ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA ?· Venezuela, y posiblemente de la mayoría de las ciudades latinoamericanas,…

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<ul><li><p>ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA ARQUITECTURABIOCLIMTICA EN NUESTRAS CIUDADES</p><p>Eduardo M. Gonzlez</p><p>Instituto de Investigaciones de la Facultad de Arquitectura y Diseo (IFAD)Universidad del Zulia</p><p>4011-A-526 Maracaibo. VenezuelaTel.-Fax: (58) 261.7598503, e-mail: egonzale@luz.ve</p><p>RESUMEN</p><p>Un balance de la arquitectura de los ltimos cincuenta aos de una ciudad como Maracaibo,Venezuela, y posiblemente de la mayora de las ciudades latinoamericanas, permite afirmar: que sehan perdido inmensas oportunidades de expresar formalmente la convivencia con una cultura y unmedio ambiente determinados; que no se ha sabido interpretar el contexto donde se inserta y que lasedificaciones de nuestra ciudad, en su gran mayora, y ella misma, no han sido concebidas observandolos principios bioclimticos y ecolgicos que reclama esta regin. Contados ejemplos de buenaarquitectura cohabitan con una mayora aplastante de construcciones que niegan toda relacinarmnica con el medio ambiente. Y, entre ellos, una arquitectura con dbiles gestos de preocupacinpor una problemtica arquitectnica, energtica y ambiental, que toca a todas nuestras ciudades. Estetrabajo discute las posibles causas de esta situacin y sugiere algunas recomendaciones que podranfavorecer un cambio en la tendencia actual.</p><p>ABSTRACT</p><p>A balance of the last fifty years of architecture of Maracaibo, Venezuela, and possibly the majority ofthe Latin-American cities, allow us to affirm that, most of the buildings, and the same city, have notbeen designed in agreement with the bioclimatic and ecological principles that this region claims. Afew examples of "good architecture" cohabit with an astounding majority of constructions that denyany harmonic relation with the environment. And, among them, an architecture with weak gestures ofworry by the energy, architectural and environmental problems that affect all our cities. This workdiscusses the possible causes of this situation and suggests some recommendations that would be ableto favor a change in the actual tendency.</p><p>1. INTRODUCCIN</p><p>Es la arquitectura de nuestras ciudades una arquitectura bioclimtica? Es la primera de las preguntasque surgen a la luz del ttulo de este trabajo, que persigue como objetivo hacer una revisin de losaspectos que influyen en el hecho de que nuestras ciudades y sus edificaciones, en general, noconstituyen en la actualidad ejemplos de urbanismo y arquitectura bioclimticos, de los cualespodamos sentirnos orgullosos, y que, por el contrario, se han alejado de la aplicacin de principios yestrategias de diseo apropiados. Se revisa, de igual manera, el papel que ha jugado la formacinuniversitaria del arquitecto en la problemtica arquitectnica actual, y cmo podra este profesionalcambiar la tendencia actual.</p></li><li><p>2</p><p>Desde principios del siglo XX comenz a forjarse una sensibilidad por los aspectos climticos,ambientales o fsico-contextuales que incluye a arquitectos de gran renombre como Frank LloydWright, Willian Atkinson, Tony Garnier, Richard Neutra, Le Corbusier, Marcel Breuer, HannesMeyer, Alvar Alto y algunos otros (Watson, 2000). Ese proceso de sensibilizacin sigui creciendolentamente al mismo tiempo que el movimiento moderno tomaba fuerza y la industrializacin de laconstruccin se desarrollaba a pasos agigantados. Haba que dar respuesta a grandes programas dereconstruccin de posguerra.</p><p>Los aos cincuenta y sesenta dieron lugar a la manifestacin de intenciones mucho ms claras yprecisas por parte de arquitectos como los hermanos Olgyay (Vctor y Aladar), a quienes se lesconsidera los primeros en acuar el trmino diseo bioclimtico (Olgyay, 1963) y Baruch Givoni(Givoni, 1969), quienes con sus pioneras y hoy clsicas publicaciones abrieron caminos a futurasgeneraciones.