campus 607

Click here to load reader

Post on 22-Jul-2016

227 views

Category:

Documents

0 download

Embed Size (px)

DESCRIPTION

Edición 607 de Campus Milenio

TRANSCRIPT

  • campusmilenio.com.mx 607 mayo 14-20, 2015

    Tiempo parcial en las IES

    Rescata UAM mEmorIa hISTrIca del DF Impartir UJAT maestra con la Sorbona de Pars anUIES y aScUn firman convenio

    shutterstock/ especial

  • @Campusmilenio Campus-milenio

    Al reemplazar la tecnologa de focos ahorradores en la iluminacin de la explanada de Rectora de la BUAP, en Ciudad Universitaria, por un sistema de diodos emisores de luz (componen-tes optoelectrnicos, mejor conocidos como ledes), ser posible emitir la mis-ma cantidad de luz con un consumo de energa diez veces menor. Es decir, con slo 60 watts se producir la mis-ma cantidad de luz que un reflector comn de 600.

    Jess Carrillo Lpez, investigador del Departamento de Semiconduc-

    tores del Instituto de Ciencias de la Benemrita Universidad Autnoma de Puebla (BUAP), desarrolla este pro-yecto que adems incorpora tecnolo-ga LED o del estado slido y sistemas fotovoltaicos (comnmente denomi-nados paneles solares), utilizando la

    energa ms limpia: la fotovoltaica.Mientras que 5 mil lmparas de

    vapor de sodio de 175 watts pro-ducen anualmente 4 millones 422 mil kilogramos de dixido de carbono (CO2), el mismo nmero de lmparas LED, con caractersticas lumnicas si-milares, durante ese periodo slo pro-ducen un milln 601 mil kilogrmos.

    Como parte de su proyecto, el cientfico se ha encargado del diseo y fabricacin de los mdulos fotovol-taicos, algo que en Mxico es muy poco frecuente.

    BReVes

    Recibe UASLP a mdicos alemanes

    Falta de titulaciones conjuntas impide internacionalizacin universitaria

    inters en investigacin traslacional

    acadmico de la ibero

    Cientfico BUAP apuesta por tecnologas sustentablesiluminan ciudad universitaria

    ConseJo eDiToRial

    Ral aRias lovillo Universidad veracrUzana Jos CaRReo CaRln Universidad iberoamericana enRique ageRa ibez benemrita Universidad aUtnoma de

    PUebla enRique FeRnnDez FassnaCHT Universidad aUtnoma metroPolitana Jos maRTnez vilCHis

    Universidad aUtnoma del estado de mxico eDuaRDo gasCa pliego Universidad aUtnoma del estado de mxico Ral goDoy monTaez Universidad aUtnoma de YUcatn alFReDo DJeR abimeRHi (UadY) luis mieR y TeRn Universidad aUtnoma metroPolitana HumbeRTo muoz gaRCa Universidad nacional aUtnoma de mxico Jos lema labaDie Universidad aUtnoma metroPolitana

    Felipe maRTnez Rizzo (Uaa) Ral TReJo DelaRbRe (Unam) Jos ngel pesCaDoR osuna el colegio de

    sinaloa Jos saRukHn kRmez Universidad nacional aUtnoma de mxico enRique villa RiveRa institUto

    Politcnico nacional Jos anTonio De la pea (Unam) CaRlos CalDeRn vieDas (Uas) aleJanDRo Canales (Unam) luis gonzlez De alba (Unam) oTTo gRana-Dos RolDn (itesm) gilbeRTo guevaRa niebla (Unam) Rollin kenT seRna (bUaP) RoDRigo lpez zavala

    (Uas) . JavieR menDoza RoJas (anUies) CaRlos palln FigueRoa (Uam) RobeRTo RoDRguez gmez (Unam) ma. HeRlinDa suRez z. (Unam) sylvie DiDou aupeTiT (cinvestav) libeRaTo TeRn olgun (Uas) FRanCisCo J. maRmoleJo (conahec, UniversitY of arizona) Juan Domingo aRgelles (Unam) poRFiRio CaRRillo

    DIRECTORIO

    poR TelFono y Fax5140 4900, exTensiones 34924 y

    31986; Fax: 5140 4903 y 04 poR CaRTa

    moRelos 16, Col. CenTRo, Cp 06040

    poR [email protected]

    yaHoo.Com.mx

    @Campusmilenio

    Campus-milenio

    ConTaCTo: TWITTEr FacEbooK

    camPUS en la red

    ConseJo ConsulTivoAdrin AcostA AlejAndro cAnAles

    Pedro Flores cresPo Humberto muoz cArlos PAlln

    roberto rodrguez eDiToRes: sAlvAdor medinA ArmientA

    cArlos reyes ricArdo reyes

    FRanCisCo D. gonzlez Jess D. gonzlez

    CaRlos maRnHugo CHapa

    alFReDo CamposRobeRTo lpeznsToR oJeDa

    HCToR zamaRRnCaRlos puig

    bRbaRa anDeRson RaFael oCampo

    miguel ngel vaRgas peDRo gonzlez

    JavieR CHapangel Cong

    aDRin loaizaguilleRmo FRanCo o mauRiCio moRalesaDRiana obRegn

    FRanCisCo somoHano RiCaRDo zamoRa

    Dyana ReyesvaleRia gonzlez

    Toms snCHezmaRCo a. zamoRa

    FeRnanDo RuizRoDolFo guTiRRez

    director general

    J director general adJUnto

    director general editorial

    director eJecUtivo

    director editorial

    sUbdirector editorial

    sUbdirector editorial

    sUbdirector editorial

    director editorial de milenio digital

    directora de innovacin editorial

    director editorial de dePortes

    director de enlace editorial

    director general de oPeraciones

    Jdirector general de medios imPresos

    director de milenio digital

    director de tecnologa Y Procesos

    director de ingeniera Y regUlacin

    director de desarrollo corPorativo

    directora general comercial

    director de comUnicacin estratgica

    director general de enlace institUcional

    directora de innovacin comercial

    directora creativa

    director de mercadotecnia corPorativa

    director de ProYectos esPeciales

    director de ProdUccin

    director de desarrollo digital

    () Jess D. gonzlezFundAdor

    FRanCisCo a. gonzlezPresidente

    Dos investigadores de la Uni-versidad de Heidelberg Alemania, acudieron a realizar una visita aca-dmica para conocer y asesorar los trabajos en investigacin clnica bsica y avanzada que realizan es-tudiantes de maestra en ciencias en investigacin clnica de la Facultad de Medicina de la Universidad Au-tnoma de San Luis Potos (UASLP).

    Esto, debido al inters que ha de-mostrado la Facultad de Medicina de la UASLP en el tema de la investiga-cin traslacional.

    La investigacin traslacional segn explicaron Jonathan Slee-man y Michael Neumaier es el puente entre los aspectos de in-vestigacin bsica e investigacin clnica para lograr un mejor ren-dimiento del dinero que se gasta en investigacin.

    Para los directivos alemanes es importante colaborar con los pases de Amrica Latina porque presentan diferentes problemas que pueden ser abordados en conjunto.

    Las universidades mexicanas no pueden internacionalizarse al ciento por cien-to, fundamentalmente porque por ley los estudios cursados en Mxico no son susceptibles de recibir va-lidaciones binacionales, es decir, titulaciones conjuntas un solo ttulo expedido al mismo tiempo por una universidad mexicana y otra extranjera, con sus respectivos logotipos que avalan como oficial en ambos pases al mismo documento.

    As lo seal eJavier Urbano Reyes,

    acadmico del Departamento de Estu-dios Internacionales de la Universidad Iberoamericana.

    Cabe mencionar que en Mxi-co hay instituciones de educacin superior, privadas y pblicas, que ofrecen algunos programas de li-cenciatura y posgrado que cuentan con doble titulacin, pero esto no es lo mismo que la titulacin conjunta.

    Y es que en la primera modalidad al final de los estudios de sus alumnos cada

    universidad entrega su propio ttulo.

    fotos: u

    aslp

    / shutterstock

    los investigadores alemanes Jona- than sleeman y michael Neumaier.

    Los diodos reducirn un total de 2 millones 821 mil kilogramos de gas carbnico al ao

    campus MILENIO2

  • el acadmico de la institucin, mario Barbosa cruz, present el concurso orientado a rescatar la historia del rea con ayuda de los miembros de la comunidad..

    rescata Uam memoria histricade la ciudad de mxicoPresentan el Primer Concurso Historias de Pueblos, Barrios y Colonias del Poniente del Distrito Federal para conectar con la poblacin de la zona

    Delegaciones cuajimalpa y lvaro obregn

    REDACCIN CAMPUS

    La zona del poniente de la Ciudad de Mxico es poco vista por los es-pecialistas, quienes se centran ms en lugares como Xochimilco o el Centro Histrico y olvidan una re-gin rica en tradiciones en la que se encuentran las delegaciones Cuaji-malpa y lvaro Obregn, seal Mario Barbosa Cruz.

    Al presentar el Primer Concurso Historias de Pueblos, Barrios y Colo-nias del Poniente del Distrito Federal, el acadmico del Departamento de Humanidades de la Unidad Cuaji-malpa de la Universidad Autnoma Metropolitana (UAM) explic que el objetivo principal consiste en tender lazos y hacer contacto con la pobla-cin cercana a la citada sede acad-mica, la cual se sum hace 10 aos a esta comunidad.

    Con tales propsitos se confor-m un grupo de investigadores de la Universidad que ofrecen talleres de acompaamiento y asesoras a alre-

    dedor de 50 pobladores de la zona en torno a las historias del surgimiento de los pueblos, las festividades de Se-mana Santa y diversas celebraciones tradicionales de su cultura o sobre el origen de sus autoridades religiosas.

    Queremos que sean los poblado-res quienes cuenten su propia historia a travs de dos modalidades, la escrita y en video, para as rescatar la memo-ria colectiva que se construye entre todos y que confluye en una historia general y comn, enfatiz.

    Destac la importancia de res-catar las historias que convergen en esta zona que ha tenido un rpido crecimiento, ms an en las ltimas dcadas, ya que antes era de las me-nos pobladas, pero que partir de la segunda mitad del Siglo XX comen-z a crecer, sobre todo con proyectos como Santa Fe que gener una fuerte urbanizacin.

    Visitamos varias localidades y descubrimos que se trata de una zona que fue poblada por indgenas, y que tras la conquista espaola se asenta-

    ron comunidades religiosas, entre ellos los capuchinos, por lo que hay una red de iglesias muy importante, base de la creacin de los pueblos ac-tuales, dijo.

    Barbosa Cruz explic que Cuaji-malpa se convirti histricamente en una ciudad de trnsito entre la Ciudad de Mxico y el Valle de Tolu-ca, por ello cont con varios caminos que datan desde la poca colonial, despus en el Siglo XIX se instal el ferrocarril.

    Mencion que detectaron otros puntos fundamentales de inters en materia de investigacin y desarrollo

    econmico, como la existencia de una produccin importante de pulque, del cultivo de plantas medicinales y de hongos, as como de curanderos.

