Revista espaciocritico n17 segundo semestre de 2012

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  • 7/29/2019 Revista espaciocritico n17 segundo semestre de 2012

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    Filosoa polticaIdeologa y verdad: Repensando la relacinAndrs F. Parra Ayala

    Crtica & debateOrden y organizacin: Relexiones sobre el trnsito de los paradigmasen el pensamiento poltico y administrativo moderno y contemporneoJos Francisco Puello-Socarrs

    Cultura & PolticaOlvido, ideologa y memoriaAlfredo Gmez MullerUna nueva perspectiva de la educacin ticaGerardo Andrade

    Amrica LatinaLas alternativas actuales de la industrializacin en Amrica LatinaJos Luis Rodrguez

    Anatoma del KirchnerismoClaudio Katz

    Historia & memoriaMarx comenta la Constitucin de Cdiz de 1812Ricardo Snchez ngel

    ReseasZibechi, Brasil potencia entre la integracinregional y el nuevo imperialismoBeatriz Stolowicz

    Segundo Semestre de 201217

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    DIRECTOR

    Jairo Estrada lvarez

    EDITOR

    Jess Gualdrn Sandoval

    CONSEJO EDITORIAL ASESOR

    Mara Teresa Ciuentes Traslavia, Nelson Fajardo Marulanda, Vctor Manuel Moncayo Cruz,

    Edgar Novoa Torres, Ricardo Snchez ngel, Libardo Sarmiento Anzola, Renn Vega Cantor

    ASESORES INTERNACIONALES

    Beatriz Stolowicz Weinberger (Mxico) Claudio Katz (Argentina) Nildo Domingos

    Ouriques (Brasil) Manuel Salgado Tamayo (Ecuador) Dietmar Wittich(Alemania)

    DISEO Y DIAGRAMACIN

    Miguel Bustos y Tatianna Castillo Reyes

    DISEO Y DESARROLLO WEB

    Luis Guillermo Quevedo Vlez webmaster@espaciocritico.com

    UNA PUBLICACIN DE

    Espacio crtico Centro de estudiosBogot D.C., Colombia

    Revista colombiana de anlisis y crtica social

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    Filosoa

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    Andrs F. Parra Ayala*Universidad Nacional de Colombia

    Resumen

    El presente escrito se propone repensar la nocinde ideologa y su articulacin con el problema dela verdad y la realidad social. Frente a la preguntade si hablar de ideologa supone una nocin me-tasica de la verdad como punto de partida deun discurso que no expresa inters alguno, o biensupone un lugar neztral de enunciacin discursiva,proponemos la tesis de que la ideologa no es unamentira, un engao o un ocultamiento de los in-tereses de poder en los actos de habla, sino que,desde Marx, la ideologa es la verdadde la realidadsocial capitalista.

    Introduccin

    El objetivo del artculo es avanzar en la construc-cin de un marco terico en el que la ideologa nose aborde como un problema dentro de la eserade la representacin y su relacin con la realidadobjetiva. De este modo, buscamos desprendernosde las nociones clsicas y metasicas de verdad yrealidad en-s que han acompaado al concepto deideologa en su desarrollo terico.

    El texto sostiene la hiptesis de que la ideologa es

    la verdad de una realidad social atravesada por lasubsuncin capitalista en todos sus niveles y ese-ras. Nuestro punto ser que la ideologa no ocul-ta ni tergiversa la realidad capitalista, sino todo locontrario: es una orma de mostrar(no de ocultar)en el mbito terico la realidad social capitalista ysus pretensiones hegemnicas. La ideologa es elmomento terico de una vida social deshumaniza-da en el marco social capitalista.

    IDEOLOGA Y VERDAD:REPENSANDO LA RELACIN

    Tres partes dividen el texto: la primera, aborda lo

    problemas y limitaciones tericas de concebir laideologa como un error o un engao. La segunda, aborda el punto de que la realidad social paraMarx no es la realidad social objetiva que se esconde detrs de las representaciones conusas de losujetos, sino es el propio modo en que los hombreactan. De ac que las representaciones ideolgicas sean parte y expresin de esa realidad y nosimplemente una antasa o un constructo cticioEste punto ser sostenido por la tercera y ltimaparte del escrito.

    1. Motivos de un abandonoLa nocin de ideologa est comnmente asociada a la alsedad, al engao, la tergiversacin y lamisticacin en avor de la legitimacin terica deorden social existente. Una suerte de distorsin dela realidad est a la base de la misticacin ideolgica: la ideologa responde a la posicin social quetiene un individuo o un grupo y, comprometiendoaspectos parciales de su cosmovisin o todo el aparataje terico que est a la base de su concepcindel mundo, es una muestra vehemente y explcitade que los intereses del grupo histrico-social que

    ostenta una ideologa chocan con la verdadera naturaleza de la realidad.

    En este enunciado general se encuentran dos problemas bastante complicados a los que la tradicinmarxista ha intentado dar una solucin relativaEl primero es la relacin entre las condicionemateriales de existencia y la conguracin de laconcepciones del mundo y las teoras: es posiblesostener que un grupo histrico-social, por ejem

    *M F U N C.

