sÁbanas blancas

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Author: mario-alexander-enamorado

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Este libro está dedicado a toda mi generación. Att. Tú amigo el escritor. Mario Alexander Enamorado

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  • Introduccin:

    A un nio se le ensea que hablar con la boca

    llena es de muy mala educacin y a lo largo de

    la historia en las diferentes clases sociales se

    mantiene firme que es una verdad inmutable.

    La sociedad exige a nuestra generacin

    educacin y respeto, en un mundo inclinado a

    la soberbia, el ego y la anarqua.

    Y he aqu en respuesta a esa demanda nos

    encontramos leyendo este libro, para

    aumentar nuestro conocimiento IQ, sabiendo

    que la disciplina aplicada en la lectura vencer

    tarde o temprano a la ignorancia continua.

    Nos han enseado el significado de las palabras

    y eso se agradece, pero ms que significados es

    importante el orden en ellas.

    En nombre de mi generacin hoy

    demandamos una educacin olvidada.

    Sabemos que todos estamos de acuerdo en que

    hablar con la boca llena es de mala educacin

    pero hoy preguntamos a la sociedad;

    Qu educacin es hablar con la mente baca?

    En nuestros das hemos recibido como

    herencia las culturas y creencias de nuestros

    antecesores quienes por alguna razn equivoca

  • e inexplicable confundieron el amor, la paz, la

    fe y la esperanza en factores decadentes como

    La avaricia, el egosmo, la ambicin y la

    corrupcin poltica y diplomtica.

    Est claro que los tiempos nuca han estado a

    favor, por eso es tiempo de cambiar esa forma

    errada de ver las oportunidades de la vida.

    No te conviertas en vctimas de los tiempos,

    porque los tiempos a lo largo de todas las

    generaciones siempre han sido malos y si hoy

    lo son, maana sern peores, y no es que falte

    optimismo pero quien da vueltas en un solo

    lugar seguro no hay norte que le espere

    apuntando en su brjula.

    Es por eso que no puedes darte el lujo a

    esperar que los tiempos cambien o que el

    viento sople a tu favor y mueva tu carabela

    hacia nuevas tierras, hoy es el momento de

    actuar.

    ( Job 33:2 )

    Cuntos aos vivirs? segn el libro de libros

    La Biblia nos dice que tu y yo con suerte

    viviremos de setenta a ochenta aos los ms

    robustos por supuesto.

  • Pero que dura realidad le es al hombre;

    Venir a este mundo no pide. Vivir no sabe y

    Morir no quiere.

    Suena contradictorio y es que quienes aseguran

    no haber pedido venir a este mundo son

    aquellos que siempre se ponen en el papel de

    vctimas, creyendo que son los nicos que

    sufren en esta vida.

    Por otro lado estn los que se aferran a la vida

    aun sin pedir venir y sin saber vivir buscan el

    conocimiento para aprender a vivir y no

    convertirse en victimas del destino. Pues claro

    esta que;

    Repito no es tiempo de lamentarse o quejarse

    es momento de aprender lo que no sabemos

    buscando el conocimiento antes que el poder.

    Todo hombre y mujer tiene y estn dotados

    por naturaleza de un cuerpo hecho para

    sobrevivir y adaptarse pese a los malos tiempos

    y momentos picos de la vida.

  • Hay quienes se dejan sucumbir en los fracasos,

    olvidando el amor por la vida, negndose a los

    momentos placidos y cotidianos que la

    existencia nos da.

    Seguramente al tu alrededor no faltar alguno

    que haya dicho; A m nadie me comprende y

    esas clases de personas no tienen que caminar

    muchas cuadras para encontrar a otro que

    comparte esa misma idea sumando los

    agregados del dicho.

    Esto no puede ser ms claro que el cristal, si

    nadie te entiende, seguramente t tampoco lo

    has intentado.

    Si tratas de expresar lo que sientes y no hay

    resultados satisfactorios, eso es frustrante.

    Puedes pensar en una buena idea e imaginarte

    un hermoso paisaje, pero si no lo dibujas y lo

    plasmas en un boceto de acuarela como lo

    hace el pintor, jams podrn entenderte a ti y

    la forma como t lo visualizas.

    Es igual con las palabras, sino te calmas y

    tomas aire y tiempo, para ordenarlas. No te

    lograrn entender.

  • Yo en lo personal, cuando tena quince aos

    viva en Los ngeles, California.

    Fue un tiempo difcil y con mayor dificultad

    por ser un adolecente inmaduro. Quera

    decirle al mundo que era libre del yugo

    paternal y que las decisiones en mi vida las

    tomaba yo y nicamente yo. Para expresar mi

    rebelda oculta; con voluntad propia entre a

    una tienda de Tatuajes y ped que me hicieran

    uno en todo mi pecho. El artista grab unas

    letras en su cuaderno de espiral tratando de

    venderme la idea, me los mostr y afirm al

    instante que si me gustaba.

    Resulta que el precio era mayor que el gusto y

    el susto que me dio aplac mi gusto; son ciento

    veinte dlares dijo el hombre con apariencia de

    robusto y calvo, yo apret mi bolsillo y solo

    contaba con treinta y cinco dlares en mano.

    El artista me vio y sonri, tomo unas tijeras y

    recorto la hoja a un tamao pequeo ajustado

    a m presupuesto. Me tatu un solo nombre

    en el pecho y la leyenda dice (Amada) y

    aunque quera escribir todo un testamento en

    mi pecho, no poda, pero con cinco letras

    bastaba para expresar lo que senta y lo que

    quera gritar al mundo, me hace falta mam.

    La verdad es que en ms de una ocasin

    hemos sido rebeldes y nada de eso nos ha

  • trado beneficio satisfactorio, al contrario es

    como llevar una vara a tu propia espalda a

    sabiendas que el dao no se ocasiona a los

    dems sino a ti mismo.

    Ah nace una frase concurrida en los labios del

    necio y apoyada por muchos rebeldes sin

    causa y dicen a una voz ;

    >

    Si alguna vez lo has dicho, tus razones tendrs y

    no negamos que sea tu vida o la ma, porque la

    vida solo es una y una sola es tu vida.

    Cuando se es un chiquillo nuestro anhelo es

    conquistar el mundo, pero despus de

    encontrar un poco de conocimiento

    seguramente entenderemos que antes de

    conquistar al mundo tenemos que

    conquistarnos a nosotros mismos.

    Citemos al majestuoso Santiago, como yo le

    llamo;

    Biblia Reina Valera 1960 / Santiago capitulo

    3:3;10

    (3He aqu nosotros ponemos frenos a la boca

    de los caballos para que nos obedezcan y

    dirigir as todo su cuerpo. 4Mira tambin las

    naves; aunque tan grandes, y llevadas de

  • impetuosos vientos, son gobernadas con un

    muy pequeo timn por donde el que las

    gobierna quiere. 5Asi tambin la lengua es un

    miembro pequeo, pero se jacta de grandes

    cosas. He aqu, cun grande bosque enciende

    un pequeo fuego! 6Y la lengua es fuego, un

    mundo de maldad. La lengua esta puesta entre

    nuestros miembros, y contamina todo el

    cuerpo. 7Porque toda naturaleza de bestia, y de

    ave, y de serpiente, y de seres del mar, se doma

    y ha sido domada por la naturaleza humana;

    8pero ningn hombre puede domar su lengua,

    que es un mal que no puede ser refrenado,

    llena de veneno mortal. 9Con ellas bendecimos

    al Dios padre, y con ellas maldecimos a los

    hombres, que estn hechos a la semejanza de

    Dios. 10De una misma boca proceden

    bendicin y maldicin. Hermanos mos esto

    no debe ser as.)

    Tomemos nota y reescribamos la historia, si

    todo bien y mal procede de nuestra lengua hay

    que educarla para beneficio propio. En esta

    porcin bblica, nos damos cuenta que la

    humanidad se preocupa ms por dominar el

    mundo que por el dominio propio de sus

    palabras. Y no lo digo solo desde un punto de

    vista religioso, porque seas creyente o no

  • creyente tus palabras tendrn siempre poder

    ya sea para bien o para mal.

    He ledo algunos libros y noto en la lectura de

    ellos en su mayora motivacionales, que en lo

    primero que el autor se enfoca es en la actitud

    y la motivacin. Esa forma de pensar y escribir

    de parte del autor dirigido a sus lectores, es la

    chispa que enciende la qumica entre el lector y

    el libro; No importa cunto aprendas sino

    cuan motivado ests mientras aprendes. Las

    personas aprenden pero pocas aplican lo

    aprendido; Una persona con conocimiento

    pueda que actu, pero una persona motivada

    actuar por que s o s. Busca una motivacin

    protgela y defindela. Cambia la mentalidad y

    esa forma errada de hablar para que ocurran

    eventos inslitos en tu vida.