</p><p>Los aos setenta fueron marcados por la problemtica energtica mundial al terminarse una poca deenerga barata y empezar otra menos barata. Se hizo un llamado general a la conservacin de laenerga y al uso racional y eficiente de la misma, pero tambin, al desarrollo y utilizacin de fuentesalternativas y renovables de energa como la solar, la elica, la geotrmica, la biomasa, etc. Lasedificaciones que, en dcadas anteriores, haban desestimado la influencia de su diseo sobre elconsumo de energa, ahora deberan preocuparse por ello. Muchos pases importadores de petrleo eimportantes consumidores de energa introdujeron, de inmediato, reglamentaciones de carcter trmicopara reducir el gasto energtico en el sector edilicio.</p><p>Paralelamente fueron tomando fuerza las denuncias de grupos ambientalistas, cientficos y ONGs y sedemuestra que el camino que el mundo esta siguiendo no permitir garantizar, de seguir as, lasatisfaccin de sus necesidades a las futuras generaciones. El mundo se globaliza y tambin losproblemas ambientales que adquieren esa dimensin global. Hoy, ms que nunca, existe unasensibilidad sobre toda esta problemtica multidimensional que toca la arquitectura, la energa y elambiente, pero que esta enmarcada en ambientes culturales, econmicos sociales y polticos diferentes.La arquitectura se ve cada vez mas adjetivada con trminos que expresan una sensibilizacin condichos problemas; bioclimtica, ecolgica, verde, sustentable, son algunas de las formas como se handenominado algunos de estos enfoques.</p><p>Maracaibo y las ciudades venezolanas guardan mucho en comn con las dems ciudadeslatinoamericanas. Ciertamente, cada localidad tiene sus propias particularidades, sus singularesprocesos de desarrollo y crecimiento, no obstante, la ciudad latinoamericana ha estado sometida aprocesos migratorios, crecimientos demogrficos, situaciones polticas, contrastes sociales yeconmicos, evolucin de planes urbansticos, influencia de teoras o movimientos arquitectnicos ytecnologas constructivas que ms que diferenciarlas las hacen parecerse. Las ciudades mas pobladasde nuestra regin continental, han sido sometidas a los efectos de la globalizacin arquitectnicamucho antes de acuarse el trmino globalizacin. As vemos cmo Caracas, Panam o Sao Paulo,hacen gala de edificios de oficinas, centros comerciales y edificios residenciales, semejantes a los quepueden encontrarse en Singapur, Los Angeles, Miami o Madrid. Tambin son comn entre lasprimeras los cinturones de marginalidad y pobreza que rodean las ciudades latinoamericanas.</p><p>La arquitectura realizada en los ltimos cincuenta aos, con honrosas excepciones, ha antepuesto loscriterios de economa de la construccin, tendencias de moda internacional o local, requerimientospersonales de propietarios o inversionistas y estrategias de comercializacin, a los dems criterios dediseo. Entre estos aspectos dejados de lado encontramos la preocupacin por dotar a los espacios, enforma natural, de condiciones trmicas, lumnicas y acsticas adecuadas. La calidad ambiental, comorequerimiento de habitabilidad, ha sido dejado en la gran mayora de los casos para ser atendida porartefactos elctricos. Como dira Rafael Serra (1990) "Esta arquitectura consigue ser habitable sologracias al uso extensivo de sistemas mecnicos de climatizacin, que no son otra cosa, en buena parte,que aadidos ortopdicos a una arquitectura concebida desde la forma y desprovista de parte de sucontenido".