el león blanco

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La primera novela en castellano sobre la independencia de Israel Jerusalén, verano de 1945. El capitán Nigel Cole y sus compañeros del Servicio de Inteligencia se enfrentan a las organizaciones sionistas que desafían la autoridad del Mandato británico y persiguen la creación de un estado judío en Palestina. El terrorista Ariel Hakim es liberado por la resistencia hebrea durante su traslado a prisión, pero pronto descubrirá que los líderes de las diferentes facciones rebeldes han alcanzado un acuerdo que traiciona sus ideales. Los sionistas cuentan además con la ayuda de un militar británico que les vende información clasificada, un enigmático personaje al que llaman el «León Blanco». Misiones de espionaje y acciones terroristas se suceden en una narración que salta alternativamente del mundo del capitán Cole —una sociedad colonial cada vez más consciente de su ocaso— al del fugitivo Hakim y los inmigrantes judíos que sueñan con un país propio.

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  • 15

    Dramatis person

    (por orden alfabtico)

    El asterisco (*) identifica a los personajes histricos.

    ABU SHAIR*, Tarek: jerarca rabe opuesto al muft de Jerusaln.AILLAUD: arquelogo francs de visita en Palestina.BARLASSINA*, Luigi: arzobispo de Jerusaln.BARLOW: correo del Servicio de Inteligencia britnico.BECKSMITH, Jim: amigo del capitn Cole.BEGIN*, Menachem: lder de la organizacin terrorista Irgun.BEN GURION*, David: mximo dirigente sionista, presidente de la Agencia Juda.BEVIN*, Ernest: ministro britnico de Asuntos Exteriores.BURROWS, Howell: superintendente de la Polica Palestina en Haifa.

  • 16

    CARTWRIGHT, Fiona: novia de Dan Stenhouse en El Cairo.CHADWICK: enviado del Gobierno britnico a Palestina.CHALMERS, Ian: capitn al frente de la oficina de Inteligencia Militar en Tel Aviv, compaero de Cole y Guscott.CHRISTIE, Nicholas (Nick): lugarteniente del capitn Cole.CLIFTON, Celia: esposa del coronel Clifton.CLIFTON, Robert: director del Departamento de Informacin y Operaciones, superior inmediato de Cole.COHEN, Akiva: correo entre el Len Blanco y el Servicio de Informacin sionista.COLE, Nigel: capitn del Servicio de Inteligencia britnico en Je-rusaln.COX: secretario del capitn Cole.CUNNINGHAM*, sir Alan: alto comisario de Palestina desde di-ciembre de 1945.CURTON: agente de Polica en Jerusaln Oeste.DAMARI, Yigal: cabecilla de una clula extremista del Grupo Stern en Haifa.DAMARI, Zippora: esposa del anterior.DAVIES, Grace: novia del capitn Cole, reside con su familia en El Cairo.DAVIES, Michael: coronel del Cuartel General britnico en El Cairo, padre de Grace.DAVIES, Susan: hermana menor de Grace.DAVIES, Vivien: esposa del coronel Davies y madre de Grace.EVANS, Anthony (Tony): secretario del coronel Clifton.FIGGS: inspector jefe de Investigaciones Criminales en la Polica de Jerusaln.FITZGERALD*, sir William: juez de la Corte Suprema de Pales-tina.

  • 17

    FRIEDMANN, Oved: empresario sionista.GALIL, Ehud: agente sionista encargado de vigilar al Len Blanco.GERNER, Matthias: profesor de Oxford contratado por el Museo Arqueolgico de Palestina.GERNER, Sabine: arqueloga suiza, asiste a su marido en tareas profesionales.GORT Vereker*, John (lord Gort): alto comisario de Palestina hasta noviembre de 1945.GRAVES*, Richard: alcalde de Jerusaln.GRANEK*, Dov: comandante de Ben Lieberman en su unidad del Haganah.GUSCOTT, Andrew (Andy): capitn al mando de la oficina de Inteligencia Militar en Haifa, compaero de Cole y Chalmers.HAKIM, Ariel: miembro de los Luchadores por la Libertad de Israel, banda terrorista a la que los britnicos denominan Grupo Stern.HAKIM*, Eliyahu: hermano del anterior, ajusticiado por los bri-tnicos en El Cairo.HARRY: nombre en clave del agente britnico infiltrado en el Irgun.HUSSEINI*, Haj Amin: muft de Jerusaln, principal autoridad rabe en Palestina.JACOT: diplomtico belga.JONES: sargento de Investigaciones Criminales a las rdenes del inspector Figgs.KAHALANI, Boaz: integrante de la clula extremista de Yigal Da-mari.LIEBERMAN, Benkamin (Ben): hijo del rabino y amigo ntimo de Ariel Hakim.LIEBERMAN, Ida (Nana): esposa del rabino.

