estudio de salmos

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Seminario Bíblico Iglesia Presbiteriana Bíblica Fundamentalista Análisis bíblico II LOS SALMOS El Himnario de los hijos del Pacto

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Anlisis bblico IIEl Himnario de los hijos del Pacto

LOS SALMOS

Anlisis bblico II Salmos Chilln, julio de 2009

Seminario Bblico, Iglesia Presbiteriana Bblica Fundamentalista de 22

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Anlisis bblico II Salmos

LOS SALMOSHimnario de los hijos del Pacto 1. Importancia del salterioSera difcil exagerar, tanto para el judo como para el gentil, la significacin del libro de los Salmos. En l se reflejan los ideales de la piedad religiosa y la comunin con Dios, del dolor por el pecado y la bsqueda de la perfeccin, del caminar en la oscuridad sin temor, guiados por la lmpara de la fe; de la obediencia a la ley de Dios, de la delicia de adorar a Dios, de la reverencia por la Palabra de Dios; de la humildad bajo la vara de la correccin, del saber confiar cuando triunfa la maldad y prospera la iniquidad, de mantener la serenidad cuando arrecia la tormenta. Los poetas hebreos recibieron inspiracin para hacer suyos estos conceptos y experiencias espirituales y utilizarlos como temas de sus canciones. No obstante, debe tenerse en cuanta que los salmos son poemas, y poemas destinados a ser cantados, no tratados doctrinales, como tampoco sermones de ah el ttulo hebreo de Salmos, tehillm, canciones de alabanzas Y que, adems, daban expresin a la religin de Israel, de la cual los salmistas eran herederos, y no simplemente a sus experiencias religiosas personales, Por ello Salmos pertenece a todos los creyentes, judos y gentiles por igual.

2. La formacin del salterioGeneralmente se ha descrito al libro de los Salmos como el himnario del segundo templo, y en rigor de verdad esta es la descripcin exacta, Sin embargo, el ttulo de referencia podra resultar confuso si se interpreta que significa que todos los salmos fueron escritos en el perodo del exilio o el posexlico. Es importante observar que este tipo de literatura no se limita nicamente al salterio en el A.T. sino que esta representado en muy diversos perodos de la historia hebrea. Aparece entre los hebreos ya en el periodo del xodo (Ex. 15), y otro ejemplo nos llega de un perodo posterior, pero relativamente cercano, a la invasin de Canan bajo el liderazgo de Josu (Jue. 5). El salmo de Ana (1 Sam. 2:1-10) aparece al final del perodo de los jueces. La literatura proftica preexlica tambin ofrece ejemplos de salmos compuestos en esos tiempos (Os. 6: 1-3; Is. 2: 24; 38: 10-20; Jer. 14: 7-9; Hab. 3: 1 y siguientes, etc). Del perodo posexlico nos llegan pasajes como el de Esd. 9: 515 y Neh. 9: 6-39, que transportan insistentemente la memoria a muchos de los salmos. Por lo tanto, es evidente que el salterio no constituye, un fenmeno literario aislado. Ms aun, entre los babilonios y los ciudadanos de Ugarit exista este mismo tipo de poesa, como lo demuestran las tablillas de Ras Shamra. El salterio veterotestamentario es una coleccin de poemas tpicos de un estilo literario que los hebreos, lo mismo que otras culturas, usaron desde por lo menos el xodo hasta bien entrado el perodo posexlico o del segundo templo. Y, por supuesto, si se tienen en cuenta los salmos no cannicos, es evidente que esta forma literaria persisti entre los judos hasta muy avanzada la era cristiana.

a. Paternidad literariaSe atribuyen a David no menos de 73 salmos. Otros autores que se nombran en los ttulos son Asaf (50; 73-83); los hijos de Cor (42-49; 84-85,87-88), Salomn (72; 127), y Hemn (88), Etn (89), ambos ezratas, y Moiss (90), a quienes se les atribuye un salmo cada uno. Muy a menudo se ha negado la paternidad literaria davdica de muchos salmos, argumentando que el salmista David de aceptacin popular no se asemeja en absoluto al David guerrero de los libros de Samuel y Reyes. Tambin se puede argumentar que la atribucin de David no constituye necesariamente una indicacin de paternidad literaria, sino simplemente un encabezamiento para indicar que ciertos salmos estaban destinados a algn ritual real para el David (el rey davdico) del momento. Sin embargo, s sabemos que David era msico (1 Samuel 16:14 y siguientes) y poeta (2 Samuel 1:17 y siguientes; 3: 33 en adelante). Los intentos de algunos estudiosos de refutar la paternidad literaria davdica atribuida a 2 Samuel 22: 1 y siguientes; 23:1-7, y de eliminar las palabras como David de Amos 6:5 (donde se hace referencia a la tradicin de David y su msica y canciones unos 300aos despus de su muerte) tienen un aire de argumentos especiosos. Adems el N.T. No solamente acepta sino que fundamenta argumentos en al paternidad literaria davdica de estos materiales. Este himnario del segundo templo contiene material muy antiguo. Esto de ninguna manera debe sorprender si se tiene en cuenta que las tablillas de Ras Shamra demuestran que, cuando Israel invadi Canan, el tipo de poesa representado en los Salmos constitua ya una tradicin largamente establecida entre los habitantes de Ugarit. Por lo tanto, el canto de Moiss en xodo 15, y el de Dbora (Jueces 5), no constituan casos aislados ni ejemplos sin precedentes en la poesa semtica. La paternidad literaria mosaica y salomnica a que se hace referencia en los ttulos de tres salmos indica que la antigua religin del tabernculo y el primer templo seguramente requera msica sagrada. La religin en los das de Amos (5: 21- 23) e Isaas (30: 29), durante el exilio (Sal. 137-1 y siguientes) y el perodo que sigui al retorno, y la edificacin del segundo templo, indudablemente tambin requera cantares solemnes. No obstante, es el lugar prominente de rey en el salterio lo que ha obrado en forma ms decisiva para convencer a los estudiosos recientes de que el perodo clsico de composicin de salmos fue la monarqua, es decir desde David hasta el comienzo del exilio.

b. OrganizacinEl salterio veterotestamentario tal como lo conocemos hoy se compone de cinco libros. Esta divisin se remonta a la versin de la LXX, que fue comenzada all por el siglo III a.C. Se puede distinguir fcilmente cada seccin porque cada libro termina con una doxologa. Las doxologas son breves con excepcin de la que cierra el libro V; en este caso se dedica un salmo entero a la doxologa final. Las cinco divisiones del salterio son las siguientes: libro I, Sal. 1Seminario Bblico, Iglesia Presbiteriana Bblica Fundamentalista de 22 Pgina 3

Anlisis bblico II Salmos 41; libro II, Sal. 42-72; libro III, Sal. 73-89; libro IV, Sal. 90-106; libro V, Sal. 107-150. Muchos han percibido en esta quntuple divisin un intento por imitar la divisin de la Torah, o Pentateuco, en cinco libros. Diversos rasgos sugieren que estaban ya en uso colecciones separadas de salmos antes de realizarse la compilacin final. Por ejemplo, ciertos salmos, en su totalidad o en parte (especialmente salmo 14 y 53; salmo 40: 13-17 y salmo 70, 57:7-11 ms el 60:6-13, para formar el salmo 108), aparecen ms de una vez en el salterio, ms aun un grupo considerable (del 42 -83) habla predominantemente de Dios mas bien que del Seor, mientras que otros conjuntos (1-41; 84-89; 90-150) revelan una preferencia opuesta aun en salmos atribuidos a algunos de los autores del grupo anterior (42-83). Adems, salmo 72:20 evidentemente marca la conclusin de un conjunto particular de salmos davdicos, pero de ninguna madera incluye toda la produccin de David, como lo demuestra el resto del salterio. Parecera probable como sugieren diversos estudiosos, que la penltima etapa en la compilacin del salterio fuel el agrupamiento de distintas series de salmos en tres salterios principales, quizs usados en distintos centros o perodos, como sigue: a) salmos davdicos 3-41 2-41, que prefieren el nombre divino Yahv (el seor); b) salmos del 42-83 (salterio elohstico) de Cor, Asaf y David, donde predomina el termino elhm (Dios) (grupo al cual se le agreg un apndice, 84-89, en el que prevalece Yahv); c) coleccin de salmos mayormente annimos, 90-150 (donde nuevamente aparece Yahv), que contiene ciertos conjuntos que se distinguen por ciertos temas o usos (por ejemplo la majestad real de Dios, 93-100; Hallel egipcio, 113-118, asociado tradicionalmente con la pascua; los cnticos graduales, 120-134; los salmos finales de aleluya, 146-150). Finalmente desde este punto de vista, para coincidir con los libros de Moiss, las tres colecciones fueron subdivididas para formar 5, y el salmo uno (o uno y dos) se coloc al principio como introduccin al todo.

3. Terminologa tcnica del salterioEn hebreo el ttulo del libro es tehillm, canciones de alabanzas. El ttulo salterio viene de la LXX A Psalterion, mientras que los salmos vienen de la LXX B (Psalmoi), o de la Vg. (Liber Psalmorum). Adems del ttulo original dado al libro entero, la mayora de los salmos individuales tienen distintos encabezamientos. Sin embargo, dado que muchos de los trminos tcnicos en los ttulos y en otras partes de los salmos ya resultaban obscuros para los traductores judos de la LXX (siglos III al II a.C.), cualquier comentario tiene que ser tentativo.

Designaciones tcnicas de los salmos.El trmino ms frecuente es mizmr, salmo, palabra que sugiere el uso de acompaamiento instrumental. Cancin es un trmino ms general, no limitado al culto. En el salterio a menudo est ligado amizmr (P. ej. 48, ttulo), y hay quince cnticos graduales (120-134), probablemente canciones de peregrinos o, de otro modo, canciones para las procesiones vinculadas con las fiestas, y otros ttulos son oracin (17; 86; 90; 102; 142), alabanza o doxologa (145) Sobre Nehilot: trmino hebreo que algunos traducen como: "para flautas" o "para instrumentos de viento". Sobre Seminit: expresin musical hebrea que algunos traducen como "para instrumento de ocho cuerdas" Alusin a un personaje y a un episodio que no aparecen mencionados en los relatos histricos referentes a David. Sigain es un trmino hebreo que puede ser traducido como "lamentacin". Sigain (sal. 7; Hab. 3:1, plural). Este ltimo trmino no nos resulta claro; se lo ha vinculado con vagar o tambalear, y con el aullar o lamentar. Pero tanto el Sal. 7 como Hab. 3, aunque enfrentan situaciones desesperantes, reaccionan ante ellas con extraordinaria fe y esperanza Sobre Gitit: Podra tratarse de un instrumento musical o de una meloda procedente de la ciudad filistea de Gat (Sal 81, 84) Sobre Mut-labn: traduccin probable, con instrumentos de msica. Mictam: trmino Hebreos de significado incierto, interpretado a veces como "oracin en voz baja", o "poema" (Sal 16, 56, 57, 58, 59, 60). Seis salmos se denominan miktam, interpretado por la LXX como inscripcin, y avmg (casi igualmente improbable) como salmo de oro (de ketem, oro). Mowinckel, no obstante, llama la atencin al ac. Katamu, cubrir, e infiere un salmo de expiacin, ya que clasifica a todos estos salmos como lamentos. Pero la cobertura que buscan no es expiacin sino defensa, y el sentido ms probable es plegaria para pedir proteccin; casi, en trminos nuestros, un S.O.SAjelet-sahar: Esta expresin Hebreos puede ser traducida como La gacela de la aurora. Parece ser el ttulo de una cancin; este salmo se cantaba probablemente con esa misma meloda. Masquil: trmino hebreo cuya traduccin probable es "instruccin"; el significado exacto se desconoce. Tal vez se refiere a una composicin potica de contenido sapiencial, destinada a transmitir una enseanza Trece salmos llevan el encabezamiento maskl, que parecera decir, revistiendo de sabidura o habilidad, los salmos de referencia (32; 42; 44-45; 52-55; 74; 78; 88-89; 149) reflejan experiencias sumamente escarmentadoras, aunque con una notable excepcin (45). Sin embargo el ttulo podra no referirse al contenido o contexto del salmo sino ms bien a su estilo literario. Tenemos que confesar nuestra ignorancia. Alamot: Palabra de significado incierto; ha sido traducida como oboes o voces de tono alto Sobre Mahalat: o para la enfermedad: traduccin poco segura de un trmino tcnico que vuelve a aparecer en Sal 88 n. Algunas versiones antiguas traducen en coro. Al msico principal: Hay 55 Salmos de la poca de David que tienen este encabezado. El msico principal ciertamente era el conductor del coro en el Templo. Por lo tanto podemos ver en este personaje una alusin al Seor Jess mismo, quien dirige las alabanzas en medio de la asamblea (comparar Salmo 22:22; Hebreos 2:12). Himno o canto de alabanza a la gloria y a la bondad de Jehov, que exalta a los pobres. Con este salmo comienza una coleccin de seis himnos (113--118) que la literatura rabnica llama "Halel", palabra vinculada con la exclamacin religiosa "Aleluya", "Alabad a Jehov!" Estos salmos se cantaban en las principales fiestas culturales de Israel, especialmente en la celebracin de la cena pascual Seminario Bblico, Iglesia Presbiteriana Bblica Fundamentalista de 22 Pgina 4

