Homo videns

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Taller de inteligencia emcional

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<ul><li> 1. GIOVANNI SARTORIHOMOVIDENSLA SOCIEDAD TELEDIRIGIDA TAURUS PENSAMIENTO</li></ul><p> 2. Ttulo original: Homo videns 1997, Gius. Laterza &amp; Figli Spa, Roma-Bari.La edicin en lengua espaola ha sido contratadaa travs de la Agencia Literaria Eulama De esta edicin: 1998, Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, SA Beazley 3860. (1437) Buenos Aires Santillana S. A.Juan Bravo 38. 28006 Madrid, Espaa Aguilar Chilena de Ediciones Ltda.Dr. Anbal Arizta 1444, Providencia. Santiago de Chile, Chile Ediciones Santillana S. A.Javier de Viana 2350.11200 Montevideo, Uruguay Santillana de Ediciones S. A.Avenida Arce 2333, Barrio de Salinas, La Paz, Bolivia Santillana S. A. Prcer Carlos Argello 288, Asuncin, Paraguay Santillana S. A.Avda. San Felipe 731-Jess Mara, Lima, Per De la traduccin: Ana Daz SolerIlustracin de cubierta:Juan Carlos Eguillor ISBN: 950-511-429-X Impreso en la Argentina. Printed in Argentina Primera edicin: Septiembre de 1998Todos los derechos reservados,Esta publicacin no puede serreproducida, ni en todo ni en parte,ni registradaeno transmitida por,un sistema de recuperacinde informacin, en ninguna formani por ningn medio, sea mecnico,fotoqumico, electrnico, magntico,electroptco, por fotocopia,D cualquier otro, sin el permiso previopor escrito de la editorial. 3. " INDICEPrefacio................................................. .....................................9Prefacio a la segunda edicinitaliana.......................................... 15La primaca de la imagen1. Homo sapiens 232. El progreso tecnolgico293. El vdeo-nio........................................................................354. Progresos y regresiones415. El empobrecimiento de la capacidad de entender 456. Contra-deducciones 497. Internet y cibernavegacin- 53La opinin teledirigidal. Vdeo-poltica.......................................................................652. La formacin de la opinin 693. El gobierno de los sondeos.................................................. 734. Menos informacin795. Ms desinformacin 896. Tambin la imagen miente 99 4. HOMOVIDENSY la democracia?l. Vdeo-elecciones..................................................................1052. La poltica vdeo-plasmada..................................................1113. La aldea global.....................................................................1174. El demos debilitado.. 1235. Regnum hominisy hombres bestias.......................................1316. La competencia no es un remedio...................................... 1397. Racionalidad y postpensamiento145Referencias bibliogrficas.......................................... ................... 153 5. A Ilaria, que lee 6. PREFACIO ,,Por qu no le dais a la gente libros sobre Dios?.Por la misma razn por la que no le damos Otelo;son viejos; tratan sobre el Dios de hace cien aos, nosobre el Dios de hoy. "Pero Dios no cambia , Loshombres, sin embargo, s.ALDOUS HUXLEY, Un mundofeliz 7. N os encontramos en plena y rapdisima revolucinmultimedia. Un proceso que tiene numerosas ramifi-caciones (Internet, ordenadores personales, ciberes-pacio) y que, sin embargo, se caracteriza por un comndenominador: tele-uer, y, como consecuencia, nuestrovdeo-vivir. En este libro centraremos nuestra atencinen la televisin, y la tesis de fondo es que el vdeo esttransformando al hamo sapiens, producto de la culturaescrita, en un hamo videns para el cual la palabra estdestronada por la imagen. Todo acaba siendo visualiza-do. Pero qu sucede con lo no visualizable (que es lamayor parte)? As, mientras nos preocupamos de quincontrola los medios de comunicacin, no nos