zaida nº 62

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Revista de Trimestral de Cella, Teruel, España. nº 62

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  • 62N. 62 FEBRERO de 2009 REVISTA DE INFORMACIN LOCAL 1

  • OPIN

    IN

    Zaida SumarioEditorial ..............................03

    Opinin .................................04

    Colaboraciones ....................05

    Entrevista ............................07ngel Mara PUEBLA

    Cultura y Patrimonio .............09Para el recuerdo

    Gentes de nuestro pueblo .....11Agustn Gmez Soriano

    Informacin de Inters ..........12Servicio Social Guardia Civil

    Agrosfera ............................17TURISMO RURAL EL CAIZAR

    Actualidad Municipal .............22Actas Municipales Juventud

    Educacin .............................33Una cabra Comedor Ludoteca

    Monitorres Tiempo Libre

    Tres Meses ...........................37

    Conoce tu Comarca ...............44Veguillas de la Sierra

    Asociaciones .........................48

    Fiestas y Tradiciones .............53San Sebastin Concierto

    Escuela de Adultos ..............55

    Club de Lectura ....................58

    VIAJES .................................65

    Deportes ..............................67

    Pasatiempos ..........................69

    Rincn Literario ....................70

    Nota: Los autores, creadores y propietarios de los contenidos de esta publicacin au-torizan a todo aquel que quiera hacerlo, incluidas las empresas de press-clipping, a reproducir cualquier parte de esta publi-cacin, con la condicin de que se cite a la revista Zaida como sitio original de publi-cacin.

    Adems, niegan a cualquier entidad, pbli-ca o privada, la autoridad para cobrar a las citadas compaas o a cualquier otra perso-na o entidad por dichas reproducciones.

    Equipo de Redaccin:Manuel Pobo RubioAmparo Lanzuela LanzuelaJavier Benedito Adebangel Puebla GutirrezMara Jess Lanzuela GonzlezMercedes Sierra PrezJavier Gonzlez PoboSantiago Navarro CastellMara Jess Prez EstebanToni Real BareaJ. Ignacio Lozano MartnezRafael MesasAmparo Ibez Asensio

    Fotografa:Emilio LanzuelaM. Jess PrezAmparo IbezSantiago Navarro

    Edita:Ayuntamiento de Cella.Plaza Mayor, 1 44370 Cella (Teruel).cultura@cella.es

    Depsito Legal:TE-107/1992

    Puntos de venta:Librera-Papelera TIZASCooperativa Amas de CasaEstanco n 1 - Amparo IbezPanificadora de CellaLibrera EjmaSupermercado VivSupermercado PisosPanadera Sierra

    Diseo e impresin:Aragn Vivo Artes GrficasPq. Ind. San Blas, 15 44195 TERUEL

    Si deseas publicar algn escrito en la revista ZAIDA, debes remitirlo a cultura@cella.es

  • Qu podramos hacer en el mbito de la educacin y cultura? Eviden-temente, algo que est a nuestro alcance, como ocuparnos diaria-mente de hacer un seguimiento de los quehaceres escolares de nues-tros hijos, comentando con ellos los pormenores cotidianos y vigilando que no incurran en ninguna con-ducta oprobiosa de acoso escolar, o resulten vctima de ella; no olvidan-do que existen juegos educativos y libros cuando deseemos hacer al-gn regalo; asistiendo (y sugiriendo la asistencia) a los actos culturales que se celebren en nuestro pueblo; animando y fomentando hbitos de lectura en nuestros hijos. A este lti-mo respecto, podra ser interesante no perder la magnfica costumbre de leer cuentos a los nios, antes de dormir; predicar con el ejemplo, leyendo nosotros con frecuencia; erradicar en la prctica de nuestras vidas frases indignantes como un libro al ao, no hace dao; compro-bar por nosotros mismos que eso de leer es como vivir, y que, por aadi-dura, con ello, nuestros hijos encon-trarn ms facilidad en sus estudios,

    enriquecern su imaginacin y cul-tura, y se podrn expresar de forma mucho ms elegante

    Qu sugerencias podran ser apro-piadas en el campo del respeto al medio ambiente? En el nmero 60 de nuestra Revista, del pasado mes de junio de 2008, ya habamos tra-tado con cierto detenimiento de la imperiosa necesidad de reciclar los residuos, para lo que se haca imprescindible reciclar nuestros hbitos, no permitiendo que se adormezca nuestra sensibilidad al respecto: est en juego nuestra at-msfera de hoy que es la misma (no hay recambio) que la que debemos preservar en las mejores condicio-nes posibles para transmitir en he-rencia a nuestros descendientes. Ahorremos energa en la medida de nuestras posibilidades, pensando que no todo depende de que nos lo podamos permitir econmica-mente, sino del dao ecolgico que ocasiona nuestro despilfarro ener-gtico

    Cmo podramos contribuir de algn modo a la paz? Aportando

    nuestro granito de arena con actos individuales de tolerancia, buena vecindad, evitando envidias, ren-cores, sabiendo compartir alegras, con actos de perdn y comprensin. Con buenas acciones y buenos sen-timientos que, de alguna manera, sirvan para compensar lo malo que nos rodea, y sirvan como antdoto de lo brbaro que nos envuelve. Que el dolor no nos sea indiferen-te. Que con solidaridad y palabras amigas intentemos disolver el peso de las angustias

    No hemos pretendido ser exhaus-tivos, sino presentar unas pincela-das que nos permitan presentarnos activos y positivos ante el ao que comenzamos, apostando por un mundo ms humano, ms habita-ble, caminando con pasos seguros y firmes hacia un futuro mejor

    Si nos esforzamos y cumplimos, es-taremos en mejor disposicin de pedir que el ao 2009 sea mejor que 2008, con el permiso de esta mal-dita crisis econmica que nos aprie-ta, y que deseemos dure lo menos posible.

