RAMÓN: GREGUERÍA Y NOVELA Por Fernando Gómez ?· RAMÓN: GREGUERÍA Y NOVELA Por Fernando Gómez…

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<ul><li><p>RAMN: GREGUERA Y NOVELA</p><p>Por Fernando Gmez Redondo</p><p>El que Ramn haya merecido el calificativo de generacion unipersonal 1testimonia el esfuerzo con que la crtica ha intentado acercarse a su obra,para tener en seguida que desistir de tal empeo. [Oh si llega la imposibilidadde deshacer!, escribi Ramn como subttulo de El Rastro (1914), recordandolas siete palabras que en 1910 desarroll como ensayo; en ese lema se ade-lanta todo el misterio de su creacin literaria: l, Ramn, deshecho en infinitasperspectivas, destejidas, a su vez, en innumerables experimentos genricos, quecomparten una misma realidad lingstica, la greguera, desde 19102 convertidaen el nico recurso de su imposibilidad expresiva, es decir, en una continuaprdida y bsqueda de s mismo, a travs de ms de cen textos 3.</p><p>Ramn es, por tanto, uno de los autores contemporneos ms difciles deatrapar hermenuticamente. Por diversas razones. En principio, porque su obracarece de direccin fija, no intenta construir desde ella una visin del mundo,sino, todo lo contrario, destruirla y, con ello, las metdologas y orientacionescon que la crtica poda haberle viviseccionado. Tambin, porque en sus escritosabsorbe y multiplica hasta el infinito todas las posiciones vanguardistas derenovacin literaria: no caben con Ramn los encasillamientos 4. No puede ol-vidarse tampoco la extraordinaria actitud de rebelda con que el joven Ramnse burlaba de todo y de todos: genial incomprendido, destructor de su primer</p><p>, Expresin atribuida a M. Fernndez Almagro y revisada por Vctor Garca de la Concha,La generacin unipersonal de Gmez de la Serna, en Cuadernos de Investigacin Filolgica, 3(1977), pp. 63-86.</p><p>2 Desde 1910 -hace cuarenta aos- me dedico a la Greguera, que naci aquel da deescepticismo y cansancio en que cog todos los ingredientes de mi laboratorio, frasco por frasco,y los mezcl, surgiendo (...) la Greguera, en Flor de Gregueras (1910-1958), Buenos Aires, Losada,1958, p. 9. Teodoro Llanos, en su excelente tesis doctoral, Aportacin al estudio de las greguerasde Ramn Gmez de la Serna. Origen y evolucin, Madrid, U. Complutense, 1980, indica: Enel nmero XXXVIII de "Prorneteo", a continuacin de "Tristn", salieron al pblico las primerasgregueras. Son ventiocho muestras, las primeras de su gnero, reeditadas despus en el volumen"Tapices" (1913)&gt;&gt;, cita en p. 391.</p><p>, Seala Jos Carlos Mainer que la obra de Ramn la forman algo ms de un centenarde ttulos, dispersos, mal conocidos, trivializados e mcluso inditos (hoy muchos de stos estnen una Universidad norteamericana), ver Introduccin a El incongruente, Barcelona, Picazo,1972, pp. 14-15.</p><p>4 Si acaso el de ramonismo, trmmo ante todo desafiador, propuesto por l mismo comofigura al frente de Ramonismo: Este libro muestra mi espritu con resueltas plumadas. He in-tentado en l dar fuerte expresin a las cosas para oponer mi ismo a todos los ismos...; verMadrid, Calpe, 1923, p. 5.</p></li><li><p>138 CUADERNOS PARA INVESTIGACIN DE LA LITERATURA HISPNICA</p><p>libro, mantenido por su padre en sus iniciales aspiraciones literarias 5, Ramnforj el torren interior de su propio aislamiento; declaraba, al respecto, enMi Autobiografa:</p><p>No tengo generacion, No soy de mnguna generacin. Tanto he luchadosolo, que tengo que hacer esta declaracin '.