Teléfono: 953 31 32 81 MonográficoS El Jaén judío ?· El Condestable fue asesinado en la Catedral…

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<ul><li><p>www.turjaen.orgwww.turjaen.org</p><p>Oficina de Informacin Turstica de Jan</p><p>Ramn y Cajal, 1Telfono: 953 31 32 81</p><p>oficinaturismo@aytojaen.es</p><p>MonogrficoS</p><p>Paseo por la historia juda de Jan* Ruta diseada por la Asociacin IUVENTA Editada por la Concejala de Turismo del Ayuntamiento de Jan </p><p>El Janjudo</p><p>En esta Ruta por la Historia Juda de Jan se ofrece al visitante un itinerario turstico-cultural tanto por el espacio que habit esta comunidad medieval (la Judera), como por otros puntos del Conjunto Histrico de la ciudad que tuvieron una relacin ms o menos directa con la poblacin hebrea local. Se ofrece adems la oportunidad para, desde la ptica de un recorrido por la historia hebrea, conocer paralelamente otros monumentos de inters histrico-artstico que el visitante encontrar en su camino.</p><p>La Ruta por la Judera de Jan que proponemos, comienza en la popular Plaza de Santa Mara, en la que imponente la Ca-tedral de Jan, edificada segn trazas de Andrs de Vandelvira. Est considerada como uno de los mejores exponentes del Renacimiento Espaol y, actualmente, es candidata a la declaracin como Patrimonio de la Humanidad. Esta Catedral, sin duda una de las ms hermosas de Espaa, est estrechamente relacionada con la persecucin a que estuvieron sometidos los judeo-conversos jiennenses en algunas etapas histricas. En la misma plaza encontramos el Palacio Episcopal y el Ayuntamiento de Jan, lo que configura este espacio como el centro por excelencia del poder local.</p><p>En una de las capillas de la anterior Catedral gtica se exponan los sambenitos de los condenados por la Inquisicin. Fue en una reunin de su Cabildo donde nacera el germen de los Estatutos de Limpieza de Sangre, que despus se generalizarn en los dominios del Imperio tras la aprobacin por el Cardenal Siliceo, en 1547, de los tristemente famosos Estatutos de la Catedral de Toledo. Dichos Estatutos tenan como objetivo impedir el acceso a determinados oficios y dignidades a aquellos que no acre-ditaran su condicin de cristianos viejos, es decir, que no tenan ascendencia juda o musulmana.</p><p>Merece la pena visitar el interior de este gran templo, que fue concebido por el arquitecto como un gran Relicario en el que guar-dar la sagrada reliquia del Santo Rostro de Cristo y donde se guardan tambin otros preciados tesoros. En varias de las esce-nas dedicadas al Nuevo Testamento, en la extraordinaria sillera del Coro, pueden verse imgenes de judos con la caracterstica rodela, un distintivo circular que serva para sealar a los miembros de la comunidad israelita en tiempos medievales y que se les oblig a portar en determinados periodos.</p><p>La fachada exterior de la cabecera de la Catedral conserva un friso gtico en el que, mediante un discurso iconogrfico de muy principios del siglo XVI, se representa a los judos como un pueblo maldito que puede llegar a salvarse a travs del bautismo y la fe catlica. Este friso nace en un contexto territorial y poltico donde la Inquisicin tiene una fuerte presencia en la ciudad de Jan. De hecho en este mismo entorno catedralicio residieron Diego de Deza y Alonso Surez, que ocuparon, paralelamente a su condicin de Obispos de Jan, el cargo de Inquisidores Generales. Igualmente, sabemos que a finales de 1502, el Consejo de la Suprema y General Inquisicin, mximo rgano colegiado de la misma, mantena sus reuniones en la posada del Obispo de Jan.</p><p>Por ltimo debemos destacar que fue la plaza de Santa Mara uno de los lugares donde se desarrollaron los Autos de Fe del Tri-bunal de la Inquisicin de Jan, que se fund en 1483, constituyndose como el tercero de Espaa, tras los de Sevilla y Crdoba, sin duda por el elevado nmero de judeoconversos que habitaban la ciudad.