Manuel Chaves Nogales

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Biografa, obra, articulo

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oinarrizkoa - txuria / bsico - blanco

PGINA 1

Ernest Lluch Kultur Etxeko Liburutegia

Biblioteca del Centro Cultural Ernest Lluch

Literatur Solasaldia

Martxoa 2013 Marzo

Manuel Chaves Nogales

(Sevilla, 1897 Londres, 1944)

Manuel Chaves Nogales (1897-1944) naci en Sevilla. Se inici muy joven en el oficio de periodista, primero en su ciudad natal y ms tarde en Madrid. Entre 1927 y 1937, Chaves Nogales alcanz su cnit profesional escribiendo reportajes para los principales peridicos de la poca, y ejerciendo, desde 1931, como director de Ahora, diario afn a Manuel Azaa, de quien Chaves era reconocido partidario.

Al estallar la guerra civil se pone al servicio de la Repblica y sigue trabajando como periodista hasta que el gobierno abandona definitivamente Madrid, momento en el que decide exilarse en Francia. La llegada de los nazis, que describira magistralmente en el ensayo La agona de Francia, le oblig a huir a Londres, donde falleci a los 47 aos.

Adems de brillante periodista es autor de una esplndida obra literaria entre la que destacan sus libros sobre Rusia: los reportajes La vuelta a Europa en avin. Un pequeo burgus en la Rusia roja (1929), Lo que ha quedado del imperio de los zares (1931) y El maestro Juan Martnez que estaba all (1934); la biografa Juan Belmonte, matador de toros, su vida y sus hazaas, su obra ms famosa, considerada una de las mejores biografas jams escritas en castellano; y A sangre y fuego. Hroes, bestias y mrtires de Espaa (1937), impresionante testimonio de la guerra civil donde denuncia las atrocidades cometidas por ambos bandos con una lucidez sorprendentemente adelantada a su tiempo.

A sangre y fuego

Manuel Chaves Nogales (18971944) subtitula A sangre y fuego (2011), acertadamente, Hroes, bestias y mrtires de Espaa, una curiosa coleccin de cuentos, historias reales sobre la contienda espaola que, incluso hoy, se leen como un duro testimonio y curiosos reportajes de un periodismo hecho a pie de noticia. Sin duda, una de las pasiones del hombre, uno de esos temas que literariamente inspira a los narradores, es la guerra, y quiz porque humanamente ha sido desde siempre su aventura mxima, un experimento ancestral por enfrentarse con la muerte. Pero la sangre derramada durante siglos no han conseguido librar a la Humanidad de este innoble sentimiento.

Manuel Chaves Nogales-en idazlanak / Obra de Manuel Chaves Nogales

Narraciones Maravillosas y biografas ejemplares de algunos grandes hombres humildes y desconocidos (1920)

La ciudad (1921)

La vuelta a Europa en avin: un pequeo burgus en la Rusia Roja (1929) 860-8 CHA

La bolchevique enamorada (El amor en la Rusia roja) (1929)

Lo que ha quedado del Imperio de los Zares (1931)

El maestro Juan Martnez que estaba all (1934) N CHA

Juan Belmonte, matador de toros: su vida y sus hazaas (1935) CONSULTA

A sangre y fuego: hroes, bestias y mrtires de Espaa (1937) N CHA

La defensa de Madrid (1938)

La agona de Francia (1941) 944 CHA

Cuatro historias de la repblica (Recopilacin de artculos) 946.0 CUA

Signatura dauzkatenak Donostiako Udal Liburutegi Sarean aurkitu ditzazkezu / Encontrars en la Red Municipal de Bilbiotecas de Donostia-San Sebastin las obras marcadas con signaturaManuel Chaves Nogales-i buruzko artikuloa / Artculo sobre Manuel Chaves Nogales

El genio escondido

BABELIA 901

El Pas, 28 Febrero 2009

El periodista Manuel Chaves Nogales (Sevilla, 1897-Londres, 1944) fue valiente y extraordinario, pero vivi fuera de sitio en una poca trgica, que l supo atrapar para la literatura. Su obra A sangre y fuego y su inmensa biografa de Belmonte son ahora recuperadas.

El problema de Manuel Chaves Nogales fue que siempre qued fuera de sitio. Justo lo contrario de su amigo el torero Juan Belmonte, cuya biografa, o novela, o reportaje, vuelve a publicarse ahora en Libros del Asteroide. Este hombre ntegro, hiperactivo y clarividente anduvo un paso o dos por delante del resto los 47 aos que trot por el mundo. Mientras vivi y despus de su muerte tambin, con el legado fascinante de su obra, que poco a poco empieza a reivindicarse ahora.

En cuestin de ideas, cuando en Espaa la cosa se puso cruda y salpicaba la sangre, Chaves Nogales eligi eso tan poco valorado entonces como era el sentido comn. Por lo que respecta a su oficio, cmo considerarle? Aquel camino de periodismo literario que emprendi radicalmente no responda a nada conocido hasta entonces. Creador del lenguaje? Un reportero, sencillamente? Por qu no todo a la vez? Ahora, a los 65 aos de su muerte en Londres all por 1944 cuando estaba a punto de concluir la Segunda Guerra Mundial, ha llegado el momento de colocarle en el lugar que se merece: el de un grande del siglo XX finalmente entendido en el siglo XXI.

