gambaro, griselda

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Obras de Griselda Gambaro: La que sigue, Nosferatu, Acuerdo para cambiar de casa

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1NDICE La que sigue Nosferatu Acuerdo para cambiar de casa Oficina Si tengo suerte 1 4 11 20 17

Previo al desarrollo de las obras: Ingresan desde la sala todos los alumnos que actuarn posteriormente en cada una de las obras. Buscan a tientas el escenario. Algunos portan linternas se proponen ensayar en el escenario las obras que, supuestamente debern presentar en das posteriores. Al llegar al escenario que estar con el teln bajo. Se enciende una luz que marca el centro del escenario. Todos se agrupan para quedar dentro de ella. Advierten que en realidad hay pblico en la sala. Se organizan rpidamente para improvisar.

La que sigue Una mesita y dos sillas. Sobre la mesa un mazo de barajas. Zoraida en escena. Va hacia la puerta, se asoma y grita hacia afuera: Zoraida: La que sigue! (Entra Paulita, es una mujer mayor, de aspecto tmido e inseguro. Zoraida, muy profesional, le da la mano) Pase, seora. Mucho gusto. Paulita (tmida): El gusto es mo. Zoraida (le entrega una tarjeta. Paulita mira la tarjeta, mira a Zoraida. No comprende. Zoraida profesional): Mis honorarios. Paulita (mira la tarjeta, mira a Zoraida): Sin anteojos no veo. (Fuerza la vista. Como si hubiera entendido) Ah! (Guarda la tarjeta en su cartera, la cierra. Sonre, ingenua) Zoraida (levemente incmoda): Mis honorarios. Paulita: Ah! (Abre la cartera busca y rebusca, saca un billete de mil, se lo tiende) Zoraida (sonre incmoda): Diez. Paulita: Diez, qu? Zoraida: Diez mil. Es lo que cobro. Paulita: Despus. Todava no empez la visita. Los tengo ac. Son suyos. Zoraida: No. Ahora. Cobro mis honorarios por adelantado. Paulita (re): Adivins, pero te prevens, eh? Sos viva. Mirame, tengo cara de estafadora? Zoraida (muy fina): No, no! Pero es la costumbre. Paulita (ingenua): De quin? Zoraida: Pues ma, seora. Paulita: Seorita! Cmo no adivinaste esto? Zoraida: No me lo propuse. Mis ho-no-ra-rios. Por favor. Paulita (admirada): Qu tono de reina! (Humilde) La ofend? Zoraida (con una sonrisa crispada): No. Paulita: Porque a m, qu quiere, la gente que se ofende en seguida, de nada, (sonre dulcemente) me revienta. Somos casi humanos, no? Por qu tomarse las cosas tan a pecho? Zoraida (crispada): S. (Tiende la mano) Paulita (abre la cartera): No tengo cambio. Zoraida: Le doy el vuelto. Paulita: No lo quiero! Zoraida (ablandada): No quiere el vuelto? Bueno! Muy amable. (Sigue con la mano tendida) Nos sentamos?

2Paulita: S. (Coloca el dinero sobre la mesa. Como Zoraida va a tomarlo, pone la mano encima) No, no! Dejalo ac. Despus te lo doy. No se escapa. Zoraida (se sienta): Seora, tengo mucha clientela. Digo, seorita. Paulita: No haga escombro. Ya vi su clientela. Y a m, qu? No me impresiona. (Se acerca a Zoraida y la observa crticamente, dando vueltas alrededor de su silla) Zoraida (casi gritando): Seora, seorita!, sintese! Qu mira? Paulita: Por qu est vestida as? No es nada vistosa. Mire. (Abre la cartera, saca unas argollas doradas) Estos le quedaran ni pintados. Se los vendo. Zoraida (despavorida): No quiero. Paulita: Y esta blusa. Parece de hospital. (Insiste con los aros) No los quiere? Se los dejo baratos. (Zoraida, crispada, niega con la cabeza) Tengo otros, con piedras. (Busca, saca otro par de aros) Elegantsimos. Zoraida (entre dientes): Sintese, no perdamos tiempo. Paulita: Pero, si no tengo apuro! No se preocupe. Ya dej la comida hecha. Tampoco stos le gustan? Lstima. (Mira) Claro, tiene las orejas grandes. (Impulsivamente, Zoraida se lleva las manos a las orejas, se domina, las aparta. Paulita, sealando la blusa) De hospital. Horrible. Yo esperaba verla vestida de otra manera, con una blusa floreada, mangas anchas, lindo escote. Usted es muy triste m hijita. Nada coqueta. Zoraida: Seora, seorita!, se queda o se va. Paulita: Me quedo, me quedo! (Se sienta. Muy contenta e ingenua) Y? Zoraida (mezcla las cartas, las extiende): Primero el pasado. Paulita: No. No. Zoraida: No, qu? Paulita: No me interesa el pasado. Lo conozco. No soy idiota. No voy a pagar para que me adivinen lo que s. (Dulcemente) Usted es la idiota. Zoraida: Seora! (Se domina) Siempre se acostumbra a adivinar el pasado! Paulita: Para qu? Zoraida: Por... Es... una muestra de confianza.., de poder. Como una auscultacin. Paulita (salta ante la ltima palabra): Qu? Zoraida (renuncia): Est bien. Empiezo directamente. Usted es una mujer robusta... Paulita (feliz, la interrumpe): Robustsima! Zoraida (una mirada venenosa): No se enferma casi nunca. Paulita: Casi o nunca? Zoraida: Casi nunca. Paulita: No me gustan las dos palabras juntas. Es casi o es nunca. Y es nunca! Nunca! Una vez tuve juanetes. Qu dolor! Usted tuvo juanetes? La operaron? Zoraida (exmine): No... Paulita: Yo le puedo mostrar. (Se descalza) El pie me qued perfecto. Zoraida: No, no. Perdone, hay mucha gente. (Descontrolndose) No puedo ver su pie, ni mi pie, ni el pie de una estatua. Mire qu extrao! (Re histrica) Paulita (se mira el pie, mira a Zoraida. Desanimada): No le muestro. (Se reanima)Tambin me oper de una lcera. Pero ni se nota. Puedo mostrarle la cicatriz. Es ms interesante. Zoraida: No, seora. Paulita: Seorita. Zoraida: Imagnese si voy a ver... Paulita: Qu indiferente! Cmo va a entender a la gente, usted? No le importa nada de nada! Zoraida: No necesito entenderla! Yo adivino! Paulita: Qu va a adivinar! No me haga rer! Zoraida: Y a qu viene la gente entonces? Hay una multitud esperando! No la vio? Paulita (envidiosa): S, la vi. Algunas tienen suerte. Nadie lo dira. Con esa cara! (Cambia de tono) Cunto gana? Nunca la pescaron? Zoraida: Es legal! Paulita (divertida): Qu va a ser legal! Debe ganar mucho usted, eh? No necesita ayudante? Zoraida: No! Paulita: Qu lstima. No tengo suerte. Ya le dije -una. Que no tengo suerte. Le digo otra. (Da vuelta una carta) Para usted.