Anlisis bblico II Salmos

El Significado del trmino Selah en los SalmosLa palabra Selah se encuentra setenta y una veces en los Salmos y tres en el cntico u oracin de Habacuc, en el texto hebreo. Los traductores de la Vulgata omitieron esa palabra al poner la Biblia en lengua latina; pero en nuestra versin llamada de Valera, encontramos la palabra Selah las mismas veces y en los mismos sitios que la emple el texto hebreo. Qu significa la palabra Selah, que Valera ha dejado sin traducir? En la versin griega llamada de los Setenta, la palabra se traduce por diapsalma, o nota para el canto, con la cual se indicaba pausa o elevacin de voz, o mudanza de tono. Segn San Jernimo la palabra Selah significa siempre, y as la traduce en su versin de los Salmos. San Agustn, suponiendo bien traducida la palabra Selah por diapsalma, dice: "Diapsalma interpositum in canendo silentium significat." El diapsalma interpuesto en el canto denota silencio. Nuestro hebraizante el Dr. Garca Blanco se opone a que la palabra Selah sea una diapsalma o nota intermusical, que eso quiere decir la palabra griega; y sostiene con argumentos filolgicos, que no es del caso aducir aqu, que por razn de sus letras radicales la dicha voz hebrea significa astuta, estimulo de afecto, silencio; y por tanto debe traducirse siempre que ocurre, no de la misma manera, sino en relacin a los pasajes a que se junta, si bien reteniendo su significacin primordial. As el mencionado doctor traduce la palabra Selah en el Salmo tres, versos 2, 4 y 8, por secretamente. En el Salmo 7 verso 5 por silenciosamente. En el Salmo 9 verso 16, por maquinacin oculta, y en el verso 20 por ocultamente. Y sigue dando otras equivalencias parecidas en los dems lugares en que ocurre. La palabra, pues, ha dado lugar a varias opiniones, como ven nuestros lectores, y no creemos que est resuelta la cuestin todava. Ms, puesto que no est traducida en nuestra versin, qu debemos entender por la palabra Selah, en la prctica, cuando la hallemos en el texto? Lo que no puede explicarse con palabras tal vez pueda entenderse con el corazn. Hay cantos sin letra cuyo significado se revela a la mente pensadora sin necesidad de comentario alguno; y ciertas veces el silencio es ms expresivo que la palabra. Y as el Selah, que podramos llamar la sagrada pausa del Salmista, al presentarse despus de una verdad importante o de un pensamiento nuevo, no requiere nada ms: la lengua calla; tal vez el arpa o el salterio sigue repitiendo en melodiosa cadencia la ltima frase del cantor, mientras nuestros corazones, asintiendo interiormente a la verdad divina, comprenden que aquel Selah es nuestro amen, as sea. Hay, por ejemplo, tres Selah en el Salmo tercero. Examinmoslos con relacin a los pasajes que acompaan, y veamos si encontramos alguna significacin. En el verso segundo: "Muchos dicen de mi vida: No hay para l salud en Dios. Selah." Este es el Selah de admiracin. El varn de Dios se siente sorprendido como de espanto ante el pensamiento de tal blasfemia contra Dios y su Padre. Qu no hay auxilio para l en Dios! Su lengua enmudece, su arpa calla estremecida; medita un momento como si estuviese horrorizado, y luego reuniendo sus fuerzas prorrumpe en una exclamacin de santa confianza: "Mas tu, Jehov, eres escudo alrededor de mi; mi gloria y el que ensalza mi cabeza." Verdad que su propia experiencia atestigua, y que le hace decir" "Con mi voz clam a Jehov, y l me respondi desde el monte de su santidad. Selah." Este es el Selah de alabanza. Calla de nuevo la voz del canto, y parcenos ver los ojos del cantor elevados en muda pero solemne adoracin. Su propia experiencia le lleva al conocimiento de una verdad grande y general, y en el ltimo verso exclama: "De Jehov es la salud: sobre tu pueblo ser tu bendicin. Selah." Este es el Selah de triunfo. El cantor ha empezado el salmo con una queja, y lo termina con un grito de victoria. En nuestra lectura de los Salmos, hallaremos gran provecho espiritual, si hacemos estas o parecidas observaciones cuando encontremos la palabra Selah.

4. Enfoque litrgico del salterioEtapa culminante en la investigacin moderna del salterio fue la obra de H. Gunkel en las primeras dcadas de este siglo. Para l result de suma importancia comenzar por hacer una distincin entre las diferentes clases (Gattungen) de salmos a tendiendo a a. las distintas situaciones clticas que les haban dado origen (algn servicio religioso concreto, antes que algn acontecimiento en la historia de la nacin o en la vida del escritor); b. los pensamientos o disposicin de nimo que ciertos salmos pudieran tener en comn; c. la repeticin de los diversos rasgos de estilo, forma e imgenes para llegar a los distintos propsitos enunciados. Descubri los siguientes tipos principales de salmos: himnos de alabanza, acciones de gracias personales, lamentos colectivos y lamentos personales. Adems, haba categoras tales como liturgias iniciales, bendiciones y maldiciones, salmos de sabidura, salmos reales; haba tambin tipos mezclados. Su clasificacin ha merecido aceptacin general, y rara vez se ha cuestionado su insistencia en la importancia de este modo de encarar la cuestin. Gunkel consideraba que la mayora de los salmos cannicos eran descendientes literarios de la salmodia original de Israel, mientras que S. Mowinckel pensaba que eran producto del culto viviente. Se dedic a reconstruir los ritos y las festividades de Israel sobre la base de las pistas independientemente de toda confirmacin en el Pentateuco. Sus primeros estudios de los salmos, en la dcada de 1920, daban singular importancia u una postulada festividad de la coronacin de Yahv como Rey, supuestamente celebrada en ao nuevo en forma similar al festival akitu de Babilonia, que dej sus rastros en alrededor de cuarenta salmos y en la formacin de la escatologa veterotestamentaria. Esta iniciativa fue prontamente seguida, a veces en forma excesiva, por otros eruditos, notablemente por la as llamada escuela de especialistas britnicos y escandinavos en mitos y ritual en la dcada de Seminario Bblico, Iglesia Presbiteriana Bblica Fundamentalista de 22 Pgina 5

Anlisis bblico II Salmos 1930, que se valieron en gran parte de la religin comparada para construir en detalle un drama cltico que describa luchas todo lo cual explicaba muchos de los gritos de angustia o triunfo en el salterio y la mayora de las referencias a mares y manantiales, enemigos y monstruos, derrota y victoria, y los atributos y actividades del rey. No todos los entendidos, sin embargo, que re reconocen deudores de Mowinckel estn de acuerdo con l en todos los detalles o (aun menos) con aquellos que han llegado a extremos en la aplicacin de sus mtodos. El mismo Mowinckel da menos importancia al tema de la ascensin del rey en sus escritos posteriores que en sus primeros estudios, y otros estudiosos que destacan la influencia de festividad de ao nuevo sobre el salterio entienden que el aspecto principal de la misma est relacionado con la renovacin del pacto (A. Weiser) o la reafirmacin de la eleccin de Sin y la casa de David por parte de Dios (H. J. Graus). No obstante, el legado de Gunkel y Mowinckel perdura, en la atencin que la mayora de los comentaristas presta a la labor de asignar cada salmo a la clase que le corresponde, y en la consideracin de casi todo el material como eclesistico. Esto difiere del punto de vista de que los salmos fueron reunidos y utilizados para el culto, y en muchos casos escritos expresamente para tal fin. Con dicho punto de vista no puede haber discrepancia. Por el contrario, supone que aun aquellos salmos que confesadamente nacieron de episodios en la vida de David (p. ej. La mayor parte de los Sal. 5160), o que el NT considera como de su pluma (p. ej. Sal. 16; 69; 109-110), surgieron por el contrario de los dramas clticos, o fueron compuestos annimamente en forma de piezas fijas para situaciones de culto que podran presentrsele al individuo, al rey davdico, o a la congregacin. As el salmo 51, no obstante la mencin introductoria de que forma parte del texto hebreo, no se considera como la oracin de David despus de su pecado con Betsab, y el Sal. 110, a pesar de la referencia que hace nuestro Seor quien as lo declara en Mr. 12:36, Sin embargo, dentro de esta escuela dominante de interpretacin, existe una diversidad de opiniones en cuanto a la correcta clasificacin de determinados salmos, y se habla con ms confianza acerca de quienes no escribieron los salmos que de los que s lo hicieron. El intento de ubicar los salmos dentro del marco que les corresponde debiera regirse, segn nuestro entender, por los elementos evidnciales en cada caso particular. Aqu se han de incluir las caractersticas internas a que se han referido Gunkel y sus sucesores, pero acordando el peso debido, adems, a las manifestaciones en los ttulos y otras escrituras, donde existan. Tambin ha de tener en cuenta el hecho de que el salmista podra hablar (como lo seal Pedro en Hch. 2:30 y siguientes) como profeta, con conciencia de las promesas divinas, y previendo lo que haba mucho ms all de su propio horizonte.

