Chavn de Huntar: comandos genocidas y cobardes

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El estado peruano es genocida. De la forma ms descarada e impdica, las autoridades del gobierno y toda la derecha en Per, protege a estos criminales de Chavn de Huntar. Por qu?: porque el enemigo comn es el subversivo; jams la derecha podr perdonarle a aqul que se opone al sistema democrtico neo-liberal, porque en dicho sistema estn los privilegios de los que disfrutan.

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  • 1. CHAVN DE HUNTAR: COMANDOS GENOCIDAS Y COBARDES Lima, Abril de 1,997: el asalto a la residencia del embajador japons, efectuado por 140 comandos Chavn de Huntar, con el propsito expreso de asesinar a los subversivos del MRTA que tenan secuestrados a rehenes de la clase poltica dominante. He aqu el espeluznante testimonio de uno de los esbirros que tomaron por asalto la residencia del embajador japons: OPERACIN CHAVIN DE HUANTAR - Luz verde! luz verde carajo! anunci con entusiasmo Pap Oso- Despus de casi cuatro meses de intenso entrenamiento, haba llegado la hora de la verdad; en nuestras manos estaba devolverle la paz y tranquilidad a nuestra sagrada patria, aqulla que inclementemente fue violentada por un grupo de fanticos genocidas; todos los jefes de grupo, fuimos citados a la madriguera (oficina de comando), all estaban Pap Oso, responsable de la misin; el Doctor, encargado de la informacin de inteligencia y planeamiento de la operacin; Gotzila, jefe de operaciones tcticas; Rositas, del servicio de inteligencia nacional; un

2. camargrafo y mis compaeros, todos ellos jefes de grupo, de los que sobresalan: comando Pantera, Masiste, Puntero, Jugador, Pagador, Chizito y otros. El Doctor se dirigi a mi: - Chato, t la rompes, tendrs ese privilegio Sabes? Quisiera estar en t lugar, yo mismo le pondra una bala en medio de los ojos de ese maricn de Cerpa no le crea, estaba seguro que apenas viera a Cerpa, se echara a correr- hemos demostrado inferioridad siendo superiores, han mordido el anzuelo, estn confiados, a llegado el momento de actuar, para eso somos soldados - Somos? Me pareci mucha gente, las circunstancias me obligaban a escuchar, pues nada tendra que hacer junto a un traidor a la patria, el Doctor, sigui hablando- hemos desestimado la entrada por aire, lo haremos por los tneles y las puertas, nada por aire, los comandos de la FAP se quedaran Arriolas esta vez, el ejrcito encabezar la operacin: Chavn de Huantar. Haba escuchado hablar mucho del Doctor, siempre cosas malas; tena subyugados a casi todos los mandos de nuestras fuerzas armadas, increble, un capitancito que en los tiempos del gobierno revolucionario militar se puso a ordenes de la CIA, vendindoles informacin sobre el armamento Sovitico que habamos adquirido, siendo secretario del poderoso general Mercado Jarrn, era uno del dueos del pas; pero algo tengo que 3. reconocer de l, la seguridad de sus decisiones inmediatas y el entusiasmo contagiante que l despeda, es innegable que si Chavn de Huantar fue un xito, se debi a este nefasto personaje. Sigui hablando: - Estos terrucos de mierda piensan que ya me cagaron, que arrugu, que soy un huevn; les daremos de su propia medicina, los tneles que alguna vez les sirvieron para rescatar con la ayuda del caballazo a sus camaradas, esta vez servirn para mandarlos al infierno; Pantera, t la rompes por el hueco de ratn B, tres de tus muchachos corren limpiando el flanco izquierdo del Chato, luego te mandas hacia arriba; estoy contento con los tiempos que han hecho en el entrenamiento, doce minutos sern suficientes para agarrar a Cerpa con los pantalones abajo; Masiste, ya sabes, por el hueco de ratn C, apoyas al Chato con tres hombres mas, le limpias el flanco derecho, le hars las cosas fciles al retazo para que queme a Cerpa; Jugador, bueno, esta dems decirte, t y los tuyos por la puerta principal, si los clculos no me engaan Cne les dar la bienvenida desde arriba, demorar segundos en rastrillar su AKM, esos segundos sern importantsimos, que cada escudo cubra por lo menos a dos, Prohibido morirse carajo! El que se muere se jode conmigo; Pagador y chizo, ustedes por los huecos de ratn de atrs, ya saben que: por atrs duele ms, no pierdan 4. tiempo en tratar de entablar combate, directo en busca del Premier Tudela, separen a sus hombres para que tambin busquen a Muante y Aoki; trataremos de avisarles que a la hora prevista estn juntos, ojal no se les ocurra en ese momento ir a cagar; Ah? Me olvidaba de ti Puntero, t y tus hombres en los puntos predichos, apunten bien carajo, no se vayan a enfriar gente nuestra, no tengan piedad con las hembras, aparecen por sus miras y las