3(Feliz) Morir joven. Es muy nerviosa. Zoraida: Yo? Yo, nerviosa? Ja, ja, ja! (Grita desaforada) Usted! Paulita (re apaciblemente): Yo? Soy tranquila como un remanso, se dice as? Remanso! Le cuento que mi hijo me dice siempre... soy soltera, pero tuve un hijo, nadie lo supo, pasa por mi sobrino. Es un muchacho..! Me dice siempre: ta o mam. Me llama mam cuando estamos solos. Por las apariencias. Yo cuido las apariencias. No como usted. Zoraida: Yo, qu? Cmo se permite? (Se levanta) Salga de aqu! Tome, tome su plata. Vyase! Paulita: Por qu? La plata es suya. Yo hablaba de su aspecto. No es atractivo. La comida entra por los ojos. Zoraida: Seora! (rectifica) Seorita! Paulita (ecunime): No, no, seora. Estamos en confianza. Zoraida (con un hilo de voz): Vyase. Paulita: Me dice siempre: mam o ta, sos un remanso! Es una alhaja. Bueno, trabajador! No porque sea mi sobrino. No me ciego. Permtame una pregunta. Zoraida (se deja caer sobre la silla, exnime): S. Paulita: Lo hubiera adivinado? (Zoraida la mira desorbitada) Lo del hijo? (Zoraida, vencida, mueve negativamente a cabeza. Paulita re). Usted s que es nerviosa. Soltera? (Zoraida asiente, estpida) Virgen? Deje que yo lo adivine! (La mira, saca su conclusin. Re) Zoraida: Es... asunto... mo. Paulita: Por supuesto! Si no es pecado! Un tropezn cualquiera da en la vida. Y usted, de qu se va a cuidar? Ya es crecidita. Djeme, yo le adivino, (aparta las cartas en un montn) no, no, sin cartas, yo le adivino cuntos aos tiene. Treinta y seis? (Zoraida asiente estupidizada. Paulita la mira) Calza el 37, busto 94. Y medio. (Zoraida se incorpora, mirndola horrorizada) Y le digo en qu momento, en qu momento justo pas. Un tropezn cualquiera da en la vida, pero usted tropez muchas veces, mhijita. No la educaron bien. (Zoraida, sin apartar los ojos de Paulita, retrocede hacia la puerta) S, la educaron bien, pero de poco sirvi. Zoraida (la mira fascinada. Con un hilo de voz): Por qu? En qu momento... pas? Paulita (triunfal): A los diez y seis! Y ms detalles? En un baldo lleno de abrojos. Papito, me voy al club. (Menea la cabeza, tierna) Qu mentirosa! Zoraida: No... no... Paulita: S, s! Y despus del baldo, vino un almacn. Con el almacenero. Despus del almacenero, vino un dentista. Despus del dentista... (Zoraida pega un aullido y sale corriendo) Por fin! Qu mujer dura! (Guarda el dinero en la cartera, saca las argollas, se las coloca, se bate el pelo con la mano. Acercndose a la puerta, grita, exultante) La que sigue!

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Nosferatu 1970 Personajes Pap Mam Luquitas Nena Polica ingls En escena, sentado en el suelo de una habitacin completamente vaca, aparece Pap. Es un viejo andrajoso y anmico, vestido de oscuro. Tiene la cara blanca, ojeras violetas, los ojos intensamente bordeados de rojo. Unas mechas ralas y desparejas le tocan los hombros. Habla con tono invariablemente ttrico, la mirada lgubre perdida en el vaco. Luz mortecina. Pap: Estoy triste, estoy triste, estoy tristeeeeee..! (Entra Mam, es vieja, pero de aspecto animoso. Lleva un vestido claro, modelo Imperio, muy gastado. La falda, hasta los pies, oculta innumerables bolsillos) Mam: Qu oscuridad! (Con voz alta y jocosa) Everybody home? Pap: Estoy yo. Mam (muy alegre): Amor, qu inteligencia! Me entendiste! (Lo besa) Qu hacs aqu, en la oscuridad? (Se enciende la luz) Qu te ocurre? Pap (con un gran suspiro): Estoy triste! La vida pasa y estoy ac, como tullido. No la alcanzo. Mam: No te desalents. (Lo mira) A ver. No, no. Muy buen aspecto todava! Pero qu greas! Debieras peinarte un poco. (Lo levanta como a un beb. A Pap le tiemblan las piernas, se. va aflojando hacia el suelo) Arriba! Vamos. (Lo acomoda hasta que Pap se queda de pie, duro. En ocasiones, se afloja o Mam piensa que va a hacerlo, y corre para sostenerlo o inicia el gesto) Traje de comer. Pap: Qu trajiste? Mam: Carne. (Con una sonrisa incitadora) Vuelta y vuelta? Pap: No me gusta. Mam: Leche? Pap: No me gusta. Mam (lo con templa con pesar. Lleva la mano al cuello con un ademn indeciso): Quers... un poco? Pap (con leve esperanza): S? Mam (desalentadora): Unos traguitos. Pap (muy triste): Voy a morirme de hambre. (Irritado) Por qu soy yo el que tiene que pensar siempre en la familia? Mam: Unos traguitos, dije. Pap: Si empiezo, odio detenerme. No tomo nada. (Se afloja) Mam (lo sostiene): Bueno, tom lo que quieras! Se te debe haber achicado el estmago. Es mi nica esperanza. (Le ofrece el cuello) Pap (lo tantea): No. No me gusta. Est arrugado. Mam: Qu pretensiones! A falta de pan, buenas son tortas, no? Pap (se sienta en el suelo): No. No quiero Mam: Hay que comer, no? Pap: Los tiempos cambiaron. Mam: Por eso mismo! No se puede ir contra la corriente. Mirame a m. Pap (la mira, aparta la vista): Mejor no. Mam: Por qu? Pap: Despus te lo explico. No me trajiste una revista? Mam (con tristeza): No. Pap: Me distrae mirar a las chicas. Son todas bien formadas. Qu cogotes! Mam: Bueno, nimo! Qu depresin. Contagis a cualquiera. Con todo el trabajo que tengo!

5Pap: S? Mam: Tender las camas, lavar la ropa, el bao... (Pap lanza una risita cavernosa. Mam, ofendida) Ningn trabajo, ya lo s. Por qu me hacs acordar? Aguafiestas. Chupasangre! Pap (muy lastimado): Qu cosas decs! Te ofend tanto? Mam: Qu te parece? Burla va, burla viene. Por lo menos, yo trato de alentarme. Pap: No hags nada. Mam: Con todo lo que tengo que... (se interrumpe) Pap Sentate aqu, a mi lado. Mam (mira el suelo): Est sucio. Pap: Apag la luz. Me molesta. Mam (coqueta): Cules son tus intenciones? Pap: Estoy anmico. Mam (muy dispuesta): Me saco el vestido? Pap: Para qu? Quiero charlar. Luquitas? Mam: Sali. Pap: Sale siempre. Mam (con alegra): Por eso est gordo! Pap: Ayer me arrastr hasta un potrero. Encontr a una chica. Mam (muy interesada): Y? Pap: Me dijo que se llamaba Caperucita Roja. Mam: Qu gracioso! Pap: No le veo la gracia. Mam (sardnica): Tena un cestito e iba a ver a la abuelita? Pap: S. Mam (lo mira con asombro. Una pausa): Qu le hiciste? Pap: No le hice nada. Mam: Ah, que idiota! Ests anmico. Tom un poco de leche. (Saca una botella de leche y un vaso de un bolsillo de su falda. Llena el vaso y se lo tiende. Pap mira la leche con repugnancia, se la acerca a la boca, pega un mordiscn al vaso. Mam) Ests loco? El vidrio no! Hay que ensearte todo! (Lo limpia) La derramaste. No me la regalan. Pap: Me da asco. Mam: Ests acostumbrado a otra dieta. Es lo que pasa. Pero ahora, hasta los perros comen verdura. Pap (nervioso): No me va! Mam: Necesitamos unas sillas. Una cama con colchn. No aguanto dormir en el suelo. Soy vieja. Me levanto hecha una tabla. Pap: Tenamos unos buenos cajones. Mam: Ah, n qu lgubre! Pap: Lgubre? Brillaban! Eran de roble, con manijas. Mam: No, no, basta de cementerios para m! Pap: Te has vuelto pretensiosa. Demasiado tarde. No puedo darte lujos. Mam: S, pero todos tienen camas. Todas mis amigas tienen camas. Por qu no, nosotros? Pap: Porque estoy acostumbrado al cajn! De chiquito fue mi cuna, la noche nupcial... te olvidaste? Mam: No me olvid. Pero ahora ni siquiera tenemos cajones! El suelo y basta. Pap: Hac lo que quieras. Yo no mando. Mam (muy tierna): Te diste cuenta? (Una pausa) Ya las compr. Pap: Qu? Mam: Las camas! Una cuna para Luquitas y dos camas gemelas para nosotros. Pap: Quin te dio la plata? Mam (dulcemente): Luquitas le rompi la cabeza a un muchacho. Le sac la billetera. Lo tenamos en secreto. No te enojs. Pap: No. (Con tristeza inconmensurable) Soy un cero a la izquierda. Qu har cuando haya camas aqu? Mam: Hars como todos. Te acostars. (Pap re con su risa cavernosa) Podemos sacar tierra de las macetas y rellenar los colchones. Voz de Luquitas llama sigilosamente): Mam, pap! Estn durmiendo? Mam (contenta): Es Luquitas! (Abre la puerta) Luquitas, corazn! (Entra Luquitas, es altsimo y encorvado y est vestido

