LA GUERRA IMPERIALISTA pce(r)

Download LA GUERRA IMPERIALISTA pce(r)

Post on 15-Dec-2015

212 views

Category:

Documents

0 download

Embed Size (px)

DESCRIPTION

RECOPILACIN-4LA GUERRA IMPERIALISTADiciembre, 2001

TRANSCRIPT

<ul><li><p>RECOPILACIN-4</p><p>LA GUERRA IMPERIALISTA</p><p>2</p></li><li><p>APARECEN DE NUEVO LOS VIEJOS FACTORES QUE CONDUCEN A LA GUERRA</p><p>CONTRA LA GUERRA IMPERIALISTA, LA GUERRA REVOLUCIONARIA!</p><p>QU HACER EN UNA SITUACIN COMO LA PRESENTE?</p><p>LA NUEVA FASE DE LA CRISIS</p><p>ES LA GUERRA</p><p>MANTENER EL RUMBO TRAZADO</p><p>EL DESORDEN REINA BAJO LOS CIELOSSLO EL SOCIALISMO PUEDE SALVAR A LAS MASAS DE TODOS LOS CONTINENTES</p><p>UN NUEVO PACTO DE MUNICH</p><p>EL PUNTO DE PARTIDA DE LA REVOLUCION INTERNACIONAL</p><p>MANIFIESTO PROGRAMA</p><p>5.7. LA LUCHA CONTRA EL IMPERIALISMO Y EL PELIGRO DE GUERRA5.8. LLEVAR A CABO LA REVOLUCIN EN NUESTRO PAS Y CONTRIBUIR A QUE TRIUNFE EN EL MUNDO ENTERO</p><p>3</p></li><li><p>APARECEN DE NUEVO LOS VIEJOS FACTORESQUE CONDUCEN A LA GUERRA</p><p>Fragmento de La situacin y nuestras tareas,Informe presentado al Pleno del C.C. del Partidopor el camarada M.P.M. (Arenas). Agosto de 1990</p><p>Ahora todos esos pases (ex-socialistas) tendrn que pagar lasconsecuencias de dicha poltica (revisionista) por partida doble: a lacrisis interna, insuperable bajo el rgimen de propiedad privadacapitalista, tendrn que aadir el aislamiento y la incertidumbre de unmundo en el que apenas s queda lugar para sus debilitadaseconomas. Por lo pronto, la Alemania unificada bajo la gida delgran capital financiero, est reclamando de nuevo su espacio vital.El viejo sueo de los tiburones y militaristas germanos -ladominacin de Europa- parece que est a punto de cumplirse sindisparar en esta ocasin ni un solo caonazo. En realidad, losdirigentes soviticos se lo han puesto al alcance de la mano. La RFAno ha hecho otra cosa que prestarse a su juego, ofrecindoles acambio el seuelo de la neutralidad socialdemcrata. Pero una vezms se ha demostrado que una cosa son las promesas de losimperialistas y los tratados firmados por ellos, y otra cosa muydistinta las necesidades que, sobre todo en poca de crisis, seplantean al sistema capitalista. Los nazis no eran racistas por unapropensin natural de la raza aria contra los judos y los eslavos,sino porque as lo necesitaban los grandes monopolios financieros eindustriales. El nacionalismo, de la burguesa tiene el mismoorigen gentico, por lo que resulta cuanto menos estpido suponerque pueda cambiar antes de que haya desaparecido el sistema que leha dado vida.El enconamiento de las contradicciones interimperialistas es otrofactor importante de la actual situacin que deber ser tenido muy encuenta. Estas contradicciones siempre han existido, aunque ms omenos mitigadas debido a la identidad de los intereses de la</p><p>4</p></li><li><p>burguesa y los Estados capitalistas que les mantiene enfrentados alos pases socialistas y a los movimientos revolucionarios. Peroltimamente sus disputas y rivalidades estn pasando a un primerplano. El derrumbamiento del socialismo en los pases del Este deEuropa y la perspectiva de un debilitamiento de la URSS handespertado los apetitos y las ansias de reparto. El olor del botn excitaa las fieras y stas han comenzado la lucha, desplazando el centro degravedad de las tensiones, desde otras regiones del globo, al Centro yal Este de Europa. Esta lucha habr de traer graves consecuencias.