queman, no las quiero vivas, Aaaah?, Chato, en tu retaguardia estar el coronel Bigote y un camargrafo; otro ira en la tuya Pantera y otro en la tuya Masiste, no se asusten, no interferirn en sus trabajos, llevan ordenes mas, ni sentirn su presencia; me olvidaba quiero hacerles recordar que tengan mucho cuidado con las minas de las puertas C, D, G; y las Ay B con los cazabobos, hoy las revis bien, nuestros informantes en la residencia , nos han dado hasta los ltimos detalles, en sus mapas esta bien sealizadas, seriamos huevones si caemos en ellas Alguna pregunta? - Doctor? - Si Chato? - Cundo entraremos? - Tenemos luz verde, pero hay que esperar, ser en el momento preciso; cuando esto termine te prestar El Arte de hacer la Guerra de mi to Sun Tzu, ese libro es mi Biblia, lanlo todos carajo!; hemos fingido incapacidad siendo 5. capaces, hemos fingido inactividad estando siempre activos, hemos despertado en ellos arrogancia, estn confiados, lo haremos maana a la hora de su fulbito, ten paciencia Chato, Desde cundo no matas a alguien? - Desde el Cenepa doctor, quiero accin. - Maana la tendrs, Algo ms? - Doctor intervino Pantera- - Qu pasa Pantera? - A esa hora los de la Cruz Roja estarn afuera? - Ellos estn entrando al medio da, a esa hora estarn fuera; aunque ahora si quisiera que ese gringo que expulsamos del pas, ese.... el ayudante de Minning, estuviera adentro a la hora de la operacin, a ver si defiende a la terruquita que estaba afanando, era pinga loca ese gringuito, un poco mas y se la culea delante de todos; Capitn Pantera? - Si Doctor? - Pasado maana te estar diciendo: Mayor Pantera. - Eso espero Doctor....eso espero. - As ser seores! Si todo sale bien, como creemos saldr, sern ascendidos todos, los ciento cuarenta, as piteen sus promos, depende de ustedes cantar victoria. - Algo mas Doctor interrumpi Pagador- Habr tiempo de despedirnos de nuestra familia? - Oye compadre, no es momento para pensar en familias! se enfureci el Doctor-en su mente solo 6. debe estar el xito de la operacin agit las manos hacia arriba airadamente- - Doctor, disculpe -habl Pap Oso- podemos hacer como los comandos Delta, que cada comando escriba una carta dirigida a su familia. - Estas huevn! el Doctor huevone al General responsable de la misin- Eso significa fracaso! arremeti con mas furia- - Doctor! El rojo encendido del rostro de Chizito anunci enojo- - Dime Chizo? - Somos nosotros los que entraremos! Somos nosotros los que quizs moriremos! Chizito alz su voz- estamos dispuestos a entregar nuestras vidas por la Patria, pero aunque sea.....djenos despedirnos de nuestra familia. - Esta bien! se abland el Doctor- que todos los comandos hagan sus cartas, luego que se las pongan en los bolsillos de sus camisas, si es que hay una tragedia, la que no quiero que suceda, la carta se le entregar a sus familiares. - Gracias Doctor todos agradecieron- - Esta noche sigui hablando el Doctor- se internarn en los tneles de ratn, los explosivos plsticos se empezarn a activar hoy mismo, maana por la maana ya estarn listos, quiero que lean bien sus ordenes, metro a metro la ubicacin de los terrucos, no quiero fallas! ya les dije, si todo esto sale bien, pasado maana cada uno de ustedes tendr un galn ms sobre sus 7. hombros; no hay nada mas que decir, pueden retirarse jovencitos, suerte.....mucha suerte. - Gracias! a una sola voz todos agradecieron- Todos los jefes de grupo, se marcharon a dar las ltimas instrucciones a sus hombres; haca una semana que estbamos con orden de inamovilidad, extraaba tanto a mis hijos, senta mucho remordimiento pues, el da que me intern para ultimar los detalles de la operacin, les promet llevarlos a jugar pelota; serv a mi patria en muchas operaciones, siempre dije s! a su llamado; en el Cenepa muchas veces actu solo frente al enemigo, sin querer y a pesar de un presagio nada auspicioso de mi padre, quien afirmaba que nunca sera un buen militar, pues, en el colegio siempre fui blanco de burlas y tomaduras de pelo por mi pequea estatura (1.67), otras veces me golpeaban y en mas de una vez, fui a quejarme con mi padre clamndole me vengara, Ja! , cosas de chiquillos; ahora era considerado uno de los mejores comandos de mi pas, nunca me amilan por mi talla, ni cuando entrenaba de igual a igual con los boinas verdes norteamericanos, all en la tupida selva panamea o con los comandos israeles; quien iba a pensar que retacito, mi apodo de colegio, tenia la misin de devolverle la sonrisa al Per, la anhelada paz y tranquilidad, y sobre todo, la misin de eliminar a Cerpa Cartollini. Antes del anochecer, empezamos a escribir las 8. cartas de despedida, note que de los ojos de algunos de mis hombres, caan lgrimas, por lo que