    El poder de la vida radica en tu lengua, eres el

    responsable de construir tu palacio entre las

    nubes y tambin el responsable de traerlo a

    nuestra realidad de vida.

    Job 34:3 (El odo prueba las palabras, como el

    paladar gusta de lo que uno come.)

    A todos nos toca el momento de tomar

    responsabilidades, cuando tienes que tomar la

    decisin de tocar puertas para pedir un empleo

    y ofrecer tus servicios Qu crees? Ellos

    sabrn cuando hables quien eres; si eres

  • seguro, inteligente, rentable, eficiente, tmido e

    incluso ingenuo.

    Alguna vez has escuchado la frase Habla para que te conozca No te puedes conformar con el hecho de que tienes a alguien que te va a

    ayudar en ese momento difcil; pap, mam,

    hermanos, primos, tos y conocidos. Todos

    desaparecen, te lo aseguro y lo nico que te

    acompaa en ese momento, es lo que sabes y

    has aprendido en lo largo de la vida.

    La nica forma de dar buen gusto cuando

    hables es ponindole sabor a tus palabras y no

    hablo de esas mentiras blancas que

    comnmente se dicen con el fin de aplacar la

    ignorancia.

    Hablo de tener carisma, gracia y soltura en las

    palabras, que sean bien para aquel que las

    escuche y de completa edificacin en todo el

    sentido de la palabra.

    Esas palabras son las encargadas de llevarte a tu

    segundo nivel de vida o tal vez quien sabe si

    sean el puente que te lleve al xito.

    Suerte en tu bsqueda, lee para saber y poder.

  • Mario Alexander Martnez Enamorado

  • Fabu-Vela

  • Ingrata soledad es su compaera, en donde

    destila silenciosamente una a una las palabras

    como arco de flechero defendiendo su castillo

    apuntando a su pecho fijo al corazn con

    dardos de amor, dolor, pasin, olvido, silencio

    y experiencia, complicndole la existencia

    obligndole a desear no haber nacido jams.

    A ella se le secaron las lgrimas de tanto llorar

    y el cielo se le ofrece acompandole con unas

    cuantas gotas de lluvia; pero el cansancio pudo

    ms que la voluntad y sus pupilas se doblegan

    al comps del tiempo sumergindola en un

    profundo sueo.

    El sueo que le embarga su libertad y le

    endeuda su futuro; esto pareciera una eterna

    realidad que se abre camino entre los deseos

    acaudalados sobre la mente de Rocivela.

    Ella solo pide una oportunidad ms para

    remediar lo malo que ha dicho en el pasado.

    El reloj despertador permanece inmvil junto

    al lintel de la ventana martillando la vida y un

    rayo de luz atraviesa el cristal empaado, la

    paradoja del que alumbra su rostro suaviza

    tambin su silueta y adornando la escena

    melanclica de la recamara se desvanece poco

    a poco la realidad.

  • Como una pantera negra acechando su presa

    en la oscura selva as est el reloj devorando los

    minutos sin piedad marcando la 1:23 am.

    Rocivela aun duerme en su recamara de

    matrimonio, y toda la casa hoy parece una casa

    abandonada en el desierto, todo est lleno de

    polvo y el prtico no se ha barrido desde ya

    hace mucho tiempo, y aunque tiene de todo

    para vivir bien, no quiere esta vida.

    Martes, Enero 23 de 1,991

    La madrugad est agitada, unos ventarrones de

    agua y aire golpean la ventana en una forma

    ensordecedora. La suave brisa se escabulle por

    las hendiduras y contina por el zcalo junto

    a la ventana, que a su vez agita las cortinas

    suavemente formando olas de plcidos

    momentos.

    Afuera; bajando catorce escalones y pasando

    el desfile a la altura del hombro cuadros

    familiares que hoy solo son recuerdos. An

    ms abajo presto a abrir un cerrojo desgastado

    en una puerta gris que se hace der rogar con

    un leve ruido de bisagra oxidada, saliendo al

    prtico, se puede apreciar de lejos el lago

    Gnesis autor de toda razn nostlgica que

    permanece calmado y sin ninguna

    preocupacin, ni aun los vientos logran

  • romper su silencio, el mismo silencio que lo

    hace parecer tan placentero e inofensivo.

    Rocivela est en la cama y no se percata de que

    su propia conciencia nos narra la historia.

    La historia que no se atrevera a contar jams.

    Rocivela de Sanabria, es la tpica mam sobre

    protectora y esposa extremista en palabras que

    se ve atrapada en sus pensamientos de

    culpabilidad queriendo regresar el tiempo para

    no cometer los errores que hoy son compaa

    de su desdicha y soledad.

    Resignada, ella est dispuesta a dejarse morir

    por la prdida de su hijo, en el lago gnesis.

    Cargando a todo esto su esposo Gerson

    Sanabria decidi abandonarla, para no seguir

    escuchando los reclamos insoportables de

    acusacin sin fundamento y palabras

    concebidas en locura que conducan a un solo

    camino. LA DESESPERACIN.

    Con l se encontraba su hijo Gustavo aquel

    da que es mejor no recordar.

    Presa Rocivela en un sueo extrao, pero

    convincente, que a su vez parecan cruzarse

    entre dos mundos paralelos de una gran

  • realidad en la bastedad de su dolor e

    imaginacin.

    Sueo, del cual nunca deseara despertar.

    Todo comienza en un lugar en donde la

    armona de las palabras se mezcla con la

    naturaleza y la imaginacin formando un

    placentero paisaje acompaado de notas

    musicales silvestres; cantos de pajarillos,

    susurros de grillos, el roce de las hojas

    agitndose unas con otras, el canto de las ranas

    junto al riachuelo donde corre el agua

    encontrndose con las piedras del bosque

    agitando la verde maleza y formando el borde

    de los vestidos naturales, que de seguro el autor

    y consumador de grandes maravillas y bellezas

    tiene que ser DIOS!!!

    Se aproxima el mes primero del ao, justo

    cuando el invierno goza de su imperio, que ya

    est presto a terminar por la llegada del

    caudillo de los valles, el verdugo de las flores,

    enemigo de las golondrinas, temerario del

    desierto, dictador del obrero y el mismo fango

    le teme hacindose polvo ante l. Si.!!! El

    inigualable El Verano.

    En las tierras menos speras y coloradas existe

    una colonia de invertebradas fascinantes e

    invisibles arrogantes jornaleras.

  • Estas como de costumbre hacen sus tneles y

    laberintos a la medida de su tamao sin agregar

    un poco ms o un poco menos de comodidad

    a sus caprichos y deseos.

    En los tneles se mueven celebrando el

    glorioso invierno e ignorando el universo que

    les rodea. La hermosura de la creacin, los

    vientos, el agua, los mares, las aves, las bestias,

    el campo, el correr de los ros, el sonido de las

    gotas cayendo una sobre la otra y todo lo que a

    su belleza se le atribuye.

    Las invertebradas parecieran no mostrarse

    interesadas a ser diferentes entre ellas, es ms

    afirmo que todas son iguales.

    Acaban de nacer las primeras cras de la

    colonia, contando as como la primera

    generacin del ao.

    Llenaran con su existencia un espacio ms de

    la tierra pasando desapercibidas y sin agregar

    un cambio que les identifique o beneficie a la

    creacin del Dios Omnipotente. Como

    criaturas sin opinin sobre querer nacer y venir

    a este mundo, no pueden elegir del s o del

    no a la vida, la decisin misma no est ni aun

    en sus progenitores; por tanto ellos son libres

    de culpas.

  • Toda la colonia sabe que estas cras debern

    llevar sobre sus hombros el peso de la libertad,

    el conflicto de las generaciones, los

    antecedentes histricos, la deuda externa de

    las decisiones improvisadas y la conquista del

    conocimiento negado.

    Para que estas puedan sobrevivir despus del

    verano, y seguir con el siclo de la vida; nacer,

    crecer, reproducir y dejarse morir.

    El enjambre completo llora la desdicha de sus

    cras; haber nacido en esta poca no les deja

    muchas oportunidades de superacin, pero

    jams antes ni hoy y despus fueron mejores o

    peores los tiempos y de seguro nunca lo sern,

    es por eso que tendrn que negarse a ser

    vctimas del tiempo pues este nunca le favorece

    a nadie.

    Con inocencia cubrirn la culpabilidad de la

    ignorancia heredada y el asombro de lo oculto

    siendo golpeadas por el eterno noviembre,

    vengativo y sanguinario asesino frio que sin

    duda la corte de justicia, le dejar libre por las

    praderas haciendo de las suyas con impunidad

    de juicio nulo alguno.

    Como explicarle a estas cras que no son

    bienvenidas, que no fueron planeadas, que

    nunca hubo un espacio apartado para su

  • venida y que su tragedia radica en la mayor

    oportunidad de existir. La Vida.

    Cada una de ellas decidir qu hacer con su

    propia existencia.

