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Las Plagas de Egipto

Author: chucho1943

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Las plagas en el Exodo de la Biblia

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  • 1. Las Plagas de Egipto

2. Se levant en Egipto un nuevo rey que no conoca a Jos.
Pensando que el pueblo de Israel era mayor y ms fuerte que ellos, puso sobre Israel comisarios de tributos y les oblig a edificar las ciudades de almacenaje Pitn y Ramess.
x. 1: 8-11
3. Amargaron su vida con dura servidumbre, forzndolos a hacer barro y ladrillo, y en labores del campo y en todo servicio a los egipcios.
x. 1: 14
4. Y los hijos de Israel geman a causa de la esclavitud y clamaron a Dios.
Y oy Dios el gemido de ellos y se acord de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob.
Y mir Dios a los hijos de Israel, y los reconoci Dios.
x. 3: 7, 15-22
5. Dios llam a Moiss para que libertase a su pueblo de la esclavitud.
x. 3: 1-6
6. El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de m, y tambin he visto la opresin con que los egipcios los oprimen. Ven, por tanto, ahora, y te enviar a Faran, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel
x. 3: 9-10
7. Dios le dio a Moiss seales para convencer al pueblo de Israel de su misin.
Tambin le envi a su hermano Aarn como su portavoz.
x. 4
8. Aarn sali al encuentro de Moiss y, juntos, reunieron en Egipto a los ancianos de los hijos de Israel.
Habl Aarn todo lo que Dios haba hablado con Moiss e hizo las seales delante de los ojos del pueblo.
Y EL PUEBLO CREY, SE INCLIN Y ADOR
x. 4: 29-31
9. As dice el Seor: DEJA IR A MI PUEBLO A CELEBRARME FIESTA EN EL DESIERTO!
x. 5: 1
10. El Faran, enojado, no quiso darles paja para los ladrillos, pero les exigi la misma cantidad de ladrillos por da que antes y azotaban a los capataces.
Los capataces del pueblo se enojaron contra Moiss y Aarn.
x. 5
11. Moiss clam a Dios y ste le respondi:
Yo soy YHVH; y yo os sacar de debajo de las tareas pesadas de Egipto, y os librar de su servidumbre, y os redimir con brazo extendido, y con juicios grandes; y os tomar por mi pueblo y ser vuestro Dios; y vosotros sabris que yo soy el Seor vuestro Dios, que os sac de debajo de las tareas pesadas de Egipto. Y os meter en la tierra por la cual alc mi mano jurando que la dara a Abraham, a Isaac y a Jacob; y yo os la dar por heredad.Yo YHVH.
x. 6: 6-8
12. Y EL CORAZN DE FARAN SE ENDURECI, Y NO LOS ESCUCH, COMO DIOS LO HABA DICHO.
Habiendo pedido Faran seal, Aarn lanz la vara de Moiss y sta se convirti en culebra.
Los hechiceros de Faran hicieron lo mismo, pero la culebra de Moiss se comi a las dems.
x. 7: 8-13
13. Las Plagas
14. Al da siguiente, Moiss y Aarn se presentaron ante Faran cuando ste ofreca sus sacrificios a la orilla del Nilo.
Aarn golpe con su vara las aguas y toda agua se convirti en sangre, incluso la que haba en los vasos.
Los peces murieron y no se poda beber del ro.
x. 7: 14-25
Los hechiceros de Faran hicieron lo mismo.
Y la sangre prevaleci en Egipto durante siete das.
Y EL CORAZN DE FARAN SE ENDURECI, Y NO LOS ESCUCH, COMO DIOS LO HABA DICHO.
15. x. 8: 1-4
Por orden de Dios, Moiss se present ante Faran para pedirle que dejase salir a Israel de Egipto y le advirti de la plaga de ranas que vendra si se negaba a hacerlo.
16. x. 8: 5-7
Los hechiceros hicieron lo mismo.
Aarn extendi su vara sobre los ros, arroyos y estanques y de ellos salieron ranas que invadieron Egipto.
Entraron ranas en las casas de los egipcios, en sus dormitorios, en sus camas, en sus hornos y en sus artesas.
17. Faran, harto ya de las ranas, llam a Moiss para que las retirase.
Al prometer dejar a su pueblo marchar, Moiss accedi.
Le pregunt a Faran en qu momento quera que orase para quitar las ranas.
Faran fij el da siguiente como el momento sealado y, a la oracin de Moiss, las ranas murieron en las casas de Egipto.
x. 8: 8-15
Y EL CORAZN DE FARAN SE ENDURECI, Y NO LOS ESCUCH, COMO DIOS LO HABA DICHO.
18. Aarn golpe con suvara el polvo de la tierra,el cual se volvi jejenes en todo el pas de Egipto.
En esta ocasin, los hechiceros no pudieron imitar la plaga y dijeron a Faran: Dedo de Dios es este.
x. 8: 16-19
Y EL CORAZN DE FARAN SE ENDURECI, Y NO LOS ESCUCH, COMO DIOS LO HABA DICHO.
19. Cuando Faran sali a adorar al Nilo, Moiss le anunci la siguiente plaga: toda clase de insectos nocivos.
En esta ocasin, la tierra de Gosn iba a estar exenta de la plaga para que Faran supiese que Dios haca diferencia entre egipcios e israelitas.
Dios us esta plaga como una seal de redencin para su pueblo.
x. 8: 20-23
20. x. 8: 24-32
Harto de los insectos nocivos, Faran permiti a Moiss ofrecer sacrificios a su Dios en Egipto.
Ante la negativa de Moiss, Faran les permiti ir a tres das de distancia en el desierto.
Moiss or y al da siguiente desaparecieron TODAS las moscas, sin que quedara una.
Y EL CORAZN DE FARAN SE ENDURECI, Y NO LOS ESCUCH, COMO DIOS LO HABA DICHO.
21. Y EL CORAZN DE FARAN SE ENDURECI, Y NO LOS ESCUCH, COMO DIOS LO HABA DICHO.
Moiss volvi a entrar a la presencia de Faran para que ste dejase ir a Israel y le dijo que esta plaga iba dirigida al ganado que estuviese en el campo.
Caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas quedaron afectados, pero ningn ganado de Israel sufri dao alguno.
Faran envi y comprob que realmente el ganado de Israel no haba sido afectado por plaga.
Plaga 5
x. 9: 1-7
22. Moiss y Aarn tomaron un puado de ceniza de un horno y Moiss la esparci hacia el cielo ante Faran.
Se produjo un sarpullido ulceroso tanto en hombres como en bestias.
Esta plaga afect especialmente a los hechiceros que no podan estar ante Faran a causa del sarpullido.
x. 9: 8-12
Y EL CORAZN DE FARAN SE ENDURECI, Y NO LOS ESCUCH, COMO DIOS LO HABA DICHO.
23. Dijo Moiss a Faran: El Dios de los hebreos dice as: Deja ir a mi pueblo para que me sirva
Moiss advirti de las consecuencias de la nueva plaga de granizo a Faran y aconsej que se resguardasen hombres y animales para preservar su vida ante la severidad de esta plaga.
x. 9: 13-19
24. Los egipcios que obedecieron a Moiss se libraron de los efectos de la plaga, pero no as aquellos que no temieron a Dios.
Tampoco en la tierra de Gosn cay el granizo.
Adems de destrozar la tierra, desgajar los rboles y matar a toda persona o ganado que no se hubiese resguardado, el granizo y el fuego destruyeron la cosecha de lino y la de cebada.
Faran admiti su pecado.
x. 9: 20-35
Y EL CORAZN DE FARAN SE ENDURECI, Y NO LOS ESCUCH, COMO DIOS LO HABA DICHO.
25. Moiss entr nuevamente a la presencia de Faran para pedirle que se humillase ante Dios y que dejara salir a su pueblo para que le sirviese.
Ante el temor de la plaga de la langosta y viendo Egipto arrasado, los siervos de Faran le suplicaron que dejase salir a Israel.
Faran llam a Moiss y le pregunt quin habra de ir a servir a Dios. Cuando Moiss le dijo que todo el pueblo con sus posesiones ira a servirle, Faran solo dio permiso a los varones para irse y los ech de su presencia.
x. 10: 1-11
26. Moiss extendi su vara sobre Egipto y durante todo aquel da y toda aquella noche sopl un viento orientalque trajo la langosta al da siguiente.
Vino en tan gran cantidad como nunca antes se haba visto en Egipto.
Oscureci totalmente cielo y tierra, y devor toda hierba y todo lo verde que quedaba en los rboles.
Faran volvi a admitir su pecado y a la oracin de Moiss, Dios trajo un viento occidental que quit la langosta sin dejar ni una sola.
x. 10: 12-20
Y EL CORAZN DE FARAN SE ENDURECI, Y NO LOS ESCUCH, COMO DIOS LO HABA DICHO.
27. x. 10: 21-29
Por orden divina, Moiss extendi su mano al cielo y hubo densas tinieblas por tres das que cualquiera las poda palpar.
Nadie vio a su prjimo ni nadie se levant de su lugar durante esos das.
Mas todos los hijos de Israel tenan luz en sus habitaciones.
Faran admiti que todo el pueblo pudiese ir, pero dejando su ganado, pero Moiss no acepto irse sin el ganado.
No quedar ni una pezua.
Faran no solo se neg sino queamenaz a Moiss de muerte.
Y EL CORAZN DE FARAN SE ENDURECI, Y NO LOS ESCUCH, COMO DIOS LO HABA DICHO.
28. A pesar de la amenaza de muerte, Moiss se present ante Faran para anunciarle la ltima plaga: la muerte de todo primognito tanto de hombres como de animales.
Esto se iba a cumplir a la medianoche.
x. 11
29. Dios le indic a Moiss la forma de evitar la plaga, tanto para los hebreos como para todo aquel que obedeciese las indicaciones divinas.
Deban sacrificar un cordero, untar con su sangre el dintel y los dos postes de la puerta usando una rama de hisopo.
Nadie deba salir de sus casas hasta la maana.
x. 12: 1-28
30. Y se levant aquella noche Faran, l y todos sus siervos, y todos los egipcios; y hubo un gran clamor en Egipto, porque no haba casa donde no hubiese un muerto.
x. 12: 29-30
31. E hizo llamar a Moiss y Aarn de noche y dijo: Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id, servid a Jehov como habis dicho.
Tomad tambin vuestras ovejas y vuestras vacas, como habis dicho, e idos; y bendecidme tambin a m.
Y los egipcios apremiaban al pueblo y le daban todo lo que peda.
x. 12: 31-36
32. 33. Resultados de las plagas
Hay tres motivos fundamentales por los cuales Dios envi las plagas sobre Egipto:
Para que se respetara el poder y la majestad del verdadero y nico Dios y de este modo las naciones tuvieran miedo de molestar a su pueblo (Exo. 15: 14-16; Deut. 2: 25; 11: 25; etc.).
Los grandiosos acontecimientos que precedieron al xodo y lo acompaaron, alcanzaron fama mundial.De acuerdo con su costumbre de no registrar los sucesos adversos, los egipcios no dejaron ningn rastro del xodo en sus monumentos.Pero no pudieron impedir la propagacin del relato de esos grandiosos sucesos en las otras naciones (Exo. 15:14; Jos. 2: 10; etc.).
Y hoy da, aunque han pasado ms de tres milenios desde que sucedieron esas maravillas en la tierra de Egipto, en el campo de Zon (Sal. 78: 12), el relato es ledo en ms de mil idiomas, en cada pas del mundo, proclamado por incontables millares de predicadores y todava es credo por millones de judos y cristianos.
34. 2)Para que Faran en persona, el gobernante del mayor imperio de ese tiempo, reconociese el poder del Dios verdadero y diese gloria a Dios.
Dios tuvo gran paciencia con Faran y le fue mostrando poco a poco su superioridad sobre todos los dioses que los egipcios adoraban.

