... en dondees el profeta Isaas quien nos dice en el cap 58:

    8. Entonces brotar tu luz como la aurora, y tu herida se curar rpidamente.Te preceder tu justicia, la gloria de Yahveh te seguir.9. Entonces clamars, y Yahveh te responder, pedirs socorro, y dir: Aquestoy. Si apartas de ti todo yugo, no apuntas con el dedo y no hablas maldad,10. repartes al hambriento tu pan, y al alma afligida dejas saciada, resplandeceren las tinieblas tu luz, y lo oscuro de ti ser como medioda.Porque luz y amor siempre van juntos, porque la luz es lo que nos permitereconocer en el rostro del otro y de la otra nuestra propia imagen.Porque la LUZ PERPETUA indica la fidelidad de Dios en medio de su puebloy su mirada de amoroso cuidado.

    Se pregunta el telogo japons Koyama:Cul es el mbito del amor si no es todo el mundo habitado? La esperanzaes una historia de amor ardiente. Pero qu es el amor si permanece invisi-ble e intangible? El que no ama a su hermano o hermana a quien ha visto,cmo puede amar a Dios a quien no ha visto (1Jn 4:20). Visible es la ano-nadante pobreza en que viven millones de nios. Visible es el racismo.Visibles son las ametralladoras. Visibles son los tugurios. Visibles son loscuerpos famlicos. Y cegadoramente visible es el foso que separa a los ricos delos pobres. Nuestra respuesta a esas realidades tiene que ser visible. La graciano puede actuar en un mundo de invisibilidad. Existe una relacin entreinvisibilidad y violencia. Las personas, a causa de la dignidad de la imagen deDios que hay en ellas, tienen que permanecer visibles. Fe, Esperanza y Amorno son vitales excepto en lo que se ve 2.

    Creo que a ninguno de nosotros o nosotras nos ha llamado Dios desdeuna zarza ni tampoco creo que hayamos subido al SINAI, pero s creoque somos invitados a ser pueblo el pueblo que espera, el pueblo quetrae el fruto del olivo, el pueblo que no se queda a mitad de su camino, elpueblo que a la luz del amor de Dios mira su propia historia con confianzaen el porvenir 3.

    En cierta forma nuestras existencias son un largo caminar, no para andaren soledad si no para ser comunidades visibles en solidaridad y misericordia.Djate quemar si quieres alumbrar no temas contigo estoy 4.

    2 http://www.oikoumene.org/es/ esources/documents/assembly/1998- harare/ together-on-the-way-official-report-of-the-eighth-assembly/24-rejoice-in-hope

    3 Cancin Tenemos esperanzaObispo Federico Pagura.

    4 Cancin Testigo Soy (JuanDamin)

    42 xodo / Shmot

  • Pastora Mariel Pons

    Es Licenciada en Ciencias Polticas y administracin Publica - UniversidadNacional de Cuyo. B. S. en Estudios Teolgicos - Isedet.Es Pastora de la Iglesia Evangelica Metodista Argentina - Congregacion deLa Boca. A cargo de la Pastoral escolar en escuela Wiliam Morris (La Boca)y Juana Manso (Dock Sud).Es Profesora de los cursos virtuales de Sobicain. Editorial San Pablo.Es disertante en conferencias, debates, charlas sobre temas de Ecumenismoy Relaciones Interreligiosas. Participante del Foro Cristiano mundial (Chile -Costa Rica). ltimo artculo escrito en GLOBAL PERSPECTIVE on the BIBLEsobre el profeta Jonas. Ao 2013. Mark Roncace Editor.Es Mam de Roco, Pedro y Tobias.

  • Parashat Ki Tisa recuerda uno de los sucesos ms conocidos (y al mismotiempo ms bochornosos) de toda la Tor. Se trata del episodio delBecerro de Oro. Mosh haba subido a recibir las ansiadas Tablas de laLey mientras el pueblo, debajo de la montaa, esperaba y desesperaba,construyendo un becerro de fundicin.

