14 07 gibran khalil gibran el vagabundo

Download 14 07 gibran khalil gibran   el vagabundo

Post on 11-Jul-2015

289 views

Category:

Documents

0 download

Embed Size (px)

TRANSCRIPT

  • EL VAGABUNDO GIBRAN KHALIL GIBRAN

    www.gftaognosticaespiritual.org

    GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL

    1

    EL VAGABUNDO

    GIBRN KHALIL GIBRN

    (1932)

    Revisado por: Carlos J.J,

    Lo encontr en la encrucijada de dos caminos. El hombre con apenas un bastn.

    Cubra sus ropas con una capa y su rostro con un velo de tristeza.

    Nos saludamos el uno al otro y yo le dije: -Ven a mi casa y s mi husped.

    Y l, vino.

    Mi mujer y mis hijos nos espetaban en la puerta de la casa y el les sonri y ellos

    estuvieron contentos de su llegada. Despus nos sentamos a la mesa. Y todos nos

    sentimos felices, con el hombre y con el halo de silencio y de misterio que lo envolva.

    Y, luego de cenar, nos reunimos frente al fuego y yo lo interrogu acerca de sus

    peregrinaciones.

    Y nos cont muchas historias durante aquella noche. Y tambin al da siguiente.

    Las historias, que yo he registrado aqu, son fruto de la amargura de sus das,

    aunque l nunca se mostr amargado. Y estn escritas con el polvo del camino.

    Cuando nos dej, tres das despus, no lo sentamos ya como un husped que

    haba partido sino, ms bien, como uno de nosotros, que estaba en el jardn y que an

    no haba entrado.

  • EL VAGABUNDO GIBRAN KHALIL GIBRAN

    www.gftaognosticaespiritual.org

    GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL

    2

    VESTIDURAS

    Cierto da Belleza y Fealdad se encontraron a orillas del mar. Y se dijeron:

    -Bamonos en el mar.

    Entonces se desvistieron y nadaron en las aguas. Instantes ms tarde Fealdad

    regres a la costa y se visti con las ropas de Belleza, y luego parti.

    Belleza tambin sali del mar, pero no hall sus vestiduras, y era demasiado

    tmida para quedarse desnuda, as que se visti con las ropas de Fealdad. Y Belleza

    tambin sigui su camino.

    Y hasta hoy da hombres y mujeres confunden una con la otra.

    Sin embargo, algunos hay que contemplan el rostro de Belleza y saben que no

    lleva sus vestiduras. Y algunos otros que conocen el rostro de Fealdad, y sus ropas, no

    lo ocultan a sus ojos.

    CANCIN DE AMOR

    Cierta vez, un poeta, escribi una hermosa cancin de amor. E hizo muchas

    copias y las envi a sus amigos y conocidos; hombres y mujeres y, tambin, a una joven

    que haba visto, tan slo una vez y que viva ms all de las montaas. Y, cuando

    pasaron dos o tres das, vino un mensajero de parte de la joven, trayendo una carta. Y

    la carta deca: "Djame decirte que estoy profundamente conmovida por la cancin de

    amor que escribiste para m. Ven pronto y habla con mis padres para tratar los

    preparativos de la boda".

    Y el poeta respondi, diciendo en su carta:

    "Amiga ma, la cancin que le envi no era sino una cancin de amor brotada

    del corazn de un poeta, cantada por todo hombre y a toda cualquier mujer.

    Y ella le escribi a su vez, diciendo: "Hipcrita y mentiroso! Desde hoy, hasta

    el da en que me entierren, odiar a todos los poetas por su causa!

  • EL VAGABUNDO GIBRAN KHALIL GIBRAN

    www.gftaognosticaespiritual.org

    GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL

    3

    LAGRIMAS Y RISAS

    Una noche, a orillas del Nilo, una hiena se encontr con un cocodrilo. Ambos se

    detuvieron y se saludaron. La hiena dijo:

    -Cmo vas pasando el da, Seor?

    -Muy mal -respondi el cocodrilo-. A veces, en mi dolor y tristeza, lloro. Y

    entonces las criaturas dicen: "Son lgrimas de cocodrilo". Y eso me hiere mucho ms de

    lo que podra contar.

    Entonces la hiena dijo:

    -Hablas de tu dolor y de tu tristeza, pero, piensa por un momento en m.

    Contemplo la belleza del mundo, sus maravillas y sus milagros y, llena de alegra, ro,

    como ren los das. Y los pobladores de la selva dicen: "No es sino la risa de una hiena".

    EN LA FERIA

    Desde la campia lleg a la Feria una nia muy bonita. En su rostro haba un

    lirio y una rosa. Haba ocaso en su cabello, y el amanecer sonrea en sus labios.

    Ni bien la hermosa extranjera apareci ante sus ojos, los jvenes se asomaron y

    la rodearon. Uno deseaba bailar con ella, y otro da cortar una torta en su honor. Y

    todos deseaban besar su mejilla. Despus de todo, no se trataba acaso de una Bella

    Feria?

    Mas la nia se sorprendi y molest, y pens mal de los jvenes. Los reprendi

    y encima golpe en la cara a uno o dos de ellos. Luego huy.

    En el camino a casa, aquella tarde, deca en su corazn: "Estoy disgustada.

    Que groseros y mal educados son estos hombres! Sobrepasan toda paciencia".

