min socialismo del siglo xxi

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para los estudiante de salud publica

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  • Socialismo del Siglo XXI. La fuerza de los

    pequeos.

    Como citar este artculo:

    MINCI. (2007). Socialismo del Siglo XXI. La fuerza de los pequeos. Editores.

    Mdulo: Estado y Polticas Pblicas

    MATERIAL DE USO INSTRUCCIONAL

  • SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

    La fuerza de los pequeos

  • Socialismo del Siglo XXI: La fuerza de los pequeosMinisterio del Poder Popular para la Comunicacin y la Informacin; Av. Universidad, Esq. El Chorro, Torre Ministerial, pisos 9 y 10. Caracas-Venezuela

    www.minci.gob.ve / publicaciones@minci.gob.ve

    DirectorioMinistro del Poder Popular para la Comunicacin y la InformacinWillian Lara Viceministro de Estrategia Comunicacional Amelia BustillosViceministra de Gestin Comunicacional Teresa ManigliaDireccin General de Prensa Lenelina DelgadoDireccin de Publicaciones Odisea LabradorCoordinacin de Investigacin Csar BencomoAlba RengifoAngie RangelCarlos IbarraClaudia Acacio Dexy GracaDiseo de PortadaAdolfo DvilaDiseoLissy Chanda PriceMontaje y DiagramacinIngrid Rodrguez MorenoCorreccinSilvia Sabogal

    Abril, 2007. Impreso en la Repblica Bolivariana de VenezuelaDepsito legal: lf87120073201165

    Slo con un modelo que estamos inven-tando de un Socialismo del Siglo XXI, habr democracia de verdad, produccin econmica, distribucin igualitaria de los recursos, lograremos equilibrar las cargas que todava estn peligrosamente des-equilibradas. Ah est la pobreza todava, producto de 200 aos de desigualdades

    Hugo Chvez Fras,

    23 de mayo de 2005

  • Una larga gestacinDurante el siglo XX, Venezuela estuvo bajo

    el control absoluto del imperio estadouni-dense, sometida a la permanente extraccin del producto del trabajo de su gente y de la mayor parte de sus riquezas. Las jugosas co-misiones por la venta de nuestro petrleo al extranjero, las ganancias por el comercio de mercancas importadas, la corrupcin, la usu-ra y la explotacin de las clases trabajadoras fueron ensanchando cada vez ms la brecha entre ricos y pobres.

    As se fueron conformando en nuestro pas dos bloques claramente diferenciados: uno, mayoritario y muy pobre, conformado por las clases trabajadoras y desposedas; otro, minoritario, compuesto por algunas decenas de familias muy ricas que detentaban el po-der econmico y poltico.

  • En nuestro pas, las cpulas de los partidos, los grandes empresarios y banqueros, las lites militares y eclesisticas, el poder econmico ex-tranjero y los dueos de los medios de comu-nicacin privados estaban encompinchados para controlar el poder econmico y poltico.

    El neoliberalismo era mantenido y reprodu-cido por esas lites gracias a un conjunto de leyes, reglamentos y mecanismos represivos que garantizaban que la explotacin y la vio-lacin de nuestra soberana se practicaran en un ambiente de legalidad y de supuesta paz social. La democracia representativa fue un sistema poltico perfecto para ocultar la dicta-dura del capital y aplicar el neoliberalismo.

    Pero, no todo lo legal es justo. Aunque el capitalismo es legal, tambin es tremenda-mente injusto e inhumano porque es la forma como unos pocos se apropian de las energas de muchos para convertirlas en riqueza. El capitalismo tiene como prioridad aumentar el beneficio, la ganancia, a costa de la explo-tacin ilimitada e indiscriminada, no slo de la gente sino de la naturaleza misma. Obede-ciendo a estos objetivos invaden meditica y militarmente territorios, manipulan concien-cias y aniquilan pueblos enteros.

    Durante la segunda mitad del siglo, el neo-liberalismo, expresin contempornea del capitalismo, se haba puesto en marcha. Por rdenes del imperio, el presupuesto para programas sociales se fue reduciendo. La prestacin de servicios bsicos como la salud, educacin, vivienda y alimentacin gradual-mente iban dejando de ser responsabilidad del Estado para convertirse en mercanca.

    El objetivo era vender a quien pudiera pa-gar, sin importar que los pobres quedaran desasistidos. Toda la ganancia terminara acumulndose en manos particulares para no regresar jams a la poblacin mayoritaria. ste es el proceso histrico real que explica la paradoja de muchos pases donde se ha apli-cado el neoliberalismo: son pases muy ricos, con un alto porcentaje de pobres.

  • El capitalismo debe ser superado y sustitui-do por un sistema justo que respete la natura-leza y la dignidad del ser humano. Esta trans-formacin es lo que ha marcado el rumbo de la historia de la humanidad. La esclavitud, por ejemplo, fue legal y se consideraba natu-ral hasta 1854 cuando, gracias a una presin social sostenida durante muchos aos, se transformaron las leyes de la poca, convir-tiendo en ilegal esta infame prctica.

