la conquista del estado. textos de ramiro ledesma ramos

Download La Conquista del Estado. Textos de Ramiro Ledesma Ramos

Post on 06-Apr-2018

228 views

Category:

Documents

0 download

Embed Size (px)

TRANSCRIPT

  • 8/2/2019 La Conquista del Estado. Textos de Ramiro Ledesma Ramos

    1/188

    RAMIRO LEDESMA - LA CONQUISTA DEL ESTADO

    1

  • 8/2/2019 La Conquista del Estado. Textos de Ramiro Ledesma Ramos

    2/188

    NDICE

    NMERO1. 14 Marzo 1931.Nuestro manifiesto poltico

    La vida polticaLa violencia y la poltica actual

    La Espaa que deshace: El Ateneo de MadridKeyserling en Espaa

    Gua de descarriados. Qu va a pasar aqu?Libros polticos extranjeros

    NMERO2. 21 Marzo 1931.Espaoles Jvenes!: En pie de guerra!

    Grandezas de UnamunoLa colaboracin en la propaganda

    La vida polticaEl despreciable pulpo extranjero en Tharsis

    El aniversario de Primo de RiveraLa hora de la verdad

    Gua de descarriados. 1. Don Luis Recasens SichesAtencin a Francia!

    guila inglesaEl nacionalsocialismo alemn. El partido de Hitler

    NMERO3. 28 Marzo 1931.

    En pie de guerra!Nuestra batalla. Frente al comunismoEl grito de nuestra accin

    Los sucesos ltimosguila joven

    La vida polticaDon Juan de la Cierva, hombre inactual

    Gua de descarriados. 2. Don Felipe Snchez RomnGandhi e Inglaterra

    NMERO4. 4 de Abril 1931.

    RAMIRO LEDESMA - LA CONQUISTA DEL ESTADO

    2

  • 8/2/2019 La Conquista del Estado. Textos de Ramiro Ledesma Ramos

    3/188

    Confusionistas, no!! Nuestras afirmaciones

    LA CONQUISTA DEL ESTADO denunciada por el fiscal y recogida por la PolicaEl reconocimiento de los Soviets

    Unos minutos con UnamunoLa Espaa que hace: El Centro de Estudios Histricos

    El General BurgueteLos hombres de la Dictadura

    El semanario extranjerizanteSandino y Norteamrica

    NMERO5. 11 de Abril 1931.La batalla social y poltica de Occidente

    Pedimos y queremos

    La peculiaridad y la poltica de CataluaLos intelectuales y la polticaNuevo discurso constituyente

    Los detritus de EL SOLGua de descarriados. 3. Don Jos Yanguas Messa

    La supuesta derrota del nacionalsocialismoLibros polticos

    NMERO6. 18 de Abril 1931.La proclamacin de la RepblicaEl reconocimiento de los Soviets

    La propaganda poltica en Alemania

    NMERO7. 25 de Abril 1931.En esta hora, decimosQu pasa en Catalua?

    El seor Gimnez Caballero ya no pertenece a LA CONQUISTA DEL ESTADOPara LA LIBERTAD

    La Repblica y los hombres jvenes

    NMERO8. 2 de Mayo 1931.El momento espaol Hispanos, de frente a Catalua!Sobre un libro poltico de Ortega y Gasset

    La jerarqua normal

    RAMIRO LEDESMA - LA CONQUISTA DEL ESTADO

    3

  • 8/2/2019 La Conquista del Estado. Textos de Ramiro Ledesma Ramos

    4/188

    El halcn rastrero

    NMERO9. 9 de Mayo 1931.Carta al comandante Franco Hay que hacer la Revolucin!Los comunistas y la violencia

    Los Consejos obreros en las fbricas

    NMERO10. 16 de Mayo 1931.La Revolucin en marcha

    Un libro del comandante Franco

    NMERO11. 23 de Mayo 1931.La Revolucin y la violencia

    Unos minutos con el camarada lvarez de Sotomayor, de los Sindicatos nicosEl individuo ha muerto

    NMERO12. 30 de Mayo 1931.Espaa, sangre de ImperioEl radicalismo de esto o de aquello

    Se retiran los japoneses de la Manchuria?

    NMERO13. 6 de Junio 1931.Se desmorona el rgimen liberal-burgusEl traidor Maci persigue a LA CONQUISTA DEL ESTADO en Catalua

    Los espaoles emigrados

    NMERO14. 13 de Junio 1931.Espaa, una e indivisible

    El Bloque Social Campesino

    RAMIRO LEDESMA - LA CONQUISTA DEL ESTADO

    4

  • 8/2/2019 La Conquista del Estado. Textos de Ramiro Ledesma Ramos

    5/188

    El ministro de la Gobernacin no se reconoce con autoridad en Catalua

    Congreso extraordinario de la C.N.T.

    La semana comunista

    NMERO15. 20 de Junio 1931.No hay autoridad constituyente

    Ortega y Gasset y nosotros. He ah lo actualHay que hacer frente a las procacidades de Maci

    La expulsin del cardenal SeguraLos viejos fantasmas

    La presidencia de la Repblica

    NMERO16. 27 de Junio 1931.Nuestras consignas. La movilizacin armadaJuegos peligrosos

    NMERO17. 4 de Julio 1931.Despus de las elecciones. Alerta a las Constituyentes!

    A los lectores de LA CONQUISTA DEL ESTADO

    Indalecio Prieto y Lerroux

    Las reservas de Ossorio y Gallardo

    NMERO18. 11 de Julio 1931.La tirana liberal burguesa

    La vergonzosa tirana oficial contra LA CONQUISTA DEL ESTADOLa vergenza de la Telefnica

    NMERO19. 25 de Julio 1931.Nuestra angustia hispana

    RAMIRO LEDESMA - LA CONQUISTA DEL ESTADO

    5

  • 8/2/2019 La Conquista del Estado. Textos de Ramiro Ledesma Ramos

    6/188

    NMERO20. 3 de Octubre 1931.Declaracin ante la Patria en ruinasLa dramtica realidad de las Constituyentes

    Conquistamos a Portugal o Portugal nos conquista?

