Surgimiento de la Enfermería Moderna;

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<p>Surgimiento de la Enfermera Moderna; </p> <p>Surgimiento de la Enfermera Moderna; </p> <p>Descifrando Mitos, Contextos y Devenires</p> <p>Autores: Laura Sacchetti</p> <p> lsacchetti@fibertel.com.ar</p> <p> Mario Rovere</p> <p> mrovere@fibertel.com.ar</p> <p>Pertenencia institucional: Asociacin Civil El Agora</p> <p>Resumen</p> <p>El presente trabajo intenta develar aspectos subyacentes en el surgimiento de la enfermera como una profesin moderna que se encuentra simultneamente fortalecida y en cierto modo limitada por una serie de tradiciones, mitos, formas internas y externas de divisin del trabajo y representaciones sociales.</p> <p>El trabajo centra su investigacin en la figura de Florence Nightingale (1820-1910) una mujer inglesa que desde mitad del siglo XIX va a conmover el sistema de salud y la sanidad militar britnica y que extendi su influencia a muchos otros lugares del mundo. La seleccin no es arbitraria ya que al presente Nightingale contina siendo una referencia obligada de la profesin y aun cuando se conocen estudios crticos, poco se ha explorado sobre la forma de poner su figura en perspectiva histrica, contextualizando y estableciendo vinculaciones con otros movimientos y fenmenos de su poca. </p> <p>Haciendo conciente la difcil y compleja investigacin que se emprende, un puado de convicciones gui y gua el rumbo de este trabajo entre las cuales ocupa un lugar preponderante el respeto y la valoracin de la enorme cantidad de trabajadores de salud, profesionales de diferentes niveles de capacitacin, enfermeras y enfermeros que en el da a da muestran su preparacin, su compromiso, su involucramiento emocional y su capacidad de deconstruir en cada experiencia concreta el conjunto de prcticas que caracteriza a esta profesin.</p> <p>Material y mtodo</p> <p>Es en ese respeto y valoracin que este trabajo se inscribe, bsicamente en la conviccin que una revisin de los mandatos, mitos y ritos de la profesin, re-visitados con una mirada crtica, sern tiles para quienes hacen da a da la enfermera. Cuando un conjunto de hechos del pasado son colocados bajo la lupa con los valores del presente, las impresiones, especulaciones y conclusiones deben ser cuidadosas y ofrecidas con la suficiente provisoriedad para respetar las miradas prevalentes en cada momento histrico y evitar que el pasado se caricaturice. </p> <p>Se procura analizar los relatos ms difundidos en torno al surgimiento de la enfermera ya que es habitual que a travs de los orgenes se busque confundir Naturaleza e Historia; confusin que conlleva una operacin de carcter ideolgico. Se utiliza como base, en consecuencia el concepto de mito segn Barthes (2005) lo presenta, en el sentido de un borramiento de orgenes a travs de falsas evidencias. El mito lleva a cabo una apropiacin y una restitucin: solo que lo que se restituye no es exactamente lo que fue apropiado: en nuestro caso veremos que reinstalada en el ambiente sanitario, la mujer no fue incorporada en el lugar que antes tuviera.</p> <p>Las prcticas de cuidado estuvieron a cargo de las mujeres a lo largo de la historia, pero naturalizar a la mujer como cuidadora y asumir que cuidar es la esencia de lo femenino, puede ser considerado un mito. Se borra, entre otras cosas, su prolongada historia de sanadora. Cuanto ms se propagan estas representaciones, ms se naturalizan. El mito de una enfermera silenciosa, pulcra y disciplinada, purifica, restituye cierta inocencia y le atribuye una esencia inmodificable. La mujer confinada al rol de enfermera se presenta como una realidad no solo sanitaria sino tambin social, sin contradicciones, borrando las polmicas y las resistencias que se dieron y se dan en torno a esa construccin.</p> <p>Introduccin</p> <p>En el medio de la noche y con una semioscuridad estudiada se oye algn cuchicheo, se adivina un quejido, se sobresalta el sueo con algn ronquido en una antigua, aunque remozada, sala de hospital.</p> <p>El orden reinante, el botn de llamada que monta guardia pero descansa, el goteo perezoso, las sbanas prolijas, la distribucin de las camas remite a un protagonista clave, presente an en su ausencia, una enfermera, varias enfermeras y enfermeros que hacen de esa estada, de ese edificio, un espacio teraputico, un espacio para reponerse, para padecer en voz baja aquellas molestias que resisten an a la medicacin, con la secreta esperanza de recuperarse pronto, de no necesitar estar all.</p> <p>Pocos conocen los orgenes, los mitos y las tradiciones que se entremezclan con las prcticas cotidianas de esta profesin en donde se exigen y combinan diferentes competencias y habilidades, algunas muy recientes y otras pretritas. </p> <p>Esta profesin moderna y antigua a la vez indisolublemente asociada a la institucin hospitalaria, pero tambin al consultorio y a los programas comunitarios y centros de salud fue fundada o refundada con sentido moderno y autonoma de profesin a mitad del siglo XIX. Sin embargo su prctica es tan antigua como la historia de la enfermedad o ms recientemente como la del hospital mismo.