el politólogo y escritor italiano giovanni sartori es considerado uno

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Gi ovanni Sartori nació en Fl o rencia, Italia en 1924. Obtuvo su licenciatura en Ciencias Sociales en la Uni- versidad de Florencia. Es Profesor Emérito de la Univer- sidad de Florencia y ocupa la cátedra Albert Schweitzer en Humanidades en la Universidad de Columbia en Nueva York. En la siguiente entrevista, Sartori ofrece una visión amplia de las posibilidades de un medio masivo como la televisión y las opciones reales de contar con un ins- trumento que apueste por las ideas y la reflexión. “La televisión cultural, dice Sartori, más que una cuestión de audiencia, es una obligación moral”. Esta conversación se llevó a cabo en Roma, con motivo de la salida al aire de El Canal Cultural de los Universitarios. Como usted sabe, la UNAM lanzará próximamente El Canal Cultural de los Universitarios. En este marco, quisiéramos que nos hablara de cuál debería ser el papel de un medio de comunicación de estas características de cara a la sociedad del siglo XXI. Como la televisión, desde mi punto de vista, es el medio de comunicación más importante, el más eficaz, el que integra un público más vasto, ahora más que nunca resulta decisivo también para la cultura, lo mismo que para la información y la política. Recuerdo que en los Estados Unidos en los años cincuenta no la tomábamos en serio, se transmitían encuentros de box, de futbol, algunas películas, y en ese entonces no se esperaba esta potencia del medio, nadie la había previsto. Sin embar- go, ahora que ahí está, es el instrumento usado no sólo 20 | REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE MÉXICO Televisión cultural y libertad informativa Guadalupe Alonso El politólogo y escritor italiano Giovanni Sartori es considerado uno de los protagonistas del debate político contemporáneo. Contundente y polémico, el análisis sobre la influencia de los medios de comunicación en la sociedad actual, plasmado en su libro Homo videns , plantea los peligros de la exposición exhaus- tiva a la televisión en lo que él llama la generación del video niño.

Author: vulien

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  • Gi ovanni Sa rtori naci en Fl o rencia, Italia en 1924.Obtuvo su licenciatura en Ciencias Sociales en la Uni-versidad de Fl o rencia. Es Profesor Emrito de la Un i ve r-sidad de Florencia y ocupa la ctedra Albert Schweitzeren Humanidades en la Universidad de Columbia enNueva York.

    En la siguiente entrevista, Sartori ofrece una visinamplia de las posibilidades de un medio masivo comola televisin y las opciones reales de contar con un ins-trumento que apueste por las ideas y la reflexin. Latelevisin cultural, dice Sartori, ms que una cuestinde audiencia, es una obligacin moral.

    Esta conversacin se llev a cabo en Roma, conmotivo de la salida al aire de El Canal Cultural de losUniversitarios.

    Como usted sabe, la U N A M lanzar prximamente El Ca n a lCultural de los Universitarios. En este marco, quisiramosque nos hablara de cul debera ser el papel de un medio decomunicacin de estas caractersticas de cara a la sociedaddel siglo XXI.

    Como la televisin, desde mi punto de vista, es elmedio de comunicacin ms importante, el ms eficaz,el que integra un pblico ms vasto, ahora ms que nuncaresulta decisivo tambin para la cultura, lo mismo quepara la informacin y la poltica. Recuerdo que en losEstados Unidos en los aos cincuenta no la tombamosen serio, se transmitan encuentros de box, de futbol,algunas pelculas, y en ese entonces no se esperaba estapotencia del medio, nadie la haba previsto. Sin embar-go, ahora que ah est, es el instrumento usado no slo

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    Televisin cultural y

    l i b e rt a dinformativa

    Guadalupe Alonso

    El politlogo y escritor italiano Giovanni Sartori es consideradouno de los protagonistas del debate poltico contemporneo.Contundente y polmico, el anlisis sobre la influencia de losmedios de comunicacin en la sociedad actual, plasmado en sul i b ro Homo videns, plantea los peligros de la exposicin exhaus-tiva a la televisin en lo que l llama la generacin del video nio.

  • con fines malos, tambin como beneficio, como lo es elrbol de la ciencia, que produce el bien y el mal.

    Cmo debera distinguirse un canal de televisin que pre -tende pro m over el arte, la ciencia y la cultura y dirigirse a unpblico que incluye intelectuales, acadmicos y jvenes uni -versitarios?

