Lo universal y lo particular

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Lo universal y lo particularM.P.M. (Arenas), Antorcha nm. 4, enero de 1999 La relacin entre lo universal y lo particular en la revolucin y en la construccin socialista o entre las leyes y principios generales, vlidos para todos los pases, y la forma que stos adoptan en cada pas, ha sido uno de los problemas que ms polmica ha levantado en las ltimas dcadas en el seno del movimiento comunista internacional, hasta el punto de que en torno a esta discusin se han ido configurando dos corrientes de pensamiento y dos prcticas no slo distintas, sino incluso contrapuestas en numerosos aspectos.

IFue Mao Zedong quien estudi con ms detenimiento la contradiccin entre lo universal y lo particular, centrando su atencin en este ltimo aspecto del problema, es decir, en la particularidad de la contradiccin, lo que configura toda una concepcin sobre el mismo. Esa concepcin aparece expuesta en un discurso suyo pronunciado en abril de 1956 bajo el ttulo Sobre diez grandes relaciones, en el que se sientan las bases tericas para la lnea general de edificacin socialista en China. En este texto Mao plantea la necesidad de continuar estudiando con ahnco lo que hay de correcto en Stalin, precisando: lo que debemos estudiar es aquello que pertenece al dominio de las verdades universales, y este estudio debe combinarse con la realidad china [...] Nuestra teora -insiste un poco ms adelante- es la integracin de la verdad universal del marxismo-leninismo con la prctica concreta de la revolucin china. En otro discurso pronunciado el 15 de noviembre del mismo ao, Mao volvi a hablar de este asunto, confrontando a China y a la Unin Sovitica para resaltar no lo que identificaba a los dos pases socialistas, es decir, lo que pertenece al dominio de las verdades universales, sino lo que los diferenciaba en cuanto a su composicin nacional. Para Mao, un pas y otro constituyen, igualmente, una unidad de contrarios. Tanto China como la Unin Sovitica llevan el nombre de pases socialistas, pero hay o no diferencias entre ellos? S, son diferentes en cuanto a su composicin nacional (1). Aunque tanto en se como en otros discursos y escritos, Mao hace referencia a los rasgos comunes de la revolucin china y la sovitica, esto siempre lo hace, precisamente, para destacar las diferencias en el proceso revolucionario de ambos pases. Por este motivo no debe extraarnos que en ese pasaje que hemos citado, lo universal, lo comn en la revolucin china y la revolucin sovitica, se reduzca al nombre; todo lo dems pertenece al dominio de la composicin nacional. De esta tesis se desprende, como vamos a comprobar ms adelante, que a Mao se le escapa la conexin existente entre lo universal y lo particular. Adems l no concibe lo universal como el contenido esencial de lo particular, ni encuentra en lo particular la forma concreta en que se manifiesta lo universal. Ciertamente, entre el contenido y la forma siempre hay una contradiccin. Pero, es posible sostener la existencia de una forma, cualquiera que sea sta, sin su contenido correspondiente? Cul es el contenido del socialismo? He ah el problema fundamental que se nos plantea, ms all del empleo que podamos hacer del nombre del socialismo, lo cual no deja de ser, efectivamente,