  • 18

    LIEBERMAN, Meir: hijo de Miriam y nieto del rabino.LIEBERMAN, Miriam: cuada de Ben Lieberman y nuera del rabino.LIEBERMAN, Revah: marido de Miriam, deportado a frica por su pertenencia al Grupo Stern.LIEBERMAN, Ytzhak: rabino del kibbutz Ashdot Yaakov y pa-triarca del clan Lieberman.LISISTKY, Rakhel: enlace de los sionistas con el Len Blanco.MERIDOR, Shaul: director del Servicio de Informacin sionista (Shai).MILLS, Trevor: conocido del capitn Cole en la Comandancia Militar de Jerusaln.MURRAY-HOGG: director del Museo Arqueolgico de Palestina.NAGUIB: criado de los Pulmer en su villa de Talpiot.PERLMUTTER, Shlomo: sastre judo.PULMER, lady Philippa: esposa del brigadier Pulmer, anfitriona de la familia Davies en Jerusaln.PULMER, sir Ralph: jefe de Inteligencia Militar en Oriente Me-dio, veterano impulsor de la influencia britnica en la regin.SHARETT*, Moshe: responsable de Asuntos Polticos en la Agen-cia Juda.SNEH*, Moshe: poltico de la Agencia Juda, jefe de su Departa-mento de Seguridad.STENHOUSE, Daniel (Dan): amigo de El Cairo al que Cole reencuentra en Jerusaln.STENHOUSE, Sarah: hermana del anterior.STERN*, Avraham: fundador de los Luchadores por la Libertad de Israel.TAUBER, Eugena: dama britnica de la alta sociedad jerosolimi-tana.

  • 19

    TEITELBAUM, Emmanuel (Manny): compaero de armas de Ben Lieberman.TILNEY: inspector de la Polica Palestina en Haifa.UNSAS, Fadil: comerciante de origen turco.YELLIN-MOR*, Nathan: lder del Grupo Stern, faccin terrorista escindida del Irgun.ZAKOFF, Malka: activista del Irgun reclutada por Shaul Meridor.

  • Jess les replic: No est escritoen vuestra Ley: Yo digo: dioses sois?

    Juan 10,34

    Yo dije: dioses sois, todos vosotros hijos del Altsimo.Pero habris de morir como hombres,

    caeris como cualquiera de los prncipes.

    Salmos 82,6

  • 23

    I

    La sangre de Inglaterra

    El capitn Nigel Cole se repas el mentn y, sujetndose la barbilla con la otra mano, desliz la navaja de arriba abajo por la mejilla cubierta de espuma. Disfrutaba del ritual del afeitado y se consagraba a l sin prisas, dedicndole el tiempo que mereca. Afuera, se repeta el cielo vaco y blanquecino de cada maana: la invariable vista desde su ventana, que Cole alternaba al inicio de cada da con la imagen de su cara enjabonada en el espejo. Entre los tejados de Jerusaln Oeste, a lo lejos, despuntaba el edificio ms alto de la ciudad, la torre del YMCA, con su cpula ovalada.

