El Abismo Del Espaciotiempo - Stephen Baxter

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EL ABISMO DEL ESPACIOTIEMPOStephen Baxter/Eric Brown 1996Stephen Baxter (n. 1957) y Eric Brown (n. 1960) son dos jvenes y conocidos escritores ingleses de CF que viven, respectivamente, en Great Missenden, Buckinghamshire, y en Haworth, West Yorkshire, ambas ciudades ubicadas, claro, en el Reino Unido. De Baxter habamos publicado ya el cuento "Telaraa" hace unos nmeros, mientras que Eric Brown un admirador (y seguidor) de la obra de Cordwainer Smith se presenta para los lectores de estas pginas electrnicas con esta colaboracin de pura e impecable CF, y ms adelante en este nmero (y dentro del homenaje a Cordwainer Smith), con su cuento ms conocido y exitoso hasta el momento.EL TRANSBORDADOR se sacudi. Falla de sistemas principales de a bordo. Wake vio en el monitor un rayo quebrado saltando entre gordas nubes de algodn. Estaban bien metidos en un pozo de gravedad, dentro de una tormenta, y adems cayendo con rapidez. Cambia a secundario, Transbordador. Confirma. El transbordador corcove a travs del turbulento aire. Dije "Confirma". Situacin de prdida de tripulacin. Sinti brotar el sudor debajo de su traje de vuelo. Detalle. Noventa por ciento de certeza de falla en los sistemas secundarios de a bordo. Mierda. De acuerdo, segn el libro eso no se sobrevive. Cambia a Manual. Dile a Madre que aborto el aterrizaje y vuelvo a casa. Impulsores inoperables. No hay presin en el tanque del propulsor. Situacin de prdida de... ...tripulacin. Bien murmur ella. Y ahora qu? El transbordador era viejo, pero no esperaba que fallara. Estaba repleto de sistemas redundantes para mantenerlo en funcionamiento, aunque fuera mnimamente, durante aos. Al final, no obstante, todo haba fallado. Si no hubiera sido por esa tormenta, si el transbordador no hubiese sido alcanzado por el rayo, hubiera sido alguna otra maldita cosa, en algn otro remoto mundo. Wake estaba sola consigo misma, ah fuera, en los bordes de la esfera de expansin humana. En su entrenamiento le haban machacado una y otra vez que, al fin y al cabo, no se puede confiar en el equipo. Estaba en ella mantenerse viva. Si falla A, intenta con B! Si B llega a fallar, intenta con C! Si no es posible regresar a la rbita, se debe aterrizar. Se necesitarn materiales para reparaciones, combustible. No puede ver la superficie, no tiene idea de en qu clase de condiciones est cayendo. Tendr que enfrentarse luego con eso. Un relmpago salt frente al transbordador, destellando en la cara de Wake, deslumbrndola. El transbordador se zambull hacia estribor. Dame las coordenadas del continente Alfa Uno. Afirmativo. Las grises nubes desagarradas se partieron, revelando un ocano de acero gris martillado. En el horizonte apareci una isla; montaosa, irregular. Ella vol deslizndose a apenas doscientos metros por encima de las crestas de las olas. Cristo. Hace slo una hora estaba en el sauna, en Madre. Detencin inminente de los sistemas secundarios. Informa el procedimiento de emergencia. Situacin de prdida de tripulacin. Oh, por el amor de Dios...Ahora el transbordador estaba cayendo francamente a tierra. Queda una opcin. Sali de su asiento y se tambale hacia la vaina de supervivencia. El piso de transbordador se inclin bajo ella en un movimiento violento y complejo; ella trastabill, golpendose contra las cajas de consolas y el equipo. Alcanz el largo atad hexagonal y se desliz dentro. Fros subdrmicos reptaron sobre su piel. Instrucciones dijo Vaina. Utiliza tus algoritmos heursticos. Evala la situacin. Garantiza mnimo peligro. Prepara informes de daos, reconocimiento del territorio, condiciones de supervivencia... Afirmativo. La tapa se cerr sobre ella. Cerr sus manos sobre el medalln colgado de su cuello y pens en Ben. Sinti una patada en el trasero cuando Vaina se lanz a s mismo fuera de Transbordador.Orbit el quinto planeta de esa oscura estrella, a unos cien aos luz de la Tierra, durante dos das, antes de decidirse a tener un contacto ms cercano. Pareca vagamente terrestre: una gruesa capa de nubes sobre un aire transparente con oxgeno y nitrgeno, grandes masas de agua. La nica masa de territorio de cierta importancia era la isla mayor de un archipilago ubicado en el ecuador. Haba rastros de verde en la isla, pero sus sensores no hallaron ningn signo de presencia de clorofila. No pudo ver ningn signo de organizacin de ETs: nada de contaminacin industrial, nada de estructuras grandes, nada de radio u otras seales. Estaba segura de que el planeta no sera habitable directamente, y de que no habra ningn Contacto ah. Pero quizs pudiera ser terraformado. A Wake le pagaban calculando en base a un complicado sistema que contabilizaba la cantidad de mundos tiles que ella encontraba en cada salida de exploracin y lo utilizable que resultara cada uno de estos mundos. Posiblemente terraformable estaba bastante bajo en la lista de exploracin y no le pagaran mucho por eso. Quizs justo lo suficiente como para justificar un aterrizaje, decidi al fin. Un da despus del aterrizaje podra embarcar nuevamente y dirigirse a casa. En realidad, estaba a slo tres das de viaje de la Tierra, utilizando la impulsin Alcubierre MRL de Madre.Nad a travs de un mar de anestsicos. Informe de situacin. Supervivencia de tripulacin no asegurada. Tremendo. Luch para sentarse. La vaina estaba torcida, de manera que su cabeza estaba unos 20 grados debajo de sus pies y la cubierta de cristal estaba oculta por algo; los paos del paracadas, comprendi un poco despus. A travs de la mitad descubierta de la cubierta vio un deslumbrante cielo verdeazulado. Verde? Por supuesto. A causa de la dispersin de la luz naranja de este sol clasificadoG8... Dnde est Madre? Elementos orbitales estn a ciento veintitrs punto cuatro por... Mustrame. Apareci una fina retcula en el vidrio de la cubierta. Guindose por ella, escogi un punto plateado fijo en el cielo sudoeste, brillante a pesar de la luz solar: Madre, en su rbita estacionaria sobre estas tierras. Sinti una oleada de alivio. Vaina le inform que el aire de afuera era lo suficientemente parecido al de la Tierra como para mantenerla viva durante algunas horas, pero haba un leve contenido de toxinas. Podra estar no ms que un par de horas por cada salida fuera de Vaina. No podra ir lejos, entonces. Temperatura 30 Celsius. Un brillante da de verano en Alfa Uno. En este momento Madre estara lanzando balizas de "Prdida de Tripulacin". Si Wake pudiera alcanzar el Transbordador podra indicarle a Madre que comenzara a lanzar boyas MRL que le hicieran saber al Universo que an estaba viva. No haba ninguna garanta de que alguien respondiera, pero era mejor una leve oportunidad que ninguna. Y si alcanzaba el Transbordador, por supuesto, podra hacer algo mejor que eso; quizs