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leos (2006-2011).

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  • 1

  • 2

  • 3() es, sin duda, mucho ms manipulable la imagen que la palabra escrita. Por eso, Carmelo Hernando, que ha manipulado escrupulosamente

    toda esa imaginera apolillada, o que comienza a estarlo, recupera, algo mgicamente, un bagaje despreciado por demod y, demuestra que la objetividad como los conceptos abstractos- no existe, su efecto

    es justamente el contrario del que se buscaba cuando, en su da, se publicaron. ()

    Ignacio Fontes, zoom, 1977

    () la seva especialitat s el fotomuntage, per no cultivat de la manera pica que fou lestil dun Josep Renau, tant als cartells de la guerra com a les stires antiamericanes fetes a Berln, sin de la manera irnica que va iniciar Richard Hamilton els anys cinquanta, amb les acumulacions

    satriques relatives a la societat de consum. ()

    () Sens dubte respon a la versi sarcstica que el Pop britnic inaugur abans que el Pop americ es constitus en una nostlgia lrica de lunivers

    dels adolescents consumistes. ()

    Alexandre Cirici Pellicer, serra dor, 1982

    () Mirar es fcil, pero mirar no es simple.La mirada de cada uno se consume rpidamente, pero la mirada del hombre se va almacenando en el subconsciente de la especie. ()

    () Carmelo Hernando sabe ver todo lo que pasa y al mismo tiempo mirar hacia su propia nuca. Este artista inclasificable ha conseguido retratar nuestra civilizacin en los goznes del siglo. Y ante el espejo donde se refleja

    todo lo mirado nos reconocemos y nos conocemos. ()

    Joan Barril, miedo al arte, 1992

  • 4() nos referimos a lo determinante que para la obra deCarmelo Hernando supone la obligacin de tener que desarrollarse en

    elmomentode una irreversible emergencia de la iconosfera como nueva casa comn, como hogar contemporneo que, si as se lo propone, ha de

    arropar el lenguaje de nuestra experiencia en una gran vieta.()

    Mart Pern, el oficio de vivir, 1999, 2000

    () Las obras de Carmelo Hernando no son representaciones de nada real. Por lo tanto, la tarea (la Aufgabe de Hegel) de descubrir lo que simbolizan, corre por cuenta del contemplador. Una representacin es un enunciado

    sobre la apariencia visual de un fragmento de realidad, y tal enunciado puede ser completo y por tanto no exige interpretaciones del espectador. ()

    () La combinacin de imgenes reales sin nexo causal entre ellas llev a Hans Hollnder a proponer la frmula arte combinatorio cuando

    estudiaba la forma de colocar el principio del collage sobre una base ms amplia que la puramente plstica. Creo que se trata de un gran acierto que recuerda la Ars Combinatoria de Ramn Llull, el filsofo cataln medieval

    tan apreciado por Leibniz y revalorizado por la moderna lgica simblica. Se podra escribir un tratado de Ars Combinatoria sobre la forma en que procede

    Carmelo Hernando al acoplamiento de objetos arrancados de su contexto. ()

    () Por ello se puede decir que el objetivo de esta obra es cuestionar, despertar la consciencia, producir efectos subversivos. La utilizacin del

    subconsciente no se detiene como en los surrealistas clsicos en la produccin de imgenes poticas, sino que como se propona Marcel

    Duchamp plantea una problemtica extraartstica: apunta a la conciencia, y por esto es necesaria su perturbacin. ()

    Francesc Vicens, el oficio de vivir, 1999, 2000

  • 5() mirar es una exigencia, un desprendimiento de la retina que obliga al observador a recrear el conjunto. Si vemos la obra de Carmelo Hernando desde el zig-zag atravesando las mltiples etapas que ha ido cimentando

    desde sus inicios en los aos 70, podramos adjudicarle no slo una coherencia masiva sino tambin la estela proftica de quien ha sabido

    expresar su arte futuro por adelantado. ()

    () en la terminologa tradicional, semitica se refiere a la vida de los signos puesta en relacin con la vida social. Sin embargo, el concepto

    que maneja Carmelo Hernando ofrece varianzas que en la obra podran pasar desapercibidas. El signo es la descontextualiza cin de una hiptesis traducida en imagen. Esto quiere decir que su disposicin en el cuadro

    define una con frontacin. La interaccin produce una lucha de fuerzas en los objetos representados. ()

    () la pintura de Carmelo Hernando es complemento y totalidad de su propia obra, desplegada en tantos frentes y formatos que sorprende su

    capacidad para absorber estilos tan dispares. Pintura de convergencias y divergencias, es decir expuesta al palimpsesto. Se podra hablar as de una

    critica de la razn visual que se obstina en recrear el concepto de historia no slo en el mbito de la tradicin sino tambin ante las posibles objeciones que cada generacin ha ido registrando respecto a la historia del arte. ()

    () algo abastece la obra de Hernando que nos hace pensar en que la factura digital ha estado presente en su obra desde sus primeros tiempos.