5. La teologa del salterio1. La mdula de la vida religiosa de los salmistas era sin lugar a dudas su conocimiento de Dios. No se cansan de cantar acerca de su majestad en la creacin. En todas sus1 obras en cielos, tierra, y mar, se ha hecho conocer como el Dios omnipotente, omnisciente, y omnipresente. Es tambin el Dios de toda la historia, que va guiando todas las cosas hacia la meta final que se ha propuesto alcanzar. Pero este Soberano de toda la tierra, este Rey de reyes, es tambin el supremo Legislador y Juez, defensor de todos los oprimidos, a la vez que su Salvador. Por lo tanto, es misericordioso y fiel, justo y recto, el Santo a quien hombres y ngeles adoran. Pero el Dios de los salmistas es tambin, en forma nica, el Dios de Israel. El Dios que se revel a Abraham, Isaac y Jacob, que por medio de Moiss libr a Israel de Egipto, estableci un pacto con ellos y les entreg la tierra prometida, sigue siendo el Dios de Israel, el Seor y Defensor del pueblo elegido. Teniendo un concepto tan elevado de Dios, no puede causar sorpresa que los salmistas encontrasen su principal deleite y privilegio en la oracin a Dios. En las oraciones de los salmistas se advierte una sensacin de franqueza, de espontaneidad, de cercana que nos demuestra que para ellos la oracin era algo muy real. Creen en su providencia, confan en su presencia, se regocijan en su rectitud, descansan en su fidelidad y se apoyan en su cercana. En sus oraciones alaban, peticionan y disfrutan de comunin con su Dios, hallando en l refugio de la enfermedad, de la necesidad, de la pestilencia, de la calumnia, y se humillan bajo su poderosa mano. En el desenvolvimiento de la vida de la comunidad su comportamiento se caracteriza por la fidelidad a Dios, la reverente obediencia a la ley, la bondad hacia los oprimidos, y la alegra en el culto del pueblo de Dios. 2. Frente a este fondo de fe y obediencia, los salmos imprecatorios (vase especialmente 35:1 8; 59; 69; 109) pareceran ofrecer un escollo de tipo moral. Se encuentran oraciones similares en las que se pide venganza en Jeremas 11:18 y siguientes; 15:15 y siguientes, 18:19 y siguientes, 20:11 y siguientes. La idea fundamental en estos pasajes del salterio, donde se invocan maldiciones y castigos vengativos sobre el enemigo, se expresa en 139:21 y siguientes, No odio, OH Jehov, a los que te aborrecen?... Los tengo por enemigos. Lo cual significa que los salmistas se sienten impulsados por el celo para con el Santo de Israel, quien debe ejercer la retribucin en el orden moral imperante en el mundo. Por detrs de las imprecaciones se advierte un reconocimiento de la autoridad moral divina en el mundo, la creencia de que el bien y el mal tienen sentido para Dios, y que por lo tanto en un mundo moral debe aplicarse el juicio tanto como la gracia. Por consiguiente, era natural, para hombres que vivan bajo la dispensacin de la ley, que orasen por la destruccin de los enemigos de Dios por medio del juicio, aunque hoy los creyentes que viven en la dispensacin de la gracia oran por todos los hombres a fin de que sean salvos, an cuando siguen creyendo en la realidad de un juicio inmediato adems de un juicio venidero. Tambin debe recordarse que, si bien es cierto que los salmistas se daban cuenta de las tensiones existentes entre la justicia y la injusticia, entre el pueblo de Dios y los enemigos de Dios, hasta ese momento no se conoca la nocin del juicio en sentido escatolgico, no posean tampoco ninguna doctrina respecto a un estado futuro en el cual los impos seran castigados y los piadosos recompensados. Por consiguiente, si la vida de justicia ha de ser reivindicada, ha de serlo ahora, si la maldad ha de ser castigada. Tendr que ser castigada ahora. Porque cuando el hombre justo oraba por la destruccin de la maldad, en su mente no diferenciaba entre el impo y su impiedad. Para el hebreo justo, era impensable la destruccin del primero sin el segundo. Incluso resultaba difcil, si no imposible, para algunos salmistas Seminario Bblico, Iglesia Presbiteriana Bblica Fundamentalista de 22 Pgina 6

Anlisis bblico II Salmos hacer distincin entre el impo y su familia. Todo lo que perteneca al hombre impo estaba comprometido con l en su impiedad. El cristiano, pues, debe tener presente estas cosas cuando lee estos salmos imprecatorios, y no restarles la significacin que puedan tener. Por lo menos constituyen una seria advertencia acerca de la realidad del juicio en este mundo moral, y revelan el ardiente celo por la causa de la justicia que inflamaba los corazones de algunos de los salmistas, y su negativa a condonar el pecado. 3. Tiene el salterio alguna teologa respecto a una vida futura? Aqu la respuesta es que no. Hay una esperanza pero no una creencia absoluta en cuanto al futuro. En el salterio no se percibe ninguna referencia segura a la resurreccin. Es posible que se adviertan destellos de revelacin o discernimiento en cuanto a la vida en el ms all, pero no existe ninguna afirmacin que se parezca a un artculo de fe de carcter religioso. Puede ser que se descubra el germen de una esperanza de esta naturaleza en los salmos 16-17; 49; 73, pero no pasa de ser una simple esperanza. En ninguna parte se vislumbra que algn salmista manifieste una firme creencia en la resurreccin. 4. Los salmos mesinicos: Uno de los factores ms importantes en la supervivencia nacional de Israel ha sido la esperanza mesinica. Esta esperanza se funda en el retorno de la era de David, cuyo reinado en el pasado marc la edad de oro en la historia de Israel; y es precisamente contra este fondo que debe apreciarse la esperanza mesinica en el salterio. La descripcin del Mesas que emerge del salterio tiene un doble aspecto. En primer lugar, como el Mesas ha de ser descendiente de la dinasta davdica, ha de ser el Rey de la era mesinica. En el salterio se ve un rey mesinico divino contra el cual las naciones se rebelarn en vano (Sal. 2). La era mesinica se describe en el Sal. 72, mientras que en Sal. 2 se describe el reino como un reino universal que pertenece a Dios, pero sobre el cual el Mesas gobierna en ntima asociacin con el Seor. En el Salmo 110 el Mesas es Rey, Sacerdote y Vencedor, y est sentado en gloria a la diestra de Dios. El salmo 45 habla de dominio eterno, mientras que el salmo 72 destaca la universidad del gobierno mesinico. Pero en segundo lugar, el salterio prepara, tambin, la mente del hombre para un Mesas sufriente. Isaas 53 tiene su contrapartida en el salterio. El Hijo ungido de Yahv, el Rey-sacerdote cuyo trono ha de permanecer para siempre, y cuyo reinado de paz y justicia ser causa de bendicin para todas las naciones, ha de someterse a terribles padecimientos (sal. 22; 69, etc). Sin embargo, slo cuando Cristo interpret el salterio a los apstoles estos salmos, y otros similares, fueron considerados mesinicos (Lucas 24.27-46). Solamente en la medida en que el Seor esclareci el entendimiento de los discpulos pudo la iglesia comprender el significado de estos pasajes en el salterio y consagrarlo como el himnario y libro de oraciones de la iglesia.

6. El cristianismo y el salterioAparte de las cualidades religiosas y devocionales inherentes de los Salmos existen factores que han impulsado a la iglesia cristiana a adoptar el salterio como su libro de oraciones. 1. Est el hecho de que el salterio ocup un lugar preponderante en la vida y las enseanzas de nuestro Seor. Seguramente era el libro de oraciones que usaba en los servicios de la sinagoga, y su himnario para las fiestas que se celebraban en el templo. Lo utilizaba en sus enseanzas, enfrent con l la tentacin, canto el Hallel al finalizar la ltima Cena, lo cit desde la cruz, y muri con l en sus labios. 2. Adems, desde los primeros tiempos el salterio ha sido a la vez el himnario y el libro de oraciones de la iglesia cristiana. Algunos de sus grandes himnos de alabanza han tenido por modelo los salmos (Lc. 1:46 y siguientes; 68 y siguientes; 2:29 y siguientes). El salterio sirvi de inspiracin a los apstoles en momentos de persecucin (Hch. 4:25 y siguientes), fue incorporado en su predicacin (Hch.2:25 y siguientes; 13:33), fue utilizado por ellos para proclamar sus ms profundas creencias con respecto al Seor (Heb. 1:6, 10-13; 2:6-8; 5:6; 10:5-7). En todas las edades la iglesia ha encontrado en el salterio una Biblia en miniatura (Lucero), o la Biblia dentro de la Biblia. Y si bien es cierto que esta Biblia en miniatura tuvo su origen en la iglesia judaica, y est ntimamente relacionada con el Antiguo Testamento, sin embargo, por cuanto ha sido iluminada por la luz que irradian los evangelios, la iglesia cristiana la ha adoptado y la utiliza tambin en su acercamiento a Dios, a quien rinde culto y adoracin eternamente.

7 El propsito del libroa) Propsito generalEl libro de los Salmos es el primero y principal de la tercera parte de la Biblia hebrea, la que se denomina los escritos (del hebreo ketubim). La expresin salmos que leemos en Lucas 24:44, probablemente se refiera a toda esta tercera parte del Antiguo Testamento. La palabra hebrea es tehillim, es decir alabanzas (del hebreo hillil, que significa alabanza; comprese con la palabra hallelujah). La palabra salmo, que designa una alabanza particular, tiene su origen en el griego y significa canto con acompaamiento instrumental o ejecucin de instrumento de cuerdas. Los Salmos hablan al lector de la Biblia de una manera muy particular, porque los sentimientos de aquellos hombres que teman a Dios son expresados, ya sea en oraciones, confesiones, alabanzas o expresiones de dolor, ms abundantemente que en otros libros de las Escrituras. El lector de la Biblia podr verse reflejado en muchas de estas circunstancias, por lo que ser especialmente atrado y enseado por los Salmos.

b) Carcter proftico de los SalmosSin embargo, lo que hemos visto en el punto anterior no agota el mensaje sustancial de los Salmos, puesto que los salmistas no slo describen sus propios sentimientos. El Espritu de Cristo ha trabajado en ellos, ha compartido con ellos tristezas y gozo y ha estado en ellos (lase Isaas 63:9; 1. Pedro 1:11). Este es el motivo por el cual hallamos a Cristo en todos los Salmos, y no slo en los Salmos mesinicos, de los que podemos considerar los siguientes: 16, 22, Seminario Bblico, Iglesia Presbiteriana Bblica Fundamentalista de 22 Pgina 7

Anlisis bblico II Salmos 24, 40, 68 y 118. Los Salmos mesinicos se refieren a Cristo muy puntualmente. No obstante, en el Nuevo Testamento hallamos menciones de Salmos que tambin se refieren al Seor, y que no son mesinicos. Debemos mencionar muy especialmente los siguientes: Salmo 2: 7: Mi hijo eres t, yo te he engendrado hoy (Hechos 13:33). Salmo 8:6: Todo lo sujetaste bajo sus pies (Hebreos 2: 6-10). Salmo 41:9: El que come pan conmigo, levant contra m su calcaar (Juan 13:18). Salmo 45:6: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo (Hebreos 1:8). Salmo 110:1: Dijo el Seor a mi Seor: Sintate a mi derecha (Mateo 22:44). Podramos agregar muchas otras referencias. Casi la mitad de todas las citas mesinicas provienen de los Salmos. Si contemplamos el vnculo espiritual que haba entre Cristo y los creyentes israelitas que escribieron los Salmos, entonces podremos percibir el carcter claramente proftico de estos ltimos. El Espritu de Cristo estaba compenetrado con las experiencias y los sentimientos de aquellos creyentes israelitas. Los sentimientos y sufrimientos del Seor, como hombre verdadero y perfecto, son descritos de una forma muy conmovedora, pues ellos son una prueba del inters que l tena en su pueblo terrenal. El carcter proftico de los Salmos puede observarse en la descripcin de la historia del remanente judo de los ltimos das. Pero, recordemos, no son los eventos externos los descritos sino los sentimientos ntimos de este remanente. Esto explicara las splicas por castigo o venganza sobre sus enemigos (Por ejemplo, Salmo 137:9), las cuales resultan difciles de comprender para muchos lectores. Los sentimientos expresados en esos Salmos provienen de creyentes, pero no de cristianos que pertenecen a la poca de la gracia (lase Romanos 12: 17-21). Son los sentimientos de creyentes judos que vivirn en los ltimos das. Ellos esperarn la salvacin de Dios y el justo castigo de sus opresores, especialmente del Anticristo.

