johan huizinga - homo ludens (español)

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  • Johan Huizinga

    Homoludens

    El libro de bolsillo Historia Alianza Editorial/Emec Editores

  • TtTULO ORIGINAL: Homo ludens TRADUCTOR: Eugenio lmaz

    Primera edicin en El libro de bolsillo: 1972 Octava reimpresin: 1998 Primera edicin en no somos tan razonables como gustaba de creer el siglo xv m en su ingenuo optimis-mo, se le adjunt la de homo faber. Pero este nombre es toda-va menos adecuado, porque podra aplicarse tambin a mu-chos animales el calificativo de faber. Ahora bien, lo que ocurre con e) fabricar sucede con el jugar : muchos animales juegan. Sin embargo, me parece que el nombre de horno lu-dens, el hombre que juega, expresa una funcin tan esencial como la de fabricar, y merece, por lo tanto, ocupar su lugar junto al de horno faber.

    Cuando examinamos hasta el fondo, en la medida de Jo posible, el contenido de nuestras acciones, puede ocurrrse-nos la idea de que todo el hacer del hombre no es ms que un jugar. Quien se d por satisfecho con esta conclusin meta-fsica har mejor en abandonar el libro. La vieja ilusin no es, sin embargo, objecin bastante que nos obligue a renun-ciar a la idea que considera al juego como un factor en todo lo que se da en el mundo. Hace tiempo que ha ido cuajando en m la conviccin de que l~ cultura humana brota del juego

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  • 8 HOMO LUDF.NS

    - como juego- y en l se desarrolla. Podrn encontrarse hue-llas de esta concepcin en todos mis escritos a partir de 1903. En el afto 1933 fue objeto de esta idea mi discurso rec-toral de Leyden Over de grenzen van spel en ernst in de Kul-tuur (Haarlem, Tjeenk Willink & Zoon 1933). Cuando ree-labor este ensayo para unas conferencias en Zurich y en Viena (1934) y, ms tarde, para otra en Londres (1937), le puse como ttulo Das Spielelement der Kultur y The Play Ele-ment of Culture. En ambas ocasiones se me quiso cambiar las expresiones correspondientes por in der Kultur e in Culture, y las dos veces suprimla preposicin y restablec el genitivo. Porque no se trata, para m, del lugar que al juego corres-ponda entre las dems manifestaciones de la cultura, sino en qu grado la cultura misma ofrece un carcter de juego. No me interesaba entonces, como no me interesa tampoco aho-ra, en este estudio ms elaborado, articular el concepto jue-go, si se me permite la expresin, en el concepto cultural(')

    En la presente obra el juego es concebido como fenm~no cultural y no, o por lo menos no en primer lugar, como fun-cin biolgica. En ella se emplean los recursos del pensar cientfico-cultural. Se encontrar que, en la medida de lo po-sible,. apenas hago uso de la interpretacin psicolgica del juego, sin escatimarle por ello importancia, y que tampoco aplico conceptos y explicaciones etnolgicos, aun en el caso en que me veo obligado a presentar hechos de esa especie, sino en medida muy limitada. As, por ejemplo, no tropeza-r el lector ms que una sola vez con la expresin mgico y ni siquiera una con la de mana u otras parecidas. Si mi de-mostracin tuviera que adoptar forma de tesis, una de ellas rezara as: la etnologa y las ciencias afines conceden poca importancia al concepto de juego.

    Al ofrecer mi libro al pblico me asalta el temor de que a pesar de todo el trabajo que me ha supuesto, vaya a ser con-siderado por muchos como una improvisacin con deficien-te prueba. Pero el destino de un autor que se ocupa de pro-

    INTRODUCCIN A M ODO Df. PROLOGO 9

    blemas de la cultura supone que, en ocasiones, tiene que pi-sar terrenos que no conoce lo bastante. Pero era algo imposi-ble para m llenar todas las lagunas cientficas antes de escri-birlo y me ha sido mucho ms fcil respaldar cada detalle con una cita. La cuestin era sta: escribir el libro ahora o no escribirlo nunca. Escribir acerca de algo que me era entraa-ble. Y me decid a escribirlo.

    J. HUIZINGA Leyden, 15 de junio de 1938.

  • ndice

    Introduccin a modo de prlogo ........................................ .. ' 1. Esencia y significacin del juego como fenmeno cultural. .2. El concepto de juego y sus expresiones en el lenguaje .. .. 3. Juego y competicin, funcin creadora de cultura ........ . 4. El juego y el derecho ...................................................... . S. El juego y la guerra ......................................................... . 6. El juego y el saber ........................................................... . 7. Juego y poesa ................................................................ . 8. Papel de la figuracin potica ....................................... . 9. Formas ldicas de la Filosofa ....................................... .

    10. Formas ldicas del arte .................................................. . 11. Las culturas y las pocas sub specie ludi ......................... . 12. El elemento ldico en la cultura actual ......................... . Notas ..................................................................................... .