entend que antes que soldados, ramos seres humanos; mi carta la dirig a mi esposa, en ella le explicaba lo acontecido, a la vez le incitaba a inculcar en mis hijos firmes valores de lealtad, patriotismo, amor y respeto al sistema democrtico, le rogu los cuidara y me recuerden, ya casi al final escrib: lo hice por mi querido Per. Esa noche entramos a los huecos de ratn, despus de posesionarnos en los lugares asignados, orden a mis muchachos se pintasen el rostro en absoluto silencio, escogimos los colores clsicos de los comandos; verde oscuro y verde claro, en acorde con nuestro uniforme, el camuflado, aquel que no pudimos vestir en el Cenepa, pues el enemigo nos arrebato ese privilegio, lo usaron ellos; estbamos justo debajo del saln principal de la residencia, ajenos a todos estos preparativos, Cerpa arriba, se vanagloriaba con sus momentneos xitos; esa misma noche el Doctor nos mand decir que maana despus del almuerzo de los rehenes se iniciara la operacin, l estaba al tanto de lo que adentro ocurra, como ocurre en las fantasiosa pelculas de espionaje, haba sembrado de micrfonos la residencia, Quin haba colaborado en eso? Solo l y su entorno lo saban, pero escapaban los rumores que alguien haca mejores los trabajos de un agente de inteligencia, que sus propias misas; dentro del 9. hueco de ratn, alguien se apareci, era el coronel bigote, el hombre de confianza del Doctor, tras l, un camargrafo, lo reconoc al instante, habamos hecho un curso para comandos juntos, la diferencia fue que l nunca lo aprob, el coronel bigote sorpresivamente se dirigi a mi: - Chato - S coronel - Las cosas la tenemos que hacer rpidas, con firmeza y mucha decisin me aconsej ante mi sorprendida mirada, se supona que no iba a interferir en mi trabajo y que sobre todo, yo era el especialista en eso- - As ser mi coronel trat de ser tajante para no darle pie a mas consejos- - Porque si titubeas, esto ser una mierda insisti- ojal hayas instruido bien a tu gente estaba colmando mi paciencia- espero que el Doctor haya escogido a los mejores explot: - Mi coronel, con el debido respeto, si usted no tiene confianza en nosotros, adelante, ojo al gua, nosotros lo seguiremos, entre usted primero, d el ejemplo solo me mir- - Solo es un consejo, confi en ustedes, s que lo harn desestimo la idea de entrar primero y se alej haca atrs- Sentado debajo de la residencia, acariciaba mi arma, especial para operaciones de tipo comando, la us muchas veces all en el Cenepa, la llamaban la muda pues al disparar no hacia casi ruido, 10. tena silenciador, por segundos medit, la melancola quiso doblegar mi firmeza, pero despus lo control, el solo pensar que dentro de algunas horas tendra a mi frente al responsable de violentar la tranquilidad de mi patria, me daba mas coraje, cuando a ella la tocan, mato sin compasin, ello lo podran corroborar los mas de treinta ecuatorianos que liquid en el Cenepa. Esa noche casi no dorm, bueno, para un comando eso es casi lo de menos, eran ya las siete de la maana, Pap Oso nos hizo sincronizar relojes, se nos orden ajustar nuestros chalecos antibalas, supuse que la hora estaba prxima, al rato, llegaron los especialistas en explosivos y demoliciones, hicieron sus ltimos preparativos dirigiendo el explosivo plstico hacia arriba, lo dejaron listo solo para activarlo, tena confianza en ellos, al mando estaba gansito, mi promocin, haba trabajado mucho en eso con los israeles, era todo un especialista, aunque era hombre de pocas palabras, me dijo: - Promo...... Scales la entreputa! me apret fuertemente la mano, con un gesto risueo de mi parte, le contest afirmativamente- Al medio da, nos comunicaron que Michael Minning, el encargado de las Cruz Roja haba ya abandonado la residencia, como presagiando algo, se quedo adentro mas tiempo de lo acostumbrado tratando de persuadir a Cerpa variara su endurecida posicin, haba prohibido las visitas 11. mdicas, Minning no lo consigui, Hermenegildo Huertas ufanaba arrogancia. Nuevamente llegaron los especialistas en explosivos, mi reloj marcaba las 2.35 de la tarde, entre nuestras calmadas miradas fingidas, se escapaba un olor a tensin; en ese momento Pap Oso se dirigi a nosotros: - A las tres y veinticinco entramos, esta ser la ultima vez que nos veamos, de all, lo haremos despus del operacin, cuando cantemos victoria, Suerte muchachos! Con las miradas nos despedimos, Pap Oso no poda ocultar su nerviosismo, por mas esfuerzos que hizo, su rostro marcaba preocupacin. A las tres y quince, Gansito, el especialista en explosivos ordenaba: - Hacia atrs! En diez minutos empezaran las explosiones, Chato, a los diez segundos de la primera pepa, puedes empezar con lo tuyo, suerte muchachos! Nos retiramos