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    EL ROMANCERO ESPAOL Y SU INCIDENCIA EN LAS LETRAS LORQUINAS

    * Juan Antonio Fernndez RubioUniversidad de Murcia

    romances e cantares de que las gentes de baxa e servil se alegranMarqus de Santillana (h. 1445)

    * canaramb@hotmail.com

    177 / 202ALBERCA 13 / ISSN: 1697-2708

    PALABRAS CLAVE

    RomanceRomancero viejoRomancero nuevoRomancilloPoesa carcelariaRomances de ciegos

    RESUMEN

    En el presente artculo he recogido una visin gene-ral del romancero, elaborado en lengua espaola, par-tiendo de sus inicios, a travs del Romancero viejo, y pasando por su transicin hasta el Romancero nuevo, del cual expongo sus caractersticas generales. Todo ello en relacin con la muestra y anlisis de algunos ejemplos lricos que han ido configurando al roman-cero lorquino, desde el siglo XV, hasta el siglo XX.

    KEY WORDS

    BalladOld balladsNew balladsLittle balladsPrison poetryPoetry blind

    ABSTRACT

    In this paper, I have collected an overview of the Ballads, elaborate in Spanish language, starting from the begin-ning, through the old ballads and through its transition to the new ballads, which I expose their general charac-teristic. All in conjunction with the simple and analy-sis of some lyrical examples have shaped the ballads of Lorca City, from the fifteenth century to the twentieth century.

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    JUAN ANTONIO FERNNDEZ RUBIO

    1. INTRODUCCIN: CONCEPTO Y DEFINICIN DE ROMANCERO

    Entendemos por romancero, y as la recoge el DRAE1, al conjunto de romances vie-jos (histricos, pico-literarios y legendarios que componen el llamado romancero tradicional espaol), eruditos (romancero medio) y artsticos (romancero nuevo), as como los de creacin popular y culta desde el siglo XVII al XX. Dicha denomi-nacin aparece ya en 1579, con la coleccin de Lucas Rodrguez, Romancero histo-riado, y se consolida con el Romancero General del ao 1600.

    2. CARACTERSTICAS GENERALES Y TIPOLGICAS DE LOS ROMANCES

    Un romance es un canto narrativo, compuesto mtricamente por una rima asonan-te y con presencia de la e paraggica en algunos versos, debido, tal vez, a exigencias de la msica. La distribucin de los versos se produce mediante unas series asonan-tadas o agrupados en cuartetas, donde apreciamos adems la presencia de estribillos, por imperativos del canto, y la estructuracin sintctica de las frases en dos octo-slabos En el plano morfosintctico, por el contrario, resalta la sobriedad en la adjetivacin, la escasez de subordinadas, la mezcla y alternancia anmala de tiempos verbales (presente y pasado; presente e imperfecto), el predominio de verbos sobre sustantivos; y, en cuanto al estribillo, la abundancia de expresiones formularias y el uso frecuente de la figura retrica de la repeticin, que es, sin duda, lo que ms distingue el estilo pico-lrico de los romances respecto al estilo propiamente pico de las gestas. (MENNDEZ PIDAL, 1953).

    Entre los contenidos o funciones asignados a los romances se mencionan los de informacin, propaganda y adoctrinamiento, de solaz y diversin: acompaados de msica, eran cantados y bailados en el mbito cortesano, as como en las fies-tas populares y familiares, como bodas, donde se cultivan las danzas con romance. Parece que el canto de ciertos romances serva tambin como estmulo del ritmo laboral en las faenas del campo: cantos de siega, de cosecha

    Por otro lado, la clasificacin de los romances atiende a una divisin en tres tipos: segn su cronolgica, su estructural y su temtica. As pues, partimos del criterio cronolgico, donde se encuentra: el Romancero Viejo y el Romancero Nuevo. El primero es el que procede de la descomposicin de antiguos cantares de gesta castellanos, de autor annimo, no dividido en cuartetas y que se origi-na fundamentalmente en los siglos XIV y XV, siendo transmitido de forma oral de padres a hijos. Mientras que el segundo es el creado a imitacin del anterior por autores conscientes, transferido por va escrita en colecciones de romances o Cancioneros de romances de pliegos de cordel y dividido en pequeas estrofas o cuartetas de cuatro versos, que abarca toda la produccin de romances entre los siglos XVI y XXI.

    1 Diccionario de la Real Academia Espaola.

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    EL ROMANCERO ESPAOL Y SU INCIDENCIA EN LAS LETRAS LORQUINAS

    Asimismo, por su estructura interna, los romances poseen una trama narrativa en la que se distinguen un marco, el cual est formado por personajes, el lugar y el momento de la accin; una situacin inicial, donde se plantea un conflicto o pro-blema; una complicacin, en la que ocurre el desarrollo del conflicto que se ha pre-sentado y, por ltimo, una resolucin del conflicto, solucionndose para bien o para mal. Como caracterstica tpica del romance, el final es trunco o abierto y tambin la inclusin del dilogo en los romances es un recurso muy utilizado.