    F U A. E

    D E P R I

    U N. D D C

    P U, T P.

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    plo, una clase, tiene una concepcin del mundo? El segundo, que nos interesa primordialmente aqu, esla relacin entre ideologa y verdad: cmo y por qu la ideologa mistica, alsea o invierte la realidad?

    Lo que a primera vista puede plantearse es que la mayora de abordajes que se han orecido para el rodeode estos problemas caen en puntos deterministas o metasicos. Deterministas, por cuanto el pensamiento

    se reduce a la superestructura jurdica y poltica en los bordes y en la tensin de una semntica irres-trictamente causal: la variable dependiente (la concepcin del mundo) es explicada de orma causal porla variable independiente, la posicin social y estructural de los sujetos. Metasicos, en cuanto la teoracrtica debe cargar siempre con el lastre de declarar la posesin de la verdad sobre la realidad social, atri-buyndose a s misma un estado superior en la evolucin de la conciencia o un cienticismo inapelable,con el n de dotar de sentido a la nocin de ideologa y poder proerir una acusacin al adversario polticoy terico en este sentido.

    El enclave ms problemtico de toda la cuestin es que comenzando por el mismo planteamiento delproblema y de la pregunta por la ideologa, entran en juego dicotomas y categoras epistemolgicasque pareceran ser ajenas al corpus terico de Marx o incluso de Hegel. La que es undamental aqu es ladicotoma sujeto-objeto, que puede ser evidenciada en la oposicin y yuxtaposicin implcita entre sujetoy realidad social que ha recorrido algunos planteamientos sobre la ideologa. En tanto el contenido eec-

    tivo de la ideologa consiste en que el sujeto perciba de orma errnea su realidad social y que todos losmecanismos autnticamente reales y verdaderos de uncionamiento y reproduccin de la totalidad socialse encuentren a sus espaldas, debe existir una separacin y una brecha entre ambos como base de todoel planteamiento. La imagen de que el sujeto se enrenta a la realidad y puede llegar a representarla deacuerdo a su posicin subjetiva, no tiene sentido sin que el sujeto y el objeto estn contrapuestos y sea,asimismo, la representacin el puente que une y junta lo que est separado. Y aunque, en este orden deideas, Althusser hbilmente haya planteado que en el ondo la ideologa es el sentido de la realidad socialque habitan los seres humanos sustentada en prcticas y rituales de reconocimiento ideolgico, y que portanto, los individuos viven dentro de la ideologa siendo esta su propia realidad (Althusser, 2003, pg.56), sus planteamientos llegan a una distincin entre sujeto y realidad que es mucho ms prounda yproblemtica de lo que l mismo podra haber aceptado y deseado: el sentido construido en los AparatosIdeolgicos del Estado no coincide nunca con la realidad estructural de la sociedad que se encuentra enel juego annimo de las estructuras econmicas y la sobredeterminacin que ellas ejercen sobre el camposocial y que, en este sentido, slo puede ser hallada y comprendida por el marxismo como ciencia (Althus-ser, 1974, pg. 174). La disimetra entre la realidad simblica e ideolgica de los Aparatos Ideolgicos delEstado y la realidad econmica y estructural del uncionamiento de la totalidad social, en otras palabras, elhecho de que las concepciones del mundo y el sentido de la vida de las personas se dierencia de la ormaen que la sociedad como tal unciona, opera y se reproduce, marca el comps del retorno a la dicotomasujeto-objeto o sujeto-realidad como el supuesto terico ms espinoso de la nocin de ideologa.

    Las refexiones que han apoyado el abordaje tradicional del concepto de ideologa, no obstante, no sonnuevas, y no se deben precisamente a Marx. Podemos darnos cuenta que en la historia de la losoa,la necesidad de explicaciones elaboradas que justiquen la existencia del error, del engao o de la alse-dad, responde a las consecuencias de un extendido prejuicio racionalista: rente al descubrimiento de laplena potencia de la razn como acultad cognitiva, sustentada muchas veces en Dios y la Providencia, la

    pregunta subsiguiente consiste en cmo es posible que los seres humanos se equivoquen. Fue Descartesquien plante con ms radicalidad el problema: los errores no se deben a acultades cognitivas como larazn o al carcter aparente del mundo emprico, sino a las volitivas relacionadas con el libre albedro:

    D , , ? D q

    q , , q

    q , ,

    ; q qq q. (Descartes, 2004, pg. 85)

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    De mano con la imposibilidad de que la razn nos engae, el error queda remitido a la voluntad: quien seequivoca es porque quiere hacerlo. Descartes, as, quiere buscar la gnesis y la explicacin del error dentrodel propio sujeto, apelando a las acultades y condiciones inherentes a l que se oponen al uso sano ycorrecto de su entendimiento:

    E q . L ;

    q D, . (Descartes, 2004, pg. 85)