    Limpi de nuevo el vapor que empaaba el cristal y se arregl las patillas. Dando el trabajo por concluido, retir la palangana, abri el grifo y meti la cabeza en el lavabo. Aquel modo de lavarse formaba parte del ritual; al dejar que el agua le refrescase la nuca, pretenda conjurar de una sola vez todo el calor que tendra que soportar a lo largo de la jornada. Alcanz a tientas una toalla y

  • 24

    se frot el cabello mojado. Demasiado largo, se dijo, sonriendo, mientras se peinaba frente al espejo. La mirada del brigadier Pul-mer se detena en su pelo siempre que Cole se descubra para sa-ludarle; un instante de incmodo silencio que, hasta ahora, nunca haba culminado con el reproche que anunciaba.

    Termin de vestirse y baj a desayunar.En el comedor del cuartel no quedaba nadie salvo un par de

    tenientes del Real de Ingenieros. Cole se sirvi riones con berros y una taza de t, y se sent con ellos.

    Buenos das, Nigel. Qu? Cmo acab anoche la partida?Uno de los oficiales le conoca. Se vean a menudo en el club

    Goldschmidt, donde Cole era un habitual de la mesa de pquer.Perd veinte libras contest Cole.Veinte! sigui un silbido. No levantas cabeza, chico!Mejor lo dejamos... Sabis si ha ocurrido algo?Hitler ha resucitado. La radio dice que le han visto pasean-

    do por Chelsea.Cole ignor la broma y se dirigi al otro teniente:Ha ocurrido algo esta noche?Nada que nosotros sepamos, capitn. Todo est muy

    tranquilo ltimamente. Estbamos hablando de los laboristas. Qu opina de ellos, seor? Cambiarn tanto las cosas como se dice?

    No lo creo contest Cole con la boca llena y, tras tragar, aadi: Da igual lo que hayan prometido durante la campaa electoral. No van a poder aumentar la cuota de inmigracin aun-que quieran. Los rabes se nos echaran encima.

    Ojal lleve razn. No paro de escuchar que ahora todo es diferente, que estamos en deuda con los americanos y Truman va a presionar para que se cree un Estado judo.

  • 25

    Al infierno con Truman! exclam el oficial que conoca a Cole. Para m que los banqueros judos le tienen bien cogido por las pelotas!

    Me da mala espina continu su compaero de Ingenie-ros. Todo el mundo ha visto las barbaridades de los campos ale-manes y los sionistas lo aprovecharn para que se les conceda lo que quieren. La verdad es que no comprendo qu hacemos todava aqu. Espero que alguien tenga una idea sensata y nos saquen de este estercolero antes de que lo hagan las bombas.

    Cole consult su reloj y se dio prisa en terminar el desayuno.Pasars por el club esta noche?Me temo que no respondi, levantndose de la mesa.

    Estoy sin blanca.Tampoco en el patio del cuartel haba mucha actividad. Cole

    pidi un jeep y, minutos ms tarde, atravesaba el control de seguridad a la entrada del Russian Compound. Las medidas de vigilancia en la zona se haban reforzado a raz del ltimo ataque terrorista, por lo que el vehculo tuvo que franquear un segundo puesto policial antes de detenerse frente a la sede central de la Inteligencia Militar britnica.

    Cole supo que haba sucedido algo en cuanto entr al despa-cho y vio a su ayudante.

    Capitn, han asaltado el convoy que trasladaba a Hakim! dijo el sargento Cox. Se han llevado al prisionero y han ma-tado a dos hombres de la escolta. El teniente Christie ya ha salido para all. Llamar en cuanto llegue.

    Cundo se ha ido?Har media hora.Maldita sea, sargento! Por qu no me ha avisado?El teniente dijo que no haca falta, seor, porque usted no

    tardara en llegar y ganaramos tiempo si l sala inmediatamente.

  • 26

    No era la primera vez que Christie tomaba la iniciativa sin aguardar su aprobacin.

    Dnde se ha producido el asalto? pregunt Cole.Muy cerca de Latrun, seor. El comunicado menciona la

    aldea rabe de Deir Muhezin.Cole se acerc al mapa que ocupaba media pared del des-

    pacho y recorri con el dedo la carretera de Tel Aviv a Jerusaln. Siguiendo la ruta del convoy asaltado, localiz Deir Muhezin a una pulgada escasa de Latrun: era, en efecto, la poblacin ms cercana al campo de internamiento.