</p><p>Continuando por la calle Maestra, en el margen derecho, encontramos una hermosa hornacina con un Crucificado, conocido popularmente con el nombre de Cristo del Amparo, el cual, segn la tradicin, se apareci en dicha pared cuando un grupo de judos intent profanar una procesin que marchaba hacia la Catedral.</p><p>La calle Maestra ha sido el eje principal del comercio de la ciudad hasta hace unas dcadas, y fue espacio donde los giennenses de origen judo tuvieron gran parte de sus tiendas, comercios y oficinas en tiempos antiguos. No conviene dejar de transitar por alguna de las callejuelas que circundan la calle Maestra, especialmente la evocadora calle Arco del Consuelo, tpico adarve medieval que hoy alberga algunas de las tascas centenarias ms tpicas de la ciudad.</p><p>DE LA PLAZA SANTA MARA A LA CALLE MAESTRA1</p><p>TomsSello</p><p>TomsSello</p></li><li><p>www.turjaen.orgwww.turjaen.org</p><p>Volviendo a la calle Maestra, encontramos un edificio que actualmente acoge el Palacio Municipal de Cultura. Son los restos del que fuera Palacio de Don Miguel Lucas de Iranzo, barn, conde y condestable de Castilla en tiempos de Enrique IV. Con respecto a este destacado personaje de la historia local es conveniente aclarar que han sido varios los estudiosos que han sos-pechado del posible origen judeo-converso del Condestable. Entre otros indicios, los sbados se abstena de realizar cualquier trabajo, en curiosa similitud con la celebracin del shabat hebreo. El Condestable fue asesinado en la Catedral el 21 de Marzo de 1473 por cristianos viejos, y se signific por su defensa del colectivo judeoconverso. </p><p>Son de destacar en este Palacio los restos del denominado Saln Mudjar, Monumento Histrico-Artstico que cuenta con un hermoso alfarje, donde Miguel Lucas reuna a su pequea corte. Frente a la puerta principal del Palacio del Condestable, encon-tramos la calle Madre de Dios, por la cual ascenderemos en busca del Arco de San Lorenzo.</p><p>El Arco de San Lorenzo es lo que resta de la antigua parroquia homnima, de estilo gtico-mudjar. Este edificio condensa en pocos metros cuadrados una gran cantidad de historia. Atendiendo al tema que nos ocupa en esta Ruta de la Judera, hemos de destacar que fue en esa antigua parroquia de San Lorenzo donde estuvo expuesto a la devocin popular, en sus primeros tiempos, el lienzo conocido popularmente como Cristo de la Tarima, que tambin aluda a una curiosa leyenda con la que se pretenda desprestigiar a la comunidad judeo-conversa que, como dijimos anteriormente, tena en la cercana calle Maestra y aledaas sus tiendas y comercios.</p><p>El Arco de San Lorenzo es Monumento Nacional y en su interior destaca especialmente la capilla de la planta baja, con unos hermosos azulejos moriscos y yeseras. En dicha capilla se encuentran enterrados Juan de Olid, secretario del Condestable Iranzo, y su esposa Isabel Rendelez. Actualmente es sede de la Asociacin Cultural Ami-gos de San Antn. </p><p>Volviendo a la calle Maes-tra, continuaremos en di-reccin hacia el antiguo barrio judo siguiendo la calle Martnez Molina, que se presenta como una con-tinuacin de la anterior.</p><p>Continuaremos nuestro camino hasta llegar a la altura de la calle San Andrs, que encontraremos a la derecha. En este momen-to comenzamos a visitar el espacio urbanstico de la ciudad vieja donde los judos habitaron y que reciba la denominacin de judera.</p><p>Bajando esta calle encontraremos la fachada de la Iglesia de San Andrs, que parece fue una sinagoga, como nos recuerdan en su interior unos hermosos arcos tmidas, muy similares a los de otras sinagogas espaolas. La propia sobriedad de la fachada a la calle San Andrs, parece evocar la normativa medieval que obligaba a los judos a que sus sinagogas tuvieran un aspecto ms austero que el resto de las iglesias de la localidad. La orientacin al este del templo, su recoleto patio, etc., no parecen sino con-firmar que estamos ante una de las antiguas sinagogas medievales de Sefarad. Incluso la inexistencia de fachada monumental a los pies del actual templo nos indica como la entrada y salida a las sinagogas medievales se realizaba por las paredes laterales, al objeto de no dar la espalda, al salir de las mismas, al muro Este, donde se ubicaba el tabernculo en el que se guardaban los Rollos de la Ley Juda (Tor).