    Al acto asisti Luis Hernndez Huerta, egresado de la Licenciatu-ra en Humanidades de la Unidad Cuajimalpa de la UAM, asistente en la coordinacin del concurso, talle-rista que comparti parte de su ex-periencia de trabajo y miembro de la comunidad.

    Ha sido todo un reto debido a la amalgama de temas planteados que van desde problemas de urbaniza-cin, rescate de la identidad de los habitantes, a lo cual se suma la diver-sidad de edades y estudios, extern.

    El material generado en esta pri-mera convocatoria formar parte de un acervo histrico especializado en la zona poniente de la ciudad que formar parte de la biblioteca de la Unidad Cuajimalpa de la UAM, y que contar con fotografas, videos, textos narrativos y tambin ser en-riquecido con anlisis sociolgicos.

    Proteger parquesy paisajes

    Asimismo, Sal Alcntara Onofre, profesor-investigador de la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Aut-noma Metropolitana (UAM), dijo que el camino hacia la proteccin de los paisajes y jardines histricos en Mxico, resulta ser ya una tarea impostergable porque se carece de un catlogo de identificacin y ubicacin para su conservacin.Entrevistado en el Seminario

    Internacional Paisaje y Jardn como Patrimonio Cultural Mxico-Brasil, calific como urgente establecer una filosofa coherente que oriente

    la intervencin de la restauracin y recuperacin del patrimonio paisajstico.Hasta el momento en nuestro

    pas la conservacin del paisaje cultural ha tenido muy escasa o

    nula actuacin, en comparacin con la proteccin hacia otros monumentos.La falta de instrumentos

    conceptuales y sistematizados ha provocado que la operacin

    sea hecha por tcnicos que se basan en la intuicin, el em-pirismo y la inspiracin, dijo.El acadmico miembro del Sistema

    Nacional de Investigadores y de la Academia Nacional de Arqui-tectura, indic que la ausencia de un catlogo es producto de que la Ley Federal de Monumentos, de 1972, no incluye los paisajes.La tendencia mundial actual es

    la conservacin debido a que los paisajes y jardines histricos forman parte de la identidad nacional que inciden en la calidad de vida.La Organizacin de las Naciones

    Unidas para la Educacin, la Ciencia y la Cultura (Unesco), establece

    categoras para determinar las caractersticas que definen un paisaje cultural.stas marcan que sea diseado

    por un gran artista o que posea influencia de un importante mo-vimiento de arquitectura; que sea asociativo, o relacionado con algn hecho de la historia; evolutivo, es decir, que a travs de los aos haya conservado sus elementos y caractersticas, como son las zonas arqueolgicas.Alcntara Onofre dio a cono-

    cer que el Consejo Internacional de Sitios y Monumentos propo-ne incluir los paisajes rurales y urbano-histricos.

    se busca que los habitantes de la zona cuenten sus propias historias en forma escrita y en video

    la zona,antes una de las menos pobladas, ha tenido una gran evoluin en las ltimas dcadas

    la proteccin de los parajes histricos debe ser prioritaria.

    fotos: uam

    campusMILENIO 3

    noTa De la semana

  • Debate en puerta. Y es que la UAQ realizar un dilogo en-tre estudiantes y candidatos al gobierno del Estado el prximo 1 de junio. Por ahora el rector ya confirm la asistencia de los cin-co candidatos a la gubernatura: Celia Maya, de Morena; Salvador Lpez, de Movimiento Ciuda-dano; Roberto Loyola, del PRI; Francisco Domnguez, del PAN, y Adolfo Camacho, del PRD. La cita ser en el auditorio Fernan-do Daz Ramrez. La secretaria particular de la UAQ, Blanca Es-tela Grajeda Gutirrez, explic que se decidi un dilogo uni-versitario porque es un formato ms libre que el debate, donde se privilegiar la participacin de los estudiantes. Veremos qu resulta de este acercamiento y no sea parte de una exposicin innecesaria para la universidad queretana.

    Otro ensayo. Otra institu-cin que salt al ruedo electoral fue la Universidad Michoacana

    san Nicols de Hidalgo (UMS-NH), donde los aspirantes a la gubernatura acudieron a un foro organizado por la casa de estu-dios del estado. El llamado Foro Educacin Pblica, Investiga-cin y Vinculacin Gobierno-Sociedad-Universidad, sirvi solamente para el lucimiento personal de los candidatos a go-bernador. Se habl de la situa-cin financiera que enfrenta la UMSNH, pero en realidad, sa-bemos que para resolverla, no se requiere de ninguna promesa al aire, sino de plantear soluciones muy claras a un dficit finan-ciero que es inherente a varias instituciones del pas.

    Innecesaria participa-cin. Para la UMSNH, se trat de un acercamiento de los uni-versitarios con las figuras que compiten por el poder en esa entidad. Sin embargo, el rector de la institucin, Medardo Serna Gonzlez, dej ir la oportunidad de realizar un formato que es-

    tuviera alejado de la condescen-dencia y las respuestas fciles. Se perdi la oportunidad de exigir-les conocimiento real de la edu-cacin superior a nivel nacional y de la problemtica muy parti-cular de la institucin michoa-cana. Tal vez por esa dinmica, algunas instituciones de educa-cin superior del pas cierran sus puertas, le dan la vuelta al tema y prefieren enfocarse, ellas s, en atender sus prioridades y solucio-nar sus problemas ms urgentes. La academia no apoltica, sino alejada de la parafernalia y los lugares comunes a los que recu-rren los polticos en tiempos de pedir un voto a cambio de nada.

    Agenda previa. En ms del tema, los rectores no han perdido tiempo ni oportunidad para comenzar a posicionar a la educacin superior en el terreno de las propuestas y los proyectos de trabajo para quienes resulten electos en sus distintos cargos. Ahora la voz viene desde la Bene-mrita Universidad Autnoma de Puebla (BUAP), donde el rector, Alfonso Esparza Ortiz, lanz un reto a los prximos legisladores. Un planteamiento que debe ser visto, desde ahora, como parte de la agenda prioritaria que debe discutirse en el corto y mediano plazo. As que los futuros legisla-dores, y hoy candidatos, debern tomar nota y comenzar a conocer de qu se trata el sector.

    Reto conveniente. Dice Espar-za Ortiz que atender el rezago

    en plazas que lleva ms de 10 aos en el rea administrativa y certeza en recursos pblicos para la educacin superior con el objetivo de mantener polti-cas para aumentar el nmero de aspirantes, son los principales retos de los diputados federales que resulten electos el prximo 6 de junio. Destac que el presu-puesto base cero para el ao 2016 es clave para que se aumenten los recursos a la educacin superior. En sntesis, tener la certeza de presupuestos plurianuales, cer-teza de polticas pblicas para saber cmo se van a otorgar pla-zas acadmicas, y cmo se van a reponer aquellas plazas de quie-nes se jubilan.

    A sopesar. Ahora que viene el 15 de mayo, veremos muchos pronunciamientos y participa-ciones en torno a la reforma edu-cativa y sus efectos en el magiste-rio y en la calidad de la educacin del pas. En toda esa maraa co-yuntural, conviene hacer un alto en el camino y valorar de dnde vienen los sealamientos y cul es la intencin real de cada uno de ellos. Y conviene tambin no adoptar ni asumir al pie de la le-tra, ni declogos, ni formularios, ni reflexiones en torno a los fac-tores que no han permitido des-pegar del todo al sistema educa-tivo, sobre todo cualitativamente hablando. As que ni Mexicanos Primero, ni los que se parezcan, tiene todas las canicas en la bol-sa, ni tampoco la apuesta, en el fondo, a tenerlas.

    REDACCIN CAMPUS

    La Universidad de Pars XIII Sorbona Pars Cit coadyuvar al fortalecimiento de los nuevos posgrados que la Universidad Ju-rez Autnoma de Tabasco (UJAT) abrir como parte de la ampliacin de su oferta educativa, entre ellos la Maestra en Filosofa Aplicada y la Maestra en Proteccin del Me-dio Ambiente con doble titulacin, que tendr un rea especfica rela-cionada al cambio climtico y los energticos, esta ltima todava en etapa de conformacin.

    As lo dio a conocer el decano de la universidad francesa, Didier Guvel, durante su visita a la Di-visin Acadmica de Ciencias So-ciales y Humanidades (DACSyH) de la UJAT, donde estuvo acom-paado por los investigadores Jean Ren Garca y Jean-Jacques Menuret, quienes dictaron tres conferencias magistrales sobre temas jurdicos a los estudiantes de la Licenciatura en Derecho.

    Al trmino de su ponencia

    La evolucin contempornea del Derecho Francs de la fami-lia, Didier Guvel record que con la firma del acuerdo-marco de cooperacin para desarrollar proyectos cientficos de impacto bilateral y el primer convenio es-pecfico en materia de investiga-cin, signados en abril de 2014 en-tre la Sorbona de Pars y la UJAT, se ha incrementado el esfuerzo conjunto, como la realizacin de conferencias y la publicacin de

    obras de investigacin.Asimismo, se congratul por

    la participacin de tres profe-sores de la UJAT en el libro Les Amriques, des constitutions aux dmocraties. Philosophie du droit des Amriques, que cuenta con la colaboracin de los acadmicos Alfredo Islas Coln, Egla Corne-lio Landero y Freddy Domnguez Nrez, junto a expertos de las cien-cias jurdicas de Argentina, Hait, Uruguay, Venezuela y Francia.

    Seal tambin que durante su visita a la UJAT, acord con el rec-tor de la institucin, Jos Manuel Pia Gutirrez, dar continuidad al trabajo de ambas instituciones, estamos previendo que profeso-res franceses impartan ctedras dentro de la Maestra en Filosofa Prctica que est prxima a abrir-se en esta universidad; adems de participar en diplomados e incrementar la movilidad de es-tudiantes y profesores en forma bilateral, subray.

    Al respecto, el director de la DACSyH, Lenin Mndez Paz, destac que la colaboracin con esta universidad una de las ins-tituciones de educacin superior de mayor prestigio en el mun-do se ha fortalecido a lo largo de los aos, se estn publicando libros de investigacin en temas jurdicos, y se ha avanzado en el proyecto del sistema de base de datos de legislacin y jurispru-dencia de la Corte Interamerica-na de Derechos Humanos (CIDH, concluy.

    impaRTiR uJaT maesTRa con la soRBona De paRsofrecen programas con doble titulacin

    la colaBoRacinde la institucin

    tabasquea con la universidad

    francesa se ha fortalecido a lo

    largo de los aos

    la delegacin de la institucin francesa destac la colaboracin con la uJat.

    fotos: uJat/ especial

    * [email protected]

    campus MILENIO4

    EDITORIAL

    carlos reyes*

    Regla De TRes

    acTiVismo uniVeRsiTaRio.Una de las instituciones de educacin superior que ms se ha insertado en esta coyuntura electoral, es la Univer-sidad Autnoma de Quertaro (UAQ), donde su rector Gilberto Herrera Ruiz no ha perdido la oportunidad para acercar la contienda estatal al campus universitario. Ha sido muy insistente, desde un principio, y ahora que logr llevar los reflectores de la poltica a la casa univer-sitaria, deber demostrar que puede controlar una situ-acin de esa ndole. Porque si bien es cierto que se trata de un espacio universitario, sabemos que en cuestiones electorales no faltan algunos grupos que aprovechan la situacin para deslegitimar a las instituciones.