    Han debido de dar media vuelta y se habrn dirigido a al-guno de estos asentamientos dijo Cole, sealando las colinas del valle de Soreq. Sabemos algo de cmo lo han hecho?

    An no, seor.Est bien. Telefonee al inspector Bernard.El prefecto de la Polica Palestina en la provincia inform a

    Cole de que varias patrullas peinaban el rea en busca de los terro-ristas; los dos soldados que haban sobrevivido al ataque estaban siendo trasladados al hospital de Rehovot.

    Poco despus se produjo la llamada del teniente Christie.Ha sido una emboscada, capitn dijo Christie al telfo-

    no. Se han deshecho del blindado con una carga a ras de suelo y hay huellas de un vehculo pesado cruzndose con el camin, unos treinta metros ms adelante. El conductor del camin y el escolta han muerto. Fuego de ametralladora. A los del blindado se los han llevado a Rehovot. Ir a verlos. Quiz puedan decirme algo.

    Bien, Christie, hgalo. Y si le da tiempo, psese despus por el King David. Tengo una reunin con el coronel a las once en punto. Entendido?

  • 27

    S, seor. A las once en el despacho del coronel.Colgaron.Cuando Cole cont a su ayudante cmo se haba llevado a

    cabo la emboscada, este dijo:No me cuadra, seor. Hakim pertenece al Grupo Stern y

    esa gente no tiene recursos para hacer algo como esto. Parece ms propio del Irgun... Adems, sera la primera vez que el Stern libera a uno de los suyos.

    Cole no estaba tan sorprendido. Tena una explicacin, pero no poda compartirla con Cox en tanto no se la hubiera revelado a sus superiores.

    Trigame el dossier de Hakim y los informes de su deten-cin orden al sargento.

    Releer los documentos no le sirvi de mucho. Cole conoca bien los pocos datos que tenan sobre Ariel Hakim. Su hermano Eliyahu haba sido ejecutado a principios de ao en El Cairo por su implicacin en el asesinato de lord Moyne, el ministro residen-te para Oriente Medio. Ambos pertenecan a la faccin terrorista que los britnicos llamaban Grupo Stern, una escisin radical del poderoso Irgun. Las suposiciones de Cox estaban bien fundadas: el Stern no era ms que una banda de delincuentes sin muchos me-dios a su alcance; actuaban casi exclusivamente a golpe de pistola. El rescate de Hakim vena a corroborar la informacin que Cole tena desde haca unos das. Haba llegado el momento de presen-trsela al coronel Clifton.

    Abri el cajn de su mesa que cerraba con llave y extrajo de l una carpeta. Contena una sola hoja mecanografiada, con el sello de alto secreto estampado en tinta azul. La informacin haba sido recabada por su agente en el Irgun despus de la voladura del puente ferroviario a las afueras de Yibne.

  • 28

    Cole no pidi esta vez a Cox que preparase los duplicados que exiga el reglamento. Firm la hoja, la guard en su cartera de mano y sali en coche haca el King David.

    En el vestbulo del hotel, de camino al ala reservada para uso militar y administrativo, Cole se encontr con Trevor Mills.

    Nigel! Dnde te metes? Hace semanas que no te veo.Haban compartido destino en El Cairo durante la guerra.

    El trato entre ellos haba sido entonces mucho ms estrecho de lo que a Cole le hubiese gustado, por lo que, desde su reencuentro en Jerusaln, evitaba a Mills siempre que poda.

    Lo siento, Trevor, pero llego tarde a una reunin.Oye, esta noche celebramos el cumpleaos de Terry Gale.

    Por qu no te pasas? A Terry le gustar verte.Qu tal le va?Oh, muy bien! Su mujer va tener un nio viendo que

    Cole entraba en el ascensor y pulsaba el botn, Mills aadi apre-suradamente: La fiesta es en el Atlantic. Vendrs?

    Cuenta conmigo respondi Cole mientras se cerraban las puertas.

