la palabra inesperada maurice blanchot

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  • Recibido 31-03-2012 Instantes y Azares. Escrituras nietzscheanas, 11 (2012), ISSN: 1666-2849, ISSN (en lnea): 1853-2144, pp. 233-247 Aceptado: 10-06-2012

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    la palabra inEspErada. mauriCE blanChot y la hipErtopa dE lo Comn

    The Unexpected Word. Maurice Blanchot and the Hypertopic of the Common

    Cristbal DurnUniversidad de Chile

    cristobaldr@gmail.com

    Resumen: Como se ha demostrado en repetidas ocasiones, el pensamiento de Maurice Blanchot est marcado por una compleja relacin con el compromiso poltico. Desde su implicacin en la derecha nacionalista de los aos 1930 hasta llegar al reconocimiento de la exigencia comunista, a partir los aos 1960, Blanchot se plantea como un autor excepcional para examinar la posibilidad de un compromiso que desafa los rtulos y las herencias. En este trabajo, planteamos una va para comprender dicho desafo, tomando apoyo en la idea blanchotiana de un compromiso que el escritor tiene que tomar para con la palabra inesperada, nica que impide detenerse en una afirmacin definitiva y perentoria. Intentaremos seguir los derroteros implicados en la construccin de dicho argumento, para intentar mostrar que supone pensar un porvenir deslindado del presente y abierto a una espera que nunca consigue colmarse en la plenitud de un futuro utpico.

    Palabras clave: afirmacin / comunismo / olvido / porvenir

    Abstract: As has been shown repeatedly, the thought of Maurice Blanchot is marked by a complex relationship with political commitment. From his involvement with the nationalist right of the 1930s until the recognition of the communist demand, in the 1960s, Blanchot is seen as an outstanding author to examine the possibility of a commitment that challenges labels and heritages. In this paper, we propose a way to understand this challenge, taking on Blanchots idea of a commitment that the writer has to do with the unexpected word, the only one that prevents to stop on a definitive and peremptory statement. We will try to follow the paths involved in the construction of that argument, trying to show that it means thinking on a future distant from the present, and open to an expectation that never gets filled in the fullness of an utopian future.

    Keywords: affirmation / communism / oblivion / future

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    Como si hubiera sido preciso responder a una exigencia tanto ms marcada que no exiga ms que esa respuesta infinita.1

    Un singular compromiso con el olvido

    El pensamiento de Maurice Blanchot se plantea incmodo, o por lo menos inquieto, a la hora de enfrentar directamente el alcance poltico que en l se anuncia. Una primera forma de abordar este problema se-ra intentar responder al singular itinerario de las transformaciones en dicho alcance: desde un joven pensador comprometido con la derecha radical francesa del perodo de entreguerras, pasando por un aparente silencio sobre los tpicos polticos, hasta llegar a un reconocimiento decidido del carcter ineluctable de la exigencia comunista. Un trabajo muy sugerente muestra la enorme dificultad que se puede encontrar al intentar determinar de un modo unvoco el vnculo entre la posi-cin de Blanchot y su contexto ideolgico inmediato2. Si consideramos su compromiso temprano, desde principio de los aos 1930, con el pe-riodismo poltico de lnea nacionalista maurrasiana, advertiremos que dicha afiliacin se plantea primero sobre un descontento generalizado tanto frente al capitalismo como al comunismo3. Es a este escenario al que no deja de remitir buena parte de los comentarios que han inten-tando una respuesta para pensar el alcance poltico del pensamiento blanchotiano. Lo ms complejo reside en la explicacin del pasaje que va desde su compromiso con la derecha nacionalista de los aos treinta hasta llegar a su reconocimiento de una exigencia comunista, desde fecha cercana al Mayo del 68. En ambos polos del pasaje lo que se reco-noce es la radicalidad con la cual Blanchot se plantea en los lindes de la poltica. Algunos comentaristas no han dejado de pensar que entre estas escenas polticas de la implicacin de Blanchot, y otras que, no

    1. M. Blanchot, El paso (no) ms all, trad. C. de Peretti, Barcelona, Paids, 1994, p. 50.2. A. Cools, Littrature et engagement. Une analyse diachronique des critiques littraires et politiques de Maurice Blanchot, 1931-1943, Memoria de licenciatura en lenguas romances, Universidad Catlica de Lovaina, ao acadmico 1994-1995.

    3. Una parte considerable de la Jeune Droite francesa de esa poca propugnaba la necesidad de una revolucin espiritual, que se traduca en la aspiracin a un retorno a una Francia pre-revolucionaria y pro-monrquica, y en esa medida se mostrar resistente al ascenso del hitlerismo en razn de una defensa de una Francia anacrnica. En algunos casos, habr compromisos con un antisemitismo espiritual, y no racista, donde se interpretar la primaca de la defensa de una Verdadera Francia por sobre las particularidades comunitarias.

