La Represión y El Proceso Contra El POUM, Ignacio Iglesias

Download La Represión y El Proceso Contra El POUM, Ignacio Iglesias

Post on 11-Oct-2015

12 views

Category:

Documents

0 download

Embed Size (px)

TRANSCRIPT

<ul><li><p>FUNDACINANDREUNIN</p><p>La represin y el proceso contra elPOUM</p><p>Ignacio IglesiasFolleto publicado por Ediciones POUM en 1938 con la rma de Andrs Surez,seudnimo de Ignacio Iglesias. Volvi a ser editado por Ruedo Ibrico. Tambinse ha incluido en el libro Experiencias de la revolucin espaola, que recopilalos trabajos ms importantes de Ignacio Iglesias sobre la guerra civil y larevolucin.Las tormentas levantan siempre basura; las pocas revolucionarias no huelennunca a agua de rosas, y nadie puede librarse en ellas de verse salpicado delodo; es natural. No hay escape por lo dems, si se tienen en cuenta losesfuerzos sobrehumanos desplegados contra nosotros por todo el mundo ocial,y que, para aniquilarnos, vuelca sobre nosotros todo el Cdigo penal; sparamos mientes en todas las injurias que sobre nosotros vierte el hocico de esademocracia de la estupidez que no podr nunca perdonar a nuestro partido eltener ms inteligencia y ms carcter que ella; si nos detenemos a estudiar lahistoria contempornea de todos los dems partidos y, por ltimo, nospreguntamos qu es lo que en realidad se puede aducir contra el nuestrollegaremos a la conclusin de que no hay ningn otro que se caracterice por supureza (Marx; Carta a Freiligrath)1.A MODO DE INTRODUCCIN</p></li><li><p>...la vileza reptante de los sucios calumniadores (de un poema de Freiligrath)La represin contra el movimiento revolucionario no es de ahora ni siquiera deaos, sino de hace dcadas y aun centurias. En todos los tiempos y en todas laspocas, contra las fuerzas progresivas se han levantado siempre los interesescreados, es decir, la reaccin. Esto, lo mismo en el terreno poltico que en losdominios del arte y de la ciencia. No hace falta sacar muchos ejemplos del granarchivo de la historia. Por sus ansias renovadoras Toms Moro fue decapitado,Giordano Bruno quemado vivo, Campanella torturado; Jean Jaures, Matteotti yotros pagaron con su vida su amor al socialismo. Si Galileo fue obligado por laInquisicin a que abjurara de rodillas sus propias teoras, Alberto Einsteindeambula por el mundo arrojado de su cuarto de estudio por el fascismohitleriano. En la Unin Sovitica, Zinoviev y Kamenev han sido fusiladosdespus de ms de treinta aos al servicio de la revolucin y del socialismo;Trotski rueda de uno a otro pas por no haber querido entonar su mea culpa atiempo, por mostrarse ejemplarmente el al marxismo revolucionario. As hasido siempre y as ser mientras la sociedad est dividida en clases y mientrasla defensa de intereses particulares o de grupo se imponga a todas las demsconsideraciones.La Historia de la Humanidad -escribieron Marx y Engels- es la historia de lalucha de clases. Y la lucha de clases se ha desarrollado y se desarrolla a travsde pugnas inmensas, de luchas encarnizadas con vencedores y vencidos. Elvencedor ha tratado siempre de disponer del vencido; como Brennus, tambinha querido entonar el vae victis. Ay de los vencidos! La frase sigue siendo depalpitante actualidad en nuestro tiempo, aplicada con harta frecuencia. Comosiempre, el arma ms utilizada por los vencedores del momento ha sido lacalumnia, la mentira, la injuria, la falsicacin. En el mundo nunca han faltadogentes sucientemente ignorantes para dar crdito a las ms monstruosascalumnias, ni tampoco individuos lo bastante envilecidos para ponerlas enprctica. Sobre todo en la actual poca histrica de grandes guerras y derevoluciones cruentas, estos procedimientos han estado en todo momento a laorden del da. Pero no siempre se han puesto en uso los mismos mtodos,aunque el objetivo propuesto fuera idntico. Las luchas de la burguesa contrala