    La televisin comercial se gua por los ra t i n g s y su pro-psito es hacer dinero, pero este no debe ser su nicopropsito. El objetivo de una televisin seria y respon-sable es el de instruir, educar y tratar de acercarse a unpblico que desea ver una mejor televisin.

    En el pasado, cuando daba clases en la Universidadde Columbia en Nueva York, vi algunos programas dehistoria magnficos. Recuerdo que haba un profesorque lo haca muy bien, l contaba la historia, la ilustrabacon imgenes adecuadas y el resultado era muy intere-sante. Tenan un cinco o diez por ciento de audiencia,que para el pblico norteamericano no son cuatro gatos,es una buena audiencia. Y despus, claro, viene la audien-cia crtica. La informacin, deca Karl Deutsch, setransmite como un modelo en cascada. El impacto deuna televisin bien hecha y cultural es mucho ms im-p o rtante que los porcentajes del primer impacto porq u ecuenta con un pblico especfico que a su vez transmitela informacin de lo que aprende en la televisin, por loque hay un efecto multiplicador en la televisin cul-tural que las estadsticas no registran, pero que esi m p o rtante porque integra a un pblico y cre aopinin. Por ello, la televisin es un instrumento, en elbien y en el mal, de una potencia extraordinaria que nodebe privilegiar slo las imgenes. Por ejemplo, cuan-do yo salgo en la televisin, no soy una imagen, soy unapersona que habla. Tengo una buena audiencia en latelevisin. Y ni siquiera soy guapo! Lo cual significaque una persona que sabe hablar, que sabe explicar, queno siempre dice las cosas de manera aburrida, logra cap-tar el inters, es decir, cala.

    LA C U L PA D E QU E E X I S TA U N P B L I C O I G N O R A N T EY M A L I N F O R M A D O E S D E LA S T E L EV I S O R A S P O RQU E

    S O N E L LA S QU I E N E S C R E A N A LO S C O N S U M I D O R E S

    Entonces cree usted que se puede lograr una televisin queno merezca el adjetivo de caja idiota?

    Absolutamente. La caja idiota se re f i e re a la televisinc o m e rcial, cuyo objetivo es ganar un mayor pblico, lle-g a r a una audiencia popular. Por lo tanto, el nivel cuali-t a t i vo de su programacin es bajo. Sin embargo, existe, enp a rte, una saturacin de esos contenidos, lo cual se con-trarresta con una televisin no idiota que no existe parahacer dinero sino para hacer cultura y, por supuesto, elmedio lo permite.

    En los Estados Unidos veo la P B S ( Public Bro a d c a s t i n gTelevision), una televisin privada que recibe patro c i n i ode fundaciones, editoriales, bancos y tambin contri-buciones de la gente yo siempre mando mi contribu-cin. Es una televisin cultural bien hecha y a la cualtodos acuden. Debe tener una audiencia ms o menosdel tres por ciento, pero es una audiencia importante queven todos los periodistas, la ven personas cultas que des-pus transmiten esta informacin. Es ah donde se da elefecto multiplicador y en el curso de esta cascada segu-ramente llegar al veinte o treinta por ciento de la audien-cia y tendr resonancia en los peridicos. Aun si se tratade una televisin cuyo primer impacto es modesto, si sedirige a un pblico especfico, tiene un efecto multipli-cador importante.

    Ahora bien, lo que se nos olvida es que tenemos p-blicos muy estratificados, por lo tanto, cada televisindebe tener un t a r g e t, un pblico al que se dirige. La tele-visin universitaria, la televisin cultural, debe dirigir sumirada hacia los estudiantes, los inve s t i g a d o res, los aca-dmicos.

    Si esta funcin la asume una universidad como laUNAM, no slo dar un extraordinario ejemplo a toda

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    E N T R E V I S TA A GIOVANNI SART O R I

  • Amrica Latina, sino que se convertir en algo impor-tantsimo ya que por el momento hay un vaco a este re s-pecto en toda Latinoamrica, no solamente en Mxico.Hay un vaco que debe atenderse porque la televisintiene que asumir una funcin educativa. Or i g i n a l m e n t eno estaba diseada para esto, pero si los otros instru m e n-tos de la educacin se debilitan y empeoran, esta tareala debe rescatar la televisin, una televisin como la de laUniversidad.

