estados fallidos o fracasdos un debate inconcluso y sospechoso

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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre INDICE LOS ESTADOS FALLIDOS O FRACASADOS: UN DEBATE INCONCLUSO Y SOSPECHOSO Patricia Moncada Roa I. Introduccin

La hoja de ruta: lneas generales del debate II. Los estados fallidos: un debate inconcluso y sospechoso

Debate 1: La definicin del estado fallido o fracasado qu es un estado fracasado? a.- Relacin entre la definicin de estado moderno y fracasado. b.- El continuo fortaleza/colapso y sus dificultades Debate 2: La identificacin de las causas porqu fracasan los estados? a.- El colonialismo y su legado b. La guerra fra y el consenso de Washington c. La agencia humana o mano del hombre d. El carcter multitnico de los estados Debate 3: Los estados fallidos son una amenaza para la seguridad internacional o para la humanidad? Debate 4: Los estados fallidos y la comunidad internacional III. 1. 2. 3. 3.1. 3.2. 3.3. 3.3.1. 3.3.2. 3.3.3. 4.4.1. 4.2. 4.3. 5.IV. VIRotberg y la debilidad y el fracaso del estado: una versin ms all de las dems en medio de este debate? La hoja de ruta en Rotberg El marco conceptual de Robert I. Rotberg: sntesis general Especificidades de este marco conceptual Naturaleza de la debilidad y naturaleza del fracaso estatales Perfil general y ncleo del fracaso: primera forma de dinamismo Las funciones de los indicadores del fracaso inminente: segunda forma de dinamismo Elasticidad unvoca Apalancamiento sistmico Relacin entre las funciones de los indicadores y la sentencia que clasifica a los estados. Los puntos de inflexin en la clasificacin de los estados. Qu separa al estado dbil del estado fuerte? Qu separa al estado dbil del estado fracasado? Qu separa al estado fallido del colapsado? Sntesis del marco conceptual de Rotberg Conclusiones El fracaso y el colapso de los estados-nacin: descomposicin, prevencin y reparacin Robert I. Rotberg

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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre EL FENMENO DE LA DEBILIDAD Y EL FRACASO DEL ESTADO: UN DEBATE INCONCLUSO Y SOSPECHOSO1 VERSIN PRELIMINAR (POR FAVOR NO CITAR) I. INTRODUCCION Si usted es colombiano, haitiano, dominicano, guatemalteco, nicaragense, boliviano, nepal, pakistan, etope, ruands o egipcio -para mencionar slo algunos ejemplos-, usted est viviendo en un estado dbil o en uno en vas de fracaso.2 Tambin puede ser que usted habite o sea nacional de un estado fallido -o fracasado-,3 de uno colapsado o de uno parcialmente colapsado. Pero tambin puede ser que en donde vive lo que suceda sea que haya estados dentro del estado4 o haya un estado sombra5 o se trate de un pas en el que haya reas sin ley; o que resulte, ms bien, que no se trata de un estado dbil sino de uno frgil o de un cuasi-estado.6 Entonces, mientras algunos formamos parte de este tipo de estados, los suizos, los daneses, los alemanes, los canadienses o los australianos, por ejemplo, s viven en estados fuertes, es decir, en lugares envidiables por su paz y orden;7 en estados que s cumplen las funciones que les competen, que s garantizan los derechos a sus ciudadanos, que s les proporcionan -con calidad y cobertura- los bienes, servicios y oportunidades que requieren para realizar sus proyectos de vida y cuyos gobiernos s gozan de legitimidad. Con todos estos calificativos a la mano de qu depende cul es el que le corresponde a determinados pases? Depende de quien haga el diagnstico; y, hasta ahora, los diagnsticos los han producido los gobiernos de ciertos pases, distintos centros de investigacin o acadmicos interesados en el tema. Voy a hacer un recorrido somero de los ltimos seis aos para vislumbrar un poco mejor este aspecto, y voy a empezar por los diagnsticos hechos por uno de los actores de este debate: los gobiernos de ciertos pases o grupos de gobiernos. Por ejemplo, en septiembre de 2002 cuando el presidente Bush present su Estrategia de Seguridad Nacional afirm que [h]oy Amrica est mucho ms amenazada por los estados dbiles y en vas de fracaso que por los estados con pretensiones de expansin,8 y esta declaracin se ha vuelto una cita clsica y prcticamente obligada en los estudios sobre el fenmeno. Poco tiempo despus, en noviembre de 2002 y en marzo de 2003, result que si usted y yo vivamos cerca de la frontera entre Brasil, Paraguay y Argentina, o en el corredor1 Le agradezco a mi amigo y colega Daniel Bonilla M., director de la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico, el cario, la disposicin y el rigor con los que me acompa, y que influyeron, de manera definitiva, para que este texto sea este texto. 2 Estado en vas de fracaso: el trmino en ingls es failing state. Tambin ha sido traducido como estado que est fallando, estado en proceso de bancarrota o estado en proceso de fracaso o de fracasar. 3 Yo utilizo los trminos fracasado y fallido como equivalentes. 4 States Within States: Incipient Political Entities in the Post-Cold War Era, Paul Kingston e Ian S. Spears (Eds.), 2004, Pallgrave MacMillan, N.Y 5 El trmino lo acu William Reno, [2000]. Hay autores que lo traducen como estado fantasma. 6 El trmino se le debe a Robert Jackson, [1987]. 7 Robert I. Rotbegr, [2004: 4]. 8 En: http://www.whitehouse.gov/nsc/nssall.html. En la Estrategia de Seguridad Nacional para los Estados Unidos de Norteamrica, [marzo de 2006], la aproximacin a los estados dbiles y fallidos se repite: Los estados dbiles y empobrecidos y las zonas sin gobierno no slo son una amenaza para sus poblaciones y una carga para las economas regionales, sino que los terroristas, los tiranos y las redes criminales pueden explotarlos [en su provecho]. Nosotros trabajaremos para reforzar esos estados amenazados, les proporcionaremos ayuda en tiempos de crisis y construiremos capacidad en los estados en vas de desarrollo para incrementar su progreso.

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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre Leticia-Tabatinga en la frontera entre Colombia y Brasil, usted y yo formbamos parte de unos estados en los que existan reas sin ley o zonas sin gobierno.9 Estos fueron los trminos que usaron el Secretario de Defensa norteamericano -Donald Rumsfeld- y el Jefe del Comando Sur de las Fuerzas Armadas estadounidenses -general James T. Hill- para sealar que esos lugares eran una de las amenazas para la seguridad hemisfrica: Hoy en da, la amenaza a los pases de la regin no es la fuerza militar de un vecino, o la invasin de un poder extranjero. La amenaza actual es el terrorista, el narcotraficante, el traficante de armas () Esta amenaza es una hierba que es plantada y crece en los espacios sin gobierno, como las costas, ros y reas fronterizas despobladas.10 En septiembre de 2004 le preguntaron al Subsecretario para Asuntos Polticos de Estados Unidos, Marc Grossman, si Colombia era un estado fallido y contest: [n]o, Colombia no es un estado fallido. Colombia es un estado que est luchando por su democracia. Inmediatamente la entrevistadora le pregunt que por qu crea l que tantas agencias y analistas seguan catalogndola como tal, a lo que Grossman contest: No lo s, debe preguntarles a ellos. Lo que yo veo es que hemos tenido una eleccin presidencial y una transicin pacfica del poder al presidente Uribe. El Presidente Uribe cuenta con un apoyo del 70 o 75% y est haciendo muchsimas cosas. Y por eso, lo que yo veo en Colombia es una sociedad comprometida con su propia defensa; y veo una sociedad que dice: queremos vivir en una democracia; no queremos vivir en una sociedad gobernada por las FARC, el ELN y las AUC, y estamos preparados para luchar por esto.11 Durante una cumbre de la Unin Europea, Amrica Latina y el Caribe celebrada en 2004, el presidente Jacques Chirac sostuvo que un contexto mundial de intenso multilateralismo como el actual, al tiempo que trae interdependencia genera flagelos para la seguridad global. Si queremos abordar ambos efectos de modo legtimo -dijo Chirac- es indispensable que lo hagamos dentro de un marco de multilateralismo; y luego agreg: [p]ara convencerse de esta necesidad basta con constatar la amenaza que constituyen los estados fallidos para el equilibrio mundial o el callejn sin salida que genera la accin unilateral.12 En enero de 2006 Javier Solana -Alto Representante para la Poltica Extranjera y de Seguridad de la Unin Europea- dej en claro que los estados fallidos son un tema prioritario dentro de la agenda de seguridad de la Unin Europea.13 Aunque estos actores del debate usaran el mismo calificativo estaran hablando de lo 14 Intentos por mismo? o aunque usen trminos distintos estn refirindose a lo mismo? precisar el contenido de estos trminos se encuentran entre los otros dos actores de este debate. De una parte, centros de investigacin, como el Instituto de Estudios Estratgicos de9 Este es el contexto en que Andrs Oppenheimer, [2003], referencia las declaraciones de Donald Rumsfeld y James T. Hill sobre reas sin ley o zonas sin gobierno. 10 James T. Hill, citado por Oppenheimer, [2003]. Julio A. Cirino, [2002 y 2003] y Silvana Elizondo [2003], investigadores del Centro de Estudios Hemisfricos Alexis de Tocqueville, Argentina, tambin han trabajado el tema de las reas sin ley en Amrica del Sur. 11 [2004: 4]. 12 [2004]. 13 [2006]. dem. [2003]. 14 Para la aproximacin al tema de los gobiernos del Reino Unido y Canad, respectivamente, ver: Investing in Prevention: An International Strategy to Manage Risks of Instability and Improve Crisis Responses [2004] y The Way Ahead for Our Canadian Forces [2005].

