Liberalismo y Teología Liberal

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Tema religioso

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1.Origeneimportanciasocialdelliberalismoenelsiglo XIXElliberalismo(l.),quefuelamaneraabsolutamentedominante de entenderse a s misma la burguesa europea en el siglo XIX, tienesusmsimportantesraces dentro de la historia del esp-ritu en aquel movimiento espiritual (general en el siglo xviii) que coincidiendo slo en parte con la -> ilustracin y el -> racio-nalismo vio el sentido de la libertad como posibilidad y tarea de autodeterminacin, y experiment la propia mismidad princi-palmente (aunque no exclusivamente) en la propia racionalidad: en la penetracin racional y discursiva de todos los mbitos de la vida, desde las leyes de la naturaleza hasta la moralidad. En la filosofa profesional sobre todo Espinosa y Leibniz esta idea (que forma poca) de la libertad y de la racionalidad fue elabo-radacomointerpretacindelaexperiencia;peroseprescindi delmundodelosobjetosparacentrarseensmismo:enel sujetocomounarealidadoriginaria,enciertomodotrascen-dentealmundoobjetivo,quepuedeinvestigaryreconstruir autnomamente(esdecir,guiadonicamenteporlaspropias leyes del pensamiento) la totalidad de lo real.Con este egolgico punto de partida se plante a la sociologa el tema de evidenciar, partiendo igualmente de las leyes y nece-sidadesdelyo,laposibilidadylasnormasdesocializacin LIBERALISMO Y TEOLOGA LIBERALmercaba.orgintersubjetiva. Guiados por esa meta, los teorizantes polticos y jurdicosdeestapocaconcibieronun-3individualismoliberal, que slo puede entender las estructuras sociales como contrato posteriorentresujetoslibresysubordinaestrictamentetodo poderyautoridadalaautonomadelindividuodirigidaporla razn. Esta idea de la libertad no se qued ni mucho menos en concepcin acadmica, sino que, ya en el Bill of Rights de 1688, en el fortalecimiento de los Whiggs en Inglaterra, en la constitu-cinnorteamericanade1787ydeformadecisivaenlarevolu-cinfrancesade1789,vinoasermotordelahistoriasocialy presupuestofundamentaldetodamaneradeentenderseas misma la sociedad.En el nuevo -> humanismo y en el -> romanticismo, que mira-ron este ideal de racionalidad (cuando se presentaba con preten-sionesdeexclusividad)comounadefinicindelindividuo contraria a la vida (pues a la verdad l es mucho ms complejo), el aspecto de la racionalidad, en el que antes se haba esperado encontrar la verdad del propio yo, hacia fines del siglo xviii pas asegundotrminodentrodelidealdelibertad,aceptadocomo irrenunciable.Aselaspectoracionalcedielpasoalaideade que,slovivindoseplenaeilimitadamenteasmismalaper-sona,queentretantosehabaindagadomsafondoensus mltiples estratos (hasta los lindes del anarquismo y con la con-fianzaenunaarmonapreestablecidacoordinadoradelas individualidadesqueassevivenenteramenteasmismas), puedeelhombrehacerhonorasupropioyoydeesamanera serlibre.Estaideadelibertasfuepuestaporell.delsigloxlx como base y norma ideal en todos los rdenes de la vida social.La consecuencia decisiva de esta concepcin de la libertad para la vida social fue la separacin entre -> Estado y -> Sociedad y una nueva determinacin de la relacin entre ellos. La sociedad burguesafueentendidacomolamediacincuasiautomtica entrelosindividuosquesevivenenteramenteasmismos.En estejuegodefuerzas,equilibradasmaravillosamenteenmedio de la plena desvinculacin del laissez faire, el Estado ya no tena ms misin que la de vigilante, que la de asegurar al proceso delasociedadunmarcoseguroparasudesarrollo;yasera consideradonicamentecomofuncinsecundariadelamedia-cin social. En consecuencia su constitucin ya no se basaba en unaautoridadcuyalegitimacinresultabasumamenteproble-mtica, sino en la mediacin espontnea de todas las voluntades polticasenunparlamentolibrementeelegido.Estarevolucin