</p><p>Anexas al templo encontraremos una serie de interesantes dependencias que forman parte de la Noble Cofrada de la Limpia Concepcin de Nuestra Seora. Igualmente a los pies de la iglesia est la Santa Capilla, capilla de la misma cofrada anterior-mente mencionada, de fecha muy posterior a la construccin de la posible sinagoga. No podemos dejar de destacar la extraordi-naria Reja que cierra la Santa Capilla, obra del Maestro Bartolom, una joya de la rejera andaluza.</p><p>Para conocer el entramado urbanstico del barrio judo de la capital, basta con acercarse a travs del cercano Callejn del Gato a un conjunto de calles que solo cuentan con tres salidas al exterior, si bien actualmente no son totalmente visitables, ya que parte de las mismas se encuentran cerradas al trnsito, si bien se vern recuperadas en un futuro gracias a un Plan Especial para la Recuperacin de la Judera de Jan. Este conjunto de callejuelas cuenta en la actualidad con tres entradas o salidas, evocando los </p><p>JUDERA2</p></li><li><p>www.turjaen.orgwww.turjaen.org</p><p>conocidos guettos medievales y recordndonos el privilegio que los monarcas concedan a los judos (que eran sbditos reales), de poder cerrar sus barrios con puertas, especialmente por las noches, como medida de proteccin ante posibles ataques o revueltas. Las calles del Rostro y Santa Cruz, adems del Callejn del Gato, o las cercanas de Los Hurfanos, Remojadero del Pescado, Real, y dems, forman parte del entorno del barrio judo de Jan y su secular trazado sigue guardando, a pesar de las modificacio-nes sufridas en sus viales a lo largo de tantos siglos, la esencia del urbanismo caracterstico de la antigua judera de Jan.</p><p>La Judera jiennense tuvo el carcter de Aljama, es decir, debi contar con sus propias normativas particulares y con edificios comunales tales como sinagogas, bao ritual (micv), taberna para el vino kosher, escuela religiosa (Talmud-Tor), etc. Tngase en cuenta que la judera de Jan estuvo habitada durante el siglo XIV por unas 1.500 personas, como se desprende de la docu-mentacin que nos traslada que el Rey Pedro I permiti el cautiverio de los trescientos cabezas de familia judos de la ciudad, por parte del reino musulmn de Granada, durante las significadas luchas fraticidas con Enrique de Trastmara, a cambio de apoyo para su causa.</p><p>Ello supuso una dursima prueba para la judera de Jan, de la que parece pudo rehacerse rpidamente, pues a finales del siglo XIV aparece citada en el Padrn de Huete, junto a otras juderas del Reino de Jan, pagando en conjunto unos tributos no muy distantes de los de la destacada judera cordobesa.</p><p>Tras las graves persecuciones de 1391 contra los judos espaoles, al igual que ocurri en otras muchas juderas del pas, el barrio hebreo giennense se convirti en un barrio de judeo-conversos. Una de sus sinagogas se transform en iglesia de Santa Cruz, en la que solo se celebraba culto cada tres meses, en una muestra del escaso inters de los clrigos hacia los habitantes de la zona.