  • alejandro canalesUNAM-IISUE/[email protected] Twitter: canalesa99

    roberto rodrguez Gmez UNAM. Instituto de Investigaciones Sociales. [email protected]

    La fecha emblemtica de este 15 de mayo en las escuelas ser, como siempre, el da del maestro. Pero tal vez, por primera vez y de aqu en adelante, ser ms recor-dado por las nuevas condiciones para el desempeo de la actividad de profesores de educacin bsica y media superior. Un cambio no-table en las reglas de juego.

    Todava no se sabe cmo ni en qu terminar el proceso de reforma en marcha. De hecho, apenas nos enteramos que la descentralizacin de la nmina educativa, una de las decisiones clave del Acuerdo Nacional para la Modernizacin de la Educacin Bsica de 1992 y que dio lugar a la Ley general de educacin al ao siguiente, no fue una buena idea. Ahora est en operacin el camino inverso: el gobierno federal vuelve a tomar el control de los recursos para la entidades federativas a travs del Fondo de Aportaciones para la Nmina Educativa y el Gas-to Operativo (Fone).

    S conocemos cmo inici el actual proceso de reforma. Desde la celebracin del Pacto por Mxico en los primeros das de la actual administracin que anunci una reforma legal y ad-ministrativa con tres objetivos: incrementar la calidad de la edu-cacin bsica; aumentar la ma-trcula y mejorar la calidad en la media superior y superior; y que el Estado mexicano recupere la rectora del sistema educativo na-cional, manteniendo el principio de laicidad.

    En el mismo documento se plasmaron las acciones, firma-das como compromisos, que se pondran en marcha en los meses siguientes. Por ejemplo, el Sistema de Informacin y Gestin Educati-va, a partir del Censo de Escuelas Maestros y Alumnos (compromi-so 7), la autonoma para el Insti-tuto Nacional para la Evaluacin de la Educacin o la creacin del Servicio Profesional Docente (compromiso 12), entre otros.

    En particular, en el compro-miso 12 qued perfilada por pri-mera vez la idea de los concursos de oposicin a gran escala para ingreso y promocin de los pro-fesores de educacin bsica. Una de las medidas ms polarizantes de la reforma. De hecho, por eso algunos analistas la calificaron de reforma laboral, ms que edu-cativa. Lo cierto es que, a diferen-cia del manejo discrecional con el que se conduca previamente, plante un mecanismo pblico para la seleccin y promocin de profesores.

    En el documento del Pacto se anot: se establecer un sis-tema de concursos con base en

    mritos profesionales y laborales para ocupar las plazas de maes-tros nuevas o las que queden li-bres. Se construirn reglas para obtener una plaza definitiva, se promover que el progreso econmico de los maestros sea consecuente con su evaluacin y desempeo, y se establecer el concurso de plazas para directo-res y supervisores.

    En los meses siguientes se rea-lizaron velozmente los cambios normativos. En la misma Carta Magna qued asentado que el Estado garantizar la calidad en la educacin bsica de forma que materiales educativos, orga-nizacin escolar, infraestructu-ra educativa e idoneidad de los docentes y directivos garanticen el mximo logro de aprendizaje (Artculo 3ro DOF. 26.02.2013); lo mismo que la autonoma del INEE y el Servicio Profesional Docente (artculo 73). Luego se elaboraron las leyes secundarias, se instalaron rganos, formula-ron lineamientos y los mecanis-mos necesarios para ponerlos en marcha.

    En julio del ao pasado se lle-v a cabo el primer concurso de seleccin de docentes. Una de los primeras acciones importantes. Segn las cifras oficiales, en ese primer concurso se registraron poco ms de 194 mil aspirantes, aunque solamente participaron en el proceso de evaluacin al-rededor de 166 mil. El resultado que ms se destac fue el bajo porcentaje de profesores idneos (entre 40 y 25 por ciento en edu-cacin bsica, dependiendo del tipo de evaluacin presentada. INEE. Los docentes en Mxico. Informe 2015).

    Tal vez uno de los aspectos que vale la pena notar es que el proceso de reforma ha puesto en evidencia, ms claramente, la precariedad de informacin es-tadstica sobre el sistema educati-vo nacional con la que contamos, pero tambin con la que han ope-rado las decisiones de poltica.

    No solamente se trata del des-empeo de profesores. Apenas con-tamos con algunas certezas deri-vadas de la informacin elemental del Censo de Escuelas, Maestros y Alumnos de educacin bsica, como la cantidad efectiva de pro-fesores que se desempean en las aulas, su distribucin por funcin docente, el sexo o grupo de edad, por ejemplo.

    Quizs para este 15 de mayo debiramos comenzar, literal-mente, por (re)conocer a los profesores del sistema educa-tivo nacional. No estara nada mal menos improvisacin y prejuicios.

    Un 15 de mayo para recordarlos maestros y la reforma educativa

    El referndum Un acuerdo central de los dilogos

    entre las autoridades federales y los representantes de la Asamblea General Politcnica, celebrados durante noviembre de 2014, consiste en la celebracin de un Congreso Nacional Politcnico (CNP) en el cual se habrn de dirimir las reformas de orden normativo, organizativo y aca-dmico que requiere la institucin para fortalecer y renovar su misin histrica y hacer frente a los retos del siglo XXI. El CNP, se anticipa, ser la instancia clave para propiciar un cambio profundo en los procesos de toma de decisiones que ataen al desarrollo del Politcnico, as como el espacio en que se debatirn y buscarn soluciones para resolver las problemticas de orden general y local que prevalecen.Es muy alta la expectativa que se ha

    colocado en dicha instancia. En el CNP se habr de discutir y resolver, entre otros temas, la opcin de la autonoma insti-tucional, las formas de representacin, gobierno interior y toma de decisiones, los principios y frmulas concernientes a las prcticas acadmicas y la evaluacin, entre otros aspectos cruciales. Es por ello que el CNP se define como un congreso resolutivo y refundacional. En el acuerdo emanado de los dilogos se indica que del con-greso puede derivar la reforma a la Ley Orgnica de la institucin y de la normativa secundaria.El acuerdo que perfi-

    la las caractersticas y condiciones del CNP fue suscrito, en su redaccin definitiva el lunes 24 de noviembre de 2014. En la misma sesin, la sexta mesa de dilogo, fue presentado Enrique Fernndez Fassnacht como nuevo director del IPN. Hasta ese momento, Fernndez haba participado en los dilogos en calidad de representante de ANUIES, invitado por el titular de la SEP. La designacin allan el camino del dilogo por dos razones. La primera es que los pre-acuerdos que se haban perfilado hasta ese momento requeran el compromiso de la mxima autoridad del Politcnico para su eventual implementacin. La segunda fue que la AGP no vet tal designacin, sino que reconoci la facultad del Ejecutivo Federal al respecto.Ese da, en sus palabras de toma de

    posesin, Fernndez seal: aqu se estn conciliando los supremos intereses de la comunidad politcnica y de la nacin, por lo cual asumo y suscribo cada uno de los acuerdos, con el firme compromiso y conviccin de honrarlos y cumplirlos en sus trminos.Los trminos del acuerdo sobre el

    CNP incluyen compromisos de enfoque, organizacin y temporalidad. En materia de enfoque, se indica, en primer lugar, que el Congreso debe tener un carcter democrtico, representativo, resolutivo e incluyente. En consecuencia, que los resolutivos del CNP se orientarn a con-

    tribuir a la democratizacin y al proyecto educativo: gestin, docencia, investigacin, vinculacin y extensin del conocimiento, la cultura y el deporte.Con respecto a la organizacin del CNP

    se prev la creacin de una Comisin Or-ganizadora del CNP, cuya conformacin debe emanar de un consenso entre la AGP y la direccin del IPN. En el acuerdo se puntualizan una salvaguarda y un plazo: en caso de no llegar al consenso, procede someter a referndum las propuestas de la AGP y la direccin, y el acuerdo para la conformacin de la COCNP debe cumplirse en un mximo de ochenta das hbiles tras la reanudacin de las clases. Ese plazo se cumpli ayer, 13 de mayo.Y no hubo acuerdo sobre la conformacin

    de la COCNP. Desde enero de 2015 la AGP prepar la interlocucin con las autorida-des para negociar las caractersticas de la comisin organizadora del Congreso. Se defini como lnea de accin poltica la configuracin de una Comisin Especial para la organizacin del Congreso (CECNP) cuyas tareas, adems de representar a la AGP en el dilogo con las autoridades politcnicas, ha sido activar el debate sobre el Congreso en las asambleas loca-les, as como sostener la organizacin y

    participacin estudiantil al respecto.Tras cuatro rondas

    de negociacin con las autoridades las posturas respectivas no lograron conciliacin. Los estu-diantes proponan dos representantes alumnos, uno docente y otro del personal de servicios por cada entidad aca-dmica del Politcnico: aproximadamente 180 representantes. Las au-

    toridades iniciaron con una propuesta de 17 representantes, que posteriormente se increment hasta 51. En la ltima sesin de dilogo, la del pasado 11 de mayo se abri una ltima posibilidad con la frmula 1+1+1 propuesta por la AGP, la que daba una representacin total de poco ms de 130 representantes. Tal propuesta tampoco prosper y las autoridades se manifestaron en favor del referndum contemplado en el acuerdo original.As estn las cosas. Est programada

    una reunin entre la AGP y la direccin del IPN para pactar los trminos del refe-rndum el prximo 28 de mayo. El tema es delicado porque el acuerdo bsico no prev una salida en caso de no llegar a un consenso al respecto. La conciliacin resulta, por lo tanto, indispensable en el horizonte del Congreso.Existe alternativa a la opcin del

    referndum? S, que aun forzando la letra del acuerdo emanado del dilogo en cuanto a formas y tiempos, la AGP y la direccin del IPN pacten una frmula mutuamente satisfactoria para la confor-macin de la COCNP. Ello podra ocurrir antes del plazo fatal del 28 de mayo. Ojal as suceda porque el referndum, mal que bien, es un volado.

    el conflicto del ipn (cuarta parte)

    se ha DaDomarcha atrs a la descentra-lizacin de la nmina educativa, una de las decisiones clave en 1993

    Existe alternativa a la opcin del referndum? S, que la AGP y la direccin del IPN pacten una frmula mutuamente satisfactoria para la conformacin de la COCNP

    shutterstock

    campusMILENIO 5

    opinin

  • En una solemne ceremonia, en Pa-lacio Nacional, el lunes 4 de este mes el Presidente Pea promulg la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Informacin Pblica (LFT). El nuevo ordenamiento es reglamentario del Artculo 6. Constitucional, reformado el ao pasado y constituye un avance notable respecto a la primera ley en esa materia, expedida en 2002. Producto de un debate abierto y de un consenso de partidos polticos en el Congreso de la Unin, la LFT tuvo, a su vez, aportaciones singulares del propio IFAI y de organizaciones de la sociedad civil especializados en esa materia. Particular atencin debern darle las universidades pblicas y sus sindicatos, toda vez que en el primer caso se precisan y multiplican las acciones que tendrn que desarrollar en su carcter de sujetos obligados; en el segundo, his-tricamente se ha incluido ya a dichos organismos gremiales en esa misma condicin de sujetos obliga-dos. A describir y comentar esto se dedican las si-guientes lneas. Para explicarlo brevemente.