6de negro. Lleva una capa de raso, manchada y agujereada. Arrastra un gran canasto de mimbre. A braza a Mam, con un gran beso succionado en el cuello, luego se dirige hacia Pap y se arrodilla) Luquitas: Padre, comiste? (Pap niega con la cabeza. Luquitas, a Mam) Hoy tampoco? Mam: Se encapricha. Luquitas: Yo tom un jugo de carne. No te tienta? (Por respuesta, Pap escupe desdeosamente) Por qu ests enojado? Pap: No estoy enojado. No puedo comer. Me arden las tripas. Luquitas: A todos nos cuesta. Mam: No s qu le pasa. Est raro. Luquitas: Mir qu traje, pap, para vos. Espero que te guste. Lo eleg bien. Mam: Qu es? (Luquitas abre el canasto, saca un gran paquete envuelto en papel madera y atado con pioln. Rompe el papel. Aparece la Nena, con trenzas, moitos, zapatos escolares, etc., pero con una actitud desenvuelta de cocotte madura. Luquitas la sacude, la arregla) Pap (lgubre): Qu linda! Luquitas (a la Nena): Habl. Nena: Buenos das. Luquitas: Es de noche. Nena (dcilmente): Buenas noches. (Mam extrae una silla tijera de uno de sus bolsillos, la abre y se la ofrece a la Nena) Luquitas: Sentate, Mariana. Se llama Mariana. No es un bonito nombre? Pap: Ms o menos. Mam (amable): Quers un vaso de leche? Un caramelo? (La Nena se pasa la lengua por los labios en un gesto obsceno. Mam le sirve la leche, e tiende el vaso. La Nena bebe. Mam, amable) Levant la cabeza, por favor. (La Nena obedece. Mam le observa el cuello. Admirada, a Luquitas) Mir qu yugular! Luquitas (intrigado): Es la yugular o la cartida? Mam: No s. Qu importa la ciencia? Mir. Luquitas (mira): Pronunciada. Mam (en xtasis,): Fresca. Quers ms leche? (Le sirve otro vaso) Nena (bebe y devuelve el vaso): Ahora qu hacemos? (Pap, Mam y Luquitas se miran desconcertados) Mam (incmoda): Quers un chiche? Nena (lanza una risita obscena. A Luquitas): Cul? Tens uno? Mam: Luquitas, jug al ta-te-ti con ella. Nena (insinuante): Jugamos? Luquitas: Quers ms leche? Nena (lo mira obscena. Mam le tiende otro vaso de leche): Salga! No estoy amamantando! Luquitas: Te gusta, pap? Pap (mira tristemente): S... Es flaca. Nena (ofendida): Yo? (Le arrima el trasero) Toque! Luquitas: Est bien nutrida, pap. Quieta, nena! Mam (alegre y nerviosa): Y? Hacemos un party? Pap (a Luquitas): Tuviste cuidado? No te siguieron? Luquitas: No. Adems, la traje envuelta. Nena: Me dej secuestrar. Qu infantil es! Luquitas: Te hipnotic. Nena: Con esos ojos de huevo duro, a quin vas a hipnotizar? No me haga reir. (Re) Luquitas: Estudi hipnotismo con los mejores maestros! Mam: Luquitas, no discutas en presencia de tu padre. Pap: Soy un cero a la izquierda. Qu juventud! Luquitas: Perdn, pap. Pap (a Mam): Traeme la dentadura postiza. (Mam la saca de un bolsillo, la coloca en un vaso que tambin saca de entre sus ropas. Tiende el vaso a Pap. Pap se coloca la dentadura, que le sobresale de la boca, especialmente los colmillos) Acercate, nena.

7Luquitas: No la asusts, pap. Mam: Esper, voy a buscar una servilleta. (Se aparta y revuelve entre sus innumerables bolsillos, como si fueran cajones. Finalmente, encuentra una servilleta y se la coloca a Pap sobre las rodillas) Pap: Gracias, amor. (A la Nena) Me tens miedo? Nena: No. Por qu? Pap: Las nias tienen miedo a los viejos. Nena: Yo no soy una nena. Estoy disfrazada. Pap: Hacela callar! Luquitas: Callate, nena. Pap est preocupado. Nena: Por qu? Pueden decrmelo. No me dar ninguna pena saberlo. No es mi pap. Mam (nerviosa): Ay, qu encanto! (Lanza una risa histrica que cesa bruscamente) Pap: Apag la luz. (A la Nena) Acercate. (La luz se apaga) Luquitas: Pongo msica? (Se oye una msica lgubre. Luquitas, solcito) Necesits mi capa, pap? Pap: No! Callate. (Intenta un soplido espeluznante. Enseguida, se oye un alarido tremendo. Pap) Quin grit? Luquitas Yo, pap. Me asust. Me vino un escalofro. Pap: Callate! Si no, no puedo. Mam: Segu, amor. Luquitas se va a quedar quieto. Pap: Dnde est la chica? No la encuentro! Luquitas: Mariana, Mariana! Se fue! Mam: Qu maleducada! Luquitas: Encend, mam. (Se enciende la luz. La Nena est sentada tranquilamente en su lugar, limndose una ua) Luquitas: Qu susto nos diste! Nena: Por qu? Mam: Pero sta pregunta siempre? Qu tiene? Nena: Curiosidad, seora. Apague la luz. Mam (asombrada): Quers que apague la luz? Pap (ttrico): Sabs lo que te espera? (Extiende las manos temblorosamente hacia ella y la mira con fijeza, como si la hipnotizara) Nena: No s. Espero que sea algo bonito. Pap: No puedo aguantarlo! Es una impertinente. Luquitas: Calma, pap. El que re ltimo, muerde mejor. Pap: S, s. (Entusiasmado, intenta un aullido escalofriante, pero se atraganta en un acceso de tos) Mam (le seca la cara con la servilleta): Limitate a lo esencial. No cometas excesos. Pap: S, s, me conocers, nenita. Apag la luz. Luquitas: Apag, mam. (Cesa la luz. En seguida, un alarido de Pap) Pap (despavorido): Enciendan! Me toca! Es una harpa. (Se enciende la luz. A Luquitas) Qu me trajiste? Atala. (Mam saca una soga de sus bolsillos, se la entrega a Luquitas, quien ata a la Nena. Ella se presta dcilmente, refregndose contra l) Luquitas (a Pap): La amordazo? Pap: No Dejala. Si gritan, me excito. Pero en el momento oportuno. No antes. Mam (con alegra): Gritan mucho al comienzo, despus se desmayan. Cuando despiertan, muerden a los otros. Es una seguidilla! Pap (feroz): Mir qu dientes tengo, nenita! Nena: Son postizos. (Pap se toca los dientes, muy abatido) Luquitas (sombro): Los mos, no. (Se los muestra) Nena (los mira tranquilamente): Estn mellados. Luquitas: Sirven igual. Nena: Hasta que no lo vea, no lo creo. (Insinuante, ofrece un seno) Mord! Quin me da otro poco de leche? No tienen otra cosa? (Pap, Mam y Luquitas se miran consternados)