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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre la Escuela Militar de Guerra de Estados Unidos, el Failed States Proyect de la Universidad de Harvard dirigido por Robert I. Rotberg y el Indice de Estados Fallidos de El Fondo para la Paz dirigido por Pauline Baker, entre otros. De la otra, autores individuales, como Ana Mara Bejarano, Eduardo Pizarro y Ann Mason, tambin entre muchos otros. En 2003, el Instituto de Estudios Estratgicos de la Escuela Militar de Guerra de Estados Unidos, el Centro Norte-Sur de la Universidad de Miami y el Comando Sur de Estados Unidos patrocinaron la conferencia Cooperacin Regional en Seguridad en el Hemisferio Occidental. Uno de sus captulos estuvo dedicado a las Perspectivas desde Argentina, Brasil y Colombia y all particip un representante de cada pas. El director del Instituto de Estudios Estratgicos, Douglas C. Lovelace Jr., prolog el documento que recogi el encuentro y seal que los tres representantes estuvieron de acuerdo en considerar que Colombia era el paradigma de un estado en vas de fracaso, asunto que, por dems, tena enormes implicaciones para la estabilidad, la democracia, la prosperidad y la paz del hemisferio occidental.15 Si usted, como yo, tiene nacionalidad colombiana y vive en Colombia, usted y yo formamos parte de un estado en vas de fracaso si nos atenemos a la clasificacin que en 2004 produjo el equipo de investigacin liderado por Robert Rotberg,16 tal como les acontece a quienes son nacionales o viven en Costa de Marfil, Indonesia, Sri Lanka o Zimbabwe -entre otros-. Pero segn el Indice de Estados Fallidos del Fondo para la Paz publicado en 2005,17 usted y yo vivimos en uno de los 33 pases catalogados como estados crticos -por el riesgo de convertirse en estados fallidos-, grupo del que tambin forman parte Costa de Marfil, Sri Lanka y Zimbabwe pero no Indonesia. Cuando Lovelace y Rotberg hablan de estados en vas de fracaso y el Fondo para la Paz de estados crticos, los tres estn hablando de lo mismo? En 2000 y 2002, Ann Mason sostuvo que Colombia era un estado en vas de fracaso.18 En 2003, Ana Mara Bejarano y Eduardo Pizarro publicaron el artculo Colombia hacia un estado fracasado? y concluyeron que Colombia no es un estado fracasado y que tampoco es un estado en vas de fracaso: Colombia es un caso de colapso parcial del estado.19 Los ejemplos que he mencionado son una muestra minscula comparada con el tamao de la lista que uno podra hacer a partir de los materiales disponibles. Sobre todo, si tenemos en cuenta que el debate sobre la debilidad del estado en ciertas regiones del mundo, y el esfuerzo por definirlo con algn trmino, se inici a comienzos de la dcada de los 90s. Durante la guerra fra las agendas gubernamentales y acadmicas en seguridad internacional estaban focalizadas en las grandes potencias y en la fuerza militar que eran las fuentes de amenaza para el mundo. Desaparecida la organizacin bipolar del sistema internacional el mundo empez a contemplar cmo ciertas regiones enfrentaban problemas muy graves de precariedad estatal que se tradujeron en crisis humanitarias y amenazas15 Por Colombia particip en esta conferencia el Mayor General (R) Henry Medina U. que para ese momento era Agregado de Defensa colombiano ante el Canad. Medina estuvo vinculado cuarenta aos a las Fuerzas Armadas colombianas en distintos cargos. El documento que recogi este encuentro y las consideraciones de Lovelace estn disponibles en: http://www.strategicstudiesinstitute.army.mil/pdffiles/PUB9.pdf 16 [2004]. Este artculo est traducido en este libro de la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes. 17 El Fondo para la Paz y la Revista Foreign Policy ya produjeron y actualizaron en 2006 el ndice que publicaron en 2005. 18 [2000 y 2002]. 19 En el mismo sentido ver: Ana Mara Bejarano y Eduardo Pizarro L., [2001; 2004]; Eduardo Pizarro L., [2004: cap. V]

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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre para la seguridad global: masacres de poblaciones, matanzas por razones tnicas, religiosas o ideolgicas, hambrunas, conflictos armados, desplazamientos internos forzados, flujos de refugiados, guerras civiles endmicas, niveles de pobreza extrema para millones de seres humanos, trfico de personas, armas, drogas y recursos naturales, acciones terroristas, transiciones polticas violentas, corrupcin gubernamental desenfrenada y expansin de enfermedades -SIDA, SRAS- y epidemias -gripe aviar- estaban (y estn) a la orden da en el Tercer Mundo o Sur Global. Como muchas de estas situaciones desbordan las fronteras internas tambin han empezado a hacer carrera los trminos malos vecindarios y arrabales del mundo. Lo que sucedi a comienzos de la dcada de los 90s en Somalia, Liberia, Etiopa, Angola y Mozambique -entre otros- hizo girar la agenda acadmica hacia la debilidad de ciertos estados: sta era la nueva fuente de amenaza para la seguridad global.20 Para Zartman,21 esos lugares presentaban unos ciertos patrones de comportamiento. Los gobiernos de Mohamed Siyad Barre en Somalia y de Samuel Doe en Liberia fueron depuestos violentamente; sin embargo, quienes los sucedieron no lograron consolidar sistemas de gobierno legtimos y eficaces, destruyendo en este proceso la estructura estatal y deslegitimando por completo tanto la idea como la prctica de un gobierno central. Somalia y Liberia se consideraron entonces casos de colapso total del estado. En Etiopa, Angola y Mozambique el patrn fue distinto. Estos gobiernos enfrentaron graves rebeliones armadas que aunque no llegaron al punto de destruir la estructura estatal y generar un vaco de poder, terminaron por restringir severamente su capacidad y legitimidad para gobernar y controlar la totalidad del territorio. Zartman catalog estos casos como ejemplos de colapso parcial del estado. Sin embargo, fueron los atentados del 11 de septiembre de 2001 los que hicieron que las agendas acadmicas y gubernamentales coincidieran de forma clara en que los estados dbiles y fracasados son una amenaza fundamental para la seguridad global.22 Este es,

Ann Mason, [2000: 85], cita a los siguientes autores para demostrar el giro: Robert Jackson, [1990], QuasiStates: Sovereignty, International Relations and the Third World, Cambridge University Press, Cambridge; Barry Buzan, [1991], People, States and Fear: An Agenda for International Security Studies in the Post-Cold War Era, Lynne Rienner, Colorado; Brian Job, [1992], The Insecurity Dilemma: National, Regime and State Security in the Third World, en The Insecurity Dilemma: National Security of Third World States, idem. Ed., Lynne Rienner, Colorado; Gerald Helman y Steven Ratner, [1993], Saving Failed States, Foreign Policy, No. 89, pp. 3-20; I. William Zartman, [1995], Ed., Collapsed States: The Disintegration and Restoration of Legitimate Authority, Lynne Rienner, Colorado; Mohammed Ayoob, [1995], The Third World Security Predicament: State Making, Regional Conflict and the International System, Lynne Rienner, Colorado; Kalevi J. Holsti, [1996], The State, War, and the State of War, Cambridge University Press, Cambridge; Jean-Germain Gros, [1996], Towards a Taxonomy of Failed States in the New World Order: Decaying Somalia, Liberia, Rwanda and Haiti, en Third World Quarterly, Vol. 17., No. 3, pp. 455-471; Jeffrey Herbst, [1997], Responding to State Failure in Africa, en International Security, Vol. 21, No. 3, pp. 120-144; Joel Migdal, [1998], Strong Societies and Weak States: State-Society Relations and State Capabilities in the Third World, Princeton University Press, Princeton; Lionel Cliffe y Luckham Robin, [1999], Complex Political Emergencies and the State: Failure and the Fate of the State, en Third World Quarterly, Vol. 20, No. 1, pp. 27-50. En el mismo sentido, Sebastian von Einsiedel [2005: 13] cita a los siguientes: Robin Dorff, [1999], Responding to the Failed State: What to Do and What to Expect, ponencia presentada en la Conferencia sobre Estados Fallidos, Universidad de Purdue, Florencia, Italia, abril 8-11; Michael Ignatieff, [2002], Intervention and State Failure, en Dissent, Vol. 49, No. 1, Winter, pp. 114-123; Sebastian Mallaby, The Reluctant Imperialist: Terrorism, Failed States, and the Case for American Empire, en Foreign Affairs, Vol. 81, No. 2, marzo-abril, pp. 2-7. 21 [1995]. 22 Resean esta coincidencia, entre otros, Ann Mason, [2000: 85]; Rachel Stohl y Michael Stohl, [2001 (a) y (b)]; Timothy Raeymaekers, [2005:1]; Sebastian von Einsiedel [2005: 13]; Stewart Patrick, [2006]. Los dos artculos de los Stohl son interesantes porque explican el viraje de la administracin Bush en la estrategia de seguridad respecto de los estados dbiles y fallidos, y el debate que haba sostenido en este aspecto con la administracin Clinton. C:\Documents and Settings\tubby\Configuracin local\Archivos temporales de Internet\OLK5C\Rotberg daniel introduccin 2.doc; ltima fecha de apertura 25/06/2008 10:04:47 a.m.