</p><p>Como ya hemos apuntado, la evolucin de estascontradicciones y luchas habr de ser tenida muy en cuenta, pero nohasta el punto de perder completamente de vista las contradiccionesexistentes entre los dos sistemas y la que enfrenta al imperialismocon los movimientos revolucionarios. La solidaridad de clase de laburguesa se acaba de poner de manifiesto con fuerza arrolladora. Laexperiencia ha demostrado que los Estados capitalistas encuentransiempre un campo de inters comn que les permite dejar de ladodurante un tiempo sus propias contradicciones para dedicarse acombatir al movimiento revolucionario. Ante esta evidencia, resultaintil y muy perjudicial persistir en la misma poltica de distensinque se ha venido practicando a costa de congelar los procesosrevolucionarios internos, lo cual ha permitido a los imperialistas unrespiro en sus disputas y llegar a acuerdos para desviar sus tensionesy conflictos hacia el campo contrario. Ha sido al amparo de ladistensin como los imperialistas de los EEUU y de los demspases de la OTAN han logrado la supremaca armamentstica, hanprovocado la crisis econmica en los pases socialistas, handesarrollado sus estrategia de infiltracin y subversin dentro deellos, han organizado y dirigido numerosos ejrcitos mercenarios enlos cinco continentes; con todo lo cual, han logrado importantesxitos en sus planes de contencin del comunismo. Estos xitos nose explican por la supuesta falta de eficacia del sistema econmico.La superioridad del socialismo sobre el capitalismo en el terrenoeconmico es indiscutible, y se ha demostrado muchas veces. Elproblema est en la poltica interior y exterior del revisionismo, quefacilita los planes de la reaccin.</p><p>5</p></li><li><p>Se olvida con demasiada frecuencia que, frente a las fuerzasprogresistas, siempre ser ms lo que une que lo que pueda separar ala burguesa de distintos pases, ya que, al fin ya la postre, al menosuna parte considerable de ella, preferir la disminucin de susganancias o una simple participacin en el gran botn, a perderlo todoa manos del movimiento popular revolucionario. Aqu no cuenta paranada el humanismo, la civilizacin cristiana y todas esasmonsergas. Qu queda del irrisorio proyecto de la casa comneuropea gorbachoviano? Con el Pacto de Varsovia herido de muertey la misma Unin Sovitica extenuada, completamente desorientaday rota tras treinta aos de revisionismo y cinco de Perestroika, loque se est imponiendo con fuerza arrolladora no es otra casa quela que ya tenan diseada desde hace mucho tiempo los imperialistasyankis y sus socios de la OTAN.</p><p>La catstrofe que se cierne esta vez sobre el mundo no pareceque vaya a ser pequea, ya que este proceso est plagado decontradicciones y tensiones a cual ms grave y peligrosa. La viejahistoria quiere repetirse, slo que esta vez la representacin no va aresultar, precisamente, una comedia. Si la Unin Sovitica no lograenderezar su rumbo y encaminar sus pasos hacia la meta que tenafijada, una crisis mundial de incalculables consecuencias serinevitable. Los lderes revisionistas han proclamado muchas vecessus deseos de paz y creen que la estn procurando. Pero, con supoltica timorata y de cortos vuelos, lo que en realidad estnhaciendo es crear todas las condiciones para que estalle de nuevo laguerra.</p><p>La oligarqua espaola ya ha tomado partido. Esta vez no va apermanecer neutral. Con arreglo al desarrollo capitalista alcanzado,tratar de jugar su baza, como potencia de segunda fila, en la luchapor las fuentes de materias primas y los nuevos mercados de acuerdocon los ms fuertes. Esto es, seguramente, del lado de los alemanes,pero sin abandonar su alianza estratgica con los EEUU. Francia y suproyecto de confederacin europea no cuentan. Este poda ser unproyecto atractivo para la URSS y la RPCH, pero no para la GranAlemania ni para los EEUU. Adems, ni stos ni los ingleses puedenestar interesados en una Alemania neutral, como proponen los</p><p>6</p></li><li><p>soviticos, y menos an en un Estado alemn dominando Europa.Este nudo de contradicciones slo podr ser deshecho, comosiempre, mediante la fuerza.