</p><p>Es visita obligada en este entorno la plaza del Doctor Blanco Njera, popularmente co-nocida con el nombre de plaza de los Hurfanos. En la misma se alza una gran Menor (candelabro judo de siete brazos), monumento a los judos expulsados de Espaa en la Edad Media. En dicho monumento se recoge una inscripcin en castellano y en judeoes-paol o sefard, la lengua castellana que estos judos han conservado durante siglos en los pases donde se asentaron a lo largo de toda la ribera mediterrnea. Igualmente, en esta misma plaza, existe un puente sobre los restos arqueolgicos de una antigua puerta de la muralla medieval , la puerta de Baeza, que era la comunicacin de la ju-dera giennense con el exterior de la urbe. El puente simboliza, adems del paso de los judos para entrar o salir de su barrio, un puente entre culturas diferentes que un da convivieron juntas. Igualmente se conservan en el subsuelo restos de las mura-llas y de una torre de dicha puerta de Baeza. Con respecto a la Menor mencionada, es la primera que se ubic en una va pblica de Espaa.</p><p>Volviendo sobre nuestros pasos por la calle de San Andrs hasta la calle Martnez Molina, continuaremos nuestro camino hasta la Plaza Santa Luisa de Marillac, conocida popularmente como la Plaza del Pato. En esta plaza se yergue evocador el antiguo Palacio de Don Fernando Torres de Portugal, Virrey del Per y Conde de Villardompardo. Se trata de un inmueble de estilo renacentista y edificado sobre unos antiguos Baos rabes del siglo XI.</p><p>Es aconsejable la visita al interior, que alberga un interesante Museo de Artes y Costumbres Populares, un Museo Internacional de Arte Naif y muy especialmente, los antiguos Baos rabes que se encuentran bajo el Palacio y cuya rehabilitacin mereci el premio Europa Nostra de Restauracin en 1984.</p><p>SALIENDO DEL BARRIO JUDO. DE LA PLAZA SANTA LUISA A LA PLAZA DE LA MAGDALENA3</p></li><li><p>www.turjaen.orgwww.turjaen.org</p><p>El Bao rabe o hamman de carcter pblico, como este caso que visitamos, contaba con una </p><p>serie de turnos para hombres y mujeres, pero tam-bin para los distintos credos religiosos que habi-</p><p>taban en las ciudades hispano-musulmanas y luego castellanas. Concretamente la poblacin juda los utilizaba los viernes, da de </p><p>precepto en el Islam y previo a la festividad del sbado hebreo (shabat), da dedicado prcticamente en exclusiva al estudio y oracin.</p><p>Existe constancia de que en Jan existi otro Bao rabe, de la misma poca que el de este Palacio de Villardompardo, cuyo pro-pietario era un judo. Esto se sabe en base al nombre del mismo, el Hammam ibn Ishaq, o lo que es lo mismo, Bao del Hijo de Isaac. Este Bao al parecer se encontraba en las cercanas de la iglesia de San Andrs, como sabemos posible sinagoga, de ah su cercana con este bao. Los restos arqueolgicos del mismo estn pendientes de ser puestos en valor en un futuro no lejano. Fue bastante habitual durante la Edad Media que existieran hammanes en las juderas.</p><p>A cincuenta metros, siguiendo la calle Santo Domingo, encontramos el edificio del Real Convento de Santo Domingo, lugar donde se ubic el Tribunal de la Inquisicin de Jan, que tan ligado est a la historia juda de la localidad. Tngase en cuenta que los primeros cincuenta aos de la Inquisicin Espaola tuvieron como objetivo fundamental la persecucin y control de los posibles judaizantes. Destaca su magnfico claustro, el mejor de la provincia, y su iglesia, en proceso de rehabilitacin.</p><p>Continuando por la misma calle de Santo Domingo, a unos ciento cincuenta metros, encontramos la plaza de la Magdalena. La parroquia de la Magdalena conserva los restos de un antiguo shan o patio de abluciones, pues este templo fue una de las mezqui-tas de la antigua ciudad musulmana, poblacin que fue conocida con el nombre de Medina Yayyan. En esta misma plaza encon-tramos un edificio con soportales, que la tradicin considera los restos de la antigua Casa del Cad y, muy cerca de sta, junto a la fuente de la Magdalena, la tradicin local ubica el solar donde antao se encontr la casa de los Ibn Shaprut, una de las familias judas ms importantes de la historia de Espaa.</p><p>En ese espacio y en la casa actual encontramos en la fa...</p></li></ul>

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