la teología del mercado

Download La teología del mercado

Post on 08-Feb-2017

214 views

Category:

Documents

1 download

Embed Size (px)

TRANSCRIPT

  • XI Jornadas de Economa Crtica

    Pgina 1 de 21

    La teologa del mercado

    Juan Agustn Franco Martnez Universidad de Zaragoza

    1. Introduccin

    Los ricos y poderosos nunca aceptarn las reglas de mercado para ellos mismos de forma

    total, porque, en todo esto, el mayor inters consiste en minar la idea de la solidaridad. Nadie

    debe preocuparse por el otro. La preocupacin por el otro es hoy la ms profunda y

    revolucionaria idea. (Noam Chomsky).

    A continuacin se expone una sntesis de la crtica metodolgica a la Economa de

    Mercado, en el contexto de las corrientes econmicas de izquierda, destacando especialmente

    el pensamiento marxista y la economa poltica radical de la Nueva Izquierda norteamericana

    de los 60, con el propsito de desmitificar las bondades de un sistema econmico basado en la

    interaccin de curvas de oferta y demanda, poniendo al descubierto la evidente dimensin

    religiosa de la teora econmica dominante, tantas veces insinuada en las acertadas

    reflexiones en torno a cuestiones como la realidad de los suspuestos, la subjetividad de las

    preferencias individuales, la infalsabilidad de ciertas teoras, etc. La religin econmica es el

    opio del pueblo, podra decirse hoy da, reactualizando la sentencia de Marx. En

    consecuencia, esta investigacin se enmarca en el contexto crtico actual que rechaza el

    imperialismo econmico, el cual se basa en mercados manipulados y propuestas

    macroeconmicas que instauran el desempleo como verdad de fe revelada, a la vez que

    sugiere un sistema econmico alternativo fundamentado en la democracia y la equidad social,

    considerando la solidaridad como eje transversal que atraviesa todas las esferas de intimidad

    smithianas, segn la terminologa de Nieli.

  • Pgina 2 de 21

    El desarrollo del anlisis metodolgico profundiza gradualmente en la dimensin

    religiosa del sistema econmico neoliberal, empleando para ello un irnico paralelismo con la

    oracin espiritual bsica del cristianismo, el Padrenuestro. En consecuencia, se abordarn las

    falacias dogmticas y verdades de fe inherentes al sistema de mercado, como pueden ser los

    conflictos entre empleo e inflacin, eficiencia y equidad, burocracia y mercado, economa y

    ciencia; sealando, por su parte, otras relaciones y complementariedades obvias, pero

    silenciadas, como, por ejemplo, entre deuda externa y deuda ecolgica, entre consumismo y

    publicidad, entre economa y tica, entre imperialismo y democracia, entre economa y religin.

    Parafraseando la oracin cristiana del Padrenuestro, las etapas de este estudio

    metodolgico sern las siguientes (Figura 1):

    A. Economa nuestra que ests en los mercados.

    B. Cotizadas sean tus acciones democrticas.

    C. Venga a nosotros tu capital.

    D. Hgase tu reforma agraria as en el norte como en el sur.

    E. Danos hoy la dosis de publicidad nuestra de cada da.

    F. Condona nuestra deuda externa, como nosotros perdonamos la deuda ecolgica.

    G. No nos dejes caer en la crisis econmica.

    H. Y lbranos de la multinacional.

    I. Amn la soberana alimentaria.

    Figura 1: Anlisis metodolgico de modelos econmicos en conflicto

    Infraestructura Superestructura

    ECONOMA NEOLIBERAL ( = Teologa del Mercado ) (A) Teora Neoclsica (credo) Brecha Norte-Sur (G) (D y E) Consumismo (liturgia) Deuda Ecolgica (F) (C) Dinero (dolo) Multinacionales (H)

    ECONOMA SOLIDARIA

    (B) Solidaridad Convergencia Sostenible (I) (B) Democracia Autogestin Econmica (I) (B) Equidad Soberana Alimentaria (I) Fuente: elaboracin propia

    La crtica metodolgica que se realiza en esta investigacin nos ir aproximando cada vez

    ms al planteamiento de un sistema econmico alternativo basado en la importancia de los

    valores ticos. En particular, se propone un marco conceptual interactivo para el anlisis

  • Pgina 3 de 21

    comparativo de diversos enfoques econmicos, manteniendo como eje bsico el mtodo

    cientfico hipottico-deductivo. As, frente a las concepciones neoliberales de tica individualista

    se proponen los enfoques autogestionarios basados en la solidaridad, es decir, se define la

    Autogestin Econmica como una utopa socialista caracterizada por la propiedad comn de

    los medios de produccin, la planificacin democrtica y la gestin democrtica.