    La transparencia es, simultneamente, una cualidad que se desprende de la forma como operan, funcionan y actan las organizaciones pblicas, as como un derecho para que las personas conozcan los aspectos fundamentales de dicho funcionamiento y los resul-tados alcanzados. Este ltimo rasgo, tal como lo conceba Jorge Carpizo, puede entenderse como una garanta fundamental que toda persona posee para atraerse informacin, informar y ser informado.El objeto de la LFT es claro: garantizar

    el derecho de acceso a la informacin en posesin de cualquier autoridad . . . persona fsica, moral o sindicato que reciba y ejerza recursos pblicos o realice actos de autoridad. En el caso de las universidades, podran aplicarse los dos criterios, y en el de sus sindicatos el primero. De acuerdo con ello, la autonoma de las IES p-blicas no podra ser esgrimida como un valladar para no ofrecer informa-cin, salvo en las situaciones que se desprenden del propio ordenamiento as como como del Artculo 3 de la Carta Magna, misma que la consagra como una garanta Constitucional,.Como ya se dijo, la LFT tiene avan-

    ces importantes respecto a la de 13 aos atrs, contndose entre sus cualidades algunas muy distintivas

    como los siguientes: a) obliga y limita, en varios aspectos, a las entidades federativas de tal manera que sus propios organismos en esa materia debern gozar de autonoma; b) deber fomentarse ms intensamente el uso de tecnologas de la informacin; c) se crea la figura de transparencia proactiva, segn la cual los rganos garantes como el nuevo IFAI y los de las entidades federativas) debern suplir deficiencias en las peticiones dirigidas a ellos; d) se ponen lmites muy precisos a la llamada informacin reservada, supeditndola a cinco aos, en lugar de los 12 que estaba prevista; e) se agilizan notablemente los plazos para atender solicitudes de informacin.Los llamados sujetos obligados, en

    general, debern realizar casi una cincuentena de accio-

    nes que son comunes a todos ellos. Adems, se fijan acciones especficas des-tinadas a cada uno de dichos sujetos (p. e. Los Tres Poderes de la Unin, enti-dades federati-vas, municipios,

    partidos polticos). Por lo que toca a las

    IES pblicas, dotadas de autonoma, debern poner

    a la disposicin del pblico una informacin dividida en nueve rubros diferentes, entre ellos: planes y pro-gramas de estudios, procedimientos administrativos, remuneraciones del personal, convocatorias a concursos de oposicin, entre otros. En lo que corresponde a los sindicatos, en los doce rubros a que estarn sujetos, destaca el relativo a dar informacin de los recursos econmicos que re-ciben as como elaborar un informe detallado del ejercicio y destino final de los mismos.En varias IES principalmente las

    de algunas de las entidades federati-vas tanto sus autoridades como sus sindicatos tendrn que emprender acciones en mbitos que hasta ahora era letra muerta, para luego ofrecer la informacin correspondiente (el caso ms reiterado seria el de la ausencia de convocatorias a concursos de oposicin para plazas acadmicas).La ley no modifica la realidad, dira

    Perogrullo. Pero cmo ayuda si hay voluntad y exigencia para emprender cambios que vayan en direccin del mejoramiento de las casas de estu-dios. En esta materia la informacin pblica gubernamental, as como la de IES y sindicatos, siempre ser un instrumento potencialmente pode-roso para fortalecer la democracia en Mxico.

    carlos palln figueroaMiembro de la Junta Directiva de la Universidad Autnoma Metropolitana. [email protected]

    nueva transparenciay universidades

    armando alcntara santuarioUNAM-IISUE/[email protected]

    El futuro de la educacin superiory la educacin superior del futuro Se estn cumpliendo dos dcadas de la apari-

    cin del International Higher Education (IHE), el cual segn su fundador, el profesor Philip Altba-ch, es un foro para la informacin, el debate y la discusin acerca de los temas centrales en la educacin superior. Para quienes leen este suple-mento, el personaje les ser familiar, pues ha cola-borado en diversas ocasiones con amplios anlisis de diversos aspectos del mbito mundial de la en-seanza superior. Con sede en el Boston College, una de las peculiaridades de esa publicacin, y que no siempre es frecuente encontrar en la escena acadmica mundial, es su permanente inters en las universidades e instituciones de educacin superior (IES) del Tercer Mundo. Durante estos veinte aos, se han publicado 80 nmeros del IHE [http://www.bc.edu/content/bc/research/cihe/ihe/issues.html] con ms de mil artculos de contenido informativo y analtico. Asimismo, se ha mantenido como una iniciativa acadmica no comercial (sus patrocinadores han sido bsi-camente el Boston College y algunas fundaciones privadas como la Ford y la Carnegie), y reciente-mente est disponible en internet, adems de su original versin en ingls, en cuatro idiomas ms: chino, portugus, ruso y espaol. Actualmente cuenta con lectores en ms de 149 pases y sus artculos son citados con mucha frecuencia en el campo de la educacin superior.

    Para celebrar las dos primeras dcadas de exis-tencia del IHE, el profesor Altbach reuni a 25 ex-pertos que a lo largo de ese periodo haban partici-pado en la publicacin, y los invit a responder a la pregunta: Cul ser el desafo ms importante que enfrentar la educacin superior en las prximas dos dcadas?. Phil Altbachcomo lo conocen sus colegas y alumnosha considerado necesario plan-tear esta interrogante pues en 1995, nadie conoca algunos de los desarrollos de las tecnologas de la informacin en el mbito educativo y los pases del mundo en desarrollo contaban todava con matr-culas estudiantiles de alrededor del 10% del grupo de edad. Asimismo, en esos aos la hoy dominante presencia del sector privado no era tan evidente. La masificacin, que ya por entonces afectaba a varios pases del mundo, no estaba muy bien entendida. La economa global del conocimiento estaba tam-bin en sus primeras etapas. En fin, que stas y otras fuerzas, junto con una severa disrupcin econmica provocada por la gran recesin de la poca contem-pornea han afectado profundamente a la educa-cin superior durante las pasadas dos dcadas.

    Entre las 25 respuestas recibidas y que por ra-zones de espacio es imposible comentar con ms detalle, merece la pena destacar algunas de ellas. Pawan Agarwal, acadmico y alto funcionario hind, considera que los prximos 20 aos sern un periodo de grandes transformaciones. stas ocurrirn en cuatro niveles: a) dentro del saln de clases (cuyo foco ser el cambio del contenido a la pedagoga en la que la tecnologa y el anlisis del aprendizaje jugarn un papel clave); b) al in-terior de las instituciones (con una disminucin significativa del poder de las universidades en la creacin y difusin del conocimiento); c) en el Estado nacin, en donde durante las siguientes dos dcadas el enfoque estar puesto en la con-solidacin de los sistemas y el mejoramiento de la calidad en lugar de seguir con la expansin; y d) a escala mundial, la educacin superior ser ms global en su escala y alcance que en la actualidad, pero con algunas diferencias. Un nmero crecien-te de pases ser el que se beneficie del acceso a la educacin superior de alta calidad.

    Por su parte, el propio Philip Altbach seala que dos de los retos presentes en los pasados 50

    aos continuarn siendo cruciales y persistirn en los prximos aos: la demanda de mayor acceso a la educacin superior y el apoyo a los centros de investigacin que contribuirn a diseminar el conocimiento esencial para las sociedades modernas. En su opinin, estos desafos son contradictorios y jalan a la academia en direc-ciones contrarias. Para Jorge Baln, el mayor desafo es el fortalecimiento y revitalizacin del compromiso de la educacin superior con su misin pblica, en respuesta a la disminucin del gasto pblico por alumno, y al cambio en los propsitos, estrategias e instrumentos de los gobiernos para el subsidio y la regulacin de la educacin superior, as como la forma de responder a los cambios en las demandas de los estudiantes y la sociedad en general. A su vez, Roberta Malee Bassett, sostiene que en el ho-rizonte temporal de los prximos 20 aos, la equidad seguir siendo el reto ms importante que enfrentar la educacin superior a nivel glo-bal. Andrs Bernasconi, profesor de la Pontificia Universidad Catlica de Chile, considera que el mayor desafo en el futuro mediato ser una docencia ms efectiva. Llegar el da, sostiene, en que la docencia estar abierta a la misma clase de escrutinio y del juicio de pares como lo est la investigacin en la actualidad. Hans de Wit, se pregunta si la universidad internacional es el futuro de la educacin superior, aunque advierte que muchas veces quienes hacen dicho plantea-miento son incapaces de explicar muy bien su significado. Ellen Hazelkorn y Marcelo Knobel coinciden en que el sostenimiento de la calidad y la masificacin de la educacin superior ser uno de los dilemas ms difciles de resolver en el curso de los prximos veinte aos, para muchas naciones en el mundo. Christine Musselin llama la atencin a no olvidar los beneficios sociales de la educacin superior. La preocupacin princi-pal para Patti McGill en cuanto al futuro de ese nivel educativo es la cantidad cada vez mayor de quienes tienen distintos intereses y que plantean diversas demandas que compiten entre s, im-pactando en mayor o menor medida su misin principal. Liz Reisberg plantea que el tema de la calidad ser ms complicado que nunca en las prximas dos dcadas, al aumentar las presio-nes sobre los profesores, investigadores e ins-tituciones para obtener mayores resultados, sin que haya garantas de que el financiamiento ser suficiente. Jamil Salmi, parafraseando a Hamlet se cuestiona el ser o no ser una universidad de clase mundial y recomienda a los gobiernos un mayor compromiso por desarrollar sistemas bien balanceados de educacin superior que incluyan un amplio rango de instituciones que tomen en cuenta las diferentes necesidades de aprendizaje de poblaciones estudiantiles diversas. El profe-sor japons Akiyoshi Yonezawa se pregunta si el juego de los ranking continuar despus de la siguiente dcada. Otros dos autores, Mara Yu-dkevich y Pavel Zgaga, respectivamente analizan el mercado acadmico y la sociedad global del conocimiento en relacin al conflicto entre la razn instrumental y la de principios.

    Muchos de estos temas ya han comenzado a discutirse en cuanto a sus alcances y limitacio-nes y tambin en lo relacionado con su puesta en operacin mediante polticas especficas. Habr que seguir profundizando el anlisis y observando la manera en que se desarrollan para ver qu tan cercanas o lejanas de la reali-dad quedan las tendencias delineadas por esta serie de reflexiones y sealamientos realizados por los 25 especialistas convidados.

    Instrumento potencialmente poderoso para la democracia

    shutterstock

    campus MILENIO6

  • La articulacin entre la generacin de conocimiento y la hechura de pol-ticas educativas es una aspiracin de larga data; sin embargo, en muchos contextos an se registra una ancha brecha entre ambos, no slo en Mxico o en Amrica Latina, tambin en socie-dades ms desarrolladas. Un reporte del Northwestern Regional Educa-tion Laboratory revela que en Estados Unidos la informacin que proviene de la investigacin es poco tomada en cuenta por los tomadores de decisin y quienes las ponen en marcha. En Mxi-co esta situacin ha sido rigurosamente documentada.