percata-mos de que es el instrumento en s mismo y por s mis-mo lo que se nos ha escapado de las manos. Lamentamos el hecho de que la televisin estimulela violencia, y tambin de que informe poco y mal, obien de que sea culturalmente regresiva (como ha es-crito Habermas). Esto es verdad. Pero es an ms cier-to y an ms importante entender que el acto de tele-ver est cambiando la naturaleza del hombre. Esto esel porro unum, lo esencial, que hasta hoy da ha pasadoinadvertido a nuestra atencin. Y, sin embargo, es bas-tante evidente que el mundo en el que vivimos se apo-11 8. HOMOVIDENSya sobre los frgiles hombros del vdeo-nio: un no-vsimo ejemplar de ser humano educado en el tele-ver-delante de un televisor- incluso antes de saber leery escribir.En la primera parte de este libro me ocupo y preocupo dela primaca de la imagen, es decir, de la preponderancia de 10vi-sible sobre 10 inteligible, 10 cual nos lleva a un ver sin enten-der. Yes sta la premisa fundamental con la cual examino su-cesivamente la vdeo-poltica, y el poder poltico de latelevisin. Pero a 10 largo de este recorrido mi atencin seconcentra en la paidea, en el crecimiento del vdeo-nio, enlos procesos formadores de la opinin pblica y en cuanto sa-ber pasa, y no pasa, a travs de los canales de la comunicacinde masas. El ms custico en esta cuestin es Baudrillard: Lainformacin, en lugar de transformar la masa en energa, pro-duce todava ms masa. Es cierto que la televisin, a diferen-cia de los instrume~tos de comunicacin que la han precedi-do (hasta la radio), destruye ms saber y ms entendimientodel que transmite.Quede, pues, claro: ataco al homo videns, pero no mehago ilusiones. No pretendo frenar la edad multime-dia. S perfectamente que en un periodo de tiempono demasiado largo una mayora de la poblacin delos pases opulentos tendr en casa, adems de la tele-visin, un mini-ordenador conectado a Internet. Estedesarrollo es inevitable y, en ltimo extremo, til; peroes til siempre que no desemboquemos en la vida in-til, en un modo de vivir que consista slo en matar eltiempo. As pues, no pretendo detener lo inevitable.Sin embargo, espero poder asustar lo suficiente a lospadres sobre lo que podra sucederle a su vdeo-nio,para que as lleguen a ser padres ms responsables. Es-pero que la escuela abandone la mala pedagoga y ladegradacin en la que ha cado. y, por tanto, tengo fe 12 9. GOVANN SARTORIen una escuela apta para oponerse a ese postpensamientoque ella misma est ayudando a crear. Tengo la espe-ranza de que los peridicos sean mejores y, a la postre,que la televisin tambin lo sea. Y adems, aunque lama fuera una batalla perdida de antemano, no me im-porta. Como deca Guillermo dOrange, point nestbesoin dsprer pour entreprendre, ni de russir pourpersvrer, no es necesario esperar para emprender,ni lograr para perseverar. 13 10. PREFACIOA LA SEGUNDA EDICIN ITALIANA 11. Enesta nueva edicin he profundizado an ms en elpunto central de mi discurso: el hecho de que la televi-sin modifica radicalmente y empobrece el aparatocognoscitivo del homo sapiens. Los crticos han contra-puesto a esta tesis de fondo un fin de non rcevoir, es de-cir, que no era original, que era algo yavisto. De ver-dad? Dnde? Siempre es cmodo encontrar autores ycitas que apoyen nuestras teoras. A la espera de ello, lacuestin es si mi tesis es errnea. Sea original o no, esverdadero o falso que el hombre vdeo-formado se haconvertido en alguien incapaz de comprender abstrac-ciones, de entender conceptos?Es lgico que se me acuse tambin de ser apocalpti-co, pero sta es una crtica de rigor que no me impre-siona. Si las cosas van mal, digo sin demasiado salo-monismo que van mal; tal vez exagero un poco, peroes porque la ma quiere ser una profeca que se auto-destruye, lo suficientemente pesimista como para asus-tar e inducir a la cautela. Yel hecho de que la primeraedicin de este pequeo libro se haya agotado ensegui-da, me incita a esperar. Quiz significa que ha saltadola alarma y que el problema se ha hecho sentir.Nueva York, enero de 1998.17 12. HOMOVIDENS 13. LA PRIMACADE lA IMAGEN 14. 