    Si bien la historia y su trgico desenlace son conocidos, lo que no seconoce tanto son las reacciones de los diferentes lderes al ver el accio-nar del pueblo. Es que no haba nadie all para controlarlos y tranquili-zarlos, para contenerlos y ubicarlos? Quines eran los lderes en aquelmomento? Qu hicieron ellos ante el desvo y la desesperacin del pue-blo que llev a la profanacin y la destruccin?

    El rabino Shlomo Tucker, decano del Instituto de formacin rabnica deSchechter en Jerusalem, explica las reacciones que tuvieron tres diferen-tes lderes en aquel momento: Jur, Aharn y Mosh.

    Jur fue el ms extremista de todos. De acuerdo al Midrash (Shemot Rab41, 7), Jur se dedic a apercibir al pueblo, sin percibir lo que realmente lessuceda, sin percatarse de su terrible angustia y ansiedad. Combinandoadvertencias y humillaciones, Jur fue categrico y punzante. No escuchlas razones del pueblo, no estaba dispuesto a negociar. Jur represent laposicin ms intransigente y termin siendo asesinado cruelmente por elmismo pueblo.

    Aharn, en cambio, adopt una posicin mucho ms conciliadora. RabiSimn ben Menasia (Sanhedrn 7a), explica que Aharn quera evitar la dis-cordia y el peligro entre los integrantes del pueblo. Tal vez sea que Aharntom esta posicin por ser un hombre que amaba la paz y persegua la paz,enseando a seguir sus pasos a todos sus alumnos (Avot 1:12). Pero posible-mente tambin su posicin haya sido una reaccin a la suerte que haba corri-do Jur. Aharn, al ver que Jur fue asesinado por su posicin intransigente,decidi no correr la misma suerte (con el mismo destino) y estuvo dispues-to a cualquier cosa con tal de que se llegara a un acuerdo. Aharn escuch yfinalmente no solo acept la construccin del becerro, sino que contribuycon dicho accionar, convirtindose en cmplice y no logrando la tan precia-da paz. Tal como dice la Tor: Cuando Aarn vio esto, edific un altar delantedel becerro (Shemot 32:5). Aharn, de algn modo y a pesar de todas susvirtudes, represent a quien busca acuerdos donde no se puede acordar, tansolo para evitar la discordia.

    EN BUSCA DE LA JUSTICIAPor Rabino Jons ShalomParashat Ki Tisaxodo 30:11 34:35

    45xodo / Shmot

  • Finalmente hubo una tercera posicin, la posicin del equilibrio de la jus-ticia. Mosh baj del Sinai y resolvi que no haba lugar para la intransi-gencia, pero que tampoco lo haba para falsos acuerdos. Los culpablesdeban hacerse responsables y pagar el precio de su accionar. Mientras enotros casos Mosh se haba mostrado accesible y flexible para ayudar ycomprender al pueblo, en esta ocasin consider que la nica manera dedetener el mal, era mediante la aplicacin de la justicia.

    Mosh, lder y maestro de Israel, opt por ensear que hay momentos enlos que no es posible acordar ni negociar ni tampoco cerrar los odos.Mosh ense que en determinados momentos, es necesario ir en buscade la justicia con la fuerza necesaria para que atraviese una montaa(Sanhedrin 6b). No hay lugar para los sordos ni para quienes relegan susprincipios por intereses propios. Hay momentos en los que slo la justiciadebe prevalecer para que la historia no se convierta en bochornosa por elresto de las generaciones. La justicia que nosotros podamos lograr y exigiren nuestras vidas diarias, en nuestras vidas comunitarias, en nuestrocompromiso ciudadano y en la justicia social a nivel mundial. Son lashuellas que quedarn de nuestro paso por el mundo. Porque as comonosotros recordamos aquel Becerro de Oro, dentro de miles de aos, tambinnuestros hijos y nietos sabrn aquello que nosotros logramos hacer de lajusticia el da de hoy.