podra encontrar un modo de regresar a la rbita, a Madre. Empuj la cubierta, que se abri con un suspiro de hidrulica, mientras guardaba el paracadas. La vaina haba descendido en unas colinas al pie de una montaa que era parte de una desgastada cadena. Estaba parada en una superficie cubierta de hierba. Bien, pareca hierba. Ms all del borde de esa meseta, un valle verde bajaba hacia la distancia, extendindose hacia una franja de ocano al sur. El hilo de mercurio de un ro se retorca a travs del fondo de valle. Un valle en forma de U. Formado por un glaciar, probablemente. Haba plantas, algo como rboles: bajos, de gruesa corteza, con una nube de hojas carmes. El sol estaba sobre el horizonte, inmenso, demasiado naranja. El panorama era lo suficientemente diferente como para producirle un estremecimiento en la columna vertebral. Toc el medalln colgado de su cuello. Ben sonri desde el interior del cristal con forma de corazn. Las dos nias de Ben, nietas de Wake, saludaron con sus brazos. El holograma haba sido tomado en el Refugio, en la cmara grande y brillante de paredes de csped del corazn de la colonia de L5, donde las nias haban crecido. Los colores de la Tierra, el de la clorofila verde de la hierba y el de los rboles, eran sorprendentemente distintos a los de Alfa Uno. Como si este planeta fuera un pobre simulacro, una maqueta barata. Se arrodill y recogi algunas briznas de "hierba". Pareca una hoja de trbol sxtuple. Y el tinte verde era como el del xido de cobre, no el brillante de la clorofila. Vaina. Dime algo acerca de la biota.Los tomos ms numerosos son el silicio, el hidrgeno y el oxgeno. Las enlaces del silicio forman la arquitectura bsica de... Dej de escuchar. Oh, muy bien. He descubierto vida basada en el silicio. Se supone que es imposible. El silicio no puede formar enlaces dobles como el carbono; el silicio no puede formar los compuestos metaestables que alentaron el desarrollo de molculas complejas y grandes... Evidentemente, aqu la naturaleza haba encontrado un modo. Eso significaba una maldicin para ella. La ciencia bsica era parte de su contrato, pero ese conocimiento difcilmente ayudara a solucionar algo. Lo ms significativo era el hecho de que ni siquiera los ingeniosos sacos digestivos de Vaina podran convertir estas materias primas basadas en el silicio en un alimento por ella. Interrumpi la conferencia de Vaina. Infrmame acerca de los suministros. Cinco das a ingestin normal. Cinco das de porquera alimentada intravenosamente por los subdrmicos. Debo encontrar ese maldito transbordador. Vaina le indic el sitio donde haba cado Transbordador. Estaba un kilmetro hacia el sur, bajando por el valle. Camin sobre tierra cubierta de suave hierba, arrancando hojas en forma de diamante de los rboles. El verde no era tan incorrecto, ni tampoco el del cielo, pero era casi imposible creer que hubiera algo ah que ella pudiera comer. El lugar de la cada era una cicatriz sobre la superficie cubierta de vegetacin de la ladera. Encontr algo que podra haber sido la consola de comunicacin; su carcasa estaba corroda, abierta y quebrada, y una cosa parecida a lquenes se derram de su interior cuando intent levantarla. Volvi hasta donde estaba Vaina. Cunto tiempo he estado aqu abajo? Dos aos locales. Lo cual era cerca de un ao de la Tierra. Un ao? Por qu tanto? Vaina estuvo buscando seguridad de supervivencia para la tripulacin. sta no se pudo lograr. Abr al alcanzar el lmite de los algoritmos heursticos, para obtener ms instrucciones. Ella se puso en cuclillas sobre la hierba y abraz sus rodillas. No haba previsto semejante lapso. Ni haba pensado en preguntarle a Vaina cunto tiempo haba estado inerte. Malditamente largo; tan largo que haba perdido a Transbordador en la acelerada entropa de este pozo del espaciotiempo. Imagin opciones. Podra intentar hacer seales. Pero, maldicin, no tena suficiente potencia como para enviar cualquier cosa que pudiera ser recogida a distancias interestelares. Y adems, a una seal lumnica le llevara dcadas alcanzar cualquier lugar habitado. Podra intentar construir un transbordador y volver a la rbita. S. Pero saba que Vaina no tena los recursos necesarios para convertir el hierro puramente mineral en un vehculo capaz de ir al espacio. Y adems, ella no era ingeniera. Estaba atrapada ah, en ese pozo de gravedad, sola, fuera de alcance, y todo el mundo que saba que ella estaba all crea que estaba muerta. Se dej vencer, slo un segundo. Luego se levant.Al infierno con todo eso. Necesitaba algunas opciones. ...En el pie del valle, dos o tres kilmetros a la distancia, un hilo delgado de humo se levant en el aire.Se apresur de regreso a Vaina. Se coloc un vocoder y audfonos sobre su cabeza, se fij el micrfono frente a su boca y luego puso una pistola de lser en su cinto. El sol haba trepado desde el horizonte. Es la maana local, entonces. Otra cosa que no haba pensado en preguntarle a Vaina. Tengo que ponerme ms observadora, menos obsesionada en m misma, si quiero salir de esta. Camin bajando la ladera empinada, hacia el valle. Haba campos en el fondo de valle. Estaban delimitados por paredes bajas de cantos rodados, un depsito glacial arrastrado del suelo. Not ms hilos de humo, una coleccin de cabaas de color del barro, minsculas. ETs. Pas cerca de unos pequeos cuadrpedos castaos: rumiantes escarbando en ese smil de la hierba. Los pjaros basados en silicio batan el aire alrededor de ella con cantos altos y penetrantes. Todo el lugar era ni ms ni menos que una fiesta de evolucin convergente, pens. Despus de un kilmetro encontr un sendero marcado en la ladera. Sigui por la retorcida pista de color cobre hacia el fondo de valle. El primer habitculo que alcanz, una choza de madera y adobe sobre zancos, estaba del otro lado de un campo sembrado con ordenadas filas de algo parecidos a remolachas. Haba toscos arados, hechos de algn anlogo de la madera, repartidos alrededor en el campo. No avanzados tecnolgicamente, entonces. Pero estas podran ser las afueras, por supuesto. Deba encontrar una ciudad. Necesitaba encontrar adelanto industrial. Traz un plan tentativo. Podra usar los recursos de una sociedad parcialmente industrializada, por lo menos para regresar a la rbita. Quizs estos ETs tuvieran tecnologa espacial. Si era as, tena que encontrarla. No fue un plan bueno, pero fue lo mejor que pudo lograr.Haba movimiento en el campo delante de ella. El ET estaba arrodillado al lado de una fila de esas cosas parecidas a remolachas, mirando para otro lado. Se enderez, mirado hacia el cielo vaco. Descendiente de anfibios, pens de inmediato: especficamente, una rana. Una rana basada en silicio. La cosa tena simetra bilateral: dos brazos, dos piernas. Su torso corpulento se sostena en piernas zancudas; su color de piel era de un castao lustroso, casi como si