    El preparamiento de la vida no les ser

    suficiente para enfrentar los retos, fracasos y

    sufrimientos que por inocencia seguro les

    sobrevendr.

    La ignorancia reina sobre ellas. Tendrn que

    buscar la ansiada >>LIBERTAD

  • cobro de la superacin y de lo grande del

    existir.

    Las pequeas lombrices son observadas por su

    progenitores no saben si llorar o rer al ver los

    tiernos rostros de cada una de ellas, lo cierto es

    que no pueden negarse a aceptar la dura

    realidad.

    Con enmudecidos gemidos piden a gritos sin

    medida alguna el alimento que sus padres

    debern proveer.

    Las ms grandes del enjambre salen a buscar

    en la oscuridad de la noche sobre la superficie

    de la tierra hmeda y solitaria el alimento que

    sustentar sus pequeas lombrices hasta que

    terminen los das grises y lluviosos.

    Debern actuar a un ms rpido pues el

    tiempo es con un bandido que se les escapa de

    las manos y aunque es culpable no se puede

    detener. Las tardes devoran los das y dejan

    poco para la noche, esta a su vez las rechaza,

    sabiendo que solo son sobras nada ms.

    Vuelve la luz del da a reinar sobre la oscura

    noche y la colonia entera sabe que el tiempo

    se termina y el ltimo da del invierno ya est

    cerca.

    Las cras no paran de crecer.

  • Ya casi estn listas para explorar el metro

    cuadrado de universo que les rodea, como si

    fuera gran cosa.

    Impacientemente se agitan la una con la otra

    como las olas mueven la arena del mar y los

    vientos las hojas del rbol.

    La lder mayor del enjambre anuncio a voz de

    trompeta la llegada del dcimo da del primer

    mes del ao.

    Para entonces ya es tiempo de dar la orden y

    que las jvenes cras salgan al mundo

    inexplorado aunque ya descubierto.

    Las cras que han permanecido por diez das

    en la cueva de gestacin, parecen ya tener las

    fuerza suficiente para movilizarse solas.

    Despus de haber permanecido todo ese

    tiempo en un solo lugar emocionadas las

    pequeas se desplazan por los tneles,

    laberintos grietas y hendiduras, terrones de

    tierras que no tienen beneficio alguno.

    Agujeros trazados por sus antepasados que

    nunca podrn identificar su huella aunque

    pasasen dos veces por el mismo lugar, se

    arrastran sin cuestionar quien les prepar el

    camino.

  • Entran por un tnel salen a otro una y otra vez,

    lo han hecho. Sin saber que han pasado dos

    veces por el mismo lugar creyendo que el tnel

    es nuevo e inexplorado.

    Irnicamente celebran la manifestacin de la

    ignorancia continua sobre su opinin.

    Los encargados de mantener el control sobre

    las cras. No dan para ms.

    Tratan de calmar la situacin y por la

    curiosidad de las cras, la situacin se torna an

    ms complicada y desesperante.

    La sanguinaria tarde permite que la joven

    noche descanse sobre su pecho y as termina

    uno de muchos das que parecieran quedar en

    deuda con la desesperada colonia de lombrices

    que a su vez buscan alinearse para seguir la

    secuencia en el siclo de vida.

    El crecimiento de las chiquillas muestra el

    arduo trabajo en equipo, el compromiso de

    proveer alimento es deber de todas y en la

    unin de sus esfuerzos se ve terminada la tarea

    de alimentar a la primera generacin del ao.

    La lder mayor se ve nuevamente en la cumbre

    de los tneles lista para dar la orden y a voz de

    trompeta se convoca la asamblea. Orden que

  • afirmar las posiciones de trabajo de cada

    lombriz en la colonia.

    Integrndose una tras otra en fila militar se

    ordenan con disciplina para escuchar el

    mandato incorruptible que les ser dado para

    ejercer sus labores en los tneles y laberintos

    de la colonia.

    El grupo de la primera generacin se muestra

    bastante impaciente por saber el oficio que

    tendr y la labor que desempear.

    Aquel bullicio de las cras es confuso se

    saludaban una con la otra sin razn alguna pues

    ya se haban visto en ms de dos ocasiones

    pero eso no les bastaba para reconocer sus

    rostros, todo les parece nuevo, fascinante,

    intrpido desconocido e inigualable y bohemio.

    Entre los cientos de lombrices existe una

    llamada Pachy que al juzgarla por su apariencia

    y tamao habra nacido un poco despus de

    la primera generacin del ao; sea fuera de

    tiempo. Esta lombriz es diferente a las dems,

    tiene ms defectos que virtudes; el tamao

    normal de una lombriz es de quince a treinta

    centmetros bien nutrida y alimentada.

    Pachy solo tiene el tamao de un dedo

    menique y el grosor de un fsforo de cocina;

    Es relativamente pequea.>>

  • -Atencin!!!.. Exclama la lder mayor en la

    altura de los tneles.

    -Atencin!!!

    -Mi nombre es Mis Goby y estoy aqu para

    ensearles a hacer lo que ya son, aprendiendo

    lo que podran llegar a ser.

    Escuchen muy bien. Ser yo quien se encargue

    de elevarlas hasta la tierra o rebajarlas a la

    nada.

    -Me encargar de sacar de entre ustedes, lo

    mejor de lo peor para hacer de lo excelente

    algo mucho mejor, y sabrn que son capaz de

    hacer mucho ms de lo que se propongan en la

    vida dejando atrs sus miedos enfrentando sus

  • retos, temores y sentimientos, siendo valientes

    de la nada y audaces de lo incapaz.

    -Desde hoy sus preguntas se reducirn a

    conocimientos bsicos que deben saber.

    Yo dir, ustedes analizarn, reflexionarn y

    sacarn conclusiones propias para ejecucin

    previa de la misma.

    Expresando en el mayor orden posible de

    palabras la respuesta que les elevar hasta lo

    ms suave de la tierra y la mismas que les harn

    reinar por sobre la ignorancia.

    Alguien tiene una pregunta?

  • destilaban aquellas palabras dejaba pusilnime

    y enmudecido a cualquiera. >>

    -Prosigamos

    >Afirma Mis Goby <

    -Aprender no es fcil.

    Tiene su precio, es doloroso y su cmplice es

    la disciplina, la misma que al final premia con

    satisfaccin renuente de ver la meta terminada

    en su perseverancia.

    Es por eso que todo lo que hoy se les ensee

    quedar grabado en la mente y jams se

    borrar.

    El tiempo podr quitarles sus minutos, das,

    aos y finalmente las vidas, pero mientras vivan

    jams alguien podr robarles el conocimiento

    adquisitivo.

    Nadie les podr quitar el conocimiento y por

    sobre todo sabrn lo que otros no saben,

    teniendo bien en claro que robar un poco de

    conocimiento es delito, sino se comparte.

    Desmenuzarn las flores ptalo por ptalo

    hasta saber su nmero real, tendrn que hacer

    un esfuerzo ms del pestaeo en sus ojos

  • buscando el sentido de la vida aplicado a la

    lectura.

    >

    -Saber quines son es la prioridad ante todo;

    conocer tu herramienta de vida es ventaja

    competitiva en la labor de vida.

    Miren sus rostros unas con otras y grbenlo en

    su mente sabiendo muy bien que cuando

    miren a su compaera estarn viendo su

    propio rostro reflejado al compas de acuarela.

    No descarten ningn detalle, examinen

    cualquier imperfeccin y guarden el secreto

    con la idea de que jams lo divulgarn, pues es

    su propio rostro reflejado en ellas.

    -Una vez conocindose por dentro debern

    conocerse como los dems les identifican por

    fuera. Sus nombres gritarn lo que son sin

    censura de de detalles y preceptos, afirmando

  • con hechos y cumplidos su desempeo y

    aporte a esta vida.

    Debern saber contestar y conectarse a esa

    demanda cuando la vida les llame a ser

    grandes.

    Conocer quines son, para que nacieron y

    quienes debieran ser, es la prioridad.

    Nada satisface ms a un ser; Que el

    conocimiento del ser y por qu serlo.

    -Les dar la primera regla y es mejor que no la

    rompan porque de ello depende el siclo de

    vida; Nacer, crecer, reproducirse y dejarse

    morir.

    Nunca hablar con los Gigantes Pata Negra y

    por supuesto jams decirles los secretos

    aprendidos hoy.

  • Y es que acaso las reglas no se hicieron para

    romperse y asumir las consecuencias despus?

    Qu es eso del siclo de la vida? Nosotras

    queremos ms de vida antes que siclo.

    Decan entre susurros de burla.

    La interrogante queda en el suspenso.

    Saba muy bien Mis Gobi que no era tiempo

    de decirlo todo.>>

    -Si se rompiera el hilo que une esta ley con el

    mundo paralelo de la realidad seguro estos dos

    mundos se quedarn en recuerdo y nada ms.

