Análisis discursivo de El humorismo de R. Gómez de la Serna

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Analisi del saggiodiRamn Gmez de la serna

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<ul><li><p>Carla Prestigiacomo</p><p>Anlisis discursivo de El humorismo de R. Gmez de la Serna</p><p>Por sus caractersticas, el ensayo se presta especialmente a un anlisis discursivo. Siendo un </p><p>enunciado bsicamente monlogico, el locutor muestra su subjetividad estructurando a su antojo el </p><p>tema elegido y disponiendo jerrquicamente su material lingstico (los elementos lxicos, la </p><p>colocacin de los adjetivos y la estructura sintctica y semntica), tanto en el plano </p><p>macroestructural como en el microestructural. La organizacin sintagmtica del texto y el diferente </p><p>peso atribuido a cada enunciado, las secuencias expositivas que pueden entrelazarse con breves </p><p>secuencias descriptivas o, incluso, con secuencias dialogadas -, el recurso a citas en discurso directo </p><p>o indirecto, o la adopcin de modalidades enunciativas y registros diferentes, son los instrumentos </p><p>de los que dispone el locutor para construir un enunciado cuya intencin es fundamentalmente </p><p>argumentativa. </p><p>Un discurso con caractersticas similares parece rehuir de cualquier clasificacin genrica </p><p>definitiva. An sin considerar la amplsima bibliografa relativa a los aspectos estrictamente </p><p>tericos, nos podemos hacer una idea de la dificultad a la hora de definir el trmino ensayo leyendo </p><p>las entradas de los principales diccionarios, los cuales despachan la cuestin de la siguiente manera: </p><p>Obra o escrito, generalmente breve, en que se trata de alguna materia sin el aparato ni la extensin </p><p>propios de un tratado completo1, Composicin literaria constituida por meditaciones del autor </p><p>sobre un tema ms o menos profundo, pero sin sistematizacin filosfica.2 o, finalmente, Escrito </p><p>en el cual el autor desarrolla sus ideas sin necesidad de mostrar el aparato erudito. Gnero literario </p><p>al que pertenece este tipo de escrito.3</p><p>Efectivamente, tanto la heterogeneidad discursiva y secuencial, como la absoluta libertad de </p><p>temas hacen del ensayo el gnero antigenrico4 por excelencia, el gran prototipo moderno, la </p><p>gran creacin de la modernidad5, aunque, como es sabido, cuente con notables antecedentes </p><p>clsicos6. </p><p>1 Julio Casares, Diccionario ideolgicos de la lengua espaola, Barcelona, Gustavo Gili, 1992.2 Mara Moliner, Diccionario de uso del espaol, Edicin electrnica, Versin 2.0 monousuario, Madrid, Gredos, 2005.3 D.R.A.E., 22 ed., www.rae.es. La Real Academia incluye la entrada Ensayo en este sentido slo en 1869. Para un anlisis exhaustivo de la historia del trmino, remito a Manuel Alvar, "Historia de la palabra ensayo en espaol", en Ensayo, Mlaga, Diputacin provincial de Mlaga, 1980, pp. 11-43.4 Pedro Aulln de Haro, El gnero ensayo, los gneros ensaysticos y el sistema de gneros, en Vicente Cervera, Beln Hernndez y M Dolores Adsuar (editores), El ensayo como gnero literario, Universidad de Murcia, Murcia, 2005, 15.5 Ibdem.</p><p>1</p></li><li><p>Es indiscutible, sin embargo, que sea cual sea el tema tratado o la modalidad discursiva </p><p>elegida, el ensayo es el terreno ideal de la subjetividad humana, espacio en el que el sujeto </p><p>enunciador, ms que transmitir nociones, interpreta, sugiere, propone. Slo es definible, en palabras </p><p>de Aulln de Haro, mediante la habilitacin de una nueva categora, la de libre discurso reflexivo7 </p><p>cuyas formas de lenguaje se encuentran en una zona intermedia, es decir entre los gneros </p><p>cientficos y los gneros artsticos, entre la tensin antiestndar del lenguaje artstico y la </p><p>univocidad denotativa promovida por el lenguaje cientfico.8 </p><p>Dicho esto, es fcil reconocer en Ramn Gmez de la Serna una de las mejores voces de este </p><p>gnero impuro.