amparo dvila - el hu©sped

Post on 12-Jul-2015

3.462 views

Category:

Documents

12 download

Embed Size (px)

TRANSCRIPT

  • 5/11/2018 Amparo Dvila - El Husped

    1/11

    Lectura #3"Elhuesped"por Amparo Davila

  • 5/11/2018 Amparo Dvila - El Husped

    2/11

    48 Breves cuentos hispanos

    VocabulariocAntes de leer

    Sustantivosla desdicha misfortunela desconfianza mistrustel pavor terrorellla huerfanota) orphanla madrugada dawnla estufa stovela pieza roomel corredor hallla casona big houseel afecto love, affectionel/la pequeiio(a) small childVerbosdescubrir to discoverreprimir to repressdesaparecer to disappearagotarse to becomeexhausted

    Adjetivosinofensivo(a) harmlessinconveniente inconvenientdesocupado(a) unoccupiedintranquilo(a) restlesspenetrante penetratingdistante distanthigubre gloomyhUmedo(a) humidAdverbios.desafortunadamenteunfortunatelymientras while

    Find the antonym imbedded in each of the following words as in themodel.MODEL: desaparece --;. aparece

  • 5/11/2018 Amparo Dvila - El Husped

    3/11

    EI huesped 49

    Choose the person from the following list which best fits eachsentence.la esposa, el marido, la sirvienta, los nifios, el huesped1. Arreglaba la casa y sana a comprar el mandado.2. Es completamente inofensivo. Te acostumbraras a su compaiiia.3. Llegaba bien tarde. Que tenia mucho trabajo, dijo. Creo que

    otras cosas tambien 10 entretenfan,4. Dorrnfan tranquilarnente.5. Era la encargada de llevarle la bandeja.6. Pense entonces en huir de aquella casa, de rni marido, de el.Making necessary changes, find appropriate words in the vocabularyto complete the following sentences.1. Ella no pudo un grito de horror.2. El cuarto del huesped era una grande y hiimeda.3. La sirvienta tambien sentfa del huesped.4. Los nifios buscaban gusanos la mujer regaba lasplantas.5. A veces la sombra del huesped se proyectaba sobre la _

    en la cocina.6. El huesped tenia la mirada fija y __ ---'7. La mujer se sentfa tan sola como un _Temas de orientacion1. En el matrimonio, l,cuaIes son los elementos mas importantes

    para crear una relaci6n sana y duradera?2. A pesar de no existir el afecto y la comunicaci6n en un

  • 5/11/2018 Amparo Dvila - El Husped

    4/11

    50 Breves cuentos hispanos

    c:EIhuespedNunca olvidare el dfa en que vino a vivir con nosotros. Mi mari-do 10 trajo a1 regreso de un viaje.Llevabamos entonces cerca de tres afios de matrimonio, 1tenfamos dos nifios y yo no era feliz. Representaba para mi maridoalgo asf como un mueble.I que se acostumbra uno a ver en determina-do sitio, pero que no causa la menor impresi6n. Vivfamos en un pueblo

    pequefio, incomunicado y distante de la ciudad. Un pueblo casi muer-to 0 a punto de desaparecer. ..No pude reprimir un grito de horror, cuando 10 vi por primeravez. Era higubre, siniestro. Con grandes ojos amarillentos, casi redon-

    dos y sin parpadeo, que parecfan penetrar a traves de las cosas y de laspersonas.Mi vida desdichada se convirti6 en un infiemo. La misma noche

    de su llegada suplique a mi marido que no me condenara a la torturade su compafifa. No podia resistirlo; me inspiraba desconfianza y ho-rror. Es completamente inofensivo _ dijo mi marido mirandomecon marcada indiferencia. Te acostumbraras a su compafifa y, si no 10 .consigues ... 3 No hubo manera de convencerlo de que se 10 llevara.Se qued6 en nuestra casa.

    No fui la tinica en sufrir con su presencia. Todos los de la casai->mis nifios, la mujer que me ayudaba en los quehaceres, su hijito_ sentfamos pavor de el. S6lo mi marido gozaba teniendolo alli,Desde el primer dfa mi marido le asign6 el cuarto de la esquina.Era esta una pieza grande, pero hiimeda y oscura. Por esos inconve-

    nientes yo nunc a la ocupaba. Sin embargo el pareci6 sentirse contentocon la habitaci6n. Como era bastante oscura, se acomodaba a susnecesidades.P Dormfa hasta el oscurecer y nunc a supe a que hora seacostaba.

  • 5/11/2018 Amparo Dvila - El Husped

    5/11

    El huesped 51

    temprano, vestfa a los nifios que ya estaban despiertos, les daba eldesayuno y los entretenfa mientras Guadalupe arreglaba la casa y saltaa comprar el mandado. .La casa era muy grande, con un jardfn en el centro y los cuartosdistribuidos a su alrededor. Entre las piezas y el jardfn habfa corre-dores que protegfan las habitaciones del rigor de las lluvias y del vien-to que eran frecuentes. Tener arreglada una casa tan grande y cuidadoel jardfn, mi diaria ocupaci6n de la manana, era tarea dura. Pero yoamaba mi jardfn. Los corredores estaban cubiertos por enredaderasque floreaban casi todo el afio. Recuerdo cuanto me gustaba, porlas tardes, sentarme en uno de aquellos corredores a coser la ropa delos nifios, entre el perfume de las madreselvas y de las bugambilias. Enel jardfn cultivaba crisantemos, pensamientos, violetas de los Alpes,begonias y heliotropos. Mientras yo regaba las plantas, los nifios seentretenfan buscando gusanos entre las hojas. A veces pasaban horas,callados y muy atentos, tratando de coger las gotas de agua que seescapaban de la vieja manguera.Yo no podia dejar de mirar, de vezen cuando," hacia el cuarto dela esquina. Aunque pasaba todo el dfa durmiendo no podia confiarme.Hubo veces que, cuando estaba preparando la comida, vefa de prontosu sombra proyectandose sobre la estufa de lena. Lo sentia detras demf ... yo arrojaba al suelo 10 que tenia en las manos y salfa de la coci-na corriendo y gritando como una loca. El volvfa nuevamente a sucuarto, como si nada hubiera pasado.? ;:Creo que ignoraba por completo a Guadalupe, nunca se acercabaa ella ni la persegufa, No asf a los nifios y a mi. A elIos los odiaba y amf me acechaba siempre.Cuando salta de su cuarto comenzaba la mas terrible pesadillaque alguien pueda vivir. Se situaba siempre en un pequefio cenador,enfrente de la puerta de mi cuarto. Yo no salta mas. Algunas veces,pensando que aiin dormfa, yo iba hacia la cocina por la merienda delos nifios, de pronto 10 descubrfa en algun oscuro rinc6n del corredor,bajo las enredaderas. [Allf esta ya, Guadalupe! gritaba desesperada.