hacia el ambiente trasero, hicimos cuerpo a tierra, faltaban 30 segundos, 29,28,27,26..............cerramos los ojos y luego una ensordecedora explosin anunciaba el inicio de la Operacin Chavn de Huantar; a los diez segundos orden levantarnos y correr hacia el hueco de ratn A, mi cara totalmente empolvada se endureci, en segundos al llegar al forado, la escalera ya estaba en el lugar correcto, las dos primeras gradas lo salt por instinto, aunque en el 12. entrenamiento el Doctor mas de una vez me insisti en subir grada por grada, no lo hice, y hasta ahora me pregunto Por qu no lo hice? Sal hacia el saln donde segundos antes se jugaba el disputado partido de fulbito, lo primero que observ fue un cuerpo casi mutilado en donde su esternn aun se mova por instintos nerviosos, no tena tiempo para entretenerme mirando esa desgarradora escena, tres pasos mas all un emerretista agonizando trataba de ponerse en pie, le dispar una rfaga con mi muda, l se tir hacia atrs, al instante otras rfagas de mis hombres que cubran mi espalda, remataban al infeliz; al segundo llegu a las escaleras, fue en esos instantes que a pesar de la densa humareda, reconoc a Cerpa, estaba tratando de subir, vesta de polo amarillo y bermuda beige, exactamente igual como nos dijo el Doctor, en esos instantes de confusin escuch decir al aturdido y mareado comandante Evaristo: - Nos jodimos carajo! A la vez un insulto dirigido hacia nosotros: - Perros de mierda! En ese segundo lo mir fijamente por el centro de la mira de mi arma, como presagiando su final y queriendo despedirse de la humanidad, aquella que l y un squito de fanticos violent, correspondi a la ma; me posesion al costado de las gradas, cuando Cerpa llegaba al descanso intermedio de ellas, le dispar a la altura del trax, fueron dos rfagas, aproximadamente seis balas, las 13. necesarias para enviar al infierno a ese miserable, raudamente el sujeto que iba adelante, trastabill, me dio lugar a apuntarle en la cabeza y dispar, segu subiendo rpidamente por las escaleras, cuando de reojo mir el segundo cadver, vi con asombro que se trataba de el rabe, a l lo pensaba encontrar en el segundo piso, pens que se me haba escapado y estaba ya arriba, no lo poda creer, haba acabado con los dos cabecillas, con los dos ltimos lderes del MRTA; Por unos instantes se me vino a la mente los rostros en conjunto de los hurfanos y victimas del terrorismo, pareciese como si mi cerebro en pocos segundos, dibujaba un trptico dramtico de horror y tragedia, yo, yo.Los haba vengado! Habran pasado seis minutos desde el inicio de la operacin, llegu hasta el segundo piso, como asegur el Doctor, all haba un cazabobo, el tenienteChito y el tcnicoRoso, mis hombres, con la habilidad y temple que caracterizan a los verdaderos comandos, desactivaron el cazabobo sin dificultad, en esos momentos se empezaron a escuchar mas frecuentemente disparos, era prueba que el resto de mis compaeros ya estaban en el segundo piso, segu hasta la primera habitacin, una AKM sali despedida por los suelos, alguien la tiro, demasiado tarde; El emerretista que lo hizo, puso nervioso a uno de los hombres de Pantera, ste le disparo; en estos segundos no quepan la duda, 14. algo as puede ser fatal y determinante; Mir al emerretista, los rostros los conoca de memoria se trataba de Cone, tambin llamado por sus compaeros como Palestino; Sent una explosin en los cuartos de la parte norte, despus me dijeron que all muri el teniente Jimnez, un oficial de fuste y gran futuro, hombre de temple y coraje; estoy seguro que si l volviera a la vida, la volvera a ofrendar por la tranquilidad de la patria; mi lealtad hacia las fuerzas armadas creo que nadie lo duda, pero seria mezquino de mi parte no mencionarles mi inconformidad con respeto a la muerte del Teniente Jimnez, y se los dir por que: En la habitacin H donde se encontraban los magistrados Luis Cerpa Segura y Carlos Giusti solo se encontraba un emerretista a quien lo llamaban Cuzqueo, ste cayo abatido por los disparos de uno de los dos comandos que hicieron un forado en el techo de la habitacin, cuando el Teniente Ral Jimnez lleg en busca de los magistrados, no encontr ningn tipo de resistencia ni oposicin, presumo que por un fatal error los comandos que estuvieron en el techo de la habitacin H, dispararon involuntariamente contra su compaero; con esta reflexin no quiero arrastrar culpabilidades contra mis compaeros que estuvieron en aquel forado, pero los hechos que ah ocurrieron debieron contarse con la verdad. Mi misin estaba cumplida, el grupo a mi mando se desempeo de excelente manera, habamos hecho 15. lo principal, el de acabar con los lideres emerretistas, la densa humadera poco a poco