Mecha Libertaria 5

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PUBLICACIN LIBERTARIA AUTOGESTIONADA BOGOTA-COLOMBIA oct-2011 Mecha es el cauce que todo ro de fuego necesita para desbordarse, el sedimento que la potencia necesita para impulsarse, sacar fuerza y regarse por el mundo. Mecha es una imagen, un cuadro, un vaticinio, es un aviso incandescente de que una explosin se acerca. Mecha es tambin un remolino de palabras furiosas que muestran que entre el fuego inconforme y el acumulado de explosivos es necesario tener algo slido si lo que se quiere es que la cosa arda; que entre la rebelda apasionada y los rebeldes desesperados debe haber algo que le d cuerpo a los dos para que se produzca la explosin, la muestra de que la espontaneidad y la organizacin no se deben combatir mutuamente, sino complementarse. Sale a las calles, a los libros, a los conciertos, al trabajo y al incendio, sale para las manos cansadas y los ojos irritados, sale para agitar y organizar en pro de la lucha de clases, la autogestin y la emancipacin popular

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    Editorialnuestra llama

    Produccin, edicin y direccinColectivo Mecha Libertaria

    mechalibertaria.tkmechalibertaria@yahoo.com

    RED LIBERTARIA POPULARMATEO KRAMER

    Diseo y diagramacinmartilloverdugo@yahoo.com.co

    margis2@hotmail.com

    Apoya

    redlibertariapmk.org

    Queridxs ingobernables: siem-pre en pie de lucha, buscando en esta nueva edicin las pala-bras ocultas del pensamiento, mostrando regocijo en estas notas incendiarias que esperan iluminar por unos segundos, cual implosin, nuestras liber-tades, nuestras utopas, nues-tras conciencias; estas palabras cargadas de conviccin que quieren encender la llama in-terna que tanto nos han inten-tado apagar aquellos que, con sometimiento, conformismo y olvido, han pretendido hacer-nos creer que esto es as y no existe otra opcin, pero noso-trxs exclamamos un explosivo: NO!, que esperamos resuene como eco en cada cabeza y en cada corazn. Queremos que nos llenemos de gasolina de revolucin, de pasiones des-tructoras, de propsitos cons-tructivos, unidxs levantando vuelo para armar un futuro mejor, un futuro revoluciona-rio donde podamos construir

    como hermanxs, donde poda-mos volar como incendiarixs. Les regalamos, con abrazos cargados de frases y versos, nuestro esfuerzo que busca romper el criterio capitalista que se aloja en nuestras vidas como un parsito, que corroe nuestros pies y desgarra, cual pual, nuestra historia y me-moria. Buscamos construir y que construyan desde sus casas y sus barrios, desde sus propias vidas, formas liberta-rias de lucha, entendida como una manera popular para revolucionar y cambiar esta odiosa realidad. Queremos re-pensarnos y re-pensar el mun-do donde convivimos, donde cada da nos despertamos; este msero mundo donde tenemos que adaptarnos.Nosotrxs ya estallamos, ya es-

    tamos cansadxs del da a da, de cada maana sentir cmo nos intentan apagar la mech(A) que avanza encendida, de sen-tir las miradas pesadas de las mquinas consumistas que nos tientan a seguir con esta vida banal y basura donde slo nos quieren como un nmero ms, desechables y dispensables, donde slo somos una baja ms. Pero con cada suspiro, con cada respiro, cada latido de todos y todas seguimos en pie mostrando que an en la muerte resonarn nuestras pa-labras, porque podrn quebrar nuestros cuerpos, podrn si-lenciarnos con sus armas, pero nuestra palabra, nuestra plvo-ra que genera explosiones por doquier, jams perecer, jams pasar y, es por eso, que ellxs jams nos gobernarn.

    COMO LLUVIA DE CONTRA-INFORMACIN LLEGA MECHA.5

  • 3El proceso conocido como cerca-miento de los bienes comunes, o acumulacin originaria, se desa-rroll durante el siglo dieciocho -y en algunos pases como Colombia pare-ce no haber terminado an-, e impli-c que espacios comunales, como las tierras que eran de todas y todos, fue-ran cerradas, que lxs no-propietarixs fueran excluidos del territorio, de los medios para procurarse su subsisten-cia, y se vieran obligadxs a migrar a las ciudades y vender su fuerza de trabajo, aunque para el discurso libe-ral eran libres de no hacerlo. Desde hace algunos aos se empiezan a le-vantar nuevos cercos que nos separan de aquello que podamos obtener sin mayor dificultad, a travs de sistemas legales de proteccin que se encuen-tran en el campo de la propiedad in-telectual. El cerco, el aislamiento, llega pues al campo del conocimiento, con repercusiones positivas para algunos las empresas multinacionales, y re-percusiones negativas para millones consumidores de medicamentos, alimentos y cultura a nivel global.

    Lo primero que escucharemos de quienes defienden a toda costa la pro-piedad sobre el conocimiento es que sin ella la humanidad no se desarrolla-ra, que se trata de un incentivo justo

    para quienes con sus esfuerzos apor-tan a nuestro conocimiento y nuestra calidad de vida, que no reconocerla implica desconocer el trabajo de mi-les de personas cientficos, artistas, intrpretes, investigadores, etc. Pues bien, lo primero que hay que decir es que durante miles de aos, la humani-dad ha vivido y se ha desarrollado el conocimiento sin la necesidad de que ste sea apropiado por unos pocos, y que consideramos que la idea de apro-piacin de lo material o inmaterial se corresponde con un sistema de va-lores individualista que no reconoce a lxs dems, y en ese sentido, es un siste-ma de valores que niega la solidaridad. Ese sistema de valores es el del capital y, frente a l, nosotrxs y otros miles de verdaderxs amantes del conocimien-to, la ciencia, el arte y la cultura pro-ponemos el sistema de lo comunitario, de lo colectivo, de compartir lo mate-riale inmaterial que poseemos para el bienestar de todas y todos.