  • 5/11/2018 Amparo Dvila - El Husped

    6/11

    52 Breve s cu entos h is panos

    Guadalupe y yo nunca 10 nombrabamos, nos parecfa que al ha-cerlo cobraba realidad aquel ser tenebroso.f Siempre deciamos: -alliesta, ya sali6, esta durmiendo, 61, 61, 61...Solamente hacfa dos comidas.? una cuando se levantaba alanochecer y otra, tal vez, en la madrugada antes de acostarse.Guadalupe era la encargada de llevarle la bandeja, puedo asegurar quela arrojaba dentro del cuarto pues la pobre mujer sufria el mismo .te-rror que yo. Toda su alimentaci6n se reducia a carne, no probaba nadamas.

    Cuando los nifios se dormfan, Guadalupe me llevaba la cena alcuarto. Yo no podia dejarlos solos, sabiendo que se habfa levantado 0estaba por hacerlo.l? Una vez terminadas sus tareas,'! Guadalupe seiba con su pequefio a dormir y yo me quedaba sola, contemplando elsuefio de mis hijos. Como la puerta de mi cuarto quedaba siempreabierta, no me atrevfa a acostarme, temiendo que en cualquier momen-to pudiera entrar y atacarnos. Y no era po sible cerrarla; mi marido lle-gaba siempre tarde y al no encontrarla abierta habrfa pensado ... Yllegaba bien tarde.P Que tenia mucho trabajo, dijo alguna vez. Piensoque otras cosas tambien 10 entretenfan ...Una noche estuve despierta hasta cerca de las dos de la manana,oyendolo afuera ... Cuando desperte, 10 vi junto a mi cama, miran-dome con su mirada fija, penetrante ... Salte de la cama y le arroje lalampara de gasolina que dejaba encendida toda la noche. No habfa luzelectrica en aquel pueblo y no hubiera soportado quedarme aoscuras.P sabiendo que en cualquier momento ... El se libr6 del golpey salio de la pieza. La lampara se estrell6 en el piso de ladrillo y lagasolina se inflam6 rapidamente. De no haber sido por Guadalupe'"que acudi6 a mis gritos, habrfa ardido toda la casa.

    Mi marido no tenia tiempo para escucharme ni le importaba 10que sucediera en la casa. S6lo hablabamos 10 indispensable. Entrenosotros, desde hacfa tiempo el afecto y las palabras se habfan

  • 5/11/2018 Amparo Dvila - El Husped

    7/11

    EI huesped 53

    Vuelvo a sentirme enferma cuando recuerdo ...15 Guadalupehabfa salido ala compra'P y dej6 al pequefio Martin dormido en uncaj6n donde 10 acostaba durante el dfa. Fui a verlo varias veces, dor-mfa tranquilo. Era cerca del mediodfa, Estaba peinando a mis nifioscuando of eillanto del pequefio mezclado con extrafios gritos. Cuandollegue al cuarto 10 encontre golpeando cruelmente al nino. Aiin nosabrfa explicar c6mo le quite al pequefio y c6mo me lance contra elcon una tranca que encontre a la mano, 17 y 10 ataque con toda la furiacontenida por tanto tiempo. No se si llegue a causarle mucho dafio,pues cal sin sentido.l'' Cuando Guadalupe volvi6 del mandado, meencontr6 desmayada y a su pequefio lleno de golpes y de arafios quesangraban. El dolor y el coraje que sinti6 fueron terribles.Afortunadamente el nino no muri6 y se recuper6 pronto.

    Temf que Guadalupe se fuera y me dejara sola. Si no 10 hizo, fueporque era una mujer noble y valiente que sentfa gran afecto por los nifiosy por mf. Pero ese dfa naci6 en ella un odio que c1amaba venganza.Cuando conte 10 que habfa pasado.a mi marido, le exigf que se 10llevara, alegando que podfa matar a nuestros nifios como trat6 dehacerlo con el pequefio Martin. Cada dfa estas mas histerica, esrealmente doloroso y deprimente contemplarte asf ...19 te he explicadomil veces que es un ser inofensivo.

    Pense entonces en huir de aquella casa, de mi marido, de el., Perono tenfa dinero y los medios de comunicaci6n eran diffciles. Sin amigosni parientes a quienes recurrir, me senna tan sola como un huerfano.i"

    Mis nifios estaban atemorizados, ya no querfan jugar en el jardfny no se separaban de mi lado." Cuando Guadalupe sana al mercado,me encerraba con ellos en mi cuarto.

    -Esta situaci6nno puede continuar -Ie dije un dfa a. Guadalupe.- Tend