se fue despejando, los disparos fueron cesando, ya no se escuchaban explosiones; segu avanzando para saber el estado de mis compaeros, en el cuarto C, estaba el cadver de Mary y en el cuarto D el de Giovanna, jvenes mujeres integrantes de este grupo criminal, que sucumbieron ante las errneas ideologas del movimiento subversivo. En esos instantes alguien alert: - Hirieron a Chizo! Hirieron a Chizo! Los mdicos evacuaban velozmente al comandante Juan Valer Sandoval quien haba sido herido gravemente al intentar cubrir con su cuerpo al Canciller Tudela; vi al Colorao pasar por delante de m con el rostro empalidecido por la perdida de sangre; tras l, ayudado por otros comandos, el Canciller Tudela con una de las piernas rotas abandonaba la Residencia. En los minutos siguientes la Residencia se convirti en un coro de vtores y hurras, luego cantos patriticos y felicitaciones; los rehenes empezaron a ser evacuados, algunos por los huecos de ratn y otros por el pasadizo que esta junto a la Residencia; un comando retir la bandera del MRTA y luego lo quem, simbolizando el fin de este grupo subversivo; al instante se iz el Pabelln Nacional; empezamos a abrazarnos entre nosotros y por que no decirlo a llorar tambin, la emocin era indescriptible; paralelamente a estos hechos 16. observ, al Coronel Bigote pistola en mano rer, me pareci raro pues al momento del inicio de la operacin comando, l llevaba una arma similar a la ma; si hubo crmenes extra judiciales, no me consta, por ah escuch decir que los emerretistas Tito y Salvador se rindieron, pero como les repito, no me consta; empec ser felicitado por todos, no crea haberme merecido esa distincin, pero todos me hacan autor de haber eliminado a Cerpa Cartolini. En los instantes posteriores lleg el Presidente Alberto Fujimori, al mismo tiempo Hermoza Ros y el Doctor, como si se hubieran puesto de acuerdo o quizs, como si estuvieran disputando algn tipo de protagonismo, ellos pugnaban por ser los padres del xito de la operacin; nosotros los 140 comandos que participamos en sta, pasamos al nivel del dasapersivismo. Vi al Presidente dirigirse al Doctor: - Dnde est l? - Ah esta! El Doctor me seal- - Felicitaciones Comando! El Per entero le agradece. Me sorprendi, es ms, estaba estupefacto, jams pens que el mismo Presidente de la Repblica de mi pas me felicitara, yo le agradec: - Muchas gracias seor Presidente, lo hice para devolverle la tranquilidad a mi patria, lo hice por salvaguardar el orden constitucional y el estado de derecho....lo hice por mi querido Per. 17. El Presidente sonri, apret mas fuerte mis manos y prosigui felicitando al resto de comandos, todos juntos cantamos el Himno Hroes del Cenepa, como seal de Victoria. Fuimos evacuando la Residencia por los Huecos de ratn por donde entramos, de all nos llevaron hacia las instalaciones del Servicio de Inteligencia donde fuimos internados y aislados sin justa causa, ante la protesta de todo el grupo de comandos que haban participado en la operacin. En esos momentos supuse la desesperacin que haba invadido mi hogar, de hecho ya no era un secreto que yo haba intervenido en esta accin de armas, mi familia no saba aun si yo estaba vivo o muerto. Al da siguiente se apareci por las instalaciones del servicio de inteligencia Pap Oso y Rositas, somos soldados, nos debemos a nuestra institucin pero los Coroneles y Comandantes de nuestro equipo exigieron respeto. Pap Oso nos reuni a todos y dijo: - A nombre del Presidente de la Repblica en su calidad de Comandante General de las fuerzas Armadas del Per, les agradece por haber eternizado la imagen de nuestra institucin, solamente se ha hecho posible gracias al valor de ustedes, los valientes soldados del Per; adems me encarg pedir a ustedes disculpas por haberles internados en esta base, se lo hizo por motivos de su seguridad; les vuelvo a repetir: a nombre del 18. Pas.......muchas gracias; Viva el Per! Todos a una sola voz repetimos: - Viva! Me fui directo a casa, paradjicamente en las afueras de la base del servicio de inteligencia tome un taxi para que me lleve rumbo a ella, el conductor del taxi no dejaba de conversarme acerca de la Operacin Chavin de Huantar, al ver mi indiferencia para abarcar yo el tema, se enrojeci de ira y me dijo: - Parece que usted seor no fuera Peruano ni un buen patriota, el Pas entero esta festejando la liberacin de los rehenes, y este acontecimiento tan grande lamentable parece que a usted no le interesa. Opt por callar, solo me persegua la idea de ver a mis seres queridos, pronto llegu a las puertas de mi casa, cuando estaba pagando el taxi, un vecino muy amigo mo al descubrir mi presencia vocifer emocionado: - El chato!El Chato! lleg el