clase trabajadora forman una rica gama de matices. El capitalismo lanzacontra el proletariado y contra sus organizaciones revolucionarias no solo lasfuerzas tradicionales del Estado el ejrcito, la polica, el peso de suburocracia-, sino tambin otras nuevas que le proporcionan sus inmensasposibilidades econmicas y su situacin poltica privilegiada: el cine, la prensa,la radio, etc. Todos los medios y procedimientos cientcos son puestos alservicio del que manda. Periodistas y escritores venales, individuos sinescrpulos, son los encargados de envenenar ideolgicamente a las masasproductoras para que stas no logren ver la verdad. Y no solo esto. Cuandotodos estos procedimientos, que pudiramos denominar normales -los que se</p></li><li><p>amparan en la legalidad burguesa-, fallan en sus propsitos, entonces sefalsican textos, se inventan documentos y se montan procesos monstruososcontra los sectores ms avanzados de la clase trabajadora.Hoy como ayer. Contra la I Internacional se vertieron las especies msgrotescas y calumniosas: se lleg a culparla de incendios, tormentas y altasmareas. Los revolucionarios ms representativos de la poca no escaparon a loque el poeta revolucionario Freiligrath denominaba vileza reptante de lossucios calumniadores. Se quiso presentar a Marx como un vulgar agente deBismarck; a Bakunin como un aliado del zarismo. Federico Engels fue blanco delos plumferos reaccionarios por su origen burgus; lo propio aconteci a Bebely a muchos otros, pero stos por su origen proletario. Contra Marx,principalmente, se publicaron artculos y otros escritos tratando de presentarlocomo un estafador de los obreros; incluso un sabio como Vogt escribi un folletoen este sentido. Ms tarde se descubri que el calumniador Vogt era un agentea sueldo de Bonaparte. Pasaron los aos y no por ello se aminor estamodalidad de lucha contra el movimiento revolucionario. Supieron bien lo queera la calumnia los hroes espartaquistas, por haber luchado por la revolucin ypor el socialismo. Entonces, la prensa de la nueva repblica alemana llamabalocos y provocadores a los de la Liga Spartakus, a la par que peda la cabeza deKarl Liebknecht y de Rosa Luxemburgo. En uno de aquellos das de enero de1919, Vorwarts, rgano central de la socialdemocracia alemana, public unpoema de Zickler que rezaba as: Millares, millares de cadveres en la. Karl,Rosa, Radek. Ninguno est entre ellos. Das despus tambin Karl y Rosaestaban en la la, asesinados por la contrarrevolucin que hablaba, obraba ymataba en nombre de la democracia. Ni con su vida cesaron las calumnias.Cmo no referirse a Lenin y a los bolcheviques? Tambin sobre Lenin y losbolcheviques la mentira, la falsicacin y la calumnia hizo carne. Lo hizo antesde la revolucin de 1917, durante toda la revolucin y despus de la revolucin.Sobre todo durante los meses de julio y agosto de dicho ao. Los partidariosinteresados o ilusos de la democracia nada tenan que oponer polticamente alos bolcheviques, a sus consignas y puntos de vista. Y como nada podan haceren este terreno se utiliz contra ellos el arma ms prda y la ms envenenada:la calumnia. Se sac a relucir el viaje de Lenin a travs de Alemania, se preparel medio ambiente y una feroz represin se desencaden contra el partidobolchevique. Lenin y Zinoviev hubieron de buscar refugio en Finlandia; Trotskiy otros fueron detenidos y encarcelados. La calumnia hizo su camino: agentesvendidos a Alemania! La prensa de todo el mundo denunci a losrevolucionarios rusos con pruebas, como agentes a sueldo del espionaje alemn.Las pruebas? Las ocinas ociales las fabrican a gusto en provecho de lademocracia burguesa. Se publicaron facsmiles de cartas, de recibos decantidades recibidas, de mensajes condenciales que propagaban todas lasinfamias, que era preciso probar...Cunta vileza hace falta -escriba Lenin por</p></li><li><p>aquel