1. HOMOSAPIENS Homo sapiens: de este modo clasificaba Lnneo a laespecie humana en su Sistema de la Naturaleza, de 1758.Fisiolgicamente, el homo sapiens no posee nada que lohaga nico entre los primates (el gnero al que perte-nece la especie de la raza humana). Lo que hace nicoal homosapiens es su capacidad simblica; lo que indujoa Ernst Cassirer a definir al hombre como un animalsimblico. Cassirer lo explica as: El hombre no vive en un universo puramente fsico sino en un universo simblico. Lengua, mito, arte y religin [...] son los diversos hilos que componen el tejido simblico [...]. Cual- quier progreso humano en el campo del pensamiento y de la experiencia refuerza este tejido [...]. La definicin del hombre como animal racional no ha perdido nada de su valor [...] pero es fcil observar que esta definicin es una parte del total. Por- que al lado del lenguaje conceptual hay un lenguaje del senti- miento, aliado del lenguaje lgico o cientfico est el lenguaje de la imaginacin potica. Al principio, el lenguaje no expre- sa pensamientos o ideas, sino sentimientos y afectos. (1948, pgs. 47-49) 23 15. HOMOVIDENSAs pues, la expresin animal symbolicum comprendetodas las formas de la vida cultural del hombre. Y la ca-pacidad simblica de los seres humanos se despliega enel lenguaje, en la capacidad de comunicar medianteuna articulacin de sonidos y signos significantes, pro-vistos de significado. Actualmente, hablamos de lengua-jes en plural, por tanto, de lenguajes cuyo significanteno es la palabra: por ejemplo, el lenguaje del cine, de las artes figurativas, de las emociones, etctera. Pero stasson acepciones metafricas. Pues el lenguaje esencial que de verdad caracteriza e instituye al hombre como animal simblico es lenguaje-palabra, el lenguaje de nuestra habla. Digamos, por tanto, que el hombre es un animal parlante, un animalloquax que continuamente est hablando consigo mismo (Cassirer, 1948, pg. 47) y que sta es la caracterstica que lo distingue radical- mente de cualquier especie de ser viviente l.A esto se podra replicar que los animales tambin co- munican con un lenguaje propio. S, pero no del todo. El llamado lenguaje animal transmite seales. Y la diferen- cia fundamental es que el hombre posee un lenguaje ca- paz de hablar de s mismo. El hombre reflexiona sobre lo que dice. Y no slo el comunicar, sino tambin el pensar y el conocer que caracterizan al hombre como animal sim- blico se construyen en lenguaje y con el lenguaje, El len-1 Gehlen (1990, pgs. 91-92) indica una discontinuidad diferenteentre el hombre y el animal: el animal [...] no ve lo que no debellegar a la percepcin como algo vitalmente importante, como esel caso de seales que indican que estn ante un enemigo, unapresa, el otro sexo [...]. El hombre, en cambio, est expuesto auna invasin de excitaciones, a una riqueza de lo "perceptible". Es-to es verdad, pero a m me parece que la ptica simblico-lings-tica de Cassirer es mucho ms importante que la ptica antropo-lgico-cultural de Gehlen. Hay que aclarar que se trata de puntosde vista complementarios. 