8Pap: Esta va a terminar conmigo! Luquitas: No, pap. (A Mam) Dale otro vaso de leche. Que est bien alimentada. Mam (sirve otro vaso de leche, se lo entrega a Luquitas, quien lo acerca a la boca de la Nena. La Nena aprovecha para lamerle la mano, se la muerde. Luquitas grita y deja caer el vaso. Mam): Qu hacs, hijo? Luquitas: Me mordi. Nena: Era un juego ertico. Este no sabe nada. Pap (mira ala nena, desorbitado): Es horrible, es horrible... Nena: Tu abuela! Apaguen la luz. Me canso. Se van en preparativos. Qu pesados! (Mam la mira y como hipnotizada, tiende la mano al vaco y se apaga la luz. Un silencio) Mam: Qu tal, pap? Coms con apetito? Pap: Todava no empec. (Suspira) Estoy nervioso... Mam (tranquilizadora): Y por qu? Pap: Se me despegan los colmillos... (Fuerte ruido de dientes. Alguien lanza un gran bostezo) Quin bostez? Luquitas: Yo, pap. Perdn. Pap: No puedo. As no puedo! Necesito tranquilidad! Vyanse! Luquitas: Vamos, mam. Mam (apenada): Yo tambin? Pap: No te ofendas. Pero me arruinan el clima. Mam: Est bien, comprendo. Pap: Dame un beso. Se oye el ruido de un beso, muy succionado. Pap) Msica! (Suena la msica lgubre. Salen Luquitas y Mam, arrastrando los pies. La msica cesa y se oye un redoble de tambor, como anunciando un triple salto mortal. Cuando cesa, algo se cae. Un grito. Entran Luquitas y Mam) Mam (muy contenta): Ya est? Qu pronto! No perdiste la rapidez! Ests en forma! Luquitas: Cmo te sents, pap? Ms animado? Nena: Por qu no encienden? (Se enciende la luz. La Nena est sentada en el suelo, la silla volcada) Mam (mira a la Nena. Luego, a Pap): Tomaste lo suficiente? Pap (muy abatido): Nada. Nena (a Pap, ofendida): Usted es una bestia. Pap (muy abatido): Es verdad. Lo lamento. (Luquitas endereza la silla, sienta a la Nena) Nena: Me morda el zapato. Es un fetichista? Luquitas: Dej en paz a mi padre. Est desorientado. (La Nena re) Cuando te hipnotice... Nena: Huevo duro, huevo duro! Pap: No puedo... Mam: Un esfuerzo ms, corazn! Pap: No puedo... Mam: No la desperdicien! Aprovechala vos, Luquitas. Luquitas: De ninguna manera! La traje para pap. Pap: No me apetece... Luquitas: Pero por qu? Un esfuerzo, papi. Pap: No, no tengo voluntad. Comtela vos, Luquitas. Luquitas: S? Es tan apetitosa y blanca... Mam: Aprovech, Luquitas. Quin sabe cuando consegus otra igual. Nena: Y? Estoy esperando! Luquitas: Me permits, pap? Pap: S, que quede en la familia... Luquitas: Descocada... Te dejar sin sangre. (Abre la boca. Dcilmente, la Nena tiende el cuello. Luquitas se inclina, mira y se inmoviliza) . Dame un poco de alcohol, mam. Tiene el cuello sucio. Mam (le tiende una botella de alcohol y un algodn que saca de entre sus ropas. Luquitas le limpia el cuello a la Nena. Mam, alcanzndole una servilleta): Quers mantel? Luquitas: No, mam. No hay invitados! (Se anuda la servilleta al cuello. Se acerca. Huele) Cmo huele! Apesta.

9Mam: El olor se desvanece enseguida. (Le tiende un alfiler) Pinchala un poco. A ver si te inspirs. Nena (grita antes de que Luquitas la toque): Ay! Luquitas (se detiene): Grita. Mam: Siempre gritaron. Qu pretends? Pap (muy desanimado): Este no conoce ni la tradicin! Mam: Qu ejemplo nos das, Luquitas? Somos viejos, pero no somos basura. Se retorcan, es natural. Luquitas: Pero no gritaban, mam. Mam: S que gritaban! Nena (muy tranquila): Ay! Luquitas: Me impresiona. Mam: S fuerte. Valor! Luquitas (angustiado, a la Nena): No me mirs. Nena (empieza a rer alegremente) Mam: De qu se re esta idiota? Nena: De los policas ingleses. Luquitas: Estn lejos. Nena: No. Dej el camino sembrado de miguitas. Te llevarn preso. A todos. Les clavarn un fierro, ac. Luquitas: Ah, maldita! La estrangulo! (Se acerca con las manos tendidas) Mam (se interpone): No, qu vas a hacer? No cambis de mtodo. Pap: S, hijo. No te ensucis las manos. Mam: Bebtela de un trago. Ah, Luquitas! As hacas con los deberes. No la terminabas nunca! Luquitas (a la Nena, sin consistencia): No te encontrarn... viva! Pap: Seca, seca! Puro ollejo! Nena (re): Incapaces. (Golpean) Una voz: Abran! Luquitas: No hay nadie! Mam: Luquitas, no digs estupideces. Siempre el mismo! (Muy amable) Quin es, nena? Nena: Misterio. Una voz: Abran o volteamos la puerta! Luquitas: Mam! Mam: justo ahora, que iban a traernos las camas! Qu desgracia! Pap: Estoy muy dbil. Ser la muerte... (Tiende los brazos hacia Mam) Levantame! Luquitas: Qu hago con el alfiler? (Precipitadamente, Mam le cruza las solapas y se las sujeta con e alfiler) Nena (feroz): Con un fierro! Les clavarn un fierro. (Libera una mano, se golpea el pecho) Ac! (Los golpes arrecian, se abre la puerta violentamente y entran dos policas ingleses. Cruzadas sobre el pecho, al estilo de las bandas con municiones, llevan ristras de ajo. Uno de los policas sostiene un gran estuche, empundolo como si fuera una ametralladora) Nena: Ah estn. Encontraron las miguitas? Polica ingls 1: S. Muy inteligente, nena! (Le acaricia paternalmente la cara, pero luego la caricia se extiende, obscena) Te desato? Nena: Como guste, seor. Usted manda. (La desata) Mam: Qu spuzza! (Mam, Pap y Luquitas se agitan, lanzando resoplidos como gatos escaldados) Polica ingls 2: Te hicieron algo, nena? Nena: No, seor polica ingls. Lo intentaron. Son impotentes. (Abre el canasto, hace una cada de ojos hacia los policas ingleses, se mete dentro del canasto y baja la tapa) Polica ingls 1 (observa a Pap y Mam que se abrazan, muy amedrentados): Qu desechos! No coman? Mam (alza constantemente a Pap, que se cae hacia el suelo): Carne no. Somos vegetarianos, se lo aseguro. Este no pasa ni la leche. Polica ingls 2 (los palpa como a animales): Puro hueso! No asustan a nadie. Mam: Verdad que no? Polica ingls 2: Hace rato que fastidian, eh? De dnde sacaron tanta fama?

10Mam (gentil): Nosotros? Luquitas (muy angustiado): Mam! Polica ingls 1 (acerca el ajo a la nariz de Mam): Qu te pasa? No te gusta el ajo? Mam (siempre sosteniendo a Pap y dominando sus propias contorsiones. Con una sonrisa falsa): S, seor polica ingls. Pero un diente en la sopa. Es un poco fuerte! Lo eructo! Luquitas: No la torturen! Polica ingls 2 (sealando un rincn): El chico que vaya para all. No te va a pasar nada, nene. Mam: Obedece al seor, Luquitas. (Luquitas obedece) Ahora squeme el ajo. Polica ingls 2: Cmo no! Quietos! Dejen de agitarse! Mam: Quietos, s. Pero no puedo! (Levanta a Pap, que se le cae) Hubieras tomado la leche! Somos como todos! Vamos a tener camas! Luquitas! Djenme abrazar a mi hijo! Es inocente! (El polica ingls 2 saca un crucifijo del estuche, se lo presenta a Mam y Pap que lanzan un grito espeluznante y quedan petrificados, todos retorcidos) Luquitas: Pap! Mam! (El polica ingls 2 abandona el crucifijo sobre el canasto que empieza a agitarse, como si la Nena hubiera enloquecido adentro. Los dos avanzan hacia Luquitas) Luquitas (retrocede): No! No! (Los policas ingleses aprisionan a Luquitas. Uno de ellos le sujeta los brazos hacia atrs. El otro, de espaldas, se saca el casco, lentamente se acerca al cuello de Luquitas. Un alarido. Se oye el ruido de una gran succin. Luego se vuelve, respirando pesadamente. Luce unos enormes colmillos fuera de la boca y la sangre se le desparrama por la barbilla y gotea. Mira fijamente hacia delante, sonre) Teln

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Acuerdo para cambiar de casa PERSONAJES Aurora Estela Abuela Laura Elvira Director