    El despacho del coronel Clifton se hallaba en la tercera planta. Cole mantena all dos o tres conferencias semanales con el resto del Departamento de Informacin y Operaciones. Cuando las cir-cunstancias exigan mxima confidencialidad, las reuniones tenan lugar en la residencia privada del brigadier Pulmer.

    Como cada vez que acuda a ver a Clifton, Cole sonde el ambiente a travs del secretario personal del coronel, un tipo seco y estirado.

    Est con el viejo? pregunt Cole en voz baja, refirindo-se al brigadier. Una sombra que no era Clifton se mova detrs del cristal esmerilado de la puerta.

  • 29

    El sargento Anthony Evans encontr el expediente que busca-ba y empuj el cajn corredero para cerrar el archivador.

    No. Es Chalmers respondi sin mirar a Cole.Chalmers?S, el coronel ha querido hablar con ustedes dos a primera

    hora.Oh, Dios! exclam Cole con disgusto.Tranquilo, capitn. Le he dicho que la lnea estaba ocupa-

    da.Evans, Evans... Algn da le pagar todo lo que hace por

    m. Tiene mi palabra.El secretario mir a Cole con escepticismo.Su palabra...? No tiene algo que valga ms?Cole prefiri no contestar. Se concentr en las voces que sa-

    lan del despacho, pero no pudo escuchar bien lo que decan.Evans descolg el telfono y comunic a Clifton la llegada del

    capitn.Al entrar en el despacho, Cole advirti idnticas expresiones

    de malestar en los rostros de Chalmers y el coronel. Clifton era un hombre hosco, irascible; a Cole le haba costado habituarse a su alto nivel de exigencia. El capitn Ian Chalmers, por su parte, proceda del mundo diplomtico. Tras desempear una excelente labor al comienzo de la guerra como agregado militar en la peligro-sa embajada de Ankara, el Servicio Secreto le haba premiado con una funcin clave en Palestina: controlar desde Tel Aviv las arteras maniobras de los polticos de la Agencia Juda.

    Sintese, Cole dijo el coronel Clifton. Qu puede contarnos de lo ocurrido?

    Parece haber sido una emboscada, seor. Han detonado una carga al paso del blindado y han abierto fuego contra el otro

  • 30

    vehculo, probablemente desde una posicin de ametralladora. Luego han cerrado el paso al camin en el que viajaba Hakim y se lo han llevado. El teniente Christie est en Rehovot, donde han trasladado a los heridos. Confo en que haya podido hablar con alguno de ellos. Le he dicho que se pase por aqu si le da tiempo.

    Bien, capitn. Pero hay algo mucho ms importante que todo eso, no es cierto? El gesto de Clifton era an ms duro que de costumbre. Nos estaban esperando. Usted mismo ha empleado la palabra emboscada.

    Cole cruz una mirada rpida con el capitn Chalmers: am-bos saban lo que vendra a continuacin.

    Conocan todos los detalles prosigui el coronel. El lugar, la hora, el nmero de vehculos... Todo! Fuimos nosotros quienes recomendamos la operacin de traslado, as que tenemos un topo! En nuestra propia casa!

    Tal vez no sea as, seor se atrevi a decir Cole. Si ha existido una filtracin, puede que provenga de la Polica.

    Me da igual! bram Clifton. Si no lo tenemos en casa, lo tenemos en el jardn! A saber desde cundo habrn estado burlndose de nosotros! Cree que han podido utilizar informa-cin clasificada para realizar otros ataques?

    Cole ya haba repasado la larga serie de atentados y sabotajes cometidos por los terroristas en los ltimos meses: puentes e insta-laciones portuarias, oficinas tributarias y de Inmigracin, bancos y comercios, cuarteles de la Polica y del Ejrcito, y hasta la propia sede del Servicio de Inteligencia en el centro de Jerusaln; cualquier de-pendencia britnica se haba convertido en objetivo de los sionistas.

    No, seor contest.El capitn Chalmers, callado hasta entonces, comenz a pen-

    sar en voz alta:

  • 31

    Quin lo ha hecho? Y por qu? Por qu Hakim...? Te-nemos a decenas de ellos en Latrun, en Atlit, aqu en Jerusaln. Podran haber asaltado cualquier prisin y haberse llevado a varios de una tacada... Deben de haberlo liberado simplemente porque tenan la informacin.