estuviera laqueada. Llevaba una larga tela parda sobre el rea de su lomo. Modestia? La correa de una herramienta? El ET se dio vuelta. Su cabeza acupulada era mucho ms de rana an: dos ojos bulbosos, una abertura ancha como boca; pero los ojos estaban ubicados debajo de la boca. Se vea como si su cabeza estuviera invertida. Su pecho desnudo estaba adornado con tres formas alargadas, como gajos, de color mostaza amarillento. Cuando su mirada encontr a Wake se congel, mirndola. Lentamente, levant la mano en saludo. Cualquier bpedo hacedor de herramientas debe responder a ese gesto. Wake cruz el campo, por entre las filas de plantas frondosas. A dos metros del ET ella comenz a hablar, emitiendo diversos saludos al azar. El ET era pequeo, apenas alcanzaba la altura de su diafragma. Los ojos amarillos se triangulaban en su cara. El ET envi una serie de barboteos sibilantes. Despus de un par de minutos, el vocoder emiti un blip. ... mi campo? Qu quiere usted? Vino a daar las cosechas? Qu...? Soy una viajera. Mi nombre es Katerina Wake se seal. Y usted? El ET escudri el lugar debajo de la boca de ella, escuchando palabras que no estaban sincronizadas con los movimientos de los labios extraamente situados de ella. Soy sembrador y labrador. Soy... Un murmullo. El vocoder proyect una transliteracin en el globo del ojo. "F'han Lha". Cmo se llama su gente? La cosa se qued mirndola. Ese era un mal signo. La carencia de un nombre que distinguiera a los locales significaba que el ET no conoca a nadie fuera de su grupo inmediato. Incluso en teora. Y si este ET piensa que esta comunidad pequea y esculida contiene a la nica gente en el mundo, no puede haber muchos mtodos de viaje, de comercio, de comunicacin. Ni hay probabilidad de que exista ninguna nave espacial, tampoco. He aterrizado en una Edad Media basada en el silicio. La mirada de F'han se mova desde la cara de Wake hacia el medalln de su cuello. Ella desliz el medalln sobre su cabeza y lo mantuvo ante los ojos fascinados del ET, dejando que el holograma hiciera su ciclo. F'han alz sus manos de tres dedos. No haba dedo pulgar oponible, not. Para m? No. Lo lamento. Devolvi el medalln a su cuello.Tres ETs ms descendieron por una escalera desde el interior de la cabaa elevada. Se movieron hacia ella con una marcha baja y regular. F'han! F'han mir el campo hacia los otros. El recin llegado deba ser tan alto como Wake; uno de ellos agarr la cabeza de F'han con un gesto protector. He estado hablando a un nio. Rpidamente, los cuatro ETs treparon por la desvencijada escalera de smil madera y desaparecieron en el interior oscuro de la morada.Camin por el valle, ascendiendo de regreso hacia donde estaba Vaina. Podra alargar los suministros de Vaina a diez o quince das, llevando las raciones a la mitad. Y poda compensar su tiempo en la superficie entrando de vuelta al xtasis, dentro de Vaina. Vaina se automantena. All durara meses, aos, viviendo algunas horas a la vez... Pero para qu? Para morir de hambre el siguiente ao en lugar de ese? Por supuesto, F'han solamente era un chico. No conocera todo. Quizs haba una ciudad reluciente un poco ms all de las colinas... Pero la habra visto desde la rbita. Afrntalo, Wake. Esto es todo lo que hay. Granjeros basados en silicio: Ni ms ni menos. Estos ETs estaban a generaciones de distancia de desarrollar suficiente tecnologa para ayudarla: bioqumica compleja para sus necesidades alimenticias, para llevarla de regreso a la rbita. Si falla A, intenta con B! Si B llega a fallar, intenta con C! Bien, si los ETs no pueden ayudarla ahora, lo que debe hacer es esperar hasta que puedan. Debe meterse en Vaina y esperar todo el tiempo que les lleve a estos ET hallar el camino hacia algn tipo de tecnologa; puede resistir un infierno de tiempo dentro de Vaina. Abri una grieta con el lser en la cara de la roca ubicada detrs de Vaina y luego, durante la siguiente hora, empuj a Vaina dentro del estrecho refugio. Deposit tierra y rocas contra Vaina; as estara protegida del clima y, cuando el anlogo de la hierba creciera en los terraplenes, oculta de una observacin sencilla. Trep dentro de Vaina. Instrucciones? Cunto tiempo? Deba esperar suficiente tiempo para ver si los ETs entraban una curva tecnolgica creciente o no. Pero no un tiempo tan largo como para quedar fuera de su poca. Cincuenta aos? En 50 aos, Ben probablemente morira. Y las muchachas seran mujeres a medio camino de la vejez, tan mayores como Wake ahora. Encontraba difcil aceptar que en segundos subjetivos la gente que amaba habra vivido sus vidas sin ella. Pero no tena muchas opciones, pens desoladamente. Cincuenta aos. Estndar de la Tierra. Cerr los ojos y se entreg al abrazo de los subdrmicos.Despert y se qued ah, esperando la apertura de la tapa. No se senta diferente, como si recin acabara de cerrar los ojos. Y el cielo, a travs de la cubierta, se vea inalterado. Al sudoeste pudo ver a Madre, una chispa de luz inmvil en el cielo verdeazulado. Encendi el vocoder e hizo el camino hacia abajo del valle. Tom una senda que corra a travs de un descuidado campo hacia la granja donde, 50 aos atrs, haba hablado con F'han Lha. Un grupo de ETs trabajaba en sus campos pedregosos. La gente rana de piernas zancudas llevaba arados de smil madera encadenados a sus espaldas, abriendo surcos a lo largo de la tierra carmes. Los trabajadores levantaron sus vistas, observando su progreso por algunos segundos, y luego regresaron, nada curiosos, a su laboriosa tarea. Ms trabajadores se colocaron en lnea hasta el ro de plata. Mientras Wake los observaba, se pasaron envases formados de calabazas a lo largo de la lnea. Los ltimos de la lnea lanzaron el agua hacia la tierra. Fue laborioso, fantsticamente ineficiente. No pudo ver signos de cambio. Sinti un agudo desprecio hacia los ETs. Por cuntos siglos haban vivido de esta manera, soportando esa buclica vida de nacimiento, trabajo en los campos, muerte? El sol naranja golpe sobre su cabeza; estaba acalorada, desarrapada, hambrienta, sola. Bravo por mi plan. Bien, entonces, pens con un rastro de desesperacin y enojo, tendra que sacar a los malditos ETs fuera de su equilibrio confortable y embotado. Fue a la sombra de la casa sobre zancos, y esper. Lo que estaba planeando no era exactamente tico. Pero la tica, para una humanidad esparcindose desesperadamente por nuevos planetas, era un lujo. El comportamiento tico no haba participado an en su entrenamiento.Cuando el sol lleg a su punto ms alto, los trabajadores caminaron con esfuerzo desde los campos y el ro. Ellos tambin se colocaron bajo la casa y empujaron remolacha amasada en sus bocas, ubicadas en la parte superior de sus crneos. Wake se par ante ellos. Mientras los ETs coman, ella los observ directamente. Donde provengo, hacemos las cosas de otro modo. Mejor. Ms fcil. Recogi