visado para otra tierra

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`Visado para Otra Tierra`, nos habla de las ciudades perdidas, los Iniciados o superhombres, las puertas dimensionales o portales que llevan a otras partes del Universo, los Testigos de Jehov (!), los Alquimistas, la Iniciacin, la leyenda del Protector Blanco, Agharta, las Arcas de Salvacin y otros temas interesantes, destacando la respuesta a la constante pregunta que se le hace a Bergier sobre `De donde saca usted sus informaciones?` (y de la cual se le ha acusado constantemente de `inventarlas`).

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  • PUDDING MAGICO Nuestra imagen de la ciencia es, la mayor parte de las veces, la de Pascal: una vasta esfera que se extiende a lo lejos. En el interior de esta esfera y a plena luz, est lo que es conocido. En el exterior, en la tiniebla exterior, se halla lo desconocido. Cuando el radio de la esfera aumenta, la superficie de la esfera aumenta a su vez y, con ello, el nmero de puntos de contacto con lo desconocido. Es sta una bella imagen que forma parte de las ideas generalmente recibidas. Pero se me aparece como falsa. El objeto de este libro es demostrarlo. Desde hace cuarenta aos, tengo experiencia en dos campos donde los hechos cuentan antes que nada: la investigacin cientfica y la informacin. Tengo tambin cierta experiencia, menor que en los dos terrenos citados anteriormente, aunque no despreciable, en la Polica. Y puedo afirmar que la imagen de Pascal es falsa porque lo conocido y lo desconocido aparecen mezclados. A riesgo de disgustar a los filsofos, dira que la imagen del mundo es la de un pudding que contuviera frutas confitadas. En la gran masa de lo conocido, aparecen de pronto fragmentos de lo desconocido que no se pueden desalojar y que son muy diferentes de la estructura general del universo. La ciencia, que no gusta de ese gnero de cosas, trata de eliminarlos. En general, aduce excelentes razones para ello. As, afirma que no pueden caer piedras del cielo, porque en el cielo no hay piedras. Esto no impide que los meteoritos caigan. En la prefectura de la Polica, el telfono puede sonar tanto para denunciar un crimen, un chantaje o un rapto, como para denunciar una posesin diablica, un embrujamiento o una manifestacin de espritus inquietos. En el laboratorio, lo inexplicable puede manifestarse tanto como lo conocido. Los mismos instrumentos sirven para detectar partculas bien identificables, algunas de las cuales son, por otra parte, fabricadas en nuestros propios instrumentos, y acontecimientos csmicos excepcionales que son quiz partculas procedentes de otra galaxia de estrellas y que han atravesado millones de aos luz, y tal vez astronaves extranjeras viajando a una velocidad prxima a la de la luz y que se han contrado a la dimensin de una partcula. Todos los das, cientficos oficiales, en las ciencias exactas y naturales, me aportan experiencias impublicables porque contradicen todas las leyes aceptadas. Y en las ciencias de observacin, como la astronoma o la etnologa, el pudding es sumamente rico en inclusiones que contienen lo desconocido y que no se pueden desechar. Como dice el escritor americano Robert Bloch: Un saber espantoso es sbitamente revelado a una persona entre un milln. Todo esto vuelve a encontrarse ms tarde en documentos de circulacin restringida, en folletos oscuros, en conversaciones que tienen lugar en los pasillos de los congresos cientficos y que con frecuencia son casi ms apasionantes que los propios congresos. Esos fragmentos de desconocido, insertados en nuestra realidad, son evidentemente desconcertantes. Los grandes sabios han emitido opiniones al respecto. El bilogo ingls J. B. S. Haldane ha escrito: El universo es, no slo ms curioso de lo que lo hablamos imaginado, sino tambin ms curioso que todo lo que podemos imaginar. Y Arthur C. Clarke, el inventor de los satlites artificiales, premio Kalinga de vulgarizacin cientfica, escribe: Una ciencia superior a la nuestra debe necesariamente apa-recrsenos como una magia. Encontramos corrientemente en las publicaciones cientficas comunicaciones puramente mgicas que los autores han logrado introducir ante las propias barbas de comits distinguidos que supervisan todas las publicaciones. Encontramos tambin en los informes de las doctas academias de ciencias y en las revistas cientficas un sabio que cra ratas telpatas, otro que demuestra la posibilidad de viajar fsicamente por el tiempo, otro cuyos pacientes hipnotizados le describen el futuro y muchas otras riquezas. Evidentemente, yo no lo leo todo. Pero tengo corresponsales repartidos por todo el mundo que me envan referencias, y hago sacar inmediatamente fotocopias. La