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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre evidentemente, el sentido de la declaracin del Presidente Bush en septiembre de 2002. Lo que quiso poner en claro y en voz alta es que pases como Afganistn y Somalia, que son estados fracasados, sirven de ambiente ideal para que las redes terroristas se organicen, se entrenen, y ataquen a los pases ms ricos y potentes del planeta.23 No obstante, hay acadmicos que consideran que la agenda de Bush no debera circunscribirse a los estados fracasados que mantienen relaciones estrechas con redes terroristas, sino que debera incluir pases como Colombia, Macedonia y Sudn que son estados en vas de fracaso o fracasados y cuyos conflictos armados internos tambin representan un desafo para la seguridad estadounidense.24 Es ms, hay quienes ponen en tela de juicio la afirmacin de que los estados dbiles y fracasados son la causa directa de las amenazas para la seguridad global, que es lo que se desprende de ambas agendas. Stewart Patrick estima que esta tendencia marcada a conectar el desbordamiento fronterizo de las amenazas que mencion anteriormente con la precariedad estatal, descansa sobre muy pocas bases empricas: una mirada ms atenta sugiere que esta conexin () es menos clara y ms variable de como se ha asumido tpicamente.25 Susan Woodward va an ms lejos, pues lo que se pregunta es si esta conexin no sirve para esconder un problema de mayor calado. En este sentido, para ella, cabe el siguiente interrogante: en qu medida la debilidad estatal tambin es el resultado del orden poltico y econmico internacional instaurado por los principales poderes mundiales y sus instituciones internacionales?26 Las ltimas versiones de este debate sobre la precariedad estatal han puesto sobre la mesa dos usos sorprendentes del tema. Por un lado, Noam Chomsky acaba de publicar un libro en el que sostiene que el sistema estadounidense est tomando los visos de un estado fracasado, pues ha perdido la habilidad para proteger a sus ciudadanos de la violencia y el gobierno del Presidente Bush se comporta como si no estuviera sujeto a las normas de derecho interno e internacional.27 Por el otro, El Fondo para la Paz y la revista Foreign Policy, en la versin 2006 del Indice de Estados Fallidos, explican cmo el 2005 fue un ao en el que Estados Unidos y Francia revelaron bolsas de fracaso. El huracn Katrina demostr que la sper potencia mundial dej en el abandono a miles de ciudadanos, revelndose incapaz -otros diran, sin la voluntad- de prestarles ayuda ante la tragedia. En Francia, los levantamientos violentos en distintas regiones y ciudades que estuvieron paralizadas por varios das, develaron fracturas graves entre los inmigrantes musulmanes y el resto de la sociedad francesa.28

Francis Fukuyama [2004: 9 y 11], sostiene ambas cosas: (i) en la medida en que los estados dbiles y fracasados son la causa de las mayores amenazas para el mundo es indispensable que la comunidad internacional se empee en construir estados fuertes y (ii) los atentados del 11 de septiembre evidenciaron, para quienes hasta ese momento no lo consideraban importante, que la debilidad estatal es un desafo estratgico. 23 Susan Woodward, [2006]. 24 Rachel Stohl y Michael Stohl, [2001 (b)]; en igual sentido -e incluso con un nmero mayor de pases-, Susan Rice, [2003] 25 [2006 (a): 1] 26 [2005: 1] 27 [2006: 1-2]. Ver tambin la entrevista de Amy Goodman a Chomsky, Noam Chomsky on failed states: The Abuse of Power and the Assault on Democracy, en Democracy Now, 31 de marzo de 2006. El 20 de septiembre de 2006, en la 61 Asamblea General de Naciones Unidas el Presidente Hugo Chvez declar varias veces que Bush es la mayor amenaza para la seguridad mundial. El Presidente Chvez respald sus palabras con el libro de Chomsky. 28 Revista Foreign Policy y Fondo para la Paz, [2006]. A partir de la situacin de Francia y Estados Unidos en el ndice de 2006, la Revista Foreign Policy advierte que los sntomas del fracaso estatal no son exclusivos de ciertas regiones pues pueden aparecer en cualquier lugar. En: http://www.foreignpolicy.com/story/cms.php?story_id=3420&page=0. C:\Documents and Settings\tubby\Configuracin local\Archivos temporales de Internet\OLK5C\Rotberg daniel introduccin 2.doc; ltima fecha de apertura 25/06/2008 10:04:47 a.m.

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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre Tenemos entonces que bajo este sinnmero de denominaciones y perspectivas enfrentadas parece que hay dos intereses: describir y explicar los problemas que est generando la debilidad estatal del Tercer Mundo y determinar cules son las acciones que debera acometer la comunidad internacional para prevenir y contener el problema. De buenas intenciones est lleno el infierno, creo que dice un adagio popular: algunos analistas sospechan de la aparente neutralidad de estos propsitos. No en el sentido de que desconozcan la existencia de problemas graves y gravsimos en muchos lugares, no. La sospecha va en tres direcciones: el estado moderno occidental, surgido apenas hace cuatrocientos o quinientos aos, es un modelo universal -o universalizable- de organizacin del poder?; algunas propuestas muy sonoras sobre la forma en que debe intervenir la comunidad internacional no son, de modo claro, acciones neocolonialistas? y los estados fallidos y sus gobernantes son la causa exclusiva de las amenazas a la seguridad global? Frente a este panorama confuso, con mltiples actores y desacuerdos -pero que en todo caso incide en las polticas de intervencin internacional que acadmicos y gobiernos estn diseando y aplicando en el Tercer Mundo-, este estudio preliminar tiene dos objetivos. En primer trmino, presentar cuatro aspectos del debate sobre los estados fallidos: (i) el problema de la definicin, (ii) el asunto de las causas del fracaso, (iii) el problema de la intervencin de la comunidad internacional y (iv) los enfoques respecto de por qu son una amenaza interna e internacional. En segundo lugar, mostrar en dnde se ubica la propuesta de Robert I. Rotberg en relacin con los mismos. Para alcanzar estos propsitos he dividido el texto en dos partes. En la primera, presento las lneas generales de discusin y procuro identificar los puntos en los que parece que se han alcanzado ciertos acuerdos y en los que no. En la segunda, describo y analizo estos mismos elementos dentro del trabajo de Rotberg, desarrollado en el marco del Failed States Project de la Universidad de Harvard que l dirige. Rotberg es central para este texto por dos razones. La primera, porque sostiene que su propuesta -y la del equipo de investigadores que lo acompa- ofrece respuestas para varios de los problemas que hasta hoy enfrenta la investigacin sobre los estados fallidos:29 la imprecisin de las definiciones de los tipos de estado que transcurren a lo largo del continuo fortaleza/colapso, cules son las causas directas del fenmeno, qu elementos inciden en que un estado en vas de fracaso efectivamente termine fracasando y por qu unos estados, en condiciones ms acuciantes, no fracasan y otros s. La segunda, porque considero que su enfoque del problema es una representacin de lo que yo denomino la escuela conservadora de los estados fallidos. Entiendo por escuela conservadora de los estados fallidos aqulla que defiende principalmente tres tesis: que el estado moderno occidental debe ser la forma universal de organizacin del poder poltico y, por eso, que las investigaciones sobre los estados fallidos deben partir de que el estado moderno occidental hay que tomarlo como dado; que la causa directa y prcticamente exclusiva del fracaso y el colapso estatal es la agencia humana o mano del hombre, es decir, el psimo desempeo de sus gobernantes y, por ltimo, que el desarrollo econmico nacional e internacional se consigue mediante la liberalizacin del comercio y la reduccin del tamao del estado. La denomino conservadora porque no parece estar en disposicin de cuestionar el statu quo del sistema internacional, es decir, que la organizacin del mismo descansa y necesita de estados modernos fuertes, al29 Este tipo de autoposicionamiento y de promesa no es una pose exclusiva de Rotberg. Los participantes del Proyecto Making States Work: State Failure and the Crisis of Governance [2005] y los del libro Armed Actors: Organised Violence and State Failure in Latin America [2004], tambin hacen sus respectivas promesas.

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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre estilo de los del mundo desarrollado, para profundizar las caractersticas del sistema econmico vigente y prevenir la expansin del cncer de la anarqua30 que generan los estados fallidos en el mundo. Se opone a esta escuela la que denomino escuela crtica de los estados fallidos que defiende que hay que mantener abiertas las siguientes preguntas:el estado moderno occidental debe ser la nica forma de organizacin del poder poltico? y las causas del fracaso de los estados son eminentemente humanas o algunas caractersticas del sistema internacional como el fin de la guerra fra, el orden poltico y econmico internacional actual -y los poderes que lo han instaurado- caracterizado por la liberalizacin de los mercados y la reduccin de las capacidades del estado, tambin son responsables del problema? Considero que Susan Woodward -directora del Proyecto Fracaso Estatal del Programa en Estados y Seguridad, del Instituto Ralph Bunche- representa esta escuela. La llamo crtica porque reclama la necesidad de replantear los puntos de partida y de llegada de la escuela conservadora.31 Concibo por escuela el posicionamiento poltico de los actores en este debate, en la medida en que implica asumir una posicin sobre la forma como debe estar organizado el sistema internacional. Dentro de ste, los estados -fuertes, dbiles o fallidos-, sus gobiernos, las organizaciones financieras internacionales, las organizaciones no gubernamentales, los centros de investigacin, los movimientos sociales y los medios de comunicacin no detentan el mismo poder para definir la forma de organizacin poltica y econmica del mismo. Personalmente me inclino por la escuela crtica por el carcter abierto que mantiene en este debate y porque los argumentos que ofrece la escuela conservadora siguen siendo debatidos. Desde este punto de vista, presentar la propuesta de Rotberg tambin tiene por objeto llamar la atencin de los lectores sobre lo que est en juego en esta discusin. Esta es la tercera razn por la que este autor es central para este texto. Por estos tres motivos, en este libro est incluido el artculo El fracaso y el colapso de los estados-nacin: descomposicin, prevencin y reparacin, que es el ltimo de los textos que Rotberg ha escrito sobre este problema. Finalmente, para presentar de primera mano versiones que cuestionan las dos primeras tesis de la escuela conservadora, tambin estn incluidos dos artculos: La poltica global-local de la decadencia estatal de Christopher Clapham y Dejmoslos fracasar: el fracaso del estado-nacin en la teora y la prctica implicaciones para la poltica internacional de Jeffrey Herbst.32 II. LOS ESTADOS SOSPECHOSO FALLIDOS O FRACASADOS: UN DEBATE INCONCLUSO Y

La hoja de ruta: lneas generales del debate La literatura sobre la debilidad y el fracaso del estado en el Tercer Mundo o Sur Global puede organizarse en torno a cinco interrogantes:33 (i) cmo caracterizar el fenmeno, estoRotberg, [2002 (a) y (b)]. Denominar y clasificar es un riesgo. Yo lo asumo, aunque aclaro que las denominaciones que escog todava son, para m, preliminares. Para la escuela conservadora prefiero el trmino neocolonialista pero estoy en proceso de tener ms argumentos para decidirme. Lo de crtica hasta ahora me satisface. 32 Christopher Clapham, [2004], y Jeffrey Herbst, [2004]. 33 Susan Woodward sostiene que uno puede hablar de literatura de los estados fallidos despus de hacer varios malabares porque la produccin bibliogrfica es novsima, esparcidsima y menos sustancial de lo que [uno] poda esperar. [2005: 3] Yo comparto su apreciacin. Sin embargo, considero que la aproximacin a un debate y la construccin de una posicin personal frente al mismo no requieren, de entrada, agotar la bibliografa disponible;31 30