En escena, Laura, Estela, Elvira, Aurora y la Abuela. Son internadas. Laura tiene en brazos un perro grande de gnero, muy sucio, con un solo ojo de vidrio y que pierde estopa por todos lados. Como nico mueble, hay un banco largo, de madera, sin respaldo. Durante toda la escena, se irn sentando aisladamente buscando este respaldo con el movimiento de la espalda, hasta que el vaco es crea un desasosiego visible, momentneo, que no comentan nunca. Laura (a braza al perro con ternura, como si fuera un beb. Comprueba, natural): Mi perrito tiene una sarna! Elvira (se acerca, lo mira): No s cmo no te da asco. Pierde el pelo. Laura: Pero no las maas. (Comprueba, natural, escarbndolo como si tuviera pulgas) Tiene todas las maas. Elvira: Ah! A m me da un asco! Un asco loco! Laura: Se conoce que sos fina! Ves un perro y pretends un leopardo. Por eso ests aqu. Un perro es un perro, con los pelos, las pulgas, las maas. Elvira: Y la fidelidad? Dnde dejs la fidelidad? Laura (perpleja): Ah! Yo no s si me es fiel, se va por ah, esconde huesos, se entretiene oliendo... No s... (Aparta el perro y lo observa a la distancia, con una gran duda. Luego, con tristeza, lo deposita sobre el banco. Mientras la accin contina, ella mira al perro de vez en cuando, con ansiedad y pesar, hasta que Aurora lo arroja al suelo para sentarse, y entonces va y lo recoge, con el gesto de quien perdona a alguien por una trastada y vuelve a apretarlo contra ella) Elvira (a la Abuela): Vino a verte tu hijo? Abuela (levanta dos dedos en el aire, feliz): Hace dos meses. Me dijo: quedate un poco mas (Piensa y agrega) Mamata Me va a construir una pieza en el fondo. Elvira (incrdula): Para vos? Abuela: Toda para m. Nunca tuve una pieza para m sola. De chica, dorma con mi hermana, luego me cas, dorma con un hombre, eso era mejor, despus se muri el viejo, no era viejo, dorm con los chicos, ahora, duermo con ustedes. Qu seguidilla! Elvira: Y entonces, pra qu quers una pieza ahora? Ya ests acostumbrada. Abuela: Y cmo aguanto el cajn, decime? Es como una pieza para una sola. Elvira: Quin te dijo? Nada que ver! Abuela: Es una pieza chiquita, pero individual. Voy a estar muerta, y aparte, voy a tener que acostumbrarme al cajn! Elvira: Ests loca. Abuela (indignada): Ms loca ser tu abuela! (Entra el Director. Es alto. Lleva un largo guardapolvo blanco que le roza los zapatos. Todo lo que dice es obviamente falso, salvo cuando se enoja). Director (muy jovial): Buenos das a todas! Todas (se ponen firmes y cantan, como nias de una escuela): Buenos das, seor director! Director: Descansen! Rompan filas! Aurora (sorbe): Lo veo y me emociono. Qu apuesto es! Director: Qu tierna! (Estela escucha sombramente, celosa, y se interpone entre el Director y Aurora. Ambos la apartan sin mirarla, como si fuera un poste) Corazn de oro! Aurora (a las otras, muy satisfecha): Vieron? (Bruscamente, al Director) Lo puedo vender? Director: No digs pavadas! (A las otras) Chicas, hay una novedad!

12Todas: Fiesta! Fiesta! Director: No, calma! No se alboroten! (Inquieto, para s) Se me acabaron los calmantes. (Transicin) Vamos a cambiar de casa! Todas: Qu? Director: Nos mudamos! Todas (muy desanimadas): Ah! Director: Tiran abajo esta mugre y levantan un casino. No estn contentas? Elvira: Y por qu no hacen otro manicomio? Director: Para qu? No sean contreras. Es feo. Ustedes no producen, chicas. Elvira: Yo produzco ideas! Director (franco): S! Y te las mets en el...! Elvira: Cllese! No sea grosero. Mis ideas vuelan! (Seala) Ah hay una. Director: Que vuelen en otro lado. Nos dan otra casa, ms grande, ms linda, ms cmoda. Laura (muy desanimada): La ltima vez que nos cambiaron de casa, perdimos todo, hasta las camisas de fuerza... Director: Fue un olvido! Esta vez vamos a tener una casa soberbia, un petit-hotel, un rascacielos, una estancia... Elvira (perpleja, para s): En qu quedamos? Qu confuso! Abuela (terminante): No me interesa. Director: Cmo? Abuela: Yo no me voy. Tengo mi banco... (se sienta buscando el respaldo. Desasosiego) Director: Te compro otro. Abuela: S. A ste le sobra viento. (Se levanta) Director: Preparen todo. Nos vamos. Abuela (terminante): Yo no me voy. Director: Cmo? Por qu no te vas? Abuela: Me cit aqu con mi hijo. Lo espero aqu. Director: Le dejamos anotada la nueva direccin, eh? Abuela: No sabe viajar. Se pierde. Director: Le dejo un gua. Abuela: No quiere guas. Es orgulloso. Director (colrico): Quiero el acuerdo con todo el mundo, pero a m no me van a fastidiar! Te agarro en brazos y te llevo! Listo! Laura (muy dulce): Ah, no, seor director! Si usted la agarra en brazos, nos ponemos celosas! (Estela se acerca a Elvira y le murmura algo al odo) Elvira (portavoz de Estela): Dice que ella tampoco se va. Director (a Estela): Callate, boba! (A las otras, muy dulce y falso) Chicas, all van a tener ventanas con cortinas. (Todas se miran, pesando la novedad. Un silencio) Aurora: Cortinas. Y flores? Director (una pausa): S. Flores. Elvira: Agua caliente? Director: S! Agua caliente. Elvira (consulta a las otras con la mirada): Qu les parece? Est bien! (Al Director) Y calefaccin? Director: S, calefaccin. Con leos. Laura (a las otras): Con leos! (Tmida) Podremos encenderlos nosotras? Director: Ustedes saben que con el fuego... S, podrn encenderlo ustedes! Aurora (soadora): Tendremos fsforos... Director (termina, nervioso): Fsforos y querosn a patadas! Laura: Todo! Tendremos todo! (Estela se acerca a Elvira. Decide que no le gusta. Entonces, eligiendo, se acerca a Aurora y le murmura algo al odo) Aurora (portavoz de Estela): Y jardn. Estela quiere jardn. Director: S! Un jardn con... mariposas! Laura: Chicas, tendremos de todo! Agua caliente, leos, fsforos, mariposas. Ms no se le puede pedir. Nos mudamos? Abuela: Yo no me mudo. Elvira: Quiere una pieza para ella sola.

13Director: Cmo no! Concedido. Elvira: Este concede todo. (A la Abuela) Ya est, vieja. Te la da. Chiquita, no? (Al Directcr) Por el cajn, etc. Abuela (terminante): Si mi hijo viene, no me encuentra. Construy la pieza, para quin? Su mamita desapareci. No quiero disgustos. Por qu no nos arregla la choza? Cmprenos un inodoro! Director: All hay de todo, imbcil! Laura: Qu pesada! Mejor tener un perro. Por lo menos, no habla. Elvira: Mir, vieja, imaginate. Ests en el jardn, en una mecedora. (Al Director) Puede tener una mecedora, no? Director: S, s, dos! Elvira: No, para qu quiere dos? Tiene dos culos? Director (mecnicamente): S, s, tiene dos! Elvira (a las otras): Delira! Laura: Segu, no te fijs. Elvira: Bueno, sigo. Ests en la mecedora. (Seala a Estela) Esta te trae flores. (Estela murmura algo al odo de Aurora) Aurora (portavoz de Estela): Y mariposas. Director (mansamente): Le doy una red. Elvira: Est el sol. Y te hamacs, y est el sol. (termina fatigada, impaciente y abruptamente) y en un brazo tens las flores y en el otro, la mariposa. Abuela (conmovida): S, es muy lindo. (Bruscamente, furiosa) Y cmo me voy a acostumbrar al cajn as, con tanta belleza? Director (para s, exasperado): sta es como la gata Flora. (Se sienta, buscando el respaldo con el movimiento. Desasosiego) Laura (lo escucha): No se llama Flora. Se llama Mara. Director (busca tanto el respaldo que cae por atrs. Se levanta, furioso): Basta de charla! Basta de explicaciones! Nos vamos! (Abre los brazos, intentando arrearlas hacia la salida) Fuera! Elvira: No nos ponga las manos encima! Respeto. Aurora (a Laura): Sacudile el perro! Llenalo de pulgas! Laura (no se decide): Mi perro? Director (sonre falsamente): Pero no! Quera abrazarlas! (Estela se precipita y se le pone delante. La empuja groseramente) Vos camin sola! Sal! (A las otras, con dulzura) Vamos, chicas. Se hace tarde. Elvira: Tarde para qu? Usted de qu la juega en esto? Director: Yo? Yo voy con ustedes! (Feliz) Y los sbados vengo al casino! Me hago banquero. Pero sin ganar nada! Soy un asco, no tengo ambiciones. Elvira: Y por qu usa el delantal tan largo? Si no tuviera ambiciones, lo usara corto. Director (se mira, contenindose, se arremanga el guardapolvo con el cinturn): Slo quiero cuidarlas. Siempre. (Todas se miran, no muy satisfechas. Estela se acerca a Aurora y murmura algo en su odo) Aurora (portavoz de Estela. Escptica, tibiamente): Dice que es lindo. Director (excitado): Crearemos un establecimiento modelo. Comern todos los das. Todas (muy admiradas): Oh! (Estela se acerca a Aurora y murmura algo en su odo) Aurora (la mira con admiracin): Te avivaste! (Al Director) Dice que si en el jardn no se saca la bosta, no va a crecer nada. Mucha bosta quema las plantas. Director: Lo arreglamos. Vamos, muchachas! Para el que duerme, no amanece. Casa nueva, vida nueva! Elvira (con espritu crtico): Se maneja con frases hechas. Abuela (se sienta en el suelo): Yo no me voy. Elvira: Me gusta su carcter. Pero yo dudo. Director: Hacs bien. (Recapacita) No, no hacs bien. Nos mudamos! Y de sta me encargo yo. (Avanza hacia la Abuela. Estela se apresura y se le coloca delante, no para defender a la Abuela sino para que el Director la acaricie. La aparta de un empujn) Viejas a m! (Estela se acerca a Aurora y le murmura algo al odo) Aurora (a Estela): Te ofendiste? (Estela asiente con la cabeza. Aurora, portavoz de Estela) La empuj. (Estela alza dos dedos) Dos veces. Dice que no se va. Que esto est lleno de mariposas. No le importa el jardn. (A Estela, resentida) Mujeres! Director (con una risa histrica): Yo las mato! (Dulce, a las otras) Vayan ustedes, chicas. Abran cancha. Yo me encargo de ellas. (Se arremanga. Estela se oculta detrs de la Abuela, en el suelo, luego delante, muy asustada, pero atenta a que el Director la toque. Director histrico) Las odio! Con las otras o me las como crudas! Elvira: Crudas? Violencias, no! Se lo dije.