chato! Corri directo a mi y me abraz, por los gritos los vecinos empezaron a salir de sus casas, el taxista aun sorprendido por esta escena nada entendible, solo atinaba a mirar, haciendo paso entre la veintena de vecinos que pugnaban por felicitarme, me reencontr con mi esposa, mis hijos y mis padres; empezamos a llorar juntos, mi familia y mis vecinos por tenerme de regreso en casa y yo por verlos nuevamente; conocedor de mi participacin 19. en el rescate de los rehenes el taxista se acerc a m y dijo: - Permtame estrecharle la mano seor -se la estrech- permtame darle la mano a alguien que a contribuido para la paz de mi Pas, disclpenme por todo-le sonre, el taxista se content- Luego mir a mi padre, me acerqu a l y le dije al odo: - Lo hice viejo......lo hice, yo mismo mand al infierno a Cerpa Cartolini. El viejo se emocion y alcanz a decir: - Con cul mano lo hiciste! Alc mi mano derecha insinundole que con ella haba sido, luego el viejo exclam: - Djame que estreche la mano que ha devuelto la tranquilidad a mi pas, ahora podr morir tranquilo diciendo que un hijo de mi sangre ha liberado nuevamente a mi patria. Le guie el ojo, luego entre saltos y hurras festejamos el xito de la operacin Chavin de Huantar. LUIS MANTILLA (LUMAN) Luman Hasta aqu, el testimonio. Ahora, quisiera que trate usted de evaluar el perfil psicolgico y el perfil moral de estos homicidas: ante todo, su irrespeto por la vida humana, su sangre fra; se necesita tener mucha sangre fra para cegar una vida, decir: lo mand al infierno, y luego, felicitarse y 20. enorgullecerse de haberlo hecho. Como si se tratara de matar un parsito, o un bicho daino !! Moralmente, no se vislumbra en este pobre hombre un mnimo de arrepentimiento, ni un mnimo de escrpulos morales por cegar una vida. La vida, la de cualquier ser, es preciosa porque es irrecuperable. Moralmente, este hombre se pone al servicio de su querida patria (es decir, el sistema de opresin impuesto por la clase dominante); su mente est tan envenenada por el sistema, que este hombre est dominado por esta lgica: todo aqul que trata de liquidar el sistema poltico reinante, es enemigo de la paz y de la tranquilidad de la patria, y por lo tanto, el imperativo moral es eliminarlo. Este ignorante califica de fanticos, a quienes tienen convicciones firmes, se oponen a un sistema socio-poltico de injusticia, y suean con un futuro de justicia y paz para todos; califica de fanticos, a quienes se les excluye de la vida poltica y se trata de acallar sus ideas a sangre y fuego. Si es cierto que son fanticos, por qu es que el sistema social no les permite expresar libremente sus ideas fanticas para que el pueblo las evale y saque sus conclusiones?; cmo podemos calificar de fantico a alguien a quien le negamos el derecho de expresarse; por qu el sistema no los llama a polemizar con los demcratas? No ser que los 21. demcratas, tienen pnico de que el pueblo conozca las ideas de los fanticos? Los "Comandos Chavn de Huntar" son genocidas y cobardes: No se trat de un combate de igual a igual: los asaltantes haban preparado el asalto, con meses de anticipacin, excavaron un tnel contando con la complicidad de los mejores mineros trados de los centros mineros de las serranas, con el fin expreso de cavar el tnel. Los asaltantes se valieron de la colaboracin de los rehenes, y hasta del mismo Cardenal: instalaron micrfonos en las ranuras del piso de la embajada, en los caos de agua..., se valieron del Cardenal Cipriani para introducir micrfonos ocultos en la Sagrada Biblia y en la guitarra...De tal manera que a travs de estos medios, los asaltantes y sus cabecillas, estaban bien informados acerca de todo lo que ocurra al interior de la Residencia. Aun ms: los asaltantes genocidas de Chavn de 22. Huntar, ensayaban una y otra vez cmo debiera ser el asalto, para lo cual sus cabecillas, hicieron una maqueta a imitacin de las estructuras de la Residencia tomada: era una rplica, con las mismas dimensiones que las de la Residencia; all se entrenaban a diario los genocidas de Chavn de Huntar, preparando el asalto criminal. Mientras se hacan todos estos preparativos, sus cabecillas, con el fin de ganar tiempo para que terminaran de construir el tnel, engaaban vilmente a los subversivos, reunindose con ellos en unas supuestas "negociaciones". Los subversivos, cometieron el error de confiar en la buena fe de estos cabecillas, con mayor razn, si el mediador era un prelado de la Iglesia (el iscariote Cipriani). El da convenido del asalto, los genocidas asaltantes estaban informados minuto a minuto, de la ubicacin y movimientos de los subversivos, gracias a los micrfonos. Saban que a una determinada hora los subversivos iban a estar