Lo Singular y Lo Colectivo

Download Lo Singular y Lo Colectivo

Post on 03-Jan-2016

282 views

Category:

Documents

2 download

Embed Size (px)

TRANSCRIPT

LO SINGULAR Y LO COLECTIVO

Y mi soledad no ataca ms que la inteligibilidad de las cosas. Mina hasta el fundamento mismo de su existencia. Cada vez me asaltan ms dudas sobre la veracidad del testimonio de mis sentidos. S ahora que la tierra sobre la que se apoyan mis dos pies necesitara para no tambalearse que otros, distintos de los mos, Ia pisaran. Contrala ilusin ptica, el espejismo, la alucinacin, el soar despierto, el fantasma, el delirio, la perturbacin del odo.... el baluarte ms seguro es nuestro amigo o nuestro enemigo, pero... alguien oh dioses, alguien.

A. Antinomia individuo-sociedad

Si bien en la actualidad puede considerarse que las relaciones de los seres humanos con el medio que los rodea son inherentes a la propia humanizacin, el problema de la relacin de los individuos entre s ha sido considerado desde diferentes puntos de vista. Podran esquematizarse las posiciones ms opuestas diciendo que desde una de ellas se considera al individuo, en tanto singularidad, como una realidad en s mismo; slo l percibe, piensa, ama u odia, se siente responsable, toma decisiones, etctera. El grupo, la sociedad, lo colectivo seran generalizaciones tericas que no tendran otra consistencia que la realidad misma de ese individuo. En la tesis contraria, el individuo como tal, independientemente de los dems sera una mera entidad lgica. Uncialmente el grupo, el colectivo, la sociedad, son reales; slo a travs de dicha realidad se presentira la instancia individual. Segn esta concepcin, el individuo sera producto de su ambiente, sea l consciente o no de ello. 0, dicho de otra manera, el individuo sera un cruce de relaciones sociales.

Como puede observarse, tanto en una como en otra posicin, la relacin individuo-sociedad est pensada desde un criterio antagnico, es decir, que ambas "resuelven" la compleja tensin entre lo singular y lo colectivo desde un paradigma disyuntivo -muy propio del pensamiento occidental- segn el cual singularidad y colectividad conforman un par de contrarios; presentan, por lo tanto, intereses "esencialmente" opuestos y se constituyen desde lgicas, esencialmente" diferentes. Se pueden puntuar en ese sentido dos formas tpicas de "resolver" tal tensin: el psicologismo y el sociologismo. El primero ms frecuente en el pensamiento liberal, conserva la tendencia a reducir los conceptos sociales a conceptos individuales y psicolgicos; el segundo, ms frecuente en el pensamiento socialista, ha ido en sentido contrario: hacia la reduccin de los conceptos individuales a una idea globalizada de la historia y de la sociedad. Ambos fomentan un antagonismo entre individuos y sociedades, el primero en favor de una idea abstracta de individuo, el segundo en favor deuna idea abstracta de la sociedad.'

En muchos tramos de este libro se observar cierta insistencia en el sealamiento de sesgos psicologistas o de operaciones de psicoanali,vmo. No debe entenderse esta preferencia como una consideracin de mayor importancia del psicologismo con respecto al sociologismo-, la justificacin de tal insistencia radica en otra afirmacin: aquella que ubica al psicologismo o al psicoanalismo como los impensables ms frecuentes de la cultura "psi". As, por ejemplo, dentro de las posiciones psicologistas en la psicologa acadmica, puede observarse la presencia de la antinomia Individuo-Sociedad en el campo grupal, en la tajante divisoria de aguas entre "individualistas" y "mentalistas" que recorri los primeros tramos de este cwnpo disciplinario. A su vez, esta polmica desarrolla nuevas formas argumentases en el campo del psicoanlisis, cuando esta disciplina incorpora formas grupales de trabajo clnico- aqu una de las divisonas se ha establecido entre aquellos que han nominado a su quehacer grupa] como psicoanlisis en grupo y aquellos que lo han llamado psicoanlisis de grupo.

Pero el inters de estas puntuaciones no es slo histrico, la preocupacin con respecto a la tensin entre lo singular y lo colectivo, corno as tambin la necesidad de su rellexin por caminos que no se deslicen hacia los clsicos reduccionismos cobra absoluta vigencia en la actualidad tratando de superar las formas dicotmicas de abordaje de esta temtica. As porejemplo interrogaciones tales coMO: cul es la dimensin de lo social histrico en la constitucin de la subjetividad?, cul es el papel de la subjetividad en los procesos histrico-sociales?,' dan cuenta de la necesidad actual de desdibujar las formas antinmicas de pensar esta cuestin. Son interesantes al respecto las preocupaciones que nuclean a los historiadores de Armales para quienes una sociedad no se explica solamente por sus fundamentos econmicos, sino tambin por las representaciones que ella se hace de s misma. Ha dicho G. Duby en una de sus lecciones inaugurales en el Colegio de Francia:

El sentimiento que experimentan los individuos y los grupos de sus posiciones respectivas y las conductas que dicta ese sentimiento, no son determinados inmediatamente por la realidad de su condicin econmica sino por la imagen que de ella se hacen, la cual jams es fiel, sino que es siempre la inflexin del juego de un conjunto complejo de representaciones mentales .4

Obsrvese cmo desde este tipo de planteos, quedan en cuestionamiento diversas antinomias simultneamente, as no slo lo singular y lo colectivo sino tambin lo objetivo y lo subjetivo, lo material y lo ideal, la economa y la cultura, abriendo nuevas formas de enlace entre lo imaginario y lo social.