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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre es, el problema de la definicin de los distintos tipos de estado en trminos de fortaleza/debilidad; (ii) por qu fracasan los estados, es decir, el asunto de las causas; (iii) en qu sentido los estados dbiles y fallidos son una amenaza para sus habitantes y para el resto del mundo; (iv) cmo debe afrontarlo la comunidad internacional, es decir, las formas y los niveles de intervencin en esos lugares y, por ltimo, (v) cmo lograr detectar el problema con anticipacin, esto es, el asunto de los indicadores y los sistemas de alerta temprana y evaluacin de riesgo. En el debate de la debilidad estatal estos interrogantes, y las respuestas, estn estrechamente relacionados.34 Los he separado por razones de claridad y porque mi objetivo es describir las discusiones alrededor de las cuatro primeras preguntas.35 Debate 1: La definicin del estado fallido o fracasado qu es un estado fracasado? Con la bibliografa sobre estados dbiles y fallidos suele pasar que uno se encuentra con cierta desazn, abiertamente declarada en algunos casos, por el hecho de que el trmino estado fallido o fracasado ha hecho carrera sin que haya una definicin universalmente reconocida del mismo;36 o porque la definicin, a pesar de estar muy de moda, es frustrantemente imprecisa37 o algo confusa38 y, en ocasiones, tautolgica;39 o porque el uso indiscriminado del trmino estado fallido por parte de los actores de este debate termin por configurar una realidad dolorosa, sospechosa y atemorizante para sus destinatarios en el Tercer Mundo; tanto que es legtimo que nos preguntemos si en definitiva la deficiencia del Estado existe realmente y qu objetivo poltico quiere alcanzar.40 Tambin hay descontento declarado por la tendencia marcada a definir los estados fallidos por lo que no son, y no por lo que son;41 y porque esta tendencia revela que en el corazn de muchos estudios est el inters de sostener la idea de que el estado es una forma universal de gobernanza,42 olvidando que tal idea tiene un origen muy reciente y descansa en fundamentos inciertos.43 Frente a este panorama hay una pregunta que me surge de forma espontnea: qu se supone que somos cuando nos califican de estados fracasados o en vas de fracaso si quienes ponen la calificacin no estn de acuerdo en la definicin? Pues bien, los trabajos ofrecen distintos tipos de respuesta a mi pregunta. Una estrategia consiste en reconocer que no existe una definicin clara, precisa y aceptada por todos y, a rengln seguido, apresurarse a sealar que, en todo caso, s existe un acuerdo ms o menossobre todo cuando sta adolece de las caractersticas que Woodward y otros reconocen. Como se darn cuenta los lectores, en este trabajo no hago un barrido completo de la literatura disponible. Creo que el esfuerzo por comprender en profundidad una de las versiones disponibles, que en mi caso es la de Rotberg, es una manera de entrar en el tema y de disponer de elementos para conversar con las dems. 34 Woodward organiza la bibliografa alrededor de seis aspectos: (i) el concepto estado fallido (ii) cmo medir e identificar los estados frgiles y fallidos y en qu medida las bases de datos disponibles son adecuadas para este objetivo?, (iii) la variacin que refleja la bibliografa respecto de los elementos a considerar dependiendo de la regin de que se trate -Africa, Latinoamrica y medio oriente- es razonable?, (iv) cules son las causas y las consecuencias del fenmeno?, (v) cul es el concepto de estado que subyace en los anlisis sobre estados dbiles y fallidos? y (vi) qu acciones debe tomar la comunidad internacional? [2005: 3-6] 35 En este estudio preliminar no me ocupo de la discusin sobre los indicadores por razones de tiempo y espacio. 36 Pauline Baker, [2006], entrevista para Voices on Genocide Prevention. Pauline Baker es la Presidenta del Fondo para la Paz, entidad que junto la Revista Foreign Policy, han publicado el Indice de Estados Fallidos 2005 y 2006. En igual sentido Sebastian von Einsiedel, [2005: 15]. 37 Noam Chomsky, [2006: 1]. 38 Hans-Joachim Spranger, [2000], y Susan Woodward [2006]. 39 Susan Woodward [2005]. 40 Ibd., dem. 41 Christopher Clapham, [2000]. 42 Ibd., [2004: 77]. 43 Ibd., dem. Tambin Spranger, [2000]. C:\Documents and Settings\tubby\Configuracin local\Archivos temporales de Internet\OLK5C\Rotberg daniel introduccin 2.doc; ltima fecha de apertura 25/06/2008 10:04:47 a.m.

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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre estable sobre los elementos que caracterizan el estado fracasado, es decir, sobre los elementos que concurren en la definicin del mismo. Veamos dos ejemplos muy recientes. Pauline Baker, presidenta del Fondo para la Paz y quien ha estado al frente del Indice de Estados Fallidos, en una entrevista que sostuvo en 2006 primero declar que no existe una definicin aceptada de forma universal pero inmediatamente seal que, a pesar de ello, los expertos coinciden en varias caractersticas: los estados fracasados no controlan su territorio; han perdido el monopolio de la fuerza o rivalizan por ste con grupos armados que operan dentro de sus fronteras; han perdido legitimidad frente a amplios sectores de su poblacin; han perdido la capacidad -por completo- para proporcionar servicios pblicos o para proporcionarlos en niveles razonables; han perdido la capacidad para desempearse en la esfera internacional como los dems estados soberanos; tienen gobiernos muy corruptos, etctera.44 (Cursivas mas) Noam Chomsky procede de la misma manera. Primero advierte que el concepto estado fracasado aunque de moda es frustrantemente impreciso. Sin embargo -contina-, los estados fracasados se caracterizan porque han perdido la habilidad o carecen de la voluntad para proteger a sus ciudadanos de las agresiones violentas e, incluso, de la destruccin; porque consideran que no estn sujetos al estado de derecho ni al derecho internacional y, por eso, creen que tienen la libertad de agredir a los dems estados, y a sus habitantes, y porque son democracias deficitarias -cuando han adoptado esta forma de organizacin-.45 Otra estrategia de respuesta consiste en advertir que como es cierto que el problema de la debilidad y el fracaso estatal ha sido denominado de distintas maneras, tantas o ms que las que mencion al comienzo de este trabajo, y que como ya ha corrido tanta tinta al respecto no vale la pena intentar una definicin definitiva. Acto seguido aparece una definicin del estado fracasado: entendemos por fracaso estatal un continuo de circunstancias que afligen a los estados con instituciones dbiles, debilidad que cobija desde la falta de prestacin de los servicios pblicos bsicos hasta el colapso completo de la gobernabilidad, como el caso de Somalia que sera el tipo ideal de este extremo del continuo.46Pauline Baker, ibid.2006. Noam Chomsky, [2006 (a): 1-2]. Ver tambin Chomsky [2006 (b)]. 46 Sebastin von Einsiedel, ob. cit., p. 16. Con esta definicin de fracaso estatal trabajan los participantes del libro Making States Work: State failure and the crisis of governance. En este volumen participaron la Academia Internacional de Paz (IPA, por sus siglas en ingls), la Universidad de las Naciones Unidas (UNU), el Centro Carr para Poltica de Derechos Humanos de la Escuela de Gobierno Kennedy de la Universidad de Harvard y varios investigadores vinculados a distintas universidades del mundo. Simon Chesterman y Michael Ignatieff, editores de este libro, sealan en el captulo introductorio que el punto de partida de este trabajo fue el informe La Responsabilidad de Proteger -2001- que present la Comisin Internacional de Intervencin y Soberana de los Estados (ICISS, por sus siglas en ingls). Esta comisin la cre el gobierno canadiense en septiembre de 2000, en respuesta a los llamados que en 1999 y 2000 hizo el Secretario General de Naciones Unidas -Kofi Annan- ante la Asamblea General, respecto del problema de la intervencin humanitaria. Annan dijo: si la intervencin humanitaria es, en realidad, un ataque inaceptable a la soberana, cmo deberamos responder a situaciones como las de Rwanda o Srebrenica y a las violaciones graves y sistemticas de los derechos humanos que trasgreden todos los principios de nuestra humanidad comn? [ICISS, 2001: vii] Pues bien, en su informe la Comisin sostiene que los Estados soberanos tienen la responsabilidad de proteger a sus propios ciudadanos de las catstrofes que pueden evitarse -de los asesinatos masivos, las violaciones sistemticas y la inanicin- pero que si no quieren o no pueden hacerlo, esa responsabilidad debe ser asumida por la comunidad de Estados. En el informe se examinan la ndole y el alcance de esa responsabilidad, adems de otras cuestiones como quin debe ejercerla, y cundo, cmo y dnde ha de hacerlo. [ICISS, 2001: viii] Bajo esta premisa, la Comisin concluy: [L]a existencia de estados efectivos y legtimos sigue siendo la mejor manera de garantizar un reparto equitativo de los beneficios derivados de la internacionalizacin del comercio, las inversiones, la tecnologa y las comunicaciones. Los estados que cuentan con slidas alianzas regionales, paz interna y una sociedad civil fuerte e independiente parecen claramente estar en mejores condiciones de beneficiarse de la mundializacin; tambin sern probablemente los que ms respeten los derechos humanos; y, en materia de45 44

