la exportacion en tacna

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  • Palos de ciego Alumna : - Jeymmy Condori Mamani

  • Que pasen pocas cosas en poltica es una experiencia reciente. Lo vimos hace poco en el debate sobre el estado de la Nacin, donde todos los lderes quedaron satisfechos y la cortesa hizo continuo acto de presencia. En contraste con timoneles mesinicos -tanto da Franco y Pern como Mao y Castro-, cuya propia naturaleza faculta para decretar apertura o aislamiento, cambio o inmovilismo , cuya capacidad de maniobra sigue sendas de prosaica adaptacin a cada coyuntura econmica, condicionada a su vez por brotes de confianza y desconfianza.

  • Hasta consolidar un statu quo democrtico, la agenda poltica de los pases est llena de cosas por hacer y cosas por deshacer, en justa correspondencia con una distribucin ntida de buenos y malos. Una vez consolidado, dicho statu quo no slo nos ahorra timoneles mesinicos, sino que plantea el maana como una modalidad del hoy, desprovista de salvaciones y condenaciones sempiternas pero de un modo u otro cunde lo contrario del voluntarismo simplista, que durante siglo y medio propuso recetas infalibles para el bien comn. De hecho, nada parece tan amenazador para el bien comn como adherirse a alguna receta capaz de reducir la complejidad autoorganizada de este mundo a un destino especfico.

  • Eso no borra la fe en algn destino especfico. Los etarras, por ejemplo, son inmunes a la tentacin de considerar falibles a sus profetas, con lo cual -como comentaba cierto energmeno- tienen la verdad, y lo saben. Ms que ellos llama la atencin un grupo cuyas pretensiones se centran en la antiglobalizacin, con lemas como Protestatarios del mundo, unos. El economista Amartya Sen observa, muy oportunamente, que los antiglobales estn globalizados hasta extremos notables. Coordinan grupos de todo el planeta, usan profusamente Internet y acuden desde lugares remotsimos a protestar ante la Organizacin Mundial de Comercio all donde se rena.

  • Su virulencia creciente explica que en la pasada reunin del G-8, los lderes durmieran en un barco anclado dentro del puerto de Gnova, presagiando la conveniencia de hacer la prxima reunin en alta mar -o mejor an en la estacin orbital- para asegurarse unas horas sin pedradas, sirenas y explosiones. Donde los antiglobales no se coordinan, siquiera vagamente, es a la hora de presentar una alternativa coherente al programa de la OMC, que busca consolidar y expandir la libertad de comercio. En vez de dicha alternativa omos que la libertad comercial es un disfraz para el malo de la pelcula (las empresas multinacionales), pues aranceles, subvenciones y medidas afines -todas ellas orientadas a perpetuar privilegios- salvaguardan peculiaridades nacionales, y en vez de estar corrompidas por conveniencia crematstica, reflejan lo social.

  • Desigualdad econmicaFinalmente, es intolerable que crezca la desigualdad econmica, cuando debera suceder lo contrario. No obstante, el lugar natural de estas alegaciones est en los comicios, y quienes exigen nivelar el patrimonio de los ciudadanos obtienen hoy muy pocos votos. La nica igualdad apoyada por la mayora es la igualdad ante la ley. En esto reside la principal flaqueza poltica de los denuestos antiglobales.

  • Tampoco resiste esta postura el anlisis econmico. Salvo regmenes de fuerza sometidos a aislamiento por razones de control policiaco, no hay lugar en el planeta que resulte beneficiado realmente por el proteccionismo arancelario. Quienes de verdad se oponen en Europa y Amrica del Norte a una derogacin de sus tarifas no estn pensando ni por un segundo en nuestra cesta de la compra o en la conveniencia de los pases menos desarrollados, que sin duda obtendran ms inversin, ms empleo y ms divisas si sus exportaciones no fuesen inviables debido al gravamen impuesto

  • Lo ms contradictorio del movimiento es que aplaza y desvirta la necesaria conciencia crtica confundiendo gigantes con aspas de molino. Aunque debemos custodiar esa conciencia de lo incumplido pero factible, y apoyar todas las reformas viables para el mejoramiento de nuestra vida y la ajena, convendr evitar con no menos energa soluciones ya ensayadas con resultados desastrosos, cuyo efecto sera sabotear las perspectivas de progreso. A principios del siglo XX cunda un voluntarismo simplista que se jactaba de solucionar cualquier problema con planificacin, provocando un extraordinario auge del totalitarismo.

  • . A principios del siglo XXI cunde la sensacin de que nuestras sociedades complejas son fruto del obrar humano, pero no de designios personales conscientes, y que la densidad de conocimientos acumulada en cada pequeo sector productivo desborda nuestra capacidad de clculo. En vez de la frrea mano del Comandante, que por doquier impone el bien comn a golpes de decreto, nos encomendamos a una mano invisible que logra niveles inauditos de prosperidad, paz y libertades por el camino ms opuesto a la autocracia mesinica: mientras respete las reglas de juego fijadas por el Derecho cada individuo contribuir ptimamente al bien comn persiguiendo sus propios proyectos de industria y mejora. Qudese el parvulario con lo que es de parvulario.

  • Una manera tan habitual como fraudulenta de ignorar este desafo intelectual es el evangelio llorn del victimismo, cuyo denominador comn es despojar a ciertos individuos y grupos de responsabilidad alguna en su propio destino, distribuyendo el papel de malos a los solventes y el de buenos a los insolventes. El caso es que adelantamos poco con esa simpleza ya anticipada en el Sermn de la Montaa cuando bendice no slo a los monetaria o transitoriamente humildes sino a los pobres de espritu -humildes para siempre-, y al tratar de ponerla en prctica no slo engendramos tirana y corrupcin, sino mucha ms miseria.

  • He ah que los victimistas se transforman ahora en victimadores, ansiosos de guerrilla y mrtires, avocados a curtirse en campos de entrenamiento blico durante los ratos libres que dejan las reuniones de la OMC. Resulta lgico que el descontento busque salidas, y es del mayor inters rastrear las fuentes de cualquier descontento que pueda concitar adhesiones. Pero ni ste ni ningn otro descontento se aliviar dando palos de ciego. Quienes vociferan contra la globalizacin podran tener los arrestos adicionales de comprenderse como secta religiosa, en ltima instancia opuesta a los progresos tcnicos de donde arranca el fenmeno.

  • Los dems podramos estudiar a fondo cosas concretas, como por qu pasan hambre Birmania y Argentina, los dos pases ms prsperos del orbe en potencia. Tomando ese camino, o simplemente escuchando a quienes ya enveredaron por l, habremos hecho incomparablemente ms por las verdaderas vctimas del momento que coreando eslganes infantiles para justificar batallas campales.