    Estos hablan mucha; no cono-cen cmo funciona el mundo real; no entienden cmo funciona el sistema y vienen a criticarlo; ya maduren y dejen de soar con utopas!, dirn los defensores del rgimen propietario. Pues bien, en el limitado espacio que tenemos intentaremos realizar un es-

    bozo de lo que es el rgimen de propie-dad intelectual y cmo se articula con el sistema del capitalismo globalizado y los poderes corporativos transnaciona-les, y daremos las razones por las que nos oponemos a l y reivindicamos otra opcin, otro pas, otro mundo.

    La propiedad intelectual tiene dos grandes campos: los derechos de au-tor y los derechos de propiedad indus-trial. Los derechos de autor hacen alu-sin a creaciones literarias, artsticas o cientficas, tienen un componente moral el reconocimiento al autor/a como creador/a de la obra y otro pa-trimonial reconocimiento econmi-co al titular. Asimismo, los derechos de propiedad industrial contienen las normas relativas a los conocimien-tos aplicables en la industria, y com-prenden una amplia gama de campos como patentes, marcas y nombres comerciales, diseos industriales, mquinas, signos distintivos, trazado de circuitos, indicaciones geogrfi-cas,know how o arte de fabricacinsecretos tcnicos y comerciales entre otros. Por la actualidad de los temas, su relevancia social y poco espacio, nos enfocaremos en el tema de las pa-tentes, pues consideramos irrelevantes temas como el nombre comercial para el bienestar de las personas y la socie-dad el hecho de que yo no pueda usar el nombre de una marca famosa de camisetas en las camisetas que hago en mi casa no afecta mi bienestar; el hecho de que no pueda acceder a los alimentos o a los medicamentos por no

    Del mismo modo en que los cercamientos del siglo dieciocho significaron que la conducta que era asunto de cada uno se volviera conducta-contra-el capital, conducta a ser penada por la ley y la pobreza, as los cercamientos actuales significan que la conducta previamente considerada normal co-mienza a aparecer como una amenaza para el capital. John Holloway.

  • 4

  • 5poder pagar un derecho de explotacin monoplica, s.

    Los derechos de propiedad inte-lectual han existido desde principios del siglo XX, sin embargo, desde la dcada de los 90 han ido adquiriendo ms relevancia y su territorialidad se ha ido expandiendo a escala global. En 1994 naci la Organizacin Mun-dial del Comercio OMC con la de-claracin de Marrakech, que entre sus anexos presenta los acuerdos ADPIC Aspectos de los Derechos de Pro-piedad Intelectual relacionados con el Comercio, y que actualmente son las normas ms relevantes a nivel mun-dial en materia de propiedad intelec-tual. Estas normas son aplicables a to-dos los pases miembros de la OMC, incluida Colombia que hace parte des-de abril de 1995. Los acuerdos ADPIC prevn un rgimen de proteccin en los diversos campos de la propiedad intelectual, con mayor nfasis en la propiedad industrial y en las patentes.

    Con relacin a las patentes, los ADPIC prevn que su proteccin no ser inferior a 20 aos, que puede pa-tentarse toda invencin, sea de pro-ductos o de procedimientos, entodos los campos de la tecnologa, siempre que sean nuevas, entraen una acti-vidad inventiva y sean susceptibles de aplicacin industrial (art. 27). Los pases pueden excluir de la paten-tabilidad plantas o animales no huma-nos, excepto cuando se trate de obten-ciones vegetales o procedimientos no biolgicos o microbiolgicos para ob-tener plantas o animales. Qu quiere decir todo esto? Que en principio toda invencin es susceptible de ser paten-tada, y debe serlo, pero que los pases podrn excluir a las plantas y anima-les, pero no podrn excluirlos cuando son obtenciones vegetales nuevas es-pecies obtenidas a travs del cruce o la alteracin gentica en laboratorios, ni cuando se realicen procedimientos para obtener plantas o animales que sean no biolgicos o microbiolgi-cos clonaciones en laboratorios, por ejemplo. Y, qu es una patente? Es un derecho que da la exclusividad a su

    propietario para explotar una inven-cin y evitar que otros la usen o la ex-ploten durante por lo menos 20 aos. Entonces, si yo me invento un medi-camento que cure problemas carda-cos y lo patento, nadie ms puede uti-lizar el procedimiento o la invencin que yo cre sin mi autorizacin, y yo puedo venderla al precio que desee. Ese es el gran negocio de las multina-cionales farmacuticas y de otras que estn incursionando en el mercado de los alimentos: el negocio de la vida. Esto resulta inaceptable si tenemos en cuenta que cada da mueren en el mundo alrededor de 30.000 personas por enfermedades curables.

    Frente al monopolio de las patentes, que son de aplicacin global si se pa-tenta un medicamento en Estados Uni-

    Las multinacionales farmacuticas no se mueven por otra cosa que no sea el afn de lucro, no por el bienestar ni por el progreso de la humanidad. Prueba de ello es el hecho de que, segn con-firm la misma OMC, slo el 10% de los fondos dedicados a la investigacin en todo el mundo se destina a las en-fermedades que afectan al 90% ms po-bre de la poblacin mundial, desarro-llando frmacos superfluos que s son rentables como los que se usan para