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Finalmente, otra forma de posicionarse frente a mi pregunta consiste en arrancar de una definicin propia o prestada de estado fracasado, sin mencionar que la misma no es universalmente reconocida o que las definiciones disponibles son confusas o controvertidas. Esto es, sin decir que en la literatura sobre la precariedad estatal todava hay debate respecto de la definicin misma de estado fracasado o en vas de fracaso. Por ejemplo, Kees Koonings y Dirk Kruijt sostienen que varias de las denominadas nuevas democracias en Amrica Latina -como Colombia, Brasil y Guatemala- son casos de fracaso estatal (parcial) porque al tiempo que han adoptado la forma del estado constitucional o democrtico de derecho, forma de organizacin que con mayor o menor efectividad y legitimidad ha perdurado en Latinoamrica, han perdido la habilidad para garantizar el monopolio legtimo de la fuerza, es decir, han perdido la habilidad para cumplir con una de las principales funciones del estado democrtico.47 As mismo, algunos artculos en revistas o portales de Internet especializados en temas de seguridad son ejemplos de esta forma de respuesta. Susan Rice, por ejemplo, ha dicho que los estados fracasados no controlan amplias zonas del territorio y no proporcionan los servicios bsicos en las mismas, como sucede en Afganistn, Somalia, Repblica Democrtica del Congo y Sudn. Los estados en vas de fracaso no tienen gobiernos centrales fuertes, por lo que su control del poder y/o delseguridad, ser mucho ms fcil construir un sistema internacional coherente y pacfico mediante la cooperacin entre estados que sean eficaces y estn seguros del lugar que les corresponde en el mundo, que en un entorno de entidades estatales frgiles, colapsadas, fragmentadas o sumidas en un caos general. [ICISS, 2001: par. 1.34] Como dije, los participantes del libro Making States Work: State failure and the crisis of governance toman en cuenta estos sealamientos para fijar el objetivo central de su trabajo que consiste en profundizar la reflexin sobre qu es lo que hace que un estado sea exitoso. En la medida en que estiman que la bibliografa sobre el fracaso estatal le ha dedicado poca atencin a este aspecto, su libro pretende llenar ese vaco mediante el estudio de las estrategias y las tcticas que han desplegado los actores internacionales, las lites polticas locales y los grupos de la sociedad civil para construir o reconstruir las instituciones pblicas antes de que lleguen al punto del fracaso, [es decir], para conseguir que el estado funcione. Para lograr estos objetivos adelantaron estudios de caso de regiones y/o pases que actualmente estn al borde del precipicio pero que han conseguido evitar el fracaso o que habiendo fracasado han logrado salir de esa situacin con distintos grados de xito: la regin de los Grandes Lagos en Africa y Asia Central del Sur, Colombia y la Regin Andina, el Pacfico Sur, Pakistn, Repblica Democrtica y Popular de Corea, Afganistn, Mozambique, Costa Rica y Singapur. La decisin de escoger estas regiones y pases, afirman, es deliberada y contra la corriente pues la mayora de los estudios adelantados se dedican a hacer autopsias de los estados que han fracasado o colapsado. Chesterman & Ignatieff, [2005: 3]. El lector puede consultar la pgina Web de la Academia Internacional de Paz en donde aparecen las lneas generales del proyecto Making States Work, en: http://www.ipacademy.org/Programs/Research/ProgReseMak_body.htm 47 [2004: 1-2]. Estos dos investigadores de la Universidad de Utrecht editaron el libro Armed Actors: Organized violence and state failure in Latin America, en el que participaron varios profesores holandeses y latinoamericanos de distintas universidades. En el captulo introductorio, los editores se preguntan por qu despus de dos dcadas de iniciada la transicin de regmenes autoritarios a regmenes democrticos en Latinoamrica, la violencia estatal y no estatal sigue siendo el signo distintivo de la vida poltica y social en varios pases? Estas circunstancias les hacen pensar que Amrica Latina est enfrentada a una paradoja: por un lado, los pases de la regin -y amplios sectores de la poblacinsuscriben los elementos del constitucionalismo contemporneo -estado de derecho, democracia electoral, garanta de los derechos fundamentales y fortalecimiento de la sociedad civil-; por el otro, no obstante, el uso de la fuerza sigue siendo un recurso para hacer valer los intereses econmicos y polticos de una serie de actores armados. El efecto de esta paradoja es la la erosin permanente, la deslegitimacin o el colapso del monopolio formal de la violencia de los estados-nacin latinoamericanos. Y estas caractersticas constituyen lo que en este trabajo se denomina fracaso (parcial) del estado. A partir de estas ideas, el objetivo del libro es analizar y comparar algunas de las nociones clave y de las preocupaciones con respecto a los actores armados, la violencia, el fracaso estatal y la incivilidad en Amrica Latina. Esta propuesta se justifica -dicen los editores- porque la situacin de precariedad del estado en Latinoamrica es diferente a la del Africa subsahariana, que ha sido el lugar predilecto de la mayora de la bibliografa sobre estados fallidos o colapsados. Mientras que en este ltimo caso el problema se caracteriza porque el estado prcticamente est desintegrado y proliferan los conflictos internos armados, lo caracterstico en Amrica Latina es la situacin paradjica antes mencionada. El libro aborda estudios de caso de Argentina, Brasil, Colombia, El Salvador, Guatemala, Per y Venezuela, al igual que la situacin de la Regin Andina y el trfico de drogas. C:\Documents and Settings\tubby\Configuracin local\Archivos temporales de Internet\OLK5C\Rotberg daniel introduccin 2.doc; ltima fecha de apertura 25/06/2008 10:04:47 a.m.

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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre territorio es tenue -Angola, Bosnia Sierra Leona, Liberia, Zimbabwe, Burundi y Costa de Marfil- o tienen gobiernos relativamente fuertes pero no controlan porciones importantes del territorio -Colombia-.48 Este recorrido en torno a la definicin del estado fracasado y en vas de fracaso me sirve para sealar que si uno repasa las diferentes versiones parece que el acuerdo claro no va ms all de dos elementos: prdida del control del territorio y prdida del monopolio de la fuerza. La de Baker- Indice Estados Fallidos-, por ejemplo, incorpora una dimensin interna y otra internacional, como sucede tambin con Chomsky. Desde el punto de vista internacional ambos se refieren al desempeo y comportamiento de los estados fracasados frente a las normas de derecho internacional y los regmenes internacionales. Desde el punto de vista interno los dos incluyen la capacidad del estado para proveer seguridad a sus ciudadanos, que implica controlar el territorio y conservar el monopolio legtimo de la fuerza. No obstante, la de Baker y la de Rice incorporan la capacidad del estado para abastecer a la ciudadana con servicios pblicos, con cobertura y calidad, elemento que no aparece -o no de manera explcita- en la de Chomsky, a menos que uno deba entender que su referencia al dficit democrtico de los estados fracasados incluye este aspecto. La definicin de fracaso (parcial) con la que trabajan Koonings, Kruijt et al. para algunos casos en Latinoamrica slo incluye la habilidad para mantener el monopolio de la fuerza que implica el control del territorio y la garanta de la seguridad para la vida. Pero qu elementos concurren en la que afirma [l]os estados en vas de fracaso representan la ltima fuerza de desintegracin -la inhabilidad del estado para satisfacer las necesidades de sus ciudadanos49 o en esta otra el colapso estatal consiste en una suerte de enfermedad degenerativa que culmina en un caso extremo de dificultades para el ejercicio del poder poltico.50 Admito que la primera habla de estados en vas de fracaso y la segunda de estados colapsados, pero la ambigedad de una y otra, en mi opinin, no slo las acerca bastante -con lo que uno se pregunta, inmediatamente: entonces qu es lo que separa a un estado en vas de fracaso de uno colapsado o es que son lo mismo?- sino que los elementos que las conforman no son explcitos. Asumiendo que por ahora hay acuerdo en que los estados fallidos se caracterizan porque han perdido el monopolio de la fuerza y no controlan el territorio, el espectro de esta primera parte del debate no queda circunscrito a la definicin de estado fracasado. Por una parte, a quienes incluyen, adems, el desempeo internacional, la ilegitimidad del gobierno, el dficit democrtico y la incapacidad para proveer servicios pblicos les caben dos preguntas: todos los elementos de la definicin tienen el mismo peso? y, si no es as, cules son los criterios para considerar unos ms importantes que otros? Por la otra, como los pases acusan distintos niveles de debilidad estatal, el acto mismo de ubicar a cada uno en particular a lo largo de ese continuo que transcurre entre fortaleza y colapso implica la pregunta qu separa un tipo de estado de otro?51 Voy a desarrollar esta ampliacin del espectro de esta primera parte del debate en dos momentos. En el primero, que denomino Relacin entre la definicin de estado moderno y[2002: 1]. Rachel Sthol y Michael Sthol, [2001 (b): 1]. 50 Zartman, [1995], citado por Eduardo Pizarro, [2004], p. 210. Aunque Zartman usa esta expresin en su trabajo, tiene una definicin de estado colapsado ms precisa que es la que suele citarse. He recurrido a aqulla otra porque, como vimos, hay quien la usa y porque me sirve para lo que quiero ejemplificar en este momento; sin embargo, ms adelante reproduzco la que se ha convertido en punto de referencia clsico en la bibliografa sobre estados fallidos. 51 Como lo mencion en la introduccin y como lo desarrollo en la segunda parte de este trabajo, Rotberg afirma que tiene respuestas para todas estas preguntas.49 48