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    sin reservas, habra que denominar literarias mediara la transfor-macin de un compromiso afianzado en un descompromiso de los ms sinceros y verdaderos4. Precisamente el lugar de dicho descompromiso se reconoce como una retirada una retirada de la escena poltica que reinscribira las huellas de la poltica en la escritura crtico-literaria y esttica: para aprehender la significacin de la retirada de las crticas polticas, es preciso proseguir el ideal revolucionario ms all de estas ltimas y descubrir sus huellas en el discurso esttico5. Un enunciado de este tipo, que parece adjudicar un ideal revolucionario que acom-paa todo el itinerario, tambin puede ser contestado al sealar que el texto literario sera realmente un depositario de cierto pensamiento poltico que se quisiera evacuado por otros medios6.

    Un ejemplo relativamente reciente de lo anterior es especialmente extremo en sus consideraciones. Philippe Mesnard culpa precisamen-te a la literatura como aquella condicin que funcion como reserva para evitar la poltica, la historia, el mundo7, y hara recaer, por con-siguiente, las huellas de un pensamiento poltico bajo el signo de una impotencia generalizada. Pero dicha impotencia o evitacin, tal como la piensa Mesnard, es muy posible que haya podido ser para Blanchot, el nico recurso viable para pensar la poltica, la historia y el mundo despus de 1940, luego de que Francia muriera8. Todo pareciera in-dicar que aqu se comparte un diagnstico, que emparenta esta idea con la sugerencia de que tendra que sobrevivir un recurso poltico bajo la nica condicin que pareciera, en este contexto, posible. Pero Mesnard va un paso ms all, al llegar a sostener que este recurso

    4. P. Andreu, Rvoltes de lesprit. Les revues des annes trente, Saint-Amond-Monrond, Kim, 1991, p. 28.

    5. A. Cools, op. cit., p. 11.6. Sera inevitable pensar en una de las primeras formas que toma el reproche dirigido contra Blanchot, en tanto intelectual descomprometido, y que corresponde al comentario hecho por Sartre de la segunda novela publicada por Blanchot, Aminadab. Ah se perfila en parte la distancia entre la comprensin sartreana del intelectual comprometido con una causa constituida y con la cual cabra relacionarse polticamente, y la idea de Blanchot de un compromiso con la literatura como modo de injerencia del escritor y del intelectual sobre la cosa pblica. En dicho comentario, Sartre considerar la novela blanchotiana como un relato irresponsable, que intenta pintar el mundo al revs, desconociendo con ello las sujeciones de nuestra existencia cotidiana. J.-P. Sartre, Aminadab ou du fantastique considr comme un langage en: Situations, I, Paris, Gallimard, 1947, pp. 122-142.7. Ph. Mesnard, Maurice Blanchot: Le sujet de lengagement, Pars, LHarmattan, 2000, p. 327.8. Idem.

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    viable encerraba al escritor y lo arrastraba en el proceso de un morir ficcional. Este recogimiento suspendido, perpetuamente aplazado y letalmente mortal, sera la prueba de la produccin de una literatura con una mitologa personal, que hace del olvido su principal tema y su sujeto.

    Comenzar por el olvido, o cumplir la transicin con el olvido sera tanto ser incapaz de responder a una poltica determinada, como un olvido frente a la poltica que desde entonces solo quedara desmentir. En esta medida, y de forma muy discutible, Mesnard puede entender que ante el pensamiento de Blanchot estamos en presencia de un pensamiento que, pese a sus apariencias, es polticamente peligroso9. Un pensamiento del olvido sera un pensamiento de la impotencia, de la imposibilidad de un momento en el que ya no es posible pensar y en el que habra una incapacidad de reconocer el futuro al que se aspira. De hecho, es en ese mismo sentido que el trmino olvido ten-dra que encontrarse emparentado, para Mesnard, con otros nombres como desobramiento, incumplimiento, o lo neutro. El olvido sera una sntesis imposible cuya consecuencia directa es impedir e incluso proscribir toda instancia de reconocimiento10. Perfectamente se podra advertir aqu una crtica ms o menos esperable, y recurrente, segn la cual la escritura representara una distancia y un refugio discer-nible frente a la traicin ejercida permanentemente por el mundo. As, Mesnard puede sostener que la escritura es ese no-lugar donde Blanchot encuentra la ilusin de un refugio. Tanto con su retiro como con sus amistades o sus rechazos, Blanchot desva sistemticamente lo que le llega desde afuera, aunque sea l mismo, y en primer lugar l mismo11. Como pareciera ser evidente para cualquier lector de Blan-chot nunca es tan sencillo distinguir aqu ambas cosas.

    Sin embargo, el trayecto blanchotiano pareciera atender a algo que no desmiente completamente la mirada de Mesnard. Al menos, en la medida en que reconoce el peso de cierta impotencia como nica forma de responder ante el problema de la implicacin d