14Laura: Llamemos a la polica! Elvira: Seor director, tranquilcese. Bjese las mangas. Tiene los brazos muy peludos. (Se acerca a la Abuela, le toca la falda. Con satisfaccin) Me lo imaginaba (A la Abuela) Quin va a cambiarte? (Al Director) Yo les hago compaa. La vieja se mea encima. Laura: Podr llevar a mi perro? Director: S! Laura (obcecada): No. En las casas nuevas no quieren pulgas, no quieren sarna. Todo limpio y en orden. Quieren gente limpia. Y perros de raza. (Estela y la Abuela se han incorporado, unindose a las otras. Se ponen en fila) Todas (como nias educadas): Buenos das, seor Director! Gracias por su visita. Y ahora, vyase a la mierda! Director: Me voy! Ya vern! (Sale furioso) Todas (muy divertidas): Cuntenos cmo es! (Ren. Se sientan en el banco, espalda contra espalda, con sonrisas beatificas. La abuela se hamaca de pie, con la cara estirada al aire) Elvira: Qu toms? Abuela: Sol. Elvira: A quin quers convencer? Est nublado. Abuela: Yo deca (Vuelve la cabeza a su posicin normal) ya me estaba quedando el cogote duro. Era para alentarlas. Laura: Hubiramos tenido una casa con sol Estela: Y mariposas para (Hace le gesto de arrancarles las alas) Aurora: Pero ac estamos juntas. Esto es seguro. Nos divertimos, no? (A Elvira) Cuando vos llors de noche, yo te escucho. Elvira (ofendida): Yo lloro? Y por qu? Me viste llorar de da? Aurora: No. Elvira: Y entonces? O cres que soy un bicho de da y otro de noche? Aurora (mansamente): Entonces... lloraba yo. Elvira (conforme): Ah! Es otro asunto. Yo te escuchaba. Te secaba las lgrimas con la punta de mi vestido. Aurora: S? (La besa) Laura: Cundo nos pondrn sbanas? Saben una cosa? (Con gran misterio) Parece que las sbanas... (hace un gesto como si se refiriera a personas. Todas la miran atentas. Bajando la voz) Ya no vienen ms blancas... Estela (interrumpe): Yo saba un verso! Amo la blancura que es una infinita... Elvira: Callate, vos, con la poesa! Aurora (admirada): No! Y cmo vienen? Laura: No s. A rayas. Rosas, celestes. Aurora: Qu lujo! Abuela (muy asombrada): Ustedes hablan de cada tema...! Laura: Somos jvenes! Elvira (consulta su mueca como si llevara reloj. A Estela): El t. Es la hora. (Estela se marcha diligente y reaparece en seguida con unos jarritos abollados, de lata, y unos pedazos de pan) Aurora (desmayndose de la emocin): Chicas, el t! Elvira (despreciativa): Esta se admira de todo! No creci. Estela: Five oclock! (Bebe. Lucha para clavarle los dientes al pan) Pero qu reventado! (Consigue morderlo) Exquisito! Cada vez ms crujiente. Elvira: Coms visiones. Es pan de anteayer. A m me viene bien porque tengo lombrices y se rompen los dientes. (Alza el pan y lo deja caer al suelo. El pan cae como si fuera una piedra. Observa, contenta) Rompi el piso. (Lo recoge) Pobrecitas! (Aparece el Director. Est alegre, exultante) Todas (de pie): Buenas tardes, seor director! Director: Buenas! Siempre comiendo! Qu tal el t? Lo voy a probar! (Intenta sacarle el jarrito a la Abuela, que es la que est ms al alcance de su mano, y que se resiste tenazmente) Aurora: Dejalo probar! (Al Director) Un traguito. (La Abuela cede el jarro) Director (limpia cuidadosamente el borde, mira en su interior. La Abuela ha tirado su pan dentro del t para ablandarlo. Director, con asco): Qu es esto? Aurora: La abuela tiene los dientes flojos. Por eso hace esas porqueras. No se disguste. Director (devuelve el jarrito): No. Tome, abuela. Est muy bien! (Le pega unos golpecitos en la cabeza. La Abuela permanece encantada debajo de la mano, como si fuera un perro. Topa al Director con la cabeza. Director, apartndola): Chicas, les gustara ir a Crdoba? Laura: Adnde?

15Director: A Crdoba, a la sierras. Abuela: Yo no me muevo. Director: Vamos y volvemos. Se oxigenan los pulmones, suben a una sierra, recogen un poco de peperina, volvemos. Aurora: Sera lindo, eh? Laura: Y mi perro? Director: Va tambin! Tiene derecho. Un poco de aire puro le hara maravillas. Cmo est? Laura (suavemente): Sarnoso. (Le arranca la estopa) Y pierde los intestinos. Elvira: Y la casa? Director: Qu casa? No quieren mudarse, no se mudan. Yo respeto las decisiones ajenas. (Estela se acerca a Aurora y murmura algo en su odo) Aurora (portavoz de Estela): Dice que usted es demasiado bueno. (Desconfiada, a Estela) Cres? Laura: Yo fui a Crdoba. Era recin casada. Elvira: Te gust? Laura (relamindose, pensando en otra cosa): S! Elvira (seca): Crdoba. Laura: Haba... (piensa) cabras. Elvira: S, est lleno de cabras. Pero las cabras son malas para la agricultura. Se morfan todo. Director: Bueno, el coche est en la puerta. Vienen? Es una oportunidad nica. Aurora: Qu hacemos? Abuela: Yo no me voy. Laura: S, vieja! Viene el perro! Le dejamos una nota a tu hijo. Abuela: Cunto vamos a tardar? Director: Dos das, un da. Llvense la ropita. Abuela: No s. Elvira: Esto me huele mal. Director: Claro!, porque el aire es inmundo. Pero all..! Vern. Solamente respirarn oxgeno. Como los moribundos. Elvira (para s): Por qu no busca otra comparacin? Aurora: Vayamos, chicas! Quizs consigamos algo. Elvira: Algo de qu? Aurora (vergonzosa): Novio. Elvira: Esta tiene pajaritos en la cabeza. Laura (a la Abuela): Le dejamos una nota a tu hijo. Quers? Abuela: S! (al Director) Volvemos enseguida? Director: Ufa! (Sonre) Tardaremos.., un da, medio da, dos horas, ida y vuelta. Laura: Quin sabe escribir? (Al Director) Usted? (El Director niega con la cabeza, avergonzado. Esconde las manos en la espalda) Elvira: Yo escribo. (Aurora saca un papel arrugado del bolsillo y un lpiz. Se lo tiende. Elvira, mientras escribe) Pibe, volvemos en seguida. Mam. (A la Abuela) Te parece bien? Abuela: Mam. Carios. Elvira (escribe): Carios. Y besos. Aurora: Y un abrazo de mi parte! (Elvira la mira, crtica. Acomoda el papel sobre el banco) Abuela (se mira las piernas): Hace mucho que no subo a una montaa. Podr? Elvira: No son montaas, son sierras. Ms mochas. Aurora: Hay ros all. Director: Ros, mares, ocanos. Aurora: No para baarme. Pero me gusta meter los pies en el agua. Laura: Yo fui una vez. Se ven las piedras bajo el agua. Aurora: S? Laura: Si te ahogs, te ven entera. No precisan buzos. Aurora: Qu brbaro! Director: La conversacin est interesante, pero es mejor apurarnos. Salir con el fresco. Vamos, chicas. Traigan la ropita. (Salen todas, muy contentas, salvo Estela, que limpia su jarrito y se lo guarda en el bolsillo. Director) Y vos? Vas a venir a Crdoba? (Estela niega con la cabeza) Sos muda? (Estela hace un gesto de incgnita. Bruscamente, saca su jarrito del