8. Peculiaridades de la poesa hebreaEn la poesa clsica europea, ocupan un importante lugar la rima, el ritmo, la mtrica y la divisin en versos. Pero la poesa hebrea es totalmente diferente. En ella no hallamos ni rima ni mtrica; y la divisin en versos, tal como la conocemos hoy en da, tambin es algo desconocido en dicha poesa. No obstante, observamos una especie de divisin en el Salmo 119, constituida por veintids prrafos de ocho versos cada uno que comienzan con la misma letra hebrea, es decir, los versos 1 a 8 comienzan con la letra aleph, los 9 a 16 con la letra beth, etc. (formando un acrstico). Al decir esto ya estamos mencionando uno de los recursos estilsticos de la poesa hebrea: la aliteracin. Esta consiste en que las palabras del comienzo de cada prrafo son similares, no as las ltimas. Una variedad de aliteracin es comenzar cada verso siguiendo el orden sucesivo del alfabeto hebreo, como por ejemplo en los Salmos 9, 10, 25, 34, 47, 111, 112, 145; tambin en Proverbios 31: 10-31 y en Lamentaciones 1-4 (comparar con el Salmo 119). Otros elementos muy pictricos que suele presentar la poesa hebrea son las comparaciones (ver Salmos 1:3; 22: 12-16).

La poesa y la msica.La poesa combinada con la msica formaba parte de la vida nacional hebrea. Moiss en Exodo15: 1-19, y Dbora con Barac en Jueces 5, celebraron la victoria con cnticos. Las palabras de Sara en el nacimiento de su hijo Isaac, tienen una forma potica, Gnesis 21: 6-7. La muerte era lamentada de un modo semejante, 2 Samuel 1: 19-27. Las fiestas eran acompaadas de msica y de cnticos, Amos 6: 5. El canto de himnos sagrados formaba una parte del culto del templo. Bajo la direccin de Dios, los hebreos llevaron la poesa religiosa al mas alto grado de perfeccin.

La antigua poesa hebrea no se apoya en la rima.Se encuentran algunos poemas que presentan ciertas cesuras (Cortes pausas que se hace en el verso depuse de cada uno de los acentos mtricos reguladores de su armona), pero ello es la excepcin. La asonancia (Correspondencia de dos sonidos entre si), la aliteracin (Figura que consiste en emplear, en una clusula, voces en que se repiten frecuentemente unas mismas letras, lo cual tiene por objeto producir algn armona imitativa) y la rima (Composicin en verso del genero lrico), aunque son frecuentes en la poesa oriental, raramente se hallan en la poesa hebrea.

La poesa hebrea era casi enteramente lrica.La lrica es un gnero de poesa en cuyas composiciones el poeta canta sus propios afectos e ideas. Ya fuera didctica, elegaca1, pastoral o proftica, con todo era lrica. La esencia de la poesa lrica es la fiel expresin de las emociones internas. Por lo tanto es subjetiva, en oposicin a la poesa pica, que trata de asuntos externos, siendo por lo tanto objetiva. El tema principal de la poesa hebrea era tambin el patriotismo, el cual bajo la teocracia2 se hallaba muy estrechamente unido a la religin. El rasgo mas caracterstico de la poesa hebrea es la sublimidad.

El carcter esencial de la poesa hebrea.El ritmo de la poesa hebrea consiste en lo que se llama su paralelismo, del cual el principio fundamental es que cada verso debe constar por lo menos de dos partes o miembros (Frases) correspondientes. El paralelismo de la poesa hebrea, ocurre ya en el pensamiento o solamente en la forma.1 2

Con relacin a una poesa lrica triste o tierna. Gobierno ejercido por Dios.

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Anlisis bblico II Salmos En el paralelismo, el segundo verso es de una u otra manera un eco del precedente. Esta particularidad tiene la inmensa ventaja de que persiste despus de la traduccin, lo que no sucede con la rima. El obispo Robert Lowth fue el primero en atraer la atencin hacia esa particularidad en 1753, y destac tres tipos de paralelismo: el sinnimo, el sinttico y el antittico. Pero existen adems otras variedades. Paralelismo Sinnimo: El pensamiento del primer verso se repite en otras palabras en el segundo verso. Expresan la misma idea en palabras diferentes, pero que ntima y a menudo literalmente, se corresponden entre si. Digo: Qu es el hombre para que tengas de el memoria, Y el hijo del hombre, que lo visites? Salmo 8: 4. El que mora en los cielos se reir; El Seor se burlar de ellos. Salmo 2: 4. Acaso gime el asno montes junto a la hierba? Muge el buey junto a su paso? Job 6: 5. Otro ejemplo lo da el canto de Lamch: Ada y Zilla, od mi voz; Mujeres de Lamch, escuchad mi dicho Gnesis 4: 23. Paralelismo Sinttico: La primera parte sirve de base a la idea introducida por la segunda. El pensamiento se lleva adelante en la segunda frase (o miembro) con alguna adicin. Quin es el hombre que teme a Jehov? El le ensear el camino que ha de escoger. Salmo 25: 12. La ley de Jehov es perfecta, que vuelve el alma; El testimonio de Jehov, fiel, que hace sabio al pequeo; Los mandamientos de Jehov son rectos, que alegran el corazn; El precepto de Jehov, puro, que alumbra los ojos; El temor de Jehov, que permanece para siempre; Os juicios de Jehov son verdad, todos justos. Salmo 19: 7-9. Paralelismo Antittico: El segundo pensamiento hace resurgir el primero, por anttesis (figura que consiste en contraponer dos frases o palabras de significacin contraria). El hijo sabio alegra al padre; Y el hijo necio es tristeza de su madre. Proverbios 10: 1. La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra spera hace subir el furor. Proverbios 15: 1. Las zorras tiene cavernas, y las aves del cielo nidos; Mas el Hijo del hombre no tiene donde recueste su cabeza. Mateo 8: 20 Paralelismo por Gradacin Ascendente: La segunda lnea emite una idea nueva, ms o menos estrechamente relacionada con la primera. All los impos dejan el perturbar; Y all descansan los de cansadas fuerzas. Job 3: 17. Paralelismo Enftico: Los trminos caractersticos se repiten para redondear y dar fuerza al pensamiento. Voz de Jehov que quebranta os cedros Y quebrant Jehov los cedros del Lbano. Salmo 29: 5. Seminario Bblico, Iglesia Presbiteriana Bblica Fundamentalista de 22 Pgina 9

Anlisis bblico II Salmos No dar tu pie al resbaladero; Ni se dormir el que te guarda. He aqu, no se adormecer ni dormir El que guarda a Israel. Salmo 121: 3-4. Paralelismo Comparativo: Una similitud tomada de un dominio familiar que aclara el pensamiento. Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, As clama por ti, oh Dios, el alma ma. Salmo 42: 1. Paralelismo Rtmico: Es aquel en que no existe analoga o correspondencia de pensamientos, sino que el pensamiento se divide por medio de la cesura, por decirlo as, en nmeros correspondientes. Esta es la especie mas imperfecta de paralelismo y puede compararse con el hexmetro (Verso de la poesa clsica que consta de seis miembros), dividido por la cesura. Yo, empero, he puesto mi rey sobre Sin, Monte de mi santidad. Salmo 2: 6. Muchos dicen de mi vida, No hay para el salud en Dios. Salmo 3: 2. Esto es muy comn en el libro de las Lamentaciones, en donde casi no hay otra especie de paralelismo. Hasta aqu hemos hablado de los paralelismos mas sencillos y perfectos de los miembros, tales como se hallan en los Salmos, Job, Proverbios, etc. Pero en los Profetas y en algunos de los Salmos hallamos un paralelismo menos regular y a veces compuesto. As entonces tenemos: Paralelismo Irregular: Cuando un miembro (frase) es mas corto que el otro Efran es dado a dolos, Djalo. Oseas 4: 17. Paralelismo Compuesto: De este hay varias clases: Cuando el verso tiene tres miembros que sean paralelos entre si. Sea aquel da sombro, Y Dios no cuide de el desde arriba, Ni claridad sobre el resplandezca. Job 3: 4. O teniendo dos de ellos opuestos al tercero. porque los caminos de Jehov son derechos, Y los justos andarn por ellos; Mas los rebeldes en ellos caern. Oseas 14: 9. Cuando la estrofa tiene cuatro miembros, ya sea compuesto de dos simples paralelos. El buey conoce a su dueo, Y el asno el pesebre de su seor; Israel no conoci, Mi pueblo no tuvo entendimiento. Isaas 1: 3. Cuando corresponde la primera lnea a la tercera, y la segunda a la cuarta. Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeci su misericordia sobre los que le temen; Cuanto esta lejos el oriente del occidente, As hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones. Salmo 135: 11-12. Cuando las cuatro son casi paralelas entre si. Tienen bocas y no hablan; Tienen ojos y no ven; Tienen orejas y no oyen, Tampoco hay espritu en sus bocas. Salmo 135: 16-17. Seminario Bblico, Iglesia Presbiteriana Bblica Fundamentalista 10 de 22 Pgina

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Se puede citar los Salmos 2 y 15 como composiciones que presentan ejemplos de la mayor parte de las especies de paralelismo potico. En los manuscritos comunes y en las ediciones de la Biblia hebrea, los miembros del paralelismo en las partes poticas no estn escritos o impresos separadamente; pero los acentos sirven para dividirlos. En otras ediciones, sin embargo, los miembros estn impresos con la debida separacin. Es de sentirse que este modo no haya sido adoptado en la versin espaola, puesto que en muchos casos el lector que no es docto, no tiene medios de distinguir si lo que lee es poesa o prosa en hebreo.

Otras particularidades de la poesa hebrea.Los principios precedentes se refieren solo al ritmo de la poesa hebrea. Adems de esta, hay otras peculiaridades, como por ejemplo la estrofa, como en Salmo 107 y en Salmo 42 y 43, en donde los versculos 5; 11 y 5 respectivamente, son como un estribillo de exhortacin repetido al fin de cada estrofa. Tambin los Salmos alfabticos y los poemas, y los Salmos Graduales, en que las principales palabras de cada verso se repiten al principio del siguiente, como por ejemplo el Salmo 121.

La poesa hebrea en la Biblia.En el hebreo ms de una tercera parte del Antiguo Testamento es poesa, incluyendo la mayor parte de Job, los Salmos, los libros de Salomn y casi todos los Profetas. Sin embargo, tcnicamente hablando, en el uso de los judos, los tres libros poticos del Antiguo Testamento son Job, los Salmos y los Proverbios, los cuales tienen un sistema de acentuacin que les es peculiar. Se hallan tambin fragmentos poticos en los libros histricos, como en Gnesis 4: 23-24; xodo 32: 18; Nmeros 21: 14;15;18;27-30; 23:7;18; 24: 3;15. En el Nuevo Testamento ocurren tambin muchos pasajes en que este estilo hebreo parece trasladado al griego, Mateo 8: 20; Lucas 1: 46-55;68-79; Romanos 11: 33-35; por nombrar solo algunos de los tantos ejemplos.