una roca aguda y comenz a trazar un tosco diagrama en los paneles de smil madera de la casa. Era un tubo curvado en forma de espiral alrededor de un cilindro central. Si el diagrama no funcionaba construira un par de modelos simples. Uno de los ETs se acerc, curioso aparentemente, alto, espigado, con un anillo de manchas verdes en su cuerpo. Llevamos agua con esto. Es fcil. Este dispositivo se llama Rosca de Arqumedes...Instrucciones. Bes el medalln. Lo siento mucho, Ben. Se estaba deslizando profundamente en ese hoyo en el espacio y el tiempo. Pero qu opcin tena? Estoy cayendo en l debido a que no hay nada de lo que pueda sostenerme... Este es un plan infernal, Wake. Instrucciones repiti Vaina. Cerr los ojos. Doscientos aos. Estndar de la Tierra. Quizs la espera sera suficientemente larga para que la semilla plantada diera su fruto. Si falla A, intenta con B! Si B llega a fallar, intenta con C!Abri los ojos. Ante ella, la cubierta de cristal estaba quebrada. Empuj la cubierta y sali. Estaba rgida, sus miembros irritados, su estmago apretado. Era de noche; las nubes sobre su cabeza eran gruesas, cargadas de lluvia, y un resplandor amarillo azufre iluminaba sus partes inferiores. Cambio, pens inmediatamente, y se sinti exultante. Su terrapln ya no estaba, y Vaina haba sido arrastrado fuera de su grieta y puesto en una base de pequeas piedras, rodeada por altas rejas de hierro. A lo largo del flanco plateado de Vaina haba rasguos y abolladuras; se vea como si alguien hubiera intentado abrir el dosel. Su corazn lati ms rpido. He inducido curiosidad, entonces. Cruz la base de piedras, se agarr de la reja y espi a travs de ella. Segua an en las colinas, al pie de una montaa las montaas gastadas destacaban detrs de ella, oscuras, desiertas, y hacia el sur descenda el valle, dbilmente trazado, bajando a la distancia. Pero ahora haba luces artificiales brillando a travs del valle, en apretadas salpicaduras amarillas. Vio carreteras cruzando lo que haba sido un ancho llano verde. Casas de piedra llenaban el fondo de valle, agrupadas acerca de oscuros y opresivos edificios: molinos, fbricas quizs. El ro haba sido enderezado, y haban montado una represa; unos inmensos dispositivos espirales, que reconoci como descendientes remotos de su Rosca de Arqumedes, se alineaban sobre el modificado valle, bombeando agua en rectas zanjas de irrigacin. En la boca del valle, lejos, vio las luces de una ciudad con calles densamente amontonadas, aire cargado de contaminacin. A travs del aire brumoso pudo ver apenas un tosco puerto sobre el borde del ocano. Contempl el cielo del sudoeste, en busca de Madre. Pero las nubes eran gruesas, y una niebla de contaminacin colgaba sobre el valle. ...Alto! No se mueva. La orden, en sibilante ET superpuesto al susurro del vocoder, provino de detrs de ella. Levant sus manos al aire, mostrndolas vacas. Vulvase. Lentamente. De nuevo obedeci. Dos ETs de aspecto slido, vestidos de negro, con apretados uniformes, estaban parados fuera de la empalizada que rodeaba Vaina. La estaban apuntando con algo parecido a ballestas. Pudo ver las flechas; eran agudas, masivas y acanaladas con una espiral. Evidentemente, pens, su revolucin de la Rosca de Arqumedes haba tenido algunos giros inesperados. Uno de los ETs abri una pesada puerta y entr a la empalizada. Levant su cabeza invertida y la observ con ojos dorados. Luego se acerc a Vaina y espi a travs del cerrado dosel de cristal. Susurr algo a su compaero, demasiado rpidamente para el vocoder, y luego abandonaron la empalizada y comenzaron a trabajar en una chata mquina ubicada arriba de la meseta. Oy crepitar la electricidad. De la mquina surgi una luz sulfurosa que apuntaba hacia afuera del valle, cortada en una secuencia de puntos y rayas. Una seal. Ellos me han estado vigilando, esperando que emergiera. Y ahora que estoy aqu, estn avisando. Despus eso, esperaron. Los ETs no le permitiran regresar a Vaina, de modo que se sent en el piso, aparentando fatiga.Despus de una media hora lleg un retumbo desde fuera del valle. Ella se par y los ETs le permitieron llegar hasta las rejas. Un achaparrado camin a vapor estaba trepando la pared del valle. Haba dos ETs con ponchos relucientes sentados cmodamente en su techo, delante de un par de tubos que lanzaban vapor. Las ruedas eran grandes, de madera reforzada con hierro. La caldera que estaba oculta dentro de la caja del vehculo no era suficientemente potente como para arrastrar al camin subiendo la colina, y haba un tosco sistema de aparejos en el frente del camin. Una docena o ms de ETs estaban atados al aparejo ,arrastrando el camin a los tumbos por la tierra desigual. Uno de los esclavos la mir vagamente, con la boca bien abierta. Tena una figura como de pez en su pecho desnudo, de color amarillo mostaza y ella se asombr de verlo un tosco medalln, esculpido en madera, alrededor su cuello. El medalln era, obviamente, una imitacin desmaada del de ella. Quizs el esclavo era un descendiente de F'han Lha; era posible que la memoria de su ltima breve aparicin emergencia hubiera estado pasando de generacin en generacin? Los dos ETs de arriba se vean gordos, suaves y bien vestidos. Los esclavos atados en el aparejo, en comparacin, se vean flacos, agotados, magullados. Te has convertido en la serpiente del paraso, Wake, pens. El camin fue arrastrado hasta llegar frente a las rejas. Dos esclavos ayudaron a uno de los ETs conductores a bajar a tierra. Se dirigi hacia Wake, menendose imperiosamente. Su poncho, cargado de insertos de cobre, brillaba carmes. Vio que su caparazn superior tena una marca, un crculo de puntos verdes, y llevaba un pendiente como el de ella en forma de espiral de Arqumedes. Se sinti abrumada. Esas gentes deban haber estado listas para la estimulacin. Receptivas. Haban tomado los fragmentos que ella les haba dado y haban construido toda una subcultura; sinti como si se reflejaran aspectos de su personalidad tras ella, extrapolados a lmites absurdos. Mantuvo las manos con las palmas hacia arriba, preguntando. Qu quiere usted? El ET seal hacia su vocoder, hacia sus ropas, a Vaina. Dijo algo; un intento crudo por pronunciar "Arqumedes". Empezaba a sentirse desalentada; necesitaba volver a Vaina. Maldito. No tena tiempo de pensar. Esa gente no pareca motivada a ayudarla. Deseaban exactamente lo que ella tena. Tena que averiguar si eran una amenaza positiva. Seal hacia Vaina. Modijo bruscamente. No suyo. Los esclavos, an atados en sus arneses, se agitaron. Ella no era experta en lenguaje corporal ET, pero le pareci que estaban encontrando algn tipo de inspiracin en sus palabras de desafo. Interesante. Quizs haba all un ngulo que pudiera explotar. Anillo Verde hizo un gesto. Un soldado levant su ballesta espiral y apunt a su cabeza. El corazn de Wake golpe