    Se reconoce que el impacto del co-nocimiento en la gestin de los siste-mas educativos pasa por un conjunto de dinmicas que lo convierten en un fenmeno complejo. Retomo dos de stas analizadas por Muoz Izquierdo (2004): la cientfica que exige procesos que aseguren la validez de los conoci-mientos generados por la investigacin y que nutrirn la formulacin de pol-ticas y la poltica que implica que las autoridades tengan acceso y compren-dan la informacin generada y la pon-gan al alcance de todas las audiencias para su comprensin y su uso. Parece sensato afirmar que el dato por s solo no provoca el cambio y las decisiones polticas sin fundamento en eviden-

    cias tampoco. El mejoramiento de los sistemas educativos exige, por tanto, procesos de mediacin y dilogo que conduzcan a la definicin e implemen-tacin de cursos de accin.

    En este marco, resulta promisoria la iniciativa del Colegio de Bachilleres de la Zona Metropolitana de la Ciudad de Mxico cuya titular, Sylvia Ortega, ha impulsado la realizacin de investi-gaciones sobre los principales proble-mas que aquejan a su comunidad y ges-tionado los espacios de dilogo entre investigadores, autoridades y personal docente con distintas responsabilida-des. Muestra de ello fue el seminario sobre La desafiliacin escolar y la for-macin por competencias en el Colegio de Bachilleres realizado el pasado 30

    de abril, en el que se convoc a ms de 300 miembros de la comunidad para conocer y discutir los resultados de investigaciones coordinadas por aca-dmicos de la Ibero, del Colmex y de la UNAM, as como de un diagnstico de este nivel educativo que present el subsecretario de educacin media superior, Rodolfo Tuirn.

    Las investigaciones reiteran y abundan sobre los graves problemas de desafiliacin desercin o aban-dono (23.6 por ciento diez puntos arriba del promedio nacional) y de logros de aprendizaje insatisfactorios que afectan al Colbach. Desde una combinacin de mtodos cuantitati-vos y cualitativos, se identificaron los factores de riesgos y las condiciones en las que se gesta el abandono escolar y se profundiz en los significados que tie-ne la escuela para los jvenes. Por otra parte, se detectaron las principales di-ficultades enfrentadas en los procesos de enseanza y de aprendizaje para fo-mentar el desarrollo de las competen-cias (genricas, comunicativas y ma-temticas) que son esenciales para que los estudiantes tengan un desempeo adecuado en su entorno. La comuni-dad reconoce fortalezas y debilidades y se vislumbran retos impostergables, entre ellos: adecuar el currculo a las necesidades de la sociedad, y especial-

    mente a las condiciones socioeconmi-cas y culturales de las poblacin juvenil atendida; instrumentar mecanismos de apoyo y acompaamiento a los estudiantes para favorecer la reten-cin; transformar la prctica docente mediante la capacitacin efectiva, la reflexin crtica, el trabajo colegiado e interdisciplinario y fomentar el sentido de pertenencia a la comunidad.

    Como suele ocurrir se present informacin ya conocida emprica-mente, pero se constat con mtodos rigurosos; tambin se brindaron nue-vas explicaciones e interpretaciones a partir de las preocupaciones y percep-ciones de la comunidad. Se sugirieron algunos cursos de accin. Faltan los cmos. Es ahora cuando se hace im-prescindible sintonizar las distintas dinmicas aludidas. Es el momento adecuado para favorecer los espacios de dilogo sostenidos entre diferentes actores incluidos los estudiantes, de anlisis crtico, de pensamiento creativo y de toma de decisiones par-ticipativas, de vencer resistencias e inercias y de anteponer el bien comn. Ojal que de esta experiencia salga for-talecida esta opcin educativa que, al menos para 100 mil jvenes de la Zona Metropolitana de la Ciudad de Mxi-co, constituye la nica posibilidad de ejercer su derecho a la educacin.

    Hace unos das vimos surgir la iniciativa 10 Compromisos con la Educacin Nacional que fue impulsada por una coalicin de 124 organizaciones de la sociedad civil (OSC). Cules son esos diez compromisos? (1) Que se cumpla el ciclo escolar de 200 das y que al maestro que falte por razn injustificada, se le descuente o despida; (2) compensar las carencias de infraestructura y medios para el aprendizaje en las zonas ms marginadas; (3) se apliquen, sin excepciones, las evaluaciones planeadas; (4) se concursen todas las plazas vacantes para profesor, director, supervisor, asesor tcnico pedaggico (ATP); (5) dotar de mayor financiamien-to a la formacin inicial de maestros y actualizar a los escuelas normales, (6) evaluar peridicamente a maestros, directores y supervisores y que haya consecuencias si no cumplen con el perfil idneo; (7) se transparente y depure la nmina magisterial para dejar de pagarle a los comi-sionados y aviadores; (8) se actualice y haga pblico y manejable el Sistema Nacional de Informacin y Gestin Edu-cativa (SNIGE); (9) se organicen jornadas de transparencia

    en cada escuela a cargo del director, y (10) se instrumente un sistema accesible para que los ciudadanos y docentes puedan darle seguimiento a las quejas y sugerencias respecto al servicio pblico educativo. Pero las propuestas de las

    OSC no estn hechas en el vaco. Con el buen olfato pol-tico que caracteriza a algunos promotores de la iniciativa, se desea que ante el tiempo electoral que vivimos, todos los candidatos a puestos de eleccin popular suscriban esos diez compromisos. Y si no lo hicieran? Un candidato sin propuesta educativa no merece nuestra confianza, ni se ha ganado nuestro con-sentimiento, afirma David Caldern, director de Mexi-canos Primero. Hasta la fecha, slo se ha

    conocido pblicamente la reaccin del perredista Miguel Barbosa, quien es Presidente de la Mesa Directiva del Se-nado de la Repblica. Pese a haber votado en contra de la reforma educativa, Barbosa escribi en Milenio que desde el Senado, apoyamos los diez compromisos por la educa-cin con equidad y calidad que han propuesto diversas

    organizaciones sociales. Asi-mismo, exhort a los partidos polticos y candidatos a ser votados el 7 de junio que se sumen a este esfuerzo. Que un lder del principal partido de izquierda en Mxico respalde abiertamente la iniciativa de una coalicin de OSC, muestra una clara coincidencia con actores ideolgicamente muy distintos al PRD. Pero hay otro punto interesante.

    Los 10 compromisos propuestos por la coalicin son, como dijimos, base de la reforma educativa que emprendi el gobierno de Enrique Pea Nieto y por lo tanto, todos los puntos tienen un fundamento legal, de ah que las OSC convocantes sealen que la primera funcin de un funcionario pblico es cumplir y hacer cumplir la ley. Perfecto; muy bien. Suscribo plenamente

    esta idea, pero no olvidemos cmo se construyen las leyes y las bases de legitimidad que las sostienen. Por qu lo digo? Porque a finales del mes pasado surgi un problema no menor que nos pone a reflexionar ms seriamente cuando hablamos de la legalidad. Segn La Jornada, antes de que acabara abril, 17 estados del pas docentes y trabajadores administrati-vos del Colegio de Bachilleres (Colbach) y de los colegios de Estudios Cientficos y Tecnolgi-cos (Cecytes) realizaron un paro nacional de labores de 12 horas para demandar el respeto a su contrato colectivo de trabajo y rechazar la aplicacin de la Ley del Servicio Profesional Docente (LSPD) (nota de Poy, L.; Jurez, V. y Maldonano, S. 29/04/15.) Son los profesores y trabajadores administrativos de los bachilleratos otro grupo de disidentes que se oponen irracionalmente a cumplir la ley? Fueron 17 estados en paro. Acaso veremos la aparicin de otra coalicin de maestros de los cuales, por cierto, nada se habla en los 10 compromisos de las OSC?Aunque algunos lderes

    sindicales de los bachilleratos siguen repitiendo una retrica setentera (queremos el bono,

    viva la conquista laboral), que en nada beneficia a los profesores, el problema es ms de fondo. Pareciera que los que cocinaron y aproba-ron la LSPD no tuvieron el tiempo y cuidado necesario para conocer cmo operaba la reglamentacin de algunos subsistemas de bachillerato. Se habla incluso de que se hizo un copy-paste de los ordenamientos para el nivel de educacin bsica en el apartado de educacin media superior. Si en verdad existi este descuido y apresuramien-to, es ilgico esperar que la aplicacin de la LSPD en el nivel de educacin media superior se complique?Ven cmo el debate parla-

    mentario era necesario para corregir y prevenir errores. Ven cmo rehuir al debate y a la crtica pblica fue una mala frmula del gobierno de Pea Nieto. Ahora slo espero que ante las protestas en los bachilleratos, los influyentes comentcratas incluidos en la coalicin de OSC no digan que los mexicanos no sabemos cumplir la ley como si fuera una cuestin esencialista y no una actitud razonada ante la construccin legtima del poder.

    uniVeRsiDaD cRTica

    pedro flores-crespo Profesor de la Universidad Autnoma de Quertaro (FCPyS)

    Twitter: @flores_crespocoaliciones y contradicciones

    opinin

    marisol silva laya*

    10 compromisos con la educacin nacional

    Se desea que ante el tiempo electoral que vivimos, todos los candidatos a puestos de elec-cin popular suscriban esos diez compromisos

    Qu hace falta para tomar mejores decisiones?avance de la educacin superior

    * Instituto de Investigaciones para El Desarrollo de la Educacin (INIDE) de la Universidad Iberoamericana.

    se VislumBRan ReTos comoadecuar el currculo a las necesidades de la sociedad e instrumentar mecanismos de apoyo y acompaamiento a los estudiantes para favorecer la retencin y reflexin, entre otros

    hay un gran porcentaje de desafilia-cin escolar entre los jvenes.

    cuartoscuro

    campusMILENIO 7

  • A pesar de ser numerosos, los acadmicos de tiempo parcial en las instituciones de educacin superior estn en un estado vulnerable que las instituciones de educacin superior deben resolver

    acaDmicos enfRenTan BRecha salaRialTiempo parcial en las ies

    los acadmicos de tiempo parcial son los ms vulnerables salarial y profesio-nalmente al interior de las universidades pblicas del pas.

    A pesar de representar una gran parte de la planta acadmica de las instituciones de educacin superior, se encuentran en condiciones desfa-vorables para el desempeo de sus actividades docentes.

    De acuerdo con un estudio re-ciente de la Asociacin Nacional de Universidades e Instituciones de Educacin Superior (ANUIES), elaborado a una muestra represen-tativa de las casas de estudio del pas, la situacin de los profesores de tiempo parcial enfrenta varios focos rojos.

    Los datos sealan que en el complejo tema de los salarios de los profesores de tiempo parcial, con el propsito de lograr una aproxi-macin ms objetiva a la realidad, se consider el pago promedio por hora (bruto), sin prestaciones.

    Esta informacin seala que en 29 de las 31instituciones de educa-cin superior, se observa que el sa-lario ms alto para el periodo 2013-2014 fue de 164.14 pesos, mientras que el ms bajo se ubic en 55.30 pesos por hora.