</p><p>Pero aun as, Ramn no hubiera ofrecido una especial dificultad a la crtica;no se hubiera diferenciado mucho de un Valle-Incln por ejemplo: descubiertala clave esttica de su mundo, slo bastara aplicarla para tornarlo reconocible.No son, entonces, la sistemtica destruccin ni la asuncin de las vanguardiasni su irascible rebelda los factores de su impenetrabilidad: sta se entiendenica y fundamentalmente porque Ramn (magistral guio gregueresco) seaplic a explicarse e interpretarse a s mismo hasta la saciedad, hasta el ex-tremo de descubrir al completo todas sus circunstancias creativas, sin ningnpudor 7, incluso con una complacencia provocadora:</p><p>Habr algo que irrite ms a rms enemigos que una autobiografa minu-ciosa, hasta con la primera "plana" del colegio? a</p><p>Ramn creador propici su exgesis; inventor de ficciones dise la suya,el ramonismo, que construy con toda suerte de detalles; conferenciante in-sospechado desprendi el tiempo de su existencia en una red de personajesque le iban devolviendo su figura transmutada en tantos seres como ide, entantas imgenes como disolvi 9. No cabe otra opcin: explicar a Ramn em-pieza por acercarse a lo que l escribi de s.</p><p>Ello conduce a que slo tres posibilidades puedan plantearse en torno asu obra: a) la biografa, quiz la ms honesta y clsica, por cuanto, al estilode Ramn, se persiguen sus libros al filo de su vida 10; b) la especulativa,que pretende comprender a Ramn desatendiendo sus propias opiniones; talesanlisis si son meramente descriptivos aciertan en su propsito de reflejar la</p><p>5 Desde los dos viajes a Pars hasta la revista Prometeo, recurdese.</p><p>6 Texto aparecido en 1923 en La Sagrada Cripta del Pombo; ver, ahora, Madrid, Trieste,1986, p. 572. Es reproduccin facsimilar,</p><p>7 En 1957, al final del cansancio de su existencia, afirmaba Ramn: No hice sufrir al espritude los que tienen espntu con esas crispaciones que produce la mala retorica del amaneramientoy la reiteracin, las peores monstruosidades del mundo; ver Nuevas pginas de mi vida, Madrid,Alianza, 1970, p. 178.</p><p>8 Mi Autobiografia, ed. cit., p. 559.</p><p>9 Suprema justificacin de su inters por los movimientos de vanguardia: Ya sabemos laaficin a disolverse que tiene todo, y que la disolucin es el sueo de amor de todo lo creado;pero eso mismo da ms valor a los seres disolventes que se adelantaron al rapto natural, SIendopor eso los seres de mejor calidad de la naturaleza; ver R. Gmez de la Serna, Ismos, Madrid,Biblioteca Nueva, 1931, p. 10; o bien Madrid, Guadarrama, 1975; en todo caso, coincide la pa-gmacin,</p><p>10 Tal como lo hacen Gaspar Gmez de la Serna, Ramn (obra y vida), Madrid, Taurus,1963, y Luis Gtanjel, Retrato de Ramn, Madrid, Guadarrama, 1963.</p></li><li><p>RAMN: GREGUERA Y NOVELA 139</p><p>produccin literaria del autor 11, pero yerran si pretenden describir las galerassecretas de su arte 12; y e) la re-constructiva: autores que bucean en el yoautobiografiado de Ramn para intentar descubrir los resortes interiores desde</p><p>1. AUTOBIOGRAFAS.</p><p>Morbideces (1908)El libro mudo (Secretos) (1910)Mi Autobiografa (1923)Automoribundia (1948)Cartas a m mismo (1956)Nuevas pginas a m mismo (1957)</p><p>3. GREGUERA</p><p>(1910-1963)</p><p>I NOVELA I1+3: PERSONAJE COMO GRE-</p><p>GUERA</p><p>El doctor Inverosmil (1914)La viuda blanca y negra (1917)El Incongruente (1922)El novelista (1923)Rebeca! (1936)</p><p>El hombre perdido (1947)Novelas superhistricas</p><p>3. ENSAYO COMO GRE-GUERA</p><p>El Rastro (1914)El Circo (1917)Las cosas y el Ello (1934)[Autobiografas]Retratos contemporneos (1941)</p><p>[Figura 1]</p><p>2. OBRAS ENSAYSTICAS.</p><p>El concepto de la nueva literatura(1909)Mis siete palabras (1910)Ramonismo (1923)Novelismo, de lsmos (1931)</p><p>2+3: REALIDAD COMO GRE-GUERA</p><p>El secreto del Acueducto (1922)El Chalet de las Rosas (1923)La Quinta de Palmyra (1923)Cinelandia (1923)El torero Caracha (1926)La mujer de mbar (1927)El caballero del hongo gris (1928)La Nardo (1930)</p><p>11 As, Rita Mazzetti, Ramn Gmez de la Serna, New York, Twayne, 1974 Eugenio Garcade Nora, en La novela espaola contempornea, Madrid, Gredos, 1962, II, pp. 93-154, yesoolvidando sus tres ltimas pginas y sus desafortunados JUICIOS, como suponer que la sene denovelas que ha descrito no habr impedido que (...) el lector sienta un Justificado cansancio, oexclamar: Sin embargo, [lstrma de gran literato!; ver pp. 152-153.