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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre fracasado, expongo los dos razonamientos que Einsiedel y Mason ofrecen para explicar la disparidad de elementos que concurren a la hora de conceptualizar el estado fallido y el peso que podran tener: la pluralidad de definiciones de estado moderno y la aproximacin al problema desde disciplinas distintas -ciencia poltica y economa-.52 En el segundo, que llamo El continuo fortaleza/colapso y sus dificultades, utilizo los ejemplos de Colombia y Argentina para mostrar cmo estos pases, durante un lapso relativamente corto, han sido clasificados de manera diferente en ese continuo. a.- Relacin entre la definicin de estado moderno y fracasado. En relacin con los aspectos pluralidad de definiciones, elementos que las componen y peso relativo de cada uno de ellos, la explicacin es la siguiente. El concepto occidental de estado moderno es el punto de partida para definir los distintos tipos de estado en trminos de fortaleza y debilidad. Entonces, dependiendo de la definicin de estado moderno de la que se arranque se obtienen las dems. En la teora sobre el surgimiento y desarrollo del estado en occidente pueden identificarse, al menos, tres corrientes: la de Max Weber, las de tipo contractualista y las de derecho internacional.53 Para Weber el estado es una entidad soberana que reclama para s el monopolio del uso legtimo de la fuerza sobre el territorio, la poblacin y las actividades dentro de una jurisdiccin definida.54 Einsiedel y Mason coinciden en que esta definicin tiende a enfatizar los medios o las capacidades coercitivas fundamentales del estado para establecer un poder centralizado, un control y un esquema de tributacin.55 Bajo esta perspectiva, el estado fallido es aqul que no est en condiciones de mantener y hacer valer a lo largo de su territorio el monopolio legtimo de la fuerza, un sistema de tributacin y el poder de crear el derecho y hacerlo cumplir.56 En esta medida, puede identificarse que varias de las definiciones disponibles estn afincadas en la de Weber.57 Sin embargo, incluso en este intento de explicar la disparidad de conceptos de estado fallido pueden presentarse desacuerdos. Mientras que Mason ubica la definicin de Zartman [c]olapso significa que el estado ya no desempea las funciones bsicas, tal como stas han sido en varias teoras del estado58 como un reflejo de la de Weber -porque estima queMason, [2002: 59-62]; Einsiedel, [2005: 15-16]. En la segunda parte de este trabajo sealo cmo es que Rotberg parte de una definicin de estado moderno que combina la de Max Weber y las de tradicin contractualista. 54 Ibid., id., p. 59 e Ibid., id., p. 15. 55 Mason, id., id. 56 Estas condiciones corresponden a lo que tradicionalmente se ha denominado funciones o poderes de imperium: administrar justicia, imponer tributos, defender el territorio y garantizar la paz y el orden internos. Maurizio Fioravanti [2004: p. 16] 57 Michael Ignatieff, [2002: 17], Intervention and State Failure: Los estados fallidos se caracterizan por la inhabilidad para mantener el monopolio de los medios internos de coercin, citado por Einsiedel, ob. cit., p. 13. Mohammed Ayoob, [1995], The Third World Security Predicament: State Making, Regional Conflict and the International System: las capacidades coercitivas fundamentales del gobierno central son tan cruciales para la construccin y consolidacin del estado en el Tercer Mundo contemporneo como lo fueron en la temprana Europa, citado por Ann Mason, [2002: 61]. Igualmente puede entenderse la de Koonings y Kruijt a la que me refer hace un momento y la de Francis Fukuyama que cataloga a Estados Unidos como un estado fuerte partiendo de la definicin de Weber: La esencia de la estatalidad es, en otras palabras, la aplicacin de las leyes: la capacidad ltima de enviar a alguien con uniforme y pistola para que imponga el cumplimiento de las leyes del Estado. A este respecto, el Estado estadounidense es extraordinariamente fuerte. [2004: 22] 58 Zartman, ob. cit., p. 5. En 1995, William Zartman -Director de Estudios Africanos de la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins- edit el libro Collapsed States: The Disintegration and Restoration of Legitimate Authority, en el que participaron profesores e investigadores de distintos lugares. Zartman hace dos consideraciones: en primer lugar, el sistema internacional est -y debe seguir- organizado bajo la forma de estados soberanos encargados de configurar, en sus territorios, el orden, la autoridad y la identidad; en segundo lugar, el colapso estatal es una anomala presente en el sistema internacional, especfica e identificable;53 52

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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre est centrada en el poder de coercin-,59 Einsiedel la identifica dentro de las teoras contractualistas sobre el surgimiento del estado moderno occidental.60 Veamos entonces lo que plantean estas otras teoras. Para Einsiedel la tradicin contractualista -Hobbes, Locke y Rousseau, y Rawls (en esta poca)- caracteriza el estado moderno occidental a partir de la concurrencia de dos elementos. De una parte, el acuerdo entre los miembros de una sociedad es el origen del estado y su autoridad poltica; de la otra, que ste ha sido creado para que cumpla unos fines: garantizar seguridad, en primer lugar, y justicia social.61 Esta aproximacin se diferencia de la de Weber -que pone el nfasis en los medios o que equipara la condicin de estado a poder y control-62 porque realza la relacin entre estado y sociedad e incorpora, con ello, la legitimidad y el desempeo como elementos claves para juzgar o caracterizar la situacin de fortaleza o debilidad de cada estado en particular. En el mismo sentido Mason sostiene que la autoridad poltica fundamentada en el consentimiento es una caracterstica central de la modernidad y el desempeo, en cuanto a los fines del estado, es el elemento clave...para determinar el consentimiento.63 Las definiciones de estado en vas de fracaso y estado fallido de Baker y Chomsky apuntan a estos elementos. Sin embargo, tambin es claro que incluyen una dimensin internacional que las corrientes Weberianas y

esto es, no equivale al desmoronamiento de una civilizacin y tiene efectos ms profundos que los de una rebelin, un golpe de estado o un disturbio. A partir de estas consideraciones, el objetivo de su trabajo consiste en indagar sobre la naturaleza del colapso estatal en Africa con base en el estudio de casos concretos. El libro trabaja tres tipos de estudios de caso: 1.- Estados Colapsados y Reconstruidos -Chad, Uganda y Ghana-; 2.Estados Colapsados y Futura Reconstruccin -Somalia, Liberia, Mozambique y Etiopa- y 3.- Estados en Peligro Angola, Zaire, Argelia y Sudfrica-. 59 La definicin de estado que Mason utiliza para sacar esta conclusin con respecto a Zartman es la de Barry Buzan, [1991], People, States and Fear: An Agenda for International Security Studies in the Post-Cold War Era, Colorado, Lynne Rienner. 60 Cuando Zartman alude a funciones estatales bsicas, en mi opinin, no se limita al poder de coercin. Por qu colapsan los estados? -se pregunta-: Porque ya no pueden desempear las funciones que se requieren de ellos para que puedan considerarse estados. Un estado es una institucin poltica de autoridad que es soberana dentro de un territorio reconocido. (Dawisha and Zartman 1988: 7). Esta definicin se centra en tres funciones: el estado como autoridad soberana -fuente de autoridad reconocida y escenario de lo poltico-; el estado como institucin -y por lo tanto organizacin tangible de los procesos de toma de decisiones e intangible de smbolo de identidad; y el estado como garante de la seguridad de su poblacin. A partir de esta definicin de estado moderno, Zartman caracteriza la naturaleza del estado colapsado de la siguiente forma. En primer lugar, no legisla, no preserva el orden y no fortalece la cohesin social, y esta situacin lo impacta en cuanto centro de toma de decisiones del gobierno. En segundo lugar, sus pobladores no ven en l un smbolo de identidad que d sentido a su accin social, y esta caracterstica incide en su condicin de institucin. En tercer lugar, no provee seguridad ni bienestar, con lo que el territorio carece de sentido. En cuarto lugar, ya no es legtimo y esto trae aparejado la prdida del derecho a conducir los asuntos pblicos y el surgimiento de actores no estatales que copen esos espacios; esta situacin lo impacta en cuanto institucin poltica de autoridad. Por ltimo, [c]omo sistema de organizacin socioeconmica, est destruido el balance funcional de entradas y salidas () [el estado colapsado que no tiene poder] para seguir funcionando; y sin fuentes de autoridad, ya sean tradicionales, carismticas o institucionales, ha perdido su derecho a gobernar. Ob. cit., p. 5. En 2005 Zartman particip en el libro Making states work: State failure and the crisis of governance. En este trabajo reitera tanto la definicin de estado moderno de la que parti en 1995 como la naturaleza del colapso que plante en ese momento: Los estados son la institucin soberana y poltica de autoridad respecto de un territorio reconocido y desempean cuatro funciones: gobierno, aplicacin de la ley, seguridad y representacin. Pueden fracasar en el desempeo de una o varias de estas funciones sin que colapsen por completo. No obstante, en la medida en que esos fracasos se acumulan, la habilidad del estado para desempearse en otras reas se debilita, hasta el momento en que, finalmente, la estructura, la autoridad (poder legtimo), el sistema jurdico y el orden poltico se derrumban, y es necesario reconstruirlos. [2005: 274] 61 Para Einsiedel, ob. cit., p. 15, esta referencia a la justicia social forma parte de las teoras contractualistas del estado moderno a partir de la Teora de la Justicia John Rawls. 62 Mason, [2002], p. 59. 63 Ibd., d., p.60. C:\Documents and Settings\tubby\Configuracin local\Archivos temporales de Internet\OLK5C\Rotberg daniel introduccin 2.doc; ltima fecha de apertura 25/06/2008 10:04:47 a.m.

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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre contractualistas no recogen. Esta circunstancia me sirve para abordar la ltima de las perspectivas sealada por Einsiedel. En el derecho internacional -Convencin de Montevideo de 1933- el estado moderno es un conjunto de atributos jurdicos: territorio definido, poblacin permanente, gobierno efectivo y capacidad para relacionarse con otros estados en la esfera internacional.64 La bibliografa anglosajona recoge esta definicin bajo el trmino statehood -que algunos traducen como estadidad-, para sealar que el nfasis reside en la condicin jurdica y esttica del estado, ms que en sus atributos de facto o stateness -estatalidad- que, tal como sucede en las dos corrientes anteriores, se entienden como variables y dinmicos.65 Mason y Clapham coinciden, por ejemplo, en que Robert Jackson66 encara el fenmeno del fracaso estatal en Africa desde esta perspectiva.67 Rotberg clasifica como tal la definicin de Helman y Ratner.68 Sin embargo, las explicaciones sobre la pluralidad de conceptos de estado fallido no terminan con la identificacin de la definicin de estado moderno de la que se parta. Hay autores que consideran que las diferencias en cuanto a los pases que los actores de este debate incorporan en esta categora, tiene que ver con la disciplina desde la que se haga el anlisis. Einsiedel afirma que as como hay estudios que provienen de la Ciencia Poltica centrados en los elementos monopolio de la fuerza, seguridad, control del territorio y violencia-, otros se han desarrollado desde la economa69 y enfatizan aspectos diferentes pobreza, crecimiento econmico, gobernanza y desarrollo- para describir la precariedad del estado en el Tercer Mundo. Esto es lo que reflejan, por ejemplo, la clasificacin del Banco Mundial y la OECD/DAC que equipara estados frgiles con pases ms pobres -para efectos de la ayuda que pueden recibir de la Asociacin Internacional para el Desarrollo-70 o elEinsiedel, ob.cit., p. 15 Ibid., id.; Mason [2002: 56, 58] 66 Jackson, [1990] 67 Mason, [2000: 86] 68 Gerald B. Helman y Steven R. Ratner, [1993: p. 1], definieron el estado fracasado as: Desde Hait en el hemisferio occidental hasta los vestigios de Yugoslavia en Europa; desde Somalia, Sudan y Liberia en Africa hasta Camboya en el sudeste asitico, un fenmeno perturbador est emergiendo: el estado-nacin fracasado, absolutamente incapaz de sostenerse como miembro de la comunidad internacional. La nica razn que da Rotberg para ubicar esta definicin en esta corriente es porque pone el nfasis en la reputacin [del estado en la esfera internacional] y no en el desempeo del mismo en el nivel interno. Rotberg, [2004: 43] 69 Mushtaq Kahn, 2002, State Failure in Developing Countries and Strategies of Institutional Reform, borrador presentado para la Conferencia Bancaria Anual de Desarrollo Econmico, Oslo, 14-16 de junio; Ronald E. Berenbeim, The Role of Business in Zones of Crisis, en Executive Action, No. 16, febrero de 2002. Citados por Einsiedel, ob. cit., p. 16. 70 Stewart Patrick, [2006: 31-32]. La denominacin estados frgiles, ac, no se refiere a un tipo especfico de estado sino a la condicin de debilidad estatal entendida de manera amplia y que, por eso, puede ser ms o menos grave. En relacin con la disparidad de criterios respecto de lo que hace que un estado sea fallido, Patrick anota lo siguiente: (i) hay desacuerdo sobre el nmero exacto de pases dbiles y en vas de fracaso, como lo reflejan las listas de la Comisin sobre Estados Dbiles y Seguridad Nacional Estadounidense (2004), el Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido (2005) y el Banco Mundial -LICUS- (2002); (ii) este desacuerdo revela la disparidad de criterios que se usan para definir la debilidad estatal, los indicadores para medirla y el peso relativo que se le confiere a los aspectos de gobernanza que entran en juego; (iii) la fortaleza del estado es relativa y se mide en trminos de capacidad y voluntad para proveer los bienes polticos fundamentales: seguridad fsica, instituciones polticas legtimas, gestin econmica y bienestar social; (iv) la debilidad estatal, por consiguiente, es cuestin de capacidades y de voluntad, conceptos que, si separan, arrojan cuatro categoras analticamente diferenciables: estados relativamente buenos en su desempeo [alta capacidad/fuerte voluntad: ej. Senegal y Honduras]; estado dbiles pero con voluntad [baja capacidad/fuerte voluntad: Mozambique y Timor del Este], estados dbiles y sin voluntad [baja capacidad/baja voluntad: Hait y Sudn] y estados corruptos/represivos/indiferentes [buena capacidad/baja voluntad: Burma y Zimbabwe]. Stewart Patrick, Ibd., p. 30.65 64