entonces- para confundir la lucha razonada e inteligente con la difusinde calumnias!. Y luego, en un artculo destinado a responder a loscalumniadores, deca: La burguesa mecha su cruzada poltica de provocacincontra los bolcheviques, contra el partido del proletariado revolucionariointernacional, con las ms viles calumnias y abre en la prensa una campaamuy parecida a aquella que desplegaron los clericales franceses y los peridicosmonrquicos de Francia cuando el asunto Dreyfus. A todo trance hay queacusar y conseguir que se condene a Dreyfus por espionaje!: tal era la consignaentonces. A todo trance hay que conseguir se acuse y se condene por espionajea cualquier bolchevique!: tal es hoy la consigna. Calumnias de la ms vilespecie, escamoteos, mentiras grandes como el puo y el ms renado engaodel lector: he ah los mtodos que emplea, desvivindose en ello, la prensaamarilla y toda la prensa burguesa en general. De sus columnas se eleva unbramido salvaje, rayano en la locura, en el que, a veces, no solo no hay modo dedescubrir un principio de prueba, sino ni siquiera un sonido articulado.La revolucin de octubre abri el camino a la verdad, barriendo toda aquellainmundicia, poniendo la realidad al descubierto. La insurreccin bolcheviqueimpidi que unos jueces sin escrpulos condenaran e hicieran fusilar, con ayudade las pruebas amaadas, a los hombres ms eles al proletariado. Sinembargo, los ataques de este gnero contra el partido bolchevique no cesaron.En esplndidos salones y ante encopetadas damas y damiselas, el pobre diablode Kerenski continu alimentando la torpe calumnia, quiz como nico consuelopara toda la reaccin que haba sido aventada del que fue imperio de los zares.La burguesa de todos los pases sigui fabricando documentos y msdocumentos, supuestas pruebas comprometedoras y otras zarandajas por elestilo. No hace mucho, una revista francesa -Mai 1936- reprodujo un textopublicado en 1919 por toda la gran prensa internacional contra losbolcheviques y que muestra en qu trminos calumniaba la burguesa y susagentes a Lenin y Trotski, principalmente. Subrayemos algunos prrafos: ElComit de Informacin Pblica -Committee of Public Information-, publica undeterminado nmero de cartas que han sido cambiadas entre el gobiernoimperial alemn y el gobierno ruso de los bolcheviques [...]. Estos documentosestablecen que los jefes actuales del gobierno bolchevique, Lenin, Trotski ydems consortes, son agentes alemanes; que la revolucin bolchevique ha sidopreparada por el Estado Mayor alemn y sostenida econmicamente por laBanca del Imperio -Reichsbank- y por las entidades nancieras alemanas. [...]En una palabra, estos documentos demuestran que el actual gobiernobolchevique no es en manera alguna un gobierno ruso, sino un gobierno alemnque trabaja exclusivamente en inters de Alemania y que engaa al pueblo rusode la misma manera que engaa a los aliados naturales de Rusia, en intersnico del gobierno imperial alemn. Existen alrededor de 70 documentos. Seposee el original de muchos de ellos, con notas marginales procedentes defuncionarios bolcheviques. Los dems son reproducciones fotogrcas de los</p></li><li><p>originales y presentan, igualmente, notas marginales.A diecinueve aos de distancia, en dos pases tan diferentes como son Rusia yEspaa, las mismas causas producen los mismos efectos. No nos extraamos deello. En tanto que marxistas revolucionarios hemos estado y estamos siempredispuestos a aceptar por adelantado todas las pruebas que la historia nos quieraimponer, incluso sta. Con harta razn escriba Marx que las pocasrevolucionarias no huelen nunca a agua de rosas. En la revolucin espaola, elPOUM se halla en situacin parecida a la de los bolcheviques a nes del veranode 1917. Todo se repite: hoy como ayer, la calumnia ha sido lanzada de boca enboca, por la radio, en la prensa: agentes de la Gestapo