</p><p>12 Como le sucede a Francisco Umbral, Ramn y las vanguardias, Madrid, Espasa-Calpe,1978, cuando mega -desde qu valores?- la capacidad noveladora de su cnticado.</p></li><li><p>140 CUADERNOS PARA INVESTIGACIN DE LA LITERATURA HISPNICA</p><p>los que surge su creacin 13. Ni que decir tiene que este ensayo se inscribe enesta ltima lnea.</p><p>Mostrar cmo la greguera es la principal de las tcnicas narrativas deRamn requiere recorrer, de modo previo, los tres niveles que l configuracomo marcos externos de desarrollo literario y de los que arranca su tripleorientacin narrativa, tal como puede verse en el grfico [Figura 1].</p><p>La validez del esquema de demuestra por su pretensin totalizadora: porprimera vez, se intenta ofrecer una visin global de la obra de Ramn, peroentendida como producto consciente de una evolucin interior, iniciada en fe-chas muy tempranas y nunca concluida; porque conviene adelantar la siguientepremisa: Ramn es vctima de su propio esfuerzo, tan vaco queda de la lite-ratura en que se ha convertido que slo puede ofrecer una ltima imagen des mismo, El hombre perdido, puro concepto en que disuelve su existencia.</p><p>* * *</p><p>Ramn quiso aislarse. Protagoniz, para ello, extraordinarios escndalos 14y construy el mgico ambiente de la botillera de Pombo, marco sagrado desu ramonismo; aun as, sus iniciales posturas (ensayo y autobiografismo) sloresultan comprensibles en el entorno ms amplio de la cultura occidentaleuropea, que l ayud a difundir. Nadie ms lejos del noventayochismo, desdeluego, que Ramn; sin embargo, su anarquismo primario, su rechazo de cual-quier credo poltico y religioso, su inconformismo personal aparecen comoplanos paralelos a las actitudes iniciales de Azorn 15, Baroja, Unamuno o Valle-Incln (de los esperpentos, claro), comunes en su renuncia a los formalismossociales y en su obsesiva bsqueda de imgenes provocadoras. Lo que sucedees que Ramn permanece anclado en la circunstancia que se inventa de s;no supera esa fase de rebelda juvenil y la somete a un continuo procesoreflexivo del que surgirn esos ensayos y sus diferentes reconstrucciones vitales:</p><p>Estoy en contradiccin con la humanidad, pero en dulce contradiccin,que sonre y generalmente calla. No suelo contradecir directamente a nadie,</p><p>n No es otra la lnea desarrollada por Carolyn Richmond al editar La quinta de Palmyra,Madrid, Espasa-Calpe, 1982, y El secreto del acueducto, Madrid, Ctedra, 1986, o por IoanaZlotescu en la Introduccin a El libro mudo (Secretos), Madrid, Fondo de Cultura Econmica,1987 o en el Prlogo a Seis falsas novelas, Madrid, Mondadon, 1989.</p><p>14 Como la lectura en el Ateneo de la conferencia El concepto de la nueva literatura (1909),texto muy desatendido y que, a pesar de su iconoctastia, revela la ruptura ideolgica consciente-mente asumida por el escntor en ciernes; en 1948, recordaba: En vista de eso, bajo la presidenciade Dubois -SImptico personaje de la docta casa- celebre una sesin escandalosa en que lemi "Memoria" y la pas a discusin. Cuando me acuerdo de todas las cosas que les resultaronentonces inverosmiles e inauditas a los socios, me rehago de experiencia despectiva, enAutomoribundia (1888-1948), Buenos Aires, Sudamencana, 1948, p. 192. Algunos de estos textoshan sido publicados en R. Gmez de la Serna, Una teora personal del arte, ed. de Ana M:Martnez-Collado, Madrid, Tecnos (Col. Metrpolis), 1988.</p><p>15 Recuerda Jos Mara Valverde cmo el escntor de Monvar lleg a adoptar una fisonomaestablecida que le caracterizara pblicamente: ... un monculo innecesario, una capa, un gran pa-raguas rojo de seda, un sombrero de copa, una tabaquera de rap ...; ver Artculos olvtdados deJos Martnez Ruiz, Madrid, Narcea, 1972, p. 35. Debe recordarse, tambin, el uso azonnianode construcciones greguerescas; ver Doa Ins, ed. de Elena Catena, Madrid, Castalia, 1973, n. 34,pp. 118-119.