9. Cul es la actualidad de los salmos para nosotros, creyentes del nuevo pacto?La respuesta es, que el Espritu Santo, autor inspirador de los escritores de los salmos, nos estimula a actualizarlos en nuestra propia vida. Los salmos nos ensean a humillarnos si camos en pecado (Sal. 32). Los salmos responden a la pregunta de quines morarn con Dios? (Sal. 15 y 24). Los salmos ensean a suplicar la justicia de Dios cuando nosotros o nuestros hermanos en otra parte del mundo somos perseguidos (Sal. 35). Los salmos nos ensean a implorar humildemente reconstitucin cuando la iglesia, por culpa propia, se ha dividido (Sal. 74) y sino que tambin es sustentada por las manos del Creador (Sal. 29 y 104). Los salmos cantan acerca de la navegacin martima (Sal. 107), acerca de la siembra y de la cosecha (Sal. 65 y 126). Los salmos tratan de toda la amplia vida cristiana, y nos hacen darnos cuenta que el Seor ha llevado toda esa vida bajo la cpula protectora del Pacto. S, es cierto, el Nuevo Pacto es ms excelente que el Antiguo (por el mejor derramamiento de sangre, cf. He. 9: 1415), y la apelacin a nuestro corazn es bastante ms seria ahora que nosotros ya no vivimos ms bajo la ley, sino bajo la gracia. Pero, quien profundiza en los salmos, llegar a comprender que los tesoros y dones del Espritu Santo ya se nos ofrecen all tan excelentemente que slo para nuestro propio perjuicio podramos desentendernos de ellos. Pues l es quien nos instruye en los temas que, segn la voluntad de Dios, tendrn un lugar en nuestras oraciones. As pues, el conjunto de salmos de la Biblia es como un lugar en que ejercitarnos en nuestro trato con Dios nuestro SEOR al orar y al cantar. Aleluya. Alaba, oh alma ma, a Jehov. Alabar a Jehov en mi vida; cantar salmos a mi Dios mientras viva, Sal. 146: 1. Tambin estas palabras cumpli nuestro Seor Jesucristo durante su estancia en la tierra. Nuestro Salvador muri con palabras de salmos en sus labios. Como nio debi haber aprendido de su madre Mara los Salmos. Seguro que ella los conoca muy bien, pues en su Magnificat cita siete salmos favoritos (Salmos 89, 98, 107, 111, 113, 147). Al cumplir 12 aos le fue permitido ir al templo. De camino de Nazaret a Jerusaln, es natural que haya cantado con los dems peregrinos los cnticos graduales (Salmos 120 al 134), para despus, como israelita entre los israelitas, participar del canto en el atrio de la Casa de su Padre. Ms tarde, cuando fue rechazado por los escribas, les reprendi y se consol a s mismo con el Salmo 118: La piedra que desecharon los edificadores, ha venido a ser cabeza del ngulo, v. 22. Un salmo que, por lo dems, tambin cant en la noche previa al da de su muerte. Y cuando hubieron cantado el Himno (Hallel, Salmos 113 al 118), salieron al monte de los Olivos, Mt. 26: 30. Ante el Sanedrn, apel aquella noche al Salmo 110. En la cruz lament su abandono de Dios con las palabras del Salmo 22; para, finalmente, exhalar el ltimo suspiro con palabras de salmos, una vez ms, en los labios. Su ltima profesin de fe la tom del Salmo 31: Padre, en tus manos encomiendo mi espritu, Lc. 23: 46; un salmo que, quiz, tambin aprendi de su madre Mara. Cunto, pues, ha aprendido de los Salmos nuestro Salvador! Cmo ha debido reconocer su propio camino de sufrimiento!, Cuntos salmistas no se lamentan de la opresin de los impos? Ese sufrimiento alcanz el punto culminante en nuestro Redentor. Nuestro Seor Jess tambin cumpli los Salmos. Al principio, sus discpulos no comprendieron nada de ellos; pero al instruirles despus de su resurreccin, les volvi a recordar los Salmos. Ya os he enseado anteriormente -as les debi decir entonces-, que era necesario que se cumpliese todo lo que est escrito de M en la ley de Moiss, en los profetas y en los Salmos, Lc. 24: 44. Seminario Bblico, Iglesia Presbiteriana Bblica Fundamentalista 11 de 22 Pgina

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10. Los salmos como libro y parte de la Biblia.Pero con la palabra Salmos, el Seor indica a sus discpulos no slo los 150 salmos que se cantan, sino tambin la parte de la Biblia que lleva ese nombre: los Salmos. Se debe saber, que nuestro Salvador y sus apstoles por norma de la Sinagoga estaban acostumbrados a dividir los rollos del Antiguo Testamento en los tres grupos siguientes: 1. La Ley de Moiss (de Gnesis a Deuteronomio). 2. Los Profetas (Josu, Jueces, Samuel, Reyes, Isaas hasta Malaquas). 3. Los Salmos (no slo los 150 salmos, sino todo el resto del Antiguo Testamento). Los rabinos en todo momento usan esta divisin y orden, y tambin en las ediciones impresas del Antiguo Testamento hebreo los libros an siguen estando colocados de esa manera. Asimismo nuestro excelso Maestro ha reconocido este orden como el acertado. Esto se evidencia de sus palabras a sus discpulos antes citadas, Lc. 24: 44. Esto llama la atencin mucho ms, cuando te das cuenta que nuestro orden ya era conocido tambin entonces. Los Setenta, es decir, la traduccin griega, a la cual tenemos que agradecer nuestro (equivocado) orden de los libros en la Biblia, ya haca tiempo que haba aparecido durante la estancia terrenal de Jess. Esto no obstante, nuestro Seor evidentemente se atuvo a la antigua distribucin y orden hebreos. Por eso, en este libro sobre los Salmos, volvemos a esta distribucin original de los libros de la Biblia. Y con el Nuevo Testamento completo poseemos ahora, consecuentemente, una(s) Sagrada(s) Escritura(s) completa(s), que constan de cuatro partes principales: 1. La Ley de Moiss. 2. Los Profetas. 3. Los Salmos. 4. El Nuevo Testamento. La palabra Salmos, pues, tena desde antiguo dos clases de significado: 1. Los Salmos como libro de la Biblia (los 150 salmos que se cantan versificados). 2. Los Salmos como parte de la Biblia (una coleccin compuesta no slo de los 150 salmos, sino tambin de los libros: Proverbios, Job, Cantar de los Cantares, Rut, Lamentaciones, Eclesiasts, Ester, Daniel, Esdras, Nehemas y Crnicas). A esta tercera parte de la Escritura los judos tambin la llaman los Escritos (Ketubim). De ah que ellos frecuentemente designen a nuestro Antiguo Testamento con la abreviatura: Tenak, conformada por las primeras letras de las palabras Thor (Ley), Nebiim (Profetas) y Ketubim (los Escritos). Tambin esta abreviatura habla, pues, de las tres partes del Antiguo Testamento. Sin embargo, porque los Salmos estn al principio de la tercera parte de la Sagrada Escritura, a todos los Escritos tambin se les llama segn el primer libro de todo este grupo: los Salmos. Como nosotros a una coleccin de cuentos tambin los solemos llamar segn el primero de ellos. As es como la palabra Salmos llega a su doble significado: 1. Los 150 salmos, 2. Los Escritos.

Hallelujah!Qu pena, que esta palabra no haya sido traducida! Pero, literalmente, significa: Alabad a Jahweh! Cun frecuentemente nos debera estimular la Palabra de Dios a alabar a nuestro Padre celestial! Canta, pues, sobre todo, salmos. En casa con tus hijos, y en las reuniones de la iglesia. Los Salmos forman la ms antigua Coleccin de Himnos que posee el pueblo de Dios; pero tambin contienen nuestro ms antiguo Breviario o Libro de Oraciones; y no fueron coleccionados por una comisin eclesial, sino que fueron inspirados por el Espritu Santo, 2 Pe. 1: 21. Por consiguiente, desde los Salmos puedes aprender no slo cmo debes alabar a Dios, sino tambin cmo te es permitido ir a l en oracin; pues el hombre tambin debe aprender a alabar y a suplicar a Dios. En la escuela de los Salmos consigues no slo lecciones de teora, sino tambin de prctica. Lecciones aprobadas, es ms, inspiradas nada menos que por el Espritu mismo de las oraciones.

11. Lo que el lugar del libro de los Salmos ensea sobre su contenidoHimnos sobre fundamento sinatico.Dnde se encuentran propiamente los Salmos en la Escritura? Es muy fcil encontrarlos! tomas una Biblia, la abres por el centro, y ya tienes los Salmos delante de ti. As que estn, ms o menos, en el centro de la Biblia. As es ciertamente en nuestra Biblia; pero nosotros trabajamos con distintas traducciones de la Biblia. En la Biblia hebrea, los Salmos se encuentran en otro lugar: despus de la Ley y los Profetas. Ahora queremos considerar lo que ese lugar original de los Salmos nos puede ensear acerca de su carcter. Entonces, en primer lugar, nos habremos dado cuenta de lo que ahora realmente es el asunto principal de la primera gran parte de las Sagradas Escrituras, a saber, la Ley o Thor de Moiss (de Gnesis a Deuteronomio).

a. Qu enseaba la Thor?Despus de todo lo que se ha dicho en otros libros acerca de la Thor o primera gran parte de la Escritura, nos basta para los salmos responder aqu con una breve contestacin. La Thor trata de tres cosas. En primer lugar, acerca de los pactos que el SEOR, a lo largo del tiempo, estableci con Israel. Primero con Abraham, patriarca de Israel, y despus, a travs de este primer pacto, un compromiso ms con Israel en Horeb; y, finalmente, inmediatamente antes de la entrada en Canan, otro compromiso ms. De lo cual, el libro Deuteronomio forma un documento. En segundo lugar, esta primera parte de la Biblia ensea cmo el SEOR se hizo Rey de Israel. Y, en tercer lugar, cmo el SEOR lleg a morar en medio de su pueblo, en una tienda de Rey. En ella estaba el silln del trono del SEOR, el arca; y en ese Palacio, Israel podra servir a su Rey y Aliado por medio de altares, sacrificios y sacerdotes. Estos eran los tres asuntos principales, acerca de los cuales nuestro Padre celestial instruy a su antiguo pueblo en la Thor: 1. Su dignidad Real. 2. Sus pactos. 3. Su morada.

b. La Thor, fundamento dentro del mundo israelita.Los creyentes israelitas han apreciado tanto estos tres grandes beneficios, que los han puesto en la misma lnea con la obra de la creacin del SEOR! A Horeb y todo lo que ello conlleva, se lo ha considerado en Israel como un Seminario Bblico, Iglesia Presbiteriana Bblica Fundamentalista 12 de 22 Pgina

Anlisis bblico II Salmos autntico fundamento del mundo israelita. All, en Horeb o Sina, el SEOR haba colocado a Israel sobre un fundamento por medio de su Enseanza Divina o Torah. Lo que los pilares son para un puente, eso era la Thor para Israel. Las ordenanzas de Moiss formaban los pilares de apoyo dentro de la convivencia israelita. Los fundamentos que el SEOR haba echado bajo el mundo israelita, para que no tropezase, Sal. 93: 1, 96: 10, 1 Cr. 16: 30. Israel no pudo expresar posteriormente su profunda admiracin por esta extenssima obra de Dios y la elevada importancia de la misma para la convivencia del pueblo, de manera ms poderosa que calificndola de obra de creacin por parte de Dios. La fundamentacin del mundo. Eso era Horeb y lo que Israel haba recibido all. Como la torre de una catedral sobre un mar de casas, as se eleva la palabra Horeb o Sina desde la Thor hacia arriba como la palabra clave de toda esta primera parte de la Biblia. Gnesis no slo introdujo los acontecimientos en aquel monte, sino que (ya) era parte de l. Exodo, Levtico y Nmeros estn dedicados casi exclusivamente a l, y Deuteronomio vuelve la vista a l. La Torah (doctrina) acerca de la realeza del SEOR, el total de pactos que l haba establecido con Israel y su tabernculo Real con su correspondiente culto, forman, pues, nada menos que la base sobre la que Israel viva; el pilar de su existencia; la base bajo su convivencia; el fundamento en que descansaba el edificio del pueblo de Dios. De paso, hacemos notar que tambin para nosotros, que por la fe hemos sido hechos hijos de Abraham e insertados en Israel, Sal. 87, Ro. 4, la base de la Sagrada Escritura sigue siendo la Thor. En efecto, ya no vivimos ms bajo el pacto de Horeb. Este ha envejecido y desaparecido con la venida de Cristo, He. 7 y 8. Pero esto no quita que, con respecto a nuestra relacin para con la Torah, tenga validez la ininterrumpida ley de la carta a los Hebreos: Cunto ms la sangre de Cristo, el cual mediante el Espritu eterno se ofreci a s mismo sin mancha a Dios, limpiar vuestras conciencias de obras muertas para que sirvis al Dios vivo?, 9: 14. Tambin nosotros estamos como pueblo de Dios sobre el fundamento de su pacto con Abraham. Estamos obligados bajo juramento a servir lealmente a nuestro Rey como fieles aliados Ay del desertor de la comunin del Pacto!, He. 10: 28-31. De esta sancin de condena habla tambin el agua de nuestro bautismo!