fuerte, y sinti acumularse la saliva en la parte trasera de su garganta. Ah. Una amenaza, sin duda. Y ahora qu, Wake? Tuvo que ajustar su actitud. Hazles enfocar un objetivo que podamos compartir todos. Dijo: Llave. Para Vaina... para mi tumba. Mantuvo las manos en alto, pero comenz a bajarlas lentamente hacia su cinto, donde tena la pistola de lser.Anillo Verde pareci dudar. Ella pudo ver los tros de dedos de los soldados apretados sobre los gatillos de sus ballestas. Sac la pistola. La levant para que la vieran, apostando a que no la reconoceran como un arma. Llave. Okey? Se gir, sosteniendo la pistola alta sobre su cabeza, y comenz a caminar hacia Vaina. Entonces, con un movimiento sbito, se volvi y puls el interruptor de alimentacin de lser. Una vara de luz roja, intensa en la oscuridad neblinosa, alumbr sobre su cabeza, sobrenaturalmente recta. Antes de que los ETs se pudieran mover, ella lanz el rayo sobre un soldado, cortando limpiamente uno de sus brazos. Su ballesta reson contra el suelo. El soldado mir hacia el mun, que estaba bombeando un oscuro anlogo de la sangre. Entonces cay hacia atrs, con sus ojos rodando hacia arriba y sus miembros restantes temblando en un espasmo de dolor. Ella avanz hacia los ETs. Levant el medalln y activ el ciclo del holograma, una Tierra reluciente, azul y verde. iganme! Regresar dentro de calcul rpidamente cien aos. Entonces les dar a ustedes, a sus nios, esta luz, el contenido de mi tumba. Pero a cambio... apunt la vara de luz hacia las nubes ustedes construirn una mquina para levantarme en el cielo. Me llevar a la luz que orbita. El vocoder no pudo traducir eso. A la estrella que resplandece constante en el cielo. Era suficiente. Tendran generaciones para figurarse qu era. Hagan eso o llamar ms luz desde el cielo y destruir sus campos y sus fbricas, y los ros y los mares se volvern vapor, y cortar a sus nios en trozos pequeos... Los esclavos los descendientes del muchacho campesino F'han, quizs le estaban gritando ahora, ondulando sus brazos en el aire, sosteniendo las toscas copias esculpidas de su medalln. Bien triste, pens. Creen que soy un dios. No haba anticipado eso. Ayudara, o la daara? Esta cultura, este mundo del valle, era como un bao de parafina en el que, peridicamente, ella estuviera arrojando fsforos encendidos. No poda predecir cmo iba a prender esta vez, si esta ltima jugada absurda dara resultado. Era demasiado tarde para hacer cualquier otra cosa. Les volvi la espalda y camin hacia Vaina esperando a cada paso recibir, inflexible-mente, una flecha de ballesta entre sus hombros. Acept el abrazo de los subdrmicos con alivio.La vaina se sacudi; unos estampidos sordos la alcanzaron en su cabina protectora. Ms all del vidrio estrellado del dosel haba un brillo de luz. Relmpagos? No, era fuego naranja rojizo. Como combustible de aeronave. Empuj el dosel y se levant; se sinti vieja, rgida, golpeada. El cielo era inmenso, aguamarina, claro de nuevo. Localiz a Madre, una chispa de luz en posicin sudoeste, navegando serena por encima de todo. Pero el cielo estaba maltratado por blancas humaredas de explosiones y remotas explosiones. Las colinas antiguas se levantaban an detrs de ella pero algo de ellas era diferente: en varios lugares su perfil haba sido alterado, amuescado. En un lugar vio un reflejo apagado de vidrio, de roca fundida. Camin hasta el borde del valle. El pobre pavimento estaba lleno de crteres y piedras, las rejas se haban convertido en un enredo de hierro oxidndose. Ahora haba una gran barricada alrededor de Vaina: terraplenes, y estructuras similares a trampas de tanque. Los terraplenes se extendan hasta el fondo del valle: kilmetros de ellos, erizados con emplazamientos de armamento y algo parecido a alambre de pas. Sucios soldados ET se movan por el fango. Vio varios con serios daos: muones de miembros amputados, caparazones severamente heridas. Muchas de las heridas estaban infectadas. Evidentemente la ciencia mdica no haba avanzado tanto como el arte de la guerra. Ms all de los terraplenes el valle estaba desolado, la tierra destrozada, los pequeos rboles reducidos a tocones quemados. La ciudad del puerto que recordaba en la distancia haba sido aplanada, reducida a un cuadriculado rectilneo de cimientos. Haba fuegos encendidos, y le pareci ver ETs desarrapados movindose entre los escombros. La contaminacin se haba ido, no obstante. Esta guerra tiene que haber durado aos; no debe haber habido industria en este valle durante mucho tiempo. Ahora poda ver con facilidad todo el camino hasta la costa... Y all vio una fila de armazones metlicos, rgidos y grises, y en cada uno haba una delgada aguja, de un blanco de perla que resplandeca en el sol, envuelta en vapor. Su respiracin se detuvo. Ms evolucin convergente. Podra haber sido Caaveral o Tyuratam, Mergui o Tanega Shima: Cualquiera de los espaciopuertos de la Tierra. Funcion, por Dios. Estn preparndose para llevarme a la rbita. Unos cien metros debajo de ella, un soldado de los terraplenes la vio. Comenz a hablar a sus compaeros. Ms de ellos sacaron sus cabezas sobre las trincheras y gritaron. Entonces comenzaron a gatear hacia fuera, algunos de ellos sobre torpes miembros daados, acercndose a ella. La mayor parte de ellos usaban amuletos alrededor sus cuellos, y los levantaron, imitando el gesto que ella haba hecho ayer... O 50 aos antes. Comenzaron a cantar, y el vocoder susurr. Llamar a la luz del cielo. Destruir sus campos y sus fbricas, sus ros y sus mares se volvern vapor, y cortar a sus nios en trozos pequeos... Se juntaron en un grupo, y treparon el declive hacia ella. Retrocedi, asegurndose de tener camino libre para volver a Vaina. De modo que su plan haba funcionado. Era obvio que estas gentes la adoraban, hasta cierto grado; en realidad estaban defendiendo la posicin de Vaina. (De quines?) Quizs fueran los descendientes de los oprimidos esclavos que haba visto la ltima vez. Quizs, inspirados en su memoria, se haban liberado de sus amos. Y ese fue su milenio: la segunda llegada haba sido predicha, y ahora se estaba cumpliendo.En este momento tuvo miedo de que la adoraran hasta la muerte. De todos modos, con todo ese fervor, esta gente no sera muy til para ella. Tena que alcanzar ese complejo de lanzamiento de la costa...La tierra se estremeci. El lugar explot en el aire. Se lanz a tierra y se cubri la cabeza con los brazos; las tropas de ETs retrocedieron, gritando. Ahora qu? Artillera? Pero no vio fogonazos, o humareda, y seguramente habra odo llegar un proyectil. Un temblor, entonces? La vibracin continu y continu. El pavimento destrozado se movi debajo y alrededor de ella. La tierra se abri a menos de tres metros de distancia. Un hocico de metal empuj hacia arriba, hacia afuera de la tierra, brillando como plata, girando con un plaido de