B. Espacios

La preocupacin por pensar las relaciones y diferencias entre individuos y sociedades es, sin duda, una caracterstica fundante en las ciencias humanas, las filosofas y las ciencias y prcticas polticas de la Modernidad. En este sentido, se sealan dos espacios donde estas consideraciones se han desplegado; si bien cada uno de ellos ha dado caractersticas propias al tratamiento de la tensin entre lo singular y lo colectivo, no est de ms subrayar que suelen presentar amplias zonas de entrecruzamiento. Se hace as referencia al espacio cientfico-acadmico y al tico-poltico.

1 - Espacio cientfico-acadmico

La oposicin Individuo-Sociedad ha atravesado la psicologa y la pedagoga a travs de las interminables polmicas nature-nurture y la sociologa a travs, por ejemplo, de la clebre oposicin Tarde-Durkheim; estas polmicas "clsicas" no slo han constituido los debates fundadores de las ciencias humanas, por el contrario, pueden encontrarse aun hoy, por ejemplo, en las discusiones sobre el origen del lenguaje, la psicologa del conocimiento, etctera.

Atraviesan, asimismo, tanto las diferentes conceptualizaciones sobre los grupos humanos en las diversas orientaciones de la psicologa social como tambin los abordajes psicoanalticos con grupos: anlisis del grupo o en grupo, etctera. Se ha sealado que los primeros intentos para comprender, en el campo de la psicologa, la problemtica grupal, se organizaron en un traslado mecnico de conceptos de la psicologa "individual" de la poca; en reaccin a esta forma de abordaje de corte "individualista" se ubicaron las tesis sustentadas por McDougall, Durkheim, etc., que se refirieron al grupo enunciando una mentalidad grupal. Esta polmica se desarrolla en el cruce de un debate entre dos posiciones doctrinarias encontradas, la tesis individualista y la tesis de la mentalidad de grupo; da cuenta, de alguna manera, de la dificul-Asch, S. Psicologa social, Eudeba, Buenos Aires, 1964.

40

tad de poder comprender la articulacin del funcionamiento de las fuerzas sociales con los actos de los individuos. Ya Asch sealaba que "los grupos parecen ms poderosos y a la vez menos reales que los individuos y, si bien parecen poseer propiedades que trascienden las individuales, slo los individuos pueden originarios".'

Para la tesis individualista, los individuos constituyen la nica realidad y tiende a negar realidad a los grupos, en tanto sostiene que. los procesos psicolgicos ocurren tan slo en los individuos y stos const tuyen las nicas unidades accesibles a la observacin. Por lo tanto, si los individuos son los nicos actores reales, el trmino grupo constituye una ficticia abstraccin cuando pretende algo ms que referirse a la suma de reacciones recprocas de los individuos. De esta forma, paralatesis individualista, en rigor, no existenlos grupos; "grupo" ser un trmino colectivo, que hace referencia a una multiplicidad de procesos individuales. Siguiendo esta lnea de re llexin, para comprender los fenmenos sociales debemos rastrearlos hasta llegar a las propiedades de los individuos; de tal forma en tanto stos son los nicos actores sociales, los acontecimientos de un grupo, las instituciones, creencias y prcticas, siguen los principios de la psicologa individual y son producto de las motivaciones individuales. En sntesis, no existe en los grupos, en las instituciones, ni en las sociedades, nada que no haya existido previamente en el individuo.' "Las acciones de todos no son nada ms que la suma de las acciones individuales tomadasseparadamente".'

En oposicin a las tesis individualistas, se desarroll la nocin de mentalidad de grupo. A partir de la observacin por la cual cuando los seres humanos viven y actan en grupos, surgen "fuerzas y fenmenos" que siguen sus propias leyes y que no pueden ser descritos en trminos de las propiedades de los individuos que los componen; afanarn, por ejemplo, que el lenguaje, la tecnologa o las relaciones de parentesco no constituyen el producto de las mentalidades y motivaciones individuales sino que, por el contrario, son procesos que poseen leyes propias, diferentes e irreductibles a los individuos. Algunos autores como Durkheim se refieren al grupo como una entidad mental: "las mentalidades individuales al formar que constituye una individualidad psquica de una nueva ndole".' Consideran al grupo como una entidad distinta de l

Recommended

View more >