    46 xodo / Shmot

  • Rabino Jons Shalom

    Ioni Shalom es Rabino de la comunidad BAMI - Marc Chagall, de BuenosAires. Graduado del Seminario Rabnico Latinoamericano Marshall T. Mayery del Schechter Institute of Jewish Studies, de Jerusalem, estudi adems lacarrera de Licenciatura en Direccin y Organizacin Institucional en laUniversidad Nacional de General San Martn y Anlisis / Programacin en elInstituto de Tecnologa ORT.Es egresado del instituto Abarbanel, A. J. Heschel y de Bet Ezra HaSofer,todos ellos del Seminario Rabnico Latinoamericano Marshall T. Meyer.Actualmente tambin se desempea como joven diplomtico de NuevasGeneraciones del Congreso Judo Latinoamericano, en el rea de dilogointerreligioso.

  • El texto que tenemos por delante, xodo- Shemot 35.1-38.20, (Parash vaia-kel) contiene una descripcin de la construccin del Santuario (Mishkam)que ya haba sido anticipado en xodo -Shemot 25.1-27.19 (Parash teru-m). A primera vista podra parecer una repeticin, por lo que muchoscomentaristas no le asignan mucho espacio, sin embargo en el texto encon-tramos un aporte muy significativo. Existen unas diferencias con el pasajeanterior (25-27), algunas de carcter formal, el orden que usan para antici-par y describir la construccin; y otras que deben ser consideradas. La prin-cipal tiene que ver con el hecho que mientras en 25-27 se habla en futuro(hars) en 35-38 se lo hace en pasado (hizo, comparar 26.17 con 36.20;27.8 con 37.25; entre otros textos).

    Uno de los nfasis de esta Parash es la consagracin, notar la repeticin dela frase para el SEOR. Quisiera mencionar algunos desafos que veo en lamisma y que siguen teniendo vigencia en sociedad contempornea.

    En primer lugar, el texto nos propone que debe haber un pueblo consagradopara el SEOR: Reuni Moiss a toda la comunidad israelita, y les dijo(35.1). 1 En general la Tor, al referirse a momentos en que Moiss hablacon el pueblo dice simplemente y habl (vaiedaber: xodo - Shemot34.31), en este texto dice vaiakel, que significa congreg / reuni. El nfasises que despus de la experiencia de la liberacin, y de la rebelin, tienenuna nueva oportunidad en la que deban aprender a ser una congregacin(comunidad) del SEOR, sin exclusiones, el texto menciona especfica-mente tanto a hombres como mujeres que participaron en la confeccindel santuario, tanto a travs de las ofrendas como del trabajo (35.22, 29).Uno de los grandes desafos que tenemos es como pueblo de Di-s formaruna congregacin / comunidad, sin relegados, que defienda los valores dela Palabra frente a una sociedad cada vez ms alejada de los mismos.

    En segundo lugar, se afirma la necesidad de consagrar un tiempo especialpara el SEOR: el Shabat. El texto tiene una diferencia con otros pasajesde la Biblia Hebrea en que es el nico lugar en que se prohbe encenderfuego en donde vivieran o estuvieran ese da. La ubicacin de estas palabrasen este lugar es reafirmar que el Shabat deba ser guardado aun durantela construccin del Tabernculo. Guardarlo era la seal bsica del pacto;por lo tanto, el hacer la obra que Dios haba ordenado no era razn suficientepara justificar la violacin del pacto; al contrario la observancia del Shabatera lo que haba posible la construccin del Tabernculo / Santuario. Esnecesario recuperar el respeto de un tiempo consagrado al SEOR, el

    CONSAGRACINPor Dr. Carlos A VillanuevaParashat Vaiakelxodo 35:1-38:20

    1 Salvo referencias en contrario latraduccin que se usar es laNueva Versin Internacional de laSociedad Bblica Internacional.