    El tratamiento de las cuestiones anunciadas se har en el marco de las aportaciones

    realizadas por economistas y estudiosos como Marx, Freire, Galbraith, Negri, Holloway,

    Bowles, Sraffa, Chomsky, Sen, Gandhi, Martnez-Alier, Rawls, etc. Todos ellos conforman el

    necesario mapa del nuevo geoparadigma econmico, caracterizado por tres dimensiones: la

    dimensin horizontal de la competencia, la dimensin vertical del autoritarismo y la dimensin

    temporal del cambio (Nadal, 1999).

    Finalmente, por si la argumentacin anterior no fuese del todo convincente, se emplear de

    forma irnica el mismo instrumental que la ciencia econmica al uso propone para tratar los

    temas que afectan a los mercados, exponiendo, con tanta devocin matemtica o ms que un

    intelectual neoliberal, un breve modelo economtrico que contribuya a la desarticulacin

    metodolgica y definitiva del concepto mismo de mercado.

    2. Economa nuestra que ests en los mercados

    Venden al pobre por un par de sandalias, abaten hasta el suelo las cabezas de los

    necesitados y esquivan el trato con los humildes... No saben lo que es hacer justicia; han

    amontonado

    en sus casas tesoros de iniquidad y rapia... (Profeta Ams).

    El paraso neoliberal es el Mercado, donde el culto al dinero es la principal devocin. En el

    Mercado hay tambin una rica mitologa de dioses menores, como la Santa Preferencia, San

    Beneficio, Santo Precio, Santa Utilidad, las hermanas beatas Oferta y Demanda, Santa

    Eficiencia, y muchos ms. En el Mercado la felicidad consiste en consumir de todo salvo del

    rbol de la Pobreza y la Riqueza, porque el peor pecado es nacer pobre. Economa y tica

    fueron las primeras personas creadas en este hermoso cielo de la Competencia Perfecta, pero

    tica pec, incitando tambin a Economa, y las dos fueron arrojadas al mundo cruel de la

    Competencia Imperfecta, para que se ganaran el estatus cientfico con el sudor de sus

    externalidades.

  • Pgina 4 de 21

    La historia posterior es conocida, Economa y tica se distanciaron, y la Economa

    comenz a convertirse cada vez ms en una disciplina tcnica. Hoy da es posible analizar las

    consecuencias de este divorcio aparente, propio del enfoque positivista, pero lo cierto es que

    cualquier planteamiento econmico lleva implcito un planteamiento tico determinado (Sen,

    1997; Franco y Almeida, 1999; Chaves, 2002). As, el anlisis de Sen sobre la estructura

    motivacional de los agentes econmicos nos permite profundizar en la inadecuacin a la

    realidad de las categoras econmicas asociadas al concepto de preferencias individuales. En

    consecuencia, es posible proponer teoras alternativas a la de la utilidad, basadas en el

    concepto de necesidades (Guilln, 2003), atendiendo, por ejemplo, a la clasificacin

    jerrquica de Maslow.

    Consecuentemente, puede desmontarse analticamente el concepto mismo de mercado,

    basado en los principios clsicos de racionalidad y soberana del consumidor, principios de

    beneficio y competencia de las empresas, y principios de propiedad y escasez de los recursos

    productivos referidos a la distribucin final del producto. Por un lado se trata de conceptos

    ambiguos de significado impreciso, y por otro, de su significado intuitivo se desprende un

    principio oculto, estratgicamente discriminado, de significado econmico ms profundo, el

    principio del Poder y la Violencia, caracterstico de la tica individualista propia de los sistemas

    econmicos de mercado, los cuales plantean la actividad econmica como un fenmeno de

    libre intercambio, eficiente y mutuamente beneficioso, tanto para oferentes como demandantes.

    La realidad es bien distinta, no es una cuestin balad ignorar la dotacin inicial de recursos, si

    bien el desequilibrio fundamental no es de recursos sino de poder, desequilibrio que no tiende

    a disminuir tras el proceso de negociacin, sino a aumentar, pese a que ciertas innovaciones

    institucionales amortigen el impacto final, como pueden ser las relacionadas con el Derecho y

    el Estado (obviamente su objetivo ltimo es la consolidacin de dicho desequilibrio). De hecho,

    es posible releer los principios econmicos del mercado a la luz del principio profundo del

    Poder y la Violencia, del cual se desprende no la ley de la oferta y la demanda, sino la ley

    econmica de la entropa (lo cual es diferente de un viejo enfoque entre neo-darwiniano y neo-

    freudiano). Este desequilibrio efectivo de poder se manifiesta, por definicin, por el lado del

    demandante y en su nivel de urgencia en satisfacer su necesidad. Sin embargo, la negociacin

    estratgica se establece ocultando la inferioridad inherente a la demanda, elevndose los

    negociadores a la categora de oferentes. No obstante, la institucionalizacin mediante el

    mercado de los roles de demandantes y oferentes implica la institucionalizacin social de la

    esclavitud econmica y del homo economicus violador.

    De la reflexin anterior se desvela que el mercado se basa en los principios de

    sumisin y tirana terica del consumidor y en los principios de