    Es curioso que el punto undamental de Descartes, a saber, que la existencia de errores y de engaosse deba a actores y elementos que no tienen nada que ver con las ormas de conocimiento del mundocomo tales y que se atribuyan a eseras extracognitivas del sujeto como la voluntad o los intereses, hayapasado intacto a la sociologa del conocimiento y a la crtica de la ideologa en su acepcin marxista. Evidentemente, se puede objetar, que la sociologa del conocimiento no parte de proerir explicaciones a loerrores individuales sino que toma las prcticas generales de un grupo social y observa cmo desde ellase construye una concepcin general del mundo (Manheim, 1987, pgs. 49-53); tampoco es cierto quela ideologa tenga una relacin con el libre albedro de las personas como en Descartes. Sin embargo, enltima instancia, Descartes y los enoques tradicionales de la ideologa comparten el hecho de encontra

    la explicacin del error dentro del sujeto: ya sea por sus intereses, su posicin social o su voluntad.

    Es gracias a la matriz argumentativa cartesiana que el concepto de ideologa ha sido siempre acompaadopor planteamientos de la Verdad y la Realidad en sus problemticas y aspectos tericos ms undamen-tales. En este sentido, la nocin podra ser abandonada justicadamente: la ideologa como el nombremarxista del error y la equivocacin no escapa a la rbita de infuencia del racionalismo; asimismo, unalosoa crtica no puede tener en su corpus la idea de una Realidad que est ms all del sujeto y susprcticas sociales, ni la idea de la existencia de una Verdad que subyace a espaldas de las representacioneconusas de los seres humanos. Dejar de lado la nocin de ideologa puede llegar a ser comprensible.

    Pero la estrategia analtica y poltica de abandonarla no puede ser pertinente ni conveniente. Si bien esms que cierto que la ideologa como categora acarrea problemas metasicos, se debe plantear que suintroduccin en la obra de Marx est sustentada en un marco terico que prescinde de la dicotoma sujeto-objeto y de la necesidad terica de armar la existencia de una realidad verdadera que opera y uncionaaparte de las representaciones de los sujetos. Se trata entonces la ideologa de un impasse terico, deuna nocin que contradice los supuestos loscos del propio Marx? O ms bien ella mostrara el puntode quiebre metasico y determinista del materialismo histrico?

    Estos interrogantes deben tener una respuesta categricamente negativa. Porque ideologa no es iguaa mentira, engao o a equivocacin. La orma de abordar su signicacin primaria no debe ser comolo plante Althusser, una oposicin entre ideologa y ciencia, ni un anlisis que explique el error desdela posicin subjetiva del sujeto: quienes ostentan una ideologa les conviene, de acuerdo a su posicinsocial, engaarse a s mismos y engaar a los otros. El problema de la ideologa no responde en Marx auna semntica de la Verdad ni a un problema sociolgico abstracto de las concepciones del mundo delos grupos histrico-sociales. La carga explcitamente negativa que el trmino tiene en Marx proviene de

    hecho de que los idelogos (y la ideologa) expresan la verdad de una realidad racturada, alienada y deshumanizada. No se trata de un engao o de un ocultamiento de la realidad social, sino todo lo contrariola ideologa muestra en el mbito terico lo que es propiamente la realidad social capitalista.

    Nuestra tesis permanece en un nivel de abstraccin tosco si no se aclara su contenido undamental. Larmula de que la ideologa es la verdad de la realidad social capitalista, exige para su comprensin eabordaje de al menos dos interrogantes undamentales: el primero consiste en saber qu abarca la nocinde realidad socialy en qu orma la realidad social capitalista es una realidad racturada y escindida; esegundo es cmo y en qu sentido la ideologa es la verdadde dicha realidad. Nos ocuparemos en lo queviene de desarrollar esos interrogantes.

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    2. Marx: realidad social objetiva?

    En las Tesis sobre Feuerbach Marx establece un uerte distanciamiento con una nocin contemplativa de larealidad; ella no es el conjunto de objetos que contemplamos y que percibimos por medio de los sentidos.La realidad nunca es lo que es representado por el sujeto porque la actividad humana undamental no

    puede ser vista loscamente como la representacin cognoscitiva.

    En este orden de ideas, lo que Marx entiende por realidad no es la cosa en-s esttica que, posterior yaccidentalmente, el sujeto puede representar de orma alsa o verdadera de acuerdo a sus acultadescognitivas. Este tipo de caracterizacin terica de la realidad esconde, en verdad, dos cosas que son com-plementarias desde el punto de vista de Marx: la realidad se entiende como una cosa o un gran conjuntode cosas susceptibles de contemplacin y conocimiento, al mismo tiempo que el sujeto se relaciona conella por medio de la representacin: el sujeto se representa la realidad que simplemente est-ah:

    E , F q j

    [ Gegenstand ] , ,

    j j [ Objekt ] ,

    , . (Marx, 2006, pg. 13)

    Con el n de superar la dicotoma sujeto-objeto se ha planteado que Marx introduce en su cuerpo cate-gorial la tesis de que la realidad es siempr...