    A qu se refiere con quin lo ha hecho? pregunt Clif-ton. No cree que haya sido el Stern?

    Seor, lo ocurrido se sale por completo de la lnea de ac-tuacin del Grupo Stern. No han podido ser ellos, a no ser que hayamos estado totalmente equivocados hasta ahora.

    Y acaso no hemos podido estarlo?Con franqueza, coronel: no lo creo respondi Chalmers

    con aplomo.Cole recogi entonces el portafolio que haba dejado entre las

    patas de su silla y abri la cremallera.Tengo algo que confirma la opinin del capitn Chal-

    mers dijo, entregando a Clifton el documento que traa. Es un informe sobre la voladura del puente de Yibne el pasado da veintitrs. Ha sido redactado por Harry, nuestro agente en el Irgun. Segn dice, el ataque cont con la participacin del Grupo Stern.

    Cole dej pasar unos segundos antes de continuar:Harry no precisa gran cosa, como puede ver. Pero parece

    seguro de que fue una operacin conjunta bajo mando del Irgun.Las detenciones de esta primavera les han debido obligar a

    un acercamiento observ Chalmers.Clifton volvi a estallar:As que no solo hemos sido infiltrados, sino que, adems,

    los terroristas han decidido unir sus fuerzas...! Cunto tiempo hace que tiene esta informacin, capitn?

  • 32

    Un par de das, seor respondi Cole. Nuestro agente no aporta ninguna prueba, as que cre conveniente esperar a tener algo ms slido.

    Ms slido? Quiere decir algo como el atentado de hoy?Cole intent no bajar la mirada mientras el coronel tronaba.Seor... con el debido respeto empez a decir, dubita-

    tivo, cuando Clifton le dio la oportunidad, si lee el informe de nuevo, ver que habra sido apresurado sacar conclusiones en fir-me. Nos es muy difcil conocer los movimientos de los sionistas y Harry, como usted sabe, se limita a recoger informacin de segunda mano. Lo de Yibne poda haber sido algo puntual... Si es cierto que el Irgun y el Stern estn colaborando, la Agencia Juda tiene que estar al corriente.

    Chalmers se dispona a decir algo al respecto cuando son el telfono. El coronel Clifton contest la llamada con un escueto hgale pasar y un par de golpes en la puerta precedieron la entra-da de un soldado pelirrojo de corta estatura.

    Pase, Christie orden el coronel.El recin llegado se cuadr ante los presentes y tom asiento.Ha conseguido hablar con alguno de los heridos, teniente?Con uno de ellos, seor. El otro ha muerto de camino al

    hospital.Clifton torci el gesto.Cuntenos, cuntenos dijo con impaciencia.El artillero del blindado Daimler tena lesiones graves en am-

    bas piernas comenz Christie. Despus de la explosin en la carretera, permaneci en el interior del blindado por miedo a que lo matasen y, desde all, oy el vehculo de los terroristas y las descar-gas de una ametralladora que ha identificado como una Bren. Ms tarde, se arrastr hasta la delantera del camin de seguridad, donde

  • 33

    encontr a los policas: uno muerto al volante y el otro malherido. Los disparos no haban daado la radio, as que pudo utilizarla para avisar a Latrun. Era una trampa, seor. Salta a la vista.

    El coronel Clifton se reclin en la butaca. Pensativo, junt las manos, abrindolas y cerrndolas varias veces como si estuviesen pegadas por las yemas de los dedos.

    Puede retirarse, Christie. Gracias por su informe esper a que el teniente saliera para decir a los dems: Nuestro agente en el Irgun, Harry... podra averiguar algo sobre el topo?

    No ser fcil, seor contest Cole.Contacte con l. Chalmers continu Clifton, profun-

    dice en la Agencia. Nada se mueve entre los terroristas sin que Ben Gurion lo sepa antes que nadie. Tenemos a alguien en la polica de Tel Aviv?