jugando un partido de fulbito, completamente desarmados y lejos de sus armas. Es con esa seguridad, que estos cobardes de Chavn de Huntar, valindose del factor sorpresa, salieron a asesinarlos en el 23. momento oportuno; dicho sea de paso, el plan de asesinar a los subversivos, ya estaba diseado antelada, premeditadamente; ante una orden de aprobacin del delincuente Fujimori, los efectivos de Chavn de Huntar, que se encontraban al interior del tnel, abrieron abruptamente unos boquerones, desde los cuales salieron directamente a asesinar a los subversivos. Cuando stos, que estaban jugando su fulbito, se vieron ante los asaltantes, no pudieron defenderse, porque estaban muy lejos de sus armas; los asaltantes los asesinaron con armas de fuego y con ventaja; para los asaltantes fue esto tan fcil, como una cacera de conejos: no solamente porque sus vctimas estaban desarmadas, no solamente porque los comandos contaban con un buen armamento, y con chalecos, sino porque estos criminales tenan el factor sorpresa a su favor. A estos genocidas de Chavn de Huntar se les ve, disparando 24. armas automtic as desde el boquern en el techo, por ellos abierto. Estaban disparando a matar, a objetivos desarmados y sorpren- didos; es ms: desde una posicin ventajosa. Aun ms: el interior est en llamas como un horno: es efecto de las granadas previamente lanzadas por estos criminales. Yo me pregunto: era necesario asesinar a los subversivos? Puesto que estaban completamente desarmados, y adems, la mayora se encontraban en un mismo lugar, mientras que los asaltantes estaban armados, y tenan a los rehenes de su parte, qu amenaza podran representar un puado de seis subversivos desarmados y acorralados? Lo legal y tico hubiera sido reducirlos, y entregarlos a la justicia. Salta a la vista pues, la voluntad criminal y cobarde de estos asaltantes de Chavn de Huntar. Peor aun: habiendo quedado tres subversivos sobrevivientes que resultaron ilesos del tiroteo, fueron asesinados a sangre fra por los comandos: esos sobrevivientes fueron: Herma Luz Melndez Cueva, Eduardo Cruz Snchez y Salomn Peceros Pedraza. 25. "Hroe" es, el que arriesga su vida por defender causas elevadas y nobles, que exceden a sus intereses mezquinos. Estos genocidas no arriesgaron nada, pues los informantes, desde el interior de la residencia, les informaban minuciosamente del menor movimiento de los subversivos. Tenan adems a su favor el factor sorpresa, y el factor ventaja, por tener que liquidar a unos objetivos inermes, indefensos. Si algunos sudaban fro, era por su infundado temor de perder la vida en el asalto. Y los hechos me dan la razn: el nico asaltante que result muerto fue un comando muerto por sus propios compaeros desde el boquern del techo. Posteriormente, la clase poltica dominante presion a la jueza Rojjasi para que emitiera una sentencia absolutoria para sus criminales: la presion a la jueza, para que negara que los comandos hubieran cometido ejecuciones extrajudiciales en el asalto: las pretensiones gubernamentales sobre el juicio fueron expresadas a Rojjasi en un almuerzo privado que se llev a cabo en las oficinas del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial, el 31 de mayo pasado. Asistieron, aparte de la jueza, el presidente de la Corte Suprema, Csar San Martn que invitaba el almuerzo, el entonces ministro de Justicia Juan Jimnez y el agente del Estado Pedro Cateriano. 26. El Presidente Humala mostr un inters especial en que la sentencia en sede peruana termine con una rotunda exculpacin de todos los acusados, tanto de los pertenecientes al cuerpo de comandos del Ejrcito de como los del SIN: Vladimiro Montesinos, Roberto Huamn Azcurra y Jess Zamudio. Para ello era indispensable que la sentencia concluyera en que no hubo ejecuciones extrajudiciales durante el operativo de rescate de rehenes de la residencia del embajador de Japn, en 1997. Esta directiva presidencial explica la insistencia del premier Juan Jimnez y el ministro de Defensa, Pedro Cateriano, en la tesis de que ninguno de los emerretistas fue asesinado Ac en este operativo, y asimismo, en la presin sobre el Poder Judicial, se pone de manifiesto el mismo patrn de exterminio aplicado por la clase poltica dominante en Per, contra todos aquellos que considera peligrosos para la perpetuidad de su sistema democrtico: asesinar, desaparecer las huellas del delito, y dar impunidad a sus ejecutores directos. As actuaron en el develamiento de los penales en 1,986, cuando bajo el pretexto de develar el amotinamiento de los presos acusados de terrorismo, la clase dominante, se vali de las fuerzas armadas genocidas para asesinar a cerca de 300 presos polticos adversarios al sistema