</p></li><li><p>3</p><p>2. DE LOS ORGENES HASTA INICIOS DEL SIGLO XX</p><p>La ciudad de Maracaibo y la regin circundante ha sido testigo a lo largo de su breve historia, demanifestaciones arquitectnicas ejemplares que han dejado un legado muy importante en cuanto acriterios de diseo bio-ambientales se refiere. Ya antes de la llegada de los colonizadores espaoles lascomunidades autctonas paraujanas construan sus viviendas palafticas de madera de mangle sobre elagua. Protegidas del sol con sus espesos techos de enea, y permeables al viento mediante suscerramientos de esteras y pisos de varas de mangle, aprovechaban la capacidad refrescante de agua yla utilidad del chinchorro para generar su propia brisa. Aun perduran ejemplos de esta comunidad quelentamente ha ido perdiendo sus tradiciones y costumbres al sustituir dichos materiales ycaractersticas de diseo por otras formas y mtodos no tan inteligentes de construir.</p><p>En otras regiones del pas, expresiones comunitarias como, los palafitos Warao en el delta del roOrinoco, los shabono, viviendas colectivas de las comunidades Yanomam y las churuatas Piaroa yYekwana en el Amazonas venezolano, son ejemplos notables de la manera como estos pueblos haninterpretado el lugar y construido con la naturaleza, en un proceso de adaptacin total al medioambiente.</p><p>Entre su fundacin por el ao 1529 y finales del siglo XIX, la ciudad de Maracaibo se desarrolla a unritmo muy lento que los colonizadores espaoles imponen. El encuentro de las dos culturas dio comoresultado la construccin de viviendas con techos de enea y cerramientos de bahareque; tcnicaconstructiva a base de una estructura portante de madera rellena de una mezcla de tierra y piedras deojo. En edificaciones de mayor relevancia, como podan ser las iglesias o casas de personajesimportantes, se utilizaban muros de mampostera combinados igualmente con piedras de ojo. Los tiposde viviendas urbanas durante este periodo varan desde el tipo colonial hasta el bsico republicano.Una caracterstica comn en todos los tipos de viviendas era la presencia de patios internos, muchomas grandes en la vivienda colonial que en la tarda vivienda republicana. Estos patios, a imagen delos patios andaluces constituyen el elemento principal de acondicionamiento trmico, Lumnico yacstico de estas viviendas al crear condiciones microclimticas interiores muy favorables, en el casode beneficiarse de la ventilacin natural.</p><p>La transicin de la arquitectura domestica colonial a la republicana, a finales del siglo XIX, con lainfluencia antillana, da lugar a la transformacin de las fachadas. Estas dejan de ser continuas, blancas,con aleros y balcones, para convertirse en fachadas multicolores, con cornisas que ocultan parte deltecho y rematan las fachadas con elementos decorativos. La teja espaola, con una base de caa bravay argamasa, es sustituida por la teja plana holandesa y la pendiente de los techos se hace mayor, ascomo su altura interior. Estas casas siguen teniendo sus patios internos, con cierta vegetacin, hacialos cuales se abren y ventilan las habitaciones. Se ve disminuir lentamente el ancho de las parcelas porrazones de mayor costo y demanda de tierra. La vivienda va perdiendo cualidades, al disminuir eltamao de los patios internos, hasta llegar al caso de constituir una sucesin de espacios en unapequea franja de hasta cuatro metros de ancho. Maracaibo recibe el siglo XX con esta tipologa deviviendas que, parece mostrar mucha menos preocupacin, por el confort trmico interno, que lasconstruidas en dcadas anteriores en parcelas de dimensiones ms generosas.