la naranja mecánica- anthony burgess

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Entertainment & Humor

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  1. 1. Anthony Burgess fue un famoso escritor y compositor britnico cuya obra ms famosa fue la novela La naranja mecnica publicada en 1962. La historia est inspirada por un incidente vivido por el autor durante la Segunda Guerra Mundial, cuando l y su mujer fueron asaltados en 1944, siendo la esposa del propio Burgess vctima de robo y violacin por parte de cuatro soldados estadounidenses en las calles londinenses. Dado que se encontraba embarazada, la paliza le provoc un aborto. El libro trata sobre la libre voluntad y la moral, y la manipulacin de los individuos por fuerzas como los sistemas polticos, la represin, y como estas conllevan a la corrupcin del ser humano. La naranja mecnica cuenta la historia del nadsat-adolescente Alex y sus tres drugosamigos en un mundo de crueldad y destruccin. Alex tiene los principales atributos humanos: amor a la agresin, amor al lenguaje, amor a la belleza. Pero es joven y no ha entendido an la verdadera importancia de la libertad, la que disfruta de un modo violento. En cierto sentido vive en el edn, y slo cuando cae, como en verdad le ocurre, desde una ventana, parece capaz de llegar a transformarse en un verdadero ser humano. Esta novela fue llevada al cine en 1971, de la mano del director Stanley Kubrick, en un polmico film protagonizado por Malcolm McDowell, que le di vida al carismtico y psicoptico delincuente Alex De Large.
  2. 2. Anthony Burgess La naranja mecnica ePub r2.3 GONZALEZ 21.04.14
  3. 3. Ttulo original: A Clockwork Orange Anthony Burgess, 1962 Traduccin: Anbal Leal Fernndez Editor digital: GONZALEZ Correccin de erratas: Rubirpg, alfa & amo_cf ePub base r1.1
  4. 4. INTRODUCCIN (Se recomienda consultar durante la lectura el Glosario de trminos nadsat en espaol, inserto al final del libro.) La naranja mecnica exprimida de nuevo Publiqu la novela A Clockwork Orange en 1962, lapso que debera haber bastado para borrarla de la memoria literaria del mundo. Sin embargo se resiste a ser borrada, y de esto la versin cinematogrfica de Stanley Kubrick es la principal responsable. De buena gana la repudiara por diferentes razones, pero eso no est permitido. Recibo cartas de estudiantes que tratan de escribir tesis sobre la novela, o peticiones de dramaturgos japoneses para convertirla en una suerte de obra de teatro noh. As pues, es altamente probable que sobreviva, mientras que otras obras mas que valoro ms muerden el polvo. Esta no es una experiencia inusual para los artistas. Rachmaninoff sola lamentarse de que se le conociera principalmente por un Preludio en Do menor sostenido que compuso en la adolescencia, mientras que sus obras de madurez no entraban nunca en los programas. Los nios afilan sus dientes piansticos en un Minueto en Sol que Beethoven compuso slo para poder detestarlo. Tendr que seguir viviendo con La naranja mecnica, y eso significa que me liga a ella un cierto deber de autor. Tengo un deber muy especial hacia ella en los Estados Unidos, y ser mejor que explique en qu consiste. Expondr la situacin sin rodeos. La naranja mecnica nunca ha sido publicada completa en Norteamrica. El libro que escrib est dividido en tres partes de siete captulos cada una. Recurra a su calculadora de bolsillo y descubrir que eso hace un total de veintin captulos. 21 es el smbolo de la madurez humana, o lo era, puesto que a los 21 tenas derecho a votar y asumas las responsabilidades de un adulto. Fuera cual fuese su simbologa, el caso es que 21 fue el nmero con el que empec. A los novelistas de mi cuerda les interesa la llamada numerologa, es decir que los nmeros tienen que significar algo para los humanos cuando stos los utilizan. El nmero de captulos nunca es del todo arbitrario. Del mismo modo que un compositor musical trabaja a partir de una vaga imagen de magnitud y duracin, el novelista parte con una imagen de extensin, y esa imagen se expresa en el nmero de partes y captulos en los que se dispondr la obra. Esos veintin captulos eran importantes para m. Pero no lo eran para mi editor de Nueva York. El libro que public slo tena veinte captulos. Insisti en eliminar el veintiuno. Naturalmente, yo poda haberme opuesto y llevar mi libro a otra parte, pero se consideraba que l estaba siendo caritativo al aceptar mi trabajo y que cualquier otro editor de Nueva York o Boston rechazara el manuscrito sin contemplaciones. En 1961 necesitaba dinero, aun la miseria que me ofrecan como anticipo, y si la condicin para que aceptasen el libro significaba tambin su truncamiento, que as fuera. Por tanto hay una profunda diferencia entre La naranja mecnica que es conocida en Gran Bretaa y el volumen algo ms delgado que lleva el mismo ttulo en los Estados Unidos de Amrica.