</p></li><li><p>RAMN: GREGUERA V NOVELA 141</p><p>pero mi obra es una pura refutacin de ciertas Ideas. Mi obra est desdeluego -por sentimientos de profundo arraigo, que nacieron conmigo, y noporque haya tomado una u otra posicin en la ancdota de la vida-, almargen del honor y de la moral burguesa",</p><p>sa es la sustancial diferencia entre Ramn y los noventayochistas: a stos,la ancdota de la vida les atrajo fatalmente a sus contradicciones; pero esinnegable que Ramn form parte de la llamada crisis de fin de siglo yque ayud a arearla con sus inslitas manifestaciones personales I7.</p><p>Tampoco fue ajeno a los movimientos de renovacin que cabe englobarbajo el rtulo de Novecentismo; de hecho, las obras que escribe entre 1915y 1930 manifiestan su acercamiento a tales tentativas, sea para superarlas opara, genialmente, parodiarlas. Como Gabriel Mir, Ramn construy una in-sobornable actitud esttica, revelada en un peculiar lenguaje 18; como RamnPrez de Ayala, Ramn se enfrent a convencionalismos morales, convertidosen valores literarios 19; como Wenceslao Fernndez Flrez, Ramn convierteel humorismo en tcnica de desarrollo argumental por la que desvela buenaparte de sus inquietudes 20; como Felipe Trigo, Ramn se zambulle en un ero-tismo que refleja su inconsciente creador 21; como Eduardo Zamacois, Ramnse burla de los lmites formales de la novela 22; como Julio Cejador, Ramnatisba ciertas dimensiones de un psicologismo experimental P; como Juan An-tomo Zunzunegui, Ramn proyecta la materia narrativa en materia esttica</p><p>16 Mi Autobiografa, ed. cit., p. 572.</p><p>17 Puede verse bibliografa sobre el asunto en La crtsis de fin de siglo: ideologa y literatura.Estudios en memoria de R. Prez de la Dehesa, Barcelona, Ariel, 1975.</p><p>18 Prueba de la amistad de ambos autores resulta esta confesin de Ramn: Yo vea llegar lahora con cierta mquietud, aunque orgulloso de que todo sucediese juvenilmente, como improvisndoseen el desinters preparado por los ms puros amigos que firmaron la circular: Canedo, Reyes, Bergamn,Mir, Azorn...; ver Sagrada Cripta del Pombo, ed. cit., p. 632.</p><p>19 Indica en El concepto de la nueva literatura: Ante cierta literatura de antao, y aun de hoy,ha adquirido el odio a la frase hecha, a el tpico, a lo manido, a todo lo que en ellas ha debidocaducar. As la sabidura de la nueva literatura (...) consiste principal y ventajosamente en saber "loque no ha de hacer", consciencia creada por todas las ramploneras de casi todos los libros, cito por[Madrid], [Imp. Aurora], [s.a.]. p. 7.</p><p>20 Pero para qu especificar lo que en m puede haber de humonsmo? Ningn humorista hapracticado el humonsmo, se ha practicado a s mismo, y as ha resultado el humonsmo verdadero;ver Sagrada Cripta del Pombo, ed. cit., p. 625.</p><p>21 Ramn, esta Cicatriz en el muslo le ense a uno toda la dulzura de una herida... Oh, nohay una cosa ms delicada, ms untuosa, ms oleagmosa que el firme desgarrn de un arma blancal, ..Es un hermafroditismo momentneo, el nico que no es un estrabismo ...; ver El libro mudo (Secretos),ed. cit., p. 205.</p><p>22 Senta cierta admiracin por l: Eso de que el alma del caf es de olvido es cosa de eseespritu mgrato y sensible de Eduardo Zamacois..., en Sagrada Cripta del Pombo, ed, cit., p. 213; ensu primera novela, Punto-negro, escribe en el Prlogo: Los dos ltimos captulos, sin embargo, meresist a lerselos, pues no sabiendo cmo terminar mi novela la haba desenlazado bruscamente y deun modo trgico, Madrid, Renacimiento, 1930, p. 10.</p><p>23 As, por ejemplo, en la tercera novela del hstoriador de la literatura, titulada Trazas delamor, mterviene el autor: Estos dos casos de recejar y convertirse el amor filial en amor sexual sonconforme a la naturaleza, mientras no se descubra ser padre o ser hija el amado o la amada, y as eldesenlace...</p></li></ul>

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