las parbolas de jess - editorial portavoz | .2017-07-14  las parbolas de jess 8 la biblia

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  • Las parbolas de JessJames Montgomery Boice

  • Ttulo del original: The Parables of Jesus, 1983 por James Montgomery Boice, y publicado por Moody Publishers, 820 N. LaSalle Boulevard, Chicago, IL 60610. Traducido con permiso.

    Edicin en castellano: Las parbolas de Jess, 2017 por Editorial Portavoz, filial de Kregel, Inc., Grand Rapids, Michigan 49505. Todos los derechos reservados.

    La traduccin fue cedida por Editorial Patmos, y revisada y actualizada por Natalia Carr.

    Diseo de portada: Dogo Creativo

    Ninguna parte de esta publicacin podr ser reproducida, almacenada en un sistema de recuperacin de datos, o transmitida en cualquier forma o por cualquier medio, sea electrnico, mecnico, fotocopia, grabacin o cualquier otro, sin el permiso escrito previo de los editores, con la excepcin de citas breves o reseas.

    A menos que se indique lo contrario, todas las citas bblicas han sido tomadas de la versin Reina-Valera 1960 Sociedades Bblicas en Amrica Latina; renovado 1988 Sociedades Bblicas Unidas. Utilizado con permiso. Reina-Valera 1960 es una marca registrada de American Bible Society, y puede ser usada solamente bajo licencia.

    El texto bblico indicado con RVR- ha sido tomado de la versin Reina-Valera 1995, Reina-Valera 95 Sociedades Bblicas Unidas, 1995. Todos los derechos reservados.

    El texto bblico indicado con NVI ha sido tomado de La Santa Biblia, Nueva Versin Internacional, copyright 1999 por Biblica, Inc. Todos los derechos reservados.

    El texto bblico indicado con DHH ha sido tomado de versin Dios Habla Hoy, 1966, 1970, 1979, 1983, 1996 por Sociedades Bblicas Unidas. Todos los derechos reservados.

    Las cursivas aadidas en los versculos bblicos son nfasis del autor.

    EDITORIAL PORTAVOZ 2450 Oak Industrial Drive NE Grand Rapids, MI 49505 USA Vistenos en: www.portavoz.com

    ISBN 978-0-8254-5734-0 (rstica) ISBN 978-0-8254-6625-0 (Kindle) ISBN 978-0-8254-8780-4 (epub)

    1 2 3 4 5 edicin / ao 26 25 24 23 22 21 20 19 18 17

    Impreso en los Estados Unidos de Amrica Printed in the United States of America

    La misin de Editorial Portavoz consiste en proporcionar productos de calidad con integridad y excelencia, desde una perspectiva bblica y confiable, que animen a las personas a conocer y servir a Jesucristo.

  • A AQUELque abri en parbolas su boca

    y declar cosas escondidas desde la fundacin del mundo.

  • Contenido

    Prlogo 7

    Parbolas del reino 1. La semilla y la tierra (Mt. 13:1-23) 13 2. El trabajo del enemigo (Mt. 13:24-43) 23 3. La gente del reino (Mt. 13:44-46) 33 4. El reino de Dios consumado (Mt. 13:47-52) 43

    Parbolas de la salvacin 5. Una oveja perdida, una moneda perdida, un hijo perdido

    (Lc. 15:1-32) 55 6. Obreros en la via (Mt. 20:1-16) 67 7. La fiesta de bodas (Mt. 22:1-14) 77 8. La puerta angosta de la salvacin (Lc. 13:22-30) 89 9. El fariseo y el publicano (Lc. 18:9-14) 99

    Parbolas de la sabidura y la insensatez 10. Cinco mujeres insensatas y sus amigas (Mt. 25:1-13) 111 11. El rico necio (Lc. 12:13-21) 121 12. El mayordomo infiel (Lc. 16:1-9) 131 13. Constructores sabios e insensatos (Lc. 6:46-49) 141

    Parbolas de la vida cristiana 14. Historia de dos hijos (Mt. 21:28-32) 155 15. Dos historias acerca de lmparas (Lc. 8:16-18; 11:33-36) 165 16. El buen samaritano (Lc. 10:25-37) 175 17. La importancia de no rendirse (Lc. 11:5-13; 18:1-8) 187 18. Sobre estar agradecido (Lc. 7:36-50) 199

    Parbolas del juicio 19. El fin miserable de un hombre miserable (Mt. 18:21-35) 213 20. Los labradores malvados (Mt. 21:33-46) 223 21. Siervos intiles y cabritos intiles (Mt. 25:14-46) 235 22. El hombre rico y Lzaro (Lc. 16:19-31) 245

  • 7

    Prlogo

    Cuando comenc a predicar sobre las parbolas de Jess en la Dcima Iglesia Presbiteriana, en el invierno de 1980-81, no tena la menor intencin de reducir los sermones a forma escri-ta. Todo lo contrario, haba vivido un ao difcil en la iglesia y buscaba una serie de sermones que se pudiera preparar y predicar sin cantidades extraordinarias de trabajo adicional y que, luego, pudiera olvidarse. Sin embargo, me encontr embelesado por las parbolas y con muchos deseos de tratarlas de la manera ms ex-haustiva posible.

