ledesma margarito poesias

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  • Undecima edid6n, 1971

    Derechos asegurados conforme a la ley.

    Lie. Leobino Zavala.

    POESIAS

    Impreso en Mexico. Printed in Mexico .

    ................._,

  • ~

    OTRA ADVERTENCIAPRELIMINAR

    Despues de que puse la Advertencia Preliminar, pense que las casas flO quedan bien as!, pues puede dar lugar a muchos enredOS y equivocaciones y hasta sendmientos y habladas. Y por eso pense poner esta Otra Advertencia Prelimi

    nar para decirles que, en lugar de las notas, mejor. voy a poner una sefialita abajo de cada poesia corregida, y ya con eso ustedes echan de ver que me la corrigieron y todo queda aclarado y sin telas de juicio. Pero, pensandolo mejor, siempre no pongo nada de se

    fiales, alcabo con las notas que llevo puestas les he dado pruebas de que muchas poesias me las han corregido, y asf con eso ya quedan bien sazonados de que algunas me las corrigieron, y no pueden decir que ando resplandeciendo con 10 ajeno. Ya saben, pues, que siempre no pongo nada de sena

    les; pero que eso no quiere decir que no me hayan corregido algunas poesias, aunque no tengan senales abajo.

    Su inutil servidor. EL AUTOR

  • ADVERTENCIA PRELIMINAR

    Viendo que ya van muchas notas y . notas que pongo abajo de mis poesias y pensando que esas notas pueden motivar que los turhe y que no lean agusto-mis poesias y que se les vaya la idea y no las entiendan bien por an dar leyendo las notas, he pensado que es mejor ya no paner mas nota5, s6lo las que sean muy necesarias; pero otra vez quedan ustedes advertidos y bien sabidos que algunas poesfas me las corrigieron algunas personas de muy buena voluntad y muy amigos del autor, y que no por no poner mas nota5 vayan a pensar que desconozco el favor y que me desdigo, y que ya eso qui ere decir que no me las corrigieron, pues eso no es derto y ya sahen que les estoy muy agradecido.

    Su inutil y seguro servidor.

    EL AUTOR

    SOBRE EST A UNDECIMA EDICI6N

    Hace mas, mucho mas de tres aDOS, que se agot6 la oe cima Edici6n de estas agradables poesias, como clida el humilde poeta Margarito, sin que hubiera sido posible imprimir la Undecima, a causa de graves enfermedades, de ocupaciones urgentes y de otras muchas diversas circunstancias que me hablan impedido hacerlo, no obstante que varios simpatizadores del ingenuo humorista involuntario estaban reclamando insistentemente tal impresion.

    Entre tanto, aquel caballeroso sobrino-nieto de Margarita Ledesma, a quien me refed y tuve el gusto de presentar a ustedes en el Prologo de la Segunda Edicion; aquel Hermelindo Morales, tan formal, tan bondadoso y tan cumplido como siempre, me ha estado enviando peri6dicamente, de acuerdo con el ofrecimiento que personalmente me hiro cuando 10 conod, otras composiciones de su tio, que ha logrado obtener de su senora madre, hermana de Margarito, y algunas de las males tengo el gusto de incluir en esta edici6n. Con ansia inenarrable he est ado esperando, durante esos

    largOs aDOS, recibir de el alguna norida relativa al paradero de Margarito Ledesma, y enorme ha sido mi desencanto cada vez que, al abrir una de sus misivas, s610 encuentro las composiciones que me envia y ning\in informe acerca del lugar en que nuestro hombre ha ido a esconder sus penas 0 buscar un consUelo a sus inmensas amarguras.

  • 8 MARGARITO LEDESMA

    Mas no he perdido la esperanza: Yo estoy seguro de que el dia menos pensado, cuando menos 10 esperemos, cuando comencemos quizas a tender un velo de olvido sobre su recuerdo, volvera a aparecer entre nosotros y nos cOntara, en ese su lenguaje tan florido y emocional, las causas de su temporal desaparici6n. Y creo que el dia que eso suceda, todas las campanas de

    Chamacuero espontaneamente, repicaran a gloria en nuestros corazones.

    San Miguel de Allende, Gto., 28 de junio de 1971.

    LIe. LEOBINO ZAVALA.

    EXPLICACION

    Alla, como a mediados de 1911, por conducto de un enviado especial -que mucho sospecho haya sido Pancho, el Secretario del Juzgado Unico Municipal, a quien el autor se renere en su pr6logo- y acompaiiado de una curiosisima carta, que lamento haber perdido, recibi el borrador de los versos de MARGARITO LEDESMA, ya debidamente ordenado, con su camtula, pr6logo, indice y demas menesteres propios de' un original que va a entregarse a las prensas.