poltico. El sistema poltico luego, lo exculp al presidente que dio la orden de exterminio: Alan Garca Prez. En Cayara, el ejrcito asesin a cerca de 80 27. campesinos inermes, indefensos, sacados de sus chacras, los efectivos luego borraron las huellas y asesinaron de uno en uno a los testigos, y el que dio las rdenes, el general Jos Valdivia Dueas, fue exculpado. En las fosas de Pucayacu: decenas de cadveres de civiles enterrados, con huellas de haber sido previamente torturados por efectivos de la base de La Marina de Guerra en el Estadio Municipal de Huanta. El principal responsable, lvaro Artaza Adrianzn, contando con el apoyo del estado peruano, se hizo auto-secuestrar, y as lo evadieron de la justicia, con el apoyo del estado peruano. Y as, se pueden citar muchos casos del mismo modelo de exterminio: Accomarca, Putis, Aucayacu, Uchuraccay.Entonces, a nadie debe de extraar lo sucedido con los comandos Chavn de Huntar: entran dispuestos a asesinar, con la seguridad de que despus van a contar con la proteccin de todo el aparato del estado (Poder Judicial, Ministerio Pblico, la Iglesia, la prensa, el Congreso de la Repblica) El padre del genocida autor del relato, se felicita de que su hijo le ha devuelto la tranquilidad a su pas. Este ignorante no sabe que los causantes directos o indirectos de la intranquilidad y de toda forma de violencia, en el pas, son la clase poltica dominante: s: por 28. la imposicin de su modelo neoliberal, sus polticas de hambre, de marginacin, por su estado inepto, inoperante, y diligente slo para salvaguardar los intereses de un puado de ricos. Esta cpula dominante siempre medr y se lucr de las arcas del estado: los notables de la poca del gobierno de Ramn Castilla, luego la oligarqua guanera y los consignatarios, despus los gamonales, los barones del azcar y de la harina de pescado, posteriormente la camarilla Fuji-montesinista, la camarilla de los apristas El denominado sistema democrtico, es un paraso para un puado de ricos, y marginacin, miseria y olvido para el pueblo. En las zonas rurales del interior del pas, la ms cercana posta mdica la encuentra usted a treintaicinco kilmetros de distancia; los nios mueren por falta de medicinas y de atencin, por enfermedades que pueden curarse con una simple pastilla. En tanto, los congresistas y altos funcionarios del estado, ganan sueldos fabulosos. stos son los causantes de toda forma intranquilidad y de violencia. La desesperacin que sufre un padre sin recursos ante su nio que agoniza por falta de atencin mdica y de medicinas, tiene sus causas en una lite corrupta que sostiene este sistema 29. poltico oprobioso llamado sistema democrtico. De otra parte, el subversivo no es causante de su accionar violentista: ste es slo una inevitable respuesta a la violencia ejercida por las cpulas polticas dominantes y su estado vendepatria y explotador. Al pueblo sufrido, estas lites no le dejan espacios para hacer escuchar su protesta. Si participa en comicios electorales, se le margina para favorecer a los ricos. Si presenta memoriales de queja, los tiran al tacho de basura...; si el estado o la patronal firma compromisos para con el pueblo, los incumple, si la gente humilde pide audiencia, se la niegan..en consecuencia, a la gente oprimida y marginada no le dejan las clases dominantes otro camino que la violencia contestataria. No es pues el pueblo el causante de la violencia, sino el sistema premeditadamente injusto y de marginacin, y las lites que por medrar de l, lo defienden. El ms ignorante puede preguntarse: por qu los subversivos tomaron la residencia? : porque eran aventureros, porque estaban locos? Ellos tenan un pliego de reclamos ante el estado, un pliego de denuncias ante las injusticias antipopulares del sistema poltico, pliego que la prensa vendida silenci bajo siete llaves. Se llenan la boca con la democracia; 30. silenciar a un ciudadano, y presentarlo ante la opinin pblica no como un poltico sino como un vulgar delincuente o asaltante, como un perturbador de la paz social, eso no es tico, ni es democracia, y pinta de cuerpo entero el farisesmo de estas lites polticas. Esta es la patria que los comandos dicen defender: una patria que solamente sirve a un puado de ricos. Son estos ricos los que se toman el nombre del Per, y salen a San Jos de Costa Rica a defender a sus esbirros en nombre del Per: tremenda mentira: se toman el nombre del Per; no es el Per: son sus propios intereses lo que defienden. Me explico: defienden el sistema democrtico: es el sistema que garantiza sus regalas y privilegios, el que garantiza la impunidad de sus latrocinios. Esta es la querida patria por la que asesinan los comandos de Chavn de Huntar.