    No, seor respondi Chalmers.Coloque a alguien y elabore una lista con los nombres de

    todas las personas que conocan los pormenores del traslado, in-cluido el personal de Latrun. Le hago responsable de encontrar a ese maldito topo. Levante hasta la ltima piedra y d con l...! Bien, caballeros, eso es todo. Pnganse a trabajar.

    ***

    La cantidad sobre la mesa ascenda a cinco libras. El capitn Cole miraba casi tanto al dinero como a sus cartas. Poda cubrir la l-tima apuesta, e incluso aumentarla; el problema era la poca con-fianza que tena en su tro de jotas. Observ por ensima vez a su oponente, un piloto de la RAF que estaba de permiso en Jerusaln, y volvi a ver en l la misma sonrisa satisfecha que, ganara o perdie-ra, haba sabido mantener durante toda la partida. Los jugadores

  • 34

    que haban abandonado la mano guardaban un silencio sepulcral, al igual que los oficiales apiados de pie alrededor de la mesa. En-tre estos ltimos se encontraba Jim Becksmith, con alguna copa de ms y sin demasiadas esperanzas en el juego de su amigo Nigel.

    El piloto de la RAF no daba muestras de impaciencia, pero Cole no poda seguir demorando su decisin. Mir de nuevo sus cartas y, tirndolas boca abajo sobre el tapete, dijo las palabras que ms le dola pronunciar:

    No voy.Los presentes rompieron en un murmullo de comentarios.

    Cole se levant y pidi a Becksmith que le acompaase al bar.Caray con el piloto! exclam Becksmith. Iba cargado,

    el muy cabrn.Qu llevaba? pregunt Cole.Escalera al rey.Joder...! Quieres otra copa?Por qu no en otro sitio? propuso Becksmith. Los

    chicos van a una fiesta en el Atlantic. Qu me dices? Nos suma-mos?

    Est bien.Salieron del club con cuatro compaeros de Becksmith del

    50 de Rifles y caminaron hasta el centro de la ciudad. La noche era clida y, a pesar de la hora, todava haba gente, judos en su mayora, en las terrazas de los cafs que permanecan abiertos en Jerusaln Oeste.

    En el hotel Atlantic, la fiesta haba terminado. El barman fre-gaba el suelo, recogiendo a su paso botellas vacas. Una cuadrilla de soldados cantaba en una mesa mientras otros dos, en apariencia ms sobrios, bailaban en la pista con las nicas chicas que quedaban en el local. Llamaba la atencin el gordo bailarn que insista en que su

  • 35

    pareja siguiese el ritmo desenfrenado de sus movimientos. Cole le reconoci. Qu demonios haca all el pesado de Trevor Mills?

    Ah, Nigel! voce Mills. Te has animado a venir, eh!Cole record entonces que en el King David le haba habla-

    do de una fiesta de cumpleaos. Agradeci que Mills estuviese ocupado en la pista de baile y dio una vuelta por la sala en busca de Terry Gale. Pero Mills se deshizo de la chica y fue a su encuen-tro.

    Por qu no has venido antes? Te has perdido una buena juerga!

    Qu pasa con esa morena? pregunt Cole, queriendo divertirse. La tienes en el bote?

    Bah! No sabe moverse!Oye, dnde est Terry?No te lo vas a creer! Su mujer se ha puesto de parto justo

    esta noche! Se ha ido borracho al hospital. Imagnate! Claro que nosotros no bamos a suspender la fiesta. Todo lo contrario! Do-ble motivo para celebrarlo!

    Cole se fij en que la morena bailaba ahora con Becksmith.Esta maana, despus de verte a ti sigui Mills, me he

    encontrado con Dan Stenhouse. Te acuerdas de l? Me ha dicho que ha venido a Palestina para estar con su hermana. Saba que era judo, pero no tena ni idea de que tuviese una hermana en Jeru-saln. Y t?

    Qu?Sabas lo de su hermana?La hermana de quin?De Stenhouse! Es que no me escuchas?Cole dej de mirar a la chica.Stenhouse? pregunt, incrdulo. Dan Stenhouse?