</p><p>El nuevo siglo es tambin testigo del descubrimiento, en la regin zuliana, de muy importantesyacimientos petroleros. A partir de los aos 20 se instalan en la regin numerosas compaaspetroleras extranjeras beneficiadas con concesiones para explotar y comercializar el oro negro. Laciudad de Maracaibo es sede administrativa de muchas de ellas y comienza un proceso de construccinmuy importante de edificios administrativos, asistenciales, educativos y, por supuesto, residenciales,en las afueras de la ciudad; en zonas que, pocas dcadas mas tarde, se convertiran en las reas mscotizadas de la ciudad. La arquitectura petrolera (Romero, 1997), como ha sido identificada laproduccin constructiva desarrollada por las transnacionales hasta el ao 1976, fecha de lanacionalizacin de esta industria, ha mostrado un profundo conocimiento en cuanto a la adecuacin alas condiciones climticas y a la utilizacin de tecnologas constructivas para enfrentar el ambientecaliente y hmedo de esta regin. En los 50 a 60 aos de actividad de las empresas petrolerastransnacionales como: Mene Grande Oil Co., Creole Petroleum Corporation, Shell, Gulf, etc., handejado un importante legado arquitectnico de innegables caractersticas bioclimticas. La arquitecturapetrolera es un excelente ejemplo de la preocupacin por protegerse del sol, aprovechar losmovimientos de aire y beneficiarse de la presencia de la vegetacin; una arquitectura fresca, agradable,bien ventilada, donde se observa la correcta utilizacin de criterios de diseo bioclimticos.</p></li><li><p>4</p><p>3. LA CIUDAD Y ARQUITECTURA DE FINALES DEL SIGLO XX</p><p>El xodo del campo hacia la ciudad y el ritmo acelerado del crecimiento demogrfico tuvo comoconsecuencia un rpido desarrollo de la ciudad y el aumento vertiginoso de la demanda de vivienda.La necesidad de construir mucho, rpido y cada vez mas barato, tanto en el sector privado como en elsector gubernamental, condujo gradualmente al olvido de aspectos tan importantes como: lascualidades trmico-ambientales que deberan tener las viviendas y las caractersticas climticas de estaciudad baada por un aire hmedo y un sol tropical.</p><p>La tecnologa del concreto armado se populariza a partir de los aos 50. Comienza la poca de laracionalizacin e industrializacin de la construccin y el perfil de la ciudad, la de los techos rojosinclinados, comienza a cambiar por un perfil de ngulos rectos. La ciudad va sustituyendo zonasverdes por asfalto y concreto y el flujo vehcular se intensifica. Empieza a predominar el lleno sobre elvaco, la luz sobre la sombra, el vidrio sobre la madera, el aire acondicionado sobre el abanico. Losedificios de hasta 20 y ms pisos de altura y las grandes urbanizaciones de miles de casas construidas apartir de paredes de bloques de cemento o de arcilla, y techos de lminas metlicas o fibrocemento,condujeron a muchos ms problemas que los que se resolvieron.</p><p>Las polticas del estado para la construccin de viviendas a escala nacional, trajo consigo el diseo deconjuntos habitacionales que salan de las oficinas centralizadas en la capital de la repblica para todaslas regiones del pas; proyectos iguales, para regiones diferentes. La clase media construye entoncessus viviendas con sistemas aporticados de concreto armado y techos igualmente de concreto,revestidos de mantos asflticos impermeabilizantes acabados de color negro. La altura interior llega asu mnima expresin. En sntesis, toda la enseanza de siglos de arquitectura regional y en especial lamuy reciente arquitectura petrolera queda relegada al olvido. La calidad trmica de las edificaciones esun fracaso y prcticamente todas ellas requieren de climatizacin mecnica para ser habitables. Lacoyuntura de disponer de energa a muy bajo costo y del desarrollo, y disposicin en el mercado, deequipos de enfriamiento mecnico, al alcance de la poblacin, hace posible paliar las deficiencias deldiseo. Desgraciadamente, durante los ltimos casi cuarenta aos, esta situacin no ha hecho ms queapoyar la indeseable tendencia de disear olvidndose de dnde se encuentra el norte.</p><p>Debe decirse que las obras de los primeros arquitectos con formacin acadmica, que intervinieron enesta ciudad, expresan mayor consciencia de su responsabilidad frente al clima que la mayor parte delas obras de generaciones sucesivas. Los proyectos de: Carlos Ral Villanue...</p></li></ul>