cojinetes gastados. El vehculo se arrastr saliendo de su hoyo, laboriosamente, y se retrep hasta la superficie. Era un grueso cilindro con una cuchilla espiral envolvindolo alrededor de su casco, como una gran Rosca de Arqumedes letal. La cuchilla se detuvo y las escotillas redondas en los flancos del vehculo se abrieron hacia afuera. Las tropas se esparcieron hacia afuera del casco de la nave de metal, gritando, cargando pesados rifles; vestan ponchos de color cobre apretados estrechamente sobre sus cuerpos, cargados con municiones y equipo. De modo que la clase opresora an sigue por ah. En realidad tena sentido; tenan que haber sido los "opresores", ms avanzados tcnicamente que los soldados de las trincheras, quienes haban desarrollado el complejo de lanzamiento. Se puso en pie. Los ETs sitiadores la vieron de inmediato; apuntaron y gritaron. Su mente giraba. Deba dejar entrar en su territorio a estos tipos de poncho, permitirles llevarla al complejo de lanzamiento de la costa? Pero no se vean muy amistosos. Record la codicia no ocultada de Anillo Verde. Esta gente evidentemente no la veneraban; slo queran lo que ella tena. Y, a pesar de la existencia de ese complejo de lanzamiento, podran estar preparados para quitarle todo sin cumplir con su parte del trato. Los esclavos por lo menos estaban intentando protegerla. Qu debo hacer? Cul lado debo elegir?Surgi un gruido desde las trincheras de ms all del borde de la meseta. Los ponchos se volvieron, levantando sus armas. Apareci un ancho hocico de hierro; inmensas orugas desparramaban tierra sobre las piedras destrozadas. Era algn tipo de tanque primitivo que trepaba desde las trincheras, lanzando vapor a travs de una hilera de chimeneas. Las tropas de los esclavos venan gateando hacia la destrozada plataforma, protegindose detrs de la mquina, gritando y agitando sus armas. La torrecilla del can principal del tanque gir sobre un eje para apuntar al vehculo excavador; entretanto, los de los ponchos avanzaban corriendo, al encuentro de las tropas de las trincheras. El tornillo en espiral del excavador comenz a girar, como si estuviera intentando escapar. Todo ocurra demasiado rpido para Wake. Cuando ests en duda, sigue lo que dicen tus tripas. Hizo su eleccin. Corri hacia el frente, intentando alcanzar las escotillas del excavador, que ya se cerraban. Antes de que llegara, una luz naranja y blanca destell en la costa, deslumbrante. Wake se lanz a tierra una vez ms. El tanque, las tropas batallando, proyectaron grotescas siluetas. El ruido los alcanz, un estruendo inmenso, tan violento que golpe su caja torcica. Levant la cara. Luz de cohetes. Se par y se lanz hacia adelante, pasando frente a las deslumbradas e inmviles tropas en direccin al borde de la meseta. Haban lanzado los cohetes de la costa. El humo blanco se esparca en grandes nubes desde las plataformas de lanzamiento. Cont tres, cuatro, cinco agujas blancas y delgadas subiendo hacia el cielo verdoso como gotitas de luz amarilla intensa. Sinti un puo de pnico en su pecho. Demasiado pronto! Los lanzaron demasiado pronto! Yo no estoy a bordo, maldita sea! Entonces mir con ms atencin. Los cohetes en ascenso tenan un tosco diseo: eran en su mayor parte tanque de combustible, con un cono pequeo para cargas en la punta. Demasiado pequeo a llevar a un humano, o a un ET. No eran naves espaciales, comprendi. Eran misiles. Era imposible asegurarlo con el ojo desnudo, pero pareca como si ascendieran para encontrar a Madre, estrella constante que brillaba en el sudoeste. Los proyectiles se acercaban rpidamente al blanco. Estos tipos de poncho no tenan intencin de ayudar. Quieren destruir a Madre. De manera que yo no pueda lanzar fuego sobre sus nios, como amenac... Y cuando Madre ya no est, van a venir a por m. Maldito plan, Wake. Pero estos primitivos seguramente no pueden daar a Madre, aunque los cohetes alcancen su objetivo. Pens en las colinas marcadas de muescas, el crter vidrioso. Nucleares. Tienen cabezas nucleares. Y ya las han utilizado. Madre no podra sobrevivir a un ataque nuclear. Madre estaba alimentada por una fuente de poder basada en la cromodinmica, la fuerza nuclear fuerte. Una energa un orden de magnitud ms densa que las fuerzas dbiles involucradas en las explosiones de fisin. Si los ETs lograban quebrar el casco de Madre y estallara el generador de energa cromodinmica, entonces ese maldito planeta sera borrado limpiamente.Los cohetes de cabeza nuclear se haban alzado casi fuera de su vista. Gir y corri hacia Vaina. Era el nico lugar donde poda estar segura. Las bandas de ETs, recuperadas del shock causado por el lanzamiento, haban vuelto a chocar de lleno una contra otra. Algunos se apartaron para perseguirla a ella. El excavador se estaba zambullendo de vuelta en su hoyo en la tierra. Se lanz dentro de Vaina y cerr el dosel. Los ETs se agruparon alrededor de Vaina, martillando y araando la superficie estrellada. Instrucciones. Algoritmos heursticos dijo rpidamente. Distorsionadas caras de rana se apretaban sobre la cubierta de cristal. Los subdrmicos la envolvieron. Una luz floreci frente a ella, mucho ms brillante que el sol. Manos sin pulgares presionaban sobre la cubierta, dejando trazos de limo que burbujearon y se quemaron hasta secarse. Entonces hasta las sombras se quemaron y qued envuelta en luz.La tapa se levant. La luz solar, naranja brillante, inund el interior de Vaina, pero un profundo fro penetraba en sus huesos. Wake se levant. Se sinti dbil, frgil. Tir de la tela de su traje de vuelo; quedaron fragmentos en sus dedos. Podrido. Se puso en pie. Tuvo que aguantar en pie, mientras el cielo giraba alrededor de ella. Sinti como si hubiera estado fuera por... Cunto tiempo? Sali de Vaina. El sol colgaba en un cielo verdeazulado y vaco, descolorido, sin calor. Sin nubes. Sin Madre. Algunas de las piedras del suelo haban sobrevivido, pero estaban destrozadas, desgastadas en piedritas lisas. Ningn anlogo de la hierba creca entre ellas. El hielo abrigaba una tierra expuesta. Haba ceniza, tiznada, mezclada con hielo en pequeos granos. Camin al borde de la meseta. La atmsfera era tenue, como si estuvieran en una gran altitud; sus pulmones se esforzaron intentando extraer oxgeno del fro aire. El valle era una escultura en blanco y castao. Por todos lados roca fundida y vidriosa, surgiendo a travs de la nieve consolidada. Pareca que se estuviera formando un glaciar. No haba hierba, ni rboles. Nada se mova. No cantaban los pjaros. No pudo ver seales de la cicatriz que haba dejado la cada del transbordador en la ladera. Cubri sus ojos doloridos y observ la costa. La ciudad no estaba, el puerto tampoco. Haba una forma angulosa que pareca el mun de una de las plataformas de lanzamiento. Inmensos carmbanos colgaban del mismo. En el mar, blancos reflejos. Tmpanos