24 16. GIOVANNI SARTORIguaje no es slo un instrumento del comunicar, sino tam-bin del pensar 2. y el pensar no necesita del ver. Un ciegoest obstaculizado, en su pensar, por el hecho de que nopuede leer y,por tanto, tiene un menor soporte del saberescrito, pero no por el hecho de que no ve las cosas en lasque piensa. A decir verdad, las cosas en las que pensamosno las ve ni siquiera el que puede ver: no son visibles.Las civilizaciones se desarrollan con la escritura, yesel trnsito de la comunicacin oral a la palabra escritalo que desarrolla una civilizacin (cfr. Havelock, 1973).Pero hasta la invencin de la imprenta, la cultura de to-da sociedad se fundamenta principalmente en la trans-misin oral. Hasta que los textos escritos son reproduci-dos a mano por amanuenses, no se podr hablar an delhombre que lee. Leer, y tener algo que leer, fue hastafinales del siglo xv un privilegio de poqusimos doctos.El homosapiensque multiplica el propio saber es, pues, elllamado hombre de Gutenberg. Es cierto que la Bibliaimpresa por Gutenberg entre 1452 y 1455 tuvo una tira-da (que para nosotros hoyes risible) de 200 copias. Peroaquellas 200 copias se podan reimprimir. Se haba pro-ducido el salto tecnolgico. As pues, es con Gutenbergcon quien la transmisin escrita de la cultura se convier-te en algo potencialmente accesible a todos.El progreso de la reproduccin impresa fue lentopero constante, y culmina -entre los siglos XVIII YXIX-con la llegada del peridico que se imprime todos los das, el diario 3. Al mismo tiempo, desde mediados2 Es una tesis que desarrollo en La poltica (1979), especialmenteen las pgs. 23-26, donde afirmo que pensar es onomatologa,logos construido en palabras y mediante palabras.3 Obsrvese que tambin el peridico se compona manualmentehasta la invencin de la linotipia (que funda los caracteres en plomo25 17. HOMOVIDENSdel XIX en adelante comienza un nuevo y diferente ci-clo de avances tecnolgicos. En primer lugar, la inven-cin del telgrafo, despus la del telfono (de Alexan-der Graham Bell). Con estos dos inventos desaparecala distancia y empezaba la era de las comunicaciones in-mediatas. La radio, que tambin eliminaba distancias,aade un nuevo elemento: una voz fcil de difundir entodas las casas. La radio es el primer gran difusor de co-municaciones; pero un difusor que no menoscaba lanaturaleza simblica del hombre. Ya que, como la radiohabla, difunde siempre cosas dichas con palabras. Demodo que libros, peridicos, telfono, radio son todosellos -en concordancia- elementos portadores de co-municacin lingstica.La ruptura se produce a mediados de nuestro siglo,con la llegada del televisor y de la televisin 4.La televisin -como su propio nombre indica- es ver desde lejos (tele), es decir, llevar ante los ojos deun pblico de espectadores cosas que puedan ver encualquier sitio, desde cualquier lugar y distancia. Yenla televisin el hecho de ver prevalece sobre el hecho de hablar, en el sentido de que la voz del medio, o de un hablante, es secundaria, est en funcin de la imagen, comenta la imagen. y, como consecuencia, el telespec- tador es ms un animal vidente que un animal simbli- co. Para l las cosas representadas en imgenes cuen- tan y pesan ms que las cosas dichas con palabras. Ylquido) que no se produjo hasta 1884, y que permita componer6.000 caracteres por hora (frente a los 1.400 de la composicin amano).4 Utilizo televisin y televisor, indistintamente, para indicarque la relacin entre el televisor-mquina y el televidente es estre-chsima. El televisor, por as decirlo, entra dentro del televidenteylo plasma. 26 18. GOVANNI SARTORIesto es un cambio radical de direccin, porque mien-tras que la capacidad simblica distancia al homosapiensdel animal, el hecho de ver lo acerca a sus capacidadesancestrales, al gnero al que pertenece la especie delhomosapiens. 27 19. 2. EL PROGRESO TECNOLGICO Todo progreso tecnolgico, en el momento de su apa-ricin, ha sido temido e incluso rechazado. Y sabemosque cualquier innovacin molesta porque cambia los r-denes constituidos. Pero no podemos, ni debemos gene-ralizar. El invento ms protestado fue, histricamente, elde la mquina, la mquina industrial. La aparicin de lamquina provoc un miedo profundo porque, segn sedeca, sus...</p>