  • Aunque los magos imitaron las dos primeras, no pudieron hacer lomismo con las dems. 35. - Los magos no pudieron retirar las plagas.

- Los mismos magos llegaron a reconocer las plagas como dedo de Dios.
- La sexta plaga afect de tal manera a los magos que no pudieron presentarse ante Faran.
- Finalmente, sus mismos siervos, desde el pueblo llano hasta los sacerdotes, le rogaron que dejase ir a Israel.
36. Aunque Faran pretendi no conocer al Dios de los hebreos (cap. 5: 2), se le asegur a Moiss que los egipcios llegaran a conocerlo bien.
Tras las plagas, tanto Faran como los egipcios reconocieron que l es el nico Dios verdadero y que los otros pretendidos dioses no son sino madera y piedra.
Dios hizo por Faran todo lo que poda ser hecho para salvarlo, pero l rechaz paso a paso todos los llamados al arrepentimiento.
Esto es un ejemplo para nosotros, para que no nos obstinemos en nuestros malos caminos y oigamos la voz del Espritu Santo que nos ruega que nos arrepintamos y nos acerquemos a Dios para obtener salvacin y socorro.
Dios habla a los hombres por medio de sus siervos, dndoles amonestaciones y advertencias y censurando el pecado.
Da a cada uno oportunidad de corregir sus errores antes de que se arraiguen en el carcter; pero si uno se niega a corregirse, el poder divino no se interpone para contrarrestar la tendencia de su propia accin.
La persona encuentra que le es ms fcil repetirla.Va endureciendo su corazn contra la influencia del Espritu Santo.
Al rechazar despus la luz se coloca en una posicin en la cual aun una influencia mucho ms fuerte ser ineficaz para producir una impresin permanente.
37. 3) Un tercer propsito para las plagas era el de convencer a los hijos de Israel para todas las generaciones futuras de que Jehov es el nico Dios verdadero.Los Salmos 78, 105 y 106 ilustran cmo el relato de la liberacin fue transmitido de generacin a generacin.
Era el plan de Dios que sus misericordias y obras maravillosas fueran conservadas en recuerdo perpetuo.
Dado que el hombre, por su carcter pecaminoso, est inclinado a olvidar los beneficios de Dios, se requiere una exhortacin constante para que las recuerde. Por eso l nos pide que las leamos con frecuencia y recordar que todo su maravilloso poder est a nuestro lado tanto para suplir nuestras necesidades diarias, como en las circunstancias providenciales, como las relacionadas con la conversin o la curacin de una grave enfermedad.
38. ADAPTalo!Enfoque de Enseanza
Efectivo para GRUPOS PEQUEOS
ASOCIARla verdad Por qu debera estudiar esta leccin?DESCUBRIRla verdad Qu dice la Biblia acerca de esta verdad? APLICAR la verdad De qu manera esta verdad impacta en mi vida? PLANIFICAR la prctica de la verdad Cmo puedo usar esta leccin? TRANSFERIRla verdad Qu cambios necesito hacer en mi vida?
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