    Vendr el conocimiento sin medida.

    Darn consejos a punta de lengua sin que se les

    pida, la opinin estar donde se les necesiten

    sin ser convocadas.

    La primera regla es no hablar con gigantes

    Patas Negras y la segunda regla es no salir

    jams de la colonia; de lo contrario la que lo

    haga ser excluida del enjambre, enviada a lo

    ms profundo de los tneles sin retorno

    merecido a no ser por un llamado exclusivo.

  • -Todo est claro? No tienen ninguna

    inquietud.

    -T, si t!! Qu tienes que decir ante todo

    esto?

    -Yo.? Creo que no tengo nada que decir.

    -Oye t.!! Dime que es lo que no te quedo

    claro.

    --Tengo una pregunta.

    -Al fin alguien se dio cuenta cmo funciona

    esta vida; Dime cul es tu inquietud para saber

    qu es lo que te hizo reaccionar con valenta.

    --Porque debemos aprender a ser lo que ya

    somos por naturaleza?

    -Dime cul es tu nombre?

  • --Mi nombre es Pachy.

    -Muy bien Pachy, escucha con atencin, gritar

    tu nombre tres veces y tu contestars

    afirmando Soy yo!!! Lista?

    Pachy!!! Pachy!!! Pachy!!!

    --Soy yo.

    -Ms fuerte no escuch

    --Sooooooooy yooooooooo!!!

    -Cmo te sientes?

    --Pues Normal, creo. Debera de sentirme diferente?

  • -No, claro que no deberas de sentirte diferente

    al contrario debes de estar satisfecha de saber

    tu nombre y contestar a l cuando se te solicita.

    --Pero sigo sin entender.

    -Esto es para todas; Presten mucha atencin

    clase porque de esto depender la leccin

    entera.

    Sean diferentes a los dems, hagan lo que los

    dems no se atreven a hacer por su propia

    cuenta tomando a bien el riesgo que esto

    pueda representar, busquen lo que nuca

    tuvieron y encuentren lo que jams se les

    perdi.

    Pero por sobre todo nunca olviden quienes son

    para ustedes mismas y lo que realmente valen

    para los dems, la vida es bella y ustedes la

    construyen para s.

  • a la superficie por las noches a dejar la tierra y

    seguir excavando ms profundo sin nocin de

    tiempo.

    De esta misma forma continuaron los das

    arrasando con la joven noche sin dar tregua

    alguna.

    Entre los tneles despus de aquella reunin

    ya se corra el rumor que a la joven lombriz la

    apodaban; Pachy la lombriz valiente.

    Y aunque no poda desempear sus labores

    como obrera de cuadrilla en los tneles Pachy

    trataba de hacer lo mejor posible su trabajo, su

    tamao le dificultaba abrir tunes grandes, esto

    era un motivo de burla para aquellas pocas

    lombrices llenas de envidia contra Pachy las

    cuales le gritaban. >>

    -Pobre pequea! No puede ni arrastrase para

    abrir un terrn de tierra, seguro que este no es

    tu lugar a lo mejor te equivocaste de vida y tu

    tiempo jams llegar, vete a preguntar por los

    tneles para que naciste, porque ni siquiera

    puedes hacer un simple trabajo de cuadrilla.

  • Muy triste Pachy maldeca su desdicha de vida

    con palabras ms o menos as.>>

    --Que estoy haciendo aqu, no sirvo para nada

    ellas tienen razn no hay para que vivir y yo no

    cuento con un motivo para hacerlo, esta todo

    en mi contra seguro mi tiempo no llegar.

  • -Claro cmo no.

    -Se me ocurre que si Pachy tiene tanto valor

    como lo afirma, me gustara que lo demuestre

    y veremos si acta como habla.

    -Bueno que suba a la superficie, haya donde

    est prohibido subir a la luz del da y que nos

    cuente a detalle lo que mire.

    --Porque me pides eso?

    -Pues porque, si eres tan valiente y quieres ser

    parte de nosotros, tienes que demostrarnos tu

    grandeza por medio del valor que dices tener,

    subiendo a la superficie en la claridad del da.

  • sobreviviera seria castigado con la mayor pena

    del enjambre y el castigo consista en labrar los

    tneles ms bajos de la colonia y no tenerle

    ninguna consideracin alguna pues no podra

    salir a la superficie sin ser llamada a no ser que

    tenga permiso exclusivo de Mis Goby.

    Al verse retada no midi las consecuencias,

    tom el reto como una oportunidad y con

    valenta dijo;>>

    --Saldr a la superficie y solo les pedir una

    cosa, una sola cosa les pido.

    -Lo que quieras!!!

    --Quiero el respeto y la aceptacin de todas

    ustedes tal y como soy yo.

    -Estamos de acuerdo.

  • Un seco escalofro les recorra por todo sus

    invertebrados cuerpos dicindose una a la

    otra.>>

    -No lo va a hacer?

  • Dejndose llevar por los diversos colores que

    en su corta vida haba visto y del esplendor de

    belleza, rayos de luz proveniente del sol que se

    escabullen por entre los grandes rboles y

    matorrales para poder acariciar el hmedo

    suelo y en tan grata unin traer vertiente de

    vida a la tierra.

    Pachy escucha un sonido desconocido.

    Pequeos pasos ordenados en formacin de

    ejrcito a filo de batalla presto para la guerra

    sin tregua alguna.

    Pachy no saba que un ejrcito de hormigas

    rojas aceleraba su paso arrasando con todo lo

    que se pusiera a su camino. Se sinti

    acorralada y una sensacin de miedo le hiso

    actuar de manera espontnea.

    Comenz a arrastrarse con rapidez entre unos

    matorrales alejndose an ms de la colonia y a

    su vez, acercndose a la anhelada libertad.

    As corri Pachy hasta quedar sin aliento

    alguno, se detuvo a mirar un poco para tratar

    de reconocer el lugar en donde se encontraba

    pero en su mente no reconoca nada familiar

    todo le pareca desconocido.

    La noche comenz y la preocupacin le

    invadi sin medir a Pachy su invertebrado

    cuerpo exiga una explicacin.

  • Comenz a escavar para encontrar refugio

    donde pasar la noche, como una lombriz

    aterrorizada tratando de escapar de lo que

    nunca ha visto y escondindose de lo que

    jams entendi.

    Pachy mientras excavaba sinti la extraa

    sensacin de que no estaba sola y de que

    alguien ms se encontraba en esas

    profundidades de la tierra, sinti miedo como

    si le estaban esperando o alguien la observaba.

    Pachy sigui excavando por un momento se

    sinti sin salida y no se percat de que la tierra

    se le terminaba sino hasta que comenz a rodar

    por un tnel grande muy grande que pareca

    no tener fin.

    Al encontrase sola en aquel lugar oscuro

    escucho unos pasos enormes que se acercaban

    lentamente como si el tiempo estuviera en

    deuda con ellos y una vos ronca adornaba el

    paisaje de terror en la oscuridad diciendo. >>

    -Quien est en mis tneles? Tenga el valor de

    enfrentarse ante m y rendirme cuentas.

  • --Hola mi nombre es Pachy soy una lombriz

    de la colonia que est en las tierras menos

    speras y coloradas creo no muy lejos de aqu.

    Me extravi empec a excavar para encontrar

    refugio y as poder descansar un poco, mil

    disculpas pero creo que escav demasiado y

    fue as como ca en sus tneles, pero le aseguro

    que mis intenciones son marcharme lo ms

    pronto posible para no causar ninguna

    molestia.

    -Hola mucho gusto, hace ya mucho tiempo que

    no tenia visita por aqu.

    Mi nombre es Topo, pero mis amigos me

    llaman Seor Topo, hace ya mucho tiempo

    que no tengo un invitado en mi madriguera,

    pero dime como es que te extraviaste.

    --Bueno esa es una larga historia

    -No hay problema Pachy, puedes contrmela

    camino a mi madriguera si no te es de mucha

    molestia.

    --No Seor Topo, de ninguna manera claro

    que le contar.

  • -Un da como todo da normal sal a caminar

    en busca de nuevos horizontes para escavar.

    -Me encontraba solo y sin nadie que me

    aconsejara de cmo y qu hacer con mi vida,

  • pues el tiempo de mi infancia, la pas

    imaginando que sera un gran constructor de

    presas y que aquellas retendran agua para

    muchos veranos secos.

    Ese da el sol estaba tan bravo que no

    necesitaba ltigo para castigar la creacin y en

    un momento menos esperado sent como unas

    garras se aferraban a mi peludo lomo, no tena

    por costumbre salir a la superficie caminando

    sino al contrario me iba escavando hasta mi

    destino final.

    De pronto me encontr elevado hasta lo ms

    alto por sobre los vientos observando mi hogar

    desde otro punto de vista y resignndome a la

    vida sabiendo que mi da haba llegado.