de hielo. El fro era increble. Estaba jadeando. El contenido de oxgeno era menor que el que haba medido antes. Regres a Vaina y tom una mscara de aire, fijndola sobre su cara. Contenido atmosfrico le dijo a Vaina. Interpretacin. Combustin de biota. Global. El oxgeno libre se retir. Pero no hubo reposicin? No observada. Los niveles de oxgeno continan en disminucin. Supervivencia de la tripulacin no asegurada. Cunto tiempo estuve dentro? Cuarenta y dos mil quinientos... Jess. Decenas de milenios. Suficiente tiempo para que los subproductos radioactivos de la ltima guerra nuclear y de la destruccin de Madre disminuyeran en peligrosidad. Suficiente tiempo para que las cenizas de la quemada biosfera cayeran a tierra en la lluvia y, luego, en la nieve; suficiente tiempo para que el planeta arruinado pudiera alcanzar un nuevo equilibrio climtico: Un invierno permanente, cubierto de hielo, reflejando la mayor parte del calor de sol de vuelta al espacio. Nada qued vivo. He matado a los nios de F'han Lha. He matado incluso los bosques y las algas y el plancton, o cualquier equivalente basado en silicio que sirviera para bombear oxgeno en este aire. Supervivencia de la tripulacin no asegurada, sin duda. El medalln segua alrededor de su cuello. Agarr el pequeo pendiente, lo mantuvo en alto, lo gir. Estaba oscuro. El holograma haba fallado, su minscula batera interna estaba vaca. Sinti dolor. Ahora qu?El azaroso pensamiento la hizo rer, jadeando dentro de la mscara. Me he exiliado yo misma en este agujero del espacio tiempo: A unos cien aos luz del hogar, y 40.000 aos fuera de mi tiempo. Ms tiempo que el que mi especie existe en la Tierra, antes de mi propio nacimiento. He aqu mi plan.Realmente, descubri despus algn tiempo, tena un plan. Era absurdo, por supuesto. Pero la otra alternativa era dar todo por perdido. Gast un da de estado consciente, todo un da precioso, trabajando con su plan. Excav con su lser un agujero en la tierra congelada. Enterr un calentador en el subsuelo e instal una lnea de potencia entre el calentador y Vaina. Canibaliz el saco digestivo de Vaina. Lo program para procesar el suelo inerte hasta convertirlo en aminas para las protenas, azcares y bases para los cidos nucleicos: los bloques de construccin de la vida terrestre. Tom una muestra de sus bacterias digestivas y las almacen en fro. Program la cpsula para dejar libres muestras de las bacterias de sus intestinos a intervalos cronometrados. Su plan era simple, elemental. Propagara la vida terrestre en ese planeta. Ella pondra vida all, tomara el tiempo que tomara, para repoblar el mundo. La siguiente ocasin que saliera de Vaina debera haber all una biomasa de vida basada en el carbono, que Vaina procesara para alimentarla. Era un buen plan. Todo lo que tena que hacer era crear vida, hacer que evolucionara en una raza consciente y educarla para llevarla a su hogar: podra encontrar a alguien all, de cualquier modo, despus de 40 milenios. Simple. Si falla A, intenta con B! Si B llega a fallar, intenta con C! Mientras la maquinaria se pona en marcha, se sent en la tierra congelada con las rodillas recogidas sobre su pecho, pensado en F'han Lha. F'han, a cuyos descendientes haba borrado de la historia. Todo para salvarse ella misma. La moralidad de aquello era demasiado grande para ella. Todo lo que haba hecho haba sido seguir lo que le haban enseado en su entrenamiento, maldito sea. Wake no era hroe. Ni pretenda serlo. Ella estaba ah afuera haciendo un trabajo, durante un plazo fijo, para ganar un salario. Ahora las cosas haban salido mal, y slo deseaba irse a casa. Yacer ah muerta no estaba en la descripcin de su trabajo. Lo cual debera ser de una moralidad suficiente para cualquiera. Le doli pensar en todo eso. Se subi, sin ms lamentos, de vuelta a Vaina. Instrucciones. Abre por peticin. De un equipo de rescate, dorado, sabio, avanzado. O en caso de revertirse la falta de oxgeno. O al detectar una biomasa significativa de tipo terrestre. O... Dud. La vaina esper, infinitamente paciente. ...o despus de cinco millones de aos. Apret el medalln en su mano. Se senta avergonzada al comprender que su minscula falla la alteraba ms que la muerte de ese mundo extrao. Mantuvo la mano cerrada, apretada contra su pecho. Cerr los ojos.Estaba sumergida en blanco. La cubierta de Vaina estaba tan marcada y congelada que no poda ver hacia fuera de ella. Levant la mano desde su pecho. El polvo cay fuera de su puo cerrado. Eso haba sido el medalln. *Oh, mierda.* Cunto tiempo? La voz de Vaina estaba borrosa, distorsionada. Cinco millones. La cubierta se abri, pero con un crujido. Un hielo antiguo, grueso, chasque cayendo lejos de las bisagras. El aire inund el cubculo, fro como una aguja. Era de da, de nuevo, en ese futuro remoto. El cielo segua siendo verdeazulado. Se par. Salvo por sus botas, ella estaba desnuda, su traje de vuelo se haba destruido largo tiempo atrs. La tierra segua helada, con bloques de roca surgiendo aqu y all. Ahora haba capas y capas de hielo, la ceniza de la biomasa quemada haba sido enterrada mucho tiempo atrs. El valle desolado, vaco bajaba hacia lo lejos, hacia un mar abigarrado de blanco, aparentemente inalterado. Sinti que sus pulmones trataban de aferrar el aire. Poda comprobar con Vaina, pero estaba segura de que el contenido de oxgeno no haba aumentado. Frente a Vaina haba un disco de fango derretido de unos treinta metros de dimetro, ntidamente marcado sobre la tierra cubierta de blanco. Mientras ella miraba, una inmensa burbuja se levant y estall, como un eructo, en su interior. Tom una punta de prueba mltiple de Vaina y descendi, aterida, fuera del compartimento. Pudo sentir el fro de la tierra a travs de sus botas. Sus pulmones ya le dolan. No poda sentir su piel desnuda, pero poda ver la piel de gallina en sus brazos y como se congelaba su aliento. No podra estar ah mucho tiempo. Alcanz el crculo derretido y hundi la sonda. Haba aminas, nucletidos y azcares all. Haba organismos que haban evolucionado significativamente a partir de sus bacterias de intestino. Qu hay aqu. Quizs el plan est por funcionar. Desnuda, sola en el abismo del espaciotiempo, tiritando sobre la fangosa charca primitiva, ri para s misma.Era la cada de la tarde, ah, a cinco millones de aos de profundidad en el futuro. Decidi utilizar otras pocas horas de preciosa conciencia para ver la cada de la noche. Se volvi a trepar a Vaina e intent calentarse, envolviendo los brazos alrededor de su cuerpo desnudo. Busc detalles sobre la fotosntesis en la memoria de Vaina. Era lo que necesitaba su pequea colonia, autosustentacin, alimentarse de la abundante luz solar. Vaina le dijo que los primeros organismos fotosintetizadores en la Tierra fueron colonias de bacterias. Dejaron fsiles del tamao de pelotas de basket, llamados