</p><p>Adentrarse en el Ramonismo significa sumergirse en el pilago de su escritura proteica, de su </p><p>inmensa produccin literaria, de su inagotable voluntad creadora, recreadora y, a la vez, destructora. </p><p>S, porque crear, en Ramn, es antes que nada, deshacer, descomponer, romper con todos los </p><p>clichs, sociales, polticos, literarios, lingsticos... Todo, en su laboratorio de alquimista, adquiere </p><p>forma y sentido nuevos, desde el ms anodino objeto del Rastro hasta el ms noble de los temas </p><p>literarios. Probablemente nadie como l, con resultados ms o menos meritorios, ha querido ensayar </p><p>todas las posibilidades de la creacin literaria. </p><p>Pescando diariamente gregueras, gnero definitorio por antonomasia de la realidad </p><p>ramoniana, el escritor madrileo dedica su vida a la exploracin de las formas del discurso literario. </p><p>Exceptuando el verso, y despus de unas breves incursiones en el mundo del teatro, somete a </p><p>autntica subversin todas las formas literarias en prosa, investigando desde el entramado textual, </p><p>hasta los elementos de la microestructura, haciendo de la palabra sometida continuamente a </p><p>procedimientos compositivos, derivativos y neolgicos el instrumento privilegiado de su afn </p><p>renovador. </p><p>Se han vertido ros de tinta sobre su contribucin a la evolucin de las letras espaolas, sobre </p><p>su influencia en la poesa del 27 o, incluso, sobre su presunta afinidad con el generalsimo. Lo cierto </p><p>es que nos ha dejado novelas, cortas, grandes, de la nebulosa, superhistricas y falsas; biografas, </p><p>autobiografas, artculos, conferencias y... ensayos, demostrando la fragilidad de las categoras </p><p>impuestas por la tradicin y las teoras de los gneros literarios. </p><p>Dicho esto, hay que preguntarse hasta qu punto una distincin genrica se ajusta a sus </p><p>pginas, impregnadas por un espritu experimentador y en las que el personaje Ramn, real o </p><p>ficticio, acta constantemente, filtrando y fundiendo el mundo, cortando y rescribiendo, y forjando </p><p>6 Si bien cuenta con algunos antecedentes griegos y latinos, es Montaigne el primero en usar el trmino ensayo para una forma literaria que se hace expresin de una poca de grandes cambios culturales en que el ser humano se confronta sistemticamente con el mundo exterior.7 Ibdem, p. 17.8 Ibdem, p. 19.</p><p>2</p></li><li><p>en ellas en sus pginas - una nica gran obra que abarca toda su parbola existencial y artstica. La </p><p>naturaleza polimrfica y flexible del discurso ensaystico, la funcin predominante que en l </p><p>adquiere la voz autorial, probablemente convierten el ensayo en la superestructura privilegiada para </p><p>aprehender a Ramn y, a travs de l, a la convulsa atmsfera que caracteriza la creacin literaria </p><p>del primer tercio del siglo XX. </p><p>No disponiendo del espacio suficiente para proponer una lectura panormica de la funcin que </p><p>desempea su amplsima produccin ensaystica, o pseudoensaystica -trmino ms adecuado para </p><p>reflejar las dificultades categoriales que sta presenta- me centrar en uno de los textos que </p><p>mayormente arrojan luz sobre su obra y sobre uno de sus aspectos ms controvertidos: el </p><p>humorismo9.</p><p>Publicado por primera vez en 1930 en la Revista de Occidente10, Gravedad e importancia del </p><p>humorismo, es incluido un ao despus en Ismos11, con el escueto ttulo de Humorismo.