c. Himnos del Pacto.Cuando los israelitas levantaron las tiendas de campaa para ir a tomar posesin de Canan, posean ciertamente la Thor, pero an no tenan nuestra actual coleccin de 150 salmos. Estos deban ser escritos an; con alguna excepcin, como el Salmo 90, cuyo ttulo dice: Oracin de Moiss, varn de Dios, cuando los israelitas murieron bajo la ira de Dios, porque haban menospreciado la tierra prometida, Nm. 13 y ss. Pero incluso este antiguo salmo es, pues, posterior a Horeb. Por consiguiente, todos los salmos en nuestro homnimo libro de la Biblia han nacido despus del establecimiento del mundo israelita en Horeb. Lo mismo vale de los salmos que encontramos en otros libros de la Biblia, como el cntico de Dbora, Jue. 5, el cntico de Ana, 1 S. 2, la alabanza de Ezequas, Is. 38, la oracin de Jons y el salmo que fue cantado en la dedicacin del arca, 1 Cr. 16 (ms o menos el Salmo 105). A este respecto, tambin podramos pensar en los cnticos de alabanza de Mara, Zacaras y Simen, Lc. 1 y ss. Todos estos himnos o cnticos fueron compuestos y cantados sobre un fundamento determinado: el fundamento de la Torah. El fundamento del Pacto y realeza de Dios. Ah est su profunda diferencia con los salmos de los pueblos paganos vecinos de Israel. S; ah se halla la profunda diferencia con muchos cnticos cristianos, canciones y versos piadosos. Acabamos de citar tambin los salmos de los pueblos paganos vecinos de Israel. Los descubrimientos arqueolgicos han trado a la luz, que tambin los antiguos paganos orientales posean sus canciones religiosas. A continuacin mostraremos alguna de ellas, se encuentran salmos egipcios, sumero-acdicos y etitas, en honor de dolos como: el sol, el Nilo, la diosa luna, Ishtar y Marduk. Especialmente los salmos fenicios parece que, por lo que respecta a su forma potica, muestran rasgos sorprendentes de semejanza con los salmos israelitas. Lo mismo que a nuestros salmistas bblicos, tambin a los poetas paganos les gustaba decir las cosas dos o tres veces seguidas, pero con otros trminos (se trata del llamado paralelismo hebreo). Sobre todo los hallazgos en Ras Shamra o Ugarit, en Fenicia, difcilmente pueden ser evaluados en su significado para entender el idioma de los salmos. Esto por lo que respecta a semejanzas en idioma y forma potica. Sin embargo, en lo que se refiere a contenido, hay un abismo sin fondo entre los salmos de Israel y los de los paganos. Pues todas las religiones paganas (y bajo su influencia tambin toda caprichosa religiosidad cristiana) le dan vueltas constantemente a la pregunta: Cmo obtengo una buena relacin con Dios? Mientras que de cada lnea bblica de los salmos se evidencia, que tenemos una relacin de pacto con Dios; una relacin extraordinariamente buena y segura. Aunque, con ella, Israel poseyera no slo promesas de bendicin, sino tambin serias clusulas de maldicin.

12. Estructura de los SalmosPara tener una clara y conveniente divisin del libro, debemos tener en cuenta el punto de vista proftico; Es destacable que entre las estructuras similares que poseen los Salmos y el Pentateuco pueden establecerse ciertos paralelismos. El primer Salmo de cada libro presenta, por decirlo de alguna manera, un ttulo, y el ltimo de cada libro concluye con una alabanza.

Libro IEl primer libro de los Salmos desarrolla el principio de separacin que rige entre el justo y el injusto en medio del pueblo de Dios. En relacin con esto, el Mesas es presentado como el Hijo de Dios (Salmo 2), el Hijo del hombre (Salmo 8), el Siervo sufriente (Salmo 22) y la verdadera ofrenda (Salmo 40). El nombre de Dios que prevalece en este libro es el del pacto, Jehov (mencionado unas 275 veces).

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Libro IIEn el segundo libro hallamos los sufrimientos del justo, quien, privado de toda bendicin, vive en grande tribulacin y por lo cual clama a Dios en su agona (Elohim es mencionado ms de 200 veces).

Libro IIIEl tercer libro describe el retorno del pueblo de Israel y la misericordia de Dios hacia ellos.

Libro IVEl cuarto libro comienza, estando ya el primognito en el mundo habitable, con el reinado de Jehov (aparece 100 veces). Se refiere al comienzo del reinado del Hijo del hombre glorificado durante el Milenio, luego de haber salvado a toda Israel.

Libro VEl quinto libro presenta un resumen de los caminos de Jehov para con su pueblo Israel, como as tambin la alabanza que l merece a causa de su misericordia (Salmos 111-113; 146-150).

13. Tipos de SalmosSalmos devocionales Devocin: sagrada reverencia llena de admiracin exhibida especialmente en las acciones, reverencia ycontemplacin maravillada bien dirigidas. Estos setenta salmos han sido clasificados como devocionales porque contienen (entre otras cosas) promesas preciosas y personales con las que todos los creyentes pueden alimentarse. Estos salmos incluyen tanto sollozos como cantos. Los autores a veces lloran, dudan y gritan. Repasan el pasado y anticipan el futuro. Aqu el alma desnuda del hombre se manifiesta como quiz en ningn otro escrito. 1.- Salmo 4 Sabed pues, que Jehov hizo apartar al po para s: Jehov oir cuando yo l clamare. (4:3). En paz me acostar, y asimismo dormir; Porque solo t, Jehov, me hars estar confiado. (4:8). David nos dice aqu que la oracin le trae paz y buen dormir. Uno de los ms dulces beneficios adicionales de la Vida cristiana es el de la paz. Notemos: Jehov bendecir a su pueblo con paz (Sal. 29: 11b). Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo (Sal. 119:165). 2.- Salmo 9 Los malos sern trasladados al infierno, Todas las gentes que se olvidan de Dios. (9:17) Esto algn da llegar a ser una horrible realidad (Mateo 25:31-46; Apocalipsis 14:10; 19:20; 11-15; 21:8).

Salmos penitenciales (6, 32; 38, 51, 102, 130, 143) Penitencia:1. Realizacin de algn acto especfico de mortificacin, que alguien ejecuta por propia voluntad, como expresin de dolor y arrepentimiento por sus pecados. 2. Dolor y arrepentimiento que se tiene de una mala accin, o sentimiento de haber ejecutado algo que no se quisiera haber hecho. 3. Virtud que consiste en el dolor de haber pecado y el propsito de no pecar ms. 4. Serie de ejercicios penosos con que alguien procura la mortificacin de sus pasiones y sentidos. 5. Acto de mortificacin interior o exterior. David fue el autor de al menos cinco de estos siete salmos penitenciales. Le debemos el 6, 32,38, 51 y 143. 1. Salmo 32 Debemos relacionar este salmo con el 51. Este ltimo describe las emociones de David cuando confesaba sus pecados de adulterio y asesinato (2 Samuel 11), mientras que ste presenta sus sentimientos antes de hacer dicha confesin, cuando todava pesaba sobre l la terrible carga de la culpabilidad. Pablo cita en Romanos (4:7, 8) los primeros dos versculos de este salmo para ilustrar la enseanza de la imputacin, una de las grandes doctrinas de las Escrituras. Por imputacin entendemos el acto de una persona que aade algo a la cuenta de otra persona. Encontramos tres imputaciones principales en la Biblia: a. La de la naturaleza de pecado de Adn a la humanidad (Romanos 3:23; 5:12). b. La del pecado del hombre sobre Cristo (Isaas 53:5, 6; Hebreos 2:9; 2 Corintios 5:14-21; 1 Pedro 2:24). c. La de la justicia de Cristo sobre los pecadores que creen (Filipenses 3:9; Santiago 2:23; Rom 4:6-24). 2. Salmo 51 Ya hemos visto el trasfondo desde el cual David escribi este salmo. a. Empieza su gran confesin haciendo lo que Dios espera que haga todo santo que ha pecado: reconocimiento voluntario de su pecado. El Padre va a aceptar nuestras lgrimas pero nunca nuestras excusas. David rehsa culpar a la sociedad, la herencia, la pobreza o el ambiente por su fracaso. b. En el versculo 4 declara: Contra ti, contra ti solo he pecado. En un sentido tcnico esto, por supuesto, no era exactamente as. David haba pecado contra s mismo, contra Betsab, contra Uras, contra Israel, que miraba a su amado rey con admiracin y respeto. Pero su pecado contra Dios fue tan serio que todas las dems partes involucradas quedaban como borradas. Pablo cita la ltima parte de este versculo para probar la condenacin universal de la humanidad (Romanos 3:24).

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Anlisis bblico II Salmos c. En el versculo 7 David suplica ser purificado (o limpiado) con hisopo. Quiz estaba pensando en la primera Pascua que el pueblo hebreo celebr cinco siglos antes en Egipto. Sin duda l habra ledo este relato muchas veces: y Moiss convoc a todos los ancianos de Israel, y les dijo: Sacad y tomaos corderos por vuestras familias, y sacrificad la pascua. Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estar en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estar en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la maana. Porque Jehov pasar hiriendo los Egipcios; y como ver la sangre en el dintel y en los dos postes, pasar Jehov aquella puerta, y no dejar entrar al heridor en vuestras casas para herir. xodo 20:12-13

Salmos Imprecatorios Imprecar: Proferir palabras con que se expresa el vivo deseo de que alguien sufra mal o dao. Se usa comosinnimo de maldicin Hay muchos momentos cuando los salmistas pidieron el Juicio de Dios sobre sus enemigos. Solicitaron al Seor que: 1. Disputase y pelease contra ellos (35:1). 2. Fuesen avergonzados y confundidos (35:4). 3. Fuesen esparcidos (35:5) 4. El ngel de Jehov los acosara (35:5). 5. Fuese su camino tenebroso y resbaladizo (36:5) 6. La muerte les sorprendiera (55:15). 7. Descendiesen vivos al sepulcro (55:15) 8. Quebrase sus dientes (58~6) 9. Deshiciese sus defensas (58:7) 10. No tuviese misericordia de ellos (59:5). Entre otras cosas El problema de estos salmos: Cmo podemos reconciliar estas frases con la enseanzas de Jess en el Nuevo Testamento como aparecen, por ejemplo, en Mateo 5: 44 Mas yo os digo: Amad vuestros enemigos, bendecid los que os maldicen, haced bien los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;