    En su carta, el autor me suplicaba encarecidamente que procediera a corregirlos y publicarlos por mi exc1usiva cuenta, pues eI carecia de recursos para hacerlo, y sus compadres y arnigos, que tan espontaneamente se ofrecieron a ayudarle, no Ie hablan cumplido el ofrecimiento; estando asi su obra en peligro de quedar inedita. POllia, pues, el original en mis maoos para que con toda

    libertad dispusiera de il como de cosa propia; rogandme 6nicamente que, al publicarlo, "10 protegiera con algunos ejemplares, para tener el gusto de refregarselos en la cara a los envidiosos de su pueblo". (Textual). Durante alg6.n tiempo segui recibiendo, ya por correo,

    ya por conduCto de enviados especiales, nuevas composiciones para agregarlas a las primeras; sin que en niogUn caso me hubiera ocupado siquiera en leerlas, pues nunca tuve 1a intenci6n de corregir ni, menos a6n, de publicar el !ibro de Ledesma. Pasaron asi los alios; pero, en estos dfas, buscando unos

  • MARGARITO LEDESMA 10

    documentos, me encontre el famoso original olvidado en un caj6n de mi eseritorio. Por mera curiosidad, 0 quiza por subito y tardio remor

    dimiento, eomence a hojear ellegajo; mas, apenas lefdas las primeras hojas, se desperto mi interes por su eontenido y, sin casi darme cuenta de ello, devore hasta su ultima linea, conquistado definitivamente por el encanto que, como sudl perfume, se desprende de sus pagioas y por el candor de ese ingenuo poeta que, encerrado siempre en los estrechos 11mites de "esa bendita tierra que 10 vio nacer" y sin haber hecho en su vida otros viajes que los dos que son asunto de igual nUmero de sus eomposidones, ve las eosas a traves de un prisma enteramente desconocido y extrano para nosotros, y del motivo mas trivial, menos poetico y de la menor importancia, haee una "hermosa poesia" 0 una "agradable composidon",como el mismo las llama candorosamente en su libro. Es posible que los que lean esta obra me tengan por tan

    ingenuo, tan candoroso y -ipor que no decirIo?- tan falto de seso como muchos han de tener a Margarito Ledesma; pero no he podido resistir el deseo de hacerla imprimir tan pronto como me sea posible y de encabezarla, con este pr610go mio, mellOs adecuado quiza, para la indole de la obra, que eI del compadre Meliton Palomares que aparece en el original, pero igualmente sincero y rebosante de carino para el incomprendido cantor de su tierra natal, para el "humilde poeta Margarito", como a si mismo se tirula en algunas de sus especialisimas producciones. He sido siempre un incurable admirador de los senti

    mentales, de los sofiadores, de aquellos que, en aras de un ideal que ellos estiman meritorio y noble, sacrifican sus energtas, sus bienes y, en ocasiones, hasta la vida rnisma;

    -_.

    POESIAS 11

    he sentido siempre sincera estimaclOn y hondo respeto hacia aquellos elegidos que hacen un verdadero culto de su arnor a una mujer, de su carino a un lugar, de su admirad6n por algUfi genio 0 de su fanatisrno por un heroe; y Margarito Ledesma, a su modo, con su escasisima cultura y llegando a veces hasta las lindes de 10 grotesco y 10 ridiculo, es un sentimental, un sonador y, en consecuencia, es digno para mt de admiraci6n y de respeto. Su obra, si es que asi puede llamarse al conjunto de sus

    ingenuas e incorrectas producdones, es un himno fervoroso y continuo a su tierra natal, a "esa bendita tierra que 10 vio nacer y donde vio la luz prirnera" y a la que, con todo el entusiasmo y todos los escasos recursos de su humildisimo acervo artistico, canta, admira y venera en el arnor y los desvios de sus mujeres, en Ia dulzura de sus limas, en las quejas amarguisimas que exhala por haber tenido que abandonarla durante una Iarga semana, en el carino que profesa. a sus compadres de pila y de cascar6n y hasta en las curiosas alusiones que hace frecuentemente a los muchas envidiosos y Ienguas largas de su pueblo. No conozco personalmente a Margarito Ledesma; pero,

    segUfi los informes que pude obtenct de su enviado, es --0, por 10 menos,. era cuando tales in formes me fueron dado5-un hombre de avanzada edad. Nad6 en Chamacuero de Comonfort, hoy Comonfort a secas, y desde su nacimiento, ha vivido siempre en ese Iugar; siendo su deseo mas ardiente el de morir y sec sepultado allf mismo, a la orilla de su querido rio de La Laja, s1 posible fuere. Durante su ya larga vida, no ha salido de Charnacuero

    mas que dos veces: una, a Celaya, "a un negocio del Juzgado", segUfi nos cuenta en su DUQ Poetico, y otra, a San

  • i

    MARGARITO LEDESMA 12

    Juan de los Lagos, a pagar una manda que prometi6 con motivo de haberse caido en un excusado.

    Aunque de talento natural, tiene muy poca instrucci6n, y el confinamiento en su tierra natal a que, voluntariamente y por exceso de carino hacia ella, se ha condenado durante toda su existencia, Ie ha hecho formarse un concepto tan raro y especial de la vida y una idea tan extrana de las cosas, que la lectura de sus versos Hega a causar un indefinible sentirniento de asombro e incredulidad; resaltando su modo de ser y su ignorancia en dertos asuntos de sobra conocidos para la generalidad, en muchas de sus composiciones, especialmente en las tituladas A Juan Silvete, At Gran Napo/ion, a quien, seglin parece, considera oriundo de los Estados Vnidos 0 por 10 menos, educado en ese pais, y en otras varias, en las que pone de manifiesto su ingenuidad y su incultura.

    Es un ferviente pattiota; gusta mucho de tomar parte en la celebraci6n