</p><p>El ensayo se compone de seis secciones de distinta extensin, cada una de las cuales </p><p>desarrolla un aspecto diferente del tema tratado. En la primera propone distintas definiciones de </p><p>humorismo; en la segunda, como un qumico, analiza los elementos que lo componen (grotesco, </p><p>sarcasmo, bufo) y los que quedan excluidos (chiste, retrucano, tomadura de pelo, burla, chotes); en </p><p>la tercera presenta las definiciones que del humorismo nos han dejado escritores y filsofos; en la </p><p>cuarta, analiza la funcin existencial del humorismo12 y su relacin con la muerte, subrayando </p><p>cmo Los momentos de supremo humorismo han sido al borde de la tumba (219); en la quinta, la </p><p>ms breve, examina los humorismos europeos (el de Italia, Francia, Inglaterra, Alemania y Rusia) y </p><p>el norteamericano. Finalmente, en la sexta seccin, constata la importancia del humorismo en el arte </p><p>9 Se trata de una faceta que, de alguna manera, ha contribuido a una interpretacin distorsionada de la obra del escritor madrileo durante mucho tiempo. Sin pretender restar importancia al papel que juega el elemento humorstico, sobre todo en la poca ms esplendorosa de la vanguardia, no se puede negar que en Ramn el humorismo adquiere un tinte trgico que marca su produccin literaria. En 1947 escribir: El alma del escritor, humorstica a ratos y a ratos trgica, debe ser un alma en pena, extasiada en sus divagaciones, maestra en invenciones pintorescas pero sin dejar de contar ni un momento con el Dios intrincado de la muerte -al que anuncia ese ngel que se llama el genio de la muerte- y en definitiva slo absorbido en medio de la tenaz tarea con el mismo Dios reflejado ms all de la muerte. (Prlogo a las novelas de la nebulosa, en El hombre perdido, Madrid, Espasa-Calpe 1962, p. 16).10 Ramn Gmez de la Serna, Gravedad e importancia del humorismo, en Revista de Occidente, n. 28, 1930, pp. 348-391.11 Ramn Gmez de la Serna, Ismos, Biblioteca nueva, Madrid, 1931. Para mi estudio he utilizado la edicin de Guadarrama, Madrid 1975, pp. 197-232. Despus de cada cita del texto indicar solamente la pgina. 12 El humorismo es, en sntesis, lo nico que se le ha concedido al hombre para afrontar su existencia: El humorismo espaol est dedicado a pasar el trago de la muerte, y de paso para atravesar mejor el trago de la vida. No es para hacer gracias, ni es un juego de enredos. Es para transitar entre el hambre y la desgracia. (217). </p><p>3</p></li><li><p>contemporneo13 y en el cine de Charlot, gracias al cual el humorismo adquiere el poder proftico </p><p>que Ramn explicita en el eplogo de su ensayo:</p><p>En el espejo del cinema se han mirado las gentes ms serias y se han afeitado rostro y alma segn la imagen anterior de ese espejo. Ya nadie lleva un bigote fastuoso y erizado, sino bigote de forma humorstica. El solemne alemn va contrarrestado en lo que tiene de imponente gracias a su bigote humorstico. El humorista se ha adelantado al gran contraste que ser la tierra caliente, y con sentido humano junto a la tierra al cabo de la consumacin de los siglos fra y con una sonrisa desdentada frente a otros mundos vivos y lejanos.El humorista se puede decir que adivina el final del mundo y obra ya un poco de acuerdo con la incongruencia. (232)</p><p>La densidad de contenidos a la que he aludido, la disposicin secuencial del texto, las diversas </p><p>modalidades del discurso elegidas y la peculiaridad de la materia lingstica, requeriran un anlisis </p><p>tan detallado que sobrepasara los lmites de este estudio. Sin poder responder a todas las cuestiones </p><p>que plantea el escritor, me ceir a la primera seccin, la ms extensa junto a la cuarta, en la que, </p><p>como he dicho, Gmez de la Serna, con su peculiar estilo, trata de definir el fenmeno del </p><p>humorismo y, a la vez, anticipa gran parte de los temas tratados en las dems secciones.