semanario impreso 471

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  • Entre Lneas... / Jos Ortiz

    La violencia que no cesa

    Pea:auditorio cmodo

    Va libre / Raymundo JimnezConsenso / Manuel Rosete

    Mando nico para qu?

    GuillotinaEl voto duroantipriistaya rebasa el millnde veracruzanos

    DirEctor: ManuEl rosEtE chvEz subDirEctor: lvaro bElin anDraDE @Formato7oficialFormato Siete/MircoLes 10 de febrero de 2016 XaLaPa, Veracruzwww.formato7.com ao X 5 PesosNMero 471

    Hora libre / lvaro Belin

    La batalla contra la universidad Veracruzana

    La dependencia de Gerardo buganza

    Editorial

    FErnando anguiano

    Monsanto o el mito del

    nuevo apocalipsis

    gErnimo rosEtE Pozos

    gonzaLo C. LPEz

    Veracruz al filo de la ingobernabilidad

    manuEL VsQuEz

    Cuyo Fest:12 y 13 de febrero

    Entreg Hacienda al estado6 mil millones de pesos extras

    norma truJiLLo BEz

    Hampones con licencia

    Qu est pasando?

    Entreg Hacienda al estado6 mil millones de pesos extras

  • Mircoles 10 de febrero de 20162 /

    ConsensoManuel Rosete Chvez

    Mando nico para qu?

    En los catastrficos tiempos que nos ha tocado vivir, metidos en un tornado de violencia que en vez de cesar va tomando ms fuerza, cobrando vidas y manteniendo a la sociedad a merced del crimen, el gobierno no alcanza a definir una estrategia que permita no acabar, sera ilusorio, sino cuando menos disminuir la terrible ola delictiva que acta con toda impunidad bajo la proteccin de nuestros cuerpos policacos, esas corporaciones que el mismo estado cre para prevenir la comisin de actos delictivos que nos lastimen.

    Hoy en da es ms peligrosa la polica que los delincuentes; a los cuicos con nues-tro dinero les proveemos de armas, de vehculos, de equipo y de todo lo necesario para el combate; en los tiempos del orden en las instituciones, el ciudadano comn poda acercarse con confianza a un polica a pedir ayuda y, cuando se encontraba en condiciones de peligro, verlos llegar era un alivio; hoy las cosas cambiaron, el mundo es bizarro.

    En el caso de las corporaciones policacas municipales, cuyo jefe mximo es el presidente municipal, ste se ha convertido en jefe de la banda, de la clula delictiva. Adems de tener bajo su control y para disfrute personal los dineros del erario, el alcalde tiene a su disposicin a un grupo armado, con placa de polica y uniforme, para cobrar derecho de piso a todo el comercio que se encuentre dentro de la de-marcacin municipal la plaza-; para realizar levantones o secuestros de acuerdo al sapo- y obtener grandes cantidades de dinero que el jefe distribuye entre sus com-pinches, los cuicos municipales, o para hacer trabajos especiales consistentes en eliminar a quienes no estn de acuerdo con sus disposiciones.

    Pero adems son los comandantes policacos los que tienen trato directo con otras organizaciones que requieren del paso por el municipio para transportar la mercanca, paso que les permiten a cambio de un moche.

    En fin, ha quedado demostrado que las policas municipales son el enemigo p-blico nmero uno de los ciudadanos.

    Ejemplos de sonados casos ocurridos en Veracruz aqu les tenemos unos: Los cinco jvenes de Playa Vicente levantados por policas estatales y entrega-

    dos a una clula del Crtel Jalisco Nueva Generacin el pasado 11 de enero; nos la hemos pasado llorando y rezando, dice Columba Arrniz, madre de Bernardo Bentez, uno de los levantados.

    Familiares de los cinco muchachos se concentran todos los das en la iglesia Del Carmen en Tierra Blanca, donde oran y piden por el pronto regreso de sus hijos.

    El obispo de Veracruz, Felipe Gallardo Martn del Campo, quien ofici una misa en el lugar, dijo a los desesperados padres que en un callejn sin salida hay que fortalecerse en Dios desde la familia.

    Aadi: Hoy es una angustia pedir justicia. Es admirable cmo se estn con-duciendo con esa fortaleza.

    Hace diez das, Jos Ben-tez, padre de Jos Bentez de la O, asegur que a l y a los familia-res de los otros cuatro jvenes desaparecidos se les acabaron las lgrimas. Hoy el llanto, los nudos en la garganta, los ojos vidriosos volvieron a aso-

    mar en la marcha rumbo a la iglesia y al llegar a ella.

    Es el mismo caso del can-tante Gibrn Martiz a quien en el mes de enero del 2014, en la ciudad de Xalapa y se-gn la versin de la familia del artista basada en testigos apostados en el lugar de los hechos, una camioneta pre-suntamente de la polica del estado de Veracruz ingres a la fuerza al domicilio del can-tante para llevrselo. Quince

    das despus, el cuerpo de Gibrn fue encontrado sin vida junto al de un menor de edad, despus de que elementos de seguridad se enfrentaran a hombres armados en la carretera Huatusco-Conejos, en el centro del estado.