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  • descanso y la reflexin, en medio de una sociedad agitada. Hoy suenanmuy fuertes las palabras de Carl Honor: ha llegado el tiempo de poneren tela de juicio nuestra obsesin por hacerlo todo ms rpido. Correr noes siempre la mejor manera de actuar. 2

    En tercer lugar, se encuentra la consagracin de los bienes para la cons-truccin del Tabernculo (Mishkam). Si el SEOR iba a acompaarles enel camino ellos deban proveerle un lugar de encuentro con su pueblo. ElTabernculo, que era llamado tambin Tienda de Reunin (Ohel Moed:xodo-Shemot 35.21), simbolizaba la presencia de Di-s en medio de supueblo. Mostraba al pueblo que el SEOR no moraba en el Monte Sinasino que peregrinaba con los suyos, los acompaaba, estaba a su lado.Como pueblo / comunidad del Pacto no estamos solos, contamos con lapresencia de nuestro SEOR a nuestro lado.

    Adems la construccin del mismo deba hacerse con las ofrendas (teru-m) de la comunidad. En el relato encontramos que Moiss comunic alpueblo lo que el SEOR haba mandado (35.4); era una orden / manda-to, pero al mismo tiempo deba surgir de su generosidad. La frase hebreapodra traducirse deseoso de corazn, lo que significa que la personadeba tener la voluntad / deseo de presentarla como ofrenda. En 35.29 seagrega un punto interesante, que hicieron las ofrendas por medio deMoiss, no lo hicieron para hacerse notar ni lograr algn beneficio. Lasociedad contempornea ha perdido el sentido de generosidad, de dar /ofrecer voluntariamente.

    Finalmente, la consagracin de las habilidades o capacidades, para el SEOR(xodo-Shemot 35.30-36.7). En 35.30 y 34 se mencionan por nombre ados (Bezalel y Aholiab), pero en ellos estaban representados tambintodos los que tenan ese mismo espritu (36.1). Qu fue lo que consagraronBezalel y y Aholiab? El v. 31 muestra con claridad que tenan ciertas competencias (sabidura, inteligencia y capacidad creativa), y a esto se agregala habilidad de ensear a otros (v. 34). Estos hombres no solo consagraronsus capacidades a Di-s sino que adems no tuvieron el egosmo, estuvierondispuestos a compartirlas, enseando tambin a otros. Esta es una de lasmaneras ms directas de multiplicar nuestras habilidades, para beneficiode la sociedad.

    No perdamos de vista que la Parash presenta como tema general laconstruccin del Tabernculo, lugar de encuentro Di-s - hombre; construccinque demanda nuestra unin como comunidad del SEOR, sin exclusiones.Dedicar un tempo a la reflexin y comunin con el Altsimo, en unapoca en la que parece que la velocidad es lo ms importante. Al mismotiempo estar dispuesto a la consagracin de nuestras habilidades. Estaconstruccin requiere relaciones adecuadas con nuestra familia y prjimo;estar dispuestos a ser generosos; y sobre todas las cosas estar conscientesde la presencia del SEOR a nuestro lado en el peregrinar.

    2 Carl Honor, Elogio de la lentitud(Barcelona: Editorial del NuevoExtremo, 2005), 13.

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  • Dr. Carlos Alberto Villanueva

    Rector del Seminario Internacional Teolgico Bautista, Instituto PrivadoIncorporado a la Enseanza Oficial A-1324.Naci en Buenos Aires el 27 de Abril de 1953. Estudi en SeminarioInternacional Teolgico Bautista en el ao 1974, terminando suLicenciatura en Teologa (en el campo de Antiguo Testamento) en 1979.Ordenado pastor en 1980. Realiz estudios de postgrado en la PontificiaUniversidad Catlica Argentina, alcanzando el grado de Doctor en Teologaen 1991, su tesis doctoral tuvo como ttulo: Marcos 13 en el contexto dela Literatura Apocalptica. Est casado, tiene cuatro hijos, dos nueras, unyerno y cuatro nietos.

  • Es la ltima seccin del libro de xodo y tambin el establecimiento delmishkn (santuario) en el desierto.

    En este texto se repiten una vez ms los detalles ya mencionados en lassecciones anteriores de la Tor vinculados a los preparativos y a la cons-truccin del mishkn.