    Estas disparidades y esta brecha salarial, establece el documento, con base en la informacin consig-nada por las instituciones, y la que se obtuvo de sus documentos normati-vos, bsicamente de los tabuladores salariales, se debe en parte a la varie-dad en las formas de contratacin.

    Desde los definitivos por horas, temporal por horas, Profesor de Asignatura A, B, o C; Licenciatura A, Maestra B, Doctorado C; profesores de horas sueltas, profesores con

    licenciatura, hasta los profesores sin licenciatura; acadmicos de tiempo parcial; profesor por hora.

    Asimismo, otro factor tiene que ver con el esquema legal y jurdico que rige a cada una de las institucio-nes en material salarial.

    La consulta de los documentos normativos de las instituciones participantes muestra que la infor-macin sobre los salarios, segn las diversas categoras est con mayor frecuencia sealada en los respec-tivos tabuladores contenidos en los Contratos Colectivos de Trabajo.

    En pocos casos se encuentra en el Reglamento del Personal Acadmi-co y ocasionalmente en el Estatuto del Personal Acadmico.

    Incluso, en una institucin de-pendiente de la Secretara de Educa-cin Pblica, el sustento normativo de las categoras y montos salariales se encuentra en la Ley Federal del Trabajo.

    Al organizar la informacin pro-porcionada por las instituciones, so-bre las horas que son pagadas con sus recursos, el estudio advierte que existen algunas discrepancias o des-proporciones cuantitativas.

    Por ello, se hizo una revisin del total de horas de asignatura, contra el nmero de profesores y la matr-cula de alumnos que son atendidos por los PTP.

    Con base en esto, no permite observar alguna tendencia o patrn en el reconocimiento de parte de la Federacin de las horas destinadas a los PTP.

    En consecuencia, se asume que el proceso de reconocimiento no sur-ge de una poltica especficamente establecida, segn las caractersti-cas de cada caso, dice el estudio de la ANUIES.

    Por lo tanto, es factible conside-rar que el reconocimiento de horas

    no es una cuestin basada en pol-ticas y criterios formales, sino que probablemente responda a factores relacionados con las necesidades de crecimiento en la oferta educativa y la cobertura estatal y regional, en las condiciones polticas y la capacidad de negociacin con las autoridades correspondientes.

    Incluso, refiere el anlisis, puede ser parte de alguna otra variable que, con la informacin obtenida hasta el momento, no es posible dilucidar.

    Prestaciones menoresAdems del salario que perciben los profesores se valoraron otras formas de retribucin. De las primeras, se consideraron las prestaciones esta-blecidas de acuerdo con la Ley Fe-deral del Trabajo, (salud, vivienda, aguinaldo, fondo para el retiro y caja de ahorro).

    Como lo constata el documento, para aquellos profesores de tiempo parcial con contratacin definitiva y temporal por determinada canti-dad de horas, ms de 80 por ciento de las instituciones otorga este tipo de prestaciones de forma propor-cional, en tanto que el resto no las aplican.

    En el caso de remuneraciones adicionales a las establecidas por ley, se consideraron aquellas que, generalmente, se otorgan a los pro-fesores de tiempo completo, como das econmicos, prima de antige-dad, becas, prstamos, descuentos

    en servicios de la universidad, segu-ro mutualista, gastos mdicos ma-yores o menores en instituciones de salud particular, apoyo para lentes, servicios dentales u otros servicios especializados; y, otros.

    En este caso, los profesores contratados por tiempo parcial, en general reciben las prestaciones de das econmicos, prima de antige-dad, algn tipo de beca y apoyo para lentes, servicios dentales y otro tipo de servicios especializados.

    Para el caso de otras como prs-tamos, descuentos en servicios de la universidad, slo en poco ms de por ciento de las instituciones otorga este tipo de prestaciones, con base en una reglamentacin interna.

    Llama la atencin el caso del seguro de gastos mdicos, el cual slo es otorgado por 11 de las 31 instituciones, lo que representa 37 porciento, en tanto que el seguro mutualista es ofrecido por 47 por ciento de las IES; ambos conforman los porcentajes ms bajos, dice el documento.

    En cuanto a los sistemas de est-mulos, la participacin en estos ge-neralmente se asocia a la evaluacin de las funciones desempeadas por los profesores.

    Los resultados arrojan que en 45 por ciento de los casos los profesores de tiempo parcial no tienen acceso a este tipo de programas.

    Slo 19 por ciento de las institu-ciones manifest contar con algn

    las universidades pblicas no cuentan con los recursos suficientes para resolver este problema qe afecta el desarrollo acadmico.

    los DocenTesen esta modalidad enfrentan varios

    focos rojos, de acuerdo con

    un estudio de la anuies

    condiciones como el pago promedio por hora, as como los esquemas legales y jurdicos que rigen su actividad ponen a estosacadmicos en una situacin de especial vulnerabilidad

    fotos: shutterstock

    * [email protected]

    campus MILENIO8

    REPORTE

  • A pesar de ser numerosos, los acadmicos de tiempo parcial en las instituciones de educacin superior estn en un estado vulnerable que las instituciones de educacin superior deben resolver

    acaDmicos enfRenTan BRecha salaRial Desarrollan sistemapara detectar Parkinson

    Presidir Uaem presidenciade rganos de control y vigilancia

    transparencia en aplicacin de recursos pblicos

    excom del ipN

    La Universidad Autnoma del Estado de Mxico (Uaem) fue dis-tinguida para asumir la presidencia de la Asociacin Mexicana de rga-nos de Control y Vigilancia en Ins-tituciones de Educacin Superior (AMOCVIES).

    Se trata del organismo que da cer-teza del uso y aplicacin de recursos pblicos a nivel nacional, mediante mecanismos de transparencia y ren-dicin de cuentas.

    Ante el auditor Superior de la Federacin, Juan Manuel Portal Martnez, en el Saln Barroco del Edificio Carolino de la Benemrita Universidad Autnoma de Puebla (BUAP), donde se dio cita el rector de

    la Uaem, Jorge Olvera Garca, el pre-sidente entrante de la AMOCVIES y contralor de la institucin mexi-quense, Ignacio Gutirrez Padilla, as como el nuevo Consejo Directivo de la Asociacin, tomaron protesta para el periodo 2015-2018.

    Durante la XLIII Asamblea Ge-neral Ordinaria de la AMOCVIES, Portal Martnez dict la conferencia Perspectivas y retos de la fiscaliza-cin superior, en la cual, as como el carcter democrtico e incluyente que las distingue.

    En el evento estuvieron presentes tambin Jaime Valls Esponda, secretario general ejecutivo de la ANUIES y Alfon-so Esparza ortiz, rector de la BUAP.

    Estudiantes de la Escuela Superior de Cmputo (Escom) del Instituto Po-litcnico Nacional (IPN) desarrollaron un sistema informtico que, mediante memorias asociativas y el anlisis de la voz, permite diagnosticar la enferme-dad de Parkinson desde su etapa inicial.

    Sus creadores son los alumnos Jorge Alberto Cruz Cruz, Ricardo Lpez Vi-cente y Erika Robledo Alonso, quienes precisaron que el Parkinson, en su etapa inicial, se manifiesta con alteraciones en el habla ocasionadas por la rigidez en la laringe y las cuerdas vocales.

    Los jvenes politcnicos, quienes obtendrn con este prototipo el ttulo

    de Ingeniero en Sistemas Computacio-nales, hablaron de la necesidad de con-tar con las suficientes herramientas para lograr un diagnstico oportuno y reducir los efectos secundarios.

    Mencionaron que la enfermedad de Parkinson es difcil de diagnosticar, pues a menudo se confunde con signos propios del envejecimiento o con pade-cimientos del sistema nervioso central.

    Por ello, con la asesora de los cate-drticos e investigadores de la Escom, Mara Julia Caldern Sambarino y Jos Flix Talamantes Serrano, se dedica-ron durante dos aos a investigar y construir el sistema.

    PANORAMA

    el rector Jorge olvera Garca (izquierda) tom protesta para el nuevo consejo directivo.

    en la asamBleadel organismo se destac el

    prestigio de las ies como creadoras

    de ciencia y cultura

    los creadores del sistema tomaron en cuenta las alteraciones que causa el mal en su etapa inicial.

    carlos reyes*

    programa de estmu-los al que profesores de tiempo parcial tie-nen acceso.

    En un porcenta-je importante, 23 por ciento, la respuesta no es suficientemen-te especfica pues aunque refieren con-tar con este tipo de programas, no se pre-cisa la participacin de los profesores de tiempo parcial, dice el anlisis.

    En cuanto al re-conocimiento a la docencia con est-mulos econmicos, p roven iente s de bolsas diferentes al Programa de Des-empeo Docente, o en especie como computadoras, via-jes, libros, etc., slo 10 por ciento de las universidades cuen-ta con un apoyo de este tipo, en tanto que 39 por ciento de las instituciones par-ticipantes manifest que este tipo de pro-gramas no operan para los profesores de tiempo parcial.

    En suma, una bre-cha salarial que los profesores de tiempo parcial tienen que enfrentar, y un hueco que las instituciones de educacin supe-rior no han sabido resolver porque los recursos han sido an insuficientes.

    las universidades pblicas no cuentan con los recursos suficientes para resolver este problema qe afecta el desarrollo acadmico.

    fotos: ipN/ uaem

    Problema y prioridad

    Para los rectores del pas, el problema de los profesores de tiempo parcial y las condiciones salariales en las que laboran, es muy diverso al interior de las instituciones de educacin superior del pas.En el caso de la Universidad Autnoma Me-

    tropolitana (UAM), explica su rector general, Salvador Vega y Len, la minora de su planta acadmica es de tiempo parcial.La mayora, el 85 por ciento son profeso-

    res de tiempo completo, entonces, si bien es cierto que la proporcin es baja, en la ltima revisin salarial les dimos un aumento.Estamos conscientes de que los ingresos

    de los profesores de tiempo parcial, algunos de ellos trabajan en otras instituciones, en el caso nuestro, lo sabemos y, en trminos generales, la situacin en todo el pas es he-terognea, por las diversas condiciones que hay en cada universidad, comenta.Vega y Len seala que el sueldo por hora

    es un problema que s se presenta en algunas instituciones, pero cada institucin ha enfren-tado la situacin de diversa manera, debido a los contratos colectivos bajo los que se rige.En tanto, Humberto Augusto Veras Godoy,

    rector de la Universidad Autnoma del Esta-do de Hidalgo, comenta que en su caso, se ha tenido que recurrir a la contratacin de profesores de tiempo parcial debido a que se ha incrementado la oferta educativa.Considera que el hecho de abrir ms pro-

    gramas acadmicos en todos los campus de la institucin, requiere de una inversin que sera todava mucho ms fuerte si se tratara de docentes de tiempo completo.Estamos hablando de una cobertura que

    abarca 103 programas educativos, 51 de ellos de licenciatura y el reto especialidades, maestras, doctorados, eso es un esfuerzo financiero para la institucin, explica.Veras Godoy plantea que la intencin que

    la problemtica de los profesores de tiempo parcial debe ser atendida de manera directa tanto por las autoridades educativas, como por las de cada una de las instituciones que enfrentan este problema.Es un problema estructural, tenemos iden-

    tificado el asunto, si no logramos disminuir el boquete que tenemos en la parte financiera, eso va a redundar en nuestro crecimiento y seguramente no se podr atender esa meta del 40 por ciento que con tanto nfasis ha planteado el gobierno federal, dice.Por su parte, Alfredo Esparza Ortiz, rector

    de la Benemrita Universidad Autnoma de Puebla (BUAP), dijo que el problema de los profesores de tiempo parcial es uno de los rezagos que se ha venido agudizando en los ltimos aos.El rector de la BUAP puntualiza que los

    recursos federales para la contratacin de personal acadmico ha sido un inconveniente porque se fren la tendencia de otorgar ao con ao un cierto nmero de plazas.El que hayamos cada ao incrementado

    matrcula, incrementado la oferta no ha sido proporcional a la contratacin de personal de tiempo completo, entonces hablamos de recursos para que se dediquen de lleno a la docencia, a la investigacin, a la tutora, a tener una participacin mayor en la vida acadmica de la institucin, seala.