    La superacin de la injusticia seguir acon-teciendo, porque la historia no ha llegado ni llegar a su fin, aunque los defensores del

    neoliberalismo digan lo contrario. La misma suerte que corri la esclavitud, sobrevendr al capitalismo. Ya en Venezuela se han dado los primeros pasos.

    Primeros dolores de parto y nacimiento En Venezuela, los avisos que anunciaron la

    inminencia de un nuevo sistema econmico y social se sintieron el 27 de febrero de 1989, al calor de las medidas neoliberales ordena-das por el imperio a su capataz de turno. En ese momento, fue dada la orden de reducir el gasto social y privatizar los servicios bsicos. Luego, ocurrieron dos rebeliones cvico-mili-tares en 1992. Sigui la destitucin de Carlos Andrs Prez el 21 de mayo de 1993.

    En 1999, el comandante Hugo Chvez Fras fue elegido Presidente de la Repblica. Aun-que su programa de gobierno no era explci-tamente socialista, s buscaba contrarrestar la injusticia social y econmica del capitalis-mo con medidas sociales que ponan en pri-mer plano al ser humano. Era el momento para que el Estado comenzar a honrar la deuda social contrada con el pueblo duran-te tantos aos.

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    Con el gobierno de Hugo Chvez comienza a revertirse el proceso de expropiacin que se haba iniciado haca varios siglos. Las aguas del tsunami expropiador comenzaron a retro-ceder y los pueblos, despojados y casi ahoga-dos, iniciaron el lento pero seguro proceso de conquistar terreno a los capitalistas.

    El capitalismo recibe su nombre del verbo capitalizar, tambin significa usar en benefi-cio propio algo que es ajeno. El capitalismo expropia lo colectivo en funcin del benefi-cio individual. Lo contrario de expropiar es socializar, colectivizar, devolver a las manos del pueblo todo cuanto se le haba arrebata-do. La Revolucin Bolivariana es un proceso de socializacin que abarca todos los mbitos de la vida social. Desde 1999, este proceso se ha ido desarrollando, socializando cada vez ms elementos, incluso aquellos intangibles como el derecho del pueblo de decidir sobre su propio destino.

    Fue el 30 de enero de 2005, en Porto Alegre, ante el V Foro Social Mundial cuando el Pre-sidente Hugo Chvez anunci que impulsa-ra el desarrollo de algo que denomin So-cialismo del siglo XXI en Venezuela. Poste-riormente, en febrero del mismo ao, Hugo Chvez declar que la Revolucin Bolivaria-

    na era socialista. Desde entonces, la poltica de Estado va en una direccin contraria al ca-pitalismo, siguiendo los principios del socia-lismo como norte, o ms bien como sur.

    El Capitalismo: explotador por necesidadEl socialismo, en general, es una corriente

    contraria al capitalismo, por eso para enten-der cabalmente sus lineamientos es necesario definir el capitalismo, aunque sea a grandes rasgos.

    Las siguientes caractersticas identifican al capitalismo:

    La propiedad de los medios de produccin tiene carcter privado: Se denominan medios de produccin a todos aquellos elementos que permiten producir bienes, es decir, ma-quinarias, fbricas, herramientas y la tierra. En el capitalismo las leyes establecen que la propiedad sobre estos elementos es particu-lar. El derecho de gozar y disponer de estos medios y de la riqueza que producen no es grupal sino individual. El capitalismo no slo confisca los medios de produccin, sino tam-bin el poder mismo, la posibilidad de de-cidir sobre nuestro propio destino. Los que

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    tienen poder econmico son los que tambin tienen el poder sobre la vida y la muerte de las mayoras.

    Apropiacin del trabajo ajeno para produ-cir riqueza individual: En una sociedad don-de los medios de produccin estn en manos de particulares, los no propietarios tienen que vender a aquellos su fuerza de trabajo, su fuerza vital. Los propietarios se aduean de la mayor parte de la ganancia y dan a los tra-bajadores una nfima parte de la misma en la forma de sueldos y salarios. Una buena parte de la ganancia se invierte en ms fuerza de trabajo y medios de produccin a fin de ha-cer crecer la empresa, contratar a ms gente y continuar con el ciclo. Mediante este meca-nismo cada da hay ms pobres (trabajadores y desempleados), mientras que la cantidad

    de ricos (propieta-rios) se reduce, pero se hacen ms ricos.

    El mercado es com-petitivo: El capita-lismo se rige por el principio de la su-pervivencia del ms apto. Los dueos de los medios de pro-

    duccin compiten entre s en una carrera por abarcar ms compradores y obtener mayor ganancia. Esto los pone en situacin de rivali-dad, los ms fuertes dominan a los ms dbi-les. La fortaleza de un capitalista depender de la debilidad de sus rivales. Esta idea im-pregna a toda la sociedad, haciendo que sus miembros den la espalda a la cooperacin y a la solidaridad, persiguiendo egostamente el beneficio individual, sin tener reparos en recurrir a la aniquilacin de los rivales.

    El Estado funciona como elemento regulador, a favor de los intereses de los capitalistas: El Estado incluye, en general, la administracin pblica, los tribunales, las fuerzas armadas y la polica. El binomio poder econmico-pol-tico permite que en