</p><p>Slo la existencia de una Unin Sovitica fuerte y unida,aliada a la Repblica Popular China ya las fuerzas revolucionarias detodo el mundo, podr permitir una nueva paridad de fuerzas capaz deevitar una tercera conflagracin mundial. No queda otra alternativapara salvar a la humanidad de la hecatombe o de la barbariecapitalista que la revolucin.</p><p>7</p></li><li><p>CONTRA LA GUERRA IMPERIALISTA,LA GUERRA REVOLUCIONARIA!</p><p>Extracto de la Declaracin del C.C. del PCE(r).Enero de 1991</p><p>La III Guerra Mundial acaba de comenzar en el GolfoPrsico. Esta vez el pretexto ha sido la anexin por Irak del territoriokuwait. Sin embargo, es seguro que, de todas formas, los EEUUhubieran encontrado cualquier otro pretexto o lo habran provocado.Es lo que han estado buscando en el transcurso de los ltimos aos.Recurdese, si no, la invasin de la isla de Granada, la agresincontra Libia y contra la Nicaragua sandinista o la ms recientebarbarie cometida en Panam. Es cierto que ninguna de esas regioneso adversarios se prestaban a los propsitos guerreros de los yankis;en otros casos, como han sido las ltimas provocaciones dirigidascontra la Cuba socialista, tampoco les han servido. Pero que andabanbuscando desde haca tiempo la ocasin que les permitiera encenderla mecha, resulta ahora ms que evidente. Tambin parece claro que,al fin, la han encontrado.</p><p>No pretendemos ser agoreros. Verdaderamente, cuesta creerque pueda producirse una nueva carnicera de tales dimensiones; queuna guerra regional, calificada por los matarifes del Pentgonocomo de mediana intensidad, termine generando un conflictoarmado en el que se vean directamente implicadas las grandespotencias y sus respectivos o virtuales aliados. Sin embargo, loshechos son muy tozudos y hablan por s solos. Al comienzo de suintervencin, los norteamericanos trataron de justificarlaargumentando sobre la necesidad de proteger a la Arabia Sauditacontra un hipottico ataque iraqu. Ms tarde presionaron a todos lospases para llevar a cabo, en nombre de la ONU, el bloqueo terrestre,areo y martimo del agresor. Despus adujeron que estas medidasno seran suficientes para hacerle soltar la presa, que sera necesarioobligarle, liberar por la fuerza el territorio ocupado; hasta que,</p><p>8</p></li><li><p>finalmente, la supuesta liberacin de Kuwait, se ha convertido enuna agresin abierta y descarada contra Irak y todo el mundomusulmn. Hoy se admite sin ningn tapujo que el objetivo no esotro que la destruccin de la economa y del ejrcito de Irak y laposterior desmembracin y reparto de este pas. Qu otra cosapuede hacer Sadam Husein, sino defenderse utilizando todas lasarmas de que dispone? (...)</p><p>Esta poltica de agresiones y de asfixia, la ocupacin deterritorios rabes y el genocidio del pueblo palestino, se inscribendentro de la estrategia de dominio y de expansin del imperialismo ydel sionismo en la zona. Slo que, ltimamente, sus planes se hanampliado y apuntan mucho ms lejos. El principal obstculo queencuentran en este camino lo constituye Irak. Por este motivonecesitan destruirlo y desmembrarlo. Otra cosa muy distinta es quepuedan conseguirlo, al menos, con la facilidad y el bajo costeeconmico y en vidas humanas que al principio haban supuesto.Desde luego, el imperialismo yanki y su cabo de varas all en la zona(el Estado sionista), no estn en condiciones de mantener por ssolos, ni por mucho tiempo, el esfuerzo blico. La demostracin defuerza se ha convertido, en realidad, en una demostracin de su grandebilidad y vulnerabilidad actual, por lo que no habra que descartaruna quiebra de toda su estrategia en no muy lejano plazo. Intuyendoeste