delaconcienciasocial,yluegotambindelapraxispolticay sobretododelaeconoma(basadaenlaeconomanacionalde A. Smith y otros), puso al viejo l. en contradiccin con el demo-cratismo,nacidoenpartedel,quenoqueradejarlamedia-cinsocialamerceddeunaarmonamuydudosaensuefecto de espontaneidades no reguladas, sino que intentaba organizarla estatalmente por instituciones igualitarias, salidas de las eleccio-nes; y sobre todo lo puso en contradiccin con el socialismo, que tambinquerahacerdeesesistemademocrticoigualitarioel principio ordenador de la vida econmica.La relacin entre la sociedad liberal y las Iglesias adopt formas diversas. Hubo, por una parte, principalmente en el mbito pro-testante,movimientosintraeclesialesque,deacuerdoconel ataquegeneraldelaburguesfacontralaomnipresenciadela autoridad,sedirigieroncontraelEstado,nomenosquecontra unajerarquacuasiestatal.Sonunaexpresindeestasaspira-cionesdeemancipacinlasnumerosasasociacioneseclesisti-cas,generalmenteenestrechaconexinconlateologaliberal (revisten particular importancia: en el catolicismo diversos movi-mientos laicales franceses, el Eos-Kreis de Munich, la Democra-ziaCristianaitaliana;enelprotestantismolauninde protestantes,laasociacinsuizadelcristianismolibre,los amigosdelmundocristianoylosamigosprotestantes [amigos de la luz], expulsados de la Iglesia por procedimiento de disciplina doctrinal). Por el contrario, en la medida en que las Iglesias se identificaron con la reaccin poltica (particularmente enel>romanticismo,conelmovimientoprotestantedevida cristiana[Erweckungsbewegung]yconelconfesionalismo),la oposicinliberalaldominiodeautoridadesextraassedirigi tambin y sobre todo contra el potencial poltico-social del cris-tianismo, y exigi una estricta relegacin de la vida religiosa a la esferaprivada.Finalmente,el Estadomismoparticularmente en pases catlicos donde el l. lleg al poder contra la resistencia conservadora y clerical, p. ej., en Amrica latina, sealadamente enMjico,enEuropadelsury,conunamodalidaddistinta,en Alemania(Kulturkampf)restringiviolentamenteelinflujo social de las Iglesias.DentrodelaIglesiacatlica,todoslospostuladosliberalesde una desconexin entre la Iglesia y el Estado y de una relegacin delavidareligiosaalaesferaprivadatropezconlamsviva resistenciadeRoma:GregorioxvienlaencclicaMirarivos (1832),PoixenelSyllabus(1864),Lenxiit(sobretodo)en Libertaspraestantissimum(1888)yPoxenelLamentabili (1907)condenaronell.comointentodelasociedadburguesa deliberarsedelaautoridaddeDiosencarnadaenlaIglesia.El desarrollodelosacontecimientoshaobligadoinaplazablemente alasautoridadeseclesisticasareflexionardenuevosobreel hecho de que su verdadera misin no radica especficamente en una direccin doctrinal de la sociedad, ya dentro ya fuera de la Iglesia; y parece que esta nueva reflexin va produciendo en la actualidadunaliberalizacinperceptibledelavidaeclesistica (-> Iglesia y mundo).II. La teologa liberalComoatravsdell.lavidasocialentodasuamplitudqued penetrada por un concepto de libertad acuado por una filosofa individualistaensupuntodepartida,alateologaprofesional tambin se le plante ineludiblemente el problema de una base liberal para su pensamiento; se le plante la tarea de demostrar que el cristianismo es racional en su conjunto y provechoso para el bien comn, y la de legitimarlo ante la idea de un yo libre y responsable.1.EnelprotestantismofueF.Schleiermacher(t1834)quien elaborelplanteamientodelproblemaquediolapautapara todo el siglo. l situ la fe cristiana en el horizonte de una reali-dadentendida(abasedela>filosofatrascendental)como originariamente espiritual o como conciencia y libertad. As hizo fecunda tambin para la teologa la nueva intuicin filosfica de que el entender no se puede realizar aferrndose al hecho y a su accesoriaelaboracinracional,sinoque,propiamente,sedesa-rrolla