    Hasta qu punto puede considerarse que la televisin tienela capacidad de formar pblicos, de fomentar la cultura ypenetrar en el terreno de las ideas y la reflexin?

    En mi libro Homo videns me declaro alarmado porel hecho de que el nio que a los tres aos comienza aver la televisin y se forma mirando imgenes, pierda lacapacidad conceptual, la capacidad de abstraccin. Siuna persona pierde esta capacidad, no logra entender elmundo en que vive y si no entiende el mundo en quev i ve, no comprende ms nada de nada. Las imgenes sonslo imgenes, hasta los animales ven imgenes, peroen ellas no hay explicacin. Si pensamos en las palabrasque definen un sistema poltico liberal y democrtico,por ejemplo, libert a d: no hay una imagen de libert a d ; j u s t i c i a: no hay una imagen de justicia; c o n s t i t u c i n :puedo mostrar un libro, pero eso no explica qu es laconstitucin. Y as podramos seguir y darnos cuentade que no existe un slo trmino que sirva para entender,para construir una sociedad civil, una sociedad poltica,democrtica, liberal que pueda valerse de imgenes. Esnecesaria la palabra para comprender el mundo en elque vivimos, para controlarlo y posiblemente mejorarlo.

    En Homo videns hablo sobre la naturaleza del instru-mento y cmo siempre la imagen ha opacado a la pala-bra, a lo que est en el fondo. El pblico se acostumbraa ver imgenes, adems bastante frvolas, pero tambinadmite la palabra. Podemos construir un instrumentoque vaya contracorriente de la televisin comercial, esms, la tenemos que constru i r, si no, estaremos muy mal.

    Habra que agre g a r, adems, que existe un pro b l e m ag r a ve de informacin, informacin adecuada, suficientey correcta que no es atendida por la televisin comerc i a l .La informacin de los telediarios es cada vez ms local,se habla de muertos, de homicidios, de huracanes, de des-gracias, pero no se discuten problemas de fondo. Los no-ticiarios se han vuelto cada vez ms locales. Esto es una

    desgracia, pues vivimos en un mundo globalizado y ten-dramos que estar preparados para saber qu sucede,abrir ventanas hacia otros horizontes, sin embargo, lascerramos cada vez ms y esto es una vergenza.

    Mi padre, que precede a la televisin, lea los peri-dicos y estaba bien informado sobre temas de la polticaen el mundo. Ahora la gente ya no se interesa, porquepara estar interesada hay que tener un mnimo de cono-c i m i e n t o. Uno no se interesa en la msica si no conoce lamsica, tiene que conocerla. Quien no entiende el futbol,no lo disfruta. Por lo tanto, primero debe compre n d e r s elo que es la msica, el arte, la poesa y entonces uno seapasiona, pero si esto no se ensea en ningn lado, lagente buscar una diversin frvola.

    El pblico crea la televisin. Si las producciones s o na t r a c t i vas, el pblico se interesa, as que hay un efectode espejo de la misma televisin sobre el pblico.

    Uno de los casos ms escandalosos de este desintersc reado por la televisin, fue la cada del muro de Be r l n .Un hecho histrico de pro p o rciones colosales y ademsinesperado. No era un gran evento televisivo, pero po-dra haber sido explicado, discutido. Por el contrario,fue un fracaso. La gente prefiri ver el beisbol y las cade-nas norteamericanas se re t i r a ron diciendo que al pblicono le interesaba. Claro, no les interesaba por culpa deellos, porque nunca explicaron cul era el problema y lai m p o rtancia del problema. As que la culpa de que existaun pblico ignorante y mal informado es de las televi-soras porque son ellas quienes crean a los consumidore s .

    Qu va l o res debera destacar un canal de estas cara c t e r s t i c a sf rente a una sociedad globalizada y saturada de inform a c i n ?

    Creo que la Universidad debe tener la capacidad dedifundir programas serios, competentes y presentar di-versas opciones de pensamiento, alternativas del pen-samiento sobre problemas y temas culturales. El mejori n s t rumento para ello es la televisin cultural. So b re todoes importante que exista como instrumento universi-tario.

