revista andar extremo n° 25

Download REVISTA ANDAR EXTREMO N° 25

Post on 22-Mar-2016

228 views

Category:

Documents

8 download

Embed Size (px)

DESCRIPTION

Revista de Deportes Aventura y Vida en La Naturaleza. Marzo/Abril de 2013

TRANSCRIPT

  • ecordarn la hazaa del legendario navegante noruego Thor Heyerdahl cuando en 1947 cruz el Pacfico en una

    balsa de madera (Kon Tiki). Quera demostrar que los Incas podan haber sido los ascendientes de muchas de las civilizaciones que pueblan las islas de ese ocano. Tard 101 das en navegar las 4.300 millas que separan el puerto del Callao de la isla de Raroia en las Toamotu.

    Su nieto, Olav Heyerdahld, se uni a David de Rothschild, ambos de 31 aos, en el proyecto Plastiki para emular una hazaa de similares dimensiones. Esta vez navegando entre San

    Francisco y Australia sobre un catamarn construido con botellas de plstico y otros materiales reciclables en una distancia de ms de 18.520 km. Su propsito, llamar la atencin del mundo sobre la terrible polucin que flota en los mares, especialmente, en forma de plsticos.

    De los 230 millones de toneladas de plstico producidos anualmente en la tierra, el 90% no se recicla. Cerca del 60% de la polucin marina est constituida por trozos de plstico. Por su culpa, mueren cerca de 100.000 mamferos al ao, y ms de un milln de aves como albatros, cormoranes y otras especies migratorias. Solo en

    el ecuador del Pacfico hay una extensin de 34 millones de kilmetros cuadrados de bancos txicos, compuestos, en su mayor parte, por trozos de plstico de variada procedencia.

    Para realizar tan maa proeza juntaron 12.500 botellas recicladas de Secretex. Se trata de un propileno reforzado descubierto en los aos sesenta por la qumica DuPont, y que en nuestros das recibe en el mundo nutico el nombre de Mylar. Con este material, por ejemplo, se confeccionan velas. Estas botellas son las utilizadas para las aguas gaseosas y las sodas pues deben ser capaces de aguantar una presin de 10 bares.

  • La ingeniera naval corri a cargo de Arquitectos para la Humanidad, un grupo de tcnicos medioambientales entre los que destacan Michael Pawlyn, dueo de la firma californiana Adventure Ecology, y Andy Dovell. David y Olav les pusieron contra las cuerdas cuando exigieron que las botellas se deban ver desde la parte externa de la embarcacin. Con este objetivo disearon un esqueleto de metal hueco en el que colocaron los paquetes de botellas de plstico, que le daban la flotabilidad, pegados con una cola ecolgica fabricada a base de caa de azcar y resina de madera.

    Emplearon 120.000 horas para dar forma a un catamarn de 18,28 metros de eslora (60 pies) por 6,30 de manga. Con un calado de 1,5 metros y un desplazamiento de 12 toneladas, le instalaron dos palos realizados con tubos de

    riego reciclados y unas velas de Mylar obtenidas de recuperar otras. Sobre su obra muerta colocaron un puente de paneles traslcidos reciclables en la que instalaron unas hamacas y redes para almacenar comida y objetos.

    La energa para la radio y el ordenador la obtenan de placas solares, dos aerogenerado-res, otro de agua, y una bicicleta provista de una dinamo que utilizaron sobre todo para hacer ejercicio. No llevaban piloto automtico, ni la mayor parte de las sofisticaciones nuticas que hay en el mercado. Comieron alimentos liofilizados y racionaron el agua que llevaban a bordo y la que obtenan de la lluvia al no haber querido instalar una potabilizadora.

    Zarparon de San Francisco (EEUU) el 29 de marzo del 2010 y llegaron a Sydney (Australia) el 27 de agosto del mismo ao tras pasar en la mar

    129 das. Como no llevaban orzas ni derivas, el singular catamarn slo poda navegar con rumbos muy abiertos. Nada ms zarpar, les sorprendi un fuerte temporal que Jo Royle, la nica mujer a bordo de los cinco tripulantes, y que llevaba la navegacin no pudo evitar.

    Pasaron varios das a la deriva torturados por los movimientos caticos del ingenio nutico y acompaados por el horrible ruido que producan las botellas de plstico al presionar unas contra otras. Mareos, y ms tarde desesperacin, pues al ansiado Alisio no haca acto de presencia. Durante muchas jornadas navegaron a unos desesperantes 1.5 nudos.

    Hicieron una escala en las islas Kiribati tras 39 das de navegacin. Y resistieron un temporal con vientos de 60 nudos entre Noumea y Australia.La media de la travesa fue de 3,7

  • nudos. Llegaron en perfecto estado de salud logrando una repercusin meditica de 1.119.332 visitas en su pgina web.

    Las 10.400 fotos que editaron fueron vistas medio milln de veces. Y su repercusin medioambiental ha pasado a formar parte de los programas de estudio sobre esta materia aportando datos trascendentales como que la fabricacin de objetos con materiales reciclables en nada les priva de una gran duracin y resistencia.