    Hay muchos datos y pormenores de cada uno de los elementos del san-tuario, materiales y formas, que sugieren la funcin central que ocuparel mishkn en el ritual religioso.

    Ritual y espiritualidad son las palabras que sin ser pronunciadas vienen anuestra mente durante la lectura.

    La espiritualidad est vinculada al reposo de la Shejin, la PresenciaDivina. Parece ser que hasta el establecimiento del santuario exista unaseparacin entre el cielo y la tierra: Los cielos son los cielos de Adonai; Yha dado la tierra a los hijos de los hombres (Salmos 115:16)

    Con el establecimiento del mishkn se instaura un puente entre el cielo y latierra. Este puente invita a la plegaria y al dilogo. A unir el cielo y la tierracomo continuacin de aquella experiencia nica e irrepetible en Sina.

    El mishkn ser, de ahora en ms, el lugar desde el que Dios hablar aMosh. All recibir los mandamientos para transmitir a los hijos de Israel.

    As como el monte Sinai fue el lugar de la revelacin y la entrega de losdiez mandamientos, la residencia del Arca de la Alianza en el mishkn,ser el lugar donde contine la transmisin y el coloquio.

    El santuario ser el lugar en el que morar la Presencia Divina iniciandoas una nueva etapa.

    El mishkn inaugura una nueva era en la cual Dios estar en la tierra ymorar en medio de Israel.

    Con la terminacin de este gran proyecto efectuado por los hijos de Israel,Mosh los bendice: Y vio Moiss toda la obra, y he aqu que la haban hechocomo Adonai haba mandado; y los bendijo (xodo 39; 43).

    UNA INVITACIN A UNIR EL CIELO Y LA TIERRAPor Rabina Judy NowominskiParashat Pekudei xodo 38:21 40:38

    53xodo / Shmot

  • En la Tor no aparece la bendicin que recibieron, pero de acuerdo almidrash, Mosh les dijo:Sea la gracia de Adonai nuestro Dios sobre nosotros. Establece tambinsobre nosotros la obra de nuestras manos, si aprueba la obra de nuestrasmanos (Salmos 90:17)

    Este versculo pertenece al captulo de los salmos que comienza con laspalabras: Plegaria de Mosh varn de Dios

    Mosh declara de algn modo que este ser la casa de Dios en la tierra.Antes Dios estableca la relacin con el hombre en forma magnnima yrepentina revelndose en el fuego, la nube la zarza o el monte.

    De aqu en ms la propuesta es un lugar de santidad que promueve el vnculoy la relacin de Dios con su pueblo.

    Hay un midrash que ensea sobre la luz de la Menor, formulando la pregunta:A quin ilumina la Menor?En el desierto los hijos de Israel le dijeron a Dios: nos ordenaste encenderla Menor, Acaso necesitas de nuestra luz? Si Vos mismo Sos la luz deluniverso, Vos creaste el sol que es tan solo uno de tus astros y ni siquierapodemos mirarlo directamente sin enceguecernos. As tambin el rayo,las estrellas y todas las luminarias.

    Entonces Dios les respondi: As es, no es que Yo necesite de vuestra luz.Simplemente les indiqu encender la Menor para que ilumine vuestrosojos y vuestros corazones hacia Mi Tor.

    Creo que el mensaje de esta leyenda milenaria nos ensea, que ms all dela trascendencia de Dios en tiempo y espacio, la asignacin y el estable-cimiento del ritual en el mishkn para la espiritualidad, nos guan e ilu-minan para perpetuar el dilogo con Dios y quizs acercar Su presencia ala tierra.

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  • Rabina Judy Nowominski

    Naci en Argentina, recibi su ordenacin rabnica en el Seminario RabnicoLatinoamericano en diciembre del 2012. Egresada de The Open Universityof Israel de la carrera de humanidades y se desempe durante 25 aoscomo docente de estudios judaicos en instituciones primarias y secundariasde la red escolar juda. Actualmente se desempea como Rabina en la comunidad Bet Hilel.