    Los primeros sntomas de la enfermedad a menudo se

    confunden con efectos

    normales del envejecimiento

    campusMILENIO 9

  • enTRe la lgica auTonmica y la RepuBlicanaCmo se relacionan la planeacin gubernamental y la autonoma universitaria?

    Las relaciones entre la autonoma de las universidades y los procesos de planeacin o planificacin gu-bernamental es parte de una his-toria antigua y reciente plagada de tensiones, pleitos y contradicciones. La msica de los ecos kantianos de El conflicto de las facultades (1798) resuena a lo largo de esta historia de dilemas entre la lgica de la autono-ma acadmica, de libertades de ex-presin y pensamiento, de ensean-za y aprendizaje que resguardan con celo y a veces con pasin las comuni-dades acadmicas universitarias, y la lgica de la regulacin y conduc-cin de los sistemas nacionales de educacin superior que motiva la accin y los intereses gubernamen-tales, y, en un sentido ms amplio, pblicos. Bien vista, esta relacin entre autonoma y planeacin re-presenta el piso duro de buena parte de los problemas, las ambigedades y los logros de la educacin superior universitaria en Mxico y en otros pases del mundo.

    Cules son los lmites de la au-tonoma universitaria? Cules son los lmites de la planeacin guber-namental? Cmo se relacionan? Estas preguntan habitan el corazn analtico del problema. Definir, pre-cisar los lmites de la autonoma y la planeacin es una operacin in-telectual que tiene que ver con el examen de las relaciones entre la universidad y el Estado, una tarea que frecuentemente se ha conver-tido en objeto de estudio de dece-nas de libros, artculos y ensayos especializados de investigacin

    y reflexin. Y, sin embargo, la identificacin de esos lmites es una tarea arr iesgada y comple-ja , pues depende m u c h o d e l o s contex-tos espe-

    cficos, las biografas

    instituciona-les, las historias polti-

    cas y la historia de las polticas. Con todo, puede arriesgarse

    una hiptesis general: los lmites de la autonoma y la planeacin son fronteras esencialmente difu-sas, ambiguas, extremadamente difciles de precisar. Afirmar que

    la libertad acadmica universitaria constituye el ncleo de la autonoma universitaria implica solamente una declaracin de principios, casi un acto de fe, que impide identificar con claridad hasta dnde el ejercicio de esa libertad es determinado por las comunidades acadmicas y hasta dnde es determinado por fuerzas

    externas a esas comunidades. La di-versidad disciplinar tambin juega un papel preponderante en la deter-minacin de los grados de libertad y autonoma, o heteronoma, que tienen los acadmicos en la eleccin de sus temas y objetos de estudio.

    Pero tambin ocurre lo mis-mo con la planeacin pblica, o en nuestro caso, gubernamental. La declaracin del inters pblico de la educacin superior supone que es el Estado, a travs del gobierno, el que legtimamente interviene para coor-dinar, apoyar, evaluar o supervisar lo que ocurre en las instituciones de educacin superior que se encargan de organizar y desarrollar cotidia-namente las labores de docencia e investigacin en distintos territorios y campos cientficos. Pero esa labor de coordinacin encuentra dificultades normativas, institucionales y polticas no solo en las universidades pblicas sino en todas las instituciones pbli-cas y privadas que ofrecen servicios de de educacin superior. La figura del Estado planificador, regulador, evaluador, o auditor, muestra con alguna claridad las dificultades que los gobiernos tienen en la bsqueda del santo grial de la coordinacin de los sistemas, que frecuentemente se quedan en la orilla de las buenas in-tenciones gubernamentales.

    Los contornos, las profundidades y las implicaciones de esta discusin estn en el origen de La universidad entre la autonoma y la planificacin. Tres ensayos en dilogo, un pequeo libro publicado recientemente en Ar-gentina (Universidad Nacional de Ge-neral Sarmiento, Buenos Aires, 2014). Ah, en el texto compilado por Mnica Marquina, tres conocidos estudiosos de la universidad Roberto Follari, Adolfo Stubrin y Antonio Camou, conversan en torno al binomio auto-noma-planificacin en el contexto universitario contemporneo.

    Para Follari, por ejemplo, la rela-cin entre autonoma y planificacin debe dejar de verse como una suerte de dicotoma fatal, y examinarse

    como una relacin que requiere fun-damentalmente de un acuerdo pol-tico para la coordinacin sistmica. Desde la experiencia argentina, el autor seala que la autonoma uni-versitaria ha significado frecuente-mente la autarqua institucional, y el aislamiento de las universidades respecto de una perspectiva estra-tgica, coherente, de coordinacin nacional, cuya responsabilidad recae inevitablemente en el Estado nacio-nal. Stubrin, por su parte, discute esas ideas desde la defensa del autogobier-no universitario, como parte central de la autonoma universitaria, pero tambin enfatiza el carcter repu-blicano de la intervencin estatal en la conduccin y coordinacin de las polticas de educacin superior. Ca-mou, finalmente, enfatiza el carcter relacional e histrico de la autono-ma universitaria, y propone analizar sus amenazas en tres ngulos: desde arriba (subordinacin a los gobiernos en turno), desde afuera (subordi-nada a la lgica de los mercados), o desde dentro (subordinadas a las redes poltico-partidarias insertas en la universidad). Desde estas dimen-siones, la autonoma universitaria se muestra en toda su complejidad.

    La discusin conosurea est le-jos de ser una conversacin de caf, y adquiere especial relevancia para el caso mexicano ahora que, tras d-cadas de intentos de coordinacin y planeacin gubernamental, de al-gunos logros y prcticas fallidas, de bsqueda de consensos y subordina-ciones de distinto alcance y profun-didad, las relaciones entre el Estado y las universidades parecen reducirse, y estancarse, en el tema del financia-miento pblico, sin encaminarse a una agenda ms ambiciosa y estratgi-ca de desarrollo, que imprima sentido institucional a un nuevo ciclo de rela-ciones entre el ejercicio de las autono-mas universitarias y las necesidades de la planificacin gubernamental. Esto supone un acuerdo poltico b-sico para formular una nueva agenda de polticas pblicas que permita en-frentar los desafos que, en pleno siglo XXI, enfrentan tanto el Estado como las universidades, reconociendo la l-gica autonmica de las universidades pero tambin la lgica republicana del Estado. Ahora que la autonoma uni-versitaria parece significar cualquier cosa para muchos actores y especta-dores de la vida pblica y privada de las universidades, es oportuno recor-dar las palabras de Kant, citadas por Antonio Camou, extradas de algn pasaje de El conflicto... sin ms pro-psito que estimular la imaginacin y la memoria en torno al tema: No anduvo falto de inspiracin aquel a quien se le ocurri por primera vez [] constituir una repblica del saber llamada Universidad [] con cierta autonoma (puesto que slo los sabios pueden juzgar a los sabios)

    el conflicto de las universidades

    la Relacinentre ambos factores debe examinarse como una

    relacin que requiere de un

    acuerdo poltico

    Definir, precisar los lmites de la autonoma y la planeacin es una operacin intelectual que tiene que ver con el examen de las relaciones entre la universidad y el Estado

    shutterstock

    * Investigador del Centro Universitario de Ciencias Econmico Administrativas de la Universidad de Guadalajara.

    campus MILENIO10

    ESTACIN DE PASO

    adrin acosta silva*

  • A una dcada de la adopcin de polticas de accin afirmativa en la educacin superior de Brasil, slo 20 por ciento de estudiantes de posgra-do y 1 por ciento de profesores uni-versitarios se definen como negros, segn datos del gobierno federal. Representan una proporcin nfi-ma, si se considera que en el ltimo censo de 2010, el 51 por ciento de la poblacin brasilea se defini como afrobrasilea

    La razn: las polticas compensa-torias, hasta muy recientemente, no aplicaban en el nivel del posgrado, en donde se forman los futuros profeso-res e investigadores del pas. Pero ese panorama ya empieza a cambiar. En los ltimos tres aos, una docena de universidades estatales y federalesincluyendo las ms importantes del pas han adoptado en el nivel de posgrado cupos reservados para afro-brasileos e indgenas, conocidos en Brasil como cotas.

    La proporcin y el tipo de lugares reservados varan segn la compo-sicin racial de cada estado y de las polticas de cada posgrado. Tambin, en la mayora de los casos, las cotas son limitadas a reas como antro-pologa, sociologa y otros en donde existe por parte de los estudiantes y profesores un fuerte activismo so-cial. Tal es el caso de la Universidad de Campinas (Unicamp), una de las instituciones mejor ranqueadas de Amrica Latina y uno de los bastio-nes de la lite cientfica (blanca) del pas. La universidad, construida en 1966 en las afueras de la ciudad de Campinas, estado de Sao Paulo, es la universidad latinoamericana que registra ms patentes. Tambin, ha sido una de las ms renuentes a adop-tar las polticas de cotas, alegando que atentan contra la calidad de la institucin. Como resultado de ello, un 15 por ciento de sus estudiantes son negros, segn datos de la propia institucin.

    La falta de diversidad racial es an ms evidente en el cuerpo do-cente. Segn Lucilene Reginaldo, profesora de historia de la Unicamp, en la actualidad slo 30 de los ms de 2 mil profesores de su universidad se declaran como pretos (negros) o pardos (mulatos). Esta acadmica describi la presin que enfrenta como miembro de una pequesima minora de negros en la institucin: Si logras tener xito, te ven como una excepcin, dijo en una entre-vista en abril. Si no lo logras, com-pruebas la regla de que los negros no son capaces.

    Sin embargo, hay seales de cambio, an en la Unicamp. En marzo, Reginaldo form parte de un grupo de estudiantes y profeso-res que logr la aprobacin de las primeras cotas en la universidad.

    Aprovecharon la relativa autono-ma de los programas de posgrado para impulsar cotas de 25 por cien-to para afrobrasileos e indgenas para los nueve posgrados que ofre-cen el instituto. F ue un paso audaz, ya que las medidas an no cuentan con el apoyo de la rectora. Pero Re-ginaldo estaba optimista de que las cotas aplicaran a partir del proceso de seleccin del prximo agosto.