</p> <p>Profesionalizar el rol social de cuidar enfermos, -una actividad de la escena domstica que a veces por su complejidad desborda los lmites de la familia- est estrechamente asociado al surgimiento de instituciones asilares que con una inspiracin religiosa o caritativa se dedicaban a cuidar a quienes no se podan mantener en pie (los in-firmitus) no siempre enfermos, en ocasiones los pobres, los desnutridos, los menesterosos, los extranjeros, los transhumantes, los hurfanos.</p> <p>Las rdenes religiosas orientadas a la tarea hospitalaria se fundan conjuntamente y bajo moldes similares a aquellas dedicadas a la labor militar a partir de las Cruzadas y durante todo el Medioevo. Azaitas, Mercedarios, Crucferos, Trinitarios y Sepulcrinos, entre ellos. Por su carcter nmade van a conectar y capitalizar las tradiciones mdicas greco-romano con las rabes (Avicena). Sin embargo sern rdenes mas recientes, posteriores al descubrimiento de Amrica como la de San Juan de Dios, los Recoletos o los Betlehemitas quienes formarn la base del sistema hospitalario de Amrica Latina en la poca hispnica y en los primeros aos de su vida independiente.</p> <p>Sern estas rdenes religiosas las que provean las primeras reglas, los sistemas de reclutamiento, una cierta formacin, un cierto orden (monstico) que moldear el perfil de la o del enfermero. Religiosos trabajando como enfermeros por vocacin, para expiar culpas y/o reclutados por la fuerza, el hambre o la orfandad.</p> <p>Tal vez el deslinde de la enfermera religiosa y la posibilidad de una enfermera profesional empez a incubarse en Europa y Amrica del Norte a partir de la propia Reforma y del surgimiento del protestantismo, por la redefinicin del rol de la mujer consagrada, el cuestionamiento del celibato y por la reaccin de la propia iglesia catlica que viendo impropio dedicar tantos esfuerzos a la actividad hospitalaria en desmedro de una labor pastoral cuestionada fue abandonando la tarea hospitalaria que pronto vio reemplazada la enfermera religiosa por personal no calificado ni preparado.</p> <p>Sea como fuere parece ubicarse en la primera mitad del siglo XIX, ms precisamente en 1836 en Kaiserswerth, Alemania, la primera experiencia de una escuela de enfermera laica aunque sin deslindarse del todo del patrn religioso. La escuela fue fundada como parte de la obra de un pastor protestante (Theodor Fliedner) con el fuerte protagonismo de su mujer Caroline e interactuaba apoyando el incipiente desarrollo de un hospital cantonal.</p> <p>Fue all donde llevada por su curiosidad encontr su vocacin y posteriormente estudi Florence Nightingale, una joven inglesa de clase acomodada llamada a jugar un rol paradigmtico en el moldeado de una nueva profesin.</p> <p>Eran tiempos complejos y quizs su obra no hubiera tenido el impacto y el prestigio que tuvo si su fuerza y empuje no la hubieran llevado a un espacio nuevo adonde ni las mujeres ni la enfermera haban osado ingresar en el pasado: la sanidad militar.</p> <p>Esta reconoce sus orgenes a fines del siglo XVIII cuando la fiebre amarilla simplemente deshizo las fuerzas militares de elite que Napolen envi a Hait: un hecho cuyo impacto sell la suerte de Francia en el nuevo continente. No es de extraar entonces que fuera Francia el primer pas en incorporar mdicos como parte formal de la milicia, un hecho que probablemente haya influido en el posterior predominio masculino en una profesin que an estaba lejos de consolidarse, se encontraba fragmentada y muchas de sus prcticas y saberes estaban en manos femeninas (parteras, sanadoras, curadoras,) </p> <p>En pocos aos todos los ejrcitos modernos contaban con servicios de sanidad, lo que gener un avance significativo en la observacin de las enfermedades epidmicas, muchas de ellas circulando bajo formas aparentemente antojadizas pero con patrones develables a los ojos expertos que comenzaron a comparar las incidencias diferenciales en los diversos sectores del ordenado campamento militar, casi anunciando el nacimiento de la epidemiologa con saberes que luego pasarn al urbanismo.</p> <p>Pero el sufrimiento y la austeridad del hospital militar de campaa parecan destinarlo a disuadir a quien quisiera simular una enfermedad ms que a curar o a mitigar el dolor. An cuando ya exista la anestesia se segua poniendo a prueba el herosmo en la resistencia a cirugas mutilantes sin utilizarla ni considerar las consecuencias del propio dolor sobre los resultados de las mismas.</p> <p>No ser de extraar entonces que el hospital militar viera morir ms soldados que el propio campo de batalla. As cuando un grupo de enfermeras bajo el mando de Nightingale trae con nfasis y entusiasmo los beneficios de la higiene, la antisepsia, la anestesia y el orden que salva vidas, los resultados son tan concluyentes que difcilmente se volvera atrs en una profesin naciente que literalmente tuvo su bautismo de fuego en los territorios de Crimea. </p> <p>Volva as la mujer a ocupar un espacio en el territorio de la salud, pero ahora un espacio complejo, por un lado dignificado como profesin, como hbito, como orden, como saber, como prctica, pero tambin una profesin subordinada, acotada a la indicacin, al sealamiento de otro saber que se consideraba y an hoy se considera jerrquicamente superior.