  5. 5. Sigamos adelante. El resto del mundo recibi sus ejemplares a travs de Gran Bretaa, y por eso la mayora de las versiones (ciertamente las traducciones francesa, italiana, rusa, hebrea, rumana y alemana) tienen los veintin captulos originales. Ahora bien, cuando Stanley Kubrick rod su pelcula, aunque lo hizo en Inglaterra, sigui la versin norteamericana, y al pblico fuera de los Estados Unidos le pareci que la historia acababa algo prematuramente. No es que los espectadores exigieran la devolucin de su dinero, pero se preguntaban por qu Kubrick haba suprimido el desenlace. Muchos me escribieron a propsito de eso; la verdad es que me he pasado buena parte de mi vida haciendo declaraciones xerogrficas, de intencin y de frustracin de intencin, mientras que Kubrick y mi editor de Nueva York gozaban tranquilamente de la recompensa por su mala conducta. La vida, por supuesto, es terrible. Qu ocurra en ese vigsimo primer captulo? Ahora tienen la oportunidad de averiguarlo. En resumen, mi joven criminal protagonista crece unos aos. La violencia acaba por aburrirlo y reconoce que es mejor emplear la energa humana en la creacin que en la destruccin. La violencia sin sentido es una prerrogativa de la juventud; rebosa energa pero le falta talento constructivo. Su dinamismo se ve forzado a manifestarse destrozando cabinas telefnicas, descarrilando trenes, robando coches y luego estrellndolos y, por supuesto, en la mucho ms satisfactoria actividad de destruir seres humanos. Sin embargo, llega un momento en que la violencia se convierte en algo juvenil y aburrido. Es la rplica de los estpidos y los ignorantes. Mi joven rufin siente de pronto, como una revelacin, la necesidad de hacer algo en la vida, casarse, engendrar hijos, mantener la naranja del mundo girando en las rucas de Bogo, o manos de Dios, y quizs incluso crear algo, msica por ejemplo. Despus de todo Mozart y Mendelssohn compusieron una msica celestial en la adolescencia o nadsat, mientras que lo nico que haca mi hroe era rasrecear y el viejo unods- unods. Es con una especie de vergenza que este joven que est creciendo mira ese pasado de destruccin. Desea un futuro distinto. En el vigsimo captulo no hay ningn indicio de este cambio. El chico es condicionado y luego descondicionado y contempla con jbilo la recuperacin de una voluntad libre y violenta. S, yo ya estaba curado, dice, y as concluyen el libro norteamericano y la pelcula. El captulo veintiuno concede a la novela una cualidad de ficcin genuina, un arte asentado sobre el principio de que los seres humanos cambian. De hecho, no tiene demasiado sentido escribir una novela a menos que pueda mostrarse la posibilidad de una transformacin moral o un aumento de sabidura que opera en el personaje o personajes principales. Incluso los malos bestsellers muestran a la gente cambiando. Cuando una obra de ficcin no consigue mostrar el cambio, cuando slo muestra el carcter humano como algo rgido, ptreo, impenitente, abandona el campo de la novela y entra en la fbula o la alegora. La Naranja norteamericana o de Kubrick es una fbula; la britnica o mundial es una novela. Pero mi editor de Nueva York vea mi vigsimo primer captulo como una traicin. Era muy britnico, blando, y mostraba una renuencia pelagiana a aceptar que el ser humano poda ser un modelo de maldad impenitente. Vena a decir que los norteamericanos eran ms fuertes que los britnicos y no teman enfrentarse a la realidad. Pronto se veran enfrentados a ella en Vietnam. Mi libro era kennediano y aceptaba la nocin de progreso moral. Lo que en realidad se quera era un
  6. 6. libro nixoniano sin un hilo de optimismo. Dejemos que la maldad se pavonee en la pgina y hasta la ltima lnea y se ra de todas las creencias heredadas, juda, cristiana, musulmana o cualquier otra, y de que los humanos pueden llegar a ser mejores. Un libro as sera sensacional, y lo es. Pero no creo que sea una imagen justa de la vida humana. Y no lo creo porque, por definicin, el ser humano est dotado de libre albedro, y puede elegir entre el bien y el mal. Si slo puede actuar bien o slo puede actuar mal, no ser ms que una naranja mecnica, lo que quiere decir que en apariencia ser un hermoso organismo con color y zumo, pero de hecho no ser ms que un juguete mecnico al que Dios o el Diablo (o el Todopoderoso Estado, ya que est sustituyndolos a los dos) le darn cuerda. Es tan inhumano ser totalmente bueno como totalmente malvado. Lo importante es la eleccin moral. La maldad tiene que existir junto a la bondad para que pueda darse esa eleccin moral. La vida se sostiene gracias a la enconada oposicin de entidades morales. De eso hablan los noticiarios televisivos. Desgraciadamente hay en nosotros tanto pecado original que el mal nos parece atractivo. Destruir es ms fcil y mucho ms espectacular que crear. Nos gusta morirnos de miedo ante visiones de destruccin csmica. Sentarse en una habitacin oscura y componer la Missa Solemnis o la Anatoma de la melancola no da pie a titulares ni a flashes informativos. Desgraciadamente mi pequeo libelo atrajo a muchos porque despeda los miasmas del pecado original como un cartn de huevos podridos. Parece mojigato e ingenuo negar que mi intencin al escribir la novela era excitar las peores inclinaciones de mis lecto