    La mayora de las polticas para el posgrado comenz despus de 2012, cuando el Tribunal Supremo Federal del pas decret la legalidad constitucional de las cotas raciales en las universidades. El mismo ao, el gobierno federal aprob la Ley de Cotas, que obliga a las 64 universi-dades federales, en forma escalona-da antes de 2016, a reservar la mitad de sus lugares para egresados de es-cuelas pblicas y afrobrasileos. La ley ha servido para institucionali-zar un proceso que ya estaba en ple-no desarrollo. Hoy, la mayora de las ms de 100 universidades pblicas y una buena parte de las privadas han adoptado polticas compensatorias para afrobrasileos y los egresados de escuelas pblicas, en lo que re-presenta un gran experimento de ingeniera social.

    Brasil fue el ltimo pas del he-misferio en abolir la esclavitud, en 1888. Y aunque Brasil nunca imple-ment segregacin racial, al estilo de Estados Unidos o frica del Sur, los descendientes de esclavos an en-frentan fuerte discriminacin racial. Los afrobrasileos ganan en prome-dio 65 por ciento de lo que ganan los blancos y asisten varios aos menos a la escuela, segn datos del Instituto Brasileo de Geografa y Estadstica.

    A su vez, antes de las polticas de accin afirmativa, el pas contaba con uno de los sistemas de educacin su-perior ms elitistas y regresivos de la regin. Las universidades pblicas, que son gratuitas, que atienden a slo el 23 por ciento de la matrcula nacio-nal, y que suelen ser consideradas de

    las mejores; han sido bastiones de la elite blanca, en donde la mayora de sus estudiantes son egresados de es-cuelas privadas. Hoy, ese panorama ha cambiado. Por ejemplo, la Univer-sidad Federal de Baha, que fue de las primeras en adoptar las polticas en 2004, duplic el porcentaje de estu-diantes negros de 20 por ciento a 40 por ciento en la ltima dcada, segn cifras de la universidad. Al igual que otras universidades, los cotistas de Ba-ha han logrado igual o mejores rendi-mientos escolares que los no cotistas, segn un estudio comisionado por el rector de la universidad en 2006.

    Sin embargo, en muchas univer-sidades, los estudiantes que entran a travs de las cotas reportan sufrir discriminacin racial o clasista. En la Universidad de Brasilia, una de las pioneras en las polticas de ac-cin afirmativa, estudiantes negros recientemente lanzaron una campa-a en Twitter denunciando actos y actitudes discriminatorios por parte de otros estudiantes y profesores. La campaa toma inspiracin de los nuevos movimientos anti-racistas de la Universidad de Harvard y la Uni-versidad de Michigan, entre otras universidades estadounidenses.

    Tambin, faltan apoyos econmi-cos en Brasil para garantizar que los estudiantes cotistas puedan seguir sus estudios, sin tener que trabajar fuera de la universidad. A su vez, pocos estudiantes afrobrasileos siguen hasta el nivel posgrado, en donde los procesos de seleccin son ms subjetivos y en donde la po-sibilidad del sesgo racial es mayor.

    Al reservar plazas para estudian-tes negros, la nueva generacin de polticas de accin afirmativa busca asegurar la presencia de una masa crtica de estudiantes en los ms altos niveles de la academia. Pero no ser fcil. A diferencia de las cotas en el ni-vel de estudios de licenciatura que fueron adoptadas gracias a leyes es-tatales o federales, o por los consejos universitarios las nuevas polticas

    en el posgrado ha sido resultado de decisiones departamentales. Y no siempre cuentan con el apoyo de la universidad en su conjunto.

    Tal es el caso de la Unicamp y de la Universidad de Sao Paulo (USP), la institucin no. 1 de Amrica Latina. En vez de cotas, ambas universidades paulistas otorgan puntos extras en su examen de admisin para egresados de escuelas pblicas y para afrobra-sileos, en un intento por lograr in-clusin con mrito. En realidad, el nmero de afrobrasileos en ambas instituciones no ha aumentado mu-cho en la ltima dcada; ronda el 15 por ciento, o menos de la mitad de la proporcin de afrobrasileos en el estado, que es de 35 por ciento. En en las carreras ms competidas, como medicina o ingeniera, la proporcin de negros es mucho menor.

    No obstante, existen fuertes pre-siones polticas, tanto dentro como fuera de las instituciones paulistas, para que se vuelvan ms incluyentes. En una entrevista con TV Globo el 30 de abril, el nuevo Ministro de Educa-cin de Brasil, Renato Janine Ribeiro, critic a la USP por ser tmida en sus polticas de accin afirmativa. Ri-beiro, quien es profesor de filosofa poltica de la universidad paulista, defendi las polticas como muy im-portantes para combatir la realidad emprica del racismo en Brasil. A su vez, se resisti a poner una fecha lmite para las polticas como s

    han hecho algunas universidadesargumentando que las medidas se-rn necesarias hasta que tienes una verdadera equidad tnica, cuando ninguna persona negra, de raza mix-ta o de ascendencia indgena sufra discriminacin.

    Ante ese panorama, activistas pro-cotas han buscado huecos en la legislacin universitaria para im-pulsar su agenda. En el caso de la USP, grupos de activistas lograron impulsar cotas en 2011 en el Posgra-do en Derechos Humanos, medidas que despus fueron adoptadas en el Posgrado en Antropologa en 2013.

    Ahora, los activistas estn bus-cando ampliar esas medidas para los dems posgrados, y para el nivel de licenciatura enfrentando fuer-tes resistencias en el proceso En marzo, un grupo de activistas negros irrumpieron en una clase de econo-ma en la USP, para diseminar una propuesta a favor de las cotas. Cuan-do la profesora y algunos estudian-tes blancos pidieron a los activistas que se retiraron, se desat un fuerte enfrentamiento verbal en donde los activistas acusaron a los estudian-tes blancos de racistas. Un video de la escena despus se volvi viral en Internet, y provoc una serie de pro-testas en la universidad en contra de las polticas de admisin.

    Las universidades paulistas no son las nicas en resistirse a las po-lticas de cotas. La Universidad Fe-deral de Amazonas, que fue de las primeras en implementar cotas para indgenas en algunos de sus progra-mas de posgrado en 2011, despus re-voc las medidas en agosto de 2014. El rector de la universidad justific la decisin, alegando que el Tribunal Supremo del pas slo haba pronun-ciado sobre la constitucionalidad de las cotas raciales a nivel licenciatu-ra. La decisin fue particularmente sorprendente, ya que las cotas fue-ron restringidas a posgrados con contenidos relacionados a la cultura indgena, como sociedad y cultura, historia y antropologa social.

    En otros espacios, sin embargo, las medidas estn ganando fuerza. En abril, la Universidad de Brasilia aprob cotas para el posgrado en de-recho. La medida es especialmente significativa, dada la escasez de jue-ces negros en el pas. Apenas 1.4 por ciento de los jueces se auto declar pretos (negros), 14 por ciento pardos (mulatos), y 0.1 por ciento indgenas, en el ltimo censo del Consejo Nacio-nal de Justicia.

    Adems, en enero, el Estado de Rio de Janeiro aprob cotas raciales de 30 por ciento para todos los pos-grados en las tres universidades bajo su control. Incluyen a la Universidad Estatal de Rio de Janeiro, que fue de las pioneras en adoptar polticas de cotas en 2004. Y a finales de abril, la Universidad Federal de Gois se convirti en la primera institucin federal en aprobar cotas para todos sus programas de posgrado.

    Al juzgar por la rpida expansin de las polticas de accin afirmativa en los niveles de licenciatura, parece probable que lo mismo suceda con las cotas en el nivel de posgrado. Ahora, falta observar el impacto de las medi-das a largo plazo. Como es el caso en muchos otros pases, sin combatir el enorme rezago educativo en los ni-veles previos a la educacin superior, ser difcil combatir las otras formas de la desigualdad.

    REPORTE

    equidad racial en Brasil

    en Brasil, slo 20 por ciento de estudiantes de posgrado se define como negros.

    otras instituciones que han adoptado cotas para el posgrado son: la universidad de sao paulo, la universidad de Brasilia, la universidad federal de Baha, la universidad federal de ro de Janeiro, la universidad federal de Gois, y las tres universidades estatales de rio de Janeiro

    Despus de llegar a la licenciatura, la accin afirmativa se expande a nuevos niveles

    * Acadmica y periodista.shutterstock

    posgRaDo:el nueVo fRenTeen la BaTalla

    campusMILENIO 11

    marion lloyd*

  • salvador medina armienta*

    *[email protected]

    uBeR y la necesaRia innoVacinLa batalla del gobierno de Miguel ngel Mancera contra la aplicacin mvil deja muchas lecciones

    la batalla por el transporte pblico en el Df

    EL hABLADOR

    Las medidas del gobierno de la Ciudad de Mxico contra Uber han abierto un enorme debate sobre la legislacin en materia de movilidad, la auto regulacin del mercado y las alternativas de transporte en una de las urbes ms grandes del planeta.

    Uber, fundada en 2009 por Travis Kalanick y Garrett Camp, es una apli-cacin para telfonos inteligentes que pone a disposicin del usuario una red de vehculos particulares. Uber funciona con sus propias tarifas y uti-liza un algoritmo durante horas pico para determinar el precio que deber pagar el usuario. El gran diferencia-dor de Uber es que vende un estilo, de ah que se define como el chofer privado de todos.

    Pero a diferencia de los taxis, las conductores de Uber deben sortear una serie de exmenes psicomtricos, tener un vehculo 2008 en adelante, realizar examen de habilidades de manejo, examen toxicolgico, carta de antecedentes no penales, entre otros requisitos, para poder operar.

    As, Uber se ha consolidado como una alternativa contra el azar y peligro que representa abordar un taxi o microbs en la Ciudad de Mxico. Se trata, sin duda, de un servicio necesario en una urbe con problemas cada vez ms marcados de movilidad.

    Tras diversas protestas por parte del gremio de taxistas, el gobierno de Miguel ngel Mancera asegur que perseguira a los vehculos que operen en el modelo de Uber bajo el argumento de su ilegalidad en la ciudad. Esto provoc una molestia generalizada entre los usuarios que han encontrado en la plataforma una nueva forma de transporte que se ajusta a sus necesidades. Y es fcil entender por qu Uber ha apelado a un nuevo grupo: desde el principio, el chofer se identifica con nombre y telfono, el rastreo a travs de GPS

    otorga certeza y seguridad (algo im-pensable incluso en taxis de sitio), el pago se realiza con tarjeta de crdito y es posible facturar los viajes a tra-vs del sitio.

    Escribe Andrs Lajous en Nexos que si hoy tienen algn problema los taxis en la ciudad de Mxico es que no podemos saber si cobran lo que deben cobrar segn el viaje que hacen, y no se puede monitorear el trayecto de los taxis lo cual puede resultar til en trminos de seguridad.

    Agrega que la competencia con escasa regulacin genera formas de colusin y regulacin privada que resultan peores que la regulacin pblica Para pensar en cmo me-jorar el servicio de taxis en la ciudad de Mxico hay que tener un buen diagnstico. La Secretara de Mo-vilidad por ley debe y debi hacer uno desde hace much