Respuestas que se han sugerido para estos salmos:1. Los salmos son inspirados por Dios y el Espritu Santo tiene el derecho de denunciar el pecado y a los pecadores. 2. Esto est en armona con la ley (Sal 28:4; Jer. 50:15) 3. Tal juicio contra el mal y los malhechores est en armona con las enseanzas de Cristo y de las epstolas (Mt. 18: 6;23;33; 26:24; G. 1:8, 9; 5:12; Stgo. 5:3; Jud.13,15; 2 P 2:12, 22; 2 Ts. 2:1O-12;Ap. 14:10,11). 4. Las Escrituras tambin contienen maldiciones contra los israelitas por caer en el pecado y en la idolatra (Lv 26; Deuteronomio 27--28; Is. 5:24, 25; 28:13, etc.). 5. David fue muy indulgente en su vida privada, pero en los Salmos muestra que la causa de Dios era su causa (Salmo 5:10, 11). 6. Los orientales estaban acostumbrados a usar un vocabulario ms fuerte que los occidentales. Sus denuncias eran ms exageradas y sus alabanzas ms vehementes. 7. Muchas de las imprecaciones eran el resultado de la solidaridad sentida hacia el herido y el oprimido (Sal. 10:8-10). 8. Algunos de estos salmos son oraciones pidiendo victoria en la guerra (Sal 144:5-7). Muchas de las guerras de Israel fueron claramente aprobadas por el Seor. 9. Algunas de las peticiones hacen referencia a predicciones de las Escrituras (Sal. 137:8, 9). El salmista tiene ante s una clara profeca donde se predice la cada de Babilonia en estos mismos trminos (ls. 13:16; vanse tambin Jer. 50:15; 51:6, 36). 10. Algunas tienen que ver con Cristo y los que le traicionaron (Salmos 40, 55, 60). El Salmo 69:22-25 nos habla del castigo que le caera a Judas. El Salmo 109 ha sido llamado el Salmo Iscariote. 11. A los inicuos se les ve en los salmos como impos confirmados o apstatas. Esto est en concordancia con la soberana de Dios y con el carcter proftico de los salmos. Muchos de los salmos miran hacia el futuro juicio terrenal contra los inicuos. 12: Dios manifiesta su gracia en las claras y repetidas amonestaciones que dirige a los malvados (Sal 2:12). 13. La forma imperativa en que aparecen ciertas expresiones pueden ser perfectamente cambiadas en futuro sin forzar el sentido del hebreo. Por ejemplo, en vez de sean avergonzados y confundidos, bien puede decir sern avergonzados y confundidos. Esta oracin sera entonces una profeca. (Vase Sal. 109:8-10.) Una breve consideracin de estos salmos: 1. Salmo 35. Este es el primero de los nueve salmos imprecatorios. (Vanse los versculos 1 al 8.) Debe tenerse tambin en mente que David haba orado primeramente por sus fieros enemigos a pesar de sus crueldades hacia l (v 12-16). Este es tambin el primero de cuatro Salmos Iscariotes; esto es; salmos que describen profticamente la traicin de Judas en el Nuevo Testamento. Los otros tres son: 41:9; 55:12-14; 109:6-8. Vase en los siguientes versculos la oracin imprecatoria en cada uno de ellos: 2. Salmo 55:9. 3. Salmo 58:6-9. 4. Salmo 59:11-15. 5. Salmo 69:22-28. 6. Salmo 83:9-17. . 7. Salmo 109:6-20. 8. Salmo 137. Aqu encontramos una oracin imprecatoria doble: a. Para que Dios juzgue a Edom por su traicin durante la cada de Jerusalm a manos de los babilonios (v 7). b. Para que Dios juzgue a Babilonia (v. 8, 9). Seminario Bblico, Iglesia Presbiteriana Bblica Fundamentalista 15 de 22 Pgina

Anlisis bblico II Salmos Nota: no obstante, estas palabras no describen a un ejrcito israelita corriendo de un sitio para otro machacando los cuerpos de" bebs babilonios, porque, histricamente hablando, fueron los babilonios los que conquistaron a Israel y no al revs. Esto puede considerarse como proftico en relacin con los persas, porque fueron ellos los que derrotaron a Babilonia. (Vanse Dan. 5; Is. 12: 16.) Aqu aparece la ley divina de la retribucin, como se nos ensea tambin en xodo 32:34; Salmo 7:16; Proverbios 11:19,21, y Glatas 6:7. 9. Salmo 140. Vanse los versculos 8 al 10 para la oracin imprecatoria.

Salmos graduales o ascendentesA. Quin los escribi? Una opinin comnmente sostenida es que fueron compuestos por tres hombres. 1. Ezequas escribi diez de ellos (120, 121, 123, 125, 126, 128, 129, 130, 132, 134). 2. Salomn escribi uno de ellos (127). 3. David escribi cuatro de ellos (122, 124; 131, 133). B. Por qu fueron escritos? Muchos creen que la razn de su composicin fue la siguiente: sobre el ao 700 a.C. Dios san de una enfermedad fatal a un rey judo llamado Ezequas. En Isaas 38 tenemos recogida la oracin de accin de gracias del agradecido rey, compuesta despus de su recuperacin. En el versculo 20 dice: Jehov para salvarme; Por tanto cantaremos nuestros salmos En la casa de Jehov todos los das de nuestra vida. Algunos eruditos creen que estos cantos de Ezequas son diez de los quince Salmos graduales annimos que tenemos (120-134). Estos salmos tienen ciertamente una cierta semejanza de estil. Ezequas pudo haber escrito diez de estos salmos en recuerdo de los diez grados de la sombra del reloj de sol (2 Reyes 20:9-11), y despus fueron agregados cinco salmos no publicados antes, originales de David y Salomn (vase Pr. 25: 1), para llegar a un total de quince en honor de los quince aos ms de vida que Dios le concedi (2 Reyes 21:6). C. Cmo tenan que ser cantados? Veamos varias teoras: 1. Segn una vieja tradicin juda tenan que ser cantados cuando el coro ascenda por la escalinata semicircular que llevaba al atrio de los hombres en Templo. 2. Lo de ascendentes se puede referir a las etapas de la peregrinacin a Jerusalem, para ser cantados por los peregrinos a lo largo del camino en su viaje a la ciudad sagrada durante los das de las fiestas sagradas. 3. Ascendentes se refera a cantos del coro ms elevado, a cantores situados en la parte ms alta de un lugar elevado. 4-. La referencia puede ser musical, significando que las notas ascendan gradualmente.

Salmos de aleluya (113-118)Estos seis salmos se cantaban en la noche de la Pascua. Los-Salmos 113 y 114 al comienzo de la comida pascual Los Salmos 115 y 116 al final. Estos fueron seguramente los que cantaron el Salvador y sus discpulos segn Mateo 26:30. Son todava recitados dieciocho veces al ao en Palestina en ocasin de varias celebraciones, y veintiuna veces cada ao por los judos que viven fuera de la Tierra Santa.

Salmos histricos (78, 105, 106)Estos tres Salmos, que describen la historia de Israel, pueden resumirse de la siguiente manera: 1. Los pecados de Israel 2. La gracia de Dios

Salmos alfabticos o acrsticos (9, 10, 25, 34, 3'1, 111,112, 119, 145)Se llaman as porque cada lnea de estos salmos comienza con una letra sucesiva de las veintids que componen el alfabeto griego El salmo 119 es, por supuesto, el ms conocido de este grupo. Tiene veintids estrofas, y cada estrofa ocho versculos; con un total de 176. Cada una de estas estrofas comienza con una de las veintids letras del alfabeto hebreo. No todos los salmos estn completos en este arreglo, a algunos les falta una letra o ms. De lo que resulta que: A. A los salmos 9, 10, 25 les faltan varias letras. B. A los salmos 34, 45 solo les falta una letra. C. Los salmos 37, 111, 112 Y 119 tienen todas las letras. Es posible suponer que usaron este recurso literario para ayudar a la memoria.

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14. Anlisis de 2 SalmosSalmo 8Al leer los salmos debemos tener en mente varias cosas para poder comprenderlos correctamente: Primero, debemos considerar el hecho de que son poemas, y por lo tanto son una forma artstica de expresar lo que el autor sinti y pens en un momento determinado. Segundo, todos tienen un tema de fondo, hay algunos que expresan un sentimiento de penitencia como el salmo 38 Oh Jehov, no me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira. Porque tus flechas han penetrado en m, y sobre m ha descendido tu mano. No hay parte sana en mi cuerpo a causa de tu ira; no hay paz en mis huesos a causa de mi pecado. Hay otros salmos de alabanza como el salmo 113 ALABAD, siervos de Jehov, Alabad el nombre de Jehov. Sea el nombre de Jehov bendito, Desde ahora y para siempre. Hay otras clasificaciones pero hoy nos vamos a detener en un tipo especial de salmos, los mesinicos, que, como su clasificacin lo dice, se refieren a nuestro Seor Jesucristo. Si mezclamos las ideas anteriores, tenemos que los salmos son poemas que buscan expresar artsticamente un sentimiento, y de ser mesinicos estaran tratando de expresar los que sinti nuestro Seor. Y eso hace que los salmos sean muy importantes, en los evangelios vemos lo que Jess hizo y enseo, las epstolas analizan sus enseanzas, pero los salmos mesinicos nos muestran lo que l pens y sinti como ser humano. Una tercera cosa que debemos tener en mente al leer un salmo es el contexto histrico que inspir al autor, en que circunstancias escribi y tambin es recomendable comprender un poco las indicaciones que hace la Biblia al inicio de cada salmo. Por si fuera poco, debemos tener en mente que existen salmos que pueden tener una segunda lectura. Ahora bien, si no tomamos en cuenta estas precauciones puede que no comprendamos correctamente lo que el Seor nos desea ensear en un salmo especfico. Con esto en mente les voy a pedir que leamos un salmo, el salmo N 8 Fjense que antes del versculo 1 aparece la siguiente indicacin Al Msico principal: sobre Gittith: Salmo de David. Dice el enunciado Al msico principal, por lo tanto este salmo era dedicado a la alabanza en el templo, sobre gittith o mejor dicho sobre Gath y lo escribi David. Se cree que el contexto histrico de este salmo es 1 de Samuel 17, as es que abramos nuestra Biblia en ese pasaje. Leamos los versculos 3 y 4 Goliath era de gath y su estatura era aproximadamente de 2,70 mts. su armadura pesaba unos 57 kilos y su lanza unos 7. bueno, todos sabemos la historia, durante 40 das goliath desafi al pueblo y nadie se atrevi a aceptar el desafi pese a que el rey haba prometido muchas riquezas y la mano de su hija al que lo venciere, hasta que lleg David. 1 Samuel 17:42 Y como el Filisteo mir y vi David tvole en poco; porque era mancebo, y rubio, y de hermoso parecer. 43 Y dijo el Filisteo David: Soy yo perro para que vengas m con palos? Y maldijo David por sus dioses. 44 Dijo luego el Filisteo David: Ven m, y dar tu carne las aves del cielo, y las bestias del campo. 45 Entonces dijo David al Filisteo: T vienes m con espada y lanza y escudo; mas yo vengo ti en el nombre de Jehov de los ejrcitos, el Dios de los escuadrones de Israel, que t has provocado. 46 Jehov te entregar hoy en mi mano, y yo te vencer, y quitar tu cabeza de ti: y dar hoy los cuerpos de los Filisteos las aves del cielo y las bestias de la tierra: y sabr la tierra toda que hay Dios en Israel. 47 Y sabr toda esta congregacin que Jehov no salva con espada y lanza; porque de Jehov es la guerra, y l os entregar en nuestras manos. Ahora si, leamos el salmo 8 1. OH Jehov, Seor nuestro, Cun grande es tu nombre en toda la tierra, Que has puesto tu gloria sobre los cielos! David reconoce la grandeza de Dios de la nica forma que le puede hacer justicia, llevando nuestras mentes a lo nico infinito que podemos percibir en una pequea parte, el cielo. 2 De la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza, A causa de tus enemigos, Para hacer cesar al enemigo, y al que se venga. Ahora David recuerda la ocurrido en la batalla y confiesa que l ante Goliat no era mas que un nio de pecho y que venci, no por tener la capacidad de hacerlo si no porque Dios lo entreg en sus manos. Y sabr toda esta congregacin que Jehov no salva con espada y lanza; porque de Jehov es la guerra, y l os entregar en nuestras manos. 3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que t formaste: 4 Digo: Qu es el hombre, para que tengas de l memoria, Y el hijo del hombre, que lo visites? Pareciera que David esta diciendo T, seor, eres tan grandioso y nosotros tan poca cosa y aun as usted se acuerda de nosotros y est pendiente de lo que necesitamos 5 Pues le has hecho poco menor que los ngeles, Y coronstelo de gloria y de lustre. 6 Hicstelo enseorear de las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies: 7 Ovejas, y bueyes, todo ello; Y asimismo las bestias del campo, 8 Las aves de los cielos, y los peces de la mar; Todo cuanto pasa por los senderos de la mar. Podramos deja nuestras consideraciones hasta aqu pero este salmo tiene la cualidad de que podemos hacer de l una doble lectura, veamos: El Salmo 22, un salmo mesinico dice 22 Anunciar t nombre mis hermanos: En medio de la congregacin te alabar. Seminario Bblico, Iglesia Presbiteriana Bblica Fundamentalista 17 de 22 Pgina