    El riesgo de esta hiptesis est en confundir lo puramente tecnolgico con la visualidad. La tecnologa es un tema recurrente en su obra, pero la propia disposicin de la imagen alude en muchas ocasiones a un arte

    digital desprovisto de software. ()

    Javier Reguera, 200 das en sing-sing, 2009

  • 6 El pop, que todo lo devora, tiene sus propios sacerdotes. Hernando es uno de ellos. Formado en el cmic, el diseo y el fotomontaje, este alquimista de la imagen y de las retricas y tcnicas del arte y la cultura de masas ha

    dado esquinazo a las artes de la serializacin para volver al taller del pintor.

    La materialidad del pigmento y la del tiempo son sus nuevos aliados, y la razn de ser de la etiqueta ms bien irnica con la que regresa a la Sala Vinon: memorialismo pop. De su obra reciente al leo ha elegido dos

    series sobre el tiempo, Espanas y Nmeros. La materia de la primera es la historia. La mitologa, la de la segunda.

    Nmeros transcurre a lo largo de 25.000 aos. En ella, Hernando hace un inventario de iconos y de fetiches -desde la Venus de Willendorf hasta nuestros das-, en el que deja traslucir filias y fobias, y que por tanto no escatima cierto ajuste de cuentas. Un museo imaginario que apunta a la restitucin de lo ilimitado en lo propio, y que recuerda a los gabinetes

    de curiosidades, epifenmeno de la obsesin renacentista por cuadrar el macro con el microcosmos, aunque pasados por la prctica del tuning, en

    este caso, iconogrfico.

    Por el contrario, la de Espanas es la medida de una vida: 55 aos, la edad del artista. Aqu la estrategia es distinta, y exige una lectura poltica. A la insuficiencia narrativa de las imgenes para contar lo histrico -de ah el

    recurso crtico al montaje-, Hernando suma otra, ya que la historia reciente de Espaa, desde los setenta hasta ahora, es para l la historia de un desen-

    canto.

    Tal vez por todo ello, Hernando dice ahora que, gracias al leo, al fin ha aprendido a narrar con imgenes.

    Isaac Moncls, COMMUNICOLOGY, 2010

  • 7Carmelo Hernando (Haro, 1954) expone en La Sala Vinon hasta el 3 de julio. Lo suyo es arte pop, un fotomontaje derivado de Josep Renau y otros maestros, pero en tono ms irnico. En las obras de esta muestra, realizadas entre el 2007 y el 2009, el fotomontaje se ha convertido en

    pintura. Las imgenes no han sido recortadas y pegadas, sino pintadas. En ellas Hernando propone comentarios sobre la mitologa universal y sobre la

    historia de Espaa.

    El tono es muy crtico en cuadros como Reconstruccin nacional, una versin ensangrentada y carnicera del patio de los leones de Granada. A veces concreta de un modo ya periodstico, por ejemplo en una actuali-

    zacin de la pelea de necios de Goya, donde aparecen las siglas de los dos partidos polticos espaoles que ahora lideran la oposicin y el Gobierno. Otras imgenes funcionan como alegoras del mundo actual. Es el caso de La realidad, una escena protagonizada por robotillos de ciencia ficcin y otros personajes fantsticos, irreales, reunidos en un palacio recargado de

    adornos excesivamente suntuosos, de aspecto igualmente irreal. Y tambin de El escultor, donde un personaje imperial y occidental de hace cuatro si-glos parece cuidar la escultura de un moderno dragn chino cuya sustancia

    es un amasijo de cableados y pastillas.

    Juan Bufill, LA VANGUARDIA, 2010

    El artista nacido en Haro es uno de los pioneros del fotomontaje en Espa-a y una de las grandes referencias del pop arte espaol. Sin embargo, su

    talento no se limita a los bordes del pop y ultrapasa sin piedad muchas ba-rreras haciendo de sus trabajos, grandes obras polifacticas y memorables.

    Fernanda, ARTESPAIN.COM, 2010

  • 8La obra de este polifactico artista gira en torno al tratamiento de imge-nes a travs de la tcnica del fotomontaje, que bebe directamente de John Heartfield. El trabajo de Hernando Gonzlez, llamado por algunos como

    el ltimo dadasta, se engendra a partir de aquello personal imaginario, donde el tiempo, el color, la ecologa, la tecnologa o los seres antropo-morfos son los protagonistas principales. Creaciones que, extradas de la corriente dadasta, del pop arte i del mundo del cmic, nos invitan a

    reflexionar sobre el consumo de imgenes de nuestra sociedad.

    FUNDACIOVILACASAS.COM, 2010

    La suya es una tcnica en leo de rigor obsesivo al momento de trazar cada lnea sobre la tela. Explorador de la gama de colores posible gracias al leo, crea una temtica crtica y atrevida que obedece a un modo personal de ge-nerar un lenguaje propio y un universo interior nico. Sus escenas podran estar establecidas en un mbito hiperrealista lleno de personajes pop, que narran historias llenas de crtica e incluso subversin, en fin, un teatro de

    montaje inacabado que deleita e hipnotiza a sus espectadores.

    GALERIACONTRAST.COM, 2010

    La Sala II presenta la obr