    Fundamentalmente, son tres las estructuras que aparecen: Romance escena: se trata del momento ms dramtico, emotivo o culminante de una historia cuyo princi-pio y fin no se refiere; por ejemplo, El infante Arnaldos o el Romance del prisionero; Romance historia: narran una historia con principio y fin; por ejemplo, el Romance del Conde Olinos; y Romance con estribillo: utilizan un estribillo, como el romance Ay de mi Alhama!

    En cuanto a su temtica, el romancero es muy diverso y en l se incluyen motivos caballerescos, carolingios, trovadorescos, histricos (entre ellos, los fronterizos), novelescos, clsicos, bblicos Al finalizar el siglo XV est ya conformada la amplia gama temtica del romancero espaol (Di STFANO, 1973). Los temas ms anti-guos son los que derivan de la poesa pica coetnea, los noticieros y los temas lri-cos y trovadorescos relacionados con la balada europea. Los temas religiosos son muy escasos y la concepcin de la vida es netamente profana. Entre los mviles de conducta prevalece el sentimentalismo amoroso en las ms variadas formas: desde amores furtivos, como Melisenda, Gerineldo, Rosaflorida, hasta el adultero pasa-jero, como el Romance de doa Ginebra, la aoranza de nuevos amores en la mal casada, como La bella malmaridada, o las tragedias conyugales, como el Romance de doa Mara de Padilla y el Romance de Landarico. Otro tema frecuente es el de la relacin entre el rey y sus vasallos; queda generalmente malparada la figura del primero, de acuerdo con una ideologa feudal, no monrquica, derivada de la pica medieval.

    As pues, su clasificacin ms habitual es esta: Romances histricos, que tratan de temas histricos o legendarios pertenecientes a la historia nacional, como, el Cid, Bernardo del Carpio Romances carolingios, basados en los cantares de gesta franceses: batalla de Roncesvalles, Carlomagno Romances fronterizos, son narra-ciones de acontecimientos ocurridos en el frente o frontera con los moros duran-te la Reconquista. Romances novelescos, con gran variedad de subtemas, aun-que frecuentemente estn inspirados en el folclore espaol y asitico. Romances lricos, que desempean una funcin de la libre imaginacin y el gusto personal. Menndez Pidal seala los rasgos subjetivos y sentimentales que reemplazan los detalles menos dramticos del cantar de gesta original. Se eliminan los elementos narrativos considerados secundarios, y el romance abandona el contexto, enfa-tizando la accin inmediata. El poeta annimo puede expresar sus sentimientos amorosos o favorecer temas folclricos, personajes mitolgicos, y sucesos fants-ticos. Romances picos: cuentan las hazaas de hroes histricos. Y, finalizando, Romances vulgares o de ciegos: narran hechos sensacionalistas, crmenes horren-dos, hazaas de guapos o bandoleros como los siete del famoso Francisco Esteban, milagros, portentos....

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    JUAN ANTONIO FERNNDEZ RUBIO

    3. RECOPILACIONES, ESTUDIOS Y EDICIONES DE TAL SUBGNERO LITERARIO

    Los aspectos citados en el encabezado han sido objeto de amplia y rigurosa investiga-cin, realizada simultneamente a la recogida y edicin de fuentes de la tradicin oral y escrita. Iniciada en los comienzos del siglo XIX, esta obra de recuperacin cuenta con una larga lista de investigadores, desde Mil y Fontanals y Menndez Pelayo2, hasta Ramn Menndez Pidal, cuya tarea ingente de recoleccin de romances est siendo continuada por el seminario que lleva su nombre, y que corre a cargo de la edicin de todos los romances tradicionales recogidos en versiones orales, muchas de ellas archi-vadas por el mismo Menndez Pidal, o impresos en pliegos y cancioneros manuscritos de difcil acceso. A esta tarea de recogida e investigacin han contribuido igualmen-te, o siguen contribuyendo, Cataln y su equipo, responsables del Catlogo general del romancero (1982)3. A ello hay que aadir los editados por Rodrguez Moino: Diccionario bibliogrfico de pliegos sueltos poticos siglo XVI (1970); Manual biblio-grfico de Cancioneros y Romanceros siglo XVI (1973), Benichou: Romancero judeoespaol de Marruecos (1968), Armistead: El romancero judeo-espaol en el Archivo Menndez Pidal Catlogo-ndice de romances y canciones (1977), que junto con Silverman, Librowicz y Katz, respectivamente, ha ido publicando sucesivos volme-nes del Romancero sefard, recogiendo textos entre diversos ncleos, como los judos de Nueva York, Tnger, a los que hay que sumar el libro de Benmayor: Romances judeo-espaoles de Oriente (1979). Esta tarea de recoleccin y edicin de romances ha conocido, desde los aos ochenta, un notable auge en diversas regiones espaolas, especialmente en Castilla y Len, como lo prueba la publicacin del Romancero tradi-cional soriano (1983), el Romancero General de Len. Antologa 1899-1989 (1989), el Romancero General segoviano. Antologa 1980-1992 (1993); algo similar ha ocurrido en otras regiones, como Canarias, con la publicacin del Romancero de la isla de Hierro y del Romancero de la isla de la Gomera (1985-1989), Asturias, Galicia, Catalua, etc., con la edicin de sus respectivos romanceros. La i