  • 36

    Acabo de decrtelo! Le licenciaron el mes pasado y est en Jerusaln.

    Cole haba coincidido con Dan Stenhouse en las soporfe-ras veladas de la Unin Angloegipcia de El Cairo. No le quedaba ms remedio que asistir a aquellas recepciones, en las que Sten-house y l solan refugiarse en la barra del bar hasta que sus novias les reclamaban. Stenhouse era judo; un detalle que no le haba preocupado lo ms mnimo en El Cairo, pero que ahora cobraba su importancia.

    Qu ms te ha contado? pregunt.Que vive con su hermana en Katamon.En Katamon? Ests seguro?S, eso me ha dicho.Cole sinti una alegra repentina.Vente con nosotros a otro sitio dijo a Mills. Te invito

    a una copa.

    ***

    En su habitacin de los cuarteles Allenby, Cole no lograba conciliar el sueo. Pensaba en la reunin con el coronel Clifton y en el pro-vecho que poda sacar de las noticias sobre Stenhouse. Comenz a trazar un plan sin saber con exactitud a dnde iba a conducirle. Pero antes de nada, necesitaba cerciorarse de que era cierto lo que Trevor Mills le haba contado.

    A la maana siguiente, madrug y se dispuso a hacer a pie el largo camino hasta el despacho. Despus de atravesar la Co-lonia Griega, se desvi hacia Katamon, un barrio de reciente construccin que apenas conoca. Deambul por sus calles de-siertas hasta que encontr a un nio rabe en el parque Lindsay.

  • 37

    Cole le pidi que no se asustase y se puso en cuclillas para estar a su altura.

    Estoy buscando a unos amigos dijo, mostrando al chico una moneda de media corona. Querras ayudarme?

    El nio tena unos diez aos y los ojos del mismo color que la piel.

    Entiendes mi idioma?El chaval asinti en silencio. Cole le habl despacio:Busco a dos ingleses: un hombre y una mujer. Son her-

    manos. De mi edad, ms o menos. Se llaman Stenhouse. S-T-E-N-H-O-U-S-E con la moneda, escribi el apellido en la arena del parque. l se llama Dan, o Daniel. Toma el dinero. Volver maana a esta hora y, si me dices dnde viven, te dar otra media corona. De acuerdo...? Su casa debe de estar por aqu cerca. Solo tienes que encontrarla.

    Mientras Cole borraba las letras que haba escrito en el suelo, el chico le toc las tres estrellas que llevaba cosidas en el hombro de la camisa.

    Capitn. Soy capitn dijo, y cuando se puso de pie, el nio ech a correr con la moneda bien guardada en el puo.

    ***

    El teniente Nick Christie ley las rdenes delante de su comandante.Perdone, seor. Puedo preguntarle quin es Stenhouse?Claro que puede, teniente contest Cole. Pero solo

    voy a decirle que es alguien que podra sernos til. Quiero que ave-rige todo lo que pueda sobre l y me entregue un informe antes de siete das. Ya sabe: hbitos, horarios, amistades... Se le ocurre alguien para vigilar la casa?

  • El Len Blanco

  • ngel Cea

    El Len Blanco

  • Primera edicin: octubre de 2014

    ngel Cea, 2014

    de la introduccin: Sergio Cuesta Francisco, 2014

    de la presente edicin: Editorial Funambulista, 2014c/ Flamenco, 26 - 28231 Las Rozas (Madrid)

    www.funambulista.net

    IBIC: FA

    ISBN: 978-84-943026-2-6Dep. Legal: M-27953-2014

    Maquetacin de interiores y cubierta: Gian Luca Luisi

    Motivo de la cubierta: British soldier guarding restricted Jews in Haifa (Imperial War Museum)

    Impresin y produccin grfica:

    Impreso en Espaa

    Cualquier forma de reproduccin, distribucin, comunicacin pblica o transformacin de esta obra solo puede ser realizada con la autorizacin de sus titulares, salvo excepcin prevista por la ley. Dirjase a CEDRO (Centro

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  • El Len Blanco

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