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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre hecho de que Argentina haya sido considera un estado fallido a raz de los problemas econmicos que llevaron a la crisis de 2001 y 2002.71 Si esta disparidad de enfoques desemboca en listas de pases fracasados que no coinciden, es deseable entablar un dilogo entre estas dos disciplinas, concluye Einsiedel. Nelson Kasfir y Nicolas van de Walle tambin se refieren a esta diversidad de enfoques. El primero advierte que la disparidad de conceptos de estado fallido no debe ser motivo de sorpresa pues cuando se analizan las crisis actuales que aquejan a los estados, partiendo del hecho de que stos no son homogneos, los problemas que hay que considerar son distintos: no son lo mismo Hait, Bosnia, Sierra Leona o Somalia.72 Esto significa, en otras palabras, que no todos los estados fallidos son fallidos de la misma manera ni por las mismas razones. Por su parte, Nicolas van de Walle precisa que el trmino estado fracasado sirve para describir diferentes formas de descomposicin poltica dentro de las que [e]s posible distinguir dos tipos de dinmicas poltico-econmicas que conducen a dos formas de fracaso diferente; y estos dos tipos de dinmicas, a su vez, tienen explicaciones econmicas distintas.73 Estas dos formas de enfrentar el problema de la diversidad de definiciones ofrecen un principio de explicacin. Sin embargo, me parece que no contestan de forma clara cul es -o cul debe ser- el peso relativo que tienen los distintos elementos considerados cuando las definiciones van ms all de la prdida del monopolio de la fuerza y del control territorial, que fue una de las preguntas en torno a la que abr este apartado. Esta falta de claridad incide, inevitablemente, en el lugar en que los actores de este debate ubican los mismos pases en el continuo fortaleza/colapso, pues cuando alguno de stos no amerita la denominacin de estado fallido deber ubicarse en otro puesto. b.- El continuo fortaleza/colapso y sus dificultades Qu separa un tipo de estado de otro a lo largo del continuo fortaleza/colapso? Esta pregunta es relevante porque como los pases acusan distintos niveles de debilidad estatal, el acto mismo de ubicar a cada uno en particular a lo largo de ese continuo tambin es objeto de discusin. Veamos el problema con los ejemplos de Colombia y Argentina. Con relacin a Colombia se ha dicho, en un periodo de seis aos, que es un estado en vas de fracaso [Mason: 2000; Rotberg: 2004], que es un estado con reas sin ley o zonas sin gobierno [2002: Hill], que no es un estado fracasado sino un pas en lucha por su democracia [2004: Grossman], que es un caso de colapso parcial del estado [Bejarano y Pizarro: 2003-2005] y que es un estado crtico [Indice de Estados Fallidos del Fondo para la Paz: 2005-2006]. La publicacin en Internet del Indice de Estados Fallidos ha generado intervenciones en la red de todo tipo, y es interesante porque ciudadanos de distintos pases -expertos o no en el tema- le hacen peguntas al portal o reviran por la categora y el puesto en donde quedaron ubicados, en comparacin con otros que salieron mejor librados. Andrs Oppenheimer,74 por ejemplo, considera que el ndice de 2005 es bastante arbitrario porque no es posible que Colombia (puesto 14), Repblica Dominicana (19) y Venezuela (21) estn en la misma categora -estados crticos- que Costa de Marfil (1), Repblica Democrtica del Congo (2) y71 72 73 74

Einsiedel, ob.cit., p. 16. Nelson Kasfir, [2004: 57] Nicolas van de Walle, [2004: 94]. Andrs Oppenheimer, [2005].

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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre Sudn (3);75 o que Bolivia ni siquiera figure en este paquete. Colombia, Repblica Dominicana y Venezuela -para Oppenheimer- no son estados fracasados porque la clasificacin define los estados fallidos como aquellos (sic) en que el Gobierno no tiene control fsico de su territorio, carece del monopolio de la fuerza o no puede hacer cosas bsicas como cobrar impuestos. Pues bien, la clasificacin le parece arbitraria porque desconoce que Colombia, en los ltimos cinco aos, ha mejorado en sus indicadores de violencia -secuestros, homicidios, actos terroristas-, econmicos -crecimiento de la economa y operaciones burstiles-, de legitimidad del gobierno y de democracia: [e]stos difcilmente son rasgos de un estado fracasado concluye Oppenheimer. No obstante, Pedro Medelln escribi dos artculos76 en los que analiza por qu Colombia s puede compartir la categora con Costa de Marfil, Congo y Sudn. Colombia, al igual que estos pases, no slo ha perdido el monopolio legtimo de la fuerza y el control sobre el territorio sino que, tal como aparece en el Indice de Estados Fallidos, reporta niveles muy graves de desarrollo desigual y los ndices ms altos en inestabilidad, desplazamiento y deslegitimacin del Estado. Para Medelln, estos otros indicadores, y no slo los de violencia, tambin son manifestaciones del estado fallido segn el Indice del Fondo para la Paz. Argentina es otro caso interesante para demostrar las dificultades que existen a la hora de ubicar un determinado pas en el continuo fortaleza/colapso. El Fondo para la Paz actualiz en 2006 el Indice de Estados Fallidos. El de 2005 haba catalogado 72 pases en tres categoras -crticos, en riesgo y dudosos-, y en esta oportunidad Argentina no clasific en ninguna de ellas. Sin embargo, desde 2002 el director del Centro de Amrica Latina de la Universidad Internacional de la Florida77 seal que ese pas estaba en riesgo de convertirse en un estado fracasado debido a la prdida de capacidad para mantener el orden y ejercer legtimamente el uso de la fuerza. En 2004, Argentina qued incluida en una serie de estudios de caso latinoamericanos catalogados como estados fracasados (parcialmente),78 junto con Brasil, Colombia, El Salvador, Guatemala, Per y Venezuela. Sin embargo, el Indice de Estados Fallidos de 2006 lo clasific en el puesto 122 ligeramente en mejores condiciones que Grecia (121), y apenas por debajo de Corea del Sur (123), Alemania (124) y Espaa (125). Estos pases, por supuesto, no son fracasados ni en vas de fracaso. En este punto no hay que perder de vista que una cosa es el problema del lugar de ubicacin en el continuo -que se relaciona con la pregunta qu es lo que separa un tipo de estado de otro- y otra el hecho reconocido de que un estado puede o no variar su ubicacin con el tiempo -pues las distintas posiciones a lo largo aqul no constituyen situaciones estticas e inmodificables-. No obstante, entre 2000 y 2006 Argentina y Colombia han sido objeto de clasificaciones dramticamente distintas. Para cerrar la discusin sobre la definicin de estado fallido, quiero recordar que al comienzo de este apartado me refer a la sospecha o cautela con la que hay que tomar los75 El Indice de Estados Fallidos clasifica los estados del nmero 1 al 76 -en 2005- y del nmero 1 al 146 -en 2006-. El nmero 1 corresponde al pas que est en las condiciones ms graves. A medida que el nmero aumenta eso significa que las condiciones van mejorando, as sea de forma mnima. La diferencia entre el nmero de pases incluidos en los dos aos responde al hecho de que para el segundo de ellos pudo ampliarse la base de datos con la que trabajan. 76 Pedro Medelln T., [2005 (a) y (b)]. 77 Pronunciamiento de Eduardo Gamarra en el seno de la conferencia con varios expertos en Amrica Latina, en la que discutieron si Argentina deba considerarse un estado fracasado. Referenciado por Andrs Oppenheimer, [2002]. 78 Marcelo Sain, [2004].