  • investigacin cientfica ms seria es un pudding mgico, y la realidad cotidiana an ms. Basta con hacer la clasificacin. Pero, entonces, usted lo cree todo?, se me dir. No. Pongo lmites. Chesterton deca, con mucha razn, que no le importaba admitir violaciones de leyes desconocidas ya que, por definicin, ignoraba tales leyes, pero que se senta muy escpticoacerca de la violacin de leyes que conoca bien. Y citaba este excelente ejemplo: Si me dicen que Gladstone, en su lecho de muerte, era asediado por el fantasma de Disraeli, lo admitir con mucho gusto. Se trata en este caso de leyes desconocidas. Pero si me decs que Gladstone, recibido en su cmara por la Reina Victoria, tena el cigarro en la boca y escupa en el suelo, no lo creer ni por un momento. Porque eso viola las leyes que yo conozco bien. Incluso en las leyes de lo desconocido, me parece que hay que colocar pretiles. A ttulo de ejemplo, voy a contar una historia en la que yo no creo, pero conozco a personas que s creen. La escena ocurri muy recientemente en la ciudad brasilea de Sao Paulo. Una muchacha encuentra a un guapo mozo en un baile. Al salir hace un poco de fresco y el joven le pone su esclavina sobre la espalda diciendo: Esto me proporcionar un excelente pretexto para volverla a ver. Pero el muchacho no vuelve. La esclavina contiene una direccin. La muchacha va a la casa y encuentra en ella una dama que le dice: Es la esclavina de mi hijo, que muri hace dos aos. Y le ensea una foto que la muchacha reconoce. Pues bien, yo no lo creo. Cabe que me pregunten cmo explico este hecho. Mi explicacin es muy simple. El muchacho en cuestin era un ladrn que haba robado la prenda y que no volvi porque estaba en la crcel o haba muerto. En cuanto al hecho de que la joven lo reconociera, se explica simplemente porque todos los guapos muchachos bra-sileos de tipo gigolo, con bigotes a lo manillar de bicicleta, se parecen. Que esta explicacin parece demasiado prosaica? Lo lamento. Pero mi objetivo no es lo sensacional por lo sensacional. Mi objetivo en este libro es encontrar hechos que permitan hiptesis que vayan ms all de lo que sabemos y que permitan realizar eventualmente investigaciones. Estas hiptesis las he elegido entre otras porque son estimulantes para la mente y hacen soar. En mi opinin, la ciencia no debe en absoluto ser separada del sueo y de lo fantstico. Slo que como la mezcla de ciencia y sueo es explosiva, debe ser manejada con precaucin. Esto es lo que tratar de hacer. Ocurre a menudo que lo fantstico puede ser aclarado a travs de otra cosa fantstica. As, el misterio del navio Mary Celeste, que fue encontrado en el siglo xix abandonado por su tripulacin con todas las lanchas de salvamento en su sitio, fue explicado en el siglo xx por el escritor ingls Frank Rus-sell a partir de un misterio ms reciente, el de Pont-Saint-Es-prit. En esta ciudad francesa, la gente se volva loca tras sufrir unas horribles alucinaciones. Se estableci que ello se deba al pan que contena un parsito denominado cornezuelo del centeno. Este parsito contiene una droga alucingena. Ahora bien, Eric Frank Russell estableci que en Gibraltar, el proveedor de la Mary Celeste le haba vendido pan podrido, que de seguro llevaba cornezuelo del centeno. Dicho proveedor fue condenado posteriormente. La tripulacin de la Mary Celeste se volvi, as pues, loca y salt al mar. Y la explicacin de un misterio como el de Pont-Saint-Esprit puede ser aplicada a otros misterios. Es el mtodo que yo pienso utilizar en este libro. Cuento tambin con respetar al lector en la medida de lo posible. No hablar de cosas que s que son falsas: curanderos, mdiums, radiestesia, platillos volantes. Eso deja an un terreno de caza muy vasto.2 3.344 A travs de mi experiencia personal, a travs de los datos que me aportan algunos lectores y a travs de las revistas cientficas y de los informes de academias, voy a tratar de cazar lo desconocido que se encuentra muy cerca de nosotros. Algunas de mis hiptesis parecern fantsticas. Pero, como dijo Teilhard de Chardin, a la e

  • scala del cosmos, slo lo fantstico tiene la posibilidad de ser verdadero. Quin habra credo, antes de Pasteur, que somos carcomidos por seres vivientes demasiado pequeos para ser vistos? Aun despus de Pasteur, y hasta 1912, ese punto de vista fue combatido, e incluso en nuestros das a los bilogos no les place mucho Pasteur. Quin habra credo que hombres de Neanderthal sobreviven an en nuestros das? Y sin embargo, se ha encontrado recientemente un cadver de Neanderthal en los Estados Unidos, y imas excavaciones en Australia han demostrado que una tribu de hombres de Neanderthal viva all solamente hace nueve mil aos. Quin habra podido creer que era posible vacunar a las mquinas? Pues bien, se hace: se inyecta en una mquina un error, que ella no volver a cometer jams. Quin habra credo que era posible una pila atmica natural? No obstante, se acaba de encontrar una en Gabn. Existen excelentes obras que son catlogos de misterios de este tipo. Citar, por ejemplo, Invitacin al Castillo de lo Extrao, de mi amigo Claude Seignolle. El objetivo del presente libro es diferente. Se trata de escoger, entre los granos de extrao que he podido recoger, aquellos que puedan servir para defender algunas de mis ideas preconcebidas. Estas ideas pueden parecer sorprendentes, como por ejemplo la existencia de seres inmortales entre nosotros o la idea de que la Tierra tiene quiz secretos en varias dimensiones insospechadas. Ser franco: defiendo esas ideas porque eso me divierte y porque pienso dis-traer al lector y darle, una vez cerrado el libro, algunas buenas ocasiones de soar. Pero creo tambin que algunas ideas de ese gnero son verdaderas. El progreso de la ciencia se realizar del lado de lo increble. Tras

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