16bolsillo y se lo entrega al Director con un suspiro apasionado. Director) Gracias, muy amable. Precioso! Lo guardo de recuerdo. Esperame ac. (Sale, tirando el jarrito por encima del hombro) (Vuelven todas, algunas maquilladas, trayendo sus trastos. Son atados miserables. Laura trae, adems, una cuna descuajeringada de mimbre con el perro adentro, y laAbuela una palangana de gran tamao) Elvira (a la Abuela): Para qu tras eso? Abuela: Para lavarme la ropa. Si llueve, recojo el agua de la lluvia y me lavo la cabeza. Elvira: Qu idea! Me dejs el agua del enjuague? Abuela: S! Igual no va a estar muy sucia! Elvira: Gracias! (La besa) Laura: Quedar para el perro? Elvira: No. Si lo lavs, se te muere! Laura: Perrito, perrito, seco, seco, vas a saltar por las piedras! (Estela se acerca a Aurora y murmura algo en su odo) Aurora: Dice que le tir el jarro. (A Estela) Por eso quers suicidarte? Sos tonta? Elvira: Agarralo. Es ms fcil conquistar al Director que tener otro jarrito. Laura (se acerca a Estela): Te dejo tocar el perro. Aurora: Si consigo novio, me caso enseguida, hago fiesta y las invito. Ustedes vienen con los regalos y... (se interrumpe) Chicas, el pullman! (Entra el Director empujando un armazn de forma cbica, completamente abierto, con piso sobre ruedas. En la parte superior tiene un cartel que dice: Viaje turstico. Todas se atropellan para subir, alborotadas y felices. Forman como un racimo alrededor de uno de los barrotes verticales y mientras el Director empuja hacia la salida saludan sonriendo, agitando las manos). Teln

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2 Si tengo suerte Dos sillas. Entra Matilde, una mujer mayor, de aspecto firme y decidido. Gua a Graciela, quien la sigue lloriqueando mientras estruja un pauelito. Graciela tiene aspecto atemorizado, aire muy simple. Calza zapatillas ordinarias. Durante toda la accin, a cada rplica dura de Matilde, Graciela intentar levantarse y Matilde la vuelve a sentar sin interrumpir el dilogo. Matilde: Ven, pas. No tengs miedo. Sentate. Graciela (se sienta): Gracias, seora. (Mira a su alrededor) Esto es muy lindo. Usted vive sola? Matilde: S, mejor sola que mal acompaada. Como te pasa a vos. (Graciela llora. Matilde la mira, mueve la cabeza) Por qu te dejs pegar? Graciela: No me dejo pegar. Se enoja y... pega. Matilde: En esta poca? Te imagins que uno me ponga a m las manos encima? Graciela (la mira boba, pero con doble intencin): No, no me imagino. Matilde: Lo deshago! Qu canalla! Dnde habr visto? Aprovecharse de una mujer! Yo, yo lo mato! Graciela: Usted es fuerte. Matilde: Fuerte? Qu es eso? Uno se construye adentro como una casa. Pero, piba, vos tens adentro un rancho que se viene abajo. (Graciela llora, intenta levantarse. Matilde la hace sentar) No llors. Secate esas lgrimas. No seas flojona. Por qu te peg? Graciela: Nada. Tiene esa costumbre. Matilde: Qu bien! Y lo permits? Graciela: No, seora. Yo no permito nada. El, por su cuenta... Pero no es malo! Haba tomado unas copas. Jug y perdi... Matilde: Lindo tipo! Graciela: Usted es fuerte. Matilde: Y terminala con que soy fuerte! Yo te voy a ensear ciertos principios, moral, querida. Tiene que haber respeto entre hombre y mujer! Si no, no hay matrimonio que aguante! Graciela (tmida): No estamos casados. Matilde (interesada): No? Graciela (modesta): Es nuevo. Matilde: Ah! Pero vos cambis uno todos los das! (Graciela intenta levantarse) Este es el segundo. Graciela (modesta): El tercero. (Piensa) O cuarto... (Re tontamente) No me acuerdo... Matilde: En ciertas cosas es mejor prestar atencin, mhijita. (Exttica) Qu abundancia! De dnde sacs tantos hombres porque yo... (Se recompone) El tercero, o cuarto, y te pega! No cambis para mejorar, eh? Graciela: S, seora. Es un pan de Dios. Matilde: Si no fuera, te manda al hospital. Es hora de que aprendas. Graciela: No puedo. Matilde: Te enseo. Confi en m que yo, sobre hombres, s todo. Decime, cmo viene de la calle? Graciela: Caminando. Matilde: No. Carioso, pesado? Graciela: Pesado. Matilde: Pesado, cmo? Graciela: Y... pesado, quiere desahogarse. No tenemos perro. Matilde: Para patearlo. Graciela (contenta): S! Cmo se dio cuenta? Y como yo estoy a mano... (sonre) Matilde: Se divierte. Graciela: No, no! Viene muy serio. Empieza pidindome el mate, y despus rezonga, que est fro, o caliente, o... Matilde: Y vos, nada? Graciela: No, yo nada. Yo cebo. Matilde: Hasta que te lo tira por la cabeza. Graciela (contenta): S!, cmo adivin? Matilde: Mir que sos pava! Y despus?

18Graciela: Y despus, se arrepiente. Quiere darme un beso y yo no quiero. Matilde: Por qu? No te gusta? Graciela: S, pero no con la yerba en la cabeza. Matilde: Tens razn. Y qu pasa? Graciela: Y... se pone furioso. Me dice... hembra desagradecida. Matilde (muy asombrada): Hembra... desagradecida. Y por qu? Graciela: Porque cuando est de buen humor, me trae regalos. Matilde: Qu? Graciela: Y... porqueras que ve por ah. Pulseras que se rompen y... vestidos horribles. Zapatillas! Matilde: Qu agradecida sos! No se equivoca. Graciela: Pero es que tiene un gusto! Matilde: A caballo regalado, no se le miran los dientes. (Graciela intenta levantarse) Y qu ms? Despus de la palabrita esa. Graciela: Yo soy muy sincera, le digo lo que pienso: que me compra porqueras. Matilde: Y te da un bife. Graciela: S. Matilde: Con toda el alma, te revienta la cara. Graciela: No. Lo atajo con el codo. Pero la intencin est. (Llora) Matilde (la mira, menea la cabeza): Qu juventud! Y decime, despus? Graciela: Qu voy a hacer despus? Lloro. Matilde: Y l se ablanda. Graciela: S. Matilde: Bueno! Tiene buen corazn. Te besa? Graciela: S. Donde quiso pegarme. (Se seala) Me besa toda la mejilla. Se muerde los dedos. Matilde (muy asombrada): El? Para qu? Graciela: Como castigo. Matilde (conquistada): Es tierno. (Dulcemente) Y hacen las paces? Graciela: No. Matilde: Por qu? Graciela (muy desanimada): Porque quiere mate otra vez. Matilde: Y qu clase de mujer sos que no sabs cebar un mate? Graciela: Cebo lo mejor que puedo! Matilde: Pero no pods mucho. Graciela: Pongo todo mi corazn, seora! (Llora a raudales) Matilde: Y para qu? Para qu vas a poner todo tu corazn ah? Pones la yerba en el mate y listo. No hay que desperdiciar los sentimientos, querida! Y despus? Graciela: Cebo. Matilde: Se repite: te lo tira otra vez por la cabeza. Graciela: No. Me tira la pava. Matilde (satisfecha): Carcter tiene. Y qu hacs? Graciela: Lloro. Matilde: Qu falta de recursos! Y l, cmo reacciona? Te besa? Donde te salpic el agua caliente? En cualquier lugar? Graciela: S, pero no quiero. Entonces sale a la calle y me compra alguna porquera. Nunca me trae nada lindo, un tapado de pieles, un auto! No, porqueras baratas. Me ilusiono, y para qu? (Llora) Mire cmo estoy vestida! Un mamarracho! Matilde (la mira): S, pero vale la intencin. Si a m me trataran as... (suspira) Graciela: Usted lo hara... polvo. Matilde (abstrada): Seguro. (Bruscamente) Cuntos aos tiene? Graciela: Treinta y dos. Matilde: Linda edad... Y no hay edad para el amor... (suspira) Es mujeriego? Graciela: No. No mira a ninguna mujer ms que a m. Matilde (indignada): Pero vos las ligaste todas! Es un buen mozo? O tiene algn defecto? Tuerto? Rengo? Graciela: No, seora. Es apuesto. Delgado, alto, morocho... Matilde (termina, incrdula): Y con ojos azules. Graciela: S.