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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre trabajos que no reconocen que la definicin de estado fallido aunque muy de moda es imprecisa y confusa, que no hay una definicin universalmente aceptada y que aunque es un trmino que ha hecho carrera a punta de usarlo de manera indiscriminada, vale la pena preguntarse si en definitiva la deficiencia del Estado existe realmente y qu objetivo poltico quiere alcanzar. Pues bien, incluso con las explicaciones de Einsiedel y Mason, ni los reclamos ni las sospechas planteadas pueden, por ahora, mandarse al cementerio. El punto no es marginal, balad o reflejo de un prurito conceptualista. Cada denominacin y ubicacin en el continuo fortaleza/colapso implica diferentes actitudes de parte de los gobiernos, los centros de investigacin y los acadmicos que han incluido el problema dentro de sus agendas y distintas formas -o propuestas- de intervencin unilateral o multilateral. Cada uno de estos planteamientos y acciones -sostiene Woodward- levanta sospechas en sus destinatarios, que obstaculizan el dilogo Norte-Sur: est construyndose un pretexto adicional para la intervencin internacional y/o para condicionar las ayudas internacionales.79 Debate 2: La identificacin de las causas porqu fracasan los estados? Los desacuerdos no se detienen en la definicin ni en la ubicacin en el continuo fortaleza/colapso. Los estudios tambin difieren respecto de las causas del problema. Como seal al comienzo de este trabajo, con los eventos en Somalia, Liberia, Angola, Mozambique, Ruanda, Burundi y Zaire a comienzos de la dcada de los 90s, Africa fue el continente preferido sobre el que se volcaron los analistas. Las explicaciones sobre el colapso total o parcial de varios estados le han apuntado a diversos aspectos. As como hay quienes las vinculan de manera directa al impacto del colonialismo, tambin estn aqullos que las desvinculan de ese proceso para situarlas en los efectos de la guerra fra y su finalizacin, en el carcter multitnico de muchos pases, en el psimo desempeo de los gobernantes, en la falta de cultura poltica de ciertas poblaciones para asumir las cargas que el estado moderno occidental exige, en los efectos de las exigencias del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial en desarrollo del Consenso de Washington, en los efectos de la globalizacin sobre la soberana y la autoridad del estado y/o en las condiciones geogrficas y demogrficas. Voy a desarrollar este apartado reseando las discusiones en torno a las siguientes causas: el colonialismo y su legado, la guerra fra y el consenso de Washington, la agencia humana o mano del hombre y el carcter multitnico de ciertos estados.8079 Susan Woodward, [2005: 2]. Estas afirmaciones las plantea en la Introduction al Workshop on State Failure: Reframing the International Economic and Political Agenda on States and Security. Este taller se llev a cabo dentro del Proyecto sobre Fracaso Estatal -dirigido por ella- que forma parte del Programa sobre Estados y Seguridad del Instituto Ralph Bunche. Los lineamientos generales y los objetivos de ese proyecto son: Actualmente, la agenda internacional de seguridad est centrada en el fracaso estatal -su prevencin, las causas de la fragilidad y las intervenciones internacionales para restablecer los estados colapsados despus de la guerra. Sin embargo, el problema es que el concepto de fracaso estatal es vago e, incluso, tautolgico; los objetivos de la nueva agenda no son claros y el concepto est basado en modelos particulares de estado y en recetas polticas que bien pueden ser la causas de la fragilidad estatal y de las amenazas a la seguridad internacional que se le endilgan al fracaso estatal. Este proyecto encara crticamente el concepto de fracaso estatal y los modelos de estado en que se fundamenta y busca desarrollar investigaciones empricas serias sobre el concepto y las respuestas internacionales, con el objeto de proponer polticas alternativas. En: http://web.gc.cuny.edu/ralphbuncheinstitute/pss/state.html 80 Einsiedel, [2005: 17], organiza este cmulo de factores dividindolos en tres planos distintos pero relacionados de forma estrecha: (i) el sistema internacional: legado colonial, guerra fra, exigencias de las entidades financieras internacionales y globalizacin; (ii) el estado mismo: carcter multitnico, cultura poltica y condiciones geogrficas y demogrficas y (iii) los gobernantes individualmente considerados. Yo comparto la idea de Einsiedel pero opto por organizarlas de otra manera porque me facilita cumplir el objetivo de mostrar paso a paso las discusiones que hay respecto de ellas. No voy a desarrollar los aspectos falta de cultura poltica de ciertas poblaciones para asumir las cargas que el estado moderno occidental demanda ni efectos de la globalizacin sobre la soberana y la autoridad del estado

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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre a.- El colonialismo y su legado Bajo las denominaciones legado colonial, legado de los regmenes coloniales o errores del colonialismo muchos pases africanos han fracasado o colapsado, y continan hacindolo, como resultado de un proceso incompleto de construccin del estado moderno occidental exportado a travs del proyecto colonial:81 los gobiernos coloniales lograron imponerse a costa de destruir las estructuras sociales tradicionales sobre las que descansaba el ejercicio del poder y la autoridad en esos lugares; con el agravante de que una vez independizados, las potencias coloniales se retiraron sin haber asentado las bases constitucionales del estado moderno occidental, es decir, hubo un proceso prematuro de descolonizacin.82 En segundo lugar, las fronteras impuestas por el colonialismo crearon unidades arbitrarias desde el punto de vista tnico, lingstico y religioso potenciando la ocurrencia de conflictos armados de esta naturaleza:83 [l]a fragmentacin de Yugoslavia es tal vez el caso ms ilustrativo de la debilidad inherente a los estados multinacionales, incapaces de reconciliar o suprimir las demandas polticas, econmicas y culturales de sus grupos minoritarios.84 No obstante, hay controversia frente a esta posicin. Con base en los estudios de caso que adelant la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados (SAIS) en 1995, Zartman desarroll el argumento en contra: quienes atribuyen la debilidad y el fracaso de los estados africanos al legado colonial, parten del supuesto de que antes de este proceso exista, en Africa, alguna forma institucionalizada del ejercicio del poder que pudiera llamarse estado africano tpico sobre el que se impuso el modelo occidental. Sin embargo, este supuesto es problemtico porque los estudios de caso de Somalia, Liberia, Etiopa, Angola, y Mozambique, por ejemplo, no indicaron que el colapso hubiera sido el resultado de una adaptacin inadecuada del estilo occidental de organizacin del poder -el estado modernoporque el primero de ellos lo trabaja Christopher Clapham en el ensayo que est traducido en este libro; el segundo, para el caso colombiano, lo trata con detenimiento Ann Mason [2002]. 81 Para el significado y alcance de este trmino ver infra la exposicin de Ruth Gordon. Margarita Serge [2005: 1112] aclara que la nocin de lo colonial es polismica. En la acepcin usual, colonial significa rgimen de ocupacin y explotacin establecido por parte de una nacin que pertenece al grupo dominante, sobre un pas extranjero y menos desarrollado el que, en aras del inters del grupo dominante, se ve subordinado a la dependencia y soberana del pas ocupante. Aproximarse de modo crtico a esta acepcin implica -para Sergecentrarse en las configuraciones del conocimiento y las formaciones discursivas mediante las cuales [tal rgimen] fue puesto en marcha como sistema de sujecin y control. Ello transforma radicalmente el mbito de lo que se puede considerar como colonial [en su acepcin usual] y lo que pasa a primer plano es la comprensin del colonialismo como un conjunto de dispositivos sociales y culturales que legitima, da sentido y hace posible la subordinacin y la explotacin de las personas y los grupos y de sus formas de vida social, econmica y poltica para poner en marcha los designios de una cultura y de su modo de produccin, en este caso de la cultura moderna. El sistema de control que hizo posible el montaje del proceso colonial se ha visto legitimado a travs de la imposicin de un orden de las cosas, que se fundamenta en una visin particular de la naturaleza y la sociedad () su legitimidad no depende nicamente de representar los intereses de los grupos dominantes, sino y sobretodo, del hecho de configurar la realidad normal, lo natural y el sentido comn. El colonialismo se entiende desde esta perspectiva, como el conjunto de las condiciones en las que se reiteran tanto las categoras bsicas de pensamiento, como la racionalidad interna de la lgica colonial. Es decir, de la lgica que subyace al proceso de expansin universal de un modelo de vida (...) poderoso por su fuerza expansiva y por su designio universalista [que se funda], primero, en la constitucin de una identidad absoluta y vaca (...) segundo, [en] la colonizacin de las formas de vida a partir de las normas de racionalizacin econmica e institucional. 82 Daniel Threr [1999: 3]; Jackson, [1987, 1990], citado por ; 83 Ren Dumont, [1962], citado por Pizarro, [2004: 212]. 84 Mason [2000: 91, 92; 2002: 59]. En este punto, Mason referencia los siguientes trabajos: Ted Robert Gurr, 1996, Minorities, Nationalists, and Ethnopolitical Conflict, en Crocker, Chester y Osler Hampson, Fen, (Eds.), Managing Global Chaos: Sources of and Responses to International Conflict, U.S. Institute of Peace Press, Washington DC; Michael Brown, Introduction, en dem., (Ed.), The International Dimensions of Internal Conflict, Cambridge University Press, Cambridge. 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Este documento es autora de Patricia Moncada Roa Todos los derechos de autor estn reservados, Prohibida su reproduccin Publicado en la Coleccin Nuevo Pensamiento Jurdico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, en coedicin con Siglo del Hombre exportado e impuesto por el colonialismo; s indicaron, ms bien, que los parlamentos, los partidos y la burocracia administrativa, tanto en los pases que colapsaron como en los que no lo hicieron, tenan dificultades para operar bajo los principios que Weber, Madison y Montesquieu atribuyeron al estado moderno occidental. Estas dos circunstancias, concluye Zartman, permiten pensar que las causas del colapso tienen que ver con un desempeo pobre de las funciones estatales que se requieren para que la comunidad poltica, cualquiera que sea el lugar de que se trate, se desarrolle y fortalezca.85 Liberia es un ejemplo a favor de este argumento, pues a pesar de su larga tradicin de independencia fue uno de los casos extremos de colapso en la dcada de los 90s.86 Clapham y Herbst controvierten la arremetida de Zartman87 con esta otra: el estadonacin europeo, sencillamente, es una institucin equivocada para ese continente,88 por lo tanto, no se trata siquiera de un asunto de adaptacin ms o menos inadecuada del estilo occidental, se trata de abandonar la quimera universalista de pretender que el modelo occidental es el que debe imponerse a toda costa y en todas partes. El argumento general de Clapham seala que aunque no hay duda de que en muchos lugares esta imposicin ha tenido xito, de esta situacin no se desprende, desde el