estromatolitos... Wake intentaba escuchar, pero poda aprovechar muy poco de esa informacin y no poda hacer planes en base a ella. No tena recursos de ninguna clase, de todos modos. Sus bebs surgidos de las bacterias intestinales tendran que hacerlo a su propio modo. Se hizo de noche. Salieron las estrellas. Inspeccion el cielo. Cinco millones de aos haba sido tiempo suficiente para colonizar la Galaxia. Tan cerca de la Tierra como estaba, esperaba ver signos: estrellas redistribuidas para cubrir la demanda de las necesidades humanas, contenidas en estructuras inmensas, las esferas de Dyson. Las constelaciones que vio eran azarosas, los espacios entre ellas vacos, no estructurados. Estara extinta la humanidad, entonces? O haba retrocedido hacia la Tierra, con sus grandiosas ambiciones perdidas? Estaba sola ah. Se recost en su cama y permiti a los subdrmicos que se arrastraran sobre ella, insensibles. Instrucciones. Cuando ests en un agujero y no puedes salir, qu haces? Sigues cavando, se respondi. Quinientos millones de aos dijo.La lluvia caa con fuerza contra la cubierta, gotas pesadas, gruesas. Ms all de Vaina haba oscuridad. Sus botas haban desaparecido, lo mismo que la mayora del material blando del interior de Vaina; slo quedaban las superficies duras. Sali. La lluvia cay contra su cara. Era tibia. Cuando toc su crneo no encontr pelo. Ni cejas, ni pestaas, ni pelo pbico. Pareca ser de da, pero las nubes eran gruesas, pesadas. No poda ver nada del valle, pero la geologa bsica pareca ms o menos inalterada. En esta pequea meseta el hielo se haba ido, la tierra era un barrial uniforme. Sus pies se hundieron en la tierra; encontr difcil levantar los tobillos para liberarlos en cada nuevo paso. No poda decir dnde estaba su charca de vida primordial. Permiti que la lluvia entrara en su boca. Era barrosa, turbia, salada. Fango del fondo del mar. El planeta haba sufrido un impacto: Un cometa, quizs un asteroide. Algo que ocurre en cada sistema estelar, si uno espera suficiente tiempo. La vida en la Tierra haba sido borrada decenas de veces por impactos en el Sistema Solar primitivo, antes de lograr sostenerse. Quizs eso haba ocurrido ah. Excav alrededor de Vaina, en los intervalos que poda estar fuera del dosel, intentando ver si poda recrear la charca nutriente. Pero la mayora de los sistemas de Vaina haban fallado, o se haban deshecho. La vaina haba sido ingeniosa, observ, en el modo que haba canibalizado sus propios componentes para mantener operativo sus sistemas de apoyo bsico de las funciones de vida. Buen diseo, hecho por algn ingeniero annimo muerto haca unos quinientos millones de aos. Dilatando mi manojo de das a travs de los eones, disminuyendo siempre pero nunca acabndose, como una paradoja de serie infinita convergente... No era suficientemente experta como para saber qu se deba salvar para hacer que Vaina no naufragara finalmente. Quizs no importaba. Si sus bebs de bacterias intestinales haban sobrevivido al impacto, quizs se haban esparcido, y crecido, en alguna parte en este mundo mojado, tibio. No haba nada ms que pudiera hacer, de todos modos. Limpi el agua de lluvia de su cuerpo, como mejor pudo, y trep de vuelta a Vaina. Instrucciones. Escuch la lluvia contra la cubierta. Le record L5: las tormentas de lluvia artificial golpeando contra las paredes mientras ella acunaba a Ben hasta dormirlo. Ahora estaba dando grandes zancadas por su abismo, alejndose del hogar en inmensos saltos logartmicos. Vamos a ver si la serie converge dijo. Instrucciones. Lo siento Vaina. Cinco mil millones de aos.No pudo salir de Vaina. All afuera estaba suficientemente caliente como para matarla de inmediato. Y adems no haba oxgeno. Las nubes de arriba eran gruesas, cerradas. Una luz amarilla difusa brillada sobre tierra destrozada, quemada. Hasta la geologa haba evolucionado: el fondo vaco del ocano se haba levantado, las viejas montaas estaban corrodas y hundidas. Ahora Vaina estaba en un llano de placas quebradas, destrozadas. Vaina se haba visto forzado a reparar subsistemas esenciales con materias primas tomadas del planeta. Pudo ver, a travs de la cubierta, que pareca como si la base de Vaina hubiera sido derretida y hubiera fluido por metros cuadrados del terreno, filtrndose en el cuerpo de ese mundo. Todo el oxgeno del aire se haba ido, y el bixido de carbono se haba evaporado desde el ocano, desde las rocas, para formar una manta sobre el planeta. El planeta se haba vuelto un Venus; haba cado en otro modelo clsico de clima estable, el de un mundo terrestre muerto. Su siembra de vida haba fallado. Bravo por el plan. La vaina le mostr las imgenes que haba reunido a travs de aberturas en las nubes y de sensores no pticos. El sol haba crecido inmenso y flotaba en el horizonte sudoccidental. Este destruido viejo mundo haba quedado oculto ante su padre. Y le pareci que haba menos estrellas en el cielo. Haba llegado tan lejos que la galaxia misma estaba comenzando a morir. Se acost. Los subdrmicos estaban defectuosos, y tuvo que ponerlos ella misma en su lugar. Instrucciones. Sinti una curiosidad mrbida. Quiero ver cmo termina. Contina. Indefinidamente. Instrucciones. Hasta que algo cambie, maldicin. Quizs algo se dara vuelta, un embrollo de las leyes de la fsica. Seguro. Su situacin era ridcula. Haca menos de una semana, subjetivamente, desde que ella haba tomado su bao de sauna en Madre, antes de descender para la exploracin de rutina. Ahora era, probablemente, la nica humana viva que quedaba en el universo. Quisiera haber muerto cuando el transbordador se vino abajo. Al menos aquellos malditos ETs hubieran disfrutado una vida pequea. Cerr sus ojos.Haba un desvado resplandor rojo ms all de la cubierta. Se levant, encerrada como un homnculo en una botella. A travs de la proteccin de cristal pudo sentir la temperatura. Malditamente caluroso. La vaina estaba fallando, finalmente. Era casi un alivio. El resplandor rojo no tena nada que ver con las nubes venusianas, que ya se haban quemado. As como el resto de la atmsfera, en realidad. El planeta ahora era como la Luna: quebrado, destruido, antiguo. Vaina estaba medio fundido con el regolito que cubra el planeta, un polvo fino engendrado por eones de micrometeoritos cayendo. El resplandor rojo era el sol de tipo G8. Estaba dejando la secuencia principal. Su ncleo se haba derrumbado, agotado su hidrgeno; ahora el helio estaba en fusin, bombeando energa hacia las capas exteriores, inflndolas en un ltimo gesto extravagante. Pronto todos los planetas interiores del sistema seran consumidos. Incluido ese. El calor era agradable. Le record el del Refugio en L5. Cuando Ben era pequeo y an era de ella. Escenario de prdida de tripulacin dijo Vaina suavemente. Est todo bien dijo ella. No te asustes. La cubierta se disolvi, y la luz la envolvi.