La historia, la literatura y el periodismo -si es que hay que diferenciar entre estas dos ltimas categoras- han acabado por darle la razn. Para la vida, Chaves Nogales fue valiente; para el oficio, audaz y creativo hasta la genialidad. Es decir, hasta inventar caminos que nunca antes haba explorado nadie y crear con ellos una escuela que es vigente, en la que trastoc todos los gneros y los moderniz hasta un punto en que hoy, al leerlo, parecen recin inventados. Genial es un adjetivo tan manoseado ante el que se impone no malgastar gratuitamente el uso para aquellos que no lo merezcan. Pero en el caso de este hombre, cuadra a la perfeccin por abrir caminos que unen la urgencia del periodismo con el arte literario. Por su utilizacin proverbial y acertada del lenguaje, tan efectiva y prctica como bella, contundente y alejada del artificio.

Viaj por toda Europa husmeando cambios y convulsiones. Se comprometi con la Repblica y repudi los totalitarismos, ya fueran de extrema izquierda o de extrema derecha. Su vida fue una pelcula dentro de una poca trgica y revuelta. Retrat la Europa en armas, apoy a Azaa y se indign ante la locura de la Guerra Civil. Quiso alertarnos y dar luz. Por ello recogi el estigma del olvido. "Fue un visionario", asegura Pilar Chaves Jones, nica superviviente de los cuatro hijos que tuvo con su compaera de fatigas sevillana, Ana Prez. Pero su bsqueda de la verdad le depar un buen cmulo de desgracias. Aventuras tambin, pero ante todo desgracias para alguien a quien le gustaba disfrutar de la vida.

Pag el precio de sus predicciones. Tuvo que huir de Espaa hacia Francia pero su compromiso no le dio tregua. Le persiguieron los nazis y la izquierda le conden a la hoguera por no responder al patrn de los dogmas. Fue librrimo y anglfilo. Guapetn, y hasta quedaba fuera de sitio tambin en su aspecto. "Un sevillano de aire nrdico, rubiasco y de ojos azules", comenta su hija, con esa desenvoltura gentica que empleaba l para definir a sus personajes.

Aunque a la hora de retratarse a s mismo, no se daba mucha importancia. "Yo era eso que los socilogos llaman un pequeoburgus liberal", escriba Chaves Nogales en el prlogo de una de sus obras maestras, tan lleno de irona como provocacin. Era la ltima y se titul A sangre y fuego. Hroes, bestias y mrtires de Espaa. Estas ocho pginas, para Andrs Trapiello -que le reivindic con toda su grandeza en Las armas y las letras-, son, sencillamente, "lo mejor que se ha escrito nunca sobre la Guerra Civil".

Como tales, las historias que este autor contaba fueron publicadas por entregas en la prensa de la poca. De peripecias completamente reales sobre la contienda, Chaves Nogales pari nueve relatos, o reportajes, o testimonios, como quieran, que hoy le hacen temblar a uno. Eso que luego se dio en llamar Nuevo Periodismo americano vino dcadas despus. Un seor de Sevilla, hijo a su vez de otro periodista, Chaves Rey, ya lo haba inventado sin que nadie fuera capaz de caer en ello.

Lo cuenta Ana G. Cail en el prlogo de esta obra reeditada ahora por Austral despus de que la recuperara Espasa en 2001 y fuera publicada por primera vez como tal en Chile hacia 1937. Ningunearle ese mrito da cuenta de la ceguera patria. Pocos se acuerdan de l en ese sentido. Lo que manifiesta ignorancia y muestra el estatus perifrico de nuestro pas y su historia. Ninguno de esos valores le sirvi para evitar el ostracismo, escribe Cail.

Ese olvido, ese hurto ante los lectores y la memoria que ha sufrido Chaves Nogales tiene que ser aniquilado a la voz de ya para que no se rompa un nudo generacional continuo que se rinda a sus pies. Merece ser ledo en las escuelas. Dejar la rareza para convertirse en ejemplo. Las razones del desprecio histrico venan jaleadas por todos los bandos. Para la izquierda, un tipo que cuestion contundentemente un hito como la Revolucin Rusa en boca de un bailaor flamenco se converta en hereje. Eso era, ni ms ni menos, El maestro Juan Martnez que estaba all (Libros del Asteroide), otra de sus obras inslitas y geniales. Para la derecha, su posicin proazaista y su propio exilio, primero en Pars y despus en Londres, le dejaban tachado como rojo peligroso.

Hay razones que explican bien este rechazo. Ignacio Martnez de Pisn, que ha recogido dos relatos suyos para el libro Partes de guerra (RBA), lo explica: "La dictadura franquista dificult durante mucho tiempo que se reivindicara a escritores como l, crtico con los desmanes cometidos en nombre de la Repblica y, al mismo tiempo, inequvocamente prorrepublicano. Y tampoco el antifranquismo vea con buenos ojos esas sutilezas. Para valorar en su justa medida la obra de Chaves Nogales se ha tenido que esperar a que todo eso quedara definitivamente superado", asegura el escritor.

"Adems", aade, "tradicionalmente, la guerra se ha venido interpretando en clave pica y, por tanto, maniquea". Algo que en la mentalidad de Chaves Nogales no entraba. Ni buenos ni malos, sino todo lo contrario. "En A sangre