    Tambin encontr que otros eran bendecidos por ellas. Un hombre joven haba estado presente en los cultos matutinos y ves-pertinos durante aos. Se haba criado en una iglesia y se haba hecho miembro de nuestra congregacin tiempo atrs, cuando dio una profesin creble de fe. Pero mientras escuchaba las exposicio-nes, comenz a sentir que, a pesar de su profesin de fe, no todo estaba bien con su alma. Saba las doctrinas correctas y poda decir las palabras correctas, pero no se haba producido ningn cambio importante en su vida. Un domingo por la noche, despus de la exposicin de una de las parbolas de salvacin, la esposa de uno de mis asistentes le pregunt si haba dedicado su vida al Seor Jesucristo y si realmente haba nacido de nuevo. Cuando respondi que no a ambas preguntas, ella tuvo la oportunidad de conducirlo a una fe personal.

    Eso es lo que hacen las parbolas de Jess, tal vez ms que cualquier porcin comparable de las Escrituras. Otras secciones de

  • L A S PA R BOL A S DE J E SS

    8

    la Biblia nos dan teologa elevada. Algunas nos hacen responder con gratitud a Dios. Pero las parbolas van ms all de las simples palabras y nos hacen preguntar si, efectivamente, se ha producido algn cambio en nuestra vida. No es eso lo que debiramos espe-rar, puesto que las parbolas vienen de la boca de Jess? l, mejor que nadie, poda penetrar las fachadas y llegar a la realidad.

    Hasta donde s, nadie ha agrupado las parbolas exactamente como lo he hecho yo. No sugiero que mi arreglo sea lo mejor, pero mientras trabajaba con las historias del Seor, me pareci que se podan agrupar de manera coherente en cinco divisiones:

    1. Parbolas del reino2. Parbolas de la salvacin3. Parbolas de la sabidura y la insensatez4. Parbolas de la vida cristiana5. Parbolas del juicio

    No sorprende que esas tambin sean agrupaciones naturales de las dems enseanzas de nuestro Seor. Me pareca, adems, que algunas de las historias se trataran mejor juntas en un mensaje, y no como estudios separados. As que he agrupado tres parbolas juntas en el captulo 2 y dos en el captulo 3. El captulo 5 contiene tres parbolas que obviamente estn relacionadas. Los captulos 15, 17 y 21 tambin tratan sobre dos parbolas cada uno. Despus de reunir el material, descubr que cada agrupacin contiene, por lo menos, una de las parbolas ms conocidas y ms queridas.

    En el prlogo de cada uno de mis libros, me gusta agradecer a la congregacin de la Dcima Iglesia Presbiteriana que, amable y generosamente, me permite pasar gran parte de mi tiempo pre-parando sermones y escribiendo. Eso quiere decir que hay menos tiempo para visitar y aconsejar, pero, por lo general, ellos estn contentos con este arreglo. Tambin quisiera agradecer a mi secre-taria Caecilie M. Foelster, que trabaja conmigo en cada etapa de preparacin de los sermones que sern publicados. Sin su rapidez

  • Prlogo

    9

    y pericia, yo no habra podido producir la cantidad de libros que he producido en los ltimos quince aos.

    La dedicatoria de este libro es a aquel que abri en parbolas su boca y declar cosas escondidas desde la fundacin del mundo. Esas palabras vienen del Salmo 78:2 y se citan en Mateo 13:35 con referencia a la manera en que Jess las cumpli mediante su enseanza en parbolas. Descubr algunas de esas cosas escondidas mientras preparaba estos estudios. Espero que suceda lo mismo con aquellos que lean estos captulos.

  • Parbolas del reino

  • 13

    1

    La semilla y la tierraMateo 13:1-23

    Aquel da sali Jess de la casa y se sent junto al mar. Y se le junt mucha gente; y entrando l en la barca, se sent, y toda la gente estaba en la playa. Y les habl muchas cosas por parbolas, diciendo: He aqu, el sembrador sali a sembrar. Y mientras sembraba, parte de la semilla cay junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. Parte cay en pedregales, donde no haba mucha tierra; y brot pronto, porque no tena profundidad de tierra; pero salido el sol, se quem; y porque no tena raz, se sec. Y parte cay entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron. Pero parte cay en buena tierra, y dio fruto, cul a ciento, cul a sesenta, y cul a treinta por uno. El que tiene odos para or, oiga.

    Una de mis hijas ha estado cantando una cancin acerca de Je-ss, que dice: Jess era un hombre que contaba cuentos. La primera vez que o ese verso, me pareci un poco burln, como lo son tantas canciones cristianas contemporneas. Pero al meditarlo, me di cuenta de que contiene una verdad real: aunque Jess era mucho ms que un narrador de cuentos, como mnimo era eso, y

  • L A S PA R BOL A S DE J E SS

    14

    como resultado, la gente de su tiempo se apiaba en torno a l y lo escuchaba de buena gana (Mr. 12:37).

    Las palabras de Cristo siempre eran pintorescas. l hablaba de camellos que se arrastraban por el ojo de una aguja (Mt. 19:24), de personas que trataban de sacar pajas del ojo de otro cuando una viga estaba en su propio ojo (Mt. 7:5). Se refera a una casa dividida contra s misma, destinada a derrumbarse (Mr. 3:25) o a echar el pan de los hijos a los perros (Mr. 7:27). Previno contra la levadura de los fariseos (Mr. 8:15). Pero en rigor, esos no son cuentos. Los cuentos que Jess contaba se pueden clasificar en una categora particular de historia que se conoce como parbola. Una parbola es una historia tomada de la vida real (o una situacin de la vida real) de la cual se saca una verdad moral o espiritual. Son muchos los ejemplos: el hijo prdigo (Lc. 15:11-32), el buen samaritano (Lc. 10:25-37), el fariseo y el publicano (Lc. 18:9-14), la fiesta de boda (Mt. 22:1-14; Lc.