    --Cmo fue eso posible?

    -Las enormes garras me daaban pero el

    hermoso paisaje que miraba era mi anestesia

    contra dolor.

    --Y que miraba?

    -Hasta donde mis pequeos ojos

    acostumbrados a ver en la oscuridad me lo

    permitan; miraba un gran inmenso hueco

    lleno de agua rodeado de una alarga vegetacin

  • verde como de eterno enero, arboles,

    montaas, un cielo ms azul que aquella agua

    enfrascada en el riachuelo junto a mi

    madriguera antigua.

    Unas golondrinas revoloteando entre en los

    aires como si en su movimiento de alas

    pidieran agua.

    Un enorme nido me esperaba y en su interior

    contena tres polluelos de gaviln hambrientos,

    seguro me estaban esperando y de momento

    sent que volaba al instante me di cuenta que

    las enormes garras me soltaron dejndome caer

    sobre aquel nido.

    Los polluelos intentaron comer y servirse de

    m, pero no lo lograron sus picos me causaban

    una sensacin de cosquilleo en mi lomo y

    confirme que estaban hambrientos, pobres

    polluelos me dije, record que en todo aquel

    tiempo de escavar unas cuantas garrapatas se

    haba adherido a mi pansa y comenc a

    quitrmelas una a una para drselas a los

    pequeos polluelos hambrientos.

    Cuando regres el Gavilan Teco al ver si ya me

    haban devorado los polluelos; miro que ellos

    estaban sobre m y jugueteaban, el hambre

    desapareci y yo deseaba salir de aquel nido

    pero estaba en lo ms alto del rbol.

  • --Cmo le hizo para bajar?

    -Simple, espere que se acercara a m el

    Gaviln Teco y cuando lo hizo me pregunto

    que haba hecho para que los polluelos pararan

    de pedir comida eufricamente.

    Yo, contest diciendo; haya abajo donde no

    puede volar ningn ave se encuentran las

    garrapatas y parece que a sus polluelos les

    encantan.

    En esa misma hora el Gaviln Teco y yo

    hicimos una amistad de la cual dependa as; yo

    le consegua garrapatas para sus polluelos y l a

    cambio me llevara a volar por las alturas

    conociendo a plenitud lo que desconoca.

    --Y qu paso, todava lo hace?

    -No ya no. Debes saber que nada es para

    siempre los polluelos crecieron y el Gaviln

    Teco desapareci y no volvi ms, eso me deja

    un consejo para ti Pachy. Nunca asumas que

    maana ser igual que hoy por qu simple es

    saber que ayer se termin anoche y maana todava no llega. Hoy tienes la vida y maana

    no, es por eso que debes disfrutar cada

    momento de ella.

  • -Cuntas lombrices viven en tu colonia?

    --No lo s, algunos cientos tal vez.

    -Querida amiga, antes de querer conocer a

    fuera es necesario conocer adentro.

    --Seor Topo, no entiendo.

    -Mira y pon mucha atencin porque esto es el

    todo de la vida.

    -Bueno todo ser viviente nace con la naturaleza

    de movilizarse y no permanecer en un solo

    lugar y todos estn anhelando la oportunidad

    de conocer, viajar, volar, navegar, o

    simplemente soar.

  • --Eso, est mal Seor Topo

    -No!!! Por supuesto que no est mal querer aventurar por la vida y tener experiencia

    siempre y cuando conozcas primero dentro de

    ti, en donde vives, la tierra que te vio nacer, los

    seres queridos que te rodean y as poder

    encontrarle el sentido del por qu existimos.

    --Por dnde comienzo?

    -Debes primero aprender a comunicarte

    contigo mismo, luego con los que te rodean,

    familia, amigos, vecinos, caminantes, viajeros,

    extranjeros y finalmente con lo desconocido.

    Cuando logres comunicarte con tu entorno te

    dars cuenta.

    Que el problema de lo dicho no est en las palabras sino en el orden en el que se dicen.

    Son esas palabras las encargadas de alterar el

    resultado de tu destino, sea para bien o para

    mal y despus de esto no tendrs que

    demostrarle a tus amigas de la colonia y a

    nadie ms que quiera retarte para saber de lo

    que t eres capaz, t lo sabes, hazlo; que con

    eso basta y sobra.

  • saber que lo que deca el Seor Topo se

    identificaba con ella y era lo que justamente

    estaba buscando; un porqu de las cosas y

    aunque no entenda todas las palabras estaba

    convencida que todo se tornaba ms claro que

    nunca y el mundo que conoca jams lo

    volvera a ver igual.

    l da se doblega nuevamente ante la oscuridad

    de la noche. Pachy no haba notado que el da

    se le escapo en preguntas y respuestas que

    faltaban por hacer.

    El Seor Topo le pregunta.>>

    -Quieres regresar a tu colonia.

    --Si seor topo claro que quiero regresar.

    Usted conoce?

    -Claro que conozco, pero bueno ya es tiempo

    de descansar saldremos hasta maana muy

    temprano al amanecer.

  • Se detuvieron antes de salir, el Seor Topo

    miro a Pachy y le hizo una pregunta.>>

    -Ests segura de salir? Porque esto representa

    un sin fin de problemas que se pueden

    presentar haya a fuera, peligros y barbaridades

    tal vez.

    --Seor Topo. Djeme decirle que nunca

    estuve tan segura de salir afuera como lo estoy

    hoy, pues he decidido ser diferente ya me

    cans de arrastrarme por la oscuridad de la

    noche sin mirar hacia donde me dirijo,

    aprisionada en el metro cuadrado de universo

    que rodea mi invertebrado cuerpo, el mismo

    que me pide a gritos libertad, liberad de

    ignorancia continua.

    -Estoy de acuerdo Pachy, pero recuerda que la

    ltima vez que saliste casi te cost la vida al

    encontrarte con aquel ejrcito de hormigas

    rojas y solo escabullndote por los matorrales

    pudiste escapar.

    --Como he de olvidar ese momento, si para m

    fue lo ms valiente que he hecho en toda mi

    corta vida.

    -Bueno, es tu decisin y la respeto.

  • -Cul sera la mejor opcin para pasar al otro

    lado de la roca?

    --No lo s, pues yo pensaba que usted tendra

    la respuesta.

    - Claro..!!! Pero yo quiero escuchar tu idea.

    --Pues creo que rodendola. No?

    -Si esa es tu mejor idea no ha de haber ningn

    problema en hacerla. Verdad?

  • --Porque me dejo la eleccin del camino a m

    y no tom la palabra l?

    -Aprendiste?

    --Que si aprend algo? Seor Topo. Dgame

    Qu es lo que debo aprender?

    -Yo pude haber decidido escavar debajo de la

    roca pero te propuse que t generaras la

    solucin y respet tu idea. Verdad?

    --Si, pero se le pudo ocurrir a cualquiera.

    - No!!! Y nuevamente no. T tienes que saber que tu idea es nica y diferente a los

    dems y es por medio de ellas que encontrars

    ala inigualable (EXPERIENCIA.)

    --Experiencia?

    -S, ese es el resultado de tus decisiones sean

    buenas o malas, despus de aplicarla se

  • convertir en parte de tu vida y la nica forma

    de encontrarla y conocerla es buscndola.

    --Ya estamos cerca Seor Topo, puedo ver los

    matorrales por donde sal corriendo.

    -Se, yo s. Estamos justamente sobre tu

    colonia.

    --Seor Topo muchas gracias por los favores de

    su parte y los consejos ofrecidos.

    -Bah no es nada, anda entra a tu colonia y se

    feliz.

    --Seor Topo puedo pedirle un ltimo favor?

    -Claro dime.

    --Cuando vuelva a la colonia seguramente

    estarn molestas conmigo pero por sobre todo

    lo que pueda pasarme haya abajo no quisiera

    quedarme sin experiencia en mi vida.

    -Que estas tratando de decirme?

    --Podra visitarlo alguna vez ms?

    -Por supuesto que s pero con una condicin.

  • --La que sea Seor Topo.

    -Contstame esta pregunta. Quin te

    persegua despus que te extraviaste cuando

    caste en mis tneles?

    --Despus de haber visto aquel ejercito de

    hormigas me llene de mucho miedo empec a

    buscar una salida y despus de eso. Creo que

    nadie.

    -Bueno eso es todo.

    --Que todo? No entiendo.

    -Escucha con atencin t interior, cuando

    tengas miedo convirtelo en valor y sabrs que

    el miedo en necesario, porque Qu haras si

    no tuvieras miedo? Seguramente serias un

    valiente de la nada y una cobarde sin remedio.

    Recuerda convierte tu miedo en valor y podrs

    visitarme cuantas veces tu quieras. Cudate

    Pachy.

    --Adis, Seor Topo.

  • Pero Pachy tendra que dar una larga

    explicacin de lo sucedido pues rompi la

    regla nmero dos. Nunca salir de la colonia.