Anlisis bblico II Salmos 23 Los que temis Jehov, alabadle; Glorificadle, simiente toda de Jacob; Y temed de l, vosotros, simiente toda de Israel. Es Jess el que habla y nos llama a alabar a nuestro Dios, por lo tanto nuestro seor Jesucristo es el principal msico en el cielo. Ahora bien, el encabezamiento del salmo 8 dice: Al msico principal, por lo tanto este salmo est dirigido a nuestro seor Jesucristo. Lemoslo de nuevo 1. OH Jehov, Seor nuestro, Cun grande es tu nombre en toda la tierra, Que has puesto tu gloria sobre los cielos! 2 De la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza, A causa de tus enemigos, Para hacer cesar al enemigo, y al que se venga. Mat 11:25 En aquel tiempo, respondiendo Jess, dijo: Te alabo, Padre, Seor del cielo y de la tierra, que hayas escondido estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las hayas revelado los nios. 26 As, Padre, pues que as agrad en tus ojos. 1Co 1:26 Porque mirad, hermanos, vuestra vocacin, que no sois muchos sabios segn la carne, no muchos poderosos, no muchos nobles; 27 Antes lo necio del mundo escogi Dios, para avergonzar los sabios; y lo flaco del mundo escogi Dios, para avergonzar lo fuerte; 28 Y lo vil del mundo y lo menospreciado escogi Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es: 29 Para que ninguna carne se jacte en su presencia. 30 Mas de l sois vosotros en Cristo Jess, el cual nos ha sido hecho por Dios sabidura, y justificacin, y santificacin, y redencin: 31 Para que, como est escrito: El que se glora, glorese en el Seor. Por lo tanto cuando el salmo 8 dice De la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza est hablando de nosotros que siendo nada para el mundo por la gracia de Dios somos hechos hijos Mat 18:3 Y dijo: De cierto os digo, que si no os volviereis, y fuereis como nios, no entraris en el reino de los cielos. 4 As que, cualquiera que se humillare como este nio, ste es el mayor en el reino de los cielos. 3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que t formaste: 4 Digo: Qu es el hombre, para que tengas de l memoria, Y el hijo del hombre, que lo visites? Isa 40:6 Responde: Toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo: 7 La hierba se seca, y la flor se cae; porque el viento de Jehov sopl en ella: ciertamente hierba es el pueblo. El Salmo 62:9 responde a la misma pregunta diciendo: Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varn: Pesndolos todos igualmente en la balanza, Sern menos que la vanidad. Otra consideracin importante en este punto es el hecho de que la creacin del universo signific la obra de los dedos de nuestro Dios, sin embargo cuando hablamos del plan de salvacin la Biblia nos habla del brazo de Dios Isaas 52:10 Jehov desnud el brazo de su santidad ante los ojos de todas las gentes; y todos los trminos de la tierra vern la salud del Dios nuestro. Y el hijo del hombre, que lo visites? Glatas 4: 4 dice: Mas venido el cumplimiento del tiempo, Dios envi su Hijo, hecho de mujer, hecho sbdito la ley, Muchas veces surge la pregunta de por qu Dios envi a su hijo al mundo, por qu no buscar otra forma de alcanzar la salvacin del hombre, han surgido muchas respuestas, una de ellas la encontramos en la ley del rescate, cuando un israelita pobre se venda como esclavo solamente un pariente cercano lo poda rescatar de esa condicin. Nosotros ramos esclavos del pecado, por lo tanto nuestro seor Jesucristo debi hacerse hombre para ser l nuestro pariente, nuestro hermano, y as satisfacer esa ley (Levticos 25) El catecismo de Heidelberg dice: 14 PREGUNTA: Podra hallarse alguien, en el cielo o en la tierra, que siendo simple criatura pagase por nosotros? RESPUESTA: No; primero, porque Dios no quiere castigar, en otra criatura, el pecado que el hombre a cometido. Segundo, porque una simple criatura es incapaz de soportar la ira eterna de Dios contra el pecado y librar a otros de ella. Salmo 22:1 DIOS mo, Dios mo, por qu me has dejado? Por qu ests lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor? 2 Dios mo, clamo de da, y no oyes; Y de noche, y no hay para m silencio. 3 T empero eres santo, T que habitas entre las alabanzas de Israel. 4 En ti esperaron nuestros padres: Esperaron, y t los libraste. 5 Clamaron ti, y fueron librados: Esperaron en ti, y no se avergonzaron. 6 Mas yo soy gusano, y no hombre; Oprobio de los hombres, y desecho del pueblo. Aqu vemos el sufrimiento espiritual de Jess, en el momento en que carg el pecado de todos nosotros. Nos muestra que a lo largo de las historia, todos lo que clamamos a Dios somos odos y l nos responde, sin embargo nuestro seor estuvo completamente solo y gracias a su divinidad fue capaz de soportar ese momento tan terrible para l y sin embargo tan importante para nosotros. 6 Mas yo soy gusano, y no hombre; Oprobio de los hombres, y desecho del pueblo. 5 Pues le has hecho poco menor que los ngeles, Filipenses 2:6 El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpacin ser igual Dios: 7 Sin embargo, se anonad s mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante los hombres; Hebreos 2:14 As que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, l tambin particip de lo mismo, para destruir por la muerte al que tena el imperio de la muerte, es saber, al diablo, 15 Y librar los que por el temor de la muerte estaban por toda la vida sujetos servidumbre. 16 Porque ciertamente no tom los ngeles, sino la simiente de Abraham tom. Seminario Bblico, Iglesia Presbiteriana Bblica Fundamentalista 18 de 22 Pgina

Anlisis bblico II Salmos 17 Por lo cual, deba ser en todo semejante los hermanos, para venir ser misericordioso y fiel Pontfice en lo que es para con Dios, para expiar los pecados del pueblo. 18 Porque en cuanto l mismo padeci siendo tentado, es poderoso para socorrer los que son tentados. Y coronstelo de gloria y de lustre. Isaas 53: 11 Del trabajo de su alma ver y ser saciado; con su conocimiento justificar mi siervo justo muchos, y l llevar las iniquidades de ellos. 12 Por tanto yo le dar parte con los grandes, y con los fuertes repartir despojos; por cuanto derram su vida hasta la muerte, y fue contado con los perversos, habiendo l llevado el pecado de muchos y orado por los transgresores. Filipenses 2:9 Por lo cual Dios tambin le ensalz lo sumo, y dile un nombre que es sobre todo nombre; 10 Para que en el nombre de Jess se doble toda rodilla de los que estn en los cielos, y de los que en la tierra, y de los que debajo de la tierra; 11 Y toda lengua confiese que Jesucristo es el Seor, la gloria de Dios Padre. 6 Hicstelo enseorear de las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies: 1 de Corintios 15:25 Porque es menester que l reine, hasta poner todos sus enemigos debajo de sus pies. 26 Y el postrer enemigo que ser deshecho, ser la muerte. 27 Porque todas las cosas sujet debajo de sus pies. Y cuando dice: Todas las cosas son sujetadas l, claro est exceptuado aquel que sujet l todas las cosas. 28 Mas luego que todas las cosas le fueren sujetas, entonces tambin el mismo Hijo se sujetar al que le sujet l todas las cosas, para que Dios sea todas las cosas en todos. Salmo 115:1 NO nosotros, oh Jehov, no nosotros, Sino tu nombre da gloria; Por tu misericordia, por tu verdad. 17 No alabarn los muertos JAH, Ni cuantos descienden al silencio; 18 Mas nosotros bendeciremos JAH, Desde ahora para siempre. Aleluya. 9 Oh Jehov, Seor nuestro, Cun grande es tu nombre en toda la tierra!

Salmo 119Este Salmo es una reflexin sobre la ley; el salmista ve su vida a la luz de ella. Aunque tambin usa la forma de lamentacin, su nfasis en la ley tiene tanta influencia que se puede considerar el resultado como aplicacin secundaria de la forma de la lamentacin. La combinacin de la meditacin y lamentacin resulta en la exhibicin de un israelita de piedad ejemplar en varios sentidos: 1) En cuanto a la ley que piensa obedecer (vers. 4, 5, 8, 9, 17, 34, 44, 55, 57, 60, 63, 88, 106, 134, 146, 167, 168), guardar (vers. 2, 22, 33, 34, 56, 69, 115, 129, 145), en que medita (vers. 15, 23, 27, 48, 78, 97, 99, 148), aprender (vers. 7, 71, 73), entender (vers, 27, 34, 73, 100, 104, 144), en que se deleita (vers. 16, 24, 47, 70, 77, 92, 143, 174). La anttesis es olvidar (vers. 16, 61, 83, 93, 109, 141, 153, 176), abandonar (vers. 53, 87), o desviarse (vers. 10, 21); 2) reconoce humildemente que su corazn, que comete errores (vers. 5), depende de la iniciativa de Dios a buscarlo (vers. 176), y le pide entendimiento (10, 12, 18, 19, 26, 27, 29, 33-38, 43, 49, 64, 66, 68, 73, 108, 124, 135, 144, cp. 171). El salmista no guarda la ley para tener entendimiento, sino que quiere entendimiento para guardar la ley; 3) es un siervo sufriente que observa la ley, medita en ella y cuenta con ella, pero que tambin est despreciado (vers. 22), amenazado por prncipes (vers. 23), se postra en el polvo (vers. 25), rodeado de los lazos de los impos (vers. 61), calumniado (vers. 69), agraviado (vers. 78), perseguido (vers. 84), etc. (vers. 19, 20, 28, 40, 42, 51, 53, 70, 81-87, 95, 107, 109, 110, 120, 123, 131, 136, 139, 141, 143, 145, 146, 147, 150, 157, 161, 174, 176). En vez de abandonar a Dios y sus leyes, ora por liberacin, misericordia y vida (vers. 8, 22, 25, 28, 31, 39, 40, 41, 58, 78, 79, 80, 86, 88, 94, 107, 108, 116, 117, 121, 122, 132-134, 145, 149, 153, 154, 156, 169, 170, 173, 175); y 4) en medio de sufrimientos opresivos e injustos, el salmista confa en Dios (vers. 42, 66, 67,114,166) y en sus promesas expresadas en la ley para los que la guardan (vers. 30, 42, 49, 50, 52, 54, 74, 81, 105, 111, 114, 140, 147). No declara su inocencia, sino que confiesa sus pecados (cp. vers. 42, 44, 46, 68, 118-120, 137, 142, 151). Sus declaraciones de fidelidad a la ley refuerzan la confianza y a menudo se relacionan con la peticin (cp. vers. 94) o el lamento (cp. vers. 157). Adems de las declaraciones de fidelidad al Seor y a su ley, el Salmo incluye promesas de fidelidad (vers. 8, 15, 16, 44, 93, 106). Este tema reemplaza o se relaciona con la promesa esperada de alabanza (cp. vers. 171). En fin, la ley da direccin a la vida y la promesa de salvacin en la angustia. Esta requiere fe y aquella obediencia. El salmista reorganiza su vida en el ocaso del caos y en las arenas movedizas de la muerte mediante su relacin con Dios por medio de la le