penetrando en la gnesis de lo pensado. Entender es disol-verydarfluidezalobjeto,volviendohaciaatrs,hacialas condicionesylosmomentostrascendentalesdesuconstitucin (bienseandendoleapriorstica,bienseandetipohistricoy concreto), hasta llegar al primer origen de la conciencia y de la realidad.EnestesentidoSchleiermachernoestudialafecris-tianamirandoalahistoriayaladoctrinaysufundamentacin bajounaperspectivaobjetiva,sinomirandoala fidesqua, que llevaenslalidesquaecomocorrelatoobjetivo.linvestiga esta fides qua preguntando por su lugar y por su autodemos-tracingenticaalaluzdelaconcienciadelibertadcomola apertura ms primigenia y normativa de un sentido.Schleiermacher ve ese origen de la fe en el sentimiento perso-nalsimo de absoluta dependencia, debiendo advertirse que el sentimientodeningnmodohadeentendersecomounestado psicolgico,sinoquehadeentendersecomounaexperiencia trascendental, como presencia inmediata e irrebatible de la exis-tencia en s misma. Partiendo de esta base, la articulacin doc-trinal de la fe slo puede concebirse como autointerpretacin del sujetomediantelarepresentacin,alaluzdelsentimientoque descubresuverdad.Luegolateologahadecomprendertam-bin la conciencia creyente de la Iglesia, presente en la Escritura y en la tradicin doctrinal dogmtica y debe reducir a ella lo que tradicionalmentediceladogmticasobreelyocreyente,sobre el mundo a la luz de la fe y sobre los atributos divinos como realidadesaparentementedistintas(asSchleiermachermismo en su doctrina de la fe). Pero con esa reduccin de la fe cris-tianaalactodelaconcienciadesmismocomoconcienciade Dios se plantea en toda su agudeza el problema de una media-cinentreestaluminosainterioridadylaexterioridadde CristoencuantopersonahistricadeJess(quelaortodoxia entiendecomomediacin,enelsentidodequeporJessyen Jess se hace posible aquella relacin con Dios que Schleierma-cher ve realizada originaria e inmediatamente en la conciencia piadosa).Locualconstituyeunamodificacindelabismoque establece Lessing entre verdades eternas de la razn y verdades casualesdelahistoria.Schleiermacherresuelveelproblema dandounainterpretacinnuevaalaimportanciateolgicade Jess: El Redentor es... igual a todos los hombres en virtud de la identidad de la naturaleza humana, pero es distinto de todos por la fuerza constante de su conciencia divina, fuerza que en l fue un verdadero ser de Dios (Der christliche Glaube 94); y enestesentidolasfrmulaseclesisticassobrelapersonade Cristodebeninterpretarsesiempreconunaactitudcrtica.Su funcinderedentorymediadorsepresentacomouna ejemplaridad que pone en camino, y lleva a la penitencia y a la conversin,paraelconocimientodesmismocomoconoci-miento de Dios: El redentor asume a los creyentes en la fuerza desuconcienciadivina,ystaessuactividadredentora( 100).2.Conestainterpretacindelcristianismonoslolefueplan-teado al siglo xix con agudeza extrema el problema sistemtico de una mediacin entre la autoconcepcin y la actividad media-doradeJess,sinoqueselepusoademsentripleaspectoel fundamento de aquel empeo en que la teologa liberal vio en lo sucesivo su tarea propia y en que aport tambin sus contribu-cionesmsimportantes:lainvestigacinhistrico-crticadelas fuentes de la fe cristiana.Este mtodo de crtica textual, que en sus rasgos fundamentales habaelaboradoyaelracionalismo(J.S.Semler1791]),porel afn del pensamiento transcendental de llevar todo el caudal de larevelacincristianaalatransparenciadelaconcienciapia-dosa, recibi su funcin teolgica como medio de romper la fre-cuenteasperezadeltextoparaaprehenderlodesdefuera,yde preparar as lo dicho para una integracin en el acto de fe. Pero adems el punto de partida del pensamiento liberal no slo legi-timlaconcienciacrticaehistricadelaverdadlomismo que en el racionalismo como ayuda en las dificultades exeg-ticas,sino,alavez,comomtodoenprincipioadecuadodela