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    103 117

    137 153 174

    187 201 220 247

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    l. Esencia y significacin del juego como fenmeno cultural

    El juego es ms viejo que la cultura; pues, por mucho que es-trechemos el concepto de sta, presupone siempre una so-ciedad humana, y los animales no han esperado a que el hombre les enseara a jugar. Con toda seguridad podemos decir que la civilizacin humana no ha aadido ninguna ca-racterstica esencial al concepto del juego. Los animales jue-gan, lo mismo que los hombres. Todos los rasgos fundamen-tales del juego se hallan presentes en el de los animales. Basta con ver jugar a unos perritos para percibir todos esos rasgos. Parecen invitarse mutuamente con una especie de actitudes y gestos ceremoniosos. Cumplen con la regla de que no hay que morder la oreja al compaero. Aparentan como si estu-vieran terriblemente enfadados. Y, lo ms importante, pare-cen gozar muchsimo con todo esto. Pues bien, este juego re-tozn de los perritos constituye una de las formas ms simples del juego entre animales. Existen grados ms altos y ms desarrollados: autnticas competiciones y bellas de-mostraciones ante espectadores.

    Podemos ya se.alar un punto muy importante: el juego, en sus formas ms sencillas y dentro de la vida animal, es ya algo ms que un fenmeno meramente fisiolgico o una

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  • 12 HO MO LUD.ENS

    reaccin psquica condicionada de modo puramente fisiol-gico. El juego, en cuanto a tal, traspasa Jos lmites de la ocu-pacin puramente biolgica o fsica. Es una funcin llena de sentido. En el juego entra en juego algo que rebasa el ins-tinto inmediato de conservacin y que da un sentido a la oc~p~c~n vi~al. Todo juego significa algo. Si designamos al prmc1p10 acllvo que compone la esencia del juego espri-tu, habremos dicho demasiado, pero si le llamamos ins-tinto, demasiado poco. Pinsese lo que se quiera, el caso es que por eJ hecho de albergar el juego un sentido se revela en l, en su esencia, la presencia de un elemento inmaterial.

    L~ ~sicologa y la fisiologa se esfuerzan por observar, des-cnb1r y explicar el juego de los animales, de Jos nios y de los ad~tos. Tratan d~ determinar la naturaleza y la significacin del Juego para asignarle su lugar en el plan de la vida. De una manera general, sin contradiccin alguna, se suele tomar como ~unto de partida de cualquier investigacin cientfica que el Juego posee una considerable importancia, que cum-ple una finalidad, si no necesaria por lo menos til. Los nu-~erosos intento~ para determinar esta funcin biolgica del Juego son muy divergentes. Se ha credo poder definir el ori-gen y la base del juego como la descarga de un exceso de ener~a vital. Segn otros, el ser vivo obedece, cuando juega, a un impulso congnito de imitacin, o satisface una necesi-da~ de relaja?1~ento, o se ejercita para actividades serias que la vida le pedira ms adelante o, finalmente, le sirve como un ejercicio para adquirir dominio de s mismo. Otros, todava, buscan su principio en la necesidad congnita de poder algo o de efectuar algo, o tambin en el deseo de dominar o de en-

    t~ar en competencia con otros. Hay todava quienes lo con-sideran como una descarga inocente de impulsos dainos, como compensacin necesaria de un impulso dinmico orientado demasiado unilateralmente o como satisfaccin

    l. ESENCIA y SIGNIFICACIN 0 1!1. JUEGO C OM O FENMl!NO CULTURAL 13

    de los deseos que, no pudiendo ser satisfechos en la realidad, lo tienen que ser mediante ficcin y, de este modo, sirve para el mantenimiento del sentimiento de la personalidad 1

    Todas estas explicaciones tienen de comn el supuesto previo de que el juego se ejercita por algn otro mvil, que sirve a alguna finalidad biolgica. Se preguntan por qu y para qu se juega. Las respuestas que dan en modo alguno se excluyen. Se podran aceptar muy bien, unas junto a otras, todas las explicaciones que hemos enumerado, sin caer por ello en una penosa confusin conceptual. Pero de esto se de-duce que no son sino explicaciones parciales, porque, de ser una de ellas la decisiva, excluira a las restantes o las asumira en una unidad superior. La mayora de las explicaciones slo accesoriamente se ocupan de la cuestin de qu y cmo sea el juego en s mismo y qu significa para el que juega. Abor-dan el fenmeno del juego con los mtodos de mensura de la ciencia experimental, sin dedicar antes su atencin a la pe-culiaridad del juego, profundamente enraizada en lo estti-co. Por lo general, no se describe la cualidad primaria jue-go. Frente a todas estas explicaciones podemos adelantar una pregunta: Muy bien, pero dnde est el chiste del jue-go? Por qu hace gorgoritos de gusto el beb? Por qu se entrega el jugador a su pasin? Por qu la lucha fanatiza a la muchedumbre? Ningn anlisis biolgico explica la intensi-dad del juego y, precisamente, en esta intensidad, en esta capa-cidad suya de hacer perder la cabeza, radica su esencia, lo pri-mordial. La razn lgica parece damos a enten