    La libertad de informacin en principio existe, peroesta libertad no se ejercita porque lo que ahora tenemoses una televisin de entretenimiento y hay que romper elcrculo vicioso de la audiencia. La audiencia es impor-tante para la televisin comercial, pero la televisin cul-tural no debe tener esta postura, tiene que hacer su deber.Si logra un tres por ciento de la audiencia, eso es mejor

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    Podemos construir un instrumento que vaya contracorriente de la televisin comercial, es ms,

    lo tenemos que construir, si no, estaremos muy mal.

  • que nada, si logra un cuatro por ciento an mejor, si lograuna audiencia mayor, qu bien, pero decir que no debeexistir porque no tiene pblico suficiente es ve r g o n zo s o ,bastante vergonzoso.

    En Homo videns, un anlisis profundo de la sociedadteledirigida, usted alerta sobre los peligros del impacto dela televisin en la sociedad contempornea, as como de losriesgos de convertirnos en una generacin digital. A casiuna dcada de haber publicado esta tesis cules seran susobservaciones?

    De vez en cuando caigo en el autoelogio, pero miimpresin es que tena razn, que hice una buena pro-feca. Yo sostengo que las profecas deben hacerse paraautodestruirse. Cuando digo que la televisin es un de-sastre, que produce un animal mentalmente empobre-cido, esto debe tomarse como una alerta para combatirese tipo de televisin. Se dice que soy un pesimista, claroque lo soy, porque al optimista le parece que todo estbien y, por lo tanto, no acta en consecuencia. Creo quemi pesimismo es ms pro d u c t i vo que aquello a lo que enitaliano llamo el lieto pensante, es decir, quienes sloadmiten pensamientos agradables y no quieren escucharotros argumentos porque les causan molestia.

    Es un hecho que la tecnologa no se puede detener,pero debe quedar claro que se trata de un instrumentopor s mismo neutro que puede ser usado para bien o paramal. No me opongo a la tecnologa sino a su utilizacin,que segn yo es catastrfica desde el punto de vista socialy civil. Ahora hay mucha ms conciencia, pero es nece-sario pasar a la accin y esta iniciativa de la U N A M re s u l t ade una importancia extraordinaria para toda Latinoa-mrica, porque si una gran universidad se empea enesto usando la tecnologa que ahora existe, significa queentiende la importancia de ese instrumento e interv i e n es o b re el mercado del conocimiento transmitido por tele-visin. Esto significa un progreso extraordinario.

    El arte, para sobre v i v i r, re q u i e re de la libertad y la difere n -cia, va l o res democrticos por excelencia. Cul debera serla aportacin de la televisin cultural en este sentido?

    Existe, de hecho, una demanda de gente que dice:ya basta con este mundo de basura, plano y solamentec o m e rcial. Hay que darle derecho de acceso al multicul-turalismo, a elementos de la diferencia, de las diversasidentidades, de las posiciones y los valores de las per-sonas.

    El pblico entiende que hay alternativas, pro b l e m a s ,elecciones, y esto se puede lograr mejor con un mediocomo la televisin. La prensa lo puede hacer, pero tienemenos impacto, sobrevivir y sobrevive, aunque suincidencia ser menor, ya que la fuerza de la imagenvence sobre la fuerza de la palabra. Son necesarias ambas,p e ro si la televisin no asume este rol, no slo perd e m os

    una gran oportunidad sino que nos arriesgamos a ter-minar muy mal.

    Finalmente, doctor Sartori, cul sera el mensaje quequisiera dirigir a la Universidad Nacional Autnoma deMxico y al pblico mexicano en general en el contexto dela salida al aire de El Canal Cu l t u ral de los Un i ve r s i t a r i o s ?

    Mi augurio obviamente es que se lleve a cabo. No sloestoy contento por este desarrollo, por esta iniciativa ypor esta nueva capacidad de difusin. Mi augurio es quese logre y, segn yo, las personas para hacerlo ah estn. Elefecto multiplicador de este suceso resultar extraordi-nario porque implicar la movilizacin de todo el mun-do acadmico que hoy, desde el punto de vista de la co-municacin de masas, est muy relegado.Tenemos quesalir de ese encierro y el instrumento para lograrlo es latelevisin.

    Por lo tanto, esto demuestra que se puede y se debehacer, no es una cuestin de audiencia, es una cuestinmoral. Tenemos que buscar la manera de hacer una tele-visin que sirva para educar a los hombres. Este es miaugurio.

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    E N T R E V I S TA A GIOVANNI SART O R I