19Matilde (no lo soporta): Raj! Raj de ac! Graciela (llora y va hacia la puerta): Yo s que nadie me quiere! Matilde (corre a buscarla): Perdoname. Quedate. Por qu te ofendiste? Graciela (mansa): Tiene mal genio, seora. Matilde (tiernamente venenosa): S. Pero no con vos, que sos una dulzura! Sentate. Descans. (La acaricia) Pobrecita! Yo te cuido, no te preocups. A m no me asusta nadie. Treinta y dos aos. Ay! Aguantar a esa bestia! Dnde estar ahora? Graciela: En casa. Acostado. Matilde: Mordindose los dedos, seguro. Cmo le gusta el mate? Dulce? Graciela: No s. Matilde: Oh, no sabe! Es para matarla! Llevo uno dulce y uno amargo. Alto, morocho y de ojos azules. Ah! (Se dirige haciala puerta) Graciela: Adnde va, seora? Matilde: Quedate aqu. Es tu casa. Descans. Deseame suerte! Graciela en las nubes): Para qu, seora? Matilde: Le cebo un mate. Graciela: Tenga cuidado. Si no le gusta, se lo tira por la cabeza. Matilde: Me agacho. Se lo devuelvo. Graciela: Usted se lo devuelve? No se atreva! Matilde: Yo? Qu sabrs! Le tiro el mate y la pava. Y despus, para consolarlo, si tiene suerte, lo beso...

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4 Oficina Una mesita con un cajn, una silla. Actriz, como empleada de oficina y como Voz. Las lneas del dilogo de la Voz sern dichas por la Actriz sin gestos, cortando su propia accin. La Voz pasa de un tono normal y cotidiano a otro sigiloso y como ahuecado. Entra la Actriz, se sienta detrs de la mesita, se observa las uas. Voz (neutra): Vengo a pagar una cuenta. Actriz (levanta la cabeza, mira a alguien de pie, enfrente de ella. Sonre con simpata): Qu cuenta? Voz: Esta. Actriz (mira sobre el escritorio): Est vencida. Voz: Quiero pagarla. Actriz (se encoge de hombros. Blandamente): Pguela! Voz: En el banco dicen que est vencida. Actriz: S, no la pag en trmino. Voz: Qu hago? Actriz (suspira): Tiene que pagarla. Voz: En el banco me dijeron que viniera aqu. Actriz (quejndose, coqueta): Debo tener miel! Se ve que les caigo simptica. Eso que no me conocen! Voz: Usted qu atiende? Actriz: Yo? Cuentas atrasadas. Voz: Entonces? Actriz (mira sobre el escritorio): No. Esta clase no. Voz: Dnde voy? Actriz: Ah, no s! Qu pregunta! Primero tiene que pagarla. Voz: Dnde? Actriz (re, muy comprensiva): En el banco. Voz: En el banco me dijeron... Actriz (termina): Que viniera ac. No les cuesta nada decir eso. Qu incompetentes. Voz: Qu hago? Actriz: Vaya y pguela all. Voz (en un hilo): No quieren cobrarme. Actriz: No? Qu extrao! Qu mal anda todo! Uno pensara que recibir dinero es lo ms fcil. Y no. No quieren. Voz (despavorida): Por qu? Actriz: Sus razones tendrn. No son locos. Cada billete tiene su familia, su cuenta, su ministerio. No puede ir a otro lado. Comprende? Sera una confusin. (Mira) Por qu se pone as? Quiere un caf? Voz (dbil y sigilosa): No. Quiero pagar mi cuenta. Actriz: Pguela. Ah, si todos fueran como usted! La gente quiere pagar, pero no paga. Dan excusas. As como me ve, en este escritorio, si habr escuchado historias! El otro da vino uno sin una pierna y sin un brazo, bizco, todo arruinado. Un desecho Deca que no poda pagar, no por quiso por nada. No pude convencerlo. Era pobre, us esa palabra tan poco sutil. No tena trabajo. Y por que? Que excusa se le ocurri? Adivine! La mar de divertida! Que era paraltico! (Re francamente) Me re dos das seguidos! Paraltico! (Re. Se interrumpe) Qu me mira? Voz (in extremis): Cunto debo? Actriz (amable) Como no (Jocosa) Esta muy apurado usted? Y por que? La vida es corta (Mira sobre el escritorio) Se atras mucho. Esto es lo que pasa con la gente, creen que el tiempo no corre. (Calcula moviendo los labios, suma con los dedos, se descalza un pie, cuenta, asombrndose cada vez ms del resultado exorbitante) Uuuuuuy! Voz: Cunto? Actriz (terminante): No. Hay un inciso all. No me corresponde. Imposible confesar. (Feliz) Mejor para usted. Va a perder toda alegra. Vaya al banco. Voz: A qu?

21Actriz (marca claramente): A que le digan dnde debe ir. Voz: Ac me dijeron. Actriz: Se equivocaron. Voz: Usted no sabe? Actriz: S, pero no se lo puedo decir. Voz: Por qu? Actriz: Yo sufro ms que usted. No me pregunte nada. Si entrara en detalles... se imagina? Oh, no se ponga as! Sintese. Charlemos. Voz (exnime): No quiero charlar. Quiero pagar mi cuenta. Actriz: Ah, seor! Pguela. Voz: Dnde? Actriz: En el banco. (Muy suelta e inconsecuente) Y si no es en el banco, ser en otro lado. Qu s yo? Hay tantos lugares! Por ah es un banco, por ah es ac, en un restaurante, en un archivo, qu s yo! Pero no se desanime. El. mundo es un pauelo. Con decirle que ayer encontr tres veces en la misma hora a una amiga de la infancia. Y haca veinte aos que no la vea. Un pauelo! Para m, que del banco lo mandan de nuevo hacia ac. Tiene suerte. Ya conoce el camino. Voz (grita): Ac-ac-ac! Actriz (suavemente): Sssssss! No haga escndalo. Los chicos duermen. Voz (despavorida): Qu chicos? Actriz (ofendida): Los mos, pues. De qu se asombra? No tengo aspecto de madre? Me cas joven. (Abre el cajn, sonre maternalmente hacia abajo, murmura tch, tch, tch!, cierra. Luego levanta la cabeza, busca con la mirada, perpleja) Dnde se meti? (Se inclina con medio cuerpo sobre el escritorio. Se queda inmvil un momento y fija los ojos sobre el piso. Divertida) Qu le pasa? Por qu se acost? (Observa con ms atencin. Muy asombrada y banal) Ah, qu rara es la gente! Morirse ah sobre el piso. Hay cada uno! Despus dicen que quieren pagar sus cuentas! (Se sienta. Agraviada) Y pareca tan serio! Cunta mentira! (Se observa las uas, tranquilamente, feliz. Corta, mira al pblico. Abandona su papel y re, en franca complicidad)