</p> <p>Cmo devino el espacio ocupado por esa nueva profesin, cmo creci y encontr su identidad en diferentes latitudes, qu marcas quedaron de su etapa fundacional, qu mandatos y qu limitaciones, qu potencialidades inexploradas, son la preocupacin de este trabajo que no busca regodearse en detalles enciclopedistas sino abrevar en sentido genealgico en aquellos supuestos, conocidos o no, que pueden operar como una marca, como una memoria, como una restriccin para el desarrollo de una profesin y liberar sus fuerzas transformadoras para el sector salud como un todo. </p> <p>El marco histrico </p> <p>Lo que nos rige no es el pasado literal</p> <p>Lo que nos rige son las imgenes del pasado</p> <p>esas imgenes y construcciones simblicas del pasado</p> <p>estn impresas en nuestra sensibilidad, </p> <p>casi de la misma manera que la informacin gentica.</p> <p>George Steiner</p> <p>El proceso de construccin de la enfermera moderna queda enmarcado en una compleja trama socio-histrica que requiere una deconstruccin con el objeto de reposicionar a la profesin en las formas como encarar el siglo XXI.</p> <p>La Revolucin Francesa marc la irrupcin de la multitud en la historia. Gentes sin ninguna clase de derechos, sans culottes, lograron acabar con la monarqua para concluir instalando un imperio. Esa multitud vio marchar a la cabeza de numerosas manifestaciones a las mujeres de distintos estratos sociales: las pobres pidiendo por el precio del pan, las ilustradas por las ideas de libertad e igualdad.</p> <p>Al cerrarse el ciclo revolucionario, la Restauracin pretendi ignorar los cambios producidos por la irrupcin de la multitud en la historia y volver el tiempo atrs. Para las mujeres esto significaba retornar a su destino domstico, naturalizado desde los poderes civiles y religiosos.</p> <p>Comienza el siglo XIX con la instalacin hegemnica de la burguesa y sus valores en torno a la vida privada: el hogar aparecer como el refugio frente a las turbulencias del mundo exterior y en l, la mujer ser quien encarne los valores de la tradicin. </p> <p>A pesar de los intentos de la Restauracin por volver hacia el pasado, la modernidad avanzaba aceleradamente. En ese contexto, la cuestin femenina constitua un problema de control: la mujer entr en agenda como un problema social: materia a investigar, analizar y resolver.</p> <p> La tecnologa de gobierno inglesa del siglo XIX de detectar y satisfacer necesidades antes que se transformen en demandas y la forma como a travs de medidas tomadas desde el Estado el Reino se protege y asla de las revoluciones burguesas que estn sucediendo en todo el continente europeo, resulta por dems revelador.</p> <p>Si bien no hubo revolucin poltica, los mayores cambios sociales y econmicos se produjeron en Inglaterra, durante el largo reinado de una mujer bajo cuyo poder se model un estilo de vida que perdur en muchos aspectos durante el siglo siguiente.</p> <p>Cuando la reina Victoria subi al trono, la poblacin de Londres era de dos millones de habitantes, cuando muri, de seis millones y medio. El cambio de una economa centrada en el campo a otra de corte urbano, centrada en el comercio y la manufactura modific los aspectos ms profundos de la sociedad. Los cambios fueron celebrados por muchos que vieron en ellos el premio a lo que consideraban superioridad de la civilizacin britnica, mientras que otras voces crticas lamentaron la prdida del viejo y buclico estilo de vida. Como resultado de estas contradicciones, se apoder de muchos espritus una ansiedad por los bienes materiales, una alienacin que tena que ver con el rpido cambio tecnolgico, cambio de valores y de cosmovisin que tuvieron consecuencias en unos y otros. El entorno urbano se convirti, va metfora tomada del imperio, en una jungla, con sus hordas sin rostro, obsesionando las fantasas de sus habitantes.</p> <p>Las ideas que impregnaban estos cambios provenan del utilitarismo propuesto por Jeremy Bentham (1772/1832). Para juzgar la pertinencia de las instituciones era necesario valorar en qu medida propiciaban la felicidad de la mayora. Con este criterio se aplicaron reformas para corregir las deficiencias de la administracin, principios con caractersticas de sociedad disciplinada basada en una vigilancia continua, panoptista segn la recuperacin que Michel Foucault hizo de este reformador social.</p> <p>Que fuera una mujer la que al frente del Estado concreta los cambios sustentados en estos principios no signific que se solidarizara con las demandas provenientes de otras mujeres: no encontramos ningn testimonio personal de Victoria que pueda ser interpretado a favor del empoderamiento femenino.</p> <p>Desde 1840 se peticion al Parlamento por el sufragio, que recin fue concedido en 1918, concluida la Primer Guerra mundial. A partir de 1870 se sancionaro...</p>

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