una forma. Ese contenido es lo universal, lo comn a todos los pases socialistas sin excepcin, y no tiene nada que ver con la composicin nacional, sibien en cada nacin o pas adopta una forma diferente y hasta puede tomar otro nombre sin que por ello deje de ser socialismo. As sucedi en China y en otros pases. Dnde, en qu categora histrica o formacin econmica y social encuadrar las distintas composiciones nacionales, es otra cuestin que queda tambin sin explicar en esa tesis de Mao que hemos recogido, lo que inevitablemente conduce a considerar el rgimen econmico, social y poltico de cada pas como algo absolutamente diferente, singular o exclusivo. En la realidad sucede, sin embargo, que ningn pas o nacin puede escapar ni dejar de pertenecer a una u otra categora histrica producto del desarrollo social. Evidentemente, si bien con esa tesis no se logra la integracin de la verdad universal del marxismo-leninismo con la prctica concreta de la revolucin ni en China ni en ningn otro pas, aunque se le ponga el nombre socialista, s se puede llegar muy fcilmente a establecer una teora propia, particular, que permita la integracin de la revolucin popular en la va universal del desarrollo capitalista. Esto es lo que ha sucedido finalmente en China. De ah la gran contradiccin que se ha manifestado ya desde el comienzo de su proceso revolucionario, entre las profundas necesidades y aspiraciones de las masas de un cambio profundo de la sociedad, por una parte, y las fuertes tendencias impulsadas por la burguesa y el imperialismo para un desarrollo por la va capitalista, por la otra. De ah tambin las confusiones originadas por esas dos tendencias entre sus dirigentes, los continuos virajes y las luchas entre lneas a que conduca inevitablemente su propia teora. Las referencias de Mao a los errores de Stalin llevan implcita una crtica al ncleo fundamental de la concepcin marxista-leninista que hace hincapi, no en lo particular, sino en lo universal, no tanto en la separacin que existe y se manifiesta continuamente de diversas maneras, como en la unidad, supeditando en todo caso lo particular o nacional a lo universal o internacional, la parte al todo. Esta concepcin marxistaleninista conduce, naturalmente, a buscar el apoyo del proletariado internacional para poder desarrollar la lucha contra la burguesa dentro del propio pas y a escala internacional. Pues bien, los comunistas chinos, influenciados por Mao, no comprendieron, no aceptaron ni aplicaron nunca esta concepcin, esta lnea, lo que en la prctica les conduca a debilitar sus vnculos con el movimiento comunista internacional y a mantener la alianza con su propia burguesa. A la larga, esta lnea les ha conducido a depender de su apoyo,a hacerle numerosas concesiones y a tener que claudicar finalmente ante ella y el imperialismo. Como esta lnea poltica no entroncaba con la teora marxista-leninista ni con la prctica del movimiento comunista internacional, los chinos debieron crear una teora o tesis filosfica, supuestamente marxista, que justificase su posicin. Esta teora aparece expuesta en el texto de Mao que trata Sobre la contradiccin, obra escrita en 1937 dedicada a combatir el pensamiento dogmtico. Mao comienza su estudio de la contradiccin asegurando que la ley de la contradiccin en las cosas, es decir, la ley de la unidad de los contrarios, es la ley ms fundamental de la dialctica materialista. A continuacin cita a Lenin: La dialctica, en sentido estricto, es el estudio de las contradicciones en la esencia misma de los objetos. Pero

cul es la esencia misma de los objetos? Esta puede ser definida como la cualidad fundamental que comparten con los de su misma especie y que los diferencia de todos los dems. Es a partir de aqu como se plantea el problema del estudio de las contradicciones, o de la identidad, de cmo los contrarios pueden ser y cmo suelen ser (cmo devienen) idnticos -en qu condicin suelen ser idnticos, convirtindose el uno en el otro-; por qu el entendimiento humano no debe considerar estos contrarios como muertos, petrificados, sino como vivos, condicionados (2). Esto es, en sentido estricto, la dialctica, el estudio de las contradicciones para poder descubrir su esencia. Sirvindose de esa cita de Lenin, Mao quiere reafirmar su punto de partida y salvar al mismo tiempo el gran escollo que representa el hecho de que no slo existe la contradiccin en todas partes y en todas las cosas, sino que lo universal constituye lo que es comn a muchos objetos particulares, lo que los aproxima, los liga y condiciona en su pertenencia a una misma especie o fenmeno. Lgicamente, para poder hablar de la particularidad de la contradiccin es preciso partir de la universalidad de la contradiccin, ya que de otra manera no se sabra cmo situarla, de dnde nace ni cmo puede existir. Es como hablar de efectos sin causas o de causas que se basan en s mismas, que no son, a su vez, efectos de otras causas. Una persona, por ejemplo, est compuesta por un conjunto de contradicciones de distinta naturaleza (contradicciones fsicas, sociales, sicolgicas, etc.), pero, para resumir, vamos a dar por sentado que forman una sola contradiccin particular o individual. Podra existir una persona aislada, al margen de la naturaleza y de la sociedad? El hombre es, ante todo, un ser social, un ser que nace y se hace conjuntamente con otros hombres y mujeres; nace de su universalidad. Esta es la caracterstica fundamental comn a todas las personas. Esta caracterstica no niega su particularidad o individualidad, el hecho de que cada uno obra con sus propias manos y piensa con su propio cerebro. Pero lo que hace y piensa el hombre ha estado y estar siempre condicionado por su relacin con la naturaleza y con los otros individuos de su misma especie, de manera que su vida particular y su misma conformacin fsica, cultural y moral, no slo depende, sino que no podr rebasar nunca los lmites de esa universalidad y est moldeada por ella. Lo mismo sucede con todas las cosas y fenmenos del mundo y de la sociedad. Nada existe de por s, aislado o independientemente de todo lo dems. La unidad material del mundo, la conexin e interrelacin universal de todos los objetos y fenmenos, en su desarrollo o automovimiento, es un principio del materialismo dialctico, firmemente establecido hace mucho tiempo por la ciencia. De este principio filosfico partimos los marxistas en el momento de abordar el estudio de las cosas o los fenmenos concretos, lo individual y particular, ya que de lo contrario nos perderamos fcilmente en el mar de las particularidades sin saber establecer los nexos existentes entre ellas y caeramos en el idealismo y la metafsica. Lo universal, al tener existencia slo a travs de lo particular o singular, cambia y se transforma a

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