    NMERO21. 10 de Octubre 1931.Las Juntas de Ofensiva Nacional-SindicalistaEl separatismo de Catalua

    La vida poltica

    NMERO22. 17 de Octubre 1931.Ante el Gobierno AzaaLa vida poltica

    NMERO23. 24 de Octubre 1931.Las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista. Nuestras consignasLa vida poltica

    La acumulacin de cargos en la Repblica

    RAMIRO LEDESMA - LA CONQUISTA DEL ESTADO

    6

  • 8/2/2019 La Conquista del Estado. Textos de Ramiro Ledesma Ramos

    7/188

    Nuestro manifiesto poltico

    Un grupo compacto de espaoles jvenes se dispone hoy a intervenir en la accin poltica de un modo intenso yeficaz. No invocan para ello otros ttulos que el de una noble y tenacsima preocupacin por las cuestiones vitales queafectan a su pas. Y, desde luego, la garanta de que representan la voz de estos tiempos, y de que es la suya unaconducta poltica nacida de cara a las dificultades actuales. Nadie podr eludir la afirmacin de que Espaa atraviesahoy una crisis poltica, social y econmica, tan honda, que reclama ser afrontada y resuelta con el mximo coraje. Nipesimismos ni fugas desertoras deben tolerarse ante ella. Todo espaol que no consiga situarse con la debidagrandeza ante los hechos que se avecinan, est obligado a desalojar las primeras lneas y permitir que las ocupenfalanges animosas y firmes.

    La primera gran angustia que se apodera de todo espaol que adviene a la responsabilidad pblica es la de advertircmo Espaa -el Estado y el pueblo espaoles- vive desde hace casi tres siglos en perpetua fuga de s misma,desleal para con los peculiarsimos valores a ella adscritos, infiel a la realizacin de ellos, y, por tanto, en unaautonegacin suicida, de tal gravedad, que la sita en las lindes mismas de la descomposicin histrica. Hemosperdido as el pulso universal. Nos hemos desconexionado de los destinos universales, sin capacidad ni denuedopara extirpar las miopas atroces que hasta aqu han presidido todos los conatos de resurgimiento. Hoy estamos en la

    ms propicia coyuntura con que puede soar pueblo alguno. Y como advertimos que los hombres de la poltica usual -monrquicos y republicanos-, las agrupaciones que los siguen y los elementos dispersos que hasta aqu hanintervenido en las elaboraciones decisivas, no logran desligarse de las mediocres contexturas del viejo Estado,nosotros, al margen de ellos, frente a ellos, ms all que ellos, sin divisin lateral de derechas e izquierdas, sino delejanas y de fondos, iniciamos una accin revolucionaria en pro de un Estado de novedad radical.

    La crisis poltica y social de Espaa tiene su origen en la crisis de la concepcin misma sobre que se articula elEstado vigente. En todas partes se desmorona la eficacia del Estado liberal burgus, que la revolucin francesa delsiglo XVIII impuso al mundo, y los pueblos se debaten hoy en la gran dificultad de abrir paso a un nuevo Estado, en elque sean posibles todas sus realizaciones valiosas. Nosotros nos encaminamos a la accin poltica con la concretaambicin de proyectar sobre el pas las siluetas de ese nuevo Estado. E imponerlo. Una tarea semejante requiere,ante todo, capacidad para desvincularse de los mitos fracasados. Y la voluntad de incorporarnos, como un granpueblo, a la doble finalidad que caracteriza hoy a las naciones: De un lado, la aportacin al espritu universal de

    nuestra peculiaridad hispnica, y de otro, la conquista de los resortes tcnicos, la movilizacin de los medioseconmicos, la victoria sobre intereses materiales y la justicia social.

    Las columnas centrales de nuestra actuacin sern estas:

    Supremaca del Estado

    El nuevo Estado ser constructivo, creador. Suplantar a los individuos y a los grupos, y la soberana ltima residiren l, y slo en l. El nico intrprete de cuanto hay de esencias universales en un pueblo es el Estado, y dentro deste logran aqullas plenitud. Corresponde al Estado, asimismo, la realizacin de todos los valores de ndole poltica,cultural y econmica que dentro de este pueblo haya. Defendemos, por tanto, un panestatismo, un Estado queconsiga todas las eficacias. La forma del nuevo Estado ha de nacer de l y ser un producto suyo. Cuando de un modo

    serio y central intentamos una honda subversin de los contenidos polticos y sociales de nuestro pueblo, lascuestiones que aludan a meras formas no tienen rango suficiente para interesarnos. Al hablar de supremaca delEstado se quiere decir que el Estado es el mximo valor poltico, y que el mayor crimen contra la civilidad ser el deponerse frente al nuevo Estado. Pues la civilidad -la convivencia civil- es algo que el Estado, y slo l, hace posible.Nada, pues, sobre el Estado!!

    RAMIRO LEDESMA - LA CONQUISTA DEL ESTADO

    7

  • 8/2/2019 La Conquista del Estado. Textos de Ramiro Ledesma Ramos

    8/188

    Afirmacin nacional

    Frente al interior desquiciamiento que hoy presenciamos, levantamos bandera de responsabilidad nacional. Noshacemos responsables de la Historia de Espaa, aceptando el peculiarsimo substrato nacional de nuestro pueblo, yvamos a la afirmacin de la cultura espaola con afanes imperiales. Nada puede