    Con su hazaa lograran dos impresionan-tes marcas de navegacin: la vivida sobre la mar y la que realizamos por el ciberespacio los ms de un milln de personas que les seguimos por internet. Proyectos como este, demuestran que nuestro mundo marino tambin puede tener un futuro ecolgico y esplndido si nos dejamos guiar por la imaginacin y la inteligencia; en definitiva, por la excelencia.

    La Expedicin Atlantis basada tambin en la Kon Tiki y lierada por Alfredo Barragn cruz el Ocano Atlntico y fue tripulada por cinco argentinos en 1984, partiendo desde el puerto de Tenerife en las islas Canarias y llegando 52 das despus a La Guaira en Venezuela. La embarcacin fue una balsa de 13,6 metros de largo por 5,8 metros de ancho construida con troncos de madera balsa, sin timn y con una vela. La distancia recorrida fue de 5000 kilmetros.

    Youtube documental: Expedicin Atlantis (COMPLETA)

    El es el heredero de una de las mayores dinastas de banqueros de Europa. Tal vez por eso David de Rothschild no le guste el desperdicio. En 2010 zarp de San Francisco, California, rumbo a Sidney, Australia a bordo del Plastiki, un barco hecho de plstico 100% reciclado. Mas que una aventura, el viaje tuvo como objetivo concientizar sobre la basura acumulada en los ocanos que destruye ecosistemas y afecta la vida marina.

    Atlantis hoy

  • ue la segunda vez que emprendimos el mismo desafo y uno de los principales cambios en la estrategia que planeamos

    fue la idea de llegar aclimatados al Aconcagua y para ello hicimos otro cerro antes. Una de las dificultades que se encuentra uno al escalar es el mal de altura y para evitarlo se debe descansar

    en los distintos campamentos a altura, situacin que se puede volver montona.

    Un amigo del grupo nos propuso ir al Cordn de la plata, un lugar cerca de Mendoza que cuenta con cerros de gran altura. Guillermo Amato, Juampi Arniz, Alberto Gelene, Luciano Manesse, Pablo Barrena, y Hernn Moreno

    partimos, los tres primeros nos acompaaran a subir el cerro Adolfo Calle con sus 4210 msnm y a llevarnos hasta la entrada del parque.

    Como todo grupo de montaa se hizo una camaradera muy natural en esta clase de deportes, que ameniz la caminata hasta Las Veguitas Inferior, donde acampamos. En la madrugada nos levantamos y atacamos el cerro, cost pero llegamos a la cumbre en un da despejado, fotos de rigor, abrazo de cumbre, y regreso por cierto bastante accidentado por el pedregal que se forma. Dormimos nuevamente en el campamento y al otro da al parque Aconcagua donde con los permisos en mano, nos despedimos de una parte de nuestro grupo.

    Despus de varias horas llegamos al primer campamento Confluencia, donde descansamos y al otro da emprendimos la interminable y dura caminata por Playa Ancha para llegar a Plaza de Mulas, pasamos tres das, y fuimos al campa-mento Canad bajo una gran tormenta que nunca amain, el servicio meteorolgico indicaba que no iba a parar y no par as que nos metimos en la carpa con varios grados bajo cero a descansar y esperar con muchas ganas.

    Al otro da nos levantamos y decidimos subir a Nido de Cndores, nuestro ltimo campamento de altura ya que, con semejante tormenta nos convena atacar la cumbre desde ese punto.

    Ya se haba perdido un montaista polaco, que era intensamente buscado por la patrulla de rescate.

    El gran cono y desafo del montaismo en Amrica fue elegido por nosotros para concretar nuestro sueo deportivo, el cerro Aconcagua con sus 6962 msnm, con sus varias rutas, sus distintas cumbres, sus grandes tragedias.

  • Estuvimos dos das esperando que se vaya la tormenta a pesar de que el pronstico no era muy alentador, durante esos dos das al levantarnos nos encontrbamos con la carpa cubierta de nieve y con la tarea de tener que desenterrarla, tuvimos la suerte de conocer a los rescatistas que tenan all un domo (es el nico domo de rescate en el mundo en estas alturas) y ellos nos proporcionaban agua para tomar, por lo que no tuvimos que derretir nieve.

    Son el despertador a las 3 am (nuestro ltimo intento de da de cumbre antes de tener que comenzar el descenso). Lleg el momento!!! Abrimos la carpa y la tormenta estaba en todo su apogeo, viento blanco y centmetros de nieve en el piso, imposible as que a dormir un rato ms. Antes de retornar fuimos a despedirnos de los chicos de rescate, y al entrar a su domo, nos pidieron ayuda para bajar a un hombre con un ACV (accidente cerebro vascular), ya que ellos tenan que ir a ver una carpa que se encontraba mas arriba. Uno de los porter les haba comentado que se encontraba abandonada, supusieron que era uno de los perdidos, los asistimos en la bajada y despus de 8 horas de

    caminata muy dura, l apenas poda caminar, llegamos a la asistencia medica que estaba en Plaza de Mulas, este singular evento se debi a que por la tormenta el helicptero no pudo llegar hasta donde se encontraba el herido.

    Sin gloria regresamos, pero con la impronta de haber ayudado a una persona a no formar parte de los nmeros de montaistas que cada ao se cobra el Aconcagua.

    Nunca supimos el nombre, tampoco que fue de l.

    Este ao con nuestros amigos del grupo Vibraventura tenemos como propuestas varios descensos