    El padre del artista no cree que la fama que obtuvo su hijo con su paso por la televisin haya sido una de las causas de su muerte, sino que su hijo pudo haber estado en ese momento "con las personas menos adecuadas en el peor momento, en el momento menos indicado, y desgraciadamente le toc que lo recogieran".

    Es el mismo caso del ingeniero Guillermo Pozos Rivera, Tesorero de la comuna de Coatepec, a quien secuestraron policas de ese municipio y cuyo cuerpo fue en-contrado das despus, brutalmente ejecutado. La polica municipal coatepecana fue desmantelada y detenidos tres elementos presuntamente implicados en el crimen del tesorero, policas con antecedentes penales y de haber pertenecido al ejercito del cual desertaron, unas fichitas; fueron quienes culparon al alcalde Roberto Lpez Moreno Juanelo de haber sido quien les dio la instruccin de quitar del camino al tesorero porque le estaba estorbando, instruccin que cumplieron con especial saa.

    Ante el sealamiento directo sobre la autora intelectual de Juanelo en el cri-men, la Procuradura General de Justicia del Estado, hoy Fiscala, solicit el des-afuero del alcalde coatepecano al Congreso y por unanimidad se lo quitaron para que Juanelo respondiera ante la justicia por sus criminales actos, cosa que no ha ocurrido pues el seor cuenta con la proteccin de importantes funcionarios de la administracin estatal con quienes comparta las utilidades que obtena de los actos delictivos que sus policas o sicarios bajo su mando, cometan En la plenitud de la pinche impunidad dira el innombrable.

    Y es el mismo caso de centenas de veracruzanos que han sido vctimas de los elementos de la polica municipal o estatal, quienes los secuestran, los entregan a miembros de las clulas de la delincuencia organizada con quienes operan en com-plicidad y los matan.

    Frente a este cruda realidad vemos que se desata una polmica en el Congreso Federal en torno a la necesidad de establecer el mando nico, es decir, que en vez de miles de grupitos de policas municipales, se creen solo 32, una en cada estado, que obedezca instrucciones de un solo mando, o sea una bandota de policas, pensara cualquier ciudadano con un poco de sentido comn, pero no, esos 32 mandos ten-drn que responder ante uno que estara incrustado en la Secretara de Gobernacin, pendiente de que en las entidades no se desborde la violencia tolerada por la polica, y ahora s con elementos certificados por la PGR, no como ahora que parece que los certifica la gente de El Chapo.

    Podra ser el principio de un orden social que es urgente se establezca en el pas, para empezar a detener tanta violencia que a diario enluta decenas de hogares. Final-mente, para eso est el gobierno, para proteger a la sociedad y ofrecerle condiciones adecuadas de vida.

  • Mircoles 10 de febrero de 2016 / 3

    Editorial

    Director

    Manuel rosete chvez

    Subdirectorlvaro belin andrade

    Colaboradoresrafael Prez crdenas, norma trujillo bez,

    raymundo Jimnez, Jos ortiz Medina, Gernimo rosete Pozos, Manuel vsquez,

    lobolpez, Gonzalo lpez barradas, luis barria, Fernando anguiano, tere G.

    Quintero, Guadalupe Gmez buere

    Edicinvctor Manuel vlez len

    AdministracinMartha b. Jimnez Morales

    Oficinasbeatrz ortega hernndez

    Asesor Jurdicolic. rafael santorum vzquez

    20 de Noviembre Oriente No. 513. Colonia Modelo. C.P. 91040.

    Xalapa, Ver. Telfonos: (228) 817 14 32 y

    (228) 820 39 30 www.formato7.com

    e-mail: [email protected]: ROCM500407BLO

    La dependencia de Gerardo Buganza

    Las figuras de los llamados candidatos independientes en un sistema democrtico surgen de la necesidad de permitir la presencia de individuos ajenos a los partidos polticos en las distintas contiendas electorales. Esta concesin supone la existencia de casos excepcionales en los que esta situacin es aceptable,

    bajo el principio de que la democracia representativa funciona a travs de instituciones denominadas partidos polticos, que son la expresin legtima de un conjunto de ciudadanos identificados con una determinada opcin de poder.

    Cuando en la percepcin ciudadana se produce un desgaste significativo de la legitimidad partida-ria, la imagen de los independientes surge como el sustituto del sistema en su conjunto, con conse-cuencias casi siempre negativas.

    Y es que, en el fondo, el candidato independiente se presenta ante el electorado como un ente apo-ltico, apartidario y ajeno a las partes sucias y oscuras de la lucha por el poder y su ejercicio mismo.

    La independencia partidaria termina, en la mayora de los casos, legitimando el poder indi-vidual de un candidato carismtico, poseedor de valores y principios superiores a los de los polticos comunes y que, por lo tanto, puede hacer mucho mejor las cosas que los hombres tradicionales del poder.

    Se trata, en realidad, de la construccin de la imagen del superhombre, del iluminado, del salvador de la patria ajeno a los vicios de la poltica y sus perversiones.

    Adems, suponer que los candidatos independientes pueden triunfar sin conexin alguna con el mundo de