exgesisteolgicaengeneral,encuantoporrazndela igualdad esencial de Cristo y de los cristianos la comunicacin deJessquedespiertalafe,desuyotienequeproducirsede igualmaneraquelacomunicacindepersonalidadeshistricas en general; de donde se sigue que los mtodos de investigacin de stas deben ser los mismos que los del encuentro con Cristo. Finalmenteentercerlugarestepuntodepartidanoslo permitalageneralizacindelainvestigacinhistrico-crtica comoprincipioexclusivodelaexgesisteolgica,sinoquelo exiga directamente, por cuanto, en su conciencia piadosa en general,queraentendersetodavacomoespecficamentecris-tiano. Pues en la medida en que se alcanza por evidencia interna cuanto la predicacin cristiana tiene que decir objetivamente, la funcin de Jess se limita efectivamente a su ejemplaridad que despierta a los dems, la cual slo se muestra a una inteligencia desupersonacomunicadaporlamiradahistrico-crtica.Par-tiendo de ah, la investigacin de la vida de -> Jess vino a ser el tema propiamente teolgico del siglo xix.Conestaestimacindelacrticahistricaseerigienlacon-ciencia del exegeta un criterio completamente independiente de laverdadteolgica;yenlamedidaenquelaconcienciahist-ricadelaverdadseemancipabadesufundamentacinenla especulacin teolgica de la dogmtica clsica, que en parte era filosfica, poda constituirse ah una instancia crtica contra todo prejuicio objetivo (naciera de la experiencia religiosa o de la tra-dicin ortodoxa) sobre el verdadero contenido de la Biblia y del dogma.Dehecholaaccinrecprocamuydiversaencada casoentreunapriorireligioso(condistintosmaticesen cuantoasuprocedencia)internamenteevidenteyelcontenido delasEscrituras(demostradascomolasfuentesmsslidas) quesedebelograrporelmtodohistrico,sobretodoenlo referente a la imagen de Jess, atraviesa como motor central la historia de toda la teologa liberal.3.Laprimerafasedelateologaliberal,apoyndoseporuna parte en la teologa de la experiencia de Schleiermacher (as, particularmente,Alex,SchweizeryR.Rothe)yporotraenla especulacindeHegelsobrelahistoria,secaracterizporel intento de dominar el problema de la mediacin entre el conte-nidoobjetivoyelmaterialpositivohistricodelafe.Mientras que en Suiza el mundo teolgico estuvo dominado durante largo tiempoporE.Biedermann(j1885),queenparteseguael puntodepartidasubjetivodeSchleiermacherenlaexperiencia piadosa;lateologaprotestantealemanaestuvoesencialmente bajoelinflujodelanuevaescueladeTubinga.Sufundador F.Ch. Baur (j 1860) busc la mediacin entre el contenido dog-mtico de la cristologa (y en ella de toda la teologa) y los resul-tadoshistricosdelaexgesis.Paraestoseapoyenla concepcinhegelianadelahistoria,yasviolagnesisdela concienciaabsolutadelaverdadcomofrutotambindela mediacinhistrica,considerandoaJesscomofactordecisivo en esta gnesis histrica. Esa concepcin se acredit sobre todo como principio hermenutico de la historia de los dogmas y de la Iglesia. En cambio, D.F. Strauss (t 1874), discpulo de Baur, en su obra La vida de Jess (que fue principio de una nueva poca) renunci a la figura histrica de ste por no considerarla esencial para el cristianismo. A juicio de Strauss, en los Evangelios mis-moslafiguradeJessapareceenvueltacompletamenteen mitos y est ya sometida a una secundaria interpretacin mito-lgico-teolgica,demodoquenopuedealcanzarsehistrica-mente. Ambos autores se sirvieron por vez primera del mtodo histrico-crticonosloparadesvirtuarconcriterioracionalista los relatos bblicos de milagros y de otros hechos, sino tambin como criterio teolgicamente decisivo, y fundaron as la tradicin exegtica de la teologa liberal.El problema moderno de dicha mediacin fue abordado tambin enelcampocatlicoporobradealgunosprofesorespertene-cientes a la escuela catlica de -> Tubinga, tales co...

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