</p><p>La manipulacin de la materia por parte del sujeto enunciador se detecta ya en el ttulo. De </p><p>hecho, reducindolo al sustantivo Humorismo, Ramn oculta la funcin catafrica que </p><p>desempeaban los sustantivos gravedad e importancia en el ttulo de la edicin de la Revista de </p><p>Occidente, y a la vez incluye el humorismo, que l mismo define como la actitud ms cierta ante la </p><p>efimeridad de la vida14 (199), entre los dems Ismos que caracterizaron las artes de principios del </p><p>siglo XX. </p><p>Sin embargo, la vaguedad del ttulo es aclarada en seguida por los dos primeros prrafos que </p><p>sintticamente anuncian no slo los aspectos tratados en esta primera seccin, sino tambin aquellos </p><p>en que se detendr a lo largo de su discurso: </p><p>Sin querrsele reconocer del todo estado, el humorismo inunda la vida contempornea, domina casi todos los estilos y subvierte y exige posturas en la novela dramtica contempornea.No es una cosa concreta, sino expansiva y diversificada, que ha de merecer concesiones en toda obra que se quiera sostener en pie sobre el terreno movedizo del terrqueo.15 (197)</p><p>13 Sus palabras, en algn momento, parecen desvelar cierta actitud crtica. Por ejemplo, recordando los intentos surrealistas de los escritores espaoles afirma que stos incurren en el humorismo ms alterado, en el superhumorismo. Las ltimas imgenes dichas con todo empaque potico tienen dislate humorstico, entremezclas de imposible. (229)14 Vuelve a subrayar la dimensin existencial del humorismo a la que me he referido antes. Ms adelante afirmar: Ms que un gnero literario es una manera de comportarse, es una obligacin de alta mar de los siglos, es una condicin de superioridad. (203)15 Todos las cursivas en el texto de Ramn son mas.</p><p>4</p></li><li><p>Estas lneas merecen algunas consideraciones a resaltar. En primer lugar, notamos cmo el </p><p>sujeto enunciador, mediante el recurso a la forma verbal impersonal querrsele - , y sobre todo a </p><p>la modalidad asertiva, asume el papel de observador objetivo, aceptando de forma neutra la </p><p>trascendencia de un fenmeno que inunda y domina la vida y, especialmente, el arte </p><p>contemporneo. Una mirada a la microestructura sugiere algo ms. La disposicin sintctica y la red </p><p>de correspondencias que crean verbos, sustantivos y adjetivos son reveladoras de la atencin que el </p><p>escritor dedica a la forma del discurso. En concreto, los verbos inunda y domina enlazan con los </p><p>adjetivos expansiva y diversificada y el sintagma verbal exige posturas se liga simtricamente a ha </p><p>de merecer concesiones, enfocando la atencin del interlocutor en la seriedad curiosamente </p><p>oximrica que implica el humorismo. En cuanto a los sustantivos, se nota la presencia de dos </p><p>isotopas. En concreto, estilos, novela y obra se refieren al mbito del arte, mientras que vida y </p><p>terreno movedizo del terrqueo aluden a la existencia humana y a la inestabilidad social, e incluso </p><p>poltica, del mundo contemporneo, temas que, junto con la alusin a la incapacidad de la mujer16 </p><p>para el humorismo, cierran el ensayo.</p><p>Dos notas ms. La indeterminacin de la proforma lxica cosa anticipa la complejidad de </p><p>definicin a la que pretende responder el texto17, y el verbo Subvierte insina la capacidad del </p><p>humorismo de revelar la realidad en su totalidad.</p><p>El anuncio de la tesis deja paso al desarrollo del tema. ste, a primera vista, podra sugerir la </p><p>ausencia de una planificacin previa, si no se considerara la naturaleza pseudo-catica de la </p><p>escritura ramoniana que, como es sabido, es el reflejo de su concepcin fragmentaria de la realidad18 </p><p>y de un peculiar sentimiento trgico de la existencia humana. En efecto, la estructura secuencial se </p><p>presenta discontinua, desplegando una enumeracin de prrafos, fundamentalmente expresados </p><p>16 El escritor manifiesta una actitud contradictoria hacia la mujer en toda su produccin y, tambin, en la vida real. En su universo de ficcin, si por una parte el ser humano puede integrar su existencia slo gracias a su complementario medio ser, por otra las mujeres que cobran vida en sus pginas tienen casi siempre una connotacin negativa. En Humorismo, sin medios trminos, explica...</p></li></ul>