    Y pas un ao , durante el cual la hermosa nia pens mucho en Ferias y

    hombres. Entonces regres la Feria con el lirio y la rosa en el rostro, el ocaso en su

    cabello y la sonrisa del amanecer en sus labios.

    Pero ahora los jvenes vindola, le dieron la espalda. Y permaneci todo el da

    ignorada y sola.

  • EL VAGABUNDO GIBRAN KHALIL GIBRAN

    www.gftaognosticaespiritual.org

    GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL

    4

    Y, al atardecer, mientras marchaba camino a su casa, lloraba en su corazn:

    "Estoy disgustada. Que groseros y mal educados son estos hombres! Sobrepasan toda

    paciencia".

    LAS DOS PRINCESAS

    En la ciudad de Shawakis viva un prncipe amado por todos, hombres, mujeres

    y nios. an los animales del campo se acercaban a l para saludarle.

    Sin embargo, la gente deca que su esposa, no lo amaba, y an ms, que lo

    odiaba.

    Cierto da, la princesa de una ciudad vecina lleg a visitar a la princesa de

    Shawakis. Y, sentadas, conversaron, y sus palabras derivaron hacia sus esposos.

    La princesa de Shawakis dijo con pasin:

    -Envidio tu felicidad con el prncipe, tu esposo, a pesar de tantos aos de

    matrimonio. Yo odio a mi esposo, no me pertenece a m sola y soy la ms infeliz de las

    mujeres.

    La princesa de visita, mirndola, dijo:

    -Amiga ma, la verdad es que t amas a tu esposo. S, y an sientes por l una

    pasin viva. Y eso es vida para una mujer, como la primavera para un jardn. En

    cambio, apidate de m y de mi esposo, pues nos soportamos en paciente silencio. Y,

    sin embargo, t y los otros consideran a eso felicidad.

    EL RELMPAGO

    Un da de tormenta estaba un obispo cristiano en su catedral, y se le acerc una

    mujer no cristiana y dijo:

    --Yo no soy cristiana. Existe salvacin del fuego del infierno para m?

    El obispo mir y respondi:

    -No, slo se salvan los bautizados en el agua y en el espritu.

  • EL VAGABUNDO GIBRAN KHALIL GIBRAN

    www.gftaognosticaespiritual.org

    GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL

    5

    Y mientras an hablaba, un rayo cay con estruendo sobre la catedral, y sta

    fue invadida por el fuego.

    Y los hombres de la ciudad llegaron corriendo y salvaron a la mujer, pero el

    obispo se consumi, alimento del fuego.

    EL ERMITAO

    Cierta vez vivi un ermitao en medio de las verdes colinas. Era puro de espritu

    y blando de corazn. Y todos los animales de la tierra y todas las aves del cie lo se

    llegaban hasta l en parejas, y l les hablaba. Lo escuchaban alegremente, reunindose

    junto a l, y no partan hasta la noche, momento en que el ermitao los despeda,

    confindolos al viento y al bosque con su bendicin.

    Una tarde, mientras hablaba acerca del amor, un leopardo levant la cabeza y

    dijo al ermitao:

    -Nos hablas del amor. Dinos, Seor, dnde est tu compaera?

    -No tengo compaera -contest el ermitao.

    Entonces un gran grito de sorpresa se elev del coro de bestias y aves, y

    comenzaron a decirse unos a otros:

    -Cmo puede l hablarnos sobre el amor y el compaerismo cuando l mismo

    no sabe nada acerca de ello?

    Y, lentamente, con actitud desdeosa lo abandonaron. Aquella noche el

    ermitao se ech sobre su estera, el rostro hacia la tierra, y llor amargamente y golpe

    las manos contra su pecho.

    DOS SERES IGUALES

    Cierto da, el profeta Shara encontr una nia en un jardn. Y la nia dijo:

    -Buen da tengas, Seor.

    Y el profeta respondi:

  • EL VAGABUNDO GIBRAN KHALIL GIBRAN

    www.gftaognosticaespiritual.org

    GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL

    6

    -Buen- da para ti, Seora. -Y despus de un instante agreg: -Veo que ests

    sola.

    Entonces la criatura dijo, riendo encantada:

    -Me llev mucho tiempo perder a mi aya. Ella piensa que estoy detrs de aquel

    cerco. Pero, no ves que estoy aqu? -Despus, mir hacia el profeta y habl

    nuevamente -T tambin ests solo. Qu hiciste con tu aya?

    -Mi caso es diferente -respondi el profeta-. En verdad, no puedo perderla con

    frecuencia. Pero hoy, cuando vine a este jardn, ella me estaba buscando detrs de

    aquel cerco. La nia, batiendo palmas grit:

    - Entonces eres como yo! No es bueno estar perdido? -Y despus pregunto:

    -Quin eres tu?

    -Me llaman el profeta Shara. Y, dime, quin eres t? -respondi el hombre.

    -Soy solamente yo -dijo la nia y mi aya me est buscando sin saber que estoy

    aqu..

    Entonces el profeta mir hacia el espacio y dijo:

    -Yo tambin hu de mi aya por un instante. Pero ella me encontrar.

    -S que mi aya tambin me encontrar -dijo la nia.

    Y en aquel momento se oy la voz de una mujer llamando por su nombre a la

    nia.

    -Ves? -dijo la criatura-, yo te dije que ella me encontrara.

    Y en ese mismo instante, otra voz se oy decir: "Dnde ests, Shara?"

    Y el profeta dijo:

    -Ve