probable resultado, ya antes de emprender las hostilidadesarmadas, centraron su atencin en guardarse las espaldas y enprocurarse la ayuda de sus socios de la OTAN, al tiempo que estnobligando a otros pases a pagar la factura de una guerra que atentacontra sus propios intereses. Esta es una contradiccin insalvable,que no tardar en manifestarse abiertamente con toda su fuerza. Estoes, precisamente, lo que hace particularmente peligrosa estaintervencin, lo que la distingue de otras agresiones llevadas a cabopor los EEUU en distintos momentos y en otras regiones del mundoen la historia ms reciente.</p><p>Por el momento, la escalada de la guerra sigue sin queaparezca ninguna fuerza capaz de contenerla. Turqua ya estimplicada y est siendo respaldada, al igual que todos los demsEstados que llevan a cabo la agresin, por la OTAN. Cunto van a</p><p>9</p></li><li><p>tardar en reaccionar los soviticos ante este nuevo movimiento de laestrategia militar imperialista? Podrn ser contenidas las masasrabes por los gobiernos tteres, corrompidos hasta la mdula?</p><p>Aparentemente, todo se ha precipitado y se est desarrollandode manera imprevista, pero si reparamos en el curso que han seguidolos acontecimientos internacionales en los ltimos cinco aos, secomprender que han sido stos los que, en realidad, han creadotodas las condiciones para el estallido del conflicto y su ms queprobable extensin y elevacin a los extremos. Los EEUUnecesitaban y queran esta guerra, al igual que necesitaban otras quefueron desencadenadas por ellos en las ltimas dcadas (desde la deCorea y Vietnam, hasta la ms reciente masacre perpetrada enPanam) para imponerse, en unos casos, como potencia hegemnicadel mundo capitalista, para hacer de guardianes de los interesesimperialistas, en otros, o para procurar mantener su tambaleanteposicin, que es la que estn procurando conseguir ahora. Noobstante, en esta ocasin concurren algunos factores que no habanaparecido en situaciones anteriores: primero, el sistema capitalista sehalla inmerso en una profunda recesin econmica; segundo,actualmente, la URSS no est en condiciones de desempear el papeldisuasorio que ha venido jugando en el plano internacional frente alos designios imperialistas; tercero, los EEUU siguen ostentando ungran poder militar, pero se muestran incapaces de ejercer por s solosla hegemona mundial a la que siguen aspirando, debido,principalmente, al desarrollo econmico desigual que se haproducido y al potencial financiero y tecnolgico que ostentan hoyda otros Estados capitalistas; cuarto, en este marco, son inevitablesla agravacin de todas las contradicciones y de las luchasinterimperialistas, la aparicin en la escena mundial de nuevaspotencias militares as como el corrimiento de algunas de ellas dellado de los pases socialistas.</p><p>En nuestra opinin, la intervencin militar norteamericana enel rea del Golfo Prsico responde, antes que nada, a esta nuevasituacin que se ha creado en el mundo y, con lo cual, losplanificadores y estrategas yankis intentan adelantarse, tomar nuevasposiciones y obligar a los otros Estados a hacer otro tanto ante los</p><p>10</p></li><li><p>grandes enfrentamientos que ya se vislumbran. Por todo lo anterior,podemos concluir, la actual guerra del Golfo supone, de hecho, laprimera gran batalla de la III Guerra Mundial. Esta es una guerraimperialista, gestada, como las anteriores, por el desarrollo de lacrisis general del sistema capitalista. Pero a ella tambin hacontribuido, y no en poca medida, la poltica engaosa y capituladoraque ha practicado durante dcadas el revisionismo moderno, enparticular, los dirigentes de la URSS. La debacle de los regmenesrevisionistas, la...</p></li></ul>

Recommended

View more >