    Pachy comenz a bajar lenta mente con estilo y

    listo ah se encontraba nuevamente entre los

    tneles y laberintos de la irrevocable realidad.

    Una de las lombrices la mir y esta misma dio

    aviso a todas las dems.

    Como era de esperarse ya estaba Pachy

    rodeada de toda la colonia.

    Mis Goby se le acerc para decirle que nunca

    en la tres de las nueve generaciones de la

    colonia alguien haba salido y sobrevivido para

    contarlo.

    Pero que esta hazaa no le exclua del castigo

    dictado por las autoridades y sin mayor

    prembulo se orden que a Pachy dos

    lombrices le escoltaran a lo ms profundo de la

    colonia en donde los tneles no tienen

    compaa y la soledad les abandon.

    Pachy al verse en lo ms profundo de la tierra

    no paraba de pensar e imaginar lo que haba

    visto y vivido, es como si su castigo no existiera.

    Su imaginacin estaba haya arriba siendo libre

    lejos de aquella prisin que le rodeaba.

  • El conocimiento por la experiencia le haca

    despertar el inters por la libertad en toda la

    bastedad que su imaginacin le permita.

    Sin tener con quien hablar y el silencio como

    compaa. Pachy aprendi el valor del silencio

    para poder escuchar sus propios pensamientos

    e ideas, que sin duda alguna en medio del

    bullicio le hubiese sido imposible escucharse y

    aprender de su soledad.

    Despus de algunos das un alboroto en los

    tneles superiores despert la curiosidad de

    Pachy que a su vez escuchaba gritos como si la

    misma vida les abandonaba.

    Al seguir escuchando aquel desorden sali y

    mir que las guardias de los tneles no estaban

    en su puesto y sin pensarlo dos veces comenz

    a deslizarse por los laberintos hacia arriba.

    Llegando a los tneles ms concurridos Pachy

    trat de hablar con una de sus compaeras

    lombrices pero ella se encontraba llena de

    pnico como las dems tambin.

    Corran de un lado a otro sin poder encontrar

    una salida o refugio para sus vidas.

    Pachy preguntaba que estaba pasando pero

    nadie se detiene a explicarle lo que suceda.

  • Un caos se haba apoderado de la colonia y se

    desconoca el origen de aquello.

    En medio de aquel alboroto Pachy mira

    fijamente Mis Gobi su lder que sin duda

    alguna esta inerte ante aquel evento, su mirada

    est puesta fijamente hacia la salida que

    conduce a la superficie y como un capitn sin

    poder dejar su barco permaneca quieto

    mientras observaba como su colonia es

    destruida. Pachy se acerca para preguntarle. <

    --Mis Goby qu es lo que est ocurriendo y

    porque toda la colonia esta alborotada?

  • destruir, su figura les permite arrasar con todo

    lo que a su paso se le opone y nuestra colonia

    sin duda es una de ellas.

    Nuestras hermanas lombrices antepasadas

    fijaron los tiempos en los que venan y sabemos

    que al terminar el ultimo da del invierno es

    cuando el sol arde en su esplendor anunciando

    que los gigantes patanegra ya vienen.

    Y desde entonces cada tres generaciones los

    gigantes pata negra se han presentado en

    nuestra colonia dejando mortandad, desastre y

    dolor en nuestras vidas.

    --Pero eso no lo podemos aceptar!

    -Es todo Pachy. Lo que nos queda es

    resignarnos aceptando la realidad de la vida y

    dejarnos morir en manos de ella como el siclo

    lo manda.

    --No...No y no, no nos dejaremos morir a

    manos del destino, al contrario hoy no ser

    igual que ayer, por que el maana lo cambiare

    hoy y no destruirn nada en mi colonia, no en

    mi generacin, no en mi tiempo de existencia.

  • Pelear por lo que me pertenece y cambiar el

    ltimo da del invierno si fuera necesario.

    Lo hare porque no soy lo que ayer deje de ser

    si no en lo que me he convertido hoy.

  • -Pap, pap, pap qutamela qutame!!!

    -Est en mi hombro!!! Est en mi hombro...!!!

    -Tranquilo Gustavito solo es una pequea

    lombriz, mira ya la tengo vete a traer el frasco

    para lombrices.

    -Si pap

    - Date prisa que se nos est haciendo tarde

    para irnos a pescar unas buenas mojarras.

  • Todo pareca llegar a su final, una canoa de

    color verde plido les est esperando junto a

    un muelle viejo y desgastado, el pap gigante le

    dice a su hijo;<

    -Ten cuidado al subir no vayas a tirar las

    lombrices Gustavito.

    -No pap ya las tengo son mas. Sino cmo

    vamos a pescar?

    -Gustavo psame una lombriz, creo que vamos

    a pescar aqu.

  • -Si pap, tenga.

    - Creo que hoy si pescaremos ms de lo que

    pescamos la ltima vez. Verdad hijo?

    -Si imagnate pap la cara que pondr mi

    mam cuando le llevemos muchos pescados de

    seguro va a decir que lo limpiemos nosotros

    jejejejeje.

    -Jajajajaja No creo Gustavito ella va a tener que

    ayudarnos como la ltima vez.

    -Pap tengo uno, tengo uno, aydeme!!!

  • haba desaparecido en las profundidades de

    aquel lago llamado gnesis.

    Gustavito no saba nadar tena tan solo diez

    aos de edad, era el hijo nico de Gerson y

    Rocivela de Sanabria.

    La motivacin que le haca tener el valor a

    Gustavito de subir a una canoa eran las

    palabras de su pap que le deca.

    No pasa nada sbete ests conmigo yo te

    cuido, anda no tengas miedo.

    Estos eran los pensamientos que visitaban a

    Gerson y que a su vez ya se encontraba

    cansado triste y desesperado sobre el agua.

    Haba intentado descender a lo ms profundo

    pero sin ningn resultado, el segua llorando la

    prdida de su hijo.

    Un da de pesca se haba convertido en un da

    pico, doloroso y de luto, sumando a todo esto

    l se encontraba flotando sostenido a la cuerda

    del ancla de aquella vieja canoa.

    Su amor por Gustavito, pese a su dolor le hizo

    bajar tomando la cuerda que sostena el ancla y

    exhalo un suspiro de aire y se sumergi para

    poder encontrar el cuerpo de su hijo.

  • Una y otra vez lo intentaba pero el dolor se

    volva ms insoportable pareca nunca terminar

    aquel da gris.

    Gerson tom un fuerte suspiro nuevamente y

    se sumergi sosteniendo la cuerda del ancla,

    sus pulmones se compriman dentro de l y su

    corazn le animaba a seguir.

    En el fondo pareca verse el cuerpo de

    Gustavito y ciertamente lo era, pero ya estaba

    inmvil no mostraba sntomas de vida.

    Lo tom y lo arrastro a la superficie de las

    aguas junto a la canoa.

    Gerson con mucho esfuerzo logr subir a su

    hijo para recostarlo en sus piernas, lo miro

    fijamente y sus lgrimas comenzaron a caer tan

    gruesas como gotas de plomo.

    Las lagrimas no identifican ni discriminan el

    hecho ser hombre o mujer pues, sin fuerza

    que las retuvieran este hombre lloraba

    amargamente a gritos.<

    -Gustavito mi Gustavito!!!.

  • Pachy sobrevivi a aquel incidente. Tom la

    oportunidad despus de aquel momento en

    que el frasco caa juntamente con Gustavito,

    Pachy se dej deslizar desde el frasco cayendo

    por sobre el borde de la cuerda que sostena el

    ancla y permaneci all como fiel espectador de

    un acontecimiento nico.

    Pachy fue el nico testigo que presenci la

    horrible tragedia y prdida de los Sanabria.

    Despus de subir por los nudos de la cuerda

    no poda borrar el rostro de terror que aquel

    nio de diez aos mostr antes de encontrarse

    con la misma muerte hundindose en las aguas

    profundas.

    La tarde se mostraba ya oscura y la noche

    amenazaba con llegar, pareca no terminar el

    llanto de aquel hombre por la prdida de un

    hijo.

    Tomando lo remos se dirigi hacia las orillas

    del lago gnesis, arrib sobre un muelle tallado

    con madera curada y barnizada.

    Gerson tomo a su hijo como poda entre

    brazos lo sac de la canoa hacia las afueras

    arrastrando un tobillo fracturado que le rompa

    el corazn.

  • A sus espaldas Pachy les observaba con grande

    confusin, no saba si era castigo merecido por

    la destruccin causada en su colonia o

    simplemente era cuestin del destino.

    Una gran interrogante se adue de Pachy. >>

    --Qu fue lo que paso aqu? Cosa inslita le es

    aquel gigante; Venir no pide, Vivir no sabe y

    Morir no quiere.