    EDITORIAL 3

    Cuando da comienzo un nuevo ao, o incluso antes, cuando nos afanamos en las felicitaciones navideas, es ya un tpico desearnos mutuamente que el nuevo ao nos sea propicio, que venga cargado de prosperidad, que aporte ventura a todo el mundo. Y todo esto, que es tan maravilloso, nos sita a nosotros adoptando una posi-cin de pasividad, obstinados en recibir sin aportar absolutamente nada. Y, probablemente, nuestra iniciativa y actitud positiva y decidida ante determinados problemas, puede ser el camino ms idneo para suavizar su incidencia y, quin sabe, si poder encontrar alguna va de solucin. Desde el foro que nos permite esta revista, queremos aportar algunas reflexiones, evidentemente no originales, pero siempre positivas y recurrentes en el inicio de un nuevo ao.

    AVISO EN GENERAL 3

    Nota: Los autores, creadores y propietarios de los contenidos de esta publicacin autorizan a todo aquel que quiera hacerlo, incluidas las empresas de press-clipping, a repro-ducir cualquier parte de esta publicacin, con la condicin de que se cite a la revista Zaida como sitio original de publicacin.

    Adems, niegan a cualquier entidad, pblica o privada, la autoridad para cobrar a las citadas compaas o a cualquier otra persona o entidad por dichas reproducciones.

    Viejos propsitos para el nuevo ao

  • 4 Zaida

    Qu bien. Ha nevado. El campo y el pueblo se visten de su ms glorioso traje, el blanco puro y absoluto. La luz es ms blanca, los sonidos ms claros, el aire es como de cristal. El paisaje es indescriptiblemente hermoso, aunque estemos habituados a mirarlo cada da. Los tejados resplandecen, las casas vie-jas, an las que estn ruinosas, adquie-ren una efmera juventud y belleza.

    Los rboles lucen frutos inverosmiles, imposibles. La escarcha y la niebla dan al paisaje un cierto aire fantasmal y las hiebas, muertas, recobran una vida nueva por corto tiempo. El sol se cuela entre la niebla creando juegos de luces fantsticos, contrastes inesperados.

    El general Invierno, como lo llamaban en la extinta Unin Sovitica, ha ata-cado de nuevo. Y, como de costumbre, es como si fuera la primera vez que

    nieva en Cella. Todo ha sido atasco, resbaln, culada, berrinche. Todos en-fadados y hartos de todo. Nada, que no puede ser. Siempre nos gana. Es una batalla eternamente perdida.

    Es intil que la nieve sea de lo ms nor-mal en invierno. Es intil que sepamos que hiela, y que sepamos que la nieve tiene esa molesta tendencia a conver-tirse en hielo en cuanto se pisa. Es intil que seamos nativos de una tierra fra. Se podra decir que somos sobrinos del hielo, primos hermanos de la escarcha. Pero siempre nos pilla por sorpresa.

    Todos los que hemos visto ms de una nevada sabemos lo que pasa. Y nos dejamos pillar ao tras ao.

    Hace muchos inviernos, cuando no haba coches, la nieve era esperada, acechada y vencida. Era el triunfo de

    la paciencia, la laboriosidad y la ex-periencia. La gente abra caminos ha-cia los lugares a los que haba que ir. Pala en mano, se atacaba al enemigo comn, que no era tan enemigo, sino discreto aliado (ao de nieves...). Cada vecino un poco y ya estaba. Al final, el general Invierno nos traa algo ms de pan, algo ms de carne y algo ms de prosperidad. Y se esperaba el hie-lo para matar al cochino, para curar la matanza a salvo de las moscardas.

    Ahora tenemos coche. Y el coche se convierte en un aliado falso y peligro-so, en un tirano insufrible. Hay que despejar el centro de la calle para el coche, se echa la nieve a la acera y se acab el andar.

    Alguien debe limpiar esto, decimos y clamamos. Alguien debe hacer algo. Alguien etc. Para eso pagamos.

    OPIN

    IN

    Ha nevado

    Hace unos das nos reunimos un numeroso grupo de jvenes con la Comisin de Fiestas y miembros del equipo de gobierno del Ayuntamiento, para hacerles llegar unas propuestas complementarias al programa que se vie-ne desarrollando desde hace bastante tiempo.

    FIESTAS 2009

    El objetivo, no era otro que el com-plementar los actos existentes y variar algunos horarios, basndose en apor-taciones de ideas as como a su pos-terior debate, del que se espera, su resultado sea un programa de fiestas del agrado de la mayora.

    Hay que resaltar que en todo momen-to, tanto el Presidente de la Comisin Enrique Herrero, como los Concejales de la Comisin, se mostraron abiertos a las sugerencias y sobre todo a las pre-guntas y dudas que se le formularon.

    En realid