alemana, espas alservicio de Franco, etc. Y qu es lo que se oculta detrs de todo esto? Enrealidad, tras nuestros calumniadores estn todas las fuerzas de la reaccin ytodos los intereses creados. Los ltimos defensores de la burguesa espaola, lanueva casta burocrtica de la URSS, las oligarquas nancieras del extranjero:tales son las fuerzas que han organizado y laboran esta campaa de descrditoy de bajas calumnias. Estas fuerzas tan distintas y heterogneas se hallan deacuerdo en un punto fundamental: no quieren que en Espaa triunfe lademocracia de los trabajadores y para los trabajadores. Nuestro partido estorbapor su espritu revolucionario, por su intransigencia revolucionaria, por sudelidad revolucionaria. Les estorba sobre todo a los renegados y traidores, alos ultraizquierdistas de ayer agarrados hoy a la cola de la democraciaburguesa. El POUM estorba al estalinismo porque le hace sombra, porque legrita cotidianamente la verdad, porque le impide siga engaandomiserablemente a los trabajadores. Por esto y por intereses que tienen su sedeen Mosc, es por lo que el estalinismo se ha convertido en la fuerza de choquecontrarrevolucionaria y en el principal calumniador nuestro. En un actocelebrado el pasado mes de julio en Barcelona, la conocida militante anarquistaFederica Montseny recordaba con muy buen acierto que en nuestro passiempre se haba obrado entre las distintas fracciones obreras con un poco dedecoro y de honradez. Siempre luchamos con armas limpias -dijo-; nosenfrentbamos unas organizaciones con otras, pero costaba mucho recurrir alcrimen, recurrir a la infamia, recurrir a la calumnia. Eso lo haca la monarqua,no lo haban hecho ni los republicanos, ni los socialistas, ni los anarquistas. Enefecto, eso lo hizo la monarqua. No acus a Ferrer Guardia de haberorganizado el regicidio del 31 de mayo de 1906? No le acus ms tarde dehaber sido el organizador y jefe de la insurreccin de julio de 1909 enBarcelona, hasta que consigui encontrar un tribunal lo sucientemente servilpara condenarle a muerte por delitos que no haba cometido y un gobierno lobastante infame para hacer cumplir la monstruosa sentencia de muerte, a pesarde la unnime protesta universal? No hubo en 1912 un semanario de chantaje,al que un turbio diario madrileo hizo coro, que acus a Pablo Iglesias de haberorganizado el atentado contra Canalejas? No se lanz la leyenda del abrigo depieles para mejor desacreditar al mismo Iglesias? No se acus en 1917 a los</p></li><li><p>hombres que dirigieron la huelga del 13 de agosto de estar a sueldo de losaliados? Y as sucesivamente. Esto lo hizo la monarqua, cierto. Pero esto lohace hoy el estalinismo con la complicidad ms o menos maniesta de otrospartidos y organizaciones. Lo nico nuevo en la campaa que se desarrolla ennuestros das contra nosotros son los cuantiossimos recursos que se ponen a suservicio y el cinismo insuperable que en ella ponen los que la realizan. Ytambin esto: que en otros tiempos las campaas difamatorias sublevaronsiempre a las conciencias honradas. En defensa de Ferrer Guardia, de PabloIglesias, de los hombres de 1917, se alzaron todas las voces honradas denuestro pas, incluso las de muchos que estaban bien lejos de compartir lasconcepciones polticas, sociales o loscas de los difamados. Lo que hay denuevo, sobre todo, en la campaa que se ha realizado y se viene realizando ancontra el POUM, es un estado de cobarda colectiva que hace que, en privado,desde los ministros hasta el ltimo aliado a cualquier partido antifascista uorganizacin sindical, se reconozca y proclame que esta campaa es pura ysimplemente una canallada, sin que -salvo raras y honrosas excepciones-pblicamente, ocialmente, se atreva nadie a salir por los fueros de la verdad ya exigir que se demuestren las acusaciones o se castigue merecidamente aldifama...</p></li></ul>

Recommended

View more >