  • Mirando a su alrededor se percat que al pie

    de un rbol la tierra pareca ser bastante frgil y

    cmoda para descansar, Pachy se enfrent a su

    interior dicindose. >>

    -No, ya no me esconder bajo la tierra tengo

    que encontrar un lugar que sea digno de m y

    por supuesto que esto no es para m.

  • De un momento inesperado alguien dentro

    de la cueva dijo:

    -Hola?

    -Mi nombre es Mueco. Y t cmo te llamas?

    --Mi nombre es Pachy. T vives aqu?

    -Si esta es mi cueva y anoche cuando regres

    del campo not que t estabas aqu dormida

    como un roble en plena madrugada, mire que

    estabas muy cansada por el hecho de que no

    te movas y decid no despertarte.

    --Pero cul es tu nombre? Me dijiste.

    -Mi nombre es Mueco.

    --Mueco? que nombre tan raro.

    -S ese el nombre que me dio mi dueo,

    bueno quien antes fuera mi dueo.

    --Tu eres libre?

  • -No es lo que yo dije pero suena bien lo que tu

    dijiste, veras hace ya un ao yo viv con una

    familia la cual solo tena un hijo.

    Su pap decidi darle una sorpresa el da de su

    cumpleaos obsequindole un regalo diferente

    a lo que antes le haba dado a su hijo.

    Yo era tan solo una bola de pelos pequeo e

    inofensivo, que naci siendo reo de la jaula

    donde me vio nacer mam y a pap nunca lo

    conocimos, jams estuvo presente por

    razones de la vida que no se puede explicar a

    detalle, pero estoy seguro que si nos

    hubisemos conocido habra faltado vida en el

    tiempo para compartir un poco de alegra, si

    mal recuerdo a los quince das de haber nacido

    mis hermanos y yo fuimos vendidos al mejor

    postor que llegaba a la tienda de mascotas y

    aun sabiendo que haramos felices a quien nos

    compraran la felicidad no sera nuestra.

    Mam siempre deca para consolarnos que

    haciendo felices a los dems era la nica forma

    de encontrar nuestra libertad para ser felices.

    Seguro el destino nos escogi, nos visti de

    belleza y ternura aventndonos a esta vida

    dndonos una palmada en la espalda de

    felicitacin como si eso bastara para ser deleite

  • de nuestra alma. Y por llevar esa gracia en

    todo nuestro ser; pagamos privndonos de

    nuestra propia libertad y es que de que nos

    sirve la belleza si no hay libertad. As como el

    viento corre por donde quiere sirve a todos

    dndoles vida, pero no le pertenece a nadie.

    No hay quien reclame derechos de autor sobre

    l y aunque no se ve es la belleza de lo

    invisible.

    Es nuestro castigo tal vez ser regalos para otros

    sin opinin o argumento alguno de defensa

    ante la corte. Ignorancia y relleno de ternura es

    el panorama que refleja un objeto de belleza

    inerte y ausente de vida, as somos tratados.

    Como era de esperarse en el lugar donde nac

    todos mis hermanos fueron vendidos a

    diferentes humanos y a m me toc la suerte de

    ser un regalo mas para un nio de una familia

    que vive a unos cuantos metros de aqu.

    --Que interesante es tu forma de enfrascar la

    felicidad de vida y libertad de expresin.

    -Si claro yo te cont todo de m y t ni siquiera

    me has dicho de dnde vienes y a dnde vas.

    --Yo vengo desde muy lejos justo hasta donde

    tus pestaas puedan marcar el horizonte

    cruzando el lago, halla donde los sueos

    comienzan desde la nada para ser la realidad

  • del todo, pero unos gigantes pata negra

    irrumpieron en mi colonia destruyendo el

    lugar y encendiendo la chispa de ira que

    resalta en mi.

    Porque, eso no les bast a los Gigantes sino

    que tambin secuestraron a mis hermanas

    lombrices encaminndoles a la muerte.

    -Y qu paso con tus hermanas lombrices?

    --Cayeron al agua juntamente con uno de los

    gigantes destructores, yo me atrev a subir a

    uno de ellos enfurecida para cortarle el nimo

    de vida, antes de que todo esto ocurriera, en su

    momento el otro gigante me tom por la

    espalda cobarde su acto pero benfico a

    conveniencia de su parte, l me vio afirmando

    que era inofensiva lanzndome a una prisin

    transparente indestructible.

    Despus nos dirigieron a una nave

    extraordinaria que flotaba sobre el agua sin

    que se le exigiera. Seguramente ellos las usan

    para esas ocasiones de matanza.

  • Comenzamos a movernos en la nave, yo

    estuve atenta a salir de aquel lugar tanto que la

    nocin del tiempo solo lo meda mi

    preocupacin por salir de aquel frasco al ver

    como mis hermanas eran cruzadas por una

    lanza encorvada que para esos momentos el

    dolor se tornaba tan fuerte que la muerte se

    converta en el mejor regalo de la vida.

    Tanto intentarlo sent que caamos al vaco y

    fue entonces que mire la cuerda del ancla

    como mi prioridad de vida y tome la

    oportunidad lanzndome sobre ella.

    -Y tus hermanas lombrices, Que paso con

    ellas?

    --El sol las fatig, y su voluntad las doblego,

    cayeron a las aguas juntamente con uno de los

    gigantes.

    Mis hermanas desaparecieron al instante en

    cambio aquel gigante trataba de sobrevivir pero

    su intento fue fallido el agua se lo trag

    literalmente y su rostro de terror todava lo

    llevo grado en mi mente.

    -Eso es mucho dolor para un solo da.

    --S, bueno pero creo que la inigualable

    experiencia me acompaa hoy ms que nunca.

  • S que tiene su precio y hoy a cobrado su favor

    con creses y fragmentos de mi vida.

    -Y despus de todo esto adonde te diriges

    Pachy?

    --He emprendido este viaje con el deseo de

    aclarar mis dudas. Voy en busca de la

    madriguera de los gigantes pata negra a

    terminar con mis dudas y la ignorancia que me

    sigue.

    -Gigantes pata negra?

    --Si es lo que te dije, gigantes pata negra

    me puedes ayudar a encontrarlos?

    -Quisiera pero dime. Cmo son ellos?

    -Bueno lo que ms recuerdo son unos grandes

    ojos color cafs, dos garras largas con muchas

    extremidades y las enormes patas negras

    diseadas para moverse rpidamente.

    -Ests seguro que as se llaman?

    --Si es lo que dijo Mis Gobi, y ella no se

    equivoca.

    -Ests segura, porque yo conozco algo as pero

    tiene nombre y apellido.

    --Dime donde viven y te dir si son ellos.

  • -Pues no est muy lejos si quieres te muestro el

    camino pero te aseguro que mi deseo no es

    regresara a esa madriguera como t la llamas.

    -Es esa la casa, en donde viven los humanos

    que t describes como gigantes pata negra.

    Te dejo y que tengas buena suerte con tus

    preguntas y respuestas a las que te aferraste

    para llegar hasta aqu.

    --Muchas gracias Mueco, tu favor es

    invaluable.

  • Pachy fijo su mirada a las garras del gigante

    pero ya no se miraban tan monstruosas como

    la de aquellos gigantes sino al contrario su

    delicadez las refleja en el momento que se

    secaba las lgrimas que corran por sus suaves

    mejillas.

    Pachy se desliz por las zapatillas

    escabullndose entre las pantorrillas de la

    dama y se irgui firme frente a ella sobre sus

    rodillas.

    La dama lloraba desconsoladamente diciendo

    el mismo nombre Gustavo mi Gustavito.

    Pachy afirm, que el gemido de llanto era

    parecido al gigante de la nave.

    Ante este evento la curiosidad de Pachy la llev

    al punto de romper la primera regla de las

    lombrices.

    (NO HABLAR CON LOS GIGANTE) como

    si a estas alturas importaran las reglas.

    Y fue entonces cuando Rocivela se percat de

    que una lombriz estaba sobre su rodilla

    mientras ella permanecan sentada en las

    escaleras del prtico.

    Rocivela se asust tanto que retrocedi por un

    nstante cuestionndose entre lagrimas.>>

  • -Estoy quedando loca?

    -Porque a m, porque a mi Gustavito.

    Lo he perdido todo y aqu estoy causndole

    lstima a una pobre lombriz.

    --Por qu lloras?

    -Puedes entender acaso lo que estoy

    diciendo?

    --Si

    -Estoy quedando loca acaso porque creo que

    estoy hablando con una lombriz que entiende

    lo que digo.

    --Dime por qu lloras?

    >

  • -Si tan solo me pudieras entender te lo dira

    pero no creo que hallas perdido a un ser

    querido en estos das.

    -Que si perd a un ser querido en estos das;

    no querida claro que no, lo que perd para

    ganar este momento fue toda mi colonia y

    tiempo, pues dos de tus gigantes destruyeron

    mi hogar por completo.

    -Te contar; dije que estaba quedando loca y

    que crees es verdad porque aqu estoy

    hablando contigo una lombriz de tierra.

    --Por eso estas llorando?

    -No, no estoy llorando porque estoy quedando

    loca o hablando contigo.

    Lloro por lo que en muchas repetidas

    ocasiones he hablado mal y termino echando a

    perder todo por mi forma de hablar.

    -Y qu es lo que has dicho para que te cause

    tanto dolor hasta el punto de que tus propias

    lagrimas te abandonen no queriendo estar

    contigo corren por sobre tus mejas dejando

    caminos de soledad salada.

  • -No s como explicarlo solo s que un da por

    la maana me levant muy preocupada por el

    hecho verme al espejo y notar que estaba

    gorda, la figura ya no era de los quince y los

    aos estaban enviando sus facturas de IVA

    incluido.

    Recuerdo que salimos con mi esposo en

    vsperas de nuestro aniversario a cenar a un

    restaurante concurrido, mire el men escog

    una ensalada para mantener la figura, el

    mesero tom la orden y me sirvieron el plato

    efectivamente de ensalada pero la verdad es

    que en el men inclua rodajas de pollo

    empanizado a la plancha con un aderez de

    vinagre, mayonesa y una pizca de pimienta.

    Cuando mir la comida mencione unas

    palabras equivocas pero razonables para la

    ocasin; Esta comida me va a engordar como a

    un cerdo pero ni que hacer la ped y tendr

    que comer.

    Como por arte de ilusin mi moral despus de

    haber comido se vino abajo y es que al

    siguiente da pesaba un kilo ms que antes.

    De todas maneras me dije: A que mujer no le

    pasa lo mismo que a m? nique fuera la nica

    en el mundo. Esas palabras me consolaban

    para seguir mi indisciplina.

  • En otra ocasin sal nuevamente con Gerson

    mi esposo y cuando vi un vestido lindsimo en

    exposicin de vitrina le dije; mi amor ese

    vestido me mata, esta lindsimo cmpramelo.

    Entramos a la tienda conversamos con el

    comerciante, tratamos los precios y le

    ofrecimos lo necesario por el vestido. El

    mismo que estaba en el estandarte de maniqu

    agotado por mi espera.

    Lo compramos un jueves por la tarde y dos

    das despus me tuvieron que llevar de

    emergencia al hospital. Yo estaba muy gorda el

    vestido me quedaba ajustado, me estaba

    asfixiando y fue muy vergonzoso saber que lo

    que me pasaba no era mayor cosa que restante

    de aire, la presin se me baj.

    Pero el hecho de haberme desmayado en

    plena noche de gala se me hizo un alboroto en

    la fiesta.

    --Y es por eso que lloras verdad?

    -No!!!

    --Entonces por qu es?

  • - Hace ya ao y medio Gerson y yo nos

    tuvimos que separar por que el me enga y

    nuestra relacin no era ya prometedora.

    El llegaba tarde del trabajo. Yo le reclamaba

    dicindole que para m no tena tiempo que de

    seguro alguna mujer se haba encontrado y que

    ya estaba pensando en dejar nuestro hogar.

    Cada vez que el venia yo buscaba motivos para

    reclamarle y le sacaba a flote la otra que

    supuestamente tena.

    Uno de esos das entr a la casa tomo sus

    maletas y nos abandon a mi hijo Gustavito y a

    m dicindome que aquella mujer que tanto yo

    le mencionaba sin existir hoy se haba

    convertido en realidad y con ellas se iba.

    --Qu puedo hacer por ti?

    -Nada, solo escucharme y ser mi confidente mi

    pauelo de lgrimas enardecido saturado de

    melancola fugas.

    --Entonces lloras porque tu esposo te dej.

    -No lo que ms me duele es que cuando

    nuestro hijo cumpli siete aos su pap le dijo

    que era ya todo un hombre y que era tiempo

    de salir de pesca con l.

  • Yo por mi parte no estaba de acuerdo con la

    idea, me pareca muy arriesgado absurda e

    innecesaria pero a Gustavito le gust la idea y

    le hizo prometer a su padre que cada

    cumpleaos lo tendra que llevar de pesca.

    Cuando cumpli los nueve aos ya estaba

    Gerson viviendo fuera de casa, l no poda

    venir al da de su cumpleaos y quiso consolar

    a Gustavito comprndole un conejo blanco con

    manchas cafs que lo llam Mueco, pero de

    igual forma a Gustavito no le consolaba el

    regalo porque l no se haba olvidado de

    aquella, la promesa que su pap le hizo.

    Ayer mi hijo cumpli diez aos. Yo me

    encontraba molesta con Gerson desde la noche

    anterior, porque el llam afirmando que

    vendra por Gustavito para salir de pesca.

    Por la maana cuando vino Gerson yo le dije

    que esa idea de salir a pescar nunca me gust y

    que si yo acceda era para que el nio fuera

    feliz.

    Empec con reclamos que van desde los gestos

    y malas caras hasta decirle que procurara ser

    un mejor ejemplo para su hijo, que con unas

    pocas salidas y regalos no compensara el amor

    de padre que su hijo necesitaba y que no

    podra remediar el tiempo perdido.

  • En ese mismo momento mi hijo sali

    corriendo a saludar a su pap y le dijo ya estoy

    listo.

    Gustavito vesta un sombrero de pesca, una

    camisa manga larga de cuadros, pantaln

    vaquero y botas negras de goma pulidas con

    cera de vidrio.

    Yo mir fijamente a Gerson clavando mis

    pupilas a la alturas de las suyas y llevando mi

    dedo ndice a su pecho le tocaba diciendo;

    ponle mucho cuidado a mi hijo porque se te va

    a caer al agua y se te va a hogar y ni vengas

    aqu llorando dicindome que el nio se nos

    ahog por un descuido tuyo, porque te aseguro

    que si eso pasa no lo voy a perdonar jams.

    --Entonces eso explica todo del porque los

    gigantes pata negra solo llegaban a nuestra

    colonia cada tres generaciones del ao

    destruyendo toda una generacin para ser

    felices un da nada mas.

    -Efectivamente mi hijo hoy est muerto,

    Gerson regres con mi hijo entre sus brazos

    como yo se lo dije y aunque no me explico yo

    como pudo haber pasado me duele en lo ms

    profundo de mi corazn. Porque yo s que l

    pudo salvar a nuestro hijo y no lo hizo.

  • --Es claro que el gigante pap ya no quera ir a

    seguir daando nuestra colonia pero la

    promesa que le hizo a su hijo le comprometa a

    seguir cumpliendo con su palabra de hombre.

    -S pero el dej morir a mi chiquito a mi

    Gustavito.

    -No! Yo fui testigo de que no fue como t lo

    dices, todo fue tan rpido y sorpresivo el no

    tuvo la culpa.

    Gustavo lanz su cuerda y pesc un pez muy

    grande y por lo pico del momento su pap le

    grito que soltara la cuerda pero fue demasiado

    tarde, Gustavito ya estaba cayendo al agua y

    fue en ese momento desequilibrado que

    Gerson se fractur el tobillo. Yo en medio de

    los dos, vi como el hijo clamaba a su padre y el

    padre arrastrase a cuesta por sobre la borda

    con su mayor dolor pero todo intento era

    nudo.

    -Y si fue as por qu no me lo explic?

    --Seguro con tus reclamos no lo quisiste

    escuchar opacando su voz pensaste que lo que

    te deca era una vil mentira.

  • -Creo que yo soy la culpable de lo que sucedi,

    si no hubiera dicho las palabras que dije mi

    familia siguiera unida y llena de vida.

    --Tranquila ten nimo, alguien me aconsej

    una vez dicindome que;

    El problema de lo dicho no est en las palabras, sino en el orden en el que se dicen.

    -Y eso de que me sirve en este momento?

    --Bueno como ya te lo dije yo te puedo ayudar

    o mejor dicho que te gustara borrar de tu

    pasado.

    -Creo que si decidiera borrar un captulo de mi

    vida serian ese momento en el que me expres

    mal y hable en la forma incorrecta, expresando

    con ira mi sentimiento sin medir las

    consecuencias hacindole dao a quienes ms

    quiero y aquellos que pudieron ser algo ms

    que desconocidos.

    --Pero dime exactamente tu deseo.

    -Deseara que mi hijo saliera de ese lago

    corriendo hacia mis brazos gritando mi

    nombre y as poderle demostrar que puedo ser

    una mejor madre con una nueva oportunidad.

  • --Que ms desearas en tu vida para que este

    completa?

    -Deseo que mi esposo regrese a casa y nuestra

    vida vuelva a la normalidad.

  • Rocivela lanza su mirada hacia el suelo donde

    se encuentra